Éste capítulo me quedo más largo que los anteriores, a decir verdad no pensé que el festival musical terminara alargándose en dos partes, yo tenía como objetivo principal terminar con éste evento en éste capítulo, pero después de escribir 10 hojas en word y apenas llegar al primer evento, opté por mejor cortar el capítulo ahí, y dividirlo en dos partes, porque temía que si seguía alargando el capítulo, terminara por omitir detalles importantes, así que bueno... Aquí lo tienen, y espero que les guste, espero no haberme tardado demasiado, y les agradezco mucho sus comentarios, he notado que últimamente me dejan reviews mucho más detallados, eso indica que de verdad les está gustando el rumbo que está tomando la historia, y eso me alegra demasiado. *0* ¡Los adoro!

Capítulo 12.

Festival musical. (Parte 1)

Aquella mañana, Monkey D. Luffy no había necesitado de nadie que lo despertara a la fuerza, se había levantado por cuenta propia y había corrido al baño a darse una muy buena ducha. La ropa que usaría en la tarde estaba perfectamente guardada en una pequeña mochila la cual había colgado en su hombro derecho, por supuesto no se pondría aquél llamativo atuendo de inmediato. Era lo que usaría cuando se ganara su derecho a dar su interpretación musical, había sido una idea que Nami les había impuesto una semana antes, ella era quien le había ayudado a escoger su ropa, porque según ella, él no era capaz de escoger algo "decente", por supuesto ése comentario le había molestado, ¿Qué tenía de malo su forma de vestir?, bueno, no es como que fuera la ropa más increíble del universo, pero no estaba mal, ni siquiera le había encontrado propósito a comprar un atuendo precisamente para ése día, pero bueno... Si Nami quien era su manager lo ordenaba, él tenía que hacerle caso.

Salió del baño con su típico pantalón pescador, color negro de mezclilla y una de sus tantas camisas color rojo, se coloco frente al espejo que había en su habitación y al observar su reflejo no pudo evitar que la imagen de la hermosa amazona cruzara fugazmente por su cabeza. Al instante comenzó a verse con mayor detenimiento, intentando de alguna manera arreglar su cabello el cual era un completo alboroto desde siempre; Con sus dedos trataba de alaciar un travieso mechón de cabello que no quería ceder.

Al final termino con un peinado de niño "nerd", muy arreglado para su gusto, por lo que después de todo termino por alborotarse nuevamente el cabello dejándolo con su estilo usual, igual de desordenado y salvaje que siempre. Sus mejillas se colorearon tenuemente y a continuación tapó su rostro con su mano derecha desviando la mirada hacia cualquier otra parte intentando olvidar lo que acababa de hacer, ¿Qué le sucedía?, simplemente por haber pensado en ésa mujer había pensado aunque sea un instante en arreglarse, ése no era su estilo, definitivamente algo había comenzado a cambiar desde que la conoció, pero aún no estaba seguro de qué.

El sonido de alguien tosiendo lo trajo de nuevo a la realidad, volteando al marco de la puerta se encontró a su hermano recargado en la misma, éste lo miraba con el ceño fruncido y la mirada afilada empapada en lo que él ya reconocía claramente como sus celos enfermizos. Bufó suavemente antes de preguntarle la razón del porque estaba ahí; No iba a preguntarle porqué estaba enojado, puesto que desde hace ya una temporada el pecoso estaba de un humor de perros, al parecer se había enterado de que él se estaba viendo con una mujer a sus espaldas y como era de esperarse, no perdía la oportunidad para echárselo en cara. Trataba de hacerlo sentir culpable haciendo dramas y claro eso lo fastidiaba, al principio se había encaprichado por un muy largo tiempo en el cual no le dirigía ni la mirada al mayor el cual de igual manera no le hablaba porque según él estaba "indignado" de que le ocultara secretos. Sabo por supuesto simplemente veía todo desde la visión de un tercero, estaba bastante entretenido con la situación, aunque después de un rato tuvo que hablar con el monito para que "perdonara" a Ace; Éste se había negado al principio pero después había aceptado ya que el rubio le había dicho que si lo hacía le prepararía su almuerzo con más carne de la que ponía usualmente. De manera que lo que hacía ahora para enfrentarlo era simplemente ignorarlo, de ésa manera evitaba enojarse.

Portgas, por su parte, estaba ardiendo por dentro, había llamado a la puerta hace unos instantes pero el chiquillo parecía estar más entretenido en querer arreglar su cabello, ¿Desde cuando ése mocoso hacía algo por su apariencia?, definitivamente algo estaba mal, ésa mujer estaba llevando a su hermanito por el camino de la obscuridad, ¿Acaso le estaría enseñando cosas insanas?, su mente trabajaba a una velocidad impresionante, formulando una imagen de esa mujer extranjera pidiéndole a Luffy que abandonara a sus hermanos y se fuera a vivir con ella a Estados Unidos.

El rostro del pecoso ya estaba azul de tan solo pensarlo y se encontraba tomándose fuertemente la cabeza como si tuviera un intenso dolor de cabeza, amenazando con arrancarse el cabello, al momento que gritaba un montón de incoherencias. El menor lo paso de largo para después bajar las escaleras donde se encontró con Sabo quien ya tenía el desayuno listo. Él no se detuvo a comer en la mesa, simplemente tomo toda la comida que pudo caberle en los brazos llevándosela consigo rumbo a la casa de su amigo.

