Bueno... Ahora sí me tardé más de lo esperado, la verdad es que yo les quería dar su regalo de Navidad, y subirlos ése mismo día, pero simplemente la inspiración no iluminaba mi cabecita, así que terminé aplazándolo. Pero definitivamente quería subir el capítulo antes de que terminara el año, y por lo menos ése segundo objetivo si lo logre, ¡Me siento estupenda!, ya que como saben no solo es éste capitulo, tenía que escribir tanto Mugiwara Boys como Conquistando al futuro rey de los piratas, y ahí me veían alternando de fic en fic hasta terminar los dos... Los termine hoy, el mismo día y podré subirlos juntos, ¡Lo cual me llena de alegría!
Y así como deje una anécdota en Conquistando al futuro rey de los piratas, con ustedes también quiero comentarles el enojo que tengo desde hace unas semanas atrás. No es con el objetivo de perjudicar a nadie, ni me quiero estar quejando, pero simplemente quería desahogarme de alguna manera, y pues... Que mejor manera que hacerlo que con ustedes.
Bueno... No sé si conozcan el juego Corazón de melón, en él al principio creas un personaje (Es chica), a ése personaje le llaman Sucrette, y como todo juego te piden que le pongas un nombre (O nick), al iniciar sesión, de ahí viene una pequeña curiosidad. A ése personaje al principio yo le quería llamar Alyss, pero ése seudónimo ya estaba ocupado así que yo le puse byAlyss, de ahí viene mi nick en Fanfiction, de mi personaje en aquél juego.
En fin, después de un tiempo, hace unos añitos atrás, yo hice una historia de Corazón de melón y la subí en la página respectiva del juego, la protagonista de aquél fic, era mi Sucrette, por lo que le dejé el nombre de byAlyss. Ése fic ya lo terminé hace mucho tiempo, pero el nick de byAlyss decidí conservarlo para todos lados con el objetivo de que se reconozca que soy yo quien escribe "x" historia. En fin... Hace unas semanas me acordé de mi fanfic en corazón de melón, y decidí teclearlo en google para ver si de casualidad alguien me había dejado otro comentario, y leerlo, pero con lo que me encontré es que otra persona se había robado el primer capítulo de mi historia y lo había publicado en otra página con otro seudónimo, no solo eso sino que ésa persona no se tomó siquiera la molestia de cambiarle el nombre a la protagonista por lo que se llama byAlyss... Igual que mi nick en todas partes. Eso por supuesto que me fastidio, pero lo que verdaderamente me enojo es que esa persona puso una imagen de portada para el fanfic donde aparece mi Sucrette al lado de los chicos del juego con los que la empareje... Ésa portada no la edite yo, sino que la hizo una de mis lectoras, y me la mandó, fue un regalo, ¡Un regalo que me dieron y se lo robó!
En fin... Sólo quería compartirles mi frustración, pero ahora los dejaré leer. Espero que el capítulo haya valido la espera.
Capítulo 21.
Mentira verdadera.
Había pasado una semana desde que habían comenzado a trabajar en la gran empresa de Grand Line, con Nami como su querida manager, quien los tenía atareados de trabajo. Habían comenzado a trabajar en su single tal y como la peli naranja les había dicho aquella ocasión en el restaurante familiar, y como era de esperarse la canción en la que trabajarían sería "Wanted" que fue la que presentaron en el festival musical.
Ése día, después de quedarse a platicar con Nami, cada uno se había dirigido a su respectiva casa, en el caso de Usopp y Luffy, tenían que pedir que un mayor leyera el contrato y lo firmara, mientras que los demás, sólo tenían que releerlo nuevamente, puesto que la peli naranja ya se había encargado de explicarles lo que estipulaba el contrato, pero de todas maneras debían de asegurarse de que todo estuviera en orden, y no firmar a lo estúpido como lo haría cierto monito de no ser porque aún era menor de edad.
Luffy al llegar a casa comenzó a rebuscar en el interior, encontrándose primero con Dadán quien estaba en la cocina terminando los últimos toques para la cena. Ella al ver al menor de los D, saludo con cierto tono de voz tajante, en su intento de aparentar ser una persona dura y fría de personalidad, aún cuando por dentro tenía corazón de pollo.
-Ya estás aquí mocoso, ¿Qué te dijeron en la entrevista?
