Capítulo 7.
Trabajo y más trabajo.
Eran alrededor de las 12:00 del día y nuestro querido monito se encontraba aún dormido, totalmente desparramado sobre su cama, las sabanas apenas si le cubrían, dejando al descubierto su perfecto abdomen, tenía una camisa sencilla color blanca desabotonada, se había puesto lo primero que encontró para dormir, pero ni siquiera le había dado importancia a vestirse adecuadamente, porque a decir verdad, él prefería dormir con poca ropa, a veces incluso se dormía en calzoncillos.
La única razón por la que Ace y Sabo no habían entrado ya, a despertar al menor, es porque era un domingo, además de que sabían que su atolondrado hermanito estaría agotado después de aquél concierto. Zoro ya les había contado todo detalle del evento la noche anterior, antes de que éste se fuera a su casa y, en verdad les hubiera fascinado poder asistir, pero era una verdadera lástima que las cosas no hubieran resultado como era debido.
Después de unos 15 minutos, el chico por fin se digno a despertar, tenía el cabello completamente desordenado, los ojos somnolientos, y un delgado hilo de saliva caía por su labio inferior. Miró a su alrededor un poco desorientado, para después fijar su mirada en el pequeño reloj que tenía en una mesita que se encontraba al lado de la cama, para después soltar un enorme bostezo y meterse a la ducha a pasos lentos, con una flojera palpable en sus acciones.
No se apresuró a bañarse, dejaba que el agua caliente cayera sobre su cuerpo y relajara sus músculos, mientras estaba en eso no pudo evitar que su mente comenzara a divagar, podía recordar a la perfección cada una de las facciones de la hermosa mujer que había conocido la noche anterior, después de todo la estuvo observando todo el camino. Ella era demasiado alta, más con esos tacones de punta que tanto le gustaban usar, su largo y espeso cabello negro se veía demasiado suave y se había visto tentado a tocarlo pero se contuvo, su piel se veía tan suave e hidratada, pero lo que más le había fascinado al chico eran esos hermosos ojos azulados de la mujer los cuales le intrigaban, había algo en ellos que demostraba... ¿Tristeza tal vez?, había algo en ella que le llamaba la atención, era algo similar como cuando conoció a Zoro, la razón por la que él había sido tan insistente en volverse su amigo era porque podía ver como el chico, cargaba con una serie de pesares, sin embargo ése sentimiento era a la vez diferente, claramente tenía unas ganas enormes de conocerla más a fondo, y él ya se encargaría de saciar su curiosidad después.
Después de una media hora por fin se dispuso a salir, se secó el cuerpo y cabello de manera despreocupada para después salir del baño el cual estaba en una habitación continua a su cuarto, se paseo desnudo por su cuarto mientras buscaba sus prendas de vestir. No tardó nada en ponerse sus usuales pantalones pescadores junto con un chaleco rojo y sus sandalias. Cuando hubo terminado bajo a buscar algo para "desayunar".
Ace se encontraba desparramado en el sillón cambiando el canal de televisión con el control de manera despreocupada, el chiquillo lo vio pero no dijo nada, simplemente atravesó el pasillo sin hacer ruido para dirigirse hacia la cocina. Al parecer Dadán se encontraba limpiando en alguna otra parte de la casa, aunque tampoco es como que quisiera comer algo que ella preparara por el momento, no es que la mujer cocinara mal, lo que pasa es que ella solía ser demasiado sencilla, porque el cocinar no era una actividad que disfrutaba.
Buscó en el refrigerador para ver que podía obtener y para su buena suerte estaba su desayuno envuelto con papel plástico con una nota de Sabo, la cual decía que como no había querido despertarlo le había dejado su comida para que pudiera calentarla. Luffy sonrió de oreja a oreja, la comida de Sabo era de lo mejor que podía haber.