En la entrada de la casa del peliverde tenía que rebuscar en su bolsillo las llaves pero no podía moverse con facilidad gracias a la enorme cantidad de carne que por no querer pararse a desayunar como persona decente ahora le estorbaba, de manera que sin tener más opción se comió todo de un solo bocado, lo era una verdadera lástima puesto que quería saborearlo un poco mejor. Tras relamerse los dedos por fin entró a la casa, siendo recibido por Robin quien estaba en la cocina preparándose una taza con café como todas las mañanas.

- Buenos días. - Saludo cordialmente la mujer. - Los tortolitos están arriba.

Luffy asintió con la cabeza y subió las escaleras a pasos apresurados sin pararse a pensar demasiado, en esos tres meses ya estaba más que acostumbrado a la presencia de Perona en su grupo de amigos, aunque el que estuviera acostumbraba no hacía que fuera menos gracioso ver al pobre cabeza de musgo sufriendo. La peli rosa había sido aceptada al grupo con verdadera facilidad e incluso Sanji se había resignado ya que después de todo no le quedaba otra opción más que aceptar que la mujer muñeca nunca le haría caso en lo que le quedara de vida.

Entrando al cuarto se encontró a la chica recostada en la cama de su amigo intentando pasar un nivel de un videojuegos en su celular, mientras que Zoro estaba en el cuarto de baño terminando de ducharse, éste con el tiempo había dejado de intentar correr a la chica de su casa ya que después de todo su hermana se había hecho a la idea totalmente errónea de que verdaderamente eran novios, no importaba cuantas veces él lo negara, ella le creía más a Perona. Así que no tenía caso poner más barreras porque de todas maneras Robin terminaría dejándola pasar. Además de que por otra parte, ya se había acostumbrado y había decidido dejar de gastar energía de forma inútil en alguien que era igual o más terca que su mejor amigo.

- ¿He?, ¿Por qué no lo estás espiando? - Preguntó Luffy confundido.

- Mu... ¡Mugiwara! - En un rápido movimiento Perona giro sobre la cama, para después levantarse con el rostro totalmente rojo en vergüenza. - ¡¿Quién te crees que soy para hacer algo tan bajo?!

- La acosadora de Zoro.

- ¡Cómo te atreves, insolente!

El chiquillo la ignoró por completo y se sentó en algún lugar disponible mirando a su alrededor, para poder revolver las cosas de su amigo en un intento de distraerse mientras éste salía. La pelirosa había comenzado a reclamarle por algo pero no le estaba prestando atención, a decir verdad casi siempre tenía algo por lo cual reclamar, como cuando se comía sus almuerzos putrefactos que el peli verde le daba voluntariamente, o cuando de manera involuntaria llegaba robándose la atención del mismo, o por los apodos que solía darle a la mujer muñeca; En general casi todas sus molestias estaban relacionadas con Zoro.

Al abrir uno de los cajones del escritorio encontró varias fotos de él con Hancock quien tenía puesto su disfraz de extranjera. Ladeo la cabeza de un lado a otro confundido, y justo en ése instante el chico había salido de su baño por lo que se apresuró a preguntar.

- ¿Por qué tienes estas fotos?

Roronoa se tensó al verse descubierto, esas eran sus preciadas evidencias, las cuales había estado vendiendo al pecoso a un precio demasiado exagerado como parte de su venganza, pero definitivamente no quería que el menor se enterara de su plan ya que estaba claro que él se opondría, se daría cuenta de que la verdadera razón por la que no quería que le dijera a Portgas de la mujer serpiente era simplemente para poder tomar venganza lo cual haría que él se enojara y terminara contándole por voluntad propia la verdad a Ace, y eso significaría que ya no tendría las cartas para manipular al pecoso.

- Am... Simplemente las tome, porque pensé que te gustaría tener fotos de ella, ya que una vez arrancaste el poster de la revista de Sanji.

El chiquillo quedó en silencio por unos instantes quedando en un estado pensativo, mientras la pelirosa lo miraba con ojos acusadores, una mentira tan obvia no podía engañar ni a la persona más idiota de todo el...

- Oh, ¡Ya veo, gracias Zoro!, ¿Pero como es que Ace también tiene fotos de ella?

- Amm... Éste... Puede que ése loco celoso y posesivo haya entrado en mi casa en busca de información, ya sabes que puede llegar a ser algo impulsivo cuando se trata de esos temas.

- Mmm... Cierto. - Tras encogerse de hombros, paso del tema por completo dejando a Perona con la mandíbula desencajada debido a la impresión, sabía que ése mocoso era idiota, pero no pensó que tanto.

Rápidamente todos bajaron a la planta baja de la casa donde ya se encontraban Robin y Chopper junto con Sabo y Ace quienes habían llegado hace tan solo unos instantes, todos habían dejado sus pendientes para poder estar presentes ése día en donde apoyarían a Luffy. Como siempre el pecoso ya estaba encima de la arqueóloga, con sus usuales intentos de conquistarla, ésta por su parte se encontraba leyendo un nuevo libro sin voltearlo a ver siquiera, pero a diferencia de las otras tantas veces en la que el hombre se le acercaba, ésta le respondía de vez en cuando, causando que Portgas subiera a las nubes en un instante, ése era un progreso enorme, teniendo en cuenta que desde niños la oji azul lo había tratado con una indiferencia sepulcral. Tan feliz estaba que incluso se le había olvidado su plan de encontrar a la extranjera en ése día, donde estaba seguro que ella asistiría.

