Capítulo 15

Ellos no pueden sentirlo también

Levi escapaba de la emboscada de Kenny, fuera a donde fuera sus hombres le perseguían, debía moverse rápido.

Entonces le vino una idea a la cabeza y entro de golpe a un bar donde todos se quedaron boquiabiertos.

-Este local huele a rata, a una rata enana -Kenny pateo la puerta de la cantina y entro de golpe-. ¡Te encontré! La policía militar viene a acabar con los malos bang.

El cantinero temblaba, Levi se había ocultado detrás de la barra y aguardaba el momento ideal.

- ¿Dónde está?

-Estoy aquí, cuanto tiempo Kenny, no esperaba que siguieras vivo ¿te uniste a la policía militar después de matarlos?

-Los mocosos no entienden lo que piensan los adultos, perdona eres enano, pero ya tienes una edad, esperaba mucho de ti ¿Quién iba a pensar que usarías así los trucos que te enseñe? ¿nunca te hable de los ratones acorralados? Salgas por donde salgas te volaran los sesos. Oye Levi -Kenny arrojo una silla azotándola contra las botellas que se estrellaron dejando miles de cristales y alcohol en el suelo-Creo que se porque te uniste a la legión de reconocimiento vivir entre desechos era nuestra única opción, solo pensábamos en sobrevivir ese día, es normal que nos doliera saber que el mundo era más amplio.

Kenny parlaba demasiado, siempre había sido así, ese era su defecto, Levi tomo su tiempo, aunque tuviera que escuchar sus tonterías, no sabía porque se había unido a la legión, no sabía nada de su vida, entonces Levi se llevó la mano al pecho para confirmar que su anillo siguiera ahí, así era, el viviría, no podía morir, tenía que regresar con Hange.

-Pero existía la salvación yo encontré lo que quiero hacer, es simple, pero una afición es lo que alegra la vida.

- ¿Le volaste la cabeza a mi subordinada por afición?

-Sí, puedo matar cuanto quiera por una buena causa, tú también matas por tu propio bien ¿no? -Kenny se disponía a lanza otra silla.

-Si -contesto y disparo, Kenny salió volando fuera del establecimiento, Levi le regreso su escopeta al cantinero, lanzo una silla por la ventana y aprovecho ese descuido para poder salir.

Kenny había subestimado a Levi, no lo volvería a hacer entonces miro a su alrededor y vio algo que brillaba a unos metros de él, se levantó y camino hasta el objeto, era una cadena con un anillo.

- ¿Sabes qué es esto? -le pregunto a su subordinada y le enseño la cadena que se balanceaba grácilmente.

-No -contesto seria.

-Es debilidad -sonrió.

La simple idea de haber perdido el anillo le estaba matando, ¿dónde? ¿Cuándo? No era el hecho de perder el anillo, era en las manos en que podía caer, si lo había perdido mientras perseguía la carreta intentando salvar a Eren entonces su secreto estaría salvo, pero si lo había perdió afuera de la cantina… Levi sacudió la cabeza, no quería pensar en las consecuencias que sucederían si Kenny se enteraba que estaba casado, no descansaría hasta saber con quién y si llegaba a Hange y le pasaba algo jamás se lo perdonaría.

Para colmo tenía que hacerle de terapeuta ya que Armin estaba pasando por un problema existencial desde que había matado a ese soldado para salvar la vida de Jean.

En cuanto todos quedaron dormidos Levi decidió escribirle una carta a Hange para informarle de la situación, también quería decirle del anillo, de Kenny y cuanto la amaba, pero debía de omitir eso, no sabía en qué manos podía caer la carta en caso de que no llegara a su destinatario.

Levi junto con los demás habían convencido a Reeves de cooperar con ellos y decidieron tenderles una trampa a los miembros de la guardia, aquellos que habían torturado al pastor Nick.

Quizás esa sería su forma de pedir disculpas a Hange por perder el anillo.

- ¡Ya estoy aquí! -entro gritando y azotando la puerta del sótano-. Dime que no has terminado.