Cuando se sentó por fin para poder empezar a devorar su desayuno su hermano mayor ya se encontraba observándolo fijamente recargado en la pared, en una posición bastante arrogante para su gusto; Simplemente lo ignoró y comenzó a comer mientras intentaba pensar en alguna otra cosa, sin embargo, podía sentir la mirada penetrante de Ace quien parecía no tener intención de dejarlo tranquilo hasta obtener una buena explicación de porque había llegado tarde.
- Lu...
Antes de que el pecoso pudiera articular palabra, el pequeño bufó molesto, tomó su plato de comida y salió de la cocina con su usual rostro de mocoso caprichoso. Aún seguía fastidiado porque lo quisieran regañar y si no estaba de humor ayer, tampoco lo estaba ahora.
- Luffy, deja de ignorarme, maldito crío, ¿Dónde diablos estabas anoche?
- Dónde sea que estuve, es cosa mía.
El mayor se estaba muriendo de ganas de molerlo a golpes ahí mismo para obligarlo a hablar, al fin y al cabo que Sabo no estaba, él se había ido temprano en la mañana para dirigirse a su trabajo en donde era empleado de una agradable mujer en una guardería. Ace se preguntaba una y otra vez como era posible que el rubio tuviera tanta paciencia para tratar con los niños, ya de por sí tenían que convivir a diario con ése maldito mocoso, caprichoso, hiperactivo, engreído, mimado, infantil y problemático... Aunque pensándolo bien, tal vez era por ésa misma razón por la que Sabo era tan bueno cuidando a estos, Luffy le había ayudado a ganar experiencia.
- Oye... - El pecoso se puso en frente del menor quien ya estaba a punto de hacer otra rabieta. - Entiendo que ya tienes la edad para pasear por la calle a gusto, pero ponte en nuestro lugar. ¿Cómo te sentirías si fuera tan tarde y ninguno de nosotros diera señal de vida?, no te pido que no salgas, pero por favor avísanos.
El morocho menor ante aquello, por fin se calmó, después de todo lo que él decía era cierto, ni siquiera se le había pasado por la cabeza llamarlos, era cierto que no le hubiera costado nada, así que, debido a que Ace, a diferencia de la vez pasada, ahora le había explicado de manera calmada y sin gritos, por fin volvió a la normalidad.
- Acompañé a una chica a su casa, porque la estaban acosando. - Respondió por fin.
- Huuummm... Ya veo, entonces está bien, pero para la próxima avisa. - Respondió el hombre mientras se rascaba la nuca. - Y... ¿Te pidió algo?
Luffy se soltó a carcajadas ante lo último, nuevamente su hermano ya había comenzado con sus celos irracionales, siempre lo hacía, ante cualquier "amenaza", y él, claramente se apresuraba a negarlo en todas las ocasiones, aunque en ésta, no estaba del todo seguro de que es lo que había ocurrido.
- Nada, de nada. - Respondió una vez dando el tema por muerto, y aunque el mayor le hubiera gustado preguntar más, no lo hizo por temor a que se volviera a enojar. - Por cierto, ¿No deberías andar trabajando?
- Ammm... Le diré que me dio otro ataque de narcolepsia.
- Ace... Deberías dejar de aprovechar de tu enfermedad.
En eso el celular de mugiwara vibro, por lo que rápidamente lo sacó, viendo como le había llegado un nuevo mensaje. Cuando lo abrió pudo ver que era de parte de Nami quien al parecer nuevamente los estaba convocando a una reunión en el Baratie, probablemente la razón de eso, era para conversar cosas sobre el concierto, o cosas similares, no estaba seguro. Lo único que tenía seguro es que ya estaba ansioso para llegar al restaurante y ordenar toda la comida que su estomago estuviera dispuesto a almacenar, a pesar de que acababa de comer lo que Sabo le dejó, eso no era suficiente.
Salió de la casa junto a su hermano, para después separarse ya que el Baratie se encontraba a tan solo unas calles de distancia, sin embargo el pecoso tenía que dirigirse a la estación del metro para poder llegar a su trabajo en un Host Club, en el cual, por cierto, la estrella principal era él. Lo cual era razón suficiente para que le dieran un enorme regaño cuando llegara al local, en donde seguramente su clientela ya estaría desesperada por su ausencia.
