¡Eh vuelto!

Algo tarde para mis preparativos iniciales, pero estoy aquí más tarde que temprano.

En fin, no saben cuanto me tomo terminar este capitulo, pero me gusto el resultado, así que estoy satisfecha.

Nos leemos abajo gente hermosa


DISCLAMER: Vocaloid no me pertenece, de lo contrario habría mucho RinxLen, GumixGumo y MikuoxMiku. Y para su sacrilegio algo de LenxGumi


La elección

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IV

Erase una vez…

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Parte I

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Sus ojos se deslizaron de arriba abajo por la silueta femenina detallando sin ningún descaro las piernas envueltas en las medias oscuras, unas blancas y torneadas piernas que apenas dejaban a la vista un poco de piel antes del inicio de la corta falda, la mirada zafiro fue subiendo lentamente hasta encontrarse con una cadera proporcionada, una cintura estrecha seguida de unos pechos que saltaban a la vista, un fino cuello y el rostro angelical de Riliane Dankworth, quien en ese momento lucia algo contrariada, sus grandes ojos revelaban algo de incomodidad mezclada con vergüenza.

Una sonrisa perezosa apareció en el rostro de Rinto a la vez que se apoyaba en el marco de la puerta, los brazos cruzados y una actitud bastante despreocupada.

—Riliane —habló provocando en ella un pequeño sobresalto que le causo gracia —, hace tiempo que no te veía por aquí

Tardo un momento para poder contestar adecuadamente. Sus alarmas internas sonaban ruidosamente en su interior dejándola algo aturdida, todo en lo que podía pensar era en salir corriendo tan rápido como sus inútiles pernas de gelatina le permitieran, en especial al tener a Rinto Kagamine con esa sonrisa terriblemente atrayente en sus labios. Sí, Rin no negaba que el chico era atractivo, tenia facciones que dejarían sin aliento a cualquier chica, era rubio y con ojos azules para rematar, el típico prototipo de príncipe azul; Una sonrisa que estaba segura que si sus compañeras vieran dirían que esa era la autentica Moja bragas, y esa mirada hipnótica que la dejo la primera vez a su completa merced. Sí, Rinto tal vez podría ser del tipo que a ella le gustara, pero algo entre ambos nunca sucedería, no lo permitiría.

—Buenas tardes —saludó controlando su voz para no titubear, algo le decía que si Rinto olía su miedo e inseguridad se le lanzaría tal fiera sobre pobre gacela —, sí bueno, he estado algo ocupada

Rinto enarco una ceja ante la elaborada respuesta.

Sabía perfectamente que lo había estado evitando a propósito. Varias veces la había encontrado echando vistazos rápidos a la casa antes de pasar por ahí, incluso cuando regresaba del trabajo se precipitaba hacía su propio hogar como si fuera el único lugar seguro, cuando Lenka asistía a la casa de la chica para hacer los deberes esta se mostraba renuente a acompañarla más allá del portón de la casa, incluso al menor rastro de la presencia de los hermanos ella fingía demencia y salía despedida como si el mismo infierno la siguiera. De alguna forma la comprendía, después de todo él había podido ver esas reacciones de primera mano, aunque a cierta distancia, siempre atento a esas miradas furtivas para comprobar su ausencia y los escapes estratégicos que empleaba cuando su hermana mencionaba el té.

—¿En serio? —atacó directamente, sin rodeos y dejándola desarmada y vulnerable al primer golpe —, a mi me parece que me estas evitando

Touché.

Las mejillas antes blancas como porcelana adquirieron un tono carmín, Rin llevó sus manos a su boca para cubrir el gesto avergonzado con la excusa del frio.

La mirada azulada de Rinto la observaba de forma profunda, casi atravesándola como lanzas de frio hielo. Sintió ganas de retroceder intimidada por tan penetrante y fija mirada, pero se obligo a mantenerse en el miso sitio. Él se inclinó en dirección a ella con una sonrisa autosuficiente, Rin era fácil de leer, era tan transparente como el agua, todo se mostraba escrito en su rostro; Ella se tiro para atrás haciendo espacio entre ellos, completamente agobiada por la situación.

—No lo has rebatido ¿Acaso es verdad? —indicó con gesto serio

Rin negó inmediatamente, estaba mintiendo, pero eso él no tenía que saberlo.

Algo dentro de ella se removió como cuando Len hacía una que otra pequeñez que la molestaba, solo que esta vez no tenia que morderse la lengua o contenerse para no causar miradas confundidas y preguntas incomodas de sus amigos. Inevitablemente las palabras salieron de sus labios sin siquiera haberlas procesado correctamente, tal vez era un mecanismo de autoprotección o defensa anti-Kagamine, no lo supo con exactitud

—Por favor —advirtió en tonó mordaz y burlón sorprendiéndose ella misma de ello —, no seas tan ególatra, el mundo no gira a tu alrededor

El ojiceleste guardo silencio, su mirada fija en ella por eternos segundos que la dejaron terriblemente expectante, incluso se había arrepentido de dejar escapar aquello de su fuero interno, estaba segura que Rinto no tardaría en echársele encima. Para su incredulidad él sonrió y acerco su rostro nuevamente a ella de forma peligrosa. Esa Rin era de su agrado, el verla dócil y avergonzada era un disfrute visual, pero tenerla con las garras al descubierto era provocativo.

