Bueno aquí les traigo la continuación, el capitulo de ésta vez me quedó más corto pero creo que cubre lo necesario. Por cierto ya falta poco para el encuentro de Luffy y Hancock, así que no desesperen. :3
Ah y si a alguno de ustedes les gusta las parejas de Luffy x Nami y Zoro x Robin los invito a leer mi otro fanfic "Conquistando al futuro Rey de los Piratas"
Capítulo 4.
Inicia la aventura.
Luffy se sentía demasiado dichoso después de haber completado por fin los integrantes necesarios para formar su banda, y sin duda había encontrado a personas de la mayor calidad, solo había bastado una canción, una simple canción de 4:02 minutos para que se vieran rodeado de personas fascinadas con su sonido, una simple canción basto para que al terminar los aplausos y gritos de apoyo comenzaran a surgir como si de un concierto se tratara, solo eso bastó para que el niño de sonrisa bonita pudiera experimentar aquella adrenalina en su sangre y esa sensación de ser alabado, aquél día había estado más cerca de Shanks, si eso era lo que aquél pelirrojo sentía cada que subía a un escenario quería poder alcanzarlo cuanto antes, quería poder cantar frente a miles de personas, poder hacer que su voz llegara a la mayor cantidad de personas posible.
Franky, Sanji, Usopp y Zoro respiraban de manera agitada estaban un tanto sorprendidos, era la primera vez en la que probaban su sonido juntos y sin duda alguna había sido algo fenomenal, ahora estaban más que ansiosos por empezar a hacerse un nombre.
Cuando terminaron el espectáculo Luffy comenzó a buscar con la mirada a sus acompañantes, Ace y Sabo no tardaron en comenzar a revolver los cabellos de su hermano felicitándolo mientras las dos chicas se encontraban con una enorme sonrisa en sus rostros y el niño hermoso Chopper se había emocionado a tal grado que había acabado en la inconsciencia, por suerte éste no se había hecho daño entre tanta gente debido a que su hermana mayor se había apresurado a tomarlo en brazos sin poder evitar reír de manera dulce.
Después de que las chicas los felicitaran por su magnífico logro habían decidido a continuar con el viaje, mientras se alejaban la gente que antes había estado reunida escuchando se iba dispersando de igual manera con una sonrisa de satisfacción en sus rostros gracias al bueno rato que habían podido pasar. Todos se alejaban del lugar a excepción de un hombre alto, de buena figura, su cabello parado era de un extraño color verde, tenía unos enormes dientes que simulaban colmillos, tatuajes en las manos y se encontraba llorando exageradamente.
- E... Estoy conmovido... - Balbuceaba el extraño sujeto mientras echaba una última mirada a las personas que de ahora en adelante serían sus héroes.
Mientras tanto el grupo de amigos se encontraban platicando con el nuevo individuo que habían conocido aquella tarde al cual querían conocer de mejor manera ya que de ahora en adelante pasarían mucho tiempo juntos.
Resulta que Franky era un carpintero demasiado bueno en su trabajo que como hobbie acostumbraba tocar la batería con diferentes grupos a manera de entretenimiento, él había estado en una banda que había resultado ser exitosa pero como el mundo musical es demasiado incierto solo habían durado un perido de tiempo bastante corto antes de que terminaran separándose. Desde ése momento no había querido volver a agruparse con nadie de manera seria pero debido a la gran impresión que estos habían dejado en él estaba dispuesto a hacer una excepción.
Nami fue la que tuvo que interrumpirlos ya que tenían que comenzar de una vez por todas con el tema sobre el curso que tomaría la banda de ahora en adelante, ella estaba mucho más convencida ahora de que podrían realizar un proyecto enorme con aquellos talentos que tenía como amigos, y al ser algo personal estaba dispuesta a dar el 100% de sus habilidades para hacerlos llegar al estrellato. Luffy no pudo evitar sentir nuevamente como su agitado corazón volvía a palpitar frenéticamente al escuchar a su amiga hablar sobre aquello que había esperado tanto desde su niñez y Zoro quién estaba consciente de los sueños del menor sonreía de igual manera contagiado con el entusiasmo de su amigo.
