Hola de nuevo, me disculpo con ustedes ya que en ésta ocasión si me tardé en actualizar y lo admito, si quieren lanzarme tomatazos los aceptaré porque me los merezco. En todo caso cabe mencionar que tengo dos historias, y ahora que entré a la escuela se me dificulta actualizar ambas de manera frecuente, de hecho aún tengo que acabar el capítulo siguiente de Conquistando al futuro Rey de los Piratas, el cual al igual que éste tengo años sin actualizar, y razón por la que me siento muy mal, ya que no me gusta dejarlos esperando. T-T, pero... Tengo que preparar una exposición, entre otras cosas de la escuela, y eso sumándole que últimamente mi inspiración me ha estado traicionando, y no he podido escribir de la manera en la que hubiera esperado. Pero en fin... Me esforzaré por continuar con ambas historias al ritmo que me sea posible, y lo que importa es que no quiero dejarlas incompletas, quiero terminarlas como es debido, ya que si no sería una falta de respeto para ustedes que me siguen.
Capítulo 19.
Decisión.
Luffy se revolvía cual gusano encima de unas colchonetas delgadas color azul, estaba tapado con dos cobijas las cuales no parecían otorgarle el calor que necesitaba. Entre quejas y uno que otro gruñido, comenzó a abrir los ojos de manera pesada, después, observó su alrededor levantándose de manera apresurada y asustada al no reconocer la habitación como propia, obteniendo como resultado una punzada de dolor en su cabeza que lo obligo a llevarse la mano a la misma a la vez que sacaba un nuevo quejido.
-Veo que despertaste mocoso.
Desconcertado miró hacia su izquierda en donde encontró al rubio con cejas de espiral recargado en el marco de la puerta en dónde había encendido un cigarro y se lo había llevado a la boca. Luffy aún más confundido intentó recordar que es lo que había pasado en la noche y cómo había terminado por dormir en la casa de Sanji, pero entre más pensaba, su dolor de cabeza se hacía más fuerte.
Podía recordar la fiesta que habían armado en el restaurante del padre de Sanji, recordaba a la perfección a Zoro atragantarse con sake hasta el cansancio compitiendo con Nami, también a Franky bailando encima de la mesa junto a Usopp provocando que los clientes prácticamente huyeran del lugar con sus hijos para que los pequeños no pudieran observar a un pervertido en tanga, también recordaba claramente cuando al rubio se le zafó un tornillo y comenzó a perseguir a cada belleza que se topaba por su camino. Él por su parte había comido y comido hasta que su estómago se llenó por completo, y después de reposar por unos instantes se unió a la fiesta, aplaudiendo, cantando y riendo había colocado unos palillos dentro de su nariz levantando los brazos hacia arriba colocando la seña de amor y paz con las manos.
En algún momento Nami se le había pegado y había comenzado a hablar incoherencias, le preguntaba si le gustaba alguien, o si realmente nunca había estado junto a una chica, además de que le reclamaba por ser tan asexual, ¡Él ni siquiera sabía que significaba ser asexual!, después, cuando la peli naranja se dio cuenta de que el monito no parecía dispuesto a contestar ninguno de sus reclamos, ella enojada tomó una enorme botella de alcohol y sin permiso la introdujo en la boca del menor obligándolo a ingerir aquél liquido.
Luffy había intentado separarse de la mujer, pataleando y quejándose la había alejado tomándola por los hombros y separando su rostro lo más que pudo; Sin embargo, Nami era insistente y por más que él le repitiera que no gustaba demasiado del alcohol, resultaba por terminar ignorado. Así se paso todo el resto de día cargando con una chica persistente que no lo dejaba ni ir al baño solo, y cuando él se distrajo no pudo evitar que ella nuevamente le introdujera la botella en la boca, quedando borracho de aquella manera.
No recordaba nada después de ése acontecimiento y en el estado de confusión en el que se encontraba ladeo la cabeza hacia un lado hacia su amigo rubio para que le aclarara la situación. Éste simplemente lo veía con el ceño fruncido, ya que después de todo se había tardado una verdadera eternidad en convencer a Sabo de que su hermanito estaba a salvo en su hogar, todavía no lograba ni siquiera comprender porqué había tenido que terminar por mentirle al mayor, pero todo fue para que su hermosa Perona no lo odiara.
-Anoche te quedaste dormido y terminaste por quedarte en mi casa. - Mintió diciendo lo que aquél desconocido le había dicho que dijera tras traer a Luffy.