Llegando al restaurante, Luffy pudo ver a sus amigos ya reunidos, por lo que se apresuró a sentarse junto a ellos. El único que faltaba en llegar era Sanji, por lo que mientras llegaba se habían dispuesto a observar la carta para ordenar algo de comida; Lo que no se esperaban fue que la persona que los atendiera se tratara del mismo rubio al que supuestamente estaban esperando.
- Sanji-Kun... ¿Trabajas aquí? - Preguntó Nami quien fue la que los había convocado en ése lugar, pero había resultado ser una mera coincidencia.
- ¿Eres un mesero del amor?
- Soy el segundo chef al mando. - Ladró molesto ante el comentario del marimo. - Mi viejo es el dueño del local.
- Cocinero del amor entonces.
- Tú... Eres un...
- Woaaaaaa, ¡Ahora entiendo porque la comida que Sanji prepara es tan deliciosa! - Interrumpió Luffy antes de que esos dos pudieran comenzar a pelearse.
- ¿Y tú cuando has probado la comida de Sanji? - Preguntó Usopp curioso, a lo cual el rubio comenzó a hacer señales exageradas de negación hacia el pequeño monito para que no le respondiera, sin embargo éste no le hizo caso.
- Ah... Sanji, prepara mi almuerzo todos los días.
- ¿Qué ése no era Sabo? - Cuestionó Zoro confundido.
- Ah, me como ambos, shishishi...
Todas las miradas se dirigieron hacia el cejas de espiral, a quién no se había tardado nada en que el rubor en su rostro comenzara a subir. Sabía que preparar el almuerzo para otro hombre era algo que él, en situaciones normales jamás haría, le parecía una idea demasiado extraña. Sin embargo teniendo en cuenta que Luffy fue la primera persona quien apreció su comida, y el hecho de que después de todo lo que en un principio se negara, había desarrollado un cierto cariño por el mocoso, por lo cual hacía una excepción por él.
- Que Gay... - Susurro Zoro, causando la risa de todos sus amigos, a excepción de Luffy quien no había entendido el comentario.
- ¡Yo amo a las mujeres! - Se apresuró a contestar molesto.
Después de ése pequeño incidente, el chico se apresuró a entregar la orden a uno de los empleados, para después avisarle a Zeff que estaría un momento charlando con sus amigos, éste no se negó, ya que estaba contento de que su estúpido hijo, por fin hubiera hecho compañía, en lugar de andar despreciando a todo mundo como solía hacer.
Cuando por fin estuvieron todos juntos, el primero en cuestionar a la mujer fue Franky, quien estaba demasiado ansioso por poder volver a la gloria, y más habiendo encontrado un grupo tan bueno. Ella no se hizo esperar más y comenzó a explicar todos los detalles del contrato estable que había logrado formular con el dueño del bar, para que pudieran presentarse todos los fines de semana, la paga era bastante aceptable, además de que había logrado sacar algo de provecho de la proposición.
- Bueno... Y ahora lo importante, como saben, tengo que demostrarle a mi idiota padre del gran error que cometió al no dejarme ser su manager desde un inicio, de manera que desde hoy comenzare a repartir una serie de actividades diarias en las que comenzaremos a trabajar en la banda. Aquí tienen este horario, el cual me tome la molestia de sacar foto copias para que cada uno esté al tanto de lo que se debe de hacer. - Repartió las hojas a cada uno dejándolos sorprendidos, por la cantidad de lugares en los cuales ya les había conseguido una presentación. - Por cierto, las copias me las tienen que pagar. - Aclaro dejando que su ser tacaño hablara.
- ¡Espera bruja! - Reclamó Zoro - Este horario es demasiado ajustado, ¡En qué diablos estás pensando!