Sanji por su parte aún seguía inconforme por tener que aguantar de ahora en adelante al marimo pero por otra parte estaba completamente feliz sabiendo que también podría ver a su hermosa flor de cabellos naranja, aunque debía admitir que al haber convivido ya cierto tiempo con aquél grupo de personas no le parecía tan desagradable como en un principio le hubiera parecido, simplemente él era una persona un tanto anti social cuando de tratar con personas de su mismo sexo se trataba pero... Tener amigos resultaba bastante agradable, ¿Para qué negarlo?, Usopp pensaba de manera similar al rubio ya que él tampoco había tenido demasiados amigos pero él era por ser una persona demasiado tímida, ahora con todos ellos a su alrededor su auto estima comenzaba a subir en gran medida, y todo eso se lo debían a Luffy, ése chico era excepcional.
Después de un rato de caminar habían alcanzado su objetivo, era un lugar bastante publico con grandes extensiones de pasto, por lo que de manera apresurada el pequeño morocho de sonrisa bonita corrió hacia la sombra del árbol más grande que encontró para apartar lugar siendo seguido por todos los demás quienes a continuación sacaron la comida que tenían preparada.
-Menos mal que trajimos comida de más - Dijo Robin con una tranquilizadora sonrisa hacia Franky quien estaba un poco apenado ya que se sentía un colado.
Comenzaron a comer mientras seguían con temas acerca de la banda, mientras Robin intentaba hacer reaccionar a su pequeño hermano quien aún seguía dormido, estaba murmurando algo que no alcanzaba a escuchar pero debido a su gran sonrojo en las mejillas estaba completamente segura que en su cabeza seguía repitiendo una y otra vez el espectáculo de los chicos.
-¿Y cómo se llamara la banda? - Dijo Usopp distraídamente mientras se metía un pedazo de comida a la boca.
Todas las miradas se dirigieron inmediatamente al narizón con expresión sorprendida ya que algo tan simple no se les había pasado por la cabeza hasta el momento. Hubo un momento de silencio en el que todos intentaban pensar en algún nombre decente pero era más difícil de lo que parecía. Después de todo era el nombre por el cual serían reconocidos mundialmente, tenía que ser algo llamativo, algo que atrajera a las masas.
-Lo que sea está bien - Dijo Luffy despreocupadamente obteniendo la mirada fulminante de sus amigos como respuesta - Bueno.. Entonces no...
Mientras estos se peleaban al comenzar a repartir sus ideas Luffy aprovechaba para comerse toda la comida incluida la que correspondía a sus amigos, obviamente Ace y Sabo ya se esperaban esto así que también comenzaban a pelear por la comida de manera discreta para que los demás no se dieran cuenta para que cuando estos pudieran reclamar ya no hubiera nada, acción que no hacía más que gracia a la arqueóloga.
Cuando estos voltearon a ver al vocalista para que también aportara ayuda lo vieron con las mejillas completamente de alimento cual ardilla, miraron hacia abajo dándose cuenta de que la comida había desaparecido completamente de un instante a otro y con la mirada llena de rabia ahora todos a la vez le habían soltado un fuerte golpe en la cabeza logrando que éste cayera de espaldas en el pasto con espirales en los ojos. Debido al movimiento que éste realizo debido a la caída el dije con la figura de sombrero de paja que Shanks le había regalado hace tanto tiempo atrás la cual hasta el momento había estado cubierta por la camiseta del mismo pudo salir a la vista.
- Oye Luffy - Llamó Sanji obteniendo la atención de éste como respuesta - Ese collar... ¿De verdad te lo dio Akagami?
En ése momento el único que no tenía idea acerca de esto era Franky quien abrió los ojos cuan grandes eran, mientras esperaba ansioso la respuesta de aquél monito simpático.
- Sí... Shanks me lo regalo hace 10 años. - Soltó una sonrisa sincera mientras apresaba entre sus manos el pequeño dije con forma de sombrero de paja lo cuál ocasiono que a algunos de los presentes se les encendiera el foco.