El menor de los D. no hizo ningún comentario, realmente nunca había sido una de sus aficiones pensar en lo que hacía o en lo que no, así que sin cuestionar absolutamente nada, se levantó de un brinco a la vez que su estómago gruño de manera escandalosa, provocando que el cejas de espiral soltara un suspiro resignado, y se dirigiera a la cocina para prepararle un abundante desayuno al menor.
Mientras éste colocaba la sartén al fuego y sacaba del refrigerador los ingredientes necesarios para preparar un omelette, recordó de manera fugaz la ocasión en la cual conoció a Luffy. Parecía increíble que en ése momento tuviera una mala impresión del peli negro, solía insultarlo y tenía una impresión completamente errónea del muchacho. Ahora que lo conocía mejor se daba cuenta de que era un muy buen amigo, además de que... Aunque jamás lo diría en voz alta, adoraba como éste apreciaba su comida.
El muchacho apodado "mugiwara" había perseguido todo el camino a Sanji y ahora se encontraba observándolo atentamente con un pequeño hilo de saliva resbalando por su labio inferior a la vez que su estómago gruñía nuevamente como si quisiera apresurar al mayor con eso.
No pasó demasiado tiempo cuando Luffy ya se encontraba atragantándose de manera desesperada como si hubiera estado días completos sin probar bocado. En ése mismo instante el sonido insistente del timbre sonando logró fastidiar al hijo de Zeff, quien tras comenzar a soltar una serie de quejas se dirigió a abrir la puerta, encontrándose con aquél par de hermanos sobre protectores, los cuales asomaban la cabeza por encima del cejas de espiral de manera desesperada buscando a el pequeño travieso.
-¡Luffy! - Gritó Ace con una enorme sonrisa tatuada en su rostro y estaba dispuesto a entrar al hogar sin permiso alguno de manera apresurada, pero antes de que siquiera pudiera dar un paso adelante, Sabo lo empujó fuertemente logrando tirarlo al piso.
-¡Luffy! - Gritó Sabo fuertemente cual loco desquiciado a la vez que entraba corriendo a la casa y abrazaba a un confundido monito que no entendía la razón de la angustia de sus hermanos. - ¿Estás bien?, ¿Roronoa te hizo algo?, ¿Te ha pedido que mientas?
-¿Bhe que estass hablamdo? (Traducción:¿De qué estás hablando?) - Preguntó aún con la boca llena.
Sabo observó fijamente a su hermanito mirándolo directamente a los ojos, dándose cuenta de que estaba como siempre, ya que para el menor era completamente imposible mentir, ya que aún cuando lo intentaba siempre se delataba solo. De manera que el modo yandere del chico por fin había desaparecido, siendo remplazado por una enorme sonrisa demostrando su usual manera amable y dulce de comportarse.
-¿Ya estás comiendo?, y yo que traje ingredientes para preparar tu desayuno. - Dijo decepcionado para después ver a Sanji con los cachetes inflados haciendo puchero.
El cejas de espiral por su parte había dado unos cuantos pasos hacia atrás al momento que una gotita de sudor resbalaba por su sien, y es que estaba demasiado impactado por el cambio de actitud del contrario en tan poco tiempo. La noche anterior estaba que quería asesinarlo, y ahora que comprobaba que Luffy estaba a salvo, su actitud se había transformado en una completamente infantil, que incluso lo miraba con aquella expresión de reclamó por haber alimentado a su hermanito en su lugar.
-¡Sabo! - Se escuchó un grito ronco y poderoso que provocó que el cocinero se asustara, y tras voltear tras de sí miró al pecoso levantándose del piso hecho una furia. - ¡Te voy a matar!
De un momento a otro ya estaba el peli negro rodeando con su brazo izquierdo el cuello de su rubio hermano mientras que con el dedo medio de la mano derecha frotaba la cabeza del chico provocándole dolor. Éste se quejaba e intentaba zafarse del mayor pero no hacía un esfuerzo realmente por detenerlo ya que después de todo sabía que se lo merecía, pero afortunadamente la venganza del chico no duró demasiado ya que tras desquitarse un poco, su atención se dirigió hacia el monito quien observaba la escena curioso sin dejar de comer en ningún momento.
Ace lo observaba de arriba para abajo intentando parecer un serio detective de aquellos que podrían encontrar hasta el más mínimo detalle en una escena del crimen, sintiéndose por un momento como Sherlock Holmes, y si no era como él... Entonces se sentía como el mayor fan de Holmes, el afamado detective adolescente Kudo Shinichi... O, ¡Que bien sonaba eso!
-¿Te sientes bien Ace?
Tras ésa pregunta el pecoso se dio cuenta de que estaba prácticamente encima del menor todo por estar tan concentrado en el papel en el que se había metido, por lo que avergonzado se alejó regresándole al menor su espacio personal. En todo caso lo que importaba es que el monito se encontraba a salvo de las garras de aquella extranjera a la cuál aún cuando le hubiera dicho que no tenía intención de llevarse a su hermano lejos de él, aún no le creía del todo.