-¡Dadán! - Gritó el menor con una enorme sonrisa en su rostro al momento que echaba a correr a los brazos de la mujer dejando relucir la inmensa felicidad que sentía. - Me dieron el contrato, ¡Nami dijo que sacaríamos nuestro primer single!, comenzaremos a trabajar en cuanto... - Luffy seguía platicando de manera entusiasmada mientras la mujer lo escuchaba atentamente con una cálida sonrisa que intentaba ocultar pero no podía, ya que Luffy siempre ha sido el niño más adorable que ha tenido el placer de conocer, y simplemente su alegría era contagiosa. - ¿Dónde están Ace y Sabo? - Preguntó el menor viendo nuevamente en los alrededores.
-Ace todavía no llega, y Sabo está en la sala.
En cuanto el chiquillo escuchó eso último echó una carrera directo a la sala en donde encontró a su rubio hermano sentado, leyendo un libro que traía entre manos, él tenía puesto unos sencillos lentes transparentes de lectura, sostenía el libro con su mano izquierda, mientras que en la derecha tenía una taza de porcelana que contenía chocolate caliente.
-¡Sabo! - Gritó provocando que el mayor diera un pequeño salto debido a la impresión. - Firma, firma, firma, firma.
Sin ningún tacto se abalanzo en el rubio extendiéndole los papeles en el rostro, mientras Sabo luchaba por no tirar sobre el sillón el chocolate caliente, e intentaba separarse del menor para poder enfocar la mirada en lo que sea que su hermanito le estuviera mostrando. Después de unos segundos Luffy por fin se separó y se sentó al lado del oji azul, ya le había entregado el contrato y Sabo estaba leyéndolo de manera atenta para asegurarse de que no quisieran engañar a su tesoro, mientras el monito continuaba mirándolo con ojos empapados en impaciencia e ilusión.
-Sabooo... ¡Fírmalo ya! - Suplicaba.
El mayor no se veía afectado por la impaciencia del menor, después de todo ya estaba más que acostumbrado a la personalidad un tanto hostigosa que el chiquillo podía llegar a tener. Ya había terminado de leer el contrato, pero había empezado a releerlo por segunda, e inclusive una tercera vez, todo por el bien de Luffy.
-Bien. - Dijo el rubio, después de unos minutos mientras dejaba la taza en una mesita enfrente de él. - Estoy de acuerdo con firmar, pero antes de eso espera a que llegue Ace para que pueda dar su aprobación.
-¿Eh ̴? - Reclamaba desesperado.
-Vamos, vamos, no puedo simplemente firmar yo sin consultárselo a él, si llegara a hacerlo terminaría por asesinarme por excluirlo. - El rostro de puchero de Luffy hizo que el rubio continuara hablando. - Además, aunque Ace es un celoso, imprudente, e inmaduro, sigue siendo el hermano mayor, de manera que si alguien tiene que ser quien de su autorización en ausencia de Dragon, debe ser él.
De ésa manera ambos hermanos se quedaron esperando al pecoso para que pudiera firmar el dichoso contrato de una vez por todas. Realmente como se había mencionado anteriormente, quien tendría que firmar realmente el contrato era Dragon, pero como bien se sabe, él estaba continuamente viajando, por lo que era difícil adivinar cuando es que volvería, por lo cual su tutor en ése momento era el pecoso, cosa que era bastante inusual, ya que teniendo en cuenta la personalidad de los dos mayores, quien era más responsable era Sabo, y podrían haberle dejado a él la tutoría, pero como era de esperarse eso al pecoso lo ofendió de sobre manera, ya que él se consideraba lo suficientemente responsable como para hacerse cargo de ése tipo de cosas, lo cual fue razón suficiente para que lo complacieran por una vez en la vida.
Aproximadamente a las 7:15, se escuchó el sonido de la puerta abriéndose, lo cual hizo que ambos hermanos corrieran a recibir al mayor y consultarle sobre el asunto que tenían pendiente, sin embargo se llevaron una enorme sorpresa al encontrarse con nada más ni nada menos que Monkey D. Garp, su abuelo quien odiaba la idea de que Luffy se convirtiera en artista, y quien destruiría el contrato si llegaba a enterarse de su existencia.
Después de eso tuvieron que entretener al abuelo, quien les contaba sus anécdotas heroicas en la marina, y seguía reclamándoles a sus nietos por no seguir sus pasos. Ace llego unos 10 minutos después, y de ésa manera cenaron todos en familia. Garp se marchó la mañana siguiente, realmente temprano lo cual permitió que el pecoso por fin se enterara del dichoso contrato y pudiera firmarlo por fin.
Eso los llevaba a su situación actual, en donde estaban experimentando la nueva vida que a partir d ése momento tendrían. Tan ocupados habían estado que Zoro inclusive se había estado ausentando de manera temporal a sus clases de kendo provocando que fuera imposible encontrarse con Tashigi aún cuando eran vecinos, lo cual resultaba ser perjudicial para ella, ya que no había encontrado aún la oportunidad para decirle al marimo sobre sus sentimientos.