—No, no lo hace —respondió dejando escapar su aliento cálido sobre el rostro femenino, Rin lo miro estupefacta, cosa que le divirtió pero no demostró —. Quiero besarte —afirmó dejándola pálida como la nieve

Su mano fue a parar a la cintura de Rin deteniendo el movimiento de esta ante esa última palabra, sus dedos encajados en la cintura femenina en un agarre suave pero firme para que no escapara. La vista celeste clavada en los labios de ella, ansiando e imaginando el contacto suave y cálido. Más sin embargo, unas manos bloquearon su avance, el tacto frio le hizo darse cuenta que era la propia Rin quien lo alejaba en un insistente empujón

—¡Vengo a ver a Len! —se apresuró a decir apretando los parpados fuertemente y retirando el rostro en otra dirección

La vergüenza la dominaba, la Rin valiente se había ido tan pronto como apareció. Había sido su última alternativa escudarse con el mediano de los hermanos, pero era necesario para quitarse de encima a Rinto, este la dejo en libertad tan pronto ella calló.

—¿Len? —inquirió con desdén y un extraño tono de voz que ella no supo reconocer

—Sí, Len —repitió bajo los ojos misteriosos del Kagamine. No lucia complacido con sus palabras, su repentino silencio la dejo nerviosa — ¿Puedo pasar?

No recibió respuesta, Rinto se movió dejando espacio suficiente para que pasara, cosa que hizo insegura. La casa Kagamine no era su lugar ideal para pasar una tarde, en especial teniendo bajo el mismo techo a Rinto y a Len. Cuando Rin apenas hubo avanzando unos pasos hacia el interior el brazo del rubio corto su camino, ella elevo la vista interrogante, el rostro de Rinto estaba nuevamente sobre ella, terriblemente cerca

Rin contuvo el aliento

¿Es que acaso no conocía lo que era el espacio personal? ¡Por Dios!

Los escasos milímetros desaparecieron dejándola completamente tensa, Rinto era un cazador, de eso estaba segura. Sintió la respiración del chico en su oreja haciéndole cosquillas y provocándole ligeros estremecimientos

Ich will nicht zu ihm gebe (1)—vociferó con voz ronca y aterciopelada Dankworth quedo muda ante el comentario, realmente no podía entender lo que le había dicho, ella solo dominaba el ingles y un poco el italiano, pero nada más. Era alemán, de eso estaba segura, pero el significado era todo un misterio.

—Rin —el tono poco amigable le indico rápidamente de quien se trataba. A unos metros más adelante, en las escaleras, Len los observaba

Ella al igual que Rinto miró en dirección al rubio menor al verse en su compañía, los hermanos intercambiaron una mirada silenciosa y significativa que Rin no paso por alto, algo le decía que había escuchado lo dicho, su mirada se lo indicó cuando la miro enfadado. Para su sorpresa Rinto le permitió avanzar hacía él, quien apenas noto que ella se acercaba comenzó a subir las escaleras sin siquiera mirar si lo seguía.

Rin tuvo que correr para alcanzarlo. Se suponía que era su invitada ¿No debía tratarla mejor? Frunció el ceño, el día que Len la tratara de forma amable sería el fin del mundo. Atravesaron el corredor de la planta alta sutilmente decorado con pinturas y uno que otro mueble con objetos decorativos hasta una de las puertas del lado izquierdo. No le quedó ninguna duda de a quién pertenecía la habitación cuando se vio dentro de ella. Su vista recorrió el cuarto curiosa, todo lo que conocía de Len era su trato distante, el humor cambiante y lo descarado que podía llegar a ser, ni más ni menos, y para su franqueza, no deseaba conocer nada más de él

Los muebles eran de color oscuro con ese aire moderno de las formas diversas, pero sin perder lo clásico de la madera pulida. Un librero se alzaba a un costado de la gran cama y se deslizaba por sobre esta de forma práctica y armoniosa dejando espacio a estantes repletos de libros, CD's y videojuegos, del otro lado una pequeña mesita de noche albergaba un lámpara de pantalla blanca y un despertador digital. Frente a la cama un escritorio con un computador portátil y algunos objetos de tipo oficina reposaban, incluso tenía una pantalla plana con el más reciente equipo de videojuegos y sillones puff. Una que otra fotografía estaba dispuesta en los muebles o en la pared, en su mayoría de Len acompañado de —los que Rin suponía— eran sus amigos y con Lenka, ninguna de Rinto. Por un momento se sintió tentada a preguntar acerca de las fotografías, pero prefirió guardar silencio y tomo asiento en la orilla de cama, en la espera de que el rubio agregara algo, cosa que no hizo.

Rin soltó un suspiro al ver que se mantenía mudo y con la vista fija en ella, sus cejas peligrosamente inclinadas en gesto de desaprobación ¿Qué rayos le sucedía? Ella no había hecho nada malo. Se quito el abrigo algo inquieta, sabía que no debió ir a esa casa.