El sonido de las manecillas del reloj hizo que todos los presentes (excepto Luffy quien nunca se enteraba de absolutamente nada) se dieran cuenta de que si seguían perdiendo el tiempo de aquella manera, ni Luffy, ni Sanji llegarían a la escuela a tiempo.
Tashigi tenía los ojos abiertos de par en par debido a la impresión, ni siquiera alcanzaba a entender lo que estaba sucediendo. Hasta ahora había admirado con locura a su superior Smoker, nunca, ni siquiera en sus sueños más alocados se había llegado a imaginar una escena similar, y claro... Era lógico puesto que la cabeza de la peli azul estaba repleta solamente de pensamientos sobre Zoro.
Tan concentrada estaba en tratar de convencerse a sí misma de que aquél beso era simplemente una especie de pesadilla que había tenido debido a la falta de sueño que no supo ni en qué momento el albino intentó profundizar el beso al darse cuenta de que la muchacha aún no lo separaba. Fue en ése momento que Tashigi dejó de ponerse excusas y por fin aceptó que no se trataba de ninguna clase de alucinación o jugada de su mente, sino que verdaderamente el afamado "cazador blanco" sentía algo por ella y hasta el momento había vivido en ignorancia.
Lo más extraño de todo eso era que la situación en lugar de desagradarle del todo, lo único que sentía era confusión y una buena cantidad de incomodidad. Ella nunca había pensado en Smoker de otra manera diferente al respeto pero ahora estaba obligada a tener que pensarlo, pero... Aún no estaba preparada para ello, y es que la imagen constante del peli verde cruzaba por su cabeza de manera insistente, lo cual fue razón suficiente para separar al albino tras empujarlo levemente.
Tanto ella como Smoker tenían la respiración agitada y las mejillas coloreadas, el hombre de manera muy leve, mientras que ella estaba cual tomate. Tashigi retrocedió unos cuantos pasos antes de llevarse los dedos a los labios sin comprender absolutamente nada, mirando a continuación a su superior en busca de alguna clase de explicación, pero éste por su parte había desviado la mirada angustiado por dejarse llevar por sus instintos.
Era lógico que Smoker se encontrara de aquella manera, ya que después de todo éste sabía mejor que nadie que la peli azul había estado enamorada desde la infancia de su mejor amigo Roronoa Zoro, pero es que era tan frustrante estar a su lado por tanto tiempo, tanto tiempo escuchando sus problemas, acompañándola en su sufrimiento, siendo su apoyo y prácticamente su pañuelo de lágrimas, solo para escucharla hablar de otra persona lastimándose así mismo cual masoquista. En algún momento se había resignado a sus propios sentimientos, había intentado de todas las maneras posibles olvidarse de lo que sentía por ella, se había castigado así mismo haciéndose la promesa de mantener a su lado simplemente como su superior, como una persona a quien respetar y un amigo de la familia, pero había sido demasiado ingenuo al convencerse así mismo de que podía estar al lado de ella y fingir indiferencia.
El ambiente era pesado, ninguno de los dos había formulado palabra alguna. Smoker en ningún momento había dicho que deseaba que ella considerara sus sentimientos y que lo viera como el hombre que era, sin embargo aún sin las palabras la propuesta ya estaba realizada, lo cual significaba que ella aún cuando no quisiera tenía que pensar en ésa posibilidad, cosa que... Aunque el albino jamás lo diría en voz alta, lo aterraba.
De un momento a otro ella ya se encontraba regresando con sus pasos hacia la salida, al momento que en un instante tomaba sus pertenencias para después salir de manera apresurada y comenzar a correr hacia el colegio en un desesperado intento de huir, aún cuando resultara patético intentar alejarse cuando Smoker era su instructor en la academia.
El hombre cuando se quedó en completa soledad no se había inmutado, se sentó nuevamente en el sillón individual para después colocarse un nuevo puro en la boca y sacar un encendedor de su bolsillo para después intentar prenderlo, pero tras uno intentos en que no lograba que saliera la llama por lo que desesperado aventó el dichoso encendedor hacia el otro extremo de la habitación y después recargó su frente en sus manos quedando en una pose pensativa, a la vez que cerraba sus ojos, quedando en una situación de estrés extremo.
Cuando Zoro llegó a su hogar lo primero que hizo fue ir a su habitación y recostarse quedando dormido al instante, gusto que le duró solamente por aproximadamente unos 15 o 20 minutos antes de que se despertara alterado porque un peso le cayó de llenó en el estómago sacándole el aire. Desconcertado miró hacia abajó encontrándose con aquella cabellera rosa con la cual ya estaba tan familiarizado.
