Universe of watercolors.

VI

Luz.

—Gracias Naruto, no sabes cómo moría de hambre — dijo Sakura mientras devoraba las medias lunas

— Bien, bien, pero no me hables con la boca llena, me da asco

—¿Así? ¡Dwwaaaah! — abrió toda la cavidad para dejar al descubierto un revoltijo de comida

—¡Ay, Sakura, por favor! Se supone que eres una dama — la regañó con repulsión, se podía distinguir el tono verdoso en su rostro

— Y tú un chico, aún no puedo creer que te de asco, o sea, has hecho cosas peores — el rubio toma asiento a su lado

— Y eso qué, tu boca es asquerosa — sonrío con malicia

— Ay — Sakura lo empujó por el hombro — ya calla, zopenco

La carcajada de ambos hizo eco en la habitación hasta que unos ruidos proveniente de la puerta los hizo callar, la cortina cubría el pequeño espacio en el que estaba la camilla, Naruto se acercó y la corrió dejando al descubierto el escritorio de la enfermera y la puerta en donde se veía como el profesor Asuma y la profesora Kurenai ayudaban a una chica a caminar, esta traía el tobillo hinchado y al descubierto, inflamado y tomando una tonalidad violácea. El cuerpo de Naruto se estremeció dejándolo al descubierto ante la pelirrosa que lo observó con curiosidad, su anterior inmutable mueca de encanto fue reemplazada por una de incomodidad, frunciendo el ceño con ligereza, así como Sasuke cuando el rubio aparecía. Sakura imaginó que la reacción del rubio se debía a que la chica era bastante guapa, de piel pálida y unos ojos de color perla, parecidos a los de Neji Hyuga y no le traía buenos recuerdos precisamente, su cabello era tan largo como el de Sakura y tan oscuro como los de Sasuke, su rostro inocente era cubierto por un flequillo recto que lo enmarcaba destacando sus labios finos y rosados. Pero la idea fue rápidamente descartada cuando Sakura la analizó mejor, ella no era del tipo de Naruto, se notaba, callada, reservada, de buenos gustos y sobre todo no parecía ser una zorra.

La profesora Kurenai observó a la ojijade pidiendo permiso con la mirada para sentar a la ojiperla a los pies de la camilla, la pelirrosa se acomodó lo suficiente para que la azabache pudiera sentarse cómodamente y mantener el pie en alto.

—Oye, caballero, que le pases tu silla a la chica ¿No ves que debe tener el pie en alto? —le espetó la pelirrosa a su torpe hermano

— Oh, si, claro

Naruto se paró y acomodó la silla frente a la ojiperla con un almohadón que Sakura le facilitó, los profesores les sonrieron y salieron por donde mismo llegaron, no sin antes decirle a Hinata —así la habían llamado— que esperara tranquila a la enfermera o a la directora Tsunade que tenía conocimientos en primeros auxilios y poco más.

— ¿Hinata? —Sakura preguntó curiosa, la ojiperla la observó con timidez— soy Sakura, un gusto — extendió su mano amigablemente— ¿Eres nueva?

— S-Si —respondió ella con timidez— me transfirieron hoy, voy en segundo

— ¿Sí? En cuál ¿A o B?

— B — la dulce chica levantó la vista hasta Naruto

Cuando Hinata reparó en la presencia de Naruto se quedó callada, su semblante tímido se distorsiono un poco y desvió la mirada apenada, empezó a jugar con sus dedos nerviosa, Sakura notó como sus manos temblaban. No era tonta, era obvio que ambos se conocían, no sabía cómo, no sabía de donde, pero no pensaba quedarse con los brazos cruzados, lo averiguaría y para eso ella no tenía tapujos.

— Veo que conoces a Naruto — dijo sin rodeos, de eso el ambiente se puso tenso y el rubio apretó ligeramente sus puños — ¿De dónde se conocen? — interrogó nuevamente Sakura, en serio le intrigaba saber que había pasado entre ellos dos, pero antes de poder siquiera formular otra pregunta más Naruto abrió su boca

— Lo lamento, Hinata — dijo apenado— por mi culpa te encuentras así

— Es-Está bien — Sakura los observaba a ambos ¡La habían excluido!— y-yo me atr-través-se en tu cam-mino — sentencio Hinata con demasiada dificultad

— Aún así, tuve que haberte ayudado, es mi deber como hombre y como causante de tu torcedura

¡Estaban teniendo un dialogo pasando por alto a la ojijade!

— No i-importa, se me p-pasar-ra —ella seguía jugueteando con los dedos y rehuyendo de la mirada del torpe Naruto, tenía las mejillas sonrojadas— A-Además de-debías t-traer el desay-yuno a tu n-n-novia — culminó con demasiada dificultad la última palabra, Sakura no pudo evitar estallar en carcajadas

— Ay, Hinata, este capullo es mi hermano —le dijo tratando de restarle importancia, luego inmediatamente cambió la mirada cálida con la que le había respondido a una severa para observar al desfachatado de Naruto— ¿Y tú? ¿No puedes andar con más cuidado? Y si le hubiese pasado algo más, no puedes andar por ahí revoloteando como abeja

— Eres exagerada en demasía

— Tu eres torpe en demasía

— Estaba apurado por tu estúpido desayuno

— No me importa, vete con más cuidado

— Bien, frentona — se cruzo de brazos molesto el rubio

La campana sonó dando aviso del inicio de clases, Naruto se despidió con un gesto, dejando a solas a las dos chicas.

— Vas en la misma clase que mi mejor amiga —dijo Sakura animada a Hinata luego de asegurarse estar absolutamente a solas— ella se llama Ino Yamanaka, es algo entusiasta y egocéntrica, quizás algo mandona y pretenciosa, pero es muy buena amiga, escucha y aconseja... Aún que estemos algo peleadas ahora

La mirada de la Haruno se torno un tanto triste y distante, no podía negar que estar distanciada de Ino la hacía infeliz, era su única amiga y le quería demasiado como para pelearse con ella. Sakura se prometió así misma que luego de que su fiebre bajase correría donde ella.

— Suena como una buena persona — respondió la ojiperla ya con el tono más calmado pero con el mismo timbre suave y encantador

— Sí, podrías juntarte con nosotras, yo digo... Si es que no tienes a nadie más — se removió Sakura nerviosa en su puesto

— ¿En serio? — preguntó esperanzada, al parecer se le hacía difícil el relacionarse

— Si — le sonrió con sinceridad

En eso una cabellera rubia entra a toda prisa por la puerta hasta llegar a la cama, se abalanzo sobre Sakura sin cuidado, incluso sin siquiera reparar en la lastimada chica que se hizo ovillo ante el rayo escandaloso.

