Capitulo 67: Sin ya nada que ofrecer
Miraba fijamente las llamas. La primera explosión había sucedido y ella se pegaba lo mas que podía al poste. No podía desatarse, sentía calor pero a la ves frio y se sentía altamente mareada. Jalo lo mas que pudo y la cabeza no dejaba de darle vueltas. No salían sus gritos, quería gritar y pedir ayuda quería derramar lagrimas, quería hacer algo pero no lo hacia.
Miro fijamente a una llama y vio atrás ves de ella, y entonces lo vio, entonces las lagunas de su mente comenzaron a aclararse a través de esas llamas que ardían en el infierno.
-¿estas bien?- el niño le tendió una mano, a la caída de la niña que tenia raspada su rodilla
-este.. si-tomo su mano. Le ardió un poco la rodilla pero lo miro a sus ojos rojos- me llamo Sakura Mitsuki- le dijo amablemente sin saber que mas decir
-hola Sakura- le sonrió encantado y mirando sus ojos jade- me llamo Akira Akimichi
Cuando pensó que ya no tenia sentimientos guardados se comenzó a espantar y la rabia cobro vida de nuevo, estaba espantada y quería calmar el dolor punzante de su cabeza y los recuerdos.
-me gusta tu cabello ¿te lo tiñes?- tomo uno de sus mechones y lo observo con extremo cuidado. La niña se sonrojo y se lo quito haciendo pucheros
-claro que no- le saco la lengua ofendida- mi mami asi tiene el cabello, espero que me crezca igual de largo cuando sea grande como ella
Se empezó hacer daño en las muñecas mientras comenzaba a sudar y a sofocarse sin poder controlar las inhaladas de aire que daba espantada por no saber que era lo que estaba pasando.
-¡Mami ya llegue!- la niña corrió a los brazos de su madre mientras ella cocinaba- ¡hoy es navidad!- le dijo feliz ayudándola
-si mi pequeña, te acabo de comprar un bonito vestido para que los uses- le acaricio con su mano
-¡te quiero mucho!-la abrazo feliz- ¿¡donde esta mi hermana!?- miro las escaleras
-yo también hija- le acaricio el cabello maternalmente- esta en la escuela. Y me dijo que al parecer tiene un regalito para ti- le toco la nariz sonriéndole misteriosa
-¡dime que es!- le miro con suplica
-tendrás que esperar mi vida- se rio porque se agarro como Koala a su pierna
-mama- logro decir con lagrimas en los ojos y mientras todo el mundo le daba vueltas alrededor y las ganas de vomitar aparecian- ¿qué esta pasando?- se le quebró la vos mientras se agarraba de sus rodillas y escondía su cabeza entre las piernas
-te toca Kayumi- le dijo su mama pasándole el regalo
-bueno a mi me toco darle a una personita muy especial- hablo cariñosamente Kayumi mirando a su alrededor
-yo por su puesto- bromeo su padre haciéndole cosquillas
-¡no papi!- se rio. Se acerco Sakura y la abrazo- ¡feliz tercera navidad hermanita!- le beso la mejilla mientras ella la veía con admiración.
-¡que lo abra!-aplaudió su mama emocionada yendo al regazo de su marido
Ella hizo lo que le pidieron y saco una muñeca hecha de paja completamente recién hecha. Miro a su hermana con agradecimiento y amor.
-¡es la que quería!- la miro asombrada y corrió a los brazos de su hermana para abrazarla fuertemente y decirle lo mucho que la quería.
Los ojos le comenzaban a arder y la lucha por desatarse cada ves se hacia mas nula. Su nariz le comenzaba a fallar y las lagunas se habían esfumado.
Tenia miedo. Los gritos y balaceras no se dejaban de escuchar y razonar por todo el lugar. Su padre estaba inmóvil en el suelo al igual que su madre y Kayumi intentaba defenderla siendo altamente golpeada. Se acorralo en la esquina y miro a la otra punta de la bodega. Ahí estaba Akira pero en sus manos tenía un cuchillo y detrás de el estaba el enemigo.