Ni siquiera hizo esfuerzo alguno para alejarla ya de su burbuja personal, ya que por fin se había resignado a que no importa lo mucho que se esforzara por mantener a Perona alejada, ella siempre encontraría la manera de volver a entrar a su habitación, eso le había quedado mucho más claro tras ver como ella hackeaba las cámaras de seguridad del hogar de Boa Hancock.
-Buenos días Kumashi. - Saludó ella alegremente sin obtener respuesta, por lo que curiosa levantó la mirada encontrando con que el peli verde había cerrado los ojos en un intento de volverse a dormir. - Vine a recogerte para ir juntos a la escuela por dos razones. - Continuo animada. - La primera es obvia... Siempre lo hago, y la segunda es porque ésta vez no está mugiwara y no podrías llegar tú solo a tiempo... Además de que estaremos solos. - Susurro lo último.
-Mmmm... - Se quejaba el marimo. - Vete tú... Yo no iré a la escuela.
La mujer al escuchar aquello comenzó a quejarse decepcionada a lo cual él se colocó la almohada encima de la cara en un intento de dejar de escucharla pero gracias a eso Perona comenzó a saltar en la cama en un intento desesperado de despertarlo provocando que se levantara rápidamente y gritara con ganas.
-¡¿Puedes dejarme dormir?!
-Waaaaaa... Kumashi me gritó. - Comenzó a llorar de manera exagerada.
-¡Ya sé que sólo es chantaje! - Dijo recostándose nuevamente.
-Vaya... Me descubrió. - Dijo un tanto decepcionada al momento que lo observaba en silencio para después agregar. - Está bien... Entonces me quedaré contigo. - Dijo al momento que se recostaba a su lado.
-¡Vamos a la escuela! - Se apresuró a decir saliendo de la cama y entrando al baño dejando a una fastidiada pelirosa en su lugar.
Ella por su parte aprovechó la oportunidad para bajar las escaleras y dirigirse a la cocina para preparar nuevamente otro de sus extraños y venenosos desayunos que obligaría a ingerir al mayor, continuando de ésa manera con su racha de mala suerte en esos últimos días en los cuales el pobre Roronoa no podía relajarse ni tan sólo un segundo, antes de que algo perturbara su paz.
Ya era tarde por lo cual aún cuando fueran a la escuela llegarían a la segunda hora, pero eso ya carecía de importancia. Zoro quien continuaba preparándose con movimientos pesados y cansados intentaba pensar con mayor tranquilidad la serie de acontecimientos que habían sucedido en tan poco tiempo, ahora que sabía que Perona era aquella adorable niña que había conocido en su infancia, algo dentro de sí de alguna manera comenzaba a cobrar sentido. Después de todo él nunca había sido tan permisivo con nadie, y desde el momento en que había visto a la mujer muñeca, algo dentro de sí había hecho "click", pero en su momento no supo que era.
Tal vez la razón por la que en esos momentos fuera tan complaciente con Perona, era porque aún lo cargaba la culpa de no haberla reconocido desde un principio, pero como ya se había convencido todo era culpa de ésa capucha verde que llevaba puesta siempre encima y gracias a su cambio de actitud impresionante, como por ejemplo... Antes no lo acosaba de aquella manera, o si lo hacía por lo menos él no se daba cuenta.
Por otra parte Zoro recordó todo lo que había tenido que sufrir debido al repentino cambio de actitud de su amigo quien se fugo a la casa de Hancock, pero por suerte eso ya se había resuelto y no sería asesinado por los hermanos D. Pero por el momento estaba más preocupado en pensar en su siguiente movimiento, ya había pasado una temporada en la que estaba extorsionando a Portgas por información, y sabía que si no le daba algo "jugoso", éste terminaría por hartarse y era capaz de contratar a un verdadero detective privado, lo cual no era sorpresa teniendo en cuenta que estaba completamente loco de remate. De manera que la próxima vez que su amigo se fugara con aquella preciosidad se encargaría de fotografiar alguna situación comprometedora.
Cuando por fin bajo por las escaleras lo primero que Zoro recibió como castigo fue un bocado de alguna clase de alimento (Si a eso se le podía llamar comida), de una especie de mezcla extraña y pegajosa que dejaba un sabor amargo en la lengua y que para colmo era picante. Estaba a punto de escupir aquella porquería pero la mano de Perona encima de su boca se lo impidió, ella estaba obligándolo a tragar aquello.