—Muy bien Kagamine, terminemos con esto —habló llamando la atención del aludido. Inevitablemente cruzo los brazos y adopto una actitud defensiva, no podía bajar la guardia al estar en la boca del lobo —, solo elijamos el titulo, yo hago la primera parte y tú la otra. Te la enviaré por correo para el producto final

Len frunció aun más el ceño, todo lo que Rin creyó humanamente posible, era notable su inconformidad

—Detente ahí princesita —advirtió haciendo especial énfasis en la última palabra, Rin hizo un mohín con los labios ante el apodo, odiaba con todo su ser aquella palabra —. No. 1, el trabajo es en equipo; no. 2, nada de una parte tú y otra yo, lo haremos juntos; no. 3, si no cooperas me encargare de que no tengas nota en el trabajo

La sonrisa de satisfacción de Len no se hizo esperar al ver el rostro indignado y enfadado de Rin, incluso a esas alturas sus enojos parecían los de una chiquilla con las mejillas coloradas, los labios fruncidos y torcidos a un lado, y el leve ceño fruncido

—No te atreverías —sabía que aquello era una estupidez, no estaba de acuerdo con esos métodos de extorción, no obstante, algo le decía que no era un hablador, y las palabras del rubio ante su duda se lo confirmaron

—Pruébame

Un minuto de silencio les procedió, Rin intentando contener el enojo burbujeante dentro de ella y Len disfrutando de sus expresiones contenidas, picarla era muy sencillo

—Bien —masculló enfurruñada.

Solo era un trabajo, después de eso ya no tendrían que volver a tratar tan directamente el uno con el otro, eso la animo. Mientras más rápido comenzaran más rápido terminarían

—¿Algún titulo que tengas en mente?

Len elevo la vista en señal de pensamiento. Existían varios libros que había tenido la dicha de leer, por ejemplo: El príncipe de Maquiavelo e incluso la Odisea, sin embargo, dudaba que Rin hubiese tocado esos libros en su vida. Lo mejor sería elegir algo simple

—Ninguno en especial, mi repertorio es extenso —indicó encogiéndose de hombros —, el tuyo lo dudo

Rin juraría que una vena salto en su sien ante esa suposición. El que fuera modelo no significaba que fuera una descerebrada, ella leía, no mucho, pero lo hacía, su padre le había inculcado el gusto por lo libros, incluso en su infancia conoció títulos como el viaje al centro de la tierra y ochenta días alrededor del mundo

—¿Ah sí? —Inquirió con voz calmada y apoyándose despreocupadamente sobre la cama, sin embargo, sus ojos demostraban enojo e irritación —, dime alguno

No lo pensó mucho, los títulos de libros no eran un problema para él

—El retrato de Dorian Gray

Rin dejo ver un sonrisilla ante la mención del clásico, él por su parte se sintió curioso por el gesto

—Inicio bien, tenía un poco de todo, pero al final fue demasiado narcisismo para mi gusto —comentó recordando la trama del libro, incluso la muerte de Sibyl Vane aun le parecía una desgracia —, pero parece que va bien contigo

Kagamine no podía negar que eso no se lo esperaba, suponía que ella se había dedicado a la lectura de la literatura moderna como esas novelas juveniles tan conocidas, aun recordaba la epidemia que se desato con los libros de Stephenie Meyer, fue su dolor de cabeza por un par de años

—Verónika decide morir —algo de Paulo Coelho sería suficiente para desarmarla, Oscar Wilde era demasiado básico

—Un claro problema de vacío existencial —cuando ella hubo leído el libro sintió algo de empatía por la protagonista, en especial porque ambas compartían cierta similitud en su vida, pero Rin aun no sufría esos problemas de cuestionamientos existenciales —. Siento pena por ella al creer semejante mentira

—Orgullo y Prejuicio —Ella le miro divertida y burlona, Len no tardo en dar con la razón de ello, se sintió algo incomodo ante el pensamiento —. Sí ya sé lo que vas a decir: "Solo lo leen los que buscan un esposo/a" Pero antes de que comentes algo ingenioso déjame decirte que estoy seguro que también lo has leído —acusó entornando los ojos

—No lo negaré —se limitó a decir antes de enfrascarse en la trama del libro —. No sabes cuánto espere que Jane y Bingley estuvieran juntos —prosiguió con ligero aire enamoradizo e ilusiones de romance, pero fue reemplazado rápidamente por frustración —, Lizzie por otra parte era una obstinada de lo peor.

Bien, Len estaba siendo callado por ella sin ningún problema, la mejor arma a usar cuando se trataba de su tipo detestable de persona

—Cien años de soledad

—Realismo fantasioso, aunque demasiados nombres y generaciones para recordar como Las brujas Mayfair de Anne Rice —comentó encogiéndose de hombros y dando por finalizado su pequeño round de lectura.

Era claro que la heredera Dankworth no era nada inculta, conocía clásicos de clásicos. El sonido de ligeros y pausados aplausos llamó la atención de Rin, Len la reconocía como una lectora de calidad, eso le produjo una extraña sensación de logro.