Asustada y con las manos temblorosas vio a su padre que le tendía unos cerillos antes de cerrar de nuevo los ojos. Todo era un caos, no podía controlar nada y estaba paralizada.
-¡corre Sakura!-le grito Kayumi que fue lanzada al otro extremo de la habitación
No sabia que hacer y en un intento por protegerse prendió un cerillo y vio como el lugar ardía en llamas, los enemigos estaban lejos de su familia pero se lleno de horror y espanto cuando escucho los gritos ahogados de una mujer consumiéndose en las llamas.
Cayo en el suelo frio mirando ya sin fuerzas las llamas consumiéndose entre si, los ojos comenzaron a cerrárseles y ya no sentía nada, ni dolor ni tristeza ni culpabilidad.
-¡para, para el carro!- grito la niña llorando al ir a tan rápida velocidad
-¡cállate!- le grito
Sakura cuando vio que el camión que venia en dirección contraria se protegió a si misma y soltó un grito de dolor, la paranoia que le invadió cuando ya no sintió estable el vehículo y comenzó a dar violentas vueltas hasta caer del puente al agua.
Se sentía rodeada de paz, todo había acabado. Salía sangre de su cabeza y lo ultimo que vio era como el azul se a gobernaba de ella para siempre.
Su cuerpo se rindió y dejo de respirar. Los ojos se comenzaron a cerrársele hasta que lo logro...ya ahora solo quedaban recuerdos de lo que antes fue.
Y fue cuando los recuerdos de todas las muestras que le dieron regresaron.
-¿por qué te preocupas por mi?- su voz sonó pesada- no me conoces- le reprocho
-¿enserio no lo recuerdas?-murmuro tan bajo que apenas fue capaz de escucharla
-sea lo que sea solo dímelo y punto- dijo desesperada
-mama perdió una hija- la miro- hace varios años, supongo que papa no soporto el dolor al perder a toda su familia por eso se fue. Primero ella, luego mama, luego yo y finalmente mi hermana.
-¿por qué? Tu ni siquiera la conocías- sus ojos tenían algo que aun no le decía
-porque no lo entiendo. No se si ahora soy libre, me siento con varia cadenas invisibles atada-suspiro- Cuando corres y sientes libertad siempre tienes un objetivo en fijo, en esa libertad siempre hay algo que quieres lograr. Ese sentimiento que los corredores sentimos es lo que mas anhelamos …
-¡Sakura!- Todo se termino convirtiendo en una ilusión.
Abria los ojos de nuevo, esta ves le pesaban un poco mas pero al abrirlos solo vio un techo en blanco. ¿dónde estaba? ¿había muerto? Probablemente eso fuera lo mejor. Sentía su cuerpo entumecido y apenas se logro poner en forma fetal. Sus ojos eran inexpresivos y no podía pronunciar ni una sola palabra.
-¿Sakura?- escucho la voz de Ino que venia con un ramo de flores- Sakura… -murmuro y la abrazo pero ella no cambio de su posición ni volteo a mirarla- ¡estas bien, estas a salvo!-chillo de alegría- ¡Chicos a despertado!- fue corriendo por los pasillos.
Una enfermera entonces entro y checo que el suero estuviera bien así como su posición.
-no debías ponerte de costado- la enderezo y la ayudo a sentarse- te dolerá la cabeza si lo haces. Podrás irte después de este dia a descansar a tu casa, no tuviste ninguna quemadura, solo inhalaste mucho humo, pero nada de que preocuparse.
Sakura se miro las manos hasta que la enfermera le termino de decir las cosas. Claro que estaba viva y ojala estuviera muerta tal ves así lograra calmar todas las cosas que le absorbieron la vida, daba igual, lucia como muerta y actuaba como muerta.
-¡Sakura!- fueron entrando todos poco a poco con regalos en sus brazos.
Las chicas se tomaron la libertad de abrazarla y estrecharlas contra si, pero ella no dijo nada ni reprimió nada. Su mirada por inercia se dirigió a Naruto que sonreía tristemente y la miraba igual.