- ¡Si, Nami, ¿Acaso quieres matarnos? - Apoyó Usopp, asustado de solo echar una mirada rápida.
- ¡A callar!, el objetivo de éste son dos. El primero es hacernos de un nombre lo más pronto posible, comenzar a hacernos conocidos, ¿Quieren ser famosos, no?, pues es necesario que las masas empiecen a conocer de nosotros. La otra razón por la que lo estoy haciendo de ésta manera, es para que ustedes empiecen a acostumbrarse a la atareada rutina que todo artista musical tiene que enfrentar. Todo esto es un juego de niños a comparación de cuando una buena compañía disquera quiera hacer un contrato con nosotros, además. Por Franky la situación está bien, ya que él es mayor, pero todos los demás son estudiantes, esa fue otra de las razones por la cual mi padre se negó a mi proposición, en las empresas musicales buscamos gente seria que pueda dedicarse a esto de lleno y al ser ustedes estudiantes puede haber ciertos impedimentos, debido a todas las obligaciones que implica la escuela, así que primero, tienen que demostrarme de lo que son capaces para que yo pueda volver a hacerle la propuesta a papá, muéstrenme cuanta determinación tienen y que son capaces de manejar ambas cosas.
- ¡Nami-swaaaaan, eres genial e inteligente! - Gritó Sanji feliz, ante todo lo último, disfrutando demasiado la manera en la que dejó callado al marimo.
- Esto no es nada. - Siguió Luffy, con una mirada de determinación total.
- Esto es ¡Suuuuper! - Continuó Franky.
- … Sí - Asintieron Zoro y Usopp quienes ya no tuvieron ninguna objeción.
- Ahora bien, también tenemos, que idear de una vez por todas nuestro símbolo, ya decidimos el nombre de la banda, basados en el collar de Luffy, pero ahora tenemos que pensar en una marca que nos caracterice y que tenga el sombrero de paja como elemento principal.
- Una calavera con un sombrero de paja como si fuera una bandera pirata. - Contestó Luffy despreocupadamente, obteniendo las miradas curiosas de sus amigos quienes le cuestionaban la razón. - El que nuestra banda se llame "Mugiwara Boys", fue gracias al amuleto que Shanks me regalo, lo cual en sí, es un homenaje a "Jolly Roger", ¿Saben que es Jolly Roger, no es así? - Espero unos momentos en los cuales la primera en negar fue Nami. - Es la manera en la que se llama a las banderas de los piratas. Shanks, siempre se la pasaba contándome historias fantásticas de aquellos guerreros del mar, los piratas eran algo que a él le fascinaban y pues, a mí me dejó el gusto por estos. Así que nuestra banda será un homenaje total hacia Jolly Roger, ya que estos fueron los que en primer lugar me inspiraron a convertirme en cantante, sin ellos yo no estaría aquí y no los hubiera reunido a todos ustedes.
Todos menos Zoro se sorprendieron ante la idea propuesta, después de todo pensaron que Luffy solo era un mocoso idiota, pero tal parece que hasta él podía tener sus momentos de brillantez, eso daba a relucir lo serio que era ése chico con respecto a sus sueños. A nadie le desagrado la idea de hacerse "piratas", la sola idea era bastante llamativa, ser conocidos como los piratas del sombrero del paja, eso sonaba realmente bien y tal vez, solo tal vez, la excitación ante hacerse conocer como piratas era porque en sus vidas pasadas, o en algún mundo alterno, lo fueron realmente.
La discusión, sobre las cuestiones del trabajo continuaron, mientras la comida ya estaba en la mesa, y todos comían a la vez que hablaban. Aquella reunión de "negocios", no tardó nada en convertirse una simple convivencia social con amigos, platicaban reían, logrando de ésa manera que el tiempo pasara volando. Mientras Zeff desde la cocina miraba ocasionalmente a su hijo, notando la sonrisa alegre que éste tenía, y no pudo evitar sentirse más calmado porque hace ya tanto tiempo que no veía a una sonrisa tan sincera en Sanji.