—¡Oh, frente! Pensé que estabas furiosa conmigo y que por eso no aparecías —gritaba Ino mientras la abrazaba y restregaba su rostro con el pecoso de Sakura, con exagerada dulzura y poco cuidado— no sabes lo terrible que fue ir por Naruto para preguntar por ti

— Ya, ya, Ino —trató de alejarla de ella ¿Por qué tenía que ser siempre tan Ino para sus cosas?— solo me llego mal mi periodo, por eso no fui donde ti, es imposible enojarme contigo

—Lo sé, cariño, lo sé —he ahí su falsa modestia— soy un encanto, es imposible estar molesta conmigo

—Aja, encanto, te presento a Hinata — logró quitársela de encima, Ino observó a la tímida ovillo y luego le sonrió

—Pero miren aquí, eres la chica nueva, la que casi se desmaya en mi clase — puso sus brazos en jarra y sonrió maliciosamente... Oh, no, pobre Hinata, pensó Sakura

— H-Hola — saludo Hinata algo nerviosa ante el brillo de la dulce rubia

— Pero qué te paso, cariño, es tu primer día y ya estas mal

—Naruto es el culpable, Ino. Chocó con Hinata y la votó, es tan torpe

—¡Pero no me importa! — se apresuro a decir Hinata, tenía miedo de no ser aceptada

—Tranquila, linda, Saku no se enojará por eso, Naruto suele ser así con todos, ya es costumbre que Sakura vea un desfile de heridos por culpa de la brutalidad del rubio, ese

—Oye, que no seas tan mala con mi hermano, lo estas dejando mal — Sakura detuvo a Ino en su discurso de "el hermano bruto de mi amiga" — además la mayoría es porque él juega básquet y en el juego hay caídas o choques... Ay a quien engaño, Naruto aún no supera que esto no es como el futbol

— Sí, es un poquito descuidado para jugar — sentencia Hinata como si lo conociese en esa faceta

— ¿Has visto a mi hermano jugar? — ¿Pero, cómo? se preguntó Sakura, Hinata había llegado tan solo ese día y en el primer receso Naruto se había quedado con ella

—Eh-Eh y-yo —empezó a balbucear y su rostro se torno de un rojo carmín por la vergüenza, gran error, ahora Ino no dejaba de preguntar, quería escuchar toda la historia

—Mph, qué tenemos aquí, a una enamorada que coincidente mente terminó en el mismo liceo que su amor imposible, ya, de esta no te libras — dijo la rubia con energía— como tú a-mi-ga exijo la historia completa

— Ino, no la intimides, está nerviosa y es su primer día —trataba de defenderla Sakura, pero la verdad era que se moría de curiosidad

— Ay Saku, que aburrida eres... bien, como no puedo interrogar a Hina — ¡Por Dios! Ino ya la había apodado, Hinata yano se libraría de ella— te interrogaré a ti... ¿Qué pasó con Sasori ayer en su "cita" de estudios — hizo énfasis con los dedos en la palabra "cita" mientras guiñaba su ojo en una mala disimula coquetería respecto al tema

Porque me gustas

Me gustas

Me gustas

Me gustas

— No te la agarres conmigo — le reprochó, pero ya era tarde, Sakura acaparó toda su atención en el momento en que sus mejillas se prendieron. Hinata la observaba con una disimulada fascinación sobre el tema — no ha pasado nada entre él y yo — mentira

¿Sabes lo prendado que quedé de ti en un principio?

Quería conocer la mente de la guapa chica de ojos verdes

Que esperaba a su amiga en la entrada del liceo,

Tamborileando con los dedos

Y cantando en voz baja una canción de Paramore,

Que lee a Nietzsche

Y lleva el cabello rosa pálido.

— ¿Sí? Y ese sonrojo ¿Qué significa? —Ino levantó una ceja interrogante— Acaso ¿Te besó?

Beso...

Aquí vivo

Nos vemos mañana

Agarró un mechón de su cabello y lo dejó tras su oreja,

Se acercó peligrosamente a su rostro

¡Oh, Dios mío dime que no me besara!

Duerme bien

Le susurró antes de besar su frente

— No, no, no — Sakura sacudió varias veces su cabeza para despejar los recuerdos y junto con estos el rubor

—¿Cómo no? Querida mira tu rostro, estas completamente ruborizada, vamos nena dile todo a tus amigas

Sakura observó a ambas que esperaban expectantes a su relato, cómo les diría a Ino y a Hinata que Sasori se le había declarado, ahora Ino no la dejaría en paz. Si, Sasori era agradable con la ojijade y además estaba eso de que era guapo, iba en un curso mayor y era popular, según la tabla de Ino es un diez sobre diez, fastidiaría toda la vida de la Haruno con eso, pero si no le decía la verdad Ino correría ante el ojimiel a arrancarle cada silaba de lo sucedido y eso se le antojaba más vergonzoso a la pelirrosa.

— Él... se me conf-feso — confesó al fin en un hilo de voz

— ¡AAAAH! — gritaron al unísono

—Cuéntalo todo — dijo Ino mientras se acomodaba en un pequeño espacio de la camilla

— ¿Tú no deberías estar en clases? — preguntó la ojijade con la esperanza de que se fuera

— No, no, no, no intentes cambiar el tema. He vomitado en el receso y justo la vieja Tsunade me pillo en el baño así que tengo pase para todo lo que queda de jornada — guiñó el ojo con genuina felicidad, menuda suerte la suya

— Ino de verdad me avergüenza hablar de esto

—Ah, entonces si se besaron

—No, no es eso... Es la primera vez que me ocurre esto desde... Tú ya sabes

—Vamos Sakura, cuenta lo que ocurrió, así me animo yo y cuento de... De donde conozco a N-Naruto — dijo Hinata en un hilo de voz casi inaudible

—¿Cómo? ¿De verdad conoces a mi hermano de antes? ¿Por qué él no lo mencionó?

—Es porque y-yo lo conozco, él no sabe que existo...