—Bien, me has sorprendido. No lo negaré —las manos del chico fueron a parar al escritorio y tomo una de las hojas que se encontraban ahí, su cuerpo apoyado sobre la superficie —; de acuerdo a las instrucciones debemos elegir un titulo y hacer un reporte de lectura del libro y la biografía detallada del autor y su obra

Rin asintió, si no mal recordaba tenían cerca de un mes para entregar el proyecto, aunque debían presentar avances semanales al profesor. Cuatro semanas trabajando con Len, vaya que la emoción no la dejaba en paz —nótese el sarcasmo

—Pet sematary —sugirió ganándose un enarcar de ceja del rubio — ¿Qué? No es como si no hubiera leído a Stephen King y tu tampoco —se justificó señalando un par de libros cuidadosamente escorados, el diseño era inconfundible para ella, después de todo también tenía una copia

—Entonces será Pet sematary —apoyó haciendo una anotación en el borde de la hoja —, supongo que es influenciado por la época del año —comentó distraídamente

Rin soltó un suave sonido afirmativo mientras su vista paseaba por la habitación nuevamente, esta vez poniendo mayor atención a los objetos. Mientras ella se dedicaba a admirar la habitación de Len, él la admiro a ella. Sus cabellos rubios caían sobre la cama y su moño tan representativo aun estaba ahí, tal cual como en la infancia. Fue entonces que Len fue repentinamente consciente de que la tenía ahí, a solas en su habitación. Ni Lenka ni Rinto entrarían en sus dominios y ella estaba prácticamente servida en bandeja de plata en la cama. Su pose defensiva de un principio había desaparecido, ahora sus manos estaban apoyadas a sus costados mientras su cuerpo se inclinaba un poco para poder apreciar mejor unas muñecas Matryoshka que le había regalado un viejo amigo. Ella al igual que él había crecido en múltiples aspectos, era eso mismo lo que despertaba en él un impulso de presionarla, llevarla al límite, ver sus diferentes facetas, todo con tal de comprobar cuanto había cambiado tanto física como emocionalmente. La infancia era un recuerdo difuso, todo lo que alguna vez llegaron a construir ya no existía, lo mismo iba para con su hermana y el propio Rinto. La pequeña Riliane había desaparecido desde aquello, los Kagamine eran conscientes de ello.

—No crees que estas actuando muy confiada

Rin dirigió su atención a Len, no por sus palabras, sino por el extraño tono de su voz. Algo había cambiado, una de las facetas de él se estaba presentando. Ambas miradas se encontraron, ahí estaba otra vez esa mirada helada y paralizante, tan propia de los chicos Kagamine, el rostro serio de Len no le dio buena espina

—Estas en la habitación de un chico —comentó mientras se acercaba a ella con paso lento y firme, similar a un lobo cuando intentaba acorralar a su presa —, sentada en la cama y ofreciéndote completamente a disposición de quien quiera tomarte —su voz ahora ronca y sugestiva hizo que Rin retrocediera un poco intimidada al recordar su primer contacto nada grato

En dos zancadas a travesó la habitación y sus manos fueron directamente a los hombros femeninos imprimiendo presión en ellos. La cabellera dorada se extendió por toda la cama tan pronto Rin se vio recostada y prisionera entre el cuerpo del Kagamine, sus ojos se agrandaron al ver el rostro de él sobre ella, las manos masculinas estaban a sus costados y sus rodillas presionaban sus piernas para mantenerlas juntas y que no lo golpeara con un rodillazo certero.

—¡Quítate de encima! —Ordenó hastiada de las libertades que se tomaba para con ella, empujo su pecho pero no se movió ningún ápice —, si no te mueves gritaré —amenazó cuando las manos masculinas se dirigieron hacia su cuerpo y acariciaron su cintura hasta subir a uno de sus brazos y llevarlo arriba de su cabeza

La mirada zafiro de Len estaba clavada en su rostro, atento a los rasgos de ella, a sus gestos y expresiones consecuencia de la situación.

—Grita —la animó tomando su mentón y elevándolo hasta tenerla sometida, tal y como le complacía. Su garganta quedo expuesta dejando ver parte de la cadena de oro que usaba, Len notó aquel detalle, pero prosiguió su labor depositando un suave beso en el inicio de su cuello que le provoco escalofríos y una extraña sensación que prefería no nombrar.

De alguna forma se sentía diferente a la primera vez, pero eso no significaba que Rin lo quisiera aun cuando su cuerpo reaccionara a su toque, por ningún motivo dejaría ver que Len si era capaz de producir en ella esas reacciones. Se removió inquieta tratando de frenar la situación, e incluso zafo su mano del agarre masculino, pero todo esfuerzo se vio interrumpido cuando notó que el rostro de él descendía hacia el suyo propio, su mirada oculta por su cabello, sin intenciones de detenerse. Rin cerró fuertemente los ojos esperando el contacto inevitable, incluso su pecho dejo de moverse al contener el aliento, pero nada sucedió.

La respiración de Len golpeo su cuello haciéndola estremecer involuntariamente, ella era sensible a esas acciones en el pasado y por supuesto ahora. Cuando su vista se enfoco se dio cuenta de que el rostro masculino estaba enterrado en el hueco de su cuello, sus cuerpos rozándose, aunque no del todo.

—¿Creíste que te besaría? —se mofó.

