Bueno aquí les traje un nuevo capitulo, debería aplaudirme a mí misma siendo que ésta vez no siento que me haya tardado mucho, es que de pronto me llegó una dosis de imaginación, mi mente estaba demasiado activa y decidí aprovecharlo. (Nunca había publicado a las cuatro de la mañana, pero lo logré jaja). Quiero decir que el hecho de que la historia se esté centrando en las épocas navideñas no es precisamente porque se acerquen las fechas, eso resulto ser una muy extraña coincidencia xD.

¡De todas maneras les deseo felices fiestas!

Capítulo 32.

¿La respuesta está en el manga?

Ahora que el próximo festival estaba anunciado y se encontraban a finales de Noviembre, la atmósfera había cambiado nuevamente. El ambiente navideño podía olfatearse en el aire, la gente había empezado a adornar las plazas, las empresas comerciales sacaban productos con ambiente de la época para que la gente pudiera empezar con sus compras. La ropa en las tiendas ya había sido remplazada por prendas de invierno, y por supuesto. En la escuela todos se encontraban entusiasmados, ya que cada año se organizaba un festival para recaudar fondos, en éste todos las clases participaban, algunos poniendo puestos de comida, otros vendiendo objetos, organizando lugares de entretenimiento como cafeterías o juegos, los del club de manga se esforzaban por crear tomos originales para vender, los de caligrafía organizarían un evento en el que los visitantes podrían participar, los del club de historia contarían la historia de cómo surgió la navidad, mientras que los del club de teatro practicaban para una obra temática.

Por otra parte el club de música tenía pensado organizar un concierto de villancicos el cual se presentaría en la parte trasera de la escuela cerca de las canchas de fútbol donde ya se estaba preparando el escenario que se usaría. Al no ser específicamente un club de "coro", si no musical, había todo tipo de personas dentro, desde buenos cantantes, hasta personas que gustaban de tocar piano, guitarra, violín o simplemente una flauta, cualquier cosa era bien recibida, y Brook era un estupendo maestro ya que sabía sacar provecho del talento de cada uno de sus alumnos. Sin embargo Luffy no estaba de acuerdo en participar en un aburrido concierto de villancicos, además de que tenía mejores planes respecto al tema gracias a Nami.

-Brook. - Llamó al profesor sin ningún honorífico, hablándole como un igual como ya era costumbre. - ¡No participaré en ése aburrido evento!

-¡¿De qué estás hablando?! - Replicaba el hombre del afro al momento que agarraba su cabeza en señal de desesperación al saber que el menor nuevamente había entrado en otras de sus etapas rebeldes, queriendo hacer lo que se le venía en gana como era costumbre. - ¡Eres la persona quien tiene la mejor voz dentro de mi clase!

-No me importa.. - Respondió en tono de reproche, al momento que llevaba ambas manos tras su nuca y observaba al profesor con rostro de indiferencia.

-Luffy-san, ¿Por qué siempre hace eso? - Respondía éste al momento que se dejaba caer al piso en un aura de depresión.

Podría sonar raro para cualquiera que Luffy le hablara como un igual a un profesor, y que un profesor le hablara con respeto a un alumno, pero ciertamente el monito se había ganado el respeto total del hombre desde el momento en el que éste ingresó a la escuela. Resulta que Brook había escuchado cantar a Luffy por mera casualidad, cuando éste se paseaba por los alrededores de la escuela acompañado de Zoro, quien en ése momento llevaba una guitarra acústica entre manos y tocaba la melodía para el menor.

Brook con su agudo oído había quedado maravillado con el talento de ambos chicos, por lo cual se había esforzado enormemente porque ambos se unieran a su club. En un principio había pensado que sería fácil debido a que ambos eran bastante buenos, lo cual solo significaba que tenían una enorme pasión para la música, y lógicamente desearían estar dentro de un club en donde pudieran ejercer sus talentos de manera libre. Pero grande había sido su sorpresa cuando ninguno de los dos parecía siquiera interesado en considerar aquella posibilidad.