— Niña no seas melodramática

— Lo dice la más indicada — bufó sarcástica Sakura ante Ino — anda, dime tu cómo te fue con Sai

—¿Sai? ¿El chico que se sienta tras de mí? — preguntó una incrédula Hinata

—Sí, él ¿No es un súper sexy modelo? — chillo Ino con ese tono tan chistoso que solo ella sabía hacer, era curioso porque a la única caricatura que Sakura había escuchado el mismo modismo era a Charlotte de la película la princesa y el sapo, y e igual de rubia y entusiasta que la propia dramática Ino

— B-Bueno, si te gustan así — respondió una pelinegra apenada

—Tks, a quien le pregunto si se nota a millas de distancia que estas embelesada del orangután de Naruto

—¡Que no te pases con mi hermano, Ino!

Así como Sai y Sakura, Ino y Naruto no se llevaban precisamente bien, él la encontraba muy exageradamente femenina y "entregada", y ella tenía un concepto de orangután bruto, pero con estilo y pose

— Bien, bien, fue casi la cita de mis sueños...

— Hinata prepárate para él drama — la interrumpió— estos dos llevan un año con el jueguito de tira y afloja y recién Sai se atrevió de invitarla a salir

—Cállate, chistosita — Hinata río por lo bajo ante la actitud de Ino — como seguía; Primero fuimos a cenar al Margarita, ya saben, ese restobar que está en San Martín, la cena fue espléndida, Sai no dejaba de alagar mi belleza, bueno, me veía hermosa, qué le vamos hacer, estaba usando el vestido rojo de terciopelo, ese que te gusta Saku, el que tiene detalles de empedrados en el cuello y de tela gruesa ¡Perfecto para esta fecha! Lo combiné con los botines marrones de taco grueso, en fin, me alagaba con justa razón y extrañamente no me llamo loca en toda la velada — Hinata y Sakura reían ante la emoción de la rubia y culminaron en carcajadas ante su "no me llamo loca"

— Ay, Ino me hacen tanto reír con su romance — Sakura limpió unas lagrimas que se asomaban por sus ojos de tanto reír

—¿De qué se ríen el par? Luego me tocará a mí — se cruza de brazos con un falso puchero — en fin; después nos montamos en su BMW Sedán, con su propio chófer, yo no sabía que fuese de tanto dinero

—Y tan —alargó la palabra— modesto en refregártelo — rodó los ojos fastidiada por Sai, ¿Cómo podía hacerlo sin siquiera estar presente?

— Pues a mí no me molesta Saku — largo una Ino ya furiosa por las interrupciones — como seguía y espero que sea la última vez que me interrumpan —fulminó ligeramente con la mirada a la pelirrosa — fuimos al cine que está en el Marina Arauco y ¿Sabían que este tiene salón VIP? No, claro que no tenían ni idea, puf, si hasta yo quede marcando ocupado de la impresión. Vimos una película que no le tome mucha importancia, ¿Cómo lo iba a hacer si Sai y yo nos pasamos besando durante esta? — se encogió de hombros como si lo que dijo fuera lo más natural, Hinata y Sakura se miraron y pestañearon varias veces para asegurarse que lo que escuchaban era real y no una broma mal gusto

— Ino cerda ¿Qué has dicho? — se aventuró a preguntar

—¿Acaso no te lavaste los oídos hoy, frente?

—No es eso... Pero, ¡Ay, amiga, es su primera cita! No puedes estar por ahí besuqueándote con él en la primera vez que tiene un gesto lindo contigo, joder, estuvo un año entero haciéndote sufrir y llorar, y en la primera te dejas besar — Sakura de verdad estaba furiosa por la actitud de Ino, ¡Que estupidez! Le gritaba mil veces en su mene— es algo precipitado y fácil de tu parte ¿Y si de nuevo te hace llorar o vuelve con sus insultos estúpidos? Porque te juro que le parto la cara a ese capullo subnormal si vuelve a hacerte daño

—Ino, Sakura tiene razón, yo recién te conozco, pero puedo notar con el brillo que hablas de Sai y no me gustaría verte mal por él — agregó Hina con un tono apenado

—Entonces querrán matarme — respondió Ino con un hilo de voz

¿Por qué tiene esa expresión tan culpable? ¿Por qué dijo eso? Oh, por Dios ¿Habrá hecho alguna locura? La ojijade no dejaba de interrogarse y martirizarse con cada suposición.

—Pero ¡¿QUÉ HICISTE TÍA?! — bramó furiosa, Hinata se removió algo nerviosa en su lugar — no me digas que hiciste la locura que creo — el rostro de Ino se estaba ruborizando,Sakura esperaba que fuese por la pena y no la vergüenza de su desfachatez — ¡Diablos, Ino hace menos de un mes se revolcó con Shion! Sabes de sobra que ese tío es un cabrón

— No le di la pasada, Sakura, ¿Qué me crees, una cualquiera?

—Una estúpida enamorada, eso creo que eres

—Tranquilas, chicas, n-no disc-cutan — trató de calmar el ambiente la dulce Hinata que se notaba bastante incómoda con la acalorada discusión

— Relájate, Hina, Saku y yo siempre hablamos así — la ojiperla asintió ya menos tensa

— Vamos tía, dinos que locura hiciste — preguntó Sakura más relajada

— Bueno — Ino se removió en su puesto, quizás no intimaron como Sakura creía, pero alguna locura habría hecho, la ojijade conocía bien a su amiga — no tuvimos relaciones... Pero...

— ¡Pero qué, Ino! Tú no eres de las que se van con rodeos, dinos ya

—Es que no teníamos preservativos, por eso paramos — escondió su rostro tras sus manos

—¿Pero es que tú eres gilipollas o me estas tomando el pelo?

—Tampoco es para tanto

—Espero que sea una broma

Un silencio incomodo inundó la habitación, verdaderamente Sakura lo lamentaba por Hinata que era la primera vez que hablaba con ellas dos y tuvo que enfrentar de golpe el carácter de Sakura y las locuras de Ino, su rostro tenía una genuina expresión de incomodidad. Sakura decidió por el bien de Hinata y la reputación de la rubia y ella dejar el tema temporalmente zanjado, luego tendría tiempo para hacer entrar en razón a su insensata amiga, mientras pondría un nuevo tema sobre la mesa para así desviar la atención de Ino y dejar a Hinata más tranquila con un buen cambio de ambiente y humor, pero conociendo a la rubia ella no se conformaría con migajas o un poco de té, debía ser algo fuerte, llamativo y lo suficientemente largo para llegar vivas al receso. Estaba decidido, Sakura tomó una buena bocanada de aire, ya sabía de qué hablar.

Lamentablemente.

—Creo que Sasori quiso besarme anoche

Ambas la observaron con sorpresa, Sakura no sabía si por el cambio de tema abrupto o por lo importante de la confesión.