Aun cuando Rin no lo viera podía sentir una sonrisa abriéndose paso en su tacto, los labios masculinos presionados sobre el cuello de ella de tal forma en que pudiera sentir el movimiento y el aliento caliente golpeando su piel de manera intima. Aquello causo que su corazón se acelerara, de alguna forma se sintió en un deja vú. Una situación similar se le vino a la cabeza: un chico rubio junto a ella en igualdad de condiciones, lo único diferente era que en aquel tiempo ella realmente quería lo que estaba sucediendo.

—Princesita, déjame decirte que no eres ni la primera ni la ultima con la que eh hecho esas y estas cosas —habló al notar que ella permanecía callada. Lo usual era que le gritara e intentara golpearlo, no quedarse como piedra

Esperaba todo, más no el que Rin deslizara sus delgados brazos por su torso en un abrazo silencioso. Ella lo atrajo hacia sí y lo recibió paseando sus manos por su espalda de forma pausada y suave. Len se tensó ante la caricia repentina, los dedos de ella subieron hasta su omoplatos y presionaron suavemente sus hombros dejándolo estupefacto y algo contrariado

Se retiro del calor del cuello femenino hasta quedar rostro con rostro, tentadoramente cerca, aterradoramente atraído hacia la imagen de tenerla bajo él, tan dispuesta como nunca lo había imaginado y siendo ella quien voluntariamente lo siguiera. La mirada zafiro que Rin le daba era digna de tatuar en su memoria, aquellos ojos lo miraban con anhelo y a la vez con reproche, con deseo y repulsión. Len se vio inclinarse nuevamente hacía ella, pero esta vez dispuesto a tomar los labios que se le insinuaban apetitosamente a escasa distancia. Si ella lo deseaba no podía negarse…

Las manos de Rin se deslizaron a las mejillas del Kagamine, sosteniéndolas delicadamente, sus alientos entremezclándose de forma embriagante.

Entonces ella lo detuvo.

El delicado agarre se volvió fuerte, impasible para sorpresa del chico, Rin lo alejo de un empujón lanzándolo a un lado de la cama. Su ropa estaba algo arrugada, pero ese no era el problema mayor, el conflicto principal era el simple acto de tratar de usarla para satisfacer sus necesidades masculinas. De un solo movimiento se incorporo y se lanzó sobre Len apresando sus piernas con sus muslos, tal cual él había hecho momentos atrás. La mirada azul de Rin mostraba toda la furia posible de revelar y una extraña llama se retorcía en sus orbes anunciando una tempestad cercana

—No vuelvas a hacer algo así —advirtió en un siseo digno de una serpiente a punto de lanzarse al ataque —, no soy un juguete que puedes usar cada vez que quieres desahogar tu calentura —escupió entrecerrando la mirada.

Len lucia auténticamente sorprendido al ver su audacia de invertir los papeles, incluso la repentina actitud adoptada le causo gracia, pero prefirió no mostrarlo. Rin estaba cerca de su límite, no deseaba ver de lo que era capaz cuando era llevada a los extremos, aun.

Se inclino sobre él lentamente, el enojo era palpable, Len sabía que estaba jugando con su orgullo y con un fuego peligroso, pero eso era lo entretenido de jugar con lo que no se debía.

—Y otra cosa —apuntó de forma baja y como si fuera un secreto que no deseaba que nadie escuchara. Los cabellos rubios se deslizaron a ambos lados de su rostro envolviéndolos en una cortina de aislamiento con el mundo exterior —, no me llames princesita

Sin nada más que agregar se separo del chico tan rápido como lo había abordado y bajo de la cama acomodando su ropa y su cabello que para ese momento estaba todo revuelto. Tomo sus cosas y sin dedicarle una última mirada salió de la habitación dejando a un Len tendido en la cama con las extremidades extendías y conteniendo una sonrisa divertida.

No todos los días podía ser testigo de la personalidad pasiva/dominante de Rin.

—o—

—¿Una fiesta de disfraces?

Rin asintió con una sonrisa ante las palabras de Miku y las miradas curiosas de sus amigos

—El desfile será mañana, la fiesta es después —avisó bebiendo un sorbo de su jugo, había decidido comunicar la noticia en el almuerzo para que también los chicos escucharan sobre ello —, me parece que es en el Meltdown

Todos a excepción de los hermanos Kagamine lucieron emocionados con la noticia

—¿Qué es el Meltdown? —preguntó tímidamente Lenka

—Es el antro de moda más exclusivo de todo Tokyo —respondió Gumi extasiada con la idea de fiesta, disfraces y música en vivo —, no solo se presentan DJ's, sino que también llevan bandas en vivo para tocar

—Eso suena entretenido —comentó el Kagamine mayor sopesando la opción

Desde que habían llegado a Japón no habían salido de fiesta, en especial por estar pendientes de la mudanza, los papeleos y trámites pertinentes. Incluso aun habían algunas cajas que no habían desempacado

—¿Podemos ir Len? —inquirió su hermana mirándolo con ojos de cachorrito.