Cuando Brook les había preguntado la razón por la cual no querían unirse, la respuesta que dio el pequeño Monkey lo desilusionó ya que éste tan solo contesto:

-Es aburrido.

Esa respuesta había dejado completamente congelado al pobre profesor quien en lugar de obtener respuestas consiguió más preguntas. Por lo cual había decidido hablar con Roronoa, quien parecía un chico mucho más tolerante y maduro por lo cual éste podría aclararle todas sus preguntas sin respuestas ambiguas como ésa.

Por supuesto que Zoro no había tenido ningún inconveniente en contarle que Luffy no estaba interesado en meterse a ningún club, ya que él era un chico que siempre hacía lo que mejor le parecía, y unirse a ése club significaría estar atado a una serie de reglas que debía seguir al ser un partícipe fiel a éste. Lo cual significaría que tendría que levantarse temprano para asistir a las clases, y de vez en cuando quedarse a practicar en la tarde, además de que al no ser él la figura de mayor autoridad, terminaría teniendo que cantar o tocar lo que otros le pedían, cuando él lo único que deseaba era crear su música de manera libre.

Por supuesto la respuesta le había fascinado a Brook, por lo cual lo único que se había logrado es que éste estuviera más interesado en el menor, y éste había terminado por unirse solo con la condición de que lo dejara pasarse libremente por el club, y jurando que jamás lo obligaría a hacer algo que no quisiera o de lo contrario se saldría. El respeto se fue formando en cuanto más lo escuchaba cantar, y aún cuando él era mayor por muchos años de diferencia, eso poco le había importado porque Luffy era un chico verdaderamente talentoso.

-Zoro-san, ¿Podría convencerlo? - Le había preguntado al cabeza de musgo mientras éste tocaba algunas cuerdas de su guitarra para después mover las clavijas afinándola. - ¿A mí que me dices?, yo ni siquiera soy un miembro oficial del club.

A diferencia de Luffy, Zoro no había querido unirse ni siquiera bajo ésas condiciones, ya que él debía salir a practicar kendo junto con Tashigi. El trabajo era rígido, se les citaba en la mañana pero eso se volvía aún más duro en ocasiones importantes en las cuales se acercaban los torneos, como la ocasión en la que se reencontró con Perona. En otras ocasiones salía a trotar con su amiga para mantener su cuerpo en forma.

Por esas razones Zoro solía dormirse pronto ya que debía pararse bastante temprano, salir de su casa antes de las cinco para dirigirse al Dojo y entrenar de manera debida, después dirigirse a la escuela y tomar sus clases en las cuales solía quedarse dormido con frecuencia. En ocasiones Luffy lo acompañaba y se decidía a entrenar junto con ellos, pero como era de esperarse él al no estar acostumbrado al manejo de instrumentos prefería pelear con sus manos desnudas. Aunque al resto de alumnos les extrañaba mucho que dejaran al pelinegro participar bajo esas extrañas condiciones, nadie podía decir o quejarse por nada debido a que Koushiro, el padre de Tashigi lo aceptaba.

De cualquier manera fuera de que el maestro sentía aprecio por el menor, nadie podía quejarse debido a que Luffy solía darle una paliza a todos los presentes aún sin la espada de bambú, y su único rival era Zoro como era de esperarse. En las ocasiones en las que no tenía entrenamiento, el peliverde tan solo pasaba a la casa de Luffy y sin más se iban juntos a la escuela, aunque a menudo el menor lo acompañaba a sus entrenamientos debido a que sin él, Zoro se perdía en el camino del Dojo a la escuela.