— Espera, ¿Qué?— preguntó aun incrédula Ino

— Sasori quiso besarme — repitió nuevamente cerrando los ojos

—Espera frente, creo que debo contaré un resumen de lo sucedido a Hinata

Internamente Sakura agradeció el que Ino no replicara por el cambio de tema y el que Hinata se viera más relajada, mientras trataba de calmar sus pensamientos y ordenar sus ideas, Ino le dio un pequeño tour a Hinata en la "historia" —si es que podemos llamar historia a las pocas veces que se habían hablado con Sasori— que llevaban el pelirrojo y ella.

—¿Listas? — ambas asintieron — bien, luego de la discusión que tuvimos — Sakura recorrió con los ojos los rostros de sus interlocutoras, hasta parar y observar a la rubia de estas — fui al baño a retocar mi maquillaje, tu sabes y como Hina puede ver; yo no uso mucho así que no me tardé demasiado, se me hizo tarde cuando el petulante este se apareció para fastidiarme otra vez

—¿El petulante? — preguntó confundida Hinata, Ino le dedicaba una mirada curiosa a Sakura

—Sasuke Uchiha, capitán del equipo de básquet... No me has contado que él te molestaba de vez en cuando — levantó una ceja la intuitiva rubia

—Será historia para más adelante — continuó ignorando olímpicamente las preguntas camufladas con miradas de la de ojos color mar — como decía; Cuando llegue a la entrada ya estaba Sasori esperándome, nos fuimos a su casa que aunque no lo crean queda a unas calles de la mía —fue inevitable el bajar la mirada hacía el cobertor y hacer círculos imaginarios con su dedo índice en él — en un principio no hicimos nada más que el trabajo de historia, hablar de sus amigos y de ti — dijo mirando de reojo a Ino — y Naruto, él fue muy atento, no preguntó nada acerca de por qué no tengo más amigos o de los rumores — dijo algo apenada, pero agradecida de que Hinata tuviese el suficiente tino de no preguntar nada respecto a eso — luego de la nada me preguntó por si era novia de Sasuke — Ino estalló en carcajadas, pero paró en seco cuando vio los mofletes de Sakura en colores, le dedicó una mirada severa

—¿Debo preocuparme por eso? — apuntó el rostro de la ojiverde

— Algo así — se removió incomoda

— Anda, sigue hasta el final

Sakura tomó una gran bocanada de aire.

— Yo le dije que no lo era, que siquiera éramos amigos, o sea, hemos cruzado palabras unas cinco veces y cuatro de ellas hemos terminado peleando — Ino la observaba paciente, al parecer un poco molesta por el hecho de que Sakura no mencionara eso antes — le pregunté el porqué de la pregunta y me dijo que le gustaba, ¡Dios! Se puso rojísimo, tuvo que ocultar su rostro tras su antebrazo para continuar diciendo un discurso del porqué le gustaba, desde que el profesor Yamato le pidió que me entregase el libro hasta cuando supo que era mío, describió mi cabello, ojos, gusto musical y yo no dejaba de pensar lo lindo que se veía sonrojado, lo avergonzada que me sentía y además — vaciló un poco antes de continuar — de lo grandioso que sería si es que pasáramos a ser algo más

—¡Mentira! — chilló la ojiazul emocionada —mi pequeña ya está creciendo y aventurándose en las aguas del romance — dijo en pose dramática

— Que te calmes, mujer, Sasori no me gusta en ese plan... Pero...

—¿Pero? — preguntó ahora una curiosa Hinata

—Pero, pero, ay, no sé. Él es completamente lindo conmigo, en cada encuentro que tenemos me salva de las pesadeces del Uchiha, además tenemos muchos gustos en común y le agrado más por ello que por mi excéntrico cabello o imagen

—Ya, ya, ya, pero continua, que aún no llega al "creo que quería besarme"— dijo la rubia

—Bien, Naruto me llamo justo por celular para salvarme de la escena, estaba furioso, eran cerca de las diez de la noche, imagínense, él es exageradamente sobre protector. Me ordenó ir a casa y aunque yo me negué varias veces, Sasori me fue a dejar, y al despedirnos él se me acercó demasiado, ahí fue cuando pensé eso... Pero solo besó mi frente y me deseo las buenas noches para luego marcharse, Naruto justo salió y vio lo ocurrido así que no se imaginan la charla que aguanté

—Ay ese Naruto nunca cambia, hablando de él, Hinata es tu turno —Sakura suspiró aliviada — pero no creas que te salvas Saku, luego debes contarme todo respecto a Sasuke Uchiha

—Bien, bien —dijo rendida— pero ahora espérenme, debo ir al baño

Ambas asintieron iniciando una charla entre ellas, sobre las materias que estaban cursando y el electivo que tomarían el año entrante.

Y además de lo grandioso que sería si es que pasáramos a ser algo más

Sasuke se sentía como un loco, no había otra explicación para todo lo que le ocurría, él no era así, definitivamente antes de conocer esos ojos verdes no lo era, querer hacerle compañía a Sakura entre las clases, ¿Pero qué estaba pasando con él? ¿Acaso creía que ella olvidaría todo con eso? Pero sus intenciones iban más allá de eso, el motivo era mucho más egoísta,solo quería estar a su lado, no le importaba el daño que podía causarle a la pelirrosa, solo le importaba el porqué, y el porque era que en esos últimos días no había hecho más que pensar en Sakura, pero al parecer ella tenía en quien más pensar. Fue en vano inventar el rollo del accidente en el receso.

Lo grandioso que sería si es que pasáramos a ser algo más

No podía dejar de escuchar esa frase en su cabeza, retumbaba como mil tambores, martillaba cada espacio y quebraba cada pizca de esperanza que intentaba infundirse. Definitivamente fue mala idea, apenas llegó escuchó a la pelirrosa discutir con la chillona chica que Sai se estaba liando, había otra chica más, pero su voz no se le hacia familiar a Sasuke y tampoco era como que le interesase hacer algo para saber quien era, no quería que le pillaran de fisgón. Pero claro que si se le ocurrió nada mejor que quedarse a escuchar la "cita" que tuvo la ojijade con el mal nacido de Sasori, gran error.

Ser algo más

Ella quería que él fuera algo más mientras Sasuke solo era el "petulante ese", pero qué mierda, ¿Desde cuando una mujer lo descolocaba de esa manera?, ella no era nada. Nada.

Aun así le dolía

Y mierda que le dolía

Más que mil soles quemándole

Más que el maldito golpe que le dio el balón en el rostro para terminar ahí

¡Mierda!