-No, no estoy acostumbrado a esto -dijo Levi quien llevaba guantes y un mandil para no ensuciarse de sangre o cualquier otra sustancia del cuerpo de la persona a la que iban a torturar.

-Yo tampoco he torturado a humanos antes Sanes -dijo furiosa Hange y camino hasta donde estaba amarrado a una silla y tomo las pinzas de la mesa de junto-, pero aprenderé contigo.

- ¡Esperen! díganme lo que quieren, ¿quién tortura antes de pedir nada?

-Tienes razón, tenemos varias preguntas.

- ¿Donde esta Eren e Historia? -pregunto Levi- ¿Porque quieren a Historia? ¿Que planea la familia Reiss?

-Muy lento, ¡tenemos prisa! -grito frustrada Hange y comenzó a quitarle las uñas a Sanes.

El gritaba de dolor y todos los demás se sentían enfermos, de algún modo los gritos eran más fuertes y llenos de dolor que cuando Levi había estado solo.

-Lo siento no se arrancar uñas tan bien como tu -dijo contenta Hange de ser ella quien infundiera todo ese dolor- ¿Cuantas tengo que arrancar para dominarlo?

Levi ahora lo había pensado mejor y lo más sensato era no decirle nada del anillo, aun podía recordar la bofetada por un simple mal entendido.

-Bastantes -contesto- ¿Saben porque no han existido guerras en estos muros tan estrechos? porque el primer escuadrón interno se ensucio las manos por todos, el profesor demasiado inteligente, la pareja de idiotas que intento volar, la prostituta de una granja de pueblo, la humanidad sobrevivió porque los eliminamos, deberían agradecernos. Nunca vi a nadie disfrutar tanto torturando como ustedes, son monstruos, pero no me dan miedo yo tengo al rey, confió en el rey y la paz entre las murallas todo lo que hicimos no es un error, ahora se lo mucho que dolía, pueden matarme es el final perfecto para una vida sangrienta como la mía.

-Tomemos un descanso -pidió Levi.

Tenían que cambiar de estrategia, era claro que no hablaría, así que lo engañarían, decidieron ir con su otro compañero, Ralph, un par de golpes para simular todo y entonces lo sacaron al pasillo para que Sanes lo escuchara.

-Es patético que nos lo contaras todo después de solo una uña, a Sanes no le queda ni una sola, no se parecen en nada.

- ¿Y qué? eso es decisión suya, no deja de hablar del rey y la paz, estábamos artos de él, nos harán un favor matándolo.

-No hasta que confirmemos lo que nos contaste -hablo Levi.

-Les dije la verdad ya basta por favor.

Dejaron pasar unos minutos y luego regresaron con Sanes.

-Volvamos al trabajo Sanes -dijo sonriendo Hange-. Me duele hacerlo, pero te torturare.

-Los Reiss son la auténtica familia real -hablo.

Tras el interrogatorio Hange encerró a ambos en el sótano.

- ¿Sanes estas bien? -pregunto su compañero-. No me digas que les contaste algo

Nuestra lealtad al rey…

Sanes no lo soporto más y se abalanzo contra su compañero.

-No quiero volver a oír tu voz ¿cómo pudiste traicionarme todo este tiempo? confiaba en ti -decía mientras lo estrangulaba.

-Sanes él no nos contó nada, ni siquiera le preguntamos, le amenazamos con un cuchillo para que leyera lo que yo escribí, eso es todo -Hange le mostro la hoja con el dialogo escrito.

-Entonces -Sanes se dejó caer al suelo- ¿Fui yo quien traiciono al rey?

Hange ya había tenido suficiente de ambos, así que decidió era hora de irse.

- ¡Monstruo! -alcanzo a decir Ralph.

-No lo niego -dijo y sonrió-, pero Nick debió pensar lo mismo que ustedes, ¿ya les dije que me compadecía de ustedes? es patético ver a unos viejos llorando -Hange regreso y sujeto los barrotes- ¡Se lo merecen idiotas! -grito con furia-. A ver si les gusta pasar el resto de su vida defecando en una celda -luego se calmó-. Adiós.