Por ésa razón Zoro no quería ni podía asistir al club de música y se había negado a pesar de las muchas ocasiones en las que Brook le había pedido, casi suplicado que lo hiciera. Pero aún así, Zoro al ver que Luffy se pasaba de vez en cuando solía acompañarlo cuando tenía tiempo libre. Y siempre que estaban reunidos los dos, la clase entera les pedía que tocaran alguna canción para ellos, cosa que ya se había convertido en una rutina. Siendo que Sanji fue quien en una ocasión alcanzó a escuchar uno de esos breves conciertos y fue ésa la razón de que el rubio, al conmoverse había terminado por unirse a la banda.

-Pero... - Brook seguía llorando en el piso.

-¡Sí, el sensei, tiene razón! - Apoyó la clase entera al escuchar que ni Luffy, ni Zoro (Quien obviamente estaba más que invitado a participar a pesar de no ser un miembro oficial.) participarían. - ¡Sin ustedes, nosotros tampoco queremos el concierto!

-¡Cierto! - Apoyaban los demás.

-No se preocupen... - Sonrió el monito. - Nos escucharan tocar. - Afirmó. - Pero para eso necesito que Brook nos ayude.

-¿Eh? - Preguntó éste sin entender al momento que miraba al morocho dispuesto a escuchar su propuesta.

-No queremos cantar villancicos, pero sí queremos salir en el concierto. - Dijo Zoro volteando a ver al tipo del afro.

-¿A qué se refieren?

-¡Esta es la propuesta sensei! - Dijo Nami quien había estado esperando pacientemente en el umbral de la puerta, buscando el momento exacto para interferir, Usopp se encontraba tras su espalda ya que tras el incidente anterior en el que se había encontrado con aquél extraño hombre en donde lo tuvo preso por varias horas obligándolo a saltarse las clases se había quedado un poco asustado de éste. - Ustedes pueden presentar su concierto con total normalidad, sé que no estará conforme puesto que ésos dos no tienen deseos de participar, pero a cambio le traigo una oferta que suena mucho más tentadora que un simple y aburrido evento navideño como el que presenta cualquier escuela normal.

-Te escucho. - Respondió mientras el alma le regresaba al cuerpo al sentir un rayo de esperanza.

-Ayúdenos a alargar el tiempo que se les otorgará para el concierto y bríndenos un espacio razonable de tiempo, a cambio de eso nosotros le ofrecemos una presentación especial de Mugiwara Boy´s con canciones totalmente originales.

-¿Qué? - Preguntó entrando en un shock temporal al igual que el resto de sus compañeros quienes al escuchar el nombre de su banda habían entrado en un estado de emoción total, después de todo ellos recientemente habían publicado su primer éxito.

-¡Ey, Nami!, ¿Estás diciendo que podremos escuchar la banda de Luffy-senpai en directo?, ¡Ustedes siempre practican en privado!, y lo único que tenemos de ustedes es el single de "Wanted".

-¡Por supuesto, también tocaremos "Wanted"! - Afirmó confiada. - Además de otras canciones en las que hemos estado trabajando los últimos meses al momento que grabábamos el sencillo. - Se llevo una mano a los labios al momento que giñaba un ojo. - Considérenlo un regalo de navidad, la escuela entera y todos los invitados que lleguen serán los primeros en escuchar nuestras canciones.

-¿Pero eso es bueno? - Preguntó un chico. -Al presentarse con las canciones en un lugar público y sin haberlo presentado oficialmente con los derechos de autor no correrían el riesgo a que alguien pudiera querer plagiárselas?

-No se preocupen, mi mayor preocupación en éste momento es hacernos conocer y estoy dispuesta a usar cualquier medio posible para lograrlo. Además todas las grandes bandas empiezan así hasta que alguien los descubre, ¿De qué otra manera podrían promocionarse?, crear discos es un proceso largo y más complicado de lo que parece, es por eso que aunque quiera apresurar el proceso no puedo hacerlo, todo se dará a su debido tiempo.