Se fue al baño a paso lento, lo suficiente como para hacer el tonto mientras esperaba que el timbre diera paso a un nuevo receso y así poder ir con Naruto,pero no contaba con las graciosas jugarretas del destino.

Al salir del baño quedó frente a frente con una pálida pelirrosa.

Por favor Sasuke, no es tiempo para que tu bocota diga alguna estupidez que los delate, rogaba para sí.

— Te ves fatal — y fue lo único que se le vino a la mente que no fuera completamente estúpido e hiriente, esperando esperanzado a que no se lo echara al hígado

— Basta, me sonrojo — sueltó Sakura con sarcasmo y era la cosa más preciosa que pudo responder

Porque vaya que le gustaban las chicas inteligentes, y qué mejor manera que medirlas por como hablaban, como se expresan, su uso del sarcasmo, que generalmente era bastante mediocre y lento de corresponder, pero en Sakura era espontaneo y asertivo, cosa que Sasuke solo había podido encontrar en Karin, la cual no valía más que una enfermedad veneria.

— Oh vaya, es la primera vez que no me insultas

—¿Es un cumplido? Además, tú tampoco estas muy guapo que digamos —y ahí estaba la Sakura con la cual Sasuke había entablado conversaciones casi homicidas esos días— Diablos, Sasuke ¿Qué le pasó a tu cara? —preguntó mientras con sus ojos escudriñaba el hematoma que se estaba formando producto del "accidente" con el balón

— Sai quiso demostrar que tan bueno es con los tiros de media cancha, falló

—Carajo, que falló, te dejó mal hé, espero que esto baje tu acento pretencioso

—¿Qué acento pretencioso?

—Ya sabes, ese con el que canturreas cada vez que me ves

—Sí que eres egocéntrica — sonrió ladino, Sakura le correspondió con una amplia sonrisa sincera

Decir que la pelirrosa le gustaba quedaba corto, lo tenía atrapado en sus orbes chispeantes de alegría, de diversión y paz, embelesado con su sonrisa. Sakura parecía disfrutar la pequeña charla que tenían y eso le hacía sentir a Sasuke que el esfuerzo por no soltar una estupidez valía la pena. A pesar de la deplorable apariencia de la Haruno, para el azabache estaba deslumbrante, su cabello está desordenado como si recién se hubiese levantado —y así era—, su cutis estaba pálido como la crema y en su cuerpo se podía distinguir el pequeño temblor que la envolvía, quizás por el frío, un impulso le gritaba que la tomase entre sus brazos para que ese temblor cesara.

—¿Por qué estabas en enfermería?

—No me siento bien, es obvio, ahora si me disculpas; debo ir al baño — sonrió tímidamente

—Bien, te espero

—¿Qué? — Sakura le dedicó una mirada incrédula

—No dejaré que te vayas sola desde aquí hasta el tercer piso, no así como estas — Sasuke la observó de arriba abajo sin malas intenciones

—Bien, no tardo

Y fue cierto, la pelirrosa no tardó más de dos minutos en el baño.

—¿Segura te lavaste las manos?

—¿Quieres comprobarlo?

—Quizás, pero no te diré de qué manera — sonrió arrogante y coqueto, pero al parecer ella no había entendido el pequeño chiste que lanzó el Uchiha, ladeó levemente su cabeza y lo observaba con ojos confundidos

Su inocencia era una de las cosas que le gustaba a Sasuke.

Subieron en silencio hasta la enfermería, Sasuke notó que ella caminaba exageradamente lento, incluso con dificultad, su respiración se tornaba un tanto exagerada en cada escalón que pisaba, estaba rondando en lo rápido y superficial, también pudo notar un leve brillo de humedad en su frente, aun estaba afiebrada. Cuando llegaron a la entrada de la enfermería ella se detuvo y lo observó expectante, como si esperara algo de él, como si Sasuke hubiese omitido algo, cosa rara, porque Sakura no sabía que él había escuchado lo de su cita con Sasori. Sasuke cerró por un minuto los ojos, esperando disipar los comentarios sexistas, hirientes, o desubicados e incluso ridículos. Pero ella seguía ahí, expectante, tranquila, apacible, radiante a pesar de estar resfriada, sudada, somnolienta y paliducha. Y él no se quedaba atrás, porque sin querer la devoraba con mi mirada, así como Sai cada vez que observaba a Ino, pero no con lujuria, sino con ternura, porque eso se hace cuando uno se está enamorando, y sin desearlo, ni un poquito, Sakura ya lo tenía entre sus redes, como una hechicera, como a un ratón lo acorrala un gato, pero Sasuke en cambio no deseaba escapar, se limitaba a quedarse ahí, plantado ante su esbelta figura, como el ave a un cable de tensión.

En silencio.

Pero no contaba como silencio si estaban mirándose.

Sasuke estaba extraño, desde la mañana cuando apareció en enfermería, noa era desagradable, de hecho a Sakura le gustaba en algo su silencio y reserva, tan solo era que se le hacía raro no escuchar sus estupideces a cada momento, como solía ser. Hoy había conocido una versión de él que jamás esperó conocer, una faceta ¿Tierna? No, Sasuke no era tierno, simplemente conoció un lado más propio de Sasuke que todo lo que había visto hasta el momento, tierna no era la palabra, reservado si, Sasuke era reservado y algo amable, claro que no se destacaba esto último, pero Sakura pudo verlo, pudo verlo tras esa máscara de indiferencia, tras esas palabras duras o vacías al escuchar, Sasuke era atento.

— Gracias

—Mph

Dicho esto el azabache se volteó y se marchó en dirección al ala de humanidades dejando a una sonrojada pelirrosa.

Sakura suspiró algo aliviada, el suspiro estaba impregnado en una especie de cariño superficial, ese que uno tiene por quienes le inspiran confianza o algo más. Cerró los ojos por un segundo mientras dejaba que su cuerpo se llenase con esas mariposas de las que todos hablaban, por un momento se sintió patética, no podía gustarle Sasuke Uchiha, jamás le correspondería. Se giró con el corazón apesadumbrado, jamás se imaginaría encontrar a la curiosa de Ino observándola detenidamente con aire de complicidad y burla, al lado de ella estaba una Hinata ruborizada y un tanto curiosa.

— Así que, Sasuke Uchiha te acompañó hasta aquí arriba — soltó la rubia

— ¿No íbamos a hablar de Hinata y Naruto?