-Va en orden -hizo una pausa y continuo-. Ese papel pasa de persona en persona cuando te retiras alguien toma tu lugar, con razón nuca desaparece, animo Hange.

Hange estaba por subir cuando nuevamente le hablo Sanes

-Debiste haber muerto el día que te encerraron. Si, la chica rebelde que se moría por investigar las murallas, pero Erwin llego a ti antes que la policía militar, lamento ese día, de no ser así estarías muerta, tu padre lo entendía, estaba dispuesto a sacrificarte para mantener la paz.

Hange subió las escaleras, estaba destrozada, Moblit lo noto así que decidió no seguirla, ella necesitaba estar sola. Ya arriba patio la mesa y las sillas para sacar su frustración, entonces Levi apareció bajando del piso de arriba.

-Siento haberlo desordenado todo, había una cucaracha.

-Ya veo, tu golpe la habrá hecho pedazos -Levi camino hacia Hange y la abrazo- ¿Qué fue lo que paso abajo?

-Mi padre, iban a matarme y no le importo -Hange sentía un nudo en la garganta.

-Kenny intento matarme así que todo esto es una mierda.

-Gracias Levi ahora me siento mejor.

-Recuerda contarles a ellos también -dijo y volvió a subir las escaleras.

-Es verdad, casi lo olvido.

Hange subió para reunirse con el resto del equipo y contarles el nuevo descubrimiento, después cabalgo hasta el cuartel donde estaba Erwin en compañía de Pixis. Se acercó y le susurro algo al oído.

-Parece que gane la apuesta comandante -Le dijo Erwin a Pixis.

Erwin prosiguió a contarle lo de la familia Reiss, Pixis decidió apoyarlos. En cuanto se fue apareció un miembro de la legión.

-comandante Erwin, la policía interior está aquí y pide que se entregue dicen que se acusa a la legión de un asesinato en plena calle.

-El enemigo no espera de brazos cruzados, Hange aléjate de aquí.

- ¿Que vas a hacer? -pregunto alterada.

-Ser el rostro de la legión, tu actúa como veas mejor, serás la siguiente comandante Hange Zoe -camino hacia ella y le tomo de la mano-. Lo dejo en tus manos.

Después se fue, pensando seria quizás la última vez que viera a Hange, pero ¿Qué se suponía podía decirle? No podía simplemente decirle "he estado enamorado de ti desde el primer momento que te conocí a pesar de que eres la esposa de mi mejor amigo", decidió mejor callar.

Todos los miembros de la legión fueron arrestados y Kenny miraba desde lo alto complacido por sus acciones.

-Solo nos queda Levi y compañía -dijo su subordinada.

-Ya dije que nos perseguirá, lo aplastaremos entonces ¿Hiciste lo que te pedí?

-Si señor, pero ninguna mujer del cuerpo de exploración tenía el otro par.

- ¿Falta alguna?

-La mujer que mato llamada Nifa, Hange Zoe, Sasha Blouse y Mikasa Ackerman

-Hange Zoe, quisiera conocerla en persona -sonrió maliciosamente.

-Con el debido respeto ¿Qué le hace pensar que es ella?

-Las últimas dos son muy jóvenes y si hubiera matado a su pichoncito ese día jamás me hubiera dejado vivo.

- ¿Y qué hará cuando la encuentre?

-Simple, la torturare lenta y dolorosamente y cuando haya terminado con ella entonces dejare su cadáver para que Levi lo contemple horrorizado y entonces yo amablemente lo matare -Kenny se acercó a la mujer invadiendo su espacio vital- El amor es una debilidad ¿no lo crees dulzura? -le tomo de la barbilla.

Valla que lo era, ella había cometido el grave error de enamorarse de aquel sádico, mientras que él solo disfrutaba de esos momentos de aventura por las noches, si, en efecto, el amor era una gran debilidad, debilidad que Kenny Ackerman no estaba dispuesto a tener, no por ella y mucho menos por Levi a pesar de haberlo criado.

Y hasta aquí este capítulo chicos, ya se viene la pelea con Kenny y muchas otras cosas más ¿Qué más les puedo decir? solo que nos leemos pronto, saludos a todos.