Aparte de las sesiones de práctica, Nami les estaba solicitando comenzar a escribir una nueva canción, ya que según la peli naranja, lo mejor era comenzar de una manera explosiva sacando al aire la mayor cantidad de material posible, ahora que eran noticia. Por supuesto, eso implicaba que el material que sacarían tenía que ser de igual o mayor nivel que "Wanted", ya que Nami era una juez exigente, y no aceptaría algo menos que la excelencia.
Fuera del tema del trabajo, nuestro querido capitán se encontraba un tanto distanciado de la realidad, ya que si bien estaba contento por haber entrado por fin a una empresa musical, por otra parte se sentía un tanto extraño consigo mismo. Sentía que había algo que tenía que hacer con desesperación, sentía que había dejado un asunto pendiente, y que hace años que no había visto a Hancock; Él no entendía su ansiedad por ver a la oji azul, realmente no podía comprenderlo ya que nunca le había ocurrido antes, ni una sola vez.
Era cierto que luego quería ver a sus amigos, para salir a pasear a algún lado, o simplemente para platicar de un tema cualquiera, pero nunca había sentido esa necesidad de pasar tiempo con una sola persona en específico. Por otra parte, sentía como si hubiera olvidado algo muy importante que asociaba a Hancock, como si hubiera realizado algo la noche en que se había quedado a dormir en la casa de Sanji. Ése día había tenido un sueño de más extraño en el que había ido a visitar a Hancock, podía recordar a la perfección adentrarse en la mansión de la peli negra, y escabullirse dentro de su cuarto para después recostarse en la enorme cama matrimonial color blanca de la mujer, y después... Después no recordaba gran cosa... Recordaba el olor femenino impregnado en las almohadas... Y luego... Y luego nada.
Lo más extraño de todo eso, es que aquél sueño le había parecido excesivamente realista, incluso en algunas ocasiones había pensado en que no se trataba de un sueño, y que había sucedido de verdad, ¡Pero eso era imposible!, ¡No había forma de que Sanji le mintiera!, y es que si el rubio le había dicho que se había quedado a dormir en su casa, eso solo podía significar que era verdad.
-Luffy... ¡Luffy! - Se escuchaban los gritos de Nami a través de unos audífonos que el menor tenía puestos.
-¿He?
-¿Qué te sucede?, no estás cantando como acostumbras.
Luffy parpadeo un par de veces antes de mirar a su alrededor y darse cuenta de que se encontraba dentro del estudio personal de Franky en donde siempre ensayaba la banda, y tras darse cuenta de eso se golpeo levemente fuerte ambas mejillas para reaccionar y enfocarse en lo que estaba haciendo, comenzando la canción desde el principio. De cualquier manera había decidido que en cuanto tuviera un momento libre se encargaría de ir a visitar a la mujer.
Cuando el ensayo terminó, Nami les otorgó un merecido descanso anunciándoles que el día siguiente tendrían que ausentarse a la escuela debido a que por la mañana se realizaría una sesión fotográfica para salir en una revista, en la cual también saldría los otros dos ganadores del festival musical, como un articulo especial presentando a nuevos talentos. En ésa revista se incluiría una breve entrevista, en donde se les preguntaría como se sentían tras entrar al mundo artístico entre alguna que otra cosa.
Franky los había invitado a cenar, por lo que todos aceptaron gustosos la invitación, antes de regresar cada quien a su respectiva casa. Zoro caminaba despreocupado al lado de su mejor amigo quien volvía a perderse en sus propios pensamientos, y entre tanto silencio el peli verde decidió adentrarse en su propia mente, recordando a Perona, cosa que lo había extrañado de sobre manera.
Era cierto que Perona aún lo seguía de un lado para otro, y seguía colándose a su casa, pero tras el incidente que había ocurrido en la casa de Mihawk cuando éste lo secuestro, la mujer se había tranquilizado en gran medida, probablemente porque Zoro por fin se había dado cuenta de quién era, y ahora estaba mucho más aliviada y contenta al descubrir que el hombre no la había olvidado. Aunque la peli rosada tampoco había tenido mucha suerte en encontrarlo para pasar un poco de tiempo de calidad juntos debido a lo ocupado que estaba. Ahora que recordaba, hace unos días, ella le había pedido su número telefónico, pero él se lo había negado de inmediato usando como excusa que no quería seguir siendo rastreado, aunque la verdad no es que hubiera querido negarle la información, sino que con todo el orgullo que se cargaba, le resultaba muy difícil acceder a los caprichos de ésa muchacha.