—Sí, pero esto es más interesante — se cruzó de brazos desafiante

—Ay Ino —rodó sus verdes ojos— bien, pónganse cómodas

Sakura se dispuso a ceder sin ninguna clase de objeción ante los deseos de la rubia amiga y su cómplice morena, relató a ambas todos los sucesos vividos hasta ahora con Sasuke, desde el tenso encuentro en la cafetería, pasando por la vez que la acorraló en el corredor del baño hasta llegar a la profunda mirada que le había regalado afuera de enfermería hace unos instantes. Ino escuchaba atenta, su expresión variaba desde la burla hasta la sorpresa, mientras Hinata solo observaba fascinada ante el relato. Por más que la avergonzaran las cosas sucedidas con el Uchiha, la negación ante lo que sentía y la reacción ante sus insultos y sus falsas insinuaciones, Sakura necesitaba desahogarse con alguien, necesitaba consejos de cómo proceder y más que nada necesitaba un hombro donde llorar, ya que algo en su interior le gritaba que si seguía involucrándose de alguna manera con el azabache vendría mucho por qué llorar. Ino y Hinata eran las indicadas para esto.

—Cielos, frente, si que han pasado cosas con él — dice Ino luego de que Sakura hubiese terminado el relato

—Si —fue lo único que atinó a responder

—A mi me parece una historia linda —agregó Hinata con menos dificultad que antes

— Lo dices porque tú no tienes una historia — la desanimó Ino

—Puede que sea así, pero de verdad me parece muy linda, como de película

—Lo que digas— dijo Ino para luego soltar un suspiro frustrado— a ver, déjame entender Saku— agregó luego centrando sus ojos en los verdes destellantes que estaban en frente de ella —en serio ¿Te gusta Sasuke? Sabes que vas a salir lastimada ahí

— No dije que fuera prudente

— Entonces ¿Te le declararas? — preguntó casi escandalizada

— Tampoco dije que intentaría algo— replicó

— Tampoco dijiste que te alejarías

Un silencio inundó la sala, para cuando Ino quiso agregar algo más ya había llegado la enfermera, la cual había pedido parte del día libre para realizar algunos pendientes.

— ¿Qué hacen las tres aquí?— las observó a las tres hasta terminar en la pelirrosa —Oh, Sakura, ¿Estas por lo de siempre?— ella asintió con la cabeza— y ¿Ustedes?

—Vomité en el receso— respondió Ino para luego apuntar a Hinata y agregar— A ella la votó el bruto de Naruto

— Dios, ¿De nuevo ha estado corriendo sin cuidado?— Sakura no pudo evitar hundirse en su puesto, la avergonzaba a veces que todos los docentes y personal del Liceo conocieran la brutalidad de su casi hermano

—Digamos que si— respondió Sakura con culpabilidad, al fin y al cabo Naruto había corrido por ella

La enfermera se acercó a Hinata para revisar su tobillo con delicadeza, luego tomó una pomada en tubo y se la aplicó con generosidad en la zona inflamada, y por último la vendó con cuidado y firmeza, afirmando que irá a la cafetería en busca de algún gel refrigerado dejando así la habitación. Las tres chicas se observaron después de unos minutos de silencio.

—Y Hinata, ahora cuéntanos ¿Cómo conociste al rubio?— la asaltó Ino sin tapujos

— E-Eh, fu-fue en mi ante-terior liceo, hubo un torn-neo de básqu-et y él es-estaba ahí...

— Y ¿Fue "amor" a primera vista?— preguntó escéptica la rubia

—Sí— susurró Hinata con decisión— lo vi y supe que n-no volvería a mirar a nadie más con tanto amor— agregó en un hilo de voz

— Ay, que dramática— dice Ino aparentando indiferencia, pero Sakura la conocía bien y podía ver cuánto la enterneció la respuesta de Hinata, Sakura solo rogaba que su hermano reparase en ella, era bastante sincera y linda

—Y ¿Tú sabías que estaba en este Liceo?— preguntó ahora la ojijade, curiosa y expectante a su respuesta

— Si

—¡Ahhh!— gritaron ambas emocionadas

—Mi pr-primo me dijo

—¿Quién es tu primo?— Preguntó curiosa y algo preocupada la Haruno, algo en el color peculiar de ojos de la morena le daba un mal presagio, pero el regreso de la enfermera interrumpió la respuesta

— Ya cariño, mantén este gel refrigerante envuelto en este paño, aplícalo en tu tobillo a cada diez minutos en una cantidad de tiempo de cinco minutos, debería estar desinflamado para el final de la jornada, reposa el pie en alto como lo tienes ahora y aplícate esta crema a cada ocho horas— terminó extendiéndole la pomada anteriormente usada— es diclofenaco, para la inflamación

—Mu-muchas gracias— respondió con timidez Hinata

— De nada, linda— le sonrió con sinceridad y cordialidad

La enfermera se sentó en su escritorio a llenar algunos papeles, luego le preparó un vaso con sales hidratantes a Ino, indicándole que lo sorba a cada cinco minutos para verificar tolerancia e hidratarse, para luego volver a lo suyo.

—Bueno chicas— bostezó Sakura —me bajó el sueño, así que dormiré un tanto

Dicho esto se volteó en su lugar para luego enrollarse en el cobertor y caer en un profundo sueño que no sabía cuanto iba a durar, nunca era certero cuando se trataba de su periodo.

La oscuridad que la invadió por un momento fue reemplazada por una brillante luz que la encandiló por varios minutos, Sakura pestañeó rápidamente tratando de adecuar sus pupilas a la luminosidad del lugar, era la enfermería, dónde más, debería estar ahí, por supuesto, ahí fue donde se quedó dormida. Estaba sola, Hinata e Ino ya se habían ido, ¡Vayas amigas! Sakura frotó sus sienes tratando de apaciguar el dolor de cabeza que la invadía. Un ruido la alertó, miró hacía la puerta en ella estaba Sasuke apoyado.

— ¿Sasuke? ¿Qué haces aquí?

— Vine a verte — confezó él

— ¿A mi? — repitió incrédula

— Claro — los ojos profundos de Uchiha la recorrieron de arriba a bajo, causándole un escalofrío que recorrió su espina dorsal, poniéndole los pelos de punta

— Gracias — fue lo único que la pelirrosa pudo decir para retomar la atención de Sasuke, que la mirase así le ponía nerviosa

— Sakura — le llamó

— Si — respondió sobresaltandose

— Me gustas

Sakura enmudeció, no sabia que hacer, que decir, ¿Era real todo aquello? Sasuke la observaba suplicante, esperando una respuesta, Sakura quería decirle que también sentía lo mismo que no se lo podía explicar ni ella misma, no entendía como podía estar enamorada de él en tan poco tiempo. Sasuke se acercó a la camilla, sentándose en el borde, tomó una de las manos de la ojijade, esta se sonrojó a no poder más.