Chopper y Robin ya se habían ido de la casa para realizar sus respectivas actividades de día a día, pero si hubieran estado presentes probablemente hubieran presenciado otra escena vergonzosa que los haría creer con mayor fervor que precisamente Zoro y Perona eran novios, pero bueno... Aquello no estaba muy lejos de la realidad.
De camino a la escuela Roronoa recordó nuevamente la plática que había tenido con sus amigos, y el cejas de espiral, y agradeció mentalmente porque Perona lo hubiera obligado a asistir a la escuela, ya que habían quedado con la bruja que ésa tarde después de clase se dirigirían inmediatamente a la empresa de su padre para llegar a un trato y comenzar con todo el papeleo y demás cosas molestas necesarias para comenzar a trabajar a una escala mayor.
Al llegar a su objetivo y entrar al salón de clases, todas las miradas se dirigieron hacia ellos debido a que precisamente habían llegado juntos y eso ponía a volar la imaginación con facilidad. Sanji desde su asiento se había emocionado por unos instantes tras reconocer una larga cabellera rosada, ya que había estado emocionado desde la noche anterior por encontrársela ya que al fin y al cabo había cumplido con su misión de engañar a los hermanos sobre protectores, y él ingenuamente esperaba alguna clase de recompensa por su hazaña, sin embargo la alegría poco le había durado al ver que ésta llegó junto al marimo.
La desgracia perseguía a Sanji, no importa cuanto se esforzara por complacer a sus bellas damas, nada salía como esperaba, estaba tremendamente decepcionado ya que él aún después de poner en peligro su vida por Perona, ella se la había pasado la noche haciendo quien sabe qué cosas al lado de ése maldito peli verde. Era lógico que el cejas de espiral se imaginara la peor de las situaciones, ya que después de todo era conocido por ser un pervertido sexual... Pero lo que ni él mismo se esperaba, era que tras pensar en una serie de cosas eróticas respecto a la peli rosada, su nariz comenzara a sangrar.
En todo caso tras entrar recibieron una buena reprimenda por parte del profesor asignado quien no toleraba las impuntualidades, por lo cual los dejó parados en el pasillo esperando el momento indicado el momento apropiado para mandarlos por un reporte, aunque a ninguno de los dos parecía importarle realmente, en todo caso en lugar de molestia lo que les causó fue risa.
La hora del almuerzo no tardó en llegar, la usual escena de conflictos entre el marimo y el cejas de espiral ya había dado comienzo mientras Luffy se reía y Usopp trataba de detenerlos. Casi al instante había aparecido aquél cabeza de galló de cabellos verdes que le traía su almuerzo a Luffy, por lo que éste tras agradecerle comenzó a comer los tres almuerzos por parte de su hermano, de Sanji y de ése extraño sujeto.
Cuando Sanji vio a Luffy comer con tal fervor recordó nuevamente la actitud infantil de Sabo al enterarse de que el menor adoraba su cocina. Incluso lo había retado a una competencia de comida con el monito como juez para que quedara claro cual era el sazón que prefería. Realmente no le preocupaba demasiado una competencia de ése tipo ya que después de todo él era un cocinero experimentado y tenía plena confianza en su cocina, pero lo que sí le preocupaba es que si a Luffy realmente le llegaba a gustar más su comida que la de su hermano, Sabo probablemente comenzaría a hacerle la vida imposible.
Después de eso Nami por fin apareció uniéndose a la plática y manteniendo cierta distancia con Luffy debido a que estaba sumamente avergonzada por haberse dejado llevar e ingerir más alcohol del que podía tolerar. Recordaba a la perfección como se le había estado insinuado al menor quien probablemente no había comprendido absolutamente nada.
De ésa manera el día transcurrió con mayor tranquilidad, sin nada importante que recalcar más que lo acostumbrado. Cuando el timbre sonó anunciado la hora de salida la peli naranja se había apresurado a marcar al teléfono de su padre para anunciarle que ahora mismo le traía a la banda para que pudieran charlar más a gusto.
Lo que nadie se esperó es que en cuanto salieran una bola de personas en traje y camarógrafos los rodearan, si bien era cierto que todo el día los habían estado felicitando por ganar el segundo lugar en el festival musical, no se esperaban que realmente llamaran la atención de aquella manera en tan poco tiempo. No comprendían ni siquiera cómo es que se habían enterado de la escuela a la cual asistían. La única que sabía sobre eso era Nami quien aprovechando la ola de atención de Mugiwara Boys para hacer pública información sobre los integrantes, justo después de que el festival terminara.
Ahora se encontraban representantes de varias empresas musicales ofreciéndoles tarjetas con el objetivo de ofrecerles un contrato y ellos no sabían como manejar tanta atención. Perona se aferraba al peli verde en un intento de que la multitud no la separara de él, mientras que Roronoa lo único que esperaba es que no estuviera por ahí Mihawk.