-Nos vemos mañana Zoro. - La voz de Luffy lo hizo darse cuenta de que ya estaba fuera de su hogar.
-Sí. - Contesto simplemente mientras miraba hacia la ventana de su habitación la cual tenía la luz encendida, y donde alcanzó a ver unos rosados mechones de cabello que sabía a quién le pertenecían. - Ya no me extraña. - Susurró por lo bajo tras soltar un pesado suspiro y tras ver su reloj de pulsera confirmó que eran las 8:20 de la noche... Aún no era muy tarde.
Entró a casa, y se dirigió rápidamente a su cuarto escuchando las palabras de su hermana quien le avisaba que su "novia" había ido a visitarlo. Chopper probablemente estaba encerrado en su habitación estudiando sus complicados libros de medicina, o si no se encontraría ya dormido. De cualquier manera abrió la puerta de su habitación y ya acostumbrado a las reacciones de Perona extendió su mano derecha para detener la frente de la chica cuando ésta quiso abalanzarse a sus brazos.
-¿Qué haces aquí? - Preguntó de una manera tranquila, al momento que con su mano libre se empezaba a quitar su chaqueta.
Perona había dado unos pasos hacia atrás y había inflado sus cachetes a manera de puchero al momento que le decía que obviamente había ido a verlo puesto que lo extrañaba, cosa que logró poner nervioso al cabeza de musgo quien no podía entender cómo es que ésa chica podía ser tan directa y sincera.
Rascando su cabeza le había dicho que regresara a su casa puesto que era más que seguro que Mihawk estaría ahogándose en un mar de preocupación, y la verdad no tenía nada de ganas de experimentar otro de sus ataques de celos, sin embargo como era de esperarse Perona no parecía estar dispuesta a obedecer, cosa que de cierta manera lo sacaba de sus casillas. Ahora que lo pensaba, ¿Por qué siempre se involucraba con personas mimadas?, tanto Luffy como Perona eran demasiado caprichosos gracias a que sus respectivos tutores se encargaron de malcriarlos y complacerlos en cada momento, y ahora era él quien tenía que lidiar con ellos.
-Zoro... - Susurro ella por lo bajo ocasionando que toda la atención del muchacho se dirigiera a ella ya que le extrañaba que lo llamara por su nombre. - Oye... Tú... - Nerviosa juntaba sus dedos índices evitando mirarlo a los ojos. - ¿Qué sientes por mí?
Roronoa se quedó en silencio por unos instantes sin poder procesar la información de inmediato, la verdad es que lo había agarrado completamente desprevenido. Hasta el momento ella se había comportado como se le daba la gana, sin pedir permiso de nadie, llegando al punto inclusive de robarle un beso sin su consentimiento, pero hasta ahora no se había puesto a preguntarle de manera seria lo que él sentía, y eso al decir verdad lo ponía aún más nervioso debido a que ni él mismo tenía una respuesta clara.
-¿Ah? - Exclamo tras parpadear varias veces confundido, al momento que su rostro enrojecía en vergüenza.
-¡No me hagas decirlo Kumashi! - Gritó avergonzada, mientras sus mejillas se teñían del mismo color que su cabello, y su respiración se tornaba agitada.
-Ku-ma-shi... ¡Deja de llamarme así! - Reclamó molesto al momento que subía el tono de voz. - ¿Y a qué te refieres con eso?, puedo interpretar tu pregunta de varias maneras, ¿Cómo quieres que te entienda si no hablas claro?
-¡Me gustas! - Gritó mientras clavaba la mirada en el piso. - Y eso ya lo sabes... Pero... Pero... ¡Eres extraño!
-¿Extraño yo? - Preguntó de manera sarcástica.
-Cuando nos reencontramos, a pesar de que decías que te molestaba mi manera de actuar, nunca te he visto realmente molesto o dispuesto a hacerme parar... Cuando pasó lo de papá me dijiste que estaba loca, y yo pensé que me odiabas, pero luego dijiste que no era así... Dices que te molesta que me acerque tanto a ti pero nunca haces nada para alejarme... Incluso cuando te besé, no pareció importarte demasiado... - Ante eso último el chico tragó saliva de manera nerviosa. - Así que... Yo... Quiero saber... ¿Qué soy yo para ti?, nunca me has dado una respuesta clara.
-¡Eso fue porque!... Porque... - No supo que contestar.
