El Fandom de Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen.
El crédito de la imagen no es mía.
Agradecimientos por los reviews a: Alicia Medina, Ritsu-chan and Sook Lee, MariaMora y Kokoa Kirkland
Recovering a Star.
por: Breen Martínez.
3.
Esperó sentado en una banca que había en el lugar. Había llegado cinco minutos antes de lo acordado y todavía no entendía las razones. Estaba algo nervioso, algo que nunca le había pasado tiempo atrás y todavía seguía pensando en la manera de cómo recuperar a Eren.
Miró el reloj de nueva cuenta, la hora acordada ya se había pasado y no había rastro alguno de Eren. Se preguntó si el chico tendría cosas que hacer, después de todo él se encargaba de hacer las canciones y había mencionado que las canciones románticas no eran de su tipo. ¿Acaso estaría trabajando en una nueva?
Miró el cielo de nueva cuenta y recordó aquellos momentos en los que en su otra vida observaba a Eren mirar el cielo con fascinación y a veces sonreía mientras lo hacía. Él siempre disimuló estarlo viendo, pero siempre que tenía la oportunidad lo hacía. La última vez que había visto al chico así de feliz había sido días antes de que Eren se le confesara y él lo rechazara con muy poco tacto.
Cómo se arrepentía.
Por más que se repetía a él mismo que lo había hecho porque era lo mejor de ambos, no podía dejar de evocar la mirada cristalina de Eren en su memoria y cuándo los recuerdos golpeaban con aquella intensidad no hacía nada más que odiarse a sí mismo. Por eso mismo se había prometido que no buscaría a Eren de nuevo, que dejaría que él fuera feliz en aquella nueva vida que tenía.
—¡Levi! —Aquel grito de la voz que conocía perfectamente hizo que saliera de sus pensamientos.
Era Eren.
Se había prometido apartarse, pero no era tan fácil.
No tenía control sobre sus emociones cómo en antaño, de tan sólo pensar en Eren con alguien más sus pensamientos lo traicionaban y hacía que sintiera celos, muchos.
—¿Estuviste esperando mucho?
Observó cómo Eren trataba de recuperar el aire perdido posiblemente gracias a la carrera que se había aventado corriendo.
—Tardaste.
—Lo siento, hubo un pequeño inconveniente —el menor se rascó la nuca de nuevo en nerviosismo y Levi captó algo que no había el día anterior. Una venda.
—¿Qué le pasó a tu mano?
—Bueno… ese fue el inconveniente.
Levi levantó una ceja levemente, no entendía nada y Eren parecía que no quería hablar.
—Me topé con el cara de caballo —«el mocoso que besó a Eren» pensó el pelinegro—. Discutimos, nos empujamos y en esos empujones me caí y había una botella de cristal rota, así que me la enterré. Mikasa rápidamente hizo que fuéramos con Historia, la novia de Ymir, ella fue enfermera. Así que ahí perdí mucho tiempo. Lo siento.
Ackerman suspiró, tampoco es cómo si se pudiera enojar con el mocoso enfrente de él. Comprendía que tenía una vida nueva y ahora no era más un cadete que estaba bajo sus órdenes.
—No importa —dijo—. ¿Qué quieres hacer?
Jaeger se lo pensó unos momentos, pero fue entonces que sintió su estómago gruñir, Levi también lo notó y el rostro sonrojado de Eren fue todo un espectáculo digno de ver. Estaba apenado. Ahora que se daba cuenta esa costumbre de sonrojarse por la vergüenza no había abandonado al chico.
—Lo siento —volvió a disculparse.
—¿No has comido?
—No —confesó encogiéndose de hombros—. El ensayo se prolongó más de lo que pensé y no me dio tiempo de comer por venir aquí. —Jaeger reparó en lo que había dicho—. ¡Aunque tampoco es qué te culpe!