-No sé mucho de los derechos de autor... - Dijo otro compañero. - Pero tengo entendido que ahora tienen un contrato con la empresa discográfica "Grand Line", no creo que a ellos les haga mucha gracia que estén regalando su trabajo de ésa manera, ¿Acaso no se meterían en problemas?

-¿Olvidas que el dueño de Grand Line es mi padre?, ya me las arreglaré de alguna forma. De todas maneras tenía pensado cobrar el boleto para acceder al concierto, como somos una banda nueva obviamente ésta no será muy cara, prácticamente será una muy pequeña tarifa por lo que estará casi regalado, pero eso no importa. Ustedes tenían planeado presentar su concierto totalmente gratis así que sacar una mínima ganancia por muy pequeña que sea es mejor que nada. Yo me encargaré de hablar con mi papá para evitar problemas, si decide ayudarnos podría ser que nos deje traer a unos cuántos camarógrafos y subiríamos los videos a nuestra página web, sea como sea es una buena publicidad, además de que algunos curiosos cuando se enteren de nuestra presentación tal vez deseen asistir, después de todo muchas personas nos vieron en el festival musical.

-¿Y qué piensas hacer con ésas ganancias? - Preguntó Usopp mientras la observaba receloso sabiendo de la naturaleza tacaña de ésta.

-¡Ey, Usopp!, ¡No cuestiones a Nami-san! - Regañó Sanji quien había llegado a mitad del discurso y hasta el momento había estado embobado mirando a la mujer con sus ojos transformados en corazones.

-Bueno... Como ya dije mi intención en éste momento no son las ganancias, sino la publicidad. - Sonrió de manera ladina. - Si sensei nos deja presentarnos, como manera de agradecimiento les daré parte de las ganancias para que puedan realizar mejoras para su club.

-¿Mejoras?, ¿¡No dijiste que iba a ser prácticamente regalado!?, ¿Cuántas ganancias podríamos obtener de esto?

-Digamos que lo dejamos al precio de una botella de agua, serían alrededor de unos 100 yenes por persona, pongamos solo el ejemplo de que llegasen a asistir 100 personas serían alrededor de unos 10000 yenes (Unos 1762 pesos mexicanos), eso es solo una aproximación, sabemos que los alumnos estarán dispuestos a asistir, más la cantidad de personas que vendrán a visitar saldrá una ganancia razonable.

-¡Ohh! - Todos empezaron a alabarla como si fuera una deidad. - Claro que quería asegurarme de la cantidad que cobraremos, ya que por poco que sea, no quiero ahuyentarlos solo por...

-¡No te preocupes! - Respondieron todos. - Incluso si lo dejases más bajo que la botella de agua con tal de atraer a la gente, aún así es mucho más de lo que esperábamos, y como dices es mejor que nada.

-¡Además podremos ver a Luffy-senpai y a Zoro-senpai tocando con el resto de su banda, eso será estupendo!

-¡Y dijo que intentaría que vinieran camarógrafos!, ¿Eso contarían como videoclips?,

-¡No estoy seguro, pero sería genial!, ¡Incluso podríamos salir en éstos!

-¡Brook-sensei, acepte por favor! - Gritaron todos en coro.

-Mmm... - El hombre se quedó pensativo por unos momentos hasta que fue incentivado a hablar por otro grito desesperado por parte de sus alumnos. - Está bien, teniendo en cuenta que eso también hará que más gente vaya a ver a mis alumnos.

-¡Entonces! - Grito la banda y todos los compañeros a punto de explotar de la emoción.

-¡Pero! - Se apresuró a agregar. - Aún quiero que Luffy-san y Zoro-san toquen en mi concierto, ya que considero a ambos partes del club de música muy a pesar de las pocas veces en las cuales se presentan, así que mi condición para ayudarlos es la siguiente...

-¿Oye, no te basta con que te llevarás parte de mis ganancias? - Gritó Nami al momento que sus colmillos se afilaban como los de un tiburón.

-Lo único que quiero, ya que no desean cantar villancicos, es que mínimo presenten un dueto como los que tocan para nosotros en clase.