-¿Por qué somos amigos? - Respondió por cuenta propia. - Sabía que intentarías dar esa excusa... Pero no me sirve. Después de todo no hace mucho que te enteraste de que tú y yo éramos amigos de pequeños... Además, además. - Poco a poco empezó a perder la vergüenza y en tono de reclamo dijo. - Si verdaderamente te hubiera disgustado que te besara, ya me habrías puesto un límite desde hace mucho tiempo... ¡Eso debe de significar que por lo menos te sientes atraído por mí!
-Ah... - Por un momento se petrificó cual estatua, pero al momento su rostro entero al igual que sus orejas se pusieron de un color rojo intenso a la vez que de su cabeza parecía salir humo cual tetera caliente. - No... No... ¡No digas tonterías!
Con las mejillas nuevamente infladas con aire, Perona miraba al chico de reojo con las cejas fruncidas, podía ser cierto que era una persona increíblemente inocente y un tanto infantil, pero no era ninguna estúpida, tenía bastante claro que Zoro era demasiado orgulloso y un tanto inexperto en el tema del amor, y no es que ella fuera una experta, sino que ella sí era honesta, y sabía que a él le costaba mucho trabajo ser sincero con sus emociones, se reprimía a sí mismo, como si fuera alguna clase de debilidad sentir algo por alguien. Cerrando los puños y los ojos con fuerza, la muchacha había comenzado a inhalar aire de manera profunda intentando calmar su agitado corazón. Cuando abrió los ojos nuevamente, su mirada tenía un nuevo brillo de decisión que hizo estremecer a Roronoa por unos instantes.
-"¿Qué estará tramando?" - Pensó ladeando la cabeza.
Ambos se encontraban sentados en el piso, habían pasado tan sólo unos segundos en los que ninguno de los dos hablaba, pero parecía haber pasado una eternidad. Zoro no sabía que responder, estaba demasiado avergonzado como para admitir que precisamente la chica le parecía atractiva, su mente y sus sentimientos no parecían querer trabajar un equipo lo cual resultaba en que su cabeza estuviera hecha totalmente un lío.
La peli rosada, gateando se había acercado al chico de manera lenta al punto de quedar sólo a escasos centímetros del rostro contrario. Atenta miraba cada una de las reacciones de Roronoa, quien había tensado su cuerpo al instante sin saber cómo proceder, eso le había dado la suficiente confianza como para continuar con lo que tenía planeado. Tal vez ella no conocía a Zoro como lo hacía su amiga Tashigi, tal vez tampoco había estado a su lado todo el tiempo que le hubiera gustado, y probablemente había un montón de cosas que no conocía de él... Pero había algo de lo que estaba completamente segura, y eso era que el chico era el tipo de persona que colocaba un horrible caparazón por fuera, pero que por dentro era amable, justo y muy fiel, sabía que había algo oculto en el pasado del chico... Algo que lo lastimaba por dentro, algo de lo cual probablemente no podría llegar ni a imaginarse, y sabía que ése algo era lo que había logrado que Zoro se enfrascara a sí mismo... Pero, todo eso era algo que deseaba averiguar en su momento, quería ayudarlo a su manera, y si para eso tenía que ser quien diera el primer paso... Entonces lo haría.
Él sólo observaba a la chica acercarse poco a poco, se sentía confundido por el giro de los acontecimientos, avergonzado por tenerla tan cerca, y fastidiado consigo mismo por no estar haciendo nada. Podía ver como ella temblaba levemente debido al nerviosismo, su respiración chocaba con sus labios, lo cual provocaba que un choque eléctrico recorriera su espalda. Pudo apreciar el momento exacto en el que ella se detuvo, probablemente abrumada por la vergüenza se había arrepentido en el último momento.
En un movimiento rápido había agarrado el rostro de la muchacha con su mano derecha presionando levemente sus mejillas ocasionando que ella abriera los ojos disgustada tratando de zafarse. Lo había entendido de golpe, quería a Perona, aún con todos sus defectos, y sus actitudes extrañas la quería, la había querido desde que era tan sólo un mocoso y asistieron a la primaria, la había querido desde que usaba ésa horrorosa chamarra color verde, desde que era una niña insegura e inofensiva que no podía defenderse por cuenta propia.
-No seas tonta. - Reclamó mientras una vena se formaba en su frente. - ¿Qué clase de hombre sería si dejo que tomes la iniciativa? , ¡Me vería patético! - De un momento a otro juntó sus labios con los de la mujer en un beso sorpresivo y un tanto agresivo que a ella le costó corresponder debido a la impresión.
Ella cerró los ojos complacida y simplemente se dejó hacer, después de todo había hecho lo que le correspondía, y ahora acababa de obtener la respuesta que había solicitado en un principio. Él la había sujetado por la nuca empujándola levemente para profundizar el contacto a la vez que ella le rodeaba el cuello con sus delgados brazos.