— Sasuke — susurró, él solo posó su dedo indice sobre los labios de Sakura para luego levantar su rostro desde su mentón

— Sakura

Sasuke se acercó a ella lentamente, Sakura alternaba su mirada desde los profundos ojos ónix hasta los labios rosas del azabache, debía detenerlo, debía alejarlo, pero su cuerpo no reaccionaba, se estaba rindiendo, ¿A quién le importaba si parecía una tonta? Ella quería ser besada por Sasuke. Cerró sus ojos esperando con ansias algo que no llegaba, que era eternamente lento, se maldijo mil veces por no tener la fuerza de voluntad para detenerlo, pero como si de una broma se tratase escuchó como el azabache pronunció su nombre a último momento, cuando sus labios ya rozaban los de ella. Abrió los ojos con pesadez, Sasuke la observaba directamente a los ojos, Sakura desvió la mirada hasta sus labios, escuchó otra vez su nombre, pero estos no se movieron, la imagen de Sasuke se alejaba de ella.

— Sakura, Sakura— la ojijade escuchaba a lo lejos la voz de Naruto, como si fuera parte de su sueño —Hey, tierra llamando a Sakura— la zarandeaba —despierta dormilona

Abrió los ojos de a poco, la luz la encandilaba.

— Solo era un sueño — susurró

— ¿Qué? — interrogó Naruto, Sakura se ruborizó

— Nadie te ha hablado — le gritó a la defensiva

— Vaya, que humor, es hora de irnos, floja

—No, no quiero, déjame dormir— Sakura se cubrió con el cobertor hasta la coronilla, no quería que Naruto comenzara a hacer preguntas

—Vamos, no seas terca — de pronto algo hizo clic en su cabeza

—No puedo Naruto— asomó una pequeña parte de su rostro por una rendija, lo suficiente para que uno de sus ojos lo observara —tengo castigo

—Oh, vamos, ese viejo no puede pasar un día sin castigar a alguien— exclamó— diablos— y suspiró— bueno, nos vemos en casa— se levantó rendido para poder irse

—Oye— llamó Sakura, el rubio volteó a mirarla —no le digas nada a mamá

— Obvio que no, tonta

—Ya ándate, suripanto

Naruto se fue riendo a carcajadas, después de tantos años Sakura aun no se podía explicar porqué le gustaba tanto que ocupara ese insulto, Naruto solía decirle que su acento español se marca en exceso, cosa que le agrada ya que después de seis años había disminuido bastante.

Sakura suspiró apesadumbrada después de que el rubio abandonara la habitación. Un sueño con Sasuke, ¿Cómo fue que llegó a soñar algo así? Estaba perdida, completamente perdida y loca, no había otra explicación. Sacó su teléfono móvil, solo habían pasado diez minutos de la hora de salida, vaya amigas que se gastaba, la abandonaron sin decirle nada, suspiró una vez más, observó el techo blanco de la estancia sonrojándose violentamente al recordar otra vez el sueño que había tenido. Sasuke le gustaba, ya era definitivo.

Decidió saltarse la ida a la biblioteca y quedarse en enfermería hasta que el castigo concluyese, ya habría tiempo para hacer el trabajo de historia, además algo le decía que no podría concentrarse en ello por mucho, ya era suficiente con alucinar con Sasuke, aunque fuese en sueños, y sufrir la ira de su útero por no estar embarazada —tampoco es que existiera la probabilidad de estarlo, para eso se necesita tener sexo y un novio, y ella no tenía ni lo uno, ni lo otro—, pero sus planes se vieron frustrados al escuchar los pasos calmados que se acercan a ella. No era Ino, ella no era tan calmada y sus pisadas eran más armoniosas. No era Naruto, él haría un escándalo al entrar.

— Hey, te he estado esperando en la bodega

Diablos, de todas las personas que podían ser tenía que ser justo él, se le había olvidado completamente que había quedado con Sasuke y Gregorio VII, todo por estar preocupada del sueño que tuvo con él mismo, ya era definitivo, estaba perdiendo la cordura.

— Realmente lo siento— dijó mientras se erguía sobre la cama y su rostro se llenaba nuevamente de ese color tan rojo que la delataba— se me fue completamente que habíamos quedado

— Mph, claro, lo noté— Sasuke pasó de largo la reacción exagerada de Sakura, se volteó para irse por donde mismo había llegado sin siquiera decir algo más

— Oye, dije lo siento — susurró la ojijade

— ¿Sí? Bueno, digamos que soy rencoroso— sonrió con burla

— ¡Me estas imitando! Venga, Sasuke, no seas inmaduro

Sakura no estaba segura lo que hacía, cada vez que le insistía más al Uchiha era porque deseaba que no se fuese. Las imágenes de su sueño la atormentaban y muy dentro de ella deseaba que se hiciera real.

— ¿Yo?— se apuntó con su dedo índice aparentando estar desentendido del tema, luego cambió la expresión y empezó a increparla con tono áspero —Tú eres la inmadura, diablos, jamás había visto una mujer tan inmadura

—¿De qué estás hablando? No seas ridículo, tampoco es como que me haya ido o que haya pasado una hora ¡Cielos, Sasuke, fueron minutos!

—No me refiero a eso, es todo tú, todo lo que eres— se peinó su flequillo hacia atrás con los dedos, Sakura había notado que hacía eso cuando estaba frustrado— olvídalo ¿Ya? Tan solo olvídalo

—¿Bien?— se quedó mirándolo esperando una explicación de su parte, pero de su boca no saldría nada si ella no se aventuraba a preguntar— Sasuke— el nombrado le dedicó una leve mirada de reojo — ¿Estás bien?

— Sí, solo fue un mal día— volvió a pasar sus manos por su flequillo

Sasuke no dejaba de pensar en lo que Sakura había dicho de Sasori. Las palabras bailaban por su cabeza, se burlaban de él, y volvían a saltar de un lado hacía otro, no sospechaba ni por poco lo equivocado que estaba.