Saliendo a la calle, la escena era de lo más usual, Luffy y Chopper se encontraban platicando sobre el festival musical, los más emocionados eran ellos dos, tras de ellos se encontraba Robin con Ace a su lado platicándole cualquier cosa que le hubiera ocurrido recientemente, mientras ésta fingía no escucharlo, aunque por dentro le estaba prestando atención, Sabo se encontraba unos pasos atrás, tenía una pequeña gota de sudor en la nuca, mientras observaba a su bobo hermano hablar solo, y mirando a su celular comenzó a marcar el número de Koala para decirle donde quedarían de verla, Zoro por otra parte se encontraba bastante fastidiado, quería ir a golpear al mal nacido de Portgas cuanto antes pero el "chicle rosado" se lo impedía.

Después de una hora aproximadamente, luego de haber tenido que transportarse mediante el metro, habían llegado a la estación de Shinjuku en donde se realizaría el evento. Fuera de la estación ya estaban Nami, Sanji, Franky y Usopp. Todos se saludaron, ya se conocían después de aquél picnic que habían tenido en donde conocieron al baterista.

- Mmmm, ¿Ésta vez no está contigo esa mujer de lentes? - Preguntó extrañado Franky.

- ¿Hablas de Tashigi-chwaaaan? - Preguntó Sanji mientras en sus ojos se formaban unos enormes corazones. - ¿Acaso no la invitaste?, ¡Jodido marimo!

- ¡Claro que la invite! - Se quejó molesto. - Pero dijo que estaba ocupada.

Zoro se quedó unos instantes pensativos, recordando a su amiga peli azul, quien había estado de lo más extraña en esa temporada, estaba más mal humorada de lo normal, no quería regresar a casa con ello, además de que se la pasaba mandándole indirectas, las cuales en su mayoría no lograba entender, lo único que tenía claro es que, al parecer no le agradaba Perona, así que suponía esa debía ser la verdadera razón por la que no quiso asistir.

Esperaron unos instantes en los cuales estaban buscando a la novia del rubio, la cual no tardo demasiado en llegar trotando, y al verla, la actitud de Sabo se transformó por completo, tenía una sonrisa de idiota dibujada de oreja a oreja, junto con ése tono rosado en las mejillas. Koala llego abalanzándose a los brazos del rubio mientras le plantaba un suave beso en los labios dejando a todos los presentes petrificados, menos a Luffy por supuesto, a quien le parecía mucho más interesante ver a la mosca pasar; A continuación la feliz pareja se coloco frente al grupo, Koala abrazaba a Sabo por la cintura mientras él le rodeaba el hombro con el brazo, ambos se encontraban inmersos en su propio mundo platicando, mientras desprendían un montón de diminutos corazones rosados a su alrededor.

- Se llevan muy bien. - Dijeron todos, viendo lo acaramelados que estaban.

Llegando al evento, vieron que había un montón de gente reunida aquél día, era de esperarse, tratándose de un evento de tanta magnitud como aquél; Nami se apresuró a dirigirse hacia una pareja mixta que estaban sentados tras una pequeña mesa de madera, eran los administradores así que se apresuró a pedir informes, el registro se había hecho por internet hace mes y medio, de manera que lo único que tuvo que hacer fue dar el nombre de la banda, para que a continuación estos le dijeran hacia dónde se tenían que dirigir los participantes.

Habían varios grupos de personas ubicados en una enorme extensión de pasto, el evento se realizaba dentro de un parque, mirando a su alrededor pudo ver que había muchos novatos que nunca en su vida había visto, pero eso era de esperarse, después de todo Mugiwara Boys tampoco era para nada conocida, así que ellos estaban apostando todo al festival de la misma manera que ella lo estaba haciendo. Lo que sí la impresiono fue ver a los lideres de diferentes bandas de novatos, que ya se habían hecho de cierta fama, entre ellos los que más destacaban eran Eustass Kid, Killer, Trafalgar Law y Jewerly Bonney.

- Esa mujer... Yo la conozco... - Susurro Luffy intentando recordar, pero por más que lo intentaba no lo lograba.

- Oh... Pero si es el hermanito de Ace. - Hablo Bonney acercándose a chiquillo quien en ése momento había recordado en donde la había visto. - ¿Está aquí él?

- Sí, pero tuvimos que separarnos ya que el publico no podía entrar aquí.

- Mmmm... Ya veo, iré a buscarlo más tarde. - Contesto despreocupada, mientras en otra parte muy lejos el pecoso sentía un escalofrío recorrerle el cuerpo.

Con la aparición de Bonney habían logrado que la mirada de los famosos novatos se dirigieran hacía el chico conocido como mugiwara y sus compañeros, la risa escandalosa de Kid no tardó en hacer acto de presencia, si había algo que lo irritaba es que esos "fraudes" vinieran a un evento como aquél a perder el tiempo, su única meta era ganar el evento y entonces definitivamente su nombre sonaría por todos lados, así que para eso tenía que aplastar a todo aquél que se le opusiera, y empezaría por aquél mocoso con la cicatriz bajo su ojo, quien por alguna razón le molestaba. Trafalgar por su parte había arqueado una ceja al observar a ése inusual grupo de personas, llamaban mucho la atención, en especial el narizón, pero había algo que lo ponía atento, era una sensación difícil de explicar, algo así como un presentimiento de que los tuviera en la mira.