Probablemente Mihawk ahora sí tendría razones para querer asesinarlo, seguramente su próximo encuentro con el padre de ésa mujer no sería precisamente agradable, pero eso ya no le importaba, había soportado gran parte de su vida soportando los abusos de poder de Ace por sus celos hacia su hermanito, así que si había podido tolerar al pecoso por Luffy, ahora enfrentaría a Mihawk por Perona, ¿A quién le importaba si eran una familia de desquiciados?, debía de admitir que ella le traía emoción a su vida, era bastante interesante la manera en la que lograba sacarlo de su rutina.
-Esto... ¿Esto quiere decir que me aceptas? - Quiso confirmar la muchacha tras separarse por unos instantes.
-¿Y ahora que tanto dices?, ¿Qué acaso no soy tu novio? - Dijo en tono burlón recordando todas las ocasiones en la que ella aseguro delante de sus conocidos que estaban saliendo, lo cual hizo que ella esbozara una enorme sonrisa y se lanzara a sus brazos.
Luffy había estado hablando un rato con sus hermanos para después subir a su habitación en dónde se deshizo de su camisa y se abalanzó sobre su cama, estaba agotado y lo único que quería era dormir. Las luces estaban ya apagadas, por lo que se apresuró a cubrirse con la cobija para después rodar hacia su derecha encontrándose con su celular que se encontraba encima de un pequeño mueble de madera.
Dudoso se quedó mirando el aparato entrando en una especie de batalla mental, en la cual se debatía si debía tomarlo o no. Después de andar rodando unas cuantas veces más en su cama intentando borrar aquella idea de su cabeza, terminó por tomar su celular y encenderlo para después comenzar a teclear un mensaje que terminaría por mandarle a Hancock.
El mensaje no era especialmente largo ya que después de todo Luffy se caracterizaba por ser una persona directa, de manera breve la saludaba, le preguntaba cómo había estado y le contaba brevemente sobre los proyectos que estaban realizando. Realmente también era la primera vez en que a él le nacía mandarle algo a una chica, sobre cosas "irrelevantes" como aquellas, realmente él no era una persona que utilizara mucho el celular, todo lo que tuviera que ver con tecnología no era de su especial interés, pero si lo sabía usar era gracias a Ace y Sabo quienes le enseñaron a la fuerza, con el objetivo de mantenerse comunicados.
Hancock estaba recostada mirando el techo de su habitación, estaba demasiado aburrida, hace mucho tiempo que no había visto a Luffy, y rara vez se hablaban o mandaban mensajes, a decir verdad tampoco había ido a visitarlo a su escuela con aquella peluca rubia desde el festival musical debido a que en ésa ocasión se llevo un enorme susto debido al pecoso quien quería asesinarla.
Pensó que siendo Ace, una persona tan celosa, probablemente estaría vigilando los alrededores de la escuela de vez en cuando, como una manera de cazarla, y a decir verdad ésa idea no le llamaba especialmente la atención. Sus padres aún no habían regresado de uno de sus tantos viajes de negocios, pero a decir verdad eso le alegraba, ya que cada que llegaban era un verdadero martirio.
A veces detestaba haber nacido mujer, debido a que su padre siempre había querido un hombre, y era una persona machista hasta la última fibra de su cabello. De hecho, ya debería haber heredado la empresa familiar, siempre se comportaba como la mujer caprichosa que era por naturaleza, y había logrado zafarse de algunas de sus obligaciones hasta el momento. Sin embargo sabía que eso no podía continuar de por vida, ya se metía en suficientes problemas por no obedecer las reglas de su casa, puesto que cada que sus padres regresaban convocaban una reunión con ella en donde se la pasaban horas regañándola por sus ataques de "rebeldía", y su poca dedicación, llegando en ocasiones a violencia física.
Probablemente una de las razones por la que Hancock había aprendido a defenderse por cuenta propia, no era solamente por los hombres que querían aprovecharse de ella y de su estatus social, sino que quería defenderse de sus propios padres que la habían maltratado desde edad muy temprana, y aún a sabiendas de eso, seguía siendo incapaz de rebelarse o de detener aquellos abusos, ya que de alguna manera, se le había quedado marcado un profundo trauma en la infancia que hasta el momento le parecía muy difícil superar. Ella sería suficiente para poner a sus padres en su lugar antes de que siquiera le pusieran una mano encima, pero algo dentro de sí la detenía, y ése algo era miedo... Aquél miedo que le habían inculcado desde que era tan solo una niña.