Ace ya se encontraba en su trabajo y como era de esperarse se había llevado un enorme regaño, él solía hacer siempre de las suyas y la única razón por la que no lo despedían, se debía a que él era la joya en ése lugar, la persona quien atraía a más clientela, razón de más por la que fuera la envidia de la mayoría de los trabajadores del lugar, cosa que a él realmente no le interesaba, él solo estaba trabajando por el bien de su hermanito, para poder terminar la Universidad de manera correcta y para darle un apoyo económico a Dragon quien los había criado.
Se había colocado un traje negro, bastante elegante, junto con una corbata roja, su cabello desordenado se lo había amarrado en una pequeña coleta algo suelta, dejando caer algunos mechones en su rostro, dejando una apariencia bastante seductora. Salió hacia su "escenario" de trabajo, en el cual ya se encontraban varias mujeres esperando su llegada, él se dirigió hacia ellas y de manera cortes se inclino para disculparse por su tardanza mientras de manera suave besaba sus manos, logrando que éstas se sonrojaran ante aquello y lo perdonaran de inmediato.
Aquél lugar, era bastante acogedor, había mesas, junto a sillones elegantes por todo el lugar, había inclusive un segundo piso, y habitaciones individuales, por si la clientela quería disfrutar de un momento más íntimo. Un Host era el lugar en donde las mujeres iban para recibir algo de compañía, las chicas que venían, eran generalmente chicas ricas, ya que los precios no eran para nada bajos, ellas venían para platicar, mientras los chicos a quienes ellas escogían se dedicaban a escuchar, a hablar de manera amable e incluso coqueta para hacerlas sentir bien. Misma razón por la que los "hostos", (Manera en la que se les llama a los chicos que ofrecen éste servicio) tienen que ser chicos atractivos y carismáticos que tengan la habilidad de atraer personas.
La manera en la que se manejaba aquél lugar era realmente sencilla; La mujeres entraban al lugar en el cual eran recibida por los hostos, en donde éstas escogían al chico de su preferencia pagando una tasa por entrar, las chicas a cambio de la compañía tenían claramente que pagar por sus bebidas y las de su acompañante, las cuales por cierto resultaban ser más caras de lo normal. Los cuartos individuales por otra parte costaban más caros, de manera que todo dependía de lo que las chicas estuvieran dispuestas a pagar. En algunos otros clubes, del mismo tipo, las chicas podían inclusive llegar a pasar por sexo, pero en ése lugar, aquello no estaba permitido, lo cual era un gran alivio para Ace, ya que ésa práctica le parecía algo realmente repugnante y si ese fuera un requisito no hubiera decidido trabajar en aquél lugar desde un principio.
Él había llegado a trabajar a aquél lugar, por la recomendación de unas cuantas personas, no es que a él realmente le llamara la atención trabajar en ése tipo de lugares pero, debido a su gran carisma, y bien parecido, había aceptado, claro que no tardaron en contratarlo, llevaba cerca de 2 años y medio trabajando en aquél lugar, y ya estaba de lo más acostumbrado. Aunque ser un hosto, tenía sus desventajas, ya que había veces en las que sus clientas los acosaban en la calle, y no podían arriesgarse a decirles nada, puesto que podrían perder clientela.
Ace se sentó rodeado de algunas chicas, éstas le hablaban de manera melosa, mientras comenzaban a contarles historias de sus aburridas vidas a lo cual éste simplemente les contestaba con una enorme sonrisa, estas ya habían comenzado a pedir bebidas.