-¿Solo eso? - Preguntaron ambos sorprendidos.

-Solo eso.

-¡Genial! - Gritaron entusiasmados al momento que ambos chocaban sus manos, era estupendo que aparte de la presentación de la banda, tendrían su protagonismo como los fundadores de la misma.

-¡Espera un momento! - Gritó Sanji explotando en un ataque de cólera. - ¿Estás diciendo que esos dos resaltarán más que yo?, ¡Yo también quiero mi solo!

-Yo... Yo... ¡Yo también! - Respondió Usopp dudoso.

-¡Por supuesto que yo opino lo mismo! - Respondió Franky quien se encontraba sentado en uno de los pupitres del salón, estaba usando su típica tanga sin importarle en lo más mínimo el frío que hacía afuera, la banca era bastante chica para su robusto cuerpo pero aún así tenía la osadía para cruzar las piernas al momento que tomaba un gran trago de cola.

-¡Franky!, ¡¿En qué momento entraste?! - Gritaron todos al unísono.

-Bueno... Vine a recogerlos para ir a ensayar a mi casa, pero al ver que tardaban tanto en salir decidí ir a buscarlos, pregunté a unas alumnas pero por alguna extraña razón huían de mí gritando que era un pervertido. - Hizo una pausa para después sonreír y levantar el pulgar orgulloso. - ¡Jamás me habían alagado tanto!

-¡No era un alago! - Gritaron todos en contestación.

-Al final un sujeto me indicó dónde se encontraba el club de música cuando le pregunté por Luffy. - Finalizó para después reiterar lo que había dicho con anterioridad. - Viejo, yo también quiero mi solo.

-No puedo hacer nada... Ése es el trato, además ya les estoy ofreciendo la oportunidad de tocar juntos, confórmense con eso.

-Pero... - Los tres involucrados quisieron reprochar pero Nami les soltó un fuerte golpe en la cabeza a cada uno de ellos.

-¡Nada de peros, es una buena oferta!

Mientras que Luffy y Zoro festejaban, los demás lloraban y de ésa manera el proyecto para el evento de navidad comenzaba a correr.


En aquella majestuosa mansión, en la amplia habitación de cierta mujer, se encontraba la hermosísima Boa Hancock recostada en el colchón de su cama, su cabeza estaba recargada sobre unas deliciosas almohadas rellenas de plumas de ganso. Ésta estaba de espaldas con una pierna posicionada encima de la otra, tenía ambos brazos extendidos hacia enfrente sujetando lo que parecía ser un pequeño libro el cual colocaba delante de su rostro para que pudiera leer. De vez en cuando abría los ojos en sorpresa y tiraba el pequeño libro hacia el un extremo de la cama para después tapar su rostro enrojecido con sus delicadas manos y comenzaba a girar sobre su cama en un acto de vergüenza total. A continuación volvía a tomar el libro entre sus manos, leía otro fragmento, y después repetía la acción mientras soltaba pequeños gritos de emoción.

Ése día en el que Bartolomeo había decidido visitarla, la había obligado a levantarse. Tras haberla regañado por su falta de experiencia en todo lo relacionado al romance, de haberle asegurado que estaba enamorada de Luffy, y teniendo en cuenta que ella no podría afirmarlo a ciencia cierta, el peliverde la había obligado a salir de la mansión logrando en el proceso tomar uno de los abrigos voluminosos de la chica junto a unos lentes obscuros, los cuales ella tenía gracias a las ocasiones en las que salía de incógnito con el monito.

Fuera de la mansión el cabeza de cresta había prácticamente obligado a Hancock colocarse el abrigo, para después ponerse la capucha ocultando su cabello y la mayor parte de su frente y después le había colocado los lentes obscuros.

-¿Traes dinero? - Preguntó éste al momento que volteaba a ver a la mujer.

-¿Qué clase de pregunta es ésa?, yo siempre...