Nami de manera hábil se abrió paso entre la bola de gente dando a relucir su impecable habilidad como manager, evitando a los medios de comunicación, quienes no dejaban de fotografiar a los ganadores del festival preguntando por los integrantes faltantes; Y aunque la fama que estaban recibiendo momentáneamente parecía impresionante para unos nuevos talentos jóvenes, realmente se trataba de una atención natural e insignificante comparada con la que recibirían más adelante al volverse famosos.
Tras pedir un taxi, se apresuraron a subir para dirigirse al hogar de Franky en donde lo recogerían y a continuación se dirigirían a Grand Line, la famosa empresa que producía año a año talentos nuevos, la cual su mayoría eran exitosos pero de los cuales sólo una muy pequeña porción de personas resultaban realmente pegar y convertirse en grandes artistas.
Perona había insistido en acompañarlos, y no podían convencerla de que se marchara, aunque con algo de suerte tal vez no le dirían nada por quedarse a escuchar, aunque Nami sabía que era 85% probable que la corrieran. El marimo había deseado que su pequeño hermano trompetista pudiera ser miembro de la banda pero sabía que éste estaba ocupado al ser un niño genio que ansiaba ser médico, por lo cual si llegaba a salir en algún momento en el escenario con permiso de sus superiores por supuesto, sería como un especial o un miembro no oficial.
El taxi se detuvo enfrente de un enorme edificio blanco de aproximadamente 25 pisos, dando la bienvenida estaba una enorme puerta doble de cristales que llevaba a un recibidor atendido por varias secretarias vestidas en un uniforme que consistía en una camisa blanca de mangas largas abotonada, encima llevaban un pequeño chaleco negro que hacía juego con la falda a tres dedos por encima de las rodillas y zapatos de tacón, todas estaban peinadas elegantemente.
En los alrededores había un amplio jardín con una pequeña fuente de agua, y todo lo que pasaban por sus ojos los impresionaba, sabían que Grand Line, era una empresa reconocida, pero nunca se imaginaron que fuera tan impresionante.
-Nami, ¿Tú eres rica? - Preguntó Lufy desconcertado mientras la miraba con sus ojos abiertos cual grandes eran.
-¿Qué?, ¿No lo sabían?, era de suponerse desde que les mencioné que mi papá era dueño de ésta empresa.
-Espera, espera, espera... ¡Nunca mencionaste que la empresa de la cual era dueño tu papá era Grand Line! - Exclamó Usopp con la mandíbula desencajada debido a la impresión.
-Esto es Supeeeer. - Continuó Franky mientras levantaba ambas manos por encima de su cabeza.
-¿De verdad una empresa de ésta magnitud nos está ofreciendo una oportunidad?, eso es impresionante. - Analizó Sanji a la vez que se sobaba su barbilla pensativo.
-No se podía esperar menos de Kumashi y sus amigos.
-¡Deja de llamarme así!, ¡Ni se te ocurra decirme así enfrente de las personas que estamos a punto de encontrar. - Se apresuró a regañar para a continuación agregar. - ¿Y entonces por qué vas a una escuela pública como la nuestra?, si tú eres una bruja tacaña.
-Se los explicaré. - Dijo ella tranquilamente tras golpear a Zoro. - Yo se lo pedí personalmente a mi papá, ya que no quería tener una vida junto a esos egocéntricos niños ricos que tanto me fastidian. A decir verdad siempre he deseado tener una vida común y corriente. - Caminaba de un lado a otro ignorando completamente a Perona quien la fulminaba con la mirada por golpear al chico. - No siempre tuve éstas facilidades... Mi mamá era enfermiza, y no teníamos mucho dinero, apenas si nos alcanzaba para comer... En ocasiones ni siquiera para eso, ya que preferíamos gastarlo en el medicamento de mamá. - Hizo una pausa recordando aquellos días. - Mi hermana Nojiko y yo inclusive en ocasiones teníamos que robar... Fue una época dura para nosotras, puesto que nuestro padre verdadero falleció.
-¿He?, ¿Estás diciendo que a la persona que estamos a punto de ver no es tu verdadero padre?