En ocasiones como esas, en las que no se encontraban sus padres en la ciudad tenía que ir quisiera o no a la empresa familiar a tomar las riendas cuando era necesario. Estaba el encargado de su padre que se hacía cargo de todo en cuanto era necesario, pero en momentos la llamaban para tomar decisiones, firmar contratos o propuestas realizadas, revisiones rutinarias, o más trabajos de ése tipo que sólo podían ser decididos por los Boa.
De cualquier manera, la razón por la que Hancock se encontraba recostada mirando hacia la nada, no era solamente porque había estado pensando en el chiquillo, sino que estaba un tanto preocupada puesto que había recibido una llamada ésa misma mañana de su padre quien decía que pronto regresarían a la ciudad, y quien también le había dicho que en cuanto regresaran tenían que tener otra de sus tantas pláticas, cosa que la había puesto a pensar profundamente.
No estaba segura de cuándo llegarían sus padres, ya que cuando decían "pronto", podrían referirse al día siguiente, o hasta un mes después, ya que en ocasiones le surgían más asuntos que atender. Ésa era la razón por la cual nunca decían una fecha exacta, pero de cualquier manera no le gustaba la idea de tener que verlos nuevamente. Era demasiado alarmante que ella siendo su hija, dijera tales cosas tan alarmantes como no querer ver nuevamente a sus padres, pero ellos se merecían hasta el más mínimo de sus insultos, y su desprecio total, Marigold, Sandersonia e incluso Bartolomeo los odiaban enormemente.
La mujer serpiente se encontraba ahora sentada en su cama al momento que abrazaba sus piernas y escondía su cara entre ellas. No estaba triste, pero si muy enojada, sabía que era muy probable que ésta vez ya no pudiera escapar de sus obligaciones, por lo que irremediablemente tenía que hacerse cargo de la empresa, y eso era algo de lo que era capaz, pero de alguna manera le desagradaba ya que sabía que la mayoría de los empleados de su padre eran hombres, lo cual implicaba que muchos de ellos no querrían tomarla enserio, y a sus espaldas sólo estarían viendo su cuerpo con morbosidad como el 98% de esos asquerosos hombres. El 2% de los hombres que no la miraban de ésa manera, eran Bartolomeo y Luffy.
La tonada de un timbre la sacó de sus pensamientos, lo cual hizo que desviara la mirada hacia su teléfono celular el cual se encontraba a su lado. Fastidiada suspiró pensando que sería nuevamente un recordatorio de su despreciable padre quien le diría que no se olvide de que tienen que hablar. Encendió la pantalla del aparato y abrió el mensaje de texto que le había llegado, y en cuanto lo hizo una tierna sonrisa se dibujó en su rostro.
El texto decía de la siguiente manera:
-Hola Hancock, ¿Te encuentras bien?, estoy grabando con los chicos la canción que interpretamos en el festival musical, inclusive iremos mañana a una sesión fotográfica, ¿No es genial?, Nami se la pasa regañándonos a menudo pero da igual. Te conseguiré una copia de la revista en la que saldremos, así que no te preocupes... Por cierto, pronto iré a tu casa a verte.
De: Luffy.
Hancock se llevó el teléfono a su pecho abrazándolo de manera cariñosa, su corazón se había agitado de tan solo ver quien le había mandado aquél mensaje, mientras leía sus mejillas se habían sonrosado, y todas sus frustraciones habían desaparecido en cuestión de nada. Curiosamente desde que Luffy había aparecido en su vida, los días le parecían menos grises, ya no se preocupaba como antes por sus padres, sus días ya no era monótonos, empezaba a ver la vida mucho más divertida, su mal humor se había calmado, antes se la pasaba quejándose por todo, pero ahora su personalidad se había vuelto mucho más amable, y eso todos lo habían notado. Luffy le había traído un poco de luz a su vida, y ahora se encontraba pensando en él cada mañana, cada tarde y cada noche, pensaba en su sonrisa, en aquellos ojos preciosos, en aquella piel suave, y esos cabellos desordenados, curiosa se preguntaba por la cicatriz del menor, amaba su manera de ser, su carisma, su actitud infantil y caprichosa. En el tiempo que llevaba de conocerlo había empezado a analizarse a sí misma, y después de pensarlo detenidamente se había dado cuenta de lo enamorada que estaba del menor.
-Hola Hancock, ¿Te encuentras bien?, estoy grabando con los... - Ella comenzó a leer en voz alta el mensaje de texto del niño una y otra vez hasta que sin darse cuenta se quedó dormida
Continuara...