-¿Por qué no hacemos al sombrero de paja el símbolo de la banda? -Propuso la peli naranja.
Todos la observaron para comenzar a pensar acerca de la idea propuesta la cual no resultaba ser mala para nada, después de todo era un objeto preciado para Luffy quien además de ser el vocalista era el líder de la misma, él era el principal representante de la banda por lo cual la idea resultaba ser bastante coherente.
-Entonces será... ¿Mugiwara Boy's? - Pregunto Robin obteniendo una sonrisa por parte de los presentes quienes conformes asintieron. - Aunque también Straw hat boys también suena lindo.
-¿Straw... qué? - Preguntó el niño de sonrisa bonita el cuál tenía un ingles pésimo. (Como yo xD)
- Es lo mismo solamente que en ingles.
- Ohh.. Por mí está bien, lo que ustedes decidan.
Después de un rato de estar intentando decidir entre ambas propuestas resultaron agotados por no poder tomar una decisión en concreto de manera que optaron por las dos, serían los fans quienes decidirían llamarles como mejor les pareciera, después de todo era completamente lo mismo.
Cuando por fin hubieron decidido fue cuando el pequeño Chopper despertó por fin, éste tenía un enorme brillo en aquellos ojos color caramelo y en cuanto se hubo levantado se lanzó súbitamente a los brazos de Luffy mientras le decía lo genial que era tenerlo como amigo, éste por su parte solo reía suavemente mientras con su mano derecha acariciaba los suaves cabellos del menor a quien se veía claramente que la emoción no se iría por un buen rato.
La arqueóloga por su parte veía enternecida la dulce escena, definitivamente su hermanito y Luffy eran unas criaturas extremadamente tiernas, y si ella no conociera algo como el auto control ya se hubiera lanzado a abrazarles de igual manera por la adorable escena que le estaban regalando a sus ojos.
Comenzaron a guardar los compartimientos en donde habían traído la comida, los termos y demás cosas, además de tirar la basura dispuestos a irse del lugar para poder regresar a casa si es que no se les ocurría una nueva actividad para realizar. En ése momento una chica de curvas y proporciones hermosas, que tenía el cabello color azul corto se encontraba buscando sus lentes que descuidadamente se habían caído por el pasto, sin ellos no podía ver absolutamente nada por lo que se veía en problemas.
Roronoa quien se rascaba la cabeza tras un sonoro bostezo vio a lo lejos a aquella persona y tras un pesado suspiro se levanto, tomo los lentes que se encontraban a unos pocos metros de distancia y se los ofreció en la mano, ella agradeció y se los coloco de inmediato. Recuperando por fin su visión vio a la persona que amablemente le había ofrecido ayuda encontrándose con aquél peliverde que la miraba con una ceja arqueada.
- Z...Z... Zoro - Balbuceo nerviosa. - Qué... ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué rayos haces Tashigi?, todo el tiempo perdiendo tus lentes, ¿Acaso eres tonta?
- No... ¡No eres nadie para decirme eso Roronoa! - Se levantó ofendida - Por lo menos yo no me pierdo en el camino a la casa de mi vecino. - Se cruzo de brazos mientras desviaba la mirada hacia cualquier otro lado.
El sonrojo pronunciado en el rostro del espadachín no se hizo esperar, quería responderle, defenderse de cualquier manera posible para regresarle la vergüenza que le estaba haciendo pasar pero no tenía nada con que contratacar, de modo que solo se quedó callado mientras la maldecía por lo bajo. Tashigi no había querido molestarlo de esa manera pero había sido culpa de éste en primer lugar por haberse acercado a ella con aquella actitud tan altanera.
- Ohhh... ¡Tashigi!
La chica comenzó a buscar con la mirada a quien la había llamado encontrándose con mugiwara, el chico que era el mejor amigo de Zoro a quién ella conocía a la perfección, ignorando por completo al marimo se dirigió al morocho para saludarlo, ambos comenzaron una charla cualquiera debido a que hace algún tiempo no se habían visto. Por su parte un rubio extraño con cejas de espiral se le había acercado con un ramo de rosas que nadie sabe de donde saco, comenzó a recitarle poesía barata mientras la alagaba de manera exagerada. Lo que ella pensó en ése momento es que aquél sujeto era un perdedor, un pobre pervertido que no podía conseguir novia por mucho que se esforzaba y lejos no estaba de la descripción.