—Está bien, Eren —Levi se permitió relajar los hombros. Tal vez el aura que siempre portaba estaba poniendo nervioso al chico—. Bien, entonces vamos a comer. ¿Conoces algún lugar?
—¡Sí! Está cerca de aquí —Eren empezó a caminar y Levi le siguió de cerca—. Es un restaurante familiar, mi tía Hanji solía traernos a Mikasa y a mí. Fue en ese lugar que conocimos al señor Irvin y a su ex esposa.
—Ya veo.
Siguieron caminando, en el trayecto Eren no paró de hablar sobre cosas triviales para que ambos no se sumieran en un silencio que, probablemente, resultaría incómodo para ambos. Levi lo escuchaba de forma atenta, el chico no había cambiado mucho, seguía siendo tan conversador y amable como lo conoció. Lo observó atentamente y pudo darse cuenta de que Eren se veía relajado, feliz. ¿Habría pasado algo bueno para qué él presentara aquel estado de humor?
Trató de no pensar mucho en eso y mejor disfrutar de la compañía del chico. Siguieron caminando hasta que a los oídos de ambos llegó música. La sonrisa de Eren se amplió y no pudo evitar salir corriendo a buscar la causa de la música, Levi no aceleró el paso para nada, pero lo alcanzó en tan sólo unos minutos. Jaeger esperaba en la puerta, viendo atentamente el lugar.
—¿Es aquí? —Se animó a preguntar.
Jaeger se sonrojó. —S-Sí… —vaciló un poco—… Lamento salir corriendo, la canción me resultó conocida.
Ackerman no entendía exactamente, pero tampoco prestó atención. Ambos entraron en aquel restaurante y tomaron un lugar algo apartado, dónde el sonido se escuchaba mejor y dónde había una ventana para apreciar la belleza de las casas alrededor.
Eren le comentó que no había ido a aquel lugar hace mucho tiempo; desde que había gravado el primer disco. El chico ahí se quitó al gorra que traía y los lentes, dejando su verdadera apariencia expuesta y sin importarle mucho si alguien lo reconocía. Estuvo observando al grupo tocar mientras les traían su orden y Levi pensó que le estaría recordando a los tiempos en los que Eren era sólo el vocalista de una banda para nada conocida.
Él se dedicó a observar las casas que estaban alrededor; se veía que eran algo antiguas pero que estaban bien cuidadas. Eran más grandes que las que conocía y el decorado era propio de una década atrás; el azulejo resplandecía con el sol.
La orden fue traída por una camarera y ambos comieron en silencio, disfrutando la música que se escuchaba de fondo y a veces intercambiaban una que otra mirada. Eren todavía no sabía las razones de porqué se sentía tan cómodo al lado de Levi y deseaba descubrirlo. Además de qué le resultaba demasiado familiar como para no haberlo visto antes. ¿A qué se debería todo eso? Lo descubriría, estaba seguro.
No sabía cómo habían iniciado otra plática, pero ahí estaban. Degustando de aquel flan cómo postre mientras dejaban la música en un segundo plano.
—Iba a ir al teatro —confesó Eren—. Está semana iban a estar tocando música clásica. Hoy es el último día.
Ackerman asimiló esas palabras poco a poco. Y después miró al chico frente a él, ¿quería decir que Eren había renunciado a ir al teatro por verlo a él? Una parte de él se sintió culpable de eso, hubiera preferido que le castaño le cancelara a que él fura el responsable de que se perdiera algo que deseaba.
—¡Esto está delicioso! —Exclamó el menor llevándose la última cucharada a la boca. Eren reparó en qué Levi no había tocado su flan—. Levi, ¿no te vas a comer tu flan?
—¿Lo quieres?
Las mejillas del menor volvieron a sonrojarse. —¿Puedo? —Ackerman asintió—. G-Gracias.
Cuándo el menor terminó cada uno pagó la mitad de la cuenta —Eren insistió en no dejarle toda la cuenta a Levi— y de nuevo emprendieron la caminata hacía otro lugar.