Por otra parte, entre la bola de gente, se encontraba Boa Hancock, con aquella peluca rubia a la cual ya se había acostumbrado después de algún tiempo, tenía unos lentes obscuros ocultando su identidad, pero, a pesar de que había querido vestirse con un atuendo casual, al pensar en ver al monito, no pudo evitar ponerse un vestido color azul celeste, que dejaba al descubierto sus largas piernas, junto con sus usuales tacones altos y excesivos adornos de oro, llamando la atención como era de costumbre.

Bartolomeo estaba a su lado junto con sus hermanas, había sido ella quien lo había invitado, ya que después de todo gracias a él había conocido a Luffy, y aunque le había costado un trabajo enorme poder sacar a flote el tema, había terminado por tragarse su orgullo. El peli verde casi se había desmayado cuando se enteró, no realmente por el evento al que se presentarían sus héroes, de eso él ya se había enterado hace algún tiempo siguiéndolos, sino que cuando le pregunto a su prima como es que se había enterado, a ella no le había quedado más opción más que revelarle que era amiga del vocalista, información que logró que su corazón se detuviera por unos instantes y volviera a latir a mil por hora.

Hancock, se había arrepentido de contarle ya que después de todo aunque le hubiera contado o no, estaba segura de que él la habría obligado a asistir de todas maneras, ya que, al estar enterado del evento, terminaría por incluirla sin permiso, lo cual terminaba por hacer todos sus esfuerzos por ocultar su relación amistosa con el chico, y ahora no se lo quitaría nunca de encima, lo cual como era de esperarse resultaba ser un tremendo fastidio. Aunque en cierta parte, era gratificante poder hablar con Bartolomeo de una manera tan fluida sobre Luffy, ambos podían emocionarse, sin que el otro lo viera como un bicho raro, además de que él le había dicho que la apoyaría al 100%, y en caso de que necesitara ayuda él se la proporcionaría, así que ahora tenía un nuevo aliado, y era la primera vez en mucho tiempo en la que ambos podían estar cerca el uno del otro sin una pelea cada cinco segundos.

Tras de ella se escuchaba una voz chillona, la cual se estaba quejando por no haber podido estar al lado de un tal "Kumashi", ella curiosa había volteado, encontrándose con un grupo de personas, que por alguna razón le había llamado la atención. Lo primero que observó fue a una apegada pareja de novios, bastante rosa a decir verdad, cosa que la hizo sonrojar, imaginando como sería si esos dos fueran Luffy y ella.

Tras unos momentos de ver a la pareja se dio cuenta de que aquél rubio le parecía extrañamente familiar, por lo que tras enfocar más su mirada en él recordó la vez en la que Luffy le enseño fotos de sus hermanos en su celular, dándose cuenta con eso, porque es que le parecía tan familiar. Mirando hacia las demás personas, dentro del grupo de amigos, miró a un chico morocho con unas características pecas en sus mejillas, ubicándolo como el hermano mayor. Sonrió un poco al verlos, a decir verdad tenía ganas de hablarles, a las personas que tanto se preocupaban por el menor, pero por otra parte se sentía nerviosa, y algo en su interior le decía que tenía que escapar en ése mismo instante.

Portgas, se encontraba sumergido en su conversación con Robin, quien tras la desaparición de Zoro se había dedicado a prestarle mayor atención al peli negro, lo hacía tras de él a sabiendas de que si su hermano la veía no tardaría ni milésimas de segundos en comenzar a cuestionarla, y la verdad ella no tenía porque darle ninguna clase de explicación, aunque... Podía entenderlo de cierta forma, ya que hasta ahora nunca le había prestado tanta atención al pecoso, pero tras escuchar esa profunda declaración aquella noche en las afueras de su casa, de alguna manera... Le habían hecho sentir algo. Tras perderse en los ojos azules de la arqueóloga, él estaba maravillado de por fin ser capaz de tener una plática tan amena con la mujer a la que tanto había deseado desde hace ya algunos años, pero algo logró desconcertarlo, y esa fue la habilidad prehistórica, llamada "instinto", que él y sus hermanos tenían sumamente desarrollada, la cual se asemejaba casi a un animal salvaje, y con la que pudo sentir que estaba siendo observado por alguien.

Levantando la mirada se encontró con otros ojos azulados, se trataba de una preciosidad viviente a tan solo unos cuantos metros de su posición, con una figura envidiable y bien formada, piernas largas y gruesas, vientre plano, pechos redondos y grandes, cadera ancha, piel blanca, rasgos faciales finos, labios gruesos y... Cabellera rubia.

- Ahhhhhhhhhhhh - Gritó con todas sus fuerzas desconcertando a Robin. - ¡Eres tú! - Gritó fuertemente mientras la señalaba con el dedo indice, mientras la rabia comenzaba a correr por sus venas gracias a una ola de celos.

Sin hacerse esperar comenzó a dirigirse hacia la mujer, teniendo dificultades debido a la gran cantidad de personas que rodeaban el lugar, y más alrededor de tremenda preciosidad. Hancock sintió que sus miedos encarnaban, al ver la mirada asesina con la que el hermano de su Luffy la miraba, recordando al instante que éste le había mencionado lo celoso que podía ser el pecoso. De manera que por pura inercia había comenzado a regresar sobre sus pasos, intentando alejarse lo más posible del hombre, a quien podía escuchar desde lo lejos gritar.