-Sakura-chan- su mirada se lleno de dolor al no ver el brillo en sus ojos
Sasori fue el que entro con mas calma y se sentó a un lado de ella en la cama. La tomo de los hombros y la abrazo.
-creo que es demasiada visita para ella- miro sus ojos que no eran los mismos- deberían entrar de uno en uno- sugirió
Las chicas protestaron pero Naruto les dio una señal de que salieran. Los únicos que habían notado su ausencia eran Hinata, Naruto y Sasori que eran los mas callados en la habitación.
La gente fue desapareciendo hasta que Sasori quedo solo con ella en esa habitación a la ves tan cálida y a la ves tan fría.
-di algo Saku- le retiro los mechones de la cara. Al no recibir una respuesta comenzó hablar- la Casería termino la MANADA fue la ganadora…
-Akira…- fue lo primero que pronuncio. Su garganta le dolía pero no lo tomo tan a pecho.
-el…- hizo que la mirara- murió. Cuando escuchamos la explosión fuimos por ti, pero el quería impedirlo y su carro se volcó en el intento
Sakura desvió su mirada a la ventana y la miro como si pudiera encontrar las respuestas a sus preguntas desubicadas. Hablaba, pero eso todo ser humano lo hace, todos hablan, lastima que ella no sintiera las palabras.
-ah- se recargo en la cabecera de la cama
-¿quieres hablar sobre lo que paso?- se fue con cuidado
-Kayumi…- fue lo que dijo sin mirarlo
-yo podría contestarte todas las preguntas chaparra, no es necesario que te esfuerces- le tomo de nuevo de las manos
-tráela- ignoro su comentario y retiro sus manos de las suyas
El acto desconcertó a Sasori… ella nunca había rehuido de su contacto ni había ignorado sus palabras al menos antes de tomarlas en cuenta propia. A pesar de todo asintió con la cabeza y se retiro de la habitación.
Todos estaban desesperados por entrar a la habitación y saber como estaba Sakura, todos estaban ahí y nadie se iría hasta compartir unas cuantas palabras con ella.
Sasori hizo presencia en la sala de espera y abatido le indico a Kayumi que pasara. Ella se sorprendió ante la elección repentina pero no lo contradijo y fue a entrar en la habitación.
-¿qué te dijo?- le pregunto Sasuke a Sasori impaciente por verla
-nada…- miro al suelo
-¿cómo que nada?- se comenzó a alterar- que te dijo- le volvió a repetir
-decir solo dos malditos nombres es nada- le espeto enojado- felicidades Sasuke, la has destruido por completo
-pero de que chingados me estas hablando- se le salto una venita en la frente
-solo espera- fue lo único que le dijo antes de marcharse a la cafetería a controlar sus nervios.
Kayumi entro a la habitación con un poco de nervios subidos. Sabia que Sakura ya sabia sus orígenes y que no seria fácil para ella, pero digamos que tampoco era muy fácil para Kayumi aceptarlo. Llego y ella estaba inmóvil en la cama. Solo cuando escucho la puerta cerrarse le dirigió su mirada carecente de brillo.
-¿cómo te sientes?-pregunto con cautela
-¿dónde esta mama?