—¿Dónde queda el teatro que mencionaste, Eren?
El chico se sorprendió. —¡¿Enserio?! —En el rostro del mayor no había ni siquiera algo que le indicara que mentía y sonrió abiertamente—. ¡Gracias, Levi! —Rápidamente tomó la mano del pelinegro y empezó a jalarlo al momento que empezaba a correr.
—Oi, mocoso. —Pero Eren no se detuvo y a Ackerman no le quedó de otra que dejar pasar esa acción.
Aunque tampoco era cómo si ser tomado de la mano por Eren le molestase.
Corrieron a gran velocidad hasta que llegaron al teatro que Jaeger había mencionado. Al parecer todavía tendrían que esperar una hora para entrar, pero mientras aprovecharon para comprar los boletos —era una suerte que no se hubieran agotado— y mientras tanto decidieron esperar en un parque que se encontraba enfrente del lugar.
Había poca gente y eso les resultó completamente raro considerando los juegos que el parque poseía y que indudablemente atraerían a más de un pequeñín. Ambos se mantenían sentados juntos en una banca pero a una distancia considerable. Eren decidió prestarle mayor atención al ir y venir constante de automóviles y Levi se dedicó a sacar un cigarrillo; era una mala costumbre que había adquirido en su nuevo vida, pero el olor no parecía molestar al castaño.
Estaba nervioso, era cierto. Nunca había sido un buen conversador y sabía que la comunicación solía ser importante. ¿Pero qué le podía decir al chico? ¿«Eren te conozco desde hace una vida pasada»? No sólo resultaba imposible, sino que estaba seguro de que el chico huiría pensando que estaba loco y eso tampoco era algo que deseara.
—En la canción que escribí con Armin —empezó a hablar Jaeger de nuevo—, la pareja se encuentra en un parque. De hecho es parte del recuerdo del chico —aclaró—. La canción trata sobre que la chica pierde la memoria y se aleja de él. —Eren suspiró y volteó a verlo—. Se ha de sentir horrible que el amor de tu vida no te recuerde.
«No tienes idea» fue el pensamiento que pasó por la mente de Ackerman. ¿Quién iba a decir que la canción que escribiría se parecería tanto a su situación actual? Apagó el cigarrillo pisándolo. Sintió la mirada de Eren sobre él y de nueva cuenta volteó a verlo.
—¿Qué?
El chico se sobresaltó y no pudo evitar sonrojarse un poco. —M-Me preguntaba… si dije algo malo —Levi se extrañó de ese comentario. Eren se percató—. Colocaste una expresión… ¿melancólica? Parecías sentirse identificado.
Levi enserio hubiera reído. —No tienes idea, Eren. —Miró la hora y se dio cuenta de que faltaba poco para que iniciara la función—. Vamos, ya casi comienza.
Cruzaron la calle en completo silencio, Ackerman no necesitaba ser un adivino como para saber que Eren quería decirle algo. Se notaba de la forma en la que lo miraba de reojo y se mordía el labio inferior. Sintió que volvía al pasado, cuando ambos habían estado caminando juntos tratando de encontrar a Hanji para realizar un experimento —ni loco hubiera dejado solo a Eren con ella— y el chico se mostraba igual de inquieto. Minutos después supo que era por la confesión que tenía preparada.
Llegaron y subieron los escalones, Eren seguía comportándose extraño y Levi lo detuvo jalándolo del brazo.
—Dilo, Eren. Parece que te va a dar algo sino lo dices.
Jaeger se lo pensó unos minutos, pero finalmente dijo—: ¿Amas a alguien?
—Todos amamos a alguien.
—No me refiero a eso, Levi —evidenció el menor—. ¿Acaso amas a alguien que no te recuerda, cómo en la canción?