- Espera, ¡Ladrona de hermanos menores! - Gritaba furioso empujando a todos a su alrededor sin ningún tacto. - ¡No dejaré que te lo lleves a América!

- "¿América?, ¿De qué demonios está hablando ése hombre?" - Pensó la mujer asustada acelerando su paso.

Ace no pudo seguir su camino, cuando una bola de hombres, los cuales estaban observando a la preciosidad "extranjera", se habían puesto enfrente impidiéndole el paso, pensando que se trataba de algún pervertido enfermo que quería hacerle daño de alguna manera. Ellos ni siquiera habían reconocido la verdadera identidad de la emperatriz pirata, pero su belleza era tanta como para poner a unos completos desconocidos como sus esclavos y guarda espaldas personales. Ahora, sí se supiera que se trataba de la mismísima Boa Hancock, la mujer más hermosa del mundo, todo hubiera sido un caos.

El pelinegro cegado en rabia, no se había inmutado ni un poquito al verse rodeado, tenía un aura roja invadiendo su cuerpo, creando la apariencia de llamas alrededor de su cuerpo, como si tuviera alguna habilidad especial de fuego. En un dos por tres comenzó a repartir los golpes dejando a todos los "hombres de guerra", fuera de batalla, en el piso desmayados. A continuación miró alrededor, detectando aquella cabellera rubia alejarse, por lo que comenzó a correr hacia ella, por supuesto él no tenía intención de lastimarla, él no dañaba mujeres, pero sí tenía que dejarle en claro que no dejaría que "secuestrara" a Luffy, con sus "engaños" baratos.

- ¡Espera!, ¡Te digo que esperes, maldición! - Gritaba aún más fuerte acelerando el paso y derrotando a todo aquél que se metía en su camino; Pero de pronto su camino se vio interrumpido de nuevo por otro individuo.

- Oye, oye, oye, ¡¿Quién demonios eres?!, ¡¿Y qué mierda le quieres hacer a mi prima?! - Gritó Bartolomeo echo una furia.

Ace y Bartolomeo se miraban frente a frente fulminándose con la mirada, dispuestos a comenzar una batalla en ése instante, sin importarle las personas que pudieran verse involucradas. Robin por su parte, se encontraba en su lugar con los brazos cruzados, mientras golpeaba el piso con su zapato de forma molesta. Mira que por fin le había puesto atención a ése sujeto y ahora la dejaba ahí sola, para perseguir a un bombón.

Sabo, mirando a la mujer de reojo había soltado una sonrisa ladina, y dejando a Koala por unos instantes se acercó a la arqueóloga, colocándose a su lado mientras observaba el camino por el cual su estúpido hermano había desaparecido.

- Creemos que Luffy ha comenzado a tener sentimientos por esa preciosidad que Ace empezó a seguir. - Comenzó con la explicación con un tono de voz suave y calmado. - Lo sabemos, porque él ha comenzado a actuar de manera diferente, además Zoro nos ha enseñado fotos de ambos paseándose por la ciudad. Contó omitiendo la parte en la cuál él ya estaba enterado de la verdadera identidad de la mujer, para evitar que ésta pudiera comentarle algo al pecoso. - Ya sabes lo celoso que es Ace, no pudo evitar seguirla para pedirle explicaciones.

Robin no volteó a ver al rubio, seguía con la mirada fija enfrente, podía comprender a la perfección los celos excesivos de ése hombre, después de todo su pobre hermano había sido víctima de sus abusos, esa había sido una de las razones por las cuales ella también se portaba de manera tan fría con Ace, era algo así como una venganza silenciosa.

- Yo... No necesito que me expliques nada. - Respondió cortante mientras sacaba de su mochila un libro para reanudar su lectura, aunque ella por dentro se sentía inexplicablemente aliviada, y lo que ella no se abría imaginado nunca es que Sabo la comprendía demasiado bien para ser sinceros ya que él era consciente más de lo que ella misma sentía en ése momento... Aunque eso, él no lo diría, simplemente observaría todo como un tercero.


Un hombre vestido con un atuendo demasiado extravagante se había colocado en el centro de un escenario de madera, construido a mitad del parque, éste tenía un micrófono en manos y había comenzado a llamar la atención de los presentes para poder dar inicio de una vez por todas al evento musical que celebraban año con año, del cual los ganadores en su mayoría lograban tiempo después hacerse de una fama impactante.

Los espectadores habían comenzado a acercarse al escenario para poder escuchar con mayor claridad, los únicos que aún seguían en su mundo eran Bartolomeo y Ace quienes se encontraban rodando en el piso golpeándose, emitiendo un rastro de polvo a su alrededor.

A continuación cada grupo comenzó a presentarse uno a uno, algunos participantes, los cuales ya se habían mencionado con anterioridad, eran los que recibían el mejor recibimiento, gracias a su fama que habían ganado en videos caseros, subidos al internet, o a cualquier otra manera de publicidad a la que tuvieron acceso. Casi al último se presento Mugiwara Boys, recibiendo el apoyo de sus amigos, y del cabeza de cresta, quien al instante que escuchó al presentador mencionarlos, se había levantado de su lugar para comenzar a gritar el nombre de su senpai a todo pulmón, con los ojos brillosos.