De pronto una chica de cabello de cabello largo, lacio, color rosa pálido y ojos azules entró al bar, el pecoso la notó de inmediato y tuvo que callarse un quejido. Se trataba de Jewelry Bonney, una chica, de buen status social, que se había encaprichado con él, lo venía a buscar por lo menos 3 o hasta 4 veces por semana, era una muy buena clienta, pero resultaba ser algo pesada, su actitud era bastante masculina, pero eso no es lo que le molestaba, si no el hecho de que solía tener una actitud un tanto agresiva, siempre quería apresarlo, como si fuera de su propiedad, y lo malo de ése trabajo era, que el cliente siempre tenía la razón, por lo cual siempre tenía que mantener su imborrable sonrisa, y soportar cada una de las exigencias de ésa egocéntrica mujer, quien por cierto ya se estaba dirigiendo hacia él.
Sabo se encontraba jugando con unos cuantos niños, dos pequeñas lo tenían agarrado de cada una de su manos, mientras lo jalaban de un lado para otro, éste simplemente se dejaba hacer, a él le fascinaban los niños, esa era la razón por la que había querido trabajar en una guardería, era demasiado paciente y los pequeños por su parte lo adoraban.
Los niños siempre se habían sentido seguros al lado del rubio, tal vez fuera por la personalidad tranquila y cálida que éste poseía, las pequeñas por su parte siempre se la pasaban peleándose entre ellas diciendo que en el futuro se casarían con Sabo, lo cual al mayor, le causaba nada más que gracia.
Él a diferencia de Ace, había encontrado ése trabajo tranquilo y más "sano", según su juicio, él realmente se había negado cuando el mayor había llegado con la extraña idea de hacerse parte de un excéntrico host club de la ciudad, sabía que él tenía sus razones, y sabía que esos lugares era simplemente para hacer compañía a aquellas mujeres que les hacía falta un poco de cariño, cosa que, en lo personal, él no entendía para nada. ¿Por qué alguien pagaría por estar con un completo desconocido?, vaya que la juventud en ésos tiempos tenía un problema hormonal demasiado grande.
Los pequeños lo volvieron a jalonear, regresándolo a su realidad, salieron momentáneamente al patio en el cual se encontraba la caja de arena junto a un montón de juguetes esparcidos, ahí se detuvieron las pequeñas para después comenzar a juguetear invitando al rubio a unirse, quién no se negó en ningún momento. Jugar de ésa manera le recordaba a su querido hermano cuando estaba más pequeño.
- Sabo-kun, ¿Siempre vas a trabajar aquí? - Preguntó una de las niñas.
- No, yo quiero ser profesor, pero primero tengo que terminar con mis estudios.
- ¡Sabo-sensei! - Gritaron ambas pequeñas al unísono, lanzándose a sus brazos entre risas, a lo que él sonrió enternecido.
De pronto se levantó cuando, en la entrada pudo divisar a una chica, de cabello corto, color castaño claro, no era muy alta y tenía facciones suaves, traía puesto una falda blanca, con una blusa con olanes color rosa, traía unas pulseras sencillas, junto con un collar de oro, con un bonito adorno de un pajarillo. Se trataba de Koala, la novia de Sabo, quién había venido a visitarlo en su trabajo, y de paso, ayudarle un poco, por lo que él se dirigió hacia ella rápidamente a recibirla, con un lindo tono rosado en sus mejillas, y es que... Cuando Koala estaba presente, él se volvía un tanto tímido y torpe, de lo mucho que la quería.
Los chicos por fin habían terminado con su reunión, Sanji obviamente se había quedado para seguir ayudando en el restaurante, mientras los demás se esparcían, yendo cada uno por su lado. Zoro por su parte, se encontraba curioso ahora que por fin estaba a solas con Luffy. De manera que sin ningún pudor se apresuró a preguntarle acerca de aquella mujer con la que se había marchado.
El morocho por su parte lo miró un tanto curioso al principio, sin embargo, no se tardó en contestar, logrando que de ésa manera el peli verde por fin se enterara de que la razón por la que su amigo la había acompañado era porque había visto como la habían intentado atacar, lo cual no era de sorprender teniendo en cuenta la manera tan provocativa en la que ésa mujer vestía.