Tashigi era amiga de la infancia de Zoro, ella también era vecina de ambos chicos y eran muy buenos amigos aunque ésta se mostraba más afecta al cabello de césped ya que ambos habían practicado desde pequeños en el mismo lugar en donde les habían enseñado kendo, eran compañeros y rivales al mismo tiempo. Bueno... Tashigi consideraba su rival a Zoro quien era por mucho más fuerte que ella, sin embargo éste no la veía de la misma manera porque sus habilidades estaban tan alejadas que acostumbraba no demostrar demasiado interés. Cosa que molestaba mucho a la chica ya que la subestimaba todo el tiempo, después de todo a la única persona que el había llegado a considerar su rival era a su hermana gemela Kuina quién había llegado a ser una aprendiz con más talento pero quien por desgracia había muerto en un trágico accidente.
Después de que Roronoa regresara en sí y volviera con sus amigos había presentado a su amiga de mala gana, recibiendo aún más odio por parte de Sanji mientras que los demás solo la saludaban de manera cortes, de modo que una nueva persona se les había unido lo cual significaba mejor compañía y más diversión.
Aquél extraño hombre de cabellos parados que hace unas horas había estado por la plaza paseándose se encontraba ahora caminando tranquilamente hacia la entrada de una hermosa mansión, silbaba despreocupadamente, se topo con la enorme puerta que obstruía su camino y como si se tratara de su propia casa simplemente entró observando el hermoso interior demasiado elegante para su gusto.
- Ey... ¿Hay alguien en casa?
No había respuesta por lo que él simplemente se encogió de hombros, se dirigió a la sala aventándose hacia el sillón mientras encendía la televisión para buscar algo de entretenimiento en lo que se dignaban a atenderle. En el piso de arriba la hermosa chica de cabellos negros que respondía al nombre de Hancock se encontraba bastante irritada por la manera tan descortés de su primo de entrar a su hogar, además de que la había interrumpido justo en el momento que se estaba arreglando.
Después de unos minutos cuando estuvo por fin lista se levantó de su lugar, con una mano acarició su largo cabello para después colocar sus manos sobre sus pronunciadas caderas, soltar un suspiro molesto y dirigirse hacia la sala con pasos elegantes dónde estaba su inesperado invitado hablando ya con sus hermanas.
- ¿Qué rayos haces aquí, Bartolomeo? - Habló con voz autoritaria exigiendo una respuesta.
Aquél hombre bufó molesto por la personalidad tan arrogante que ésa mujer tenía desde el momento en que nació, él simplemente estaba demasiado aburrido por lo que había decidido pasear un rato y después de un momento de estar en completa soledad había querido ir a aquél lugar a fastidiar un poco a su prima quien estaba todo el tiempo encerrada en ésa enorme mansión sin dignarse a salir un rato.
- ¿Por qué te vistes de ésa manera tan vulgar?, das mala imagen a la familia.
- Oye, oye, niña bonita no soy yo quien tiene al padre ricachón, no tengo que seguirte la corriente y el que tú te creas alguien que es parte de la realeza solo por ser asquerosamente rica no es mi problema, además yo disfruto de mi vida mucho más que tú.
- ¡Qué insolencia! - Bramó molesta dispuesta a golpear a ése hombre de no ser porque Marigold y Sandersonia la detuvieron.