-ella- paso saliva pero le sonrió- ella murió hace siete años. Te estuvo buscando seis años sin parar- amortiguo el golpe
-¿y papa?- le miro fría
-el se fue del país cuando desaparecí, para el su mujer estaba muerta y sus tres hijas desaparecidas, pensó que no tenia nada que hacer en este lugar
-¿sigue cometiendo crímenes?- se sentó lo mas recta que pudo sobándose las cienes
-cuando desapareciste dos años después comenzó a dejar de hacerlo, lo dejo de hacer por completo cuando murió mama pues tenia que criarnos y no quería involucrarnos mas por eso nos mudamos a Kanoha
-oh- fue lo único que dijo haciendo una mueca
-se que esto no es fácil para ti…- se acerco a ella y la tomo de las manos- pero te prometo que empezaremos de nuevo, tu y yo como una familia donde…
-no- la interrumpió
-Saku… eres lo único que me queda- se le rompió la voz- no me importa si ahora tienes una nueva familia, si ahora soy una completa desconocida, no me importa solo quiero que me aceptes en tu vida
-vete…- le dijo a secas
-¿cuál es el problema?-la miro con suplica. Sakura retiro sus manos y la miro a los ojos como un muerto en vida
-el problema es que yo tengo una familia- su vos sonaba monótona- y aunque no sea la mejor… es mi familia
-Saku mírame- la tomo de los hombros pero ella no lo hacia- Aceptare que sigas considerando a Naruto como tu hermano, eso jamás va a cambiar solo pido que me des la oportunidad de conocerte y de hablarte, de que me aceptes- comenzó a partírsele el alma- si no puedes verme como tu hermana, esta bien basta que me veas como tu amiga- suspiro sin saber que hacer- Saku dime algo- al no ver que le respondía insistió- dime algo- se le rompió la voz
-vete- repitió
Kayumi dejo caer sus manos de sus hombros y la miro fijamente. Esa no era la Sakura que ella conoció hace poco, esa Sakura parecía mas bien muy dañada.
No sabia lo que estaba pasando ahora, pero no le gustaba verla así de destruida, no sabia todo el daño que había pasado pero supo que por ahora no era bueno presionarla y que debían tomarse todo eso con calma.
-esta bien…- se resigno- volveré mas tarde
No dijo nada mas y se fue de la habitación. Llorar ya no era una opción ya nada era una opción contundente mas que seguir de pie y no derrumbarse tan fácilmente. Sakura los necesitaba después de todo.
Cuando Kayumi llego a la sala de espera Sasuke no espero mas tiempo y fue a verla. Tenia que verla, sabia que ella lo necesitaba y tan solo una ves en su vida quería hacer las cosas bien.
Entro sin tocar a la habitación y cuando Sakura reparo en el. Sus ojos se abrieron asustada y cuando se aproximo a ella para abrazarla ella se puso de pie torpemente cayendo al suelo huyendo de el.
Solo quería verla. Parecía que habían pasado siglos sin verla y solo quería que supiera que las cosas estarían bien ahora… pero al verla bien la desconoció, su mirada estaba vacía y perdida y tenia algo extraño.
Quiso ir a ayudarla para que se pudiera de pie pero al tocarle el hombro se paro enseguida y huyo de su contacto. Le sorprendió de sobremanera… ella nunca huía de su contacto y nunca lo había mirado con terror en los ojos. Fue entonces cuando comprendió lo que estaba pasando
-soy yo Sakura- le hablo intentando llegar a ella
-¡no me toques! ¡aléjate!- le grito con pánico en los ojos y comenzando a alterarse
-Sakura…- intento abrazarla pero ella grito como una animal herido
Las enfermeras no tardaron en llagar y separaron a Sasuke de ella lo mas que podían. Regresaron a Sakura a la cama e intentaron tranquilizarla.
-joven tiene que retirarse- una enfermera lo saco de la habitación
-¡maldición ella me necesita!-les grito a las enfermeras- ¡Sakura basta ya! ¿¡que te pasa!?
-quiero que se vaya…- susurro ella perdida y alterada de nuevo con su sedante
-joven- pidió una enfermera
-¡háganse a un lado!- les rugió con furia- ¡Sakura! ¡Soy yo Sasuke!
Y volvió a caer en el mundo de los sueños. Tuvieron que llamar a seguridad y alguno de sus amigos se presentaron ante el escándalo. Sasori lo tomo del cuello y lo saco de la habitación hecho una furia.
¿Qué había pasado? ¿qué le estaba pasando? ¿por qué lo rechazo? El pensó que al verlo iba a saltar en sus brazos pero no, fue todo lo contrario… parecía que con tan solo un roce el recipiente vacío terminaría por difundirse hasta que ya no existiera ni siquiera su persona.