Ace había querido quejarse, pero dado que su hermano ya se encontraba encima del escenario, decidió dejar su encuentro para más tarde porque si no el chiquillo volvería encapricharse por milésima vez, y no quería tener que soportar sus quejas más de lo que ya estaba haciendo. Las reglas del evento se dieron a lugar, cada año cambiaban las actividades que se realizaban para poder llegar a la ronda final, pero básicamente, el asunto estaba de la siguiente manera:

1.- Estaban prohibido los insultos, o hacer trampa. (Como en cualquier juego)

2.- Se realizarían pruebas individuales en las cuales cada grupo de participantes decidiría quien sería el que lo realizaría. Todos debían de participar.

3.- En cada una de las pruebas se otorgarían puntos, los cuales se sumarían a una puntuación por actividad, calificada por jueces experimentados.

4.- Al final, los únicos que tendrían el derecho a presentarse en el concierto final, serían los tres primeros puestos, en donde interpretarían una canción original, como una especie de debut al mundo artístico.

Como último recordatorio el presentador anuncio, que el festival musical acostumbraba ser monitoreado por personas que pertenecían a empresas, las cuales buscaban nuevos talentos, por lo que si ganaban, estaba asegurado que algún cazador de talentos iría tras ellos, ofreciendo algún contrato, de manera que tenían que esforzarse.

Dada las reglas generales, el festival por fin dio inicio tras unas explosiones de confeti, los participantes bajaron del escenario volviendo a la extensión de tierra en la que momentos atrás habían estado, Nami ya se había separado de ellos regresando junto a Robin y los demás, ya que al ser la manager no la dejaban interactuar con los participantes, más que para cosas técnicas. Cada uno de los integrantes había recibido unos audífonos con micrófono para que todo lo que dijeran pudiera escucharlo el público de manera clara.

El presentador había dado a explicar las reglas de la primera prueba, la cual consistía en afinación, claramente en ésta tendrían que pasar los vocalistas, había un sujeto tras un piano, el cuál tocaría cualquier una melodía al azar, y el participante, tenía que cantar las mismas notas, en el mismo orden, con el tono y afinación adecuada. Luffy inmediatamente dio tres pasos hacia enfrente, al momento que extendía los brazos hacia el cielo suplicando que lo pasaran primero, pero como era de esperarse, para todo había un orden, de manera que tuvo que aguantarse y tomar un papelito que estaba dentro de una pequeña caja en la cual le indicaba su posición.

El primero en hacerse presente fue Basil Hawkins, su voz era un tanto sombría y apagada, le costaba trabajo alcanzar los tonos altos, y tomando en cuenta que la canción que le tocó era precisamente una donde los puntos fuertes estaban en los agudos, termino por sacar tan solo 6 puntos en la primera prueba, el siguiente en pasar fue Apoo, quien inmediatamente se llevo un comentario burlesco por parte del pequeño mugiwara, el cual estaba bastante entretenido observando el peculiar cuerpo de aquél sujeto, junto con ésa enorme boca. Nadie se esperó que ése participante se llevara consigo una puntuación de 9 puntos, aquello indicaba que no se podía tomar a nadie a la ligera.

De aquella manera, comenzaron a pasar la enorme cantidad de participantes, de manera inmediata, afortunadamente, la prueba estaba realizada para ser extremadamente rápida y estricta, todos aquellos que sacaran una puntuación de 5 para abajo terminaban por ser descalificados de manera automática. Luffy estaba más que ansioso por pasar y seguía exigiendo su turno cuanto antes, pero para su mala suerte le había terminado el último lugar, cosa que ya lo tenía en un estado de irritabilidad enorme, y para su desgracia en ése momento no estaba Nami a su lado para tranquilizarlo porque sino ella ya habría ido a golpearlo.

Uno a uno la cantidad de personas comenzó a disminuir lo cual era una verdadera decepción ya que se trataba apenas de la primera prueba, sin duda venían muchos ilusos creyendo que se encontraban en un simple festival más, sin saber que aquél evento era realmente una masacre para quienes no tuvieran el talento necesario. Año tras año se realizaba dichoso festival con el único objetivo de encontrar talentos nuevos, misma razón por la que no se iban a contener con las personas que se hacían decir así mismo "artistas", pero que para bien o para mal no tenían las habilidades o requisitos requeridos para aspirar a algo más grande. Aunque claro... Aún cuando muchos individuos fallaban, o terminaban por ser descalificados, sólo los que tuvieran la determinación necesaria para pulir sus habilidades, regresaban el año próximo a intentarlo una vez más.

Entre los personajes que habían pasado ya su prueba obteniendo su merecida puntuación, se encontraban X Drake con 8 puntos, Urouge, con tan solo 6 puntos, Eustass Kid con una sorpresiva puntuación de 9 puntos, éste último había dejado mucho que desear al principio por su apariencia de matón, junto con aquellos cabellos revueltos y pelirrojos que le daban apariencia de matón. Su género musical era el rock, pero nadie se espero que su tono de voz pudiera subir y bajar de tono con gran facilidad. La misma impresión dejó Trafalgar Law, quien era un chico alto de piel morocha, con ojos grisáceos, cabello negro revuelto y el cuerpo pintarrajeado de tatuajes, obteniendo la misma puntuación que el pelirrojo anterior.