-No. - Negó con la cabeza. - Él falleció cuando yo tenía 2 años de edad, a decir verdad ni siquiera recuerdo nada de él, pero debido a eso Bellemere mi madre entró en depresión y tuvo que esforzarse para criarnos solas, hasta que crecimos y desarrollamos cierto grado de consciencia para poder apoyarla. Así vivimos hasta mis 9 años cumplidos cuando le robé a un hombre que parecía adinerado pero éste me descubrió, en ése instante yo estaba aterrada. - Sonrió levemente al recordarlo. - Sin embargo, ésa persona no quiso consultarlo con la policía y en su lugar me regañó como si fuera mi padre y platicó conmigo para que le dijera la razón por la que robaba, tras enterarse de que mi mamá estaba enferma él quiso ir a verla en persona para darnos un pequeño apoyo económico y cuando se vieron por vez primera surgió el amor, ése hombre se llama Genzo, y gracias a él mamá pudo recuperarse.
-Woaaaaa, ¡Se parece a la historia de la telenovela de las 11:00 que ve Ace! - Exclamó Luffy.
-¿Portgas ve telenovelas? - Preguntó Zoro arqueando una ceja.
-Ah... Se supone que era secreto. - Respondió causando que el peliverde comenzara a carcajearse al obtener información nueva que usar en contra del pecoso.
-En todo caso. - Continuó la pelinaranja tras toser dos veces para que le volvieran a poner atención. - Al crecer en un ambiente de escases de recursos no quise comenzar a llenarme de lujos innecesarios con personas plásticas. - Sonrió. - Y me alegra de no haberlo hecho, puesto que me divierto mucho más con ustedes, y prefiero representarlos a ustedes que a un montón de mocosos mimados y ricachones.
-¡Nami! - Gritaron Luffy, Usopp, Sanji y Franky derramando lágrimas a moco tendido a la vez que se abalanzaban sobre ella para abrazarla.
-Aún así sigues siendo una bruja. - Dijo Zoro rompiendo el ambiente para después terminar nuevamente golpeado en el piso.
Perona molesta seguía reclamándole a la mujer por lastimar a su auto proclamado novio pero Nami no le hacía caso alguno, ella parecía mucho más entretenida en caminar hacia el edificio para encontrarse con Gen-san, y comenzar con las negociaciones.
Tashigi había estado el día entero en las nubes, desde ésa mañana había estado comportándose de una manera bastante extraña, se sonrojaba a ratos, se ponía a gritar, o luego entraba en depresión momentánea. Sus amigos no sabían ni como animarla, y ella no había querido decirles la razón de su estado de ánimo.
A ella aún la seguía perturbando la escena que había visto por parte de su amigo y la peli rosada, pero ahora se le había sumado un nuevo problema, estaba confundida y sin saber que hacer. Sabía que tenía que comenzar a pensar en cómo podría volver a ver a Smoker a la cara, y en qué clase de respuesta le daría, ya que aunque no se lo había dicho directamente, él tenía impregnado en la cara que quería una respuesta a sus sentimientos, cosa que sólo le traía mayor frustración.
A ratos se separaba de todas las personas para poder pensar en tranquilidad, pero simplemente su mente estaba hecha un completo caos. Desde que tenía memoria Roronoa Zoro había sido el causante de sus alegrías, de su tristeza, de sus preocupaciones, de sus celos, de sus enojos... Simplemente, él lo había sido todo hasta ahora, y más aún tras la muerte de Kuina la cuál le había dejado un tremendo vacío en su interior y que sólo podía calmar a sabiendas de que él compartía aquél sentimiento de dolor por su fallecida amiga.
En ése mismo momento su mente se ilumino, de un momento a otro todas sus dudas se habían dispersado y se había dado cuenta de algo muy importante. Siempre había estado huyendo de la verdad, asustada había evitado el tema del amor por aquél pánico a ser rechazada, cosa que ya no importaba porque de todas maneras terminaría perdiéndolo si lo que sospechaba era cierto y él estaba realmente interesado en Perona. De cualquier manera sus sentimientos seguirían siendo un completo lío si ella no aprendía a superarlo, no podría continuar adelante si no aclaraba las cosas con el peliverde... No más celos, ni indirectas, tenía que dejarlo todo claro para poder continuar con su vida, y dejar de estancarse.
-Le diré a Zoro lo que siento. - Susurro decidida mientras sus ojos brillaban con intensidad y un tenue color rosado adornaba sus mejillas.
Continuara...