A continuación Luffy le empezó a comentar, todos los sucesos que se dieron a continuación, le describió la personalidad de la mujer, toda su apariencia, pequeños detalles de su rostro que había notado, el paisaje de estrellas, entre otras tantas cosas, cosa que, a Zoro le estaba comenzando a desconcertar demasiado, sabía que ése monito siempre se había destacado por observar fijamente a las personas y darse cuenta de cualquier mínimo detalle, pero era la primera y única vez en la que lo había visto tan entusiasmado al hablar de alguien del género contrario, logrando así que se despertara aún más su curiosidad.
Si Luffy realmente se había empezado a sentir interesado por una mujer, eso significaba mucha diversión para él, podría extorsionar a Ace de una y mil maneras, en un plan bastante simple. Se guardaría el secreto de lo que acababa de enterarse, y se pondría atento a las siguientes acciones del menor, si realmente ésa mujer lograba hacer que ése ser asexual empezara a dejar de serlo, solo entonces comenzaría a venderle la información al mayor de los D., estaba completamente seguro de que le pagaría bien, o por lo menos le debería más de un favor con tal de obtener información acerca del niño de sombrero de paja.
- ¿Por qué tan interesado en una chica?
- Mmmm... No lo sé, de hecho, lo mismo me he estado preguntando desde anoche, desde que la vi arriba del escenario, pensé que era realmente hermosa.
El hombre casi se atraganta con su saliva al escuchar eso, Luffy nunca había dicho que una mujer fuera hermosa, nunca en todo lo que llevaba de conocerlo. Simplemente decía que la gente era simpática, o cosas por el estilo, sin duda esa información se trataba de un pez gordo, de manera que no dudaría en sacar todo lo que fuera posible, además, por otra parte, también quería apoyar a ése atolondrado chico en lo que le fuera posible.
- Mmm, ¿Será que te gusta esa chica?
El menor lo volteó a ver algo sorprendido, para después comenzar a ladear su cabeza de un lado para otro, poniendo a trabajar a su cerebro, intentando descifrar sus propios sentimientos. Sabía lo que significaba el termino de "gustar", pero no sabía como se supone que se tenía que sentir. Él por su parte solo había pensado en Hancock como una amiga más, en el instante en que la conoció la dejó en la entrada de su hogar.
- No lo se.
- Bueno... Pues cualquier cosa sobre la que tengas dudas, vienes y me preguntas... Ah... Y no le menciones a Ace nada sobre esto.
- ¿He?, ¿Por qué?
- ¿Acaso olvidas que cuando se trata de ti es un celoso compulsivo?, ¡Se volvería loco!
- Mmmm... Tienes razón, no le diré nada.
Zoro sonrió para sus adentros, últimamente se había estado aburriendo mucho, pero algo le decía que de ahora en adelante las cosas se pondrían divertidas, y él podría fastidiar mucho a Ace, como venganza por lo mucho que lo acosó, cuando éste era un niño. Aunque ésa no era realmente la razón, si no el placer de molestar.
Continuara...
Agradecimientos:
Tomo-Chan: Espero que te haya gustado el Sabo x Koala, tanto como yo lo amo, ah y gracias por ésa idea que me diste sobre el empleo de Ace, definitivamente me ayudo mucho. xD
Veizser: Jajajaja, gracias, yo también disfrute mucho escribiéndolo porque amo la pareja que hacen esos 2.
miree3D2Y: Gracias por tu apoyo, como puedes ver la historia va un poco lento, pero pues, no me apresuraré, iré escribiéndola como me vaya quedando, así que... Mmmm no estoy segura si saque a Hancock en el cap siguiente, o en el que sigue a ése, bueno, de todas maneras, espero que te gusten también las otras parejas.
StArLoRMac2: Gracias por tus comentarios, me gusta que sepas apreciar el amor que le tengo a los hermanos, los quiero mucho y amo como se cuidan entre ellos, también gracias por comentar acerca de cada personaje que voy sacando, siempre es bueno saber que opinan sobre eso.