Cuando Jewerly Bonney, la chica pelirosa quien era la "mejor cliente" de Ace, hizo su aparición, el pecoso no pudo evitar comenzar a asfixiarse con su propia saliva, hasta el momento la muchacha jamás le había mencionado que ella fuera parte del mundo musical, y él por su parte jamás se hubiera imaginado que una niña mimada, descortés y engreída pudiera verse interesada en aquello. Pero ése no era el momento para ponerse a pensar en aquello, de manera que agachándose, se apresuró a deshacerse de su sombrero naranja para evitar que lo reconociera, mirando hacia los lados buscaba escabullirse entre la bola de gente para poder salir del lugar corriendo, y es que el ver a ésa mujer nunca le había parecido una idea agradable.

Después de un momento de andar prácticamente gateando, choco contra alguien, por lo que levantando la mirada, vio como la arqueóloga a la que tanto quería lo miraba con una mirada entre duda y... ¿Reproche?, ¿Acaso había hecho algo para molestarla?. No recordaba haber realizado nada fuera de lo común. Quiso levantarse en ése mismo momento pero la sola idea de que Bonney lo viera se lo había impedido, de manera que a Robin no le quedó más opción que ser ella quien se acuclillara a su altura.

-¿Se puede saber que haces?

-Ro...Ro... Robin... Am éste yo... Simplemente escapo de una plaga.

-¿Así me dices ahora?

-¿Qué?, ¡Claro que no!, no se trata de ti... Es uno de los participantes. - Se apresuró a contestar asustado mientras movía los brazos de manera exagerada. - Digamos que... Nada bueno saldría si esa persona me llegara a ver.

-Mmm... - La mujer un tanto escéptica lo miraba de una manera que hacia pensar que tenía la habilidad de poder ver a través de tu alma, logrando que el pecoso comenzara a sudar frío. - Ya veo. - Con el dedo índice empujó la frente de Ace, quien debido a la inestable posición en la que se encontraba perdió el equilibrio cayendo al piso aterrizando en su trasero.

-¿Por qué hiciste eso? - Preguntó confundido mientras veía como ella ya se ponía en pie soltando una suave carcajada, la cual para sus oídos era como canto de ángeles, y sin poder evitarlo se quedó en ésa posición observándola con cara de idiota enamorado, mientras sus mejillas tomaban un color rojizo el cuál contrastaba a la perfección con esas singulares pecas.

-¿Y bien?, ¿Te vas a ir sin haber visto siquiera la primera presentación de tu hermano? - Se colocó la mano bajo la barbilla pensando. - Si desapareces de ésa manera, definitivamente Luffy nunca te lo perdonará.

-Ugh... Tienes razón... De por sí ya está enojado conmigo. - Se agarró la cabeza en un gesto desesperado, ansiaba con todas sus fuerzas alejarse de esa mujer, pero no podía permitirse decepcionar de ésa manera al menor, su hermano era mucho más importante que Bonney, así que haría el sacrificio de quedarse y ser descubierto, antes de arriesgarse a que el monito lo odie. - Me quedaré.

Robin ante aquella respuesta no pudo más que sonreír complacida, y es que... Si había algo que le gustaba de esos hermanos, era el amor mutuo que se tenían, y aunque éste tuviera sus puntos débiles, resultaba ser un chico bastante lindo cuando se lo proponía.

El grito afeminado de cierto peli verde con cabeza de cresta los trajo de vuelta a la realidad, por fin le tocaba participar al menor de los D. y éste, ya se encontraba danzando en el centro de la pista, llamando por completo la atención. Los participantes lo miraban expectantes, aunque para ser sinceros ninguno parecía realmente emocionado con ésa última prueba, no podían esperar demasiado de un "mocoso engreído", el cual por cierto aún se encontraba saludando a sus amigos.

La razón por la que el chiquillo aún no había ido con el pianista, es porque estaba buscando entre la enorme cantidad de personas, aquellos ojos azulados que tan grabados tenía en su memoria. No tardó demasiado en encontrar la mirada enamorada de cierta amazona disfrazada de amazonas, a quien le regaló una enorme sonrisa de oreja a oreja, ocasionando que la pobre mujer perdiera fuerza en las piernas. Ella se había separado de Marigold y Sandersonia, debido a la persecución del dichoso hermano celoso del pequeño mugiwara, pero el estar sola en ése momento poco le importaba, ya que en ése momento se encontraba perdida en la mirada achocolatada del chico, quien ya se encontraba en posición para cantar.

La melodía a piano resonó, quedando en silencio por algunos segundos que parecieron eternos, en los cuales el chico estaba realizando una respiración interna para calmar sus ansias, tenía los ojos cerrados, y se tomaba la situación con total tranquilidad. Cuando por fin volvió a abrir sus expresivos ojos, abrió la boca soltando aquella suave voz impulsada por el diafragma, lo cual ayudaba a que ésta saliera de manera firme y segura, creando una exquisita armonía que inundó a todos los presentes, sorprendiéndolos de sobre manera.

¿Quién era ése chiquillo?, hasta ahora, todas las personas que habían pasado la prueba, eran novatos mínimamente conocidos, con un pequeño club de fans ya incluidos, pero nadie nunca en la vida había escuchado el nombre de "Mugiwara Boy´s" circulando por el lugar, ni habían visto a ninguno de sus integrantes en algún otro lado, era una pequeña joya que había aparecido de la nada, lo cual hacía aquél festival más interesante.

-Monkey D. Luffy, puntuación 9.5. - Se escuchó salir de la boca de uno de los jueces.

-¿De qué estás hablando?, ¡Sólo hay puntuaciones cerradas! - Reclamó algún ayudante, recordándole las reglas.