Agradecimientos:
StArLoRdMac2: Te tengo que ser sincera al rebelarte que yo tampoco tenía previsto meter a Smoker aún, pero tras pensarlo un poco pensé, ¿Por qué no?, es una buena oportunidad para introducirlo a la historia y darle continuación a lo que sigue. Sobre las escenas de acción, amor, y comedia, ammm... Realmente las escenas de comedia me salen de manera natural, creo que es común que se me ocurran babosadas, y simplemente agrego lo que se me viene a la mente jajajaja, las escenas de amor... Mmm, me considero una persona un tanto rosa con eso debido a la cantidad de shojos que he visto, así que puede que algunas de las escenas que haga sean demasiado chlichés... Por lo menos espero que no sea así porque me esfuerzo por agregarle mi toque a las cosas, y hago lo que me parece tierno. Desde el principio se da a relucir que Tashigi siente algo por Zoro, debido a los enormes celos que le causa verlo junto a Perona y pues... Desde el principio de la historia ya tenía la intención de dejarla en la friend zone (soy cruel) jajaja, pero no es porque tenga algo en contra de Tashigi, en sí me agrada mucho, pero, pues... Prefiero el ZoRona. Que bueno que te alegre que la historia aún tiene material para seguir, solamente que eso sí... No puedo asegurarte que tan seguido actualizaré porque últimamente no he tenido mucho tiempo pero en fin... Hago mi esfuerzo por continuarla.
Bowen: Jojojojo, precisamente ésa era la intención, que ningúno de ustedes se esperara la aparición de Smoker siquiera, ¡Logré mi objetivo!, me hubiera gustado ver sus caras cuando empezaron a leer ésa parte, hubiera tenido unos cuernos y cola de demonio. Gracias por comentar acerca sobre el anuncio que dejé, en ése caso escribiré los capítulos sin preocuparme por cuantos van a terminar al final. A decir verdad aún no puedo decir acertadamente cuantos caps serán en total pero bueno... Agregaré todo lo que se me vaya ocurriendo para que cuando la terminé esté satisfecha.
Miku-Chan: Jajajajaja para ser sincera deberías de haber visto mi cara cuando me dejaste un capítulo para el capítulo anterior, yo estaba como de, ¿He?, pero... Pero... Si acabo de publicar el nuevo. Pero te entiendo, a mí también me ha pasado que estoy esperando la actualización de un fic y luego veo que ya está el siguiente capítulo justo después de que lo descubrí, es una sensación increíble. Me alagas cuando dices que estás enamorada de la historia, en verdad me alegra mucho porque yo también estoy muy encariñada con Mugiwara Boys (Obvio... es mi historia, si no la amara sería muy extraño), con lo de Zoro pues... Puedes darte cuenta de que me gusta agarrármela contra él y hacerle bullying, pero eso es porque me agrada, y me dan risa las situaciones que puedo crear con ése personaje como mi segundo protagonista. Sobre la escena de Tashigi debo confesar que yo también sentí un sentimiento de tristeza mientras lo iba redactando, porque creo que he sido demasiado pasada con ella... Pero bueno, tengo que hacerlo, y es mi castigo por amar los triángulos amorosos. Espero no me lances tomatazos por tardarme con el cap, pero bueno... Hice mi esfuerzo y aquí está la actualización.
HuntressSB: Jajajaja me ha pasado, me ha pasado, también me he quedado desvelada y luego hasta me levanto temprano para continuar leyendo, es perfectamente normal, por otra parte es una sensación diferente cuando te dicen que se desvelaron por leer tu historia, es una sensación reconfortante. Yo también esperó que el bebé que carga Makino en la portada del manga sea de Shanks, (De hecho creo que muchos esperan eso), tienes razón con lo de ser fan de Oda, y lo de la historia larga, a decir verdad ni siquiera lo había pensado de ésa manera, jajajaja, pero en fin, ahora tengo más ánimos de continuarla y alargarla como lo crea necesario. Por cierto sobre la pareja de UsoppxKaya si te soy sincera ni siquiera se me había pasado por la cabeza, obviamente si tenía pensado dejarlos juntos porque es como... Una de las parejas oficiales de One Piece por así decirlo y se me hace muy lindo verlos juntos, pero sólo lo iba a mencionar de manera muy despreocupada por así decirlo, porque a decir verdad siento que mi historia tiene demasiadas parejas, ejemplo el cuadrado amoroso de PeronaxZoroxTashigixSmoker, la pareja de Luffy x Hancock, Sabo x Koala, BonneyxAcexRobin, ahorita con el UsoppxKaya, entre una que otra que voy a agregar más adelante pero que no mencionaré para dejarlos con ganas, así que no tenía pensado hacer un capitulo sobre todas las parejas pero ahora que lo pienso mejor... No es tan mala idea, puede que si se me ocurre algo bueno lo haga.
Tomoyo: Pobrecito Smoker, :(, le sigues llamando Pedro y él solo quiere tener una relación común y corriente con Tashigi, u.u, le haces bullying, pero yo sé que haré que ames el Tashiger, (nombre que yo misma le puse) jajajaja, En fin, espero haberte dejado picada con éste capítulo justo como lo tenía planeado ya que después de todo, es el encanto de un escritor.