Se maldijo mentalmente, nunca debió haber abierto la boca, había sido demasiado imprudente de su parte. Se alejó de Eren y siguió subiendo la gran escalera de caracol. Apenas iban para el segundo piso y sus asientos estaban hasta el tercero, tuvo tantas ganas de volver a prender un cigarrillo pero se contuvo, porque sabía que no estaba permitido. Siguió subiendo sin detenerse hasta que escuchó los pasos de Eren que venía corriendo hacia él y acto seguido le sujetaba la mano.
Sus ojos se encontraron con los aguamarina de Eren.
Le debía una respuesta al chico, lo sabía. Había sido él el que le plantó esa curiosidad. ¿Tener que decir la verdad sería su condena? Volvió a maldecirse internamente.
—Amo a alguien —soltó finalmente—, y no me recuerda.
Eren lo soltó y él siguió caminando, siendo seguido de cerca.
—¿Por qué no te recuerda? —Volvió a interrogar Jaeger. Levi concluyó que de no ser cantante, le hubiera funcionado muy bien la carrera de detective—. ¿Amnesia?
—Algo así —finalmente llegaron al tercer piso y les pidieron sus boletos para ingresar. Ambos lo hicieron y ocuparon sus lugares. Estaban en un parte alta, dónde se veía perfectamente el escenario.
—¿Crees que algún día te recuerde?
De nuevo volteó a verlo, Eren entonces estudió los ojos verde oliva de Levi, parecían tristes, cómo si esperaran una señal de esperanza, parecía a punto de darse por vencido, como si necesitara algo para seguir luchando. Se sintió abrumado por tantas emociones que leía en aquella pupila, pero todavía la duda lo atormentó. ¿Por qué él podía leer todo eso? Y de repente sintió una opresión en el pecho, lo reconoció como culpa. Fue la misma culpa que había sentido una vez cuándo regañaron a Mikasa por su culpa y ella estuvo una semana castigada.
¿Pero, por qué sentía culpa? Él no le había hecho nada a Levi, era imposible que él hubiera hecho algo. No se conocían, apenas llevaban unos días conviviendo. ¿Entonces qué era lo que estaba sintiendo?
—Lo dudo.
Las personas seguían llegado y poco a poco el teatro empezaba a llenarse. Levi asumió que el tema estaba terminado, por lo que dejó de mirar a Eren y prestó más atención al frente, esperando el momento en que las luces fueran apagadas y los artistas salieran. Iban a estar ahí tres horas y lo bueno de eso era que no tendrían que buscar un tema de conversación y no cometería otro error como ese.
—¿Desde cuándo le conoce?
—Desde hace… —dudó un poco. ¿Qué pasaría si lo decía en ese mismo momento?—… una vida pasada.
—¿Vida… pasada?
Eren se llevó ambas manos a la cabeza, le había empezado a doler. Cerró los ojos fuertemente, el murmullo a su alrededor se hizo insoportable y de repente vio ante sí una escena nada familiar, parecían estar en un castillo, pero… ¿qué hacía exactamente él ahí? «Sargento» escuchó y trató de hacer que las imágenes fueran claras, en vano. «No he visto a la mayor» su cabeza siguió doliendo, ¿enserio, qué era eso? No entendía, sólo sabía que el dolor se había más y más fuerte… «Sargento… Le—»
—Eren. —La voz de Levi lo atrajo de nuevo a la realidad, dejó de ver aquello, su cabeza dejó de doler y el murmullo que escuchó era sólo el de la gente y ya no parecía molestarle. Tomó aire, se sintió como si hubiera sido transportado a otra época.
¿Qué había sido eso?
—¿Estás bien?
Asintió un par de veces y fue hasta que se sintió completamente bien que le sonrió a su acompañante. —En verdad, estoy bien. —Pero eso no pareció menguar la preocupación de Levi. Eren estaba seguro de que era capaz de sacarlo del teatro y llevarlo al hospital sino fuera porque las luces finalmente se apagaron y salió a presentarse el director.