Lenka a diferencia de sus hermanos tenia menor libertad de hacer y deshacer lo que quisiera, en especial al tener a dos hermanos tan protectores como lo eran Rinto y Len. Debía admitir que en ciertas ocasiones le agradaba, pero en otras eran un dolor de cabeza. El grupo de amigos presto mayor atención a la charla familiar, nadie estaba enterado de que literalmente la rubia debía pedir permiso para ir a un club nocturno

—Por favor —suplicó al ver que Len hacia esa mueca de duda que seguramente no tardaría en volverse en una negativa —, tú también vendrás, estaremos juntos —añadió llevándose la victoria al bolsillo

—Está bien —suspiró al ver el jubilo en Lenka.

Eran mellizos, sí, pero eso no quitaba el hecho de que ella era su hermanita, y que si algo le llegara a suceder tanto su padre como Rinto se encargarían de hacer su vida un infierno, literalmente.

—¡Entonces todos iremos! —Declaró animada Miku la vez que abrazaba a Rin, obviando la mirada de desaprobación de su primo al monopolizarla —; ¿De qué te disfrazaras? Estaba pensando en un bonito disfraz de coneja —comentó ganándose una mirada horrorizada de la rubia y el pulgar en alto de Kaito

—¡Mejor un súcubo! —intervino Gumi en la conversación. Rin tenía dos amigas bastante extrañas en gustos —, un poco de cuero y algo de estilo bondage no te vendría mal

—¿Bondage? —Lenka no entendía a que se refería con eso, sin embargo, los chicos sí. Cuerdas, cuero y juguetes sexuales sonaba caliente y tentador

—¡E-Ey! Hablas como si fuera una cosplayer —se defendió hundiéndose en su asiento avergonzada, estaba segura de que Mikuo y Kaito ya habían hecho volar su imaginación ¡sus rostros los delataban! Incluso Len parecía estarlo meditando —, no les hagas caso Lenka

—¿Por qué no? —Gumi cuestionó haciendo una mueca de disconformidad ante la negativa —, si lo ves desde un punto de vista eres similar a una cosplayer. La mayoría de tus fans son hombres que seguramente disfrutan usando tus fotografías en traje de baño —indicó antes de quedar sorna por el chillido de Rin ante sus palabras

—¡No digas más!

Dankworth estaba en conflicto, no sabía si avergonzarse o simplemente lanzarse sobre Gumi para coser esa boca suya. A veces hablar con ella era agotador, tanto física como mentalmente. No fue sorpresa encontrar el que Kaito apoyara la noción de Gumi, incluso su novio se estaba conteniendo para no seguir dándole cuerda. Len por otra parte le decía a Lenka que no prestara atención a la plática y que no se dejara vestir por las otras dos chicas

—Gumi —censuró Mikuo al ver que la chica estaba dispuesta a defender su punto, esta se encogió de hombros y soltó una risita de quien ah sido encontrado culpable de una travesura

—Solo piénsalo —dijo dando paz a la pobre Rin, aunque no le duro, la peliverde se inclino hacia ella y Miku y con voz baja agregó —. Sé de una tienda que vende el vestuario

Miku solo se limito a reír mientras Rin pasaba la mano por su rostro en señal de derrota, tenía una suerte de los mil demonios.

—Para su información Mayu hará mi disfraz —murmuró recuperando la tranquilidad—, será el mismo que usaré en la pasarela. Promoción de su línea, supongo

Sus amigas bufaron ante la imposibilidad de vestirla ellas mismas. Cosa que Rin agradecía desde lo más profundo de su corazón, al menos tendría un disfraz medianamente normal, aunque esas esperanzas no eran exactamente un alivio, después de todo Mayu era conocida por ser una diseñadora algo excéntrica.

—o—

Los sonidos de pasos, voces y música ambiental eran en su mayoría los que predominaban. Tras bambalinas y entre cajas y carritos transportadores de ropa se encontraban varias personas corriendo de un lado a otro mientras otras preparaban los vestuarios a usar. Un grupo de chicos se encontraban sentados en un área llena de luces y espejos mientras eran maquillados y peinados. Entre ellos destacaba la cabellera rubia de Riliane, quien en ese momento estaba siendo maquillada por Ann y peinada por Mako, su equipo personal de estilistas. Sonika permanecía algo alejada del ajetreo, atenta a lo que se llevaba fuera del espacio destinado al set.

A pesar de no estar verdaderamente atenta a lo que sucedía en el exterior estaba segura de que sus amigos tal vez ya habrían llegado, el sonido detrás de las paredes falsas se lo decía junto al repentino movimiento acelerado de los organizadores para tener listos a los modelos

—Vaya, no esperaba verte por aquí Dankworth —saludó una chica de cabellera rojo fuego y mirada carmesí, la sonrisa que portaba no era del agrado de la rubia, para ser más exactos nada de ella era de su agrado —, pensé que Mayu elegía a sus modelos con estándares tan altos como sus diseños, pero parece que me equivoque

—También me desagrada verte Cul —respondió indiferente al comentario final —. Si te eligió como modelo deberías saber que sus exigencias son mínimas esta vez —agregó infundiendo enojo en la pelirroja —, después de todo es la primera vez que te invita a su pasarela

—Tú, niña malcriada del… —Cul apretó los dientes y avanzó algunos pasos hacia la rubia dispuesta a todo, pero una mano enfundada en un guante negro la detuvo

Cuando los ojos rabiosos de la chica buscaron envenenados al pobre diablo que se cruzo en su camino se encontró con el rostro calmo de Mayu, quien estaba revisando los disfraces en busca de la perfección. Cul se tuvo que aguantar el deseo de agarrar a Rin de los cabellos al ver que la joven diseñadora de modas la observaba con desaprobación

—Señorita, debo recordarle que esto es una pasarela, no un vulgar ring de pelea —dijo autoritaria.