-Ah... Eso es cierto... Entonces se queda en 9.

-¿Ehhhhhhhhhhhhhhh? - Reclamó Luffy indignado, quien estaba aspirando el preciado 10.

Estaba decidido, aquella banda no era de unos simples novatos, que habían decidido probar suerte como el 80% de los concursantes, ellos parecían ser interesantes, no había momento para subestimarlos, con aquella presentación Mugiwara Boys se había ganado la atención de tanto espectadores como concursantes. El festival musical había comenzado, y ésta era tan sólo la primera parte.

Continuara...

Agradecimientos:

StArLoRdMac: No sirvió de nada que clausurara su ventana por eso mismo que dijiste y aparte porqué Luffy se encargó de destruirla por cuenta propia xDD, y siii... amo a los hermanos, es por eso que me encargo de remarcar tanto el aprecio que se tienen mutuamente, y me encanta que notes eso. Sobre los celos de Ace y el bullying sufrido de Zoro... Fue algo que a decir verdad no iba a exagerar tanto, pero una vez que se me cruzó por la cabeza la idea de Zoro extorsionando al pecoso pues... No pude evitarlo. Y lo de Bonney... pues sí... Está muy claro que está obsesionada con el pobre de Ace pero bueno... Ya después se verá lo que tengo planeado.

zenkat: Relax, relax, sobre los lugares a los cuales se fugan Luffy y Hancock, ya más adelante se revelerá todo, pero... Por el momento me voy a enfocar más en las actividades de la banda, porque ya tiene mucho que estoy con el romance y pues nop... Tengo que repartir el trabajo también, y ya era buena hora de incluirlo. (Por cierto el festival musical me está quedando más largo de lo que había planeado en un principio, yo quería terminarlo todo en éste capítulo pero pues no pude, tuve que dividirlo)

Kumikoson4: Jajajaja, es que, algo que amo de Ace son los celos que tiene hacia Luffy, como en el anime que luego hasta se pone celoso de Sabo, por eso en mi fanfic, me tomo la libertad de marcar aún más sus celos, porque pues... Es divertido, además de que me parece un rasgo demasiado dulce por parte de él. Y como dices... sus celos están justificados porque Luffy es un chico demasiado despistado y por misma razón tiene que cuidarlo tanto.(Aunque sí exagera, y mucho), y ¡Ya traje a Barto de vuelta!, jajajaja, ¿Sabes que Bartolomeo es tan fácil plasmarlo en mi fanfic porque él y yo somos iguales?, todo lo que le pongo a hacer al hombre es lo que yo haría en realidad xD. Y sip... Zoro soporta mucho a Perona, pero porque en el fondo la quiere pero no lo acepta. Y descuida... que Ace sufrira aún más.

Tomo-chan: Jajajaja, tuviste oportunidad de ser el primer comentario, pero pues... Preferiste quedarte más tiempo dormida así que ya ni modo :P, ¿Ya le dices esposa a Perona?, ¡Sóy mágica y hago que te guste el ZoRona!, jojojo, dominaré el mundo con éste poder. Oye hija... A diferencia de los demás lectores tú ya leíste la infancia de Perona, xDD ¿Cómo es que la esperas, si ya la leíste?, eres medio rarita. Y sobre los caps tempranos... ps ya que... Yo escribo cuando me entra la inspiración. jajaja.

Eiiko-chan: Sí, justamente es una especie de transición el capítulo anterior después de tanto romance, jajaja, y es que ya me estaba tornando demasiado rosa... xD ok no.. ¡Amo el rosa!, siempre y cuando no llegue a lo empalagoso, lo cual por cierto me esfuerzo para no hacer. Zoro aún tiene mucho material para vengarse, así que puedes estar tranquila, Ace se encargará de pagar todos sus pecados por molestar al pobre cabeza de musgo. Sobre lo que dijiste de tu duda, sobre que Ace creerá que Luffy sale con otra chica distinta... Jajajaja, no vas por mal camino, ya se verá algo así, pero se verá más adelante. Y sobre lo del festival musical... A decir verdad éste evento no lo tenía planeado al empezar el fanfic, fue algo que se me ocurrió mientras iba escribiendo para aumentar la popularidad de la banda de manera rápida, por misma razón iba a ser una idea "secundaria", y los tres meses que le puse de tiempo, fue simplemente para que ellos tuvieran tiempo de ensayar, (realmente no quería esperar tanto a poner el festival, porque yo al igual que los lectores, estoy ansiosa por avanzar a ciertas partes), pero al final, la historia del festival musical paso de ser una idea secundaria a una principal... Y como puedes ver, me estoy extendiendo, porque ya es algo importante, tenía planeado terminar todo el festival en éste capítulo pero ya se estaba extendiendo demasiado y por eso mejor lo dividí en dos partes. Sin más, espero que te haya gustado, y gracias por tu paciencia. :)

miree3D2Y: Jajajaja, no te enojes tanto con el pobrecito de Ace... U.U él sólo tiene una enfermedad llamada "hermanitis posesivis", y está loquito por proteger a su "tesoro", a su niño de 17 años a quien sigue viendo como el mismo crío de 6 años al que conoció cuando Dragon los adopto... Aunque si se paso con Zoro pero para eso está la venganza, ¿No?, ¡la dulce venganza!, así que con eso podrás perdonarlo?. xDDD