Después de que ambas personas se estuvieran fulminando con la mirada por unos momentos, él simplemente desistió y sentándose en el respaldo del sillón, soltó una amplia sonrisa y sin dar preámbulos soltó aquello que se estuvo guardando desde que llegó. Cambiando completamente de expresión comenzó a relatar la historia sobre aquella espectacular banda callejera que había tenido la fortuna de presenciar, las 3 hermanas lo miraron como si de un loco se tratara ya que era la primera vez que veían a Bartolomeo tan entusiasmado por algo, él solía ser un hombre bastante serio con una personalidad un tanto sádica que solía ignorar muchas cosas a su alrededor, pero en ése instante se encontraba idolatrando a unas personas que solo había visto en una sola ocasión y era muy poco probable que volviera a saber de estos. Hancock no se hizo esperar y aprovechó la oportunidad para burlarse de éste quien ahora sí estaba molesto.
-¿Perdiste la cabeza?, si estaban cantando en un lugar como ése quiere decir que son pésimos, lo más probable es que nadie quiera contratarlos, ¡Olvídate de ellos!, nunca los vuelvas a ver.
- ¡Ellos son muy buenos!, Estoy seguro de que en menos de lo que esperas se vuelvan populares.
Una nueva batalla comenzó entre esos dos, los cuales al parecer no podían estar cerca el uno del otro sin tener un choque de ideas. Hancock no entendía como es que aquél hombre defendía tanto a unas personas que lo más probable es que fueran como todas las estrellas, desalineadas, sudorientas y seguro mal olientes, ella al estar en la posición que estaba nunca había estado en un solo concierto en su vida que no fuera de opera, o alguna obra muy distintas a lo que un concierto de Rock era. Sandersonia y Marigold por su parte como tenían un poco menos de presión que ella al ser la heredera de la empresa de su padre por lo que tenían mayor libertad por lo que a escondidas de sus progenitores habían asistido a alguno de estos espectáculos de bandas que a ellas les gustaban. De manera que la mayor solo se podía hacer una idea acerca de como eran los conciertos debido a que sus hermanas después de asistir a uno siempre se dirigían a ella para contarles su experiencia.
Al final el peli verde se arto de sobre manera de que aquella mujer siguiera burlándose, de manera que estaba dispuesto a salir del lugar completamente arrepentido por haber ido en primer lugar pero antes de desaparecer por el marco de la puerta se regreso sobre sus pasos un poco y con mirada desafiante vio a aquella mujer quien era considerada como la más hermosa.
- ¡Algún día te obligaré a ir a un concierto de ellos y cuando te enamores de ellos entonces tendrás que invitarme a comer lo que se me de la gana, mujer serpiente!
- Sí, sí, lo que quieras. - Respondió dándole por su lado.
El día había transcurrido sin mayor problema, habían ido a pasar al rato a un parque de diversiones con juegos mecánicos en donde habían gastado todo el dinero que tenían, los más afectados habían sido Ace y Sabo quienes habían tenido que pagar todos los gastos de su hermano menor ya que éste como siempre no había traído absolutamente nada de dinero. Al principio se habían enojado bastante con el menor pero al ver la carita suplicante de éste pidiéndoles perdón no habían podido enojarse demasiado, perdonándolo casi al instante.
Cada uno estaba ya en su propia casa, el trío de hermanos ya se encontraban cenando, mientras el menor se llenaba las mejillas de comida pensaba en lo que se vendría a continuación. Nami les había dicho que ahora que ya estaban completos podrían por fin comenzar a intentar entrar a su empresa disquera en donde encontrarían el personal para promocionarlos, aunque no sería tan fácil que los aceptaran después de todo era una empresa grande en donde solo aceptaban a gente que pudiera significarles una buena inversión asegurada, él no estaba realmente preocupado por eso, la chica era la hija del dueño de la empresa así que ya se encargaría de persuadirlo para que les hiciera una audición o algo. Los dos hermanos mayores por su parte veían al menor con una gota de sudor en la nuca debido a que desde hace un rato éste se estaba riendo solo con una expresión que parecía la de un niño enamorado por primera vez.
- Se ve que está feliz.
- Si - Apoyo el rubio.
Cuando hubieron terminado de comer el pequeño se dirigió rápido a su habitación y después de cepillarse los dientes intento quedarse dormido aunque no podía conciliar el sueño debido a la emoción que sentía aún latente en su pecho. Así pasaron las horas en la que él no podía hacer más que revolverse entre su cama acomodándose de una y mil maneras sin lograr tener éxito, hasta que después de un buen rato sus ojos se cerraron solos y pudo dormir apenas unas horas antes de que Ace entrara nuevamente a su cuarto para molerlo a golpes por quedarse dormido.