Cul guardó silencio conteniendo su fastidio y asintió.

La de ojos dorados le tendió una bolsa bastante grande y la mando a cambiarse para verificar que el vestuario estuviera a la medida. Cul obedeció, no sin antes enviarle una mirada mortal a Rin que ella regreso.

—Rin-chan, es impropio de ti esa actitud —apuntó Mayu con voz suave, el rostro ligeramente inclinado y su mano sosteniendo su barbilla

—Lo siento Mayu —respondió al ver que Ann había dejado de aplicarle el lápiz labial y daba los últimos toques a su rostro —, no volverá a suceder

Mayu negó ligeramente a la vez que sonreía, el gesto era simple, pero en Mayu todo lucia tan elegante y refinado

—No te preocupes por ello —comentó acercándose a la rubia y tomando sus manos entre las suyas —, solo traten de llevarse bien ¿sí?

Rin dudo un momento antes de asentir. Por ella no había problema, sin embargo, Cul era otra cosa. Ella la odiaba, lo sabía desde el primer día en que se conocieron, incluso había tratado de dejarla mal en los desfiles que compartían y no dudaba que este fuera diferente.

Tan pronto se puso de pie Mako la guio a los cambiadores, ahí le paso su disfraz y le ordeno cambiarse tan pronto como le fuera humanamente posible. El evento estaba a punto de iniciar y Mayu aun no revisaba que tal le había quedado.

Cuando saco el vestuario de la bolsa se dio cuenta inmediatamente de que Mayu se había esmerado bastante. Era hermoso, perfecto.

Sin más preámbulos se deshizo de sus ropas holgadas y se puso el conjunto con todo y los accesorios, que tenía a mano. Tuvo que pedir ayuda a Mako en pequeños aspectos, pero en su mayoría había sido fácil de poner y lo encontró cómodo. Una vez lista fue llevada ante Mayu, quien inspeccionó críticamente su propio diseño, sus ojos dorados recorrieron la figura de Rin de pies a cabeza, incluso la hizo darse una vuelta completa para apreciarla mejor desde todas las perspectivas.

—Perfecto —aprobó emocionada.

Sonika junto a Ann y Mako sonrieron satisfechas, después de todo era su Riliane quien modelaba tan simple y hermoso conjunto.

La música en el exterior comenzó a variar un poco, indicio evidente de que la mayoría de los invitados ya habían arribado, incluyendo a Mikuo, Miku, Gumi y Lenka. Rin se preguntó si ellos ya vendrían disfrazados, aunque eso era tan probable como no. Existía una hora de por medio para la fiesta en el Meltdown.

Paso su mano por el cabello ahora ondulado tratando de entrar en calma, no era la primera vez que estaba en un desfile y tampoco sería la última, no obstante, siempre se sentía nerviosa al estar cercana su presentación. En las sesiones de fotografía todo era diferente, ahí los errores podían corregirse, en un evento en vivo un error lo era todo.

Inhalo y exhalo suavemente hasta que se vio tranquila.

Se acerco a la salida que daba a la pasarela para poder confirmar que tanto se había llenado el lugar, el número de personas no la aterro, no cuando diviso en la primera y segunda fila a su grupo de amigos. Mikuo y Miku estaban discutiendo, ambos peleando por una cámara digital, a su lado Len platicaba con Kaito, ambos tenían en sus manos los móviles —¿Por qué eso no le sorprendía? —, detrás de ellos Gumi y Kuroneko parecían atosigar a la pobre de Lenka, quien trataba de alejarse disimuladamente. La imagen la lleno de confianza, si ellos estaban ahí solo tenía que fingir que todo era relativamente similar a los almuerzos en la academia.

—¿Encontraste algo interesante zorra? —inquirió Cul a sus espaldas

Rin rodó los ojos y se separo de su escondite.

Cul estaba ahí con las manos en la cadera y está ligeramente sacada a un costado. Su disfraz consistía en un súcubo con todo y alas, tal cual como Gumi la había descrito. Traje pequeño de cuero y algunos adornos en púas. Correas atravesaban su vientre dejando ver gran parte de su piel y sobre su pecho también las había con hebillas plateadas. El top negro estaba rasgado en algunas partes, dando una imagen seductora y peligrosa. Podría compararse con la mercadotecnia: una pequeña probada del producto para lograr su venta. Incluso la pequeña falda ajustada de reluciente material negro delineaba sus curvas y su trasero. En la pierna izquierda llevaba una correa con un pentagrama trazado de tiras de cuero y las botas altas con ligeros hacían lucir sus piernas.

—No realmente, solo buscaba a alguien

Cul enarco una ceja y sonrió malvada, sus ojos carmesí brillaron ante un pensamiento.