Agradecimientos:
Miku-chan: Gracias por ser mi comentario número 100, para ser sincera estaba esperando mucho que alguien comentara para llegar al 100, me siento alagada con tu comentario cuando dices, que me merezco cada uno de ellos, realmente eres un amor. No te preocupes por no comentar a tiempo (La verdad si me estuve preguntando porque no aparecías T-T), pero lo importante es que sigues la historia, y me dejaste otro maravilloso comentario que me alegro. Además, la que se debería de disculpar soy yo por tardarme años en actualizar. u.u
HuntressSB: ¡Me alegra que digas que la espera vale la pena! TT-TT, me la paso culpándome a mí misma por dejarlos con la intriga, pero al final si me dicen cosas como esas, puedo respirar un poco más tranquila, y seguir escribiendo. Jajajaja, ¿No imaginas a Ace con Robin?, te voy a ser sincera... ¡Yo tampoco lo imaginaba!, es más, en un principio no tenía ni la más mínima intención de agregar un Robin x Ace, realmente la idea de que Robin fuera la hermana de Zoro la tenía planeada desde el principio por 2 razones. 1.- Me gusta el ZoRo, pero como no quería verme liada en aumentar el harem de Zoro, y además no quería andar dudando con quien dejarlo, así mismo como tampoco quería armar una guerra con las fans del ZoRo, por eso para evitar discusiones los hice hermanos. 2.- La segunda razón es la más importante, siempre he pensado que Robin trata a Chopper muy bonito, es algo así como relación de madre e hijo, y por otra parte me gusta mucho como se llevan Zoro y Chopper, ¿Recuerdas el capítulo al finalizar la batalla de Arabasta cuando Zoro está bañando a Chopper?, no sé si lo recuerdes pero ésa escena me enamoró, y me pareció muuuuuy bonita, en ése momento pensé que Zoro parecía el hermano mayor de Chopper (Sin contar las escenas cómicas que hay en OP de ambos), por lo tanto pensé que si juntaba a esos tres serían un trío de hermanos de lo más entretenidos. Hice a Bonney insoportable a propósito... No sé quería crear una relación de rivalidad que activara los celos de Robin... Al principio no iba a poner a Bonney pero al momento de sacarla en el fanfic, iba a inventar yo un personaje... Pero al final no quise, y decidí meter a un personaje conocido por todos, ¿Y quien mejor que Bonney?, Entiendo que te sientas mal por Tashigi y Smoker (Por cierto yo también adoro el ZoRona por sobre los demás), es algo por lo que supongo debo disculparme?, a decir verdad soy fan de Rumiko Takahashi (los que no la conozcan es la que creo Ranma 1/2, Inuyasha, Urusei Yatsura, Kyokai no Rinne, etc.), y ésa mujer SIEMPRE toma triángulos, cuadrados o demás figuras geometricas y los transforma en un revoltijo de problemas amorosos, lo cual es algo que se me quedo muy marcado, y en mis historias siempre vas a encontrar que hay triangulos amorosos, es algo que simplemente no puedo evitar.
Tomoyo: Bueno... Creo que agregue tu preciado romance... Créeme que cada que agrego una escena de éste tipo me cuesta un trabajo enorme, entre que no me decido a como redactarlo, y entre que me da verguenza imaginar la escena (además de que ando de fangirl), me tardó una eternidad en escribirlo, pero al final es ésa chispa que deben tener los fanfics para emocionar a medio mundo. Es gracioso que precisamente haya agregado una escena romántica en éste capitulo, puesto que ahorita acabo de leer el comentario que me dejaste en el cap pasado y me pedías más romance así que supongo que te complací. jeje
felp271: Ammm . _ . ¿Ok?, diviértete cantando. xDD
StArLoRdMac: Al principio del comentario me dio un mini infarto, ¡Siempre consigues hacerlo!, cuando me dijiste "esto no es bueno...", yo puse una cara como de DDDD:, y después cuando continué leyendo y me pusiste "¡Es genial!", me sacaste una sonrisa, enserio siempre consigues engañarme. De verdad me alegra mucho que te guste lo que escribo, tus comentarios siempre son largos, y de dedicas a comentarme los puntos que te gustaron de cada capitulo, cosa que no cualquiera hace y por eso te agradezco mucho. No te voy a mentir, cada que subo un nuevo capitulo, tu comentario es uno de los que más espero, porque simplemente me haces el día. Espero poder seguir entreteniéndote a ti y a los demás lectores, y que no te aburra de aquí en adelante. :3
Veizser: Jajajaja, de alguna manera ya me esperaba que todos estarían contentos con la regañadiza que Ace le daría a Bonney, era algo que tenía perfectamente planeado desde el principio y resulto bien.