Comenzando de nuevo con la rutina Luffy se apresuró a bañarse y salió de la casa lo más rápido que pudo para dirigirse al colegio y al haber llegado tan tarde no lo habían dejado entrar a la primera hora de manera que se fue a la cafetería de la escuela para poder desayunar algo porque en casa casi no había comido. (Aunque aún así se comió lo de 2 personas)
Cuando pudo entrar a la siguiente clase Sanji se estaba burlando de él, no le molestó en lo más mínimo estaba más preocupado por buscar a Zoro a quien no había visto por ninguna parte, fue ahí cuando se dio cuenta que por salirse a las prisas no había esperado a su amigo quien la única razón por la que no se perdía de camino a la escuela es porque siempre iban acompañados.
Podría haber ido a buscarlo pero sería algo completamente inútil ya que el espadachín podría estar al otro lado del mundo en ése mismo instante, además no tenía porque preocuparse aquél hombre a pesar de siempre perderse lograba llegar a su objetivo. Éste llego justo a la hora del almuerzo, estaba totalmente agotado y de muy mal humor, se dirigió hacia el morocho para reclamarle por haberse ido sin él.
-Que bueno que estés bien - Reía éste causándole solamente mayor molestia.
Nami llego después de un rato ella estaba bastante molesta cosa que todos notaron al instante por lo que el primero en preguntar el motivo fue Sanji. Ésta empezó a soltar una ronda de insultos hacia su padre ya que éste no se había mostrado nada accesible en dejar entrar a unos completos extraños a su empresa solo porque era recomendación de su hija, además de que ésta exigía ser su representante, lo que ella estaba pidiendo eran imposibles, de manera que si querían entrar a la empresa tendría que ser por medio de audiciones lo cual era completamente normal pero el único problema radicaba en que si hacían eso no era nada seguro que ella pudiera ser su manager lo cual la decepcionaba ya que ella estaba muy entusiasmada por poder ser la que los pudiera apoyar de aquella manera, así sería parte de su éxito pero parece que eso no sería...
-¡No! - Contesto inmediatamente Luffy obteniendo la mirada de confusión de todos. - Si Nami no es nuestra manager entonces no me interesa. - Continuo - Así que no te preocupes - Le sonrío a la chica - Después de todo queremos empezar desde cero, comenzaremos a presentarnos en pequeños lugares de forma libre hasta que tu padre nos suplique entrar a su empresa.
A la chica casi se le botan las lagrimas al escucharlo decir eso, ella ya estaba por decirles que no se preocuparan por ella, que lo mejor es que aprovecharan la oportunidad para hacerse populares cuanto antes pero él había pensado en sus sentimientos antes que nada, lo cuál hacía que estuviera eternamente agradecida, los demás no tuvieron ningún inconveniente, las órdenes de Luffy eran absolutas. Así que ella con la confianza renovada dijo que iba a buscarles lugares en donde pudieran presentarse, ése sería su primer trabajo, tomo su mochila y salió de la escuela sin importarle que aún quedaran clases, tal parece que aquél era el día de saltarse las clases pero es que estaba conmovida y se aseguraría de regresarle el favor al pequeño.
Cuando las clases terminaron en la entrada principal se encontraron a un pervertido en tanga posando de manera muy extraña frente a los alumnos, se trataba de Franky quién había ido a buscarlos para saber más acerca de los próximos movimientos que de ahora en adelante la banda tendría que tomar pero... A los ojos de los demás sólo era un pervertido más que estaba acosando a los alumnos de manera que la dirección llamó a la policía y al instante ya se podía observar al hombre huyendo de la autoridad perdiéndose a lo lejos.
Continuara...
Agradecimientos:
mireee3D2Y: Ya casi se encuentran, :3 ya no los voy a hacer esperar demasiado, no te preocupes.
Tomoyin: Gracias por tu ayuda xDD