Al salir del teatro Eren no pudo parar de decir que le habían encantado las canciones. Sin duda alguna no se arrepentía de haber ido; había sido una sensación única y emocionante. Él amaba la música y no conocía a nadie que no lo hiciera; se le hacía increíble cómo miles de sensaciones podrían plasmarse en un papel y que estás tomaran aún más vida gracias a los instrumentos. Miró el cielo con fascinación, el firmamento siempre era un buen escenario para que la inspiración llegara de golpe. Sonrió más abiertamente, sin duda alguna había sido un gran día y había podido olvidar sus preocupaciones por el momento.
Su acompañante también se veía más relajado, Levi no le había vuelto a preguntar sobre lo que le había pasado y eso Eren lo agradeció, porque tampoco sabía qué era lo que le había pasado. ¿Qué había sido eso? No lo sabía y ni siquiera podía pensar que su mente estaba jugando con él porque sospechaba que no era así. ¿Tal vez él había olvidado algo importante?
Miró su reloj finalmente y entonces reparó en qué era tarde y en qué no había llegado a la pequeña reunión con Armin y Mikasa. Quiso golpearse contra uno de los posters de luz, mañana tendría que pedirles perdón a sus amigos. Pero el tiempo se le había ido volando.
—Éste día fue divertido —dijo finalmente, rompiendo el silencio—. Me divertí mucho.
Levi asintió y ambos siguieron caminando. Eren amaba caminar y el departamento de su tía no estaba tan lejos y la compañía de Levi le agradaba de cierta forma así que ese pequeño recorrido no le molestaba para nada. Desvió un poco la mirada y fue entonces que chocó contra alguien más. Estuvo a punto de caer, pero la mano de Levi en su cintura lo retuvo y por puro impulso sostuvo la mano femenina evitando que ella también cayera.
—Lo siento… —la chica bajó la mirada, guardando su celular en su bolsa y dándole una idea a Eren de por qué habían chocado. Sólo observó el cabello rojo con curiosidad—… Iba distraída y yo… —la chica calló, mirándolo a él de manera curiosa y entonces le quitó los lentes y el gorro, Eren se alarmó.
—¡O-Oye!
—¿Eren? —Ella miró los ojos aguamarina—. ¡Eres tú! —En ese mismo momento ella le hecho los brazos al cuello—. ¡Oh, cuánto tiempo sin verte!
—¿Eh? —El castaño se mostró demasiado desconcertado y fue incapaz de corresponder el abrazo.
—¿No me recuerdas? —La chica se separó, parecía desilusionada—. Soy Isabel, nos conocimos en la casa hogar —aclaró y al ver que él no reaccionaba, se cruzó de brazos—. Soy tu hermana gemela, tonto.
La mente de Jaeger pareció procesar todo eso. —¡Ah! —Atrajo el cuerpo femenino hacía él—. Lo siento, Isabel. Cuánto tiempo.
La chica le volvió a abrazar.
—Te extrañé, hermano gemelo.
Levi miró la escena y frunció el ceño. Una parte de sí le decía que la aparición de Isabel no era nada bueno.
Continuará.
Asdfghjklñ. El capítulo más largo (hasta ahorita) cabe mencionar que me encanta shipear a Eren con medio fandom xd (?) Creo que se nota un poco. ¡El drama empieza aquí! Sí, Isabel va a ser "la piedra en el zapato" de Levi. ¡Es qué Isabel es tan linda! No me imaginaba a alguien más linda para el papel. ¡Además de que Isabel y Eren juntos se ven tan lindos! Me encantan:3
¡Muchas gracias por los reviews y la buena aceptación! Igualmente a los que agregan a alertas y favoritos, pero sin duda alguna los reviews hacen felices a las autoras y a su servidora sobre todo:3.
¡Saludos!