-Está bien entonces. - La interrumpió al momento que la tomaba por la muñeca y la obligaba a caminar.

Pronto salieron de la zona rica de la ciudad y el peliverde la guiaba hasta la estación más cercana del metro. En el camino no cruzaban palabra, la única que hablaba era la mujer quien seguía quejándose por la manera tan insolente en la que su primo se encontraba jalándola, pero todo reproche parecía ser ignorado ya que Bartolomeo estaba mucho más preocupado mirando a su alrededor, cuidando a su querida prima de cualquier pervertido que quisiera osar voltear a verla. Ella notó eso y decidió tranquilizarse.

-¿A dónde vamos? - Preguntó en un tono de voz moderado cuando estuvieron sentados en los asientos dentro de las cabinas del metro.

-Ya lo verás.

Después de unos cuantos transbordes y estaciones anunciadas por fin llegaron a su destino, Akihabara.

Hancock no pudo evitar fruncir el ceño al darse cuenta del lugar en el que se encontraban, por lo que había escuchado, Akihabara era el paraíso de todo otaku, quienes iban a ése lugar con sus mochilas a comprar figurillas, mangas, y demás objetos relacionados. Por supuesto que su cerebro no llegaba a procesar que su primo quisiera llevarla a una de ésas tiendas, se le hacía bastante ilógico, pero sus dudas terminaron cuando el peliverde se detuvo justamente en una tienda de mangas.

-Bartolomeo, ¡Qué demonios estás... - Nuevamente volvió a ser jalada dentro del local.

-No sabes nada sobre las relaciones, y yo no puedo enseñarte porque no tengo ni idea de cómo diablos funciona la mentalidad de las mujeres, están bastante locas. - Se quejó con desdén. - Y sé que Sonia y Mari están igual que tú, así que tampoco puedes pedirles consejos.

-¿Y eso qué tiene que ver con que me traigas a éste lugar? - Preguntó molesta al momento que se zafaba del agarre de su primo. - ¿Estás consciente que si uno de ellos me ve me rodearán de inmediato?

Después de todo Hancock no solo era la rica heredera de una importante compañía a nivel mundial... No... Aparte de eso se había convertido en modelo y le había sido otorgado el título de "La mujer más hermosa", y ella a pesar de que estaba orgullosa de su belleza, a la vez la maldecía. Le gustaba cuidar su apariencia, le gustaba verse bien, pero lo malo era cuando atraía a gente que solo se fijaba en su físico, cosa que le había ocurrido todo el tiempo.

-Por eso estoy aquí contigo, no te pasará nada... - Hizo una pausa. - De cualquier manera, la única forma que veo que entiendas el amor es aprendiendo de "los maestros".

-¿Eh?

De pronto Bartolomeo empezó a tomar un montón de tomos de manga, desde un tal "Lovely Complex", a un "Tonari no Kaibutsu-kun", "Skip Beat", "Kaichou wa maid-sama", "Kimi ni todoke", y demás mangas shojos. Éste arrasaba con todos los volúmenes, escogía al azar diferentes historias y las metía en una canasta que le habían otorgado al observar que compraría bastante. Por supuesto que gracias a los ingresos de la oji azul, conseguirse distintos mangas desde el primer tomo hasta el final era una tarea bastante sencilla. Consiguió alrededor de 10 mangas enteros y los llevó a caja, cabe mencionar que los tomos desbordaban y apenas si los podía llevar consigo.

Impresionado el empleado de la caja se apresuró a contar el número de tomos adquiridos y tras hacer la cuenta les dijo la cifra a pagar a lo que Hancock hostigada por su primo se vio obligada a sacar su tarjeta, la cual el encargado estaba dudoso de tomar, ya que se pagaba en efectivo.

-¡Habérnoslo dicho antes! - Reclamó el peliverde. - ¡Iremos a otra tienda!

-¡Espere por favor! - Detuvo el empleado. - ¡Veré que puedo hacer!