—¿A tú novio? —Preguntó engañosamente inocente — ¡Oh, es cierto! Olvide que te dejo por otra

Rin se limito a regresarle la mirada, no respondería a sus provocaciones, lo único que buscaba era que la sacaran del proyecto.

—¿Qué se sintió encontrar a tu amado novio en la cama con otra? —volvió a atacar con una sonrisa digna de un demonio

El impulso de levantar la mano y abofetear a la pelirroja la domino por momentos. Nadie la culparía si lo hiciera, no cuando sacaba temas tan delicados para ella, pero la voz de Mayu la detuvo. Ella le había pedido que se llevaran bien, si Cul era incapaz de hacerlo ella lo intentaría. Después de todo lo único que buscaba era rebajarla a su nivel.

Con los puños apretados y mordiéndose la lengua hasta el punto de sangrar Rin se retiro pasándola de largo. Después podrían pelear, esa noche era de Mayu.

La voz en el micrófono anuncio la tercera llamada alborotando a todos los que se encontraban aun alistando a los modelos. Ann y Mako también se mostraron atentas a los volados de la falda de Rin y acomodaron su capa y su cabello de tal forma que no se arruinara. Incluso Ann le había pellizcado las mejillas para darle algo de color. Mayu convoco a todo el personal y a los modelos en un pequeño grupo para darles algunas palabras de ánimo con su usual tranquilidad que no tardo en propagarse entre los nerviosos participantes, Defoko también se calmo a pesar de ser la persona más nerviosa en ese medio.

Rin elevo la mirada tan pronto el primero de ellos fue llamado, esa noche sería inolvidable entre creaturas de fantasía, terror y cuentos, porque era la noche del 31 de octubre, el día de Halloween.

La noche en que todo lo increíble y antinatural se podía hacer realidad.


continuara...


(1) No te entregaré a él (Alemán)


¿Qué tal frijolitos?

Como en esta pagina no puedo tener Likes, les preguntare ¿Es digno de un review?

Me esmeré ;7;

No lo digo solo porque sí, ustedes mismos compruébenlo, mis párrafos en este capitulo son más largos de lo habitual. Incluso agregue un poco de todo lo que pude, hay intimidad, peleas, bromas y algo de drama.

Drama everywhere ~

Perdón por retrasarme tanto, pensaba subirlo para el quince de este mes, o al menos tener las dos partes antes de finalizar noviembre, pero creo que no se podrá :c

Me esforzaré para terminar la otra parte pronto, palabra de pez

Si se preguntan como esta Pc hoy es simple:

¡Estoy agonizando!

Si tuviera una tumba me retorcería en ella. Soy fan tribute de la saga DISTRITOS de Susane Collins, mejor conocida como los juegos del hambre, y déjenme decirles que no eh visto Sinsajo parte I, estoy que literalmente me ahogo en mis lagrimas, incluso mi hermana ya me amenazo con spoilearme :$

Por otra parte, también soy fan de las novelas de Reki Kawahara, el muy bitch que solo hace crecer el harem de Kirito ¡El es solo de Asuna!, el caso aquí es que Rosario de la madre es uno de mis libros favoritos de él, pero esto del anime me deja colgada a pesar de ya haberme leído la novela. es tan frustrante como esperar los capítulos del manga de Akatsuki no Yona #FrikiHere

En fin, solo me desahogo un rato. No os preocupéis, no hay peligro de cortarme las venas con galletas, aun.

Muchas gracias por los reviews gente hermosa y bella, los adoro.

Sychronicity girl: Muchas gracias

Sip, Len es un zorro ;3; espero que su nivel de puto baje un poco en los siguientes capítulos, aunque lo dudo.

Uy, usaré eso de Bakaito xD

Citlalli Mildred. PL: Muchas, muchas gracias. Espero que te guste tanto para seguirlo hasta el final, perdón por abreviar tu nombre, fanfiction no me dejaba ponerlo completo

Lilliamne: Ahahahaha xD

Lo sé, Rinto es un idiota al igual que Len, es genético, pero solo en los hombres.

Len dijo que Rin sería suya, pero aun no especifica de que modo. Existen varias formas de poseer a una persona: la física, que es mantenerla a tu lado; la emocional, que es tener predominio en sus pensamientos; la carnal, que es básicamente sexo 1313; la posesión enfermiza, que creo que en este caso no se dará, creo; y la preservación, que es proteger a la persona de todo mal. Realmente Len aun no da a conocer su posición en este juego, y Rinto mucho menos.

Lo siento por usarlo antes, jejeje. Se que encontraras otro pronto xD aunque tampoco me molestaría compartir el insulto

Kiaraen Kagamine: Aquí esta tu actualización ¿Que tal? Esta vez no fue muy largo, pero espero que te guste. Pues sí, el encuentro con los hermanos fue algo de que hablar, creo xD

Fellicita: Muchas gracias, tener una nueva lectora me hace super feliz, pensé que no triunfaría mucho pues es solo un experimento, pero gracias por tus palabras.

Sip, Lenka no apareció en la escena de la casa, adivinaste xD

Guest: Muchas gracias por tu amor c:

Se que estas ahí lector fantasma, incluso a ti te agradezco las visitas aun cuando no comentas, siéntete libre de dar tu opinión alguna vez.

Nos leemos luego readers

Pc fuera