— Pero no te la agarres conmigo tío

Sasuke se la quedó mirando un minuto que se asemeja al infinito, sus ojos ónix la observan con fiereza, con una intensidad jamás antes vista e inexplicable, como queriendo grabar cada milímetro de su pecosa piel en su memoria y recordandole su sueño con más intensidad, robándole el aliento de una sola mirada, el color volvió a sus mejillas sin permiso, estaba fascinada, podría acostumbrarse a esa mirada tan excitante, deseaba que siempre la mirase así. Sasuke se acercó lentamente para luego tomar la silla que Hinata estuvo ocupando para mantener su tobillo en alto, sentándose en ella.

— Supongo que no piensas levantarte así que empecemos— dijo sacando unos apuntes de su mochila, rompiendo el contacto— veamos, mi hermano dijo que esta es la biografía completa de el papa Gregorio VII, incluso hay una parte muy interesante en que se especula que estuvo relacionado íntimamente con Matilde de Canossa y...

Sakura estaba pegada viendo la sensual boca de Sasuke moverse, estirándose para pronunciar las íes y deformarse para pronunciar las os, era casi perfecto, pero toda su concentranción en él se fue al carajo cuando dijo que le pidió a su hermano los apuntes, Naruto alguna vez había mencionado —y ella pudo comprobarlo personalmente— que Sasuke poseía un orgullo y arrogancia del porte de un zeppelín, prefiriendo reprobar a pedir ayuda

— Espera un momento— él la observó de reojo mientras ordena los apuntes — ¿Le pediste las notas a tu hermano?

— Algo así— Sasuke notó la curiosidad de Sakura, sabía que ella no dejaría de preguntar hasta recibir una explicación más menos decente, una expresión de fastidio surco su rostro y luego de un suspiro rendido agregó —Tenía que hacer un trabajo de investigación de la influencia eclesiástica en la edad media, toda la edad media

—Ya veo ¿Qué está estudiando?— Inmediatamente se arrepintió de la pregunta

—Vamos, Saku, no estoy aquí para contarte la vida de mi hermano— soltó un tanto enojado

—Ay, disculpa— la fulminó levemente con su mirada —entonces, ¿Qué quieres estudiar tú?

—No lo sé, es muy pronto para pensar en eso— respondió encogiendose de hombros

—Cielos, vas en segundo, tu electivo depende de eso— exasperó

—Quizá algo relacionado con las humanidades— dijo despreocupado mientras seguía ordenando los apuntes

—¿Sí? ¿Se te dan?

—Algo así— volvió a encogerse de hombros — ¿Tú?

—Historiadora, o pedagogía en historia, o puede ser historia del arte, o arqueología, sí, eso, arqueología, me encanta

—Vaya que te persigue el pasado— ironizó aún sin prestarle su atención por completo

— Eres imposible

— Gracias

—No era un cumplido, tonto

— Mph

Y fue todo, su monosílabo quedó en el aire, flotando entre ellos que habían creado su propia atmósfera. Ninguno se miraba, estaban absortos en la lectura —y en el caso de la ojijade tomando apuntes—, el hermano de Sasuke tenía una caligrafía perfecta, las Os las hacia cerradas, las Aes eran de tipografía Arial, y el único detalle que diferenciaba sus textos de un computador eran los tildes levemente más largos y difuminados de lo que correspondía, fuera de eso su letra era clara y formada, al igual que su redacción, las notas eran esplendidas y le aseguraban a la Haruno una calificación perfecta. Literalmente Sasuke le había traído el trabajo perfecto.

—¿Qué estudia tu hermano?

—¡Dios! ¿No te callaras hasta que responda?— preguntó con un tono agrio y tajante

—Soy curiosa

—La curiosidad mató al gato— replicó

—Menos mal yo no soy uno

Se quedó mirándola y negó con la cabeza mientras se asomaba una sutil sonrisa por sus comisuras. Sakura siempre solía sorprenderlo con las locuras que respondía como si fueran normales sus palabras.

—Sakura, no creo que esa metáfora se hiciese precisamente para los gatos

—Bueno, pero me dirás qué estudia— Sasuke sueltó un suspiro rendido

— Historiador con mención en arqueología y antropología— Sakura se sorprendió, cómo es que podía estudiar todo lo que ella deseaba en una sola carrera

— Hala, debe ser muy interesante hablar con él

—No realmente— hizo una pequeña pausa —Sakura ¿Vamos a estar toda la tarde hablando de él o haremos el trabajo?

—Joder, tío, pero que pesado eres, al menos has un esfuerzo por ser mi amigo como tanto dices que quieres— se quejó la ojijade cruzando los brazos sobre su pecho

—Vale, pero no hablemos precisamente de él

Sasuke estaba molesto, era evidente. Su constante negación de hablar de su hermano mayor solo le indicaban a Sakura lo reservado que era respecto a él, Sasuke solo quería ocultarlo de los demás, hablaba de su hermano lo justo y necesario, con recelo.

— Oye, y ¿Tus padres?— Sakura notó como su cuerpo se tensaba, resaltando los ligamentos de su cuello y la silueta de su quijada

— ¿Qué pasa con ellos ahora?— articuló en tono gélido y rendido

—¿En qué trabajan?

—Sakura, por favor, no quiero hablar de eso

— Por favor, Sasuke, no quieres hablar de nada interesante

—Eres muy preguntona pequeña— Sakura lo fulminó levemente con la mirada, pero lo cierto era que aunque Sasuke fuese en un curso menor era mucho más alto que ella

— No fastidies Uchiha

—¿Yo? ¿Qué yo no fastidie? Si eres tú la que está interrogando por mi vida

—Oh, vamos, no puede ser tan difícil decir en qué trabajan tus padres

—Mierda— masculló, luego suspiró— Papá trabaja como Juez en el estrado y mamá en las relaciones publicas de este

—Que monada— Sakura juntó ambas manos — ¿Se conocieron en el trabajo?

— Sí, algo así— una pausa se interpuso entre ellos— sabes, debo irme

— ¿Te molesté?

— No

—¿Puedo acompañarte?

— No

— Que te tomen por el culo, gilipollas— Sakura se levantó a duras penas de la cama, ordenó sus cosas y se fue a casa

Era claro que lo que había sucedido en el sueño no era real, Sasuke jamás sería agradable, siempre sería cortante y pesado, nunca la miraría de otra forma. Las cosas estaban claras, Sakura ya sabía como era él,no debía esperar nada diferente.

Ya había vuelto Don Uchiha el petulante.

AnneJ.M.

Hola otra vez.

¡No me resistí! Tenía que agregar ese sueño, debía hacerlo, jajaja.

Espero que os guste como está quedando estos capítulos, yo me muero por pasar a la otra parte, vosotros también moriréis en esa parte jajajaja.

Os quiero, hasta la próxima.