Después de algo de tiempo se logró solucionar el problema, y la cantidad fue pegada con la tarjeta de la chica la cual se cargó a su cuenta. Que en realidad era insignificante si la comparabas con los kilos de ropa, zapatos y accesorios que ésta conseguía a cada momento. En agradecimiento por la enorme compra les regalaron más tomos, posters y otras chucherías, además de otorgarles una caja para que pudieran meter todos los tomos y transportarlos sin problema.

De ésa manera había terminado leyendo manga en sus tiempos libres, y aún cuando en un principio le había parecido una reverenda tontería, no había tardado nada en enajenarse y con emoción se comía las historias, las cuales lograban hacer que su corazón se agitara y la sangre subiera a su rostro con facilidad. Fascinada se imaginaba los dramas amorosos como si ella misma los estuviera viviendo, y lo único que pasaba por su mente era su adorado Luffy. Ahora entendía porqué su primo había insistido tanto en que ella los leyera.

-¡Esto es una estupidez! - Gritó disgustada al momento que se levantaba de su cama indignada aún con el manga entre sus manos al momento que lo tiraba al piso con rabia. - ¿Por qué Makino sigue insistiendo en quedarse con Rui a pesar de que Tsukasa le ha demostrado tantas veces que la ama? - Seguía gritando armando una rabieta. - ¡Incluso creyó en ella cuando nadie más lo hizo y le dijo que le daría tiempo para que considerara sus sentimientos por ella, pero no!, ¡La tonta prefiere al idiota que ni siquiera le hace caso! - En un acto de desprecio total había curvado su espalda hacia atrás de manera exagerada mientras que apuntaba al manga de manera despectiva. - Ella no se merece el amor de Tsukasa. - Sentenció.

En eso su teléfono celular empezó a vibrar cosa que la hizo regresar a la realidad, y sin más comenzó a caminar esquivando toda la cantidad de libros que habían tirados alrededor de su habitación para no maltratarlos, atravesando la habitación hasta su pequeño tocador en donde se encontraba su aparato telefónico el cual ya había dejado de vibrar, puesto que lo que había recibido era nada más ni nada menos que un mensaje.

-¡Luffy! - Exclamó fascinada mientras sus mejillas se sonrojaban al ver el destinatario del mensaje, y después con una nueva emoción naciente en su pecho había regresado hasta su cama para tirarse sobre ésta y leer con tranquilidad al momento que una suave risa traviesa escapaba de sus labios. - ¿Qué paso? - Preguntó al aire al momento que abría el mensaje.

El contenido del mensaje era algo más detallado de lo usual. En éste Luffy le explicaba la razón por la que había estado tan ausente en esos días, siendo que había estado bastante ocupado con el trabajo de la banda, la publicación del single y la pequeña entrevista que se les realizó para la revista. También le explicaba sobre el nuevo evento que se podría realizar con los esfuerzos de Nami y de su profesor de música, Brook.

En cuanto ella leyó el nombre de ésa horrible mujer nuevamente sintió una opresión en su pecho, al igual que un revoltijo en el estómago. De repente la felicidad que se había acumulado se había desvanecido y había sido remplazado por un montón de inseguridades, molestia y un deje de tristeza.

-Sera que... - Susurro por lo bajo recordando la enorme cantidad de información que había tenido que procesar al leer tanto shojo. - ¿Esto es lo que llaman celos? - Preguntó para sí misma para después seguir leyendo el mensaje.

Lo que seguía era Luffy invitándola a asistir al evento, le decía que no era necesario que ella pagara puesto que era su invitada, también le hacía saber que le diría cualquier información nueva que llegase a tener, e incluso invitaba a sus hermanas y a su primo, tal como era de esperarse de ése amable chico.

-Posdata... - Leyó en voz alta. - ¿Qué fue exactamente lo que sucedió la última vez que nos vimos? - Siguió leyendo a la vez que su rostro enrojecía como un tomate recordando el beso que le robo. - En realidad no lo entiendo muy bien, pero me hizo feliz. Aunque desde ése día las cerezas ya no me saben tan deliciosas, ¿Por qué será?

Nuevamente su corazón empezó a palpitar de manera desesperada, haciendo que sintiera que éste podría incluso salir de su pecho, el sonrojo se extendió hasta sus orejas e incluso comenzó a sentirse mareada. Aquél hormigueo volvía a sentirse recorriendo su espalda, y las mariposas revoloteando libremente en su estómago, todos esos eran los síntomas que había leído que sentían las protagonistas de las historias de los libros que había adquirido. Todo encajaba a la perfección, y ahora lo tenía más que claro, ya no había duda...

Estaba enamorada de Luffy.

Continuara...

Agradecimientos:

Tomoyo: No te preocupes, al fin y al cabo sé que lo leíste, xD es solo que se me hace bastante extraño cuando no recibo tu comentario. (A menos que lo publique en la madrugada por inspirarme a altas horas de la noche como lo hice en ésta ocasión jajaja), apuesto que no te esperabas que el capítulo terminara así, siento que vas a intentar asesinarme de nuevo pero... ¿No seas tan dura?, piénsalo de ésta manera... Por fin estoy empezando a otorgarles lo que tanto me pidieron después de tantos capítulos. (Aunque puede que sea mi venganza porque hoy leí el manga de Skip Beat y me dejó igual de picada).

StArLoRdMac2: En mi caso la historia que más me ha hecho sufrir al momento de estarla escribiendo supongo que es... La historia de Perona, hay varios puntos de la infancia de Perona en la que los basé en experiencia propia. Por eso mismo cuando escribí ése capítulo estaba demasiado sensible, fue algo muy significativo para mí. Pero bueno, ¿Quién me manda a que me encanten escribir dramas?, jajaja, supongo que soy masoquista... ¡Oye!, ¡Tal vez por eso hago a Zoro masoquista!, ¿No lo crees?, tienes razón en que Bartolomeo es bastante gracioso, en realidad lo considero la encarnación de todos los fans, y en sí Bartolomeo vendría siendo como mi yo en versión chico, nos parecemos en bastantes cosas, así que es realmente fácil meterme en el papel. Y sí, la actitud de Ace y Sabo está justificada, aunque Ace la tiene más marcada por ser más desconfiado y por ser el hermano mayor lo cual de cierta forma es más carga para él, además imagina como habrá de haber aumentado su preocupación cuando Luffy fue secuestrado y salvado por Shanks. PD: Créeme que Bonney aún no ha aceptado lo de Ace.

Veizser: ¡Sí incluso yo me estoy emocionando!, y es que han pasado tantos capítulos para que por fin pudiera llegar a éste punto, y es que cada vez siento más cerca el arco de Luffy y Hancock, bueno... Aún queda un tramo para que pueda empezar con eso, falta que haga todos los preparativos, pero por lo menos ya puedo empezar a poner más profundidad en los sentimientos de éstos, y eso es algo que me emociona mucho. Al mismo tiempo ya veo un avance en la banda, con la idea del evento de Navidad (Es una coincidencia que lo del evento estuviera próxima a las fechas, siendo que no es que yo quisiera hacer otro especial como lo hice en Halloween, fue mera coincidencia que coincidiera con las fechas).

Dohko45: Jajaja, dísculpame por haber tardado, lo que pasa es que como seguro te habrás dado cuenta hay unos capítulos en los que me inspiro más que otros, ya que estos son más... Mmm intensos por así ponerlo, como por ejemplo, éste capítulo así me lo pareció puesto que son los preparativos para el siguiente evento y eso me emociona bastante, por lo cual me inspiro más. Así que en compensación por la tardanza te doy éste capítulo. (Que por cierto siento que ésta vez ya no me tarde tanto :D).