¡Hola frijolitos!
Nos leemos abajo :3
Disclamer: Vocaloid no me pertenece, lo que daría porque fuera mío. Habría mucho Kagamine couple entre otros.
La elección
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VI
Erase una vez…
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Parte III
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—Rin —saludó Lenka al verla acercarse al grupo junto a su hermano.
Sus amigos habían elegido una mesa cercana a la barra con una vista plena de la pista de baile y el escenario más adelante. Una botella de vodka y otra de whisky estaba dispuesta junto a una cubeta con hielo y varios vasos, los jugos estaban en el otro extremo.
—Chicos —Rin saludó al verlos ya dispuestos en los asientos. Como estaban contiguos a la barra tenían en su poder un par de asientos altos y los demás bajos como la mesita. Len estaba a su lado, después de haber abandonado la pista de baile ninguno dijo nada, ella porque realmente no sabía que decir o pensar con lo sucedido con Matsuda, es decir, no podía reclamarle nada al Kagamine, Matsuda fue quien había empezado y casi dado el primer golpe. Si no fuera porque ella había intervenido en ese mismo momento los estarían sacando a patadas del establecimiento.
—¿Qué era todo ese alboroto? —inquirió Kaito curioso, desde su puesto habían podido ver como un pequeño grupo se formaba para ver algo sumamente interesante.
Aparto la vista de su amigo disfrazado de vampiro, no le apetecía admitir que estaba involucrada en ello, si Mikuo lo supiera la mataría, no, más bien mataría a Matsuda y después a ella.
—Un chico hacía algo de break dance —respondió Len encogiéndose de hombros.
Rin asintió y siguió la mentira, si él también consideraba prudente ocultar ese pequeño encuentro quien era ella para desmentirlo. El rubio Kagamine tomó asiento en una de las sillas altas, en menos de lo que Rin podía contar del uno al cinco ya tenía un vaso en su mano.
Parpadeo un par de veces para colaborar lo que sus ojos le mostraban.
No le había prestado tanta atención después de su rapto y la charla con Matsuda, pero ahora que lo notaba se daba cuenta de que Len estaba disfrazado como lobo, más bien, como un lobo feroz. Su vestimenta era una playera de manga larga negra, tenía algunos cortes a lo largo de los brazos, sobre ella una camisa de color café con cortes en diagonal, como si fueran producto de un par de garras, y unos pantalones oscuro con varios bolsillos. En su cuello portaba un collar similar al de un perro y sus orejas eran de color chocolate, nada que ver con su rubia cabellera. Cuando habló para pedir algo más de hielo pudo notar que tenia colmillos, no tan grandes pero si obvios. Su mirada azulada se entrecerró acusadora cuando Len le sonrió y levanto el vaso como si estuviera brindando por algo, disfraces a juego con él era tan desagradable como comer del inodoro. Rápidamente volvió su vista a Mikuo, este bebía de su trago
—¿Por qué no me avisaron de su llegada? —dijo cruzándose de brazos
—Te llamamos, pero no contestabas —comentó algo disgustado. Rin a veces podía ser tan despistada, antes de despedirse le había recordado estar atenta a su celular, pero tal parecía que le entraba en un oído y le salía por el otro
Él estaba disfrazado del antagonista de Batman, el conocido y algo desquiciado Wason. Sus cabellos estaban echados hacía atrás, pero un mechón rebelde saltaba sobre su cara, y una sonrisa algo perturbadora trazada sobre su rostro pintando. El traje morado le quedaba bien y los guantes oscuros hacían parecer sus dedos más largos.
—Mi culpa entonces
Tomó asiento entre Lenka y Miku, quienes estaban disfrazadas de bruja y pirata correspondientemente. Ambas habían dejando su cabello suelto. El traje de Lenka era de cuello cerrado, pero dejaba el inicio de su pecho expuesto, incluso tenia esas botas altas con agujetas de un material reluciente, parecido al traje de Cul. Del sombrero colgaba una estrella.
—Toma —le ofreció Gumi un vaso de su preparado, al parecer ella era la encargada esa noche de su barra privada.
Kamui estaba disfrazada de una gata, literalmente; Las orejas eran blancas y usaba un vestido blanco junto a un chaleco verde con dorado, un gran cascabel colgaba en su collar. Y como toque usaba medias blancas hasta el muslo y tacones de un verde parecido al de su cabello; Kuroneko por otra parte le hacía honor a su nombre, la diferencia no era mucha a su usual yo, solo se había puesto unas orejas oscuras mientras sus prendas eran igual a las de siempre: camisa blanca con cortes y fondo de de rayas rojas y negras, pantalones carmesí, botas y una sudadera sin mangas con capucha de orejas de gato, además de su habitual collar de púas. Una cola delgada y negra pendía de su cadera, Gumi tenía una blanca.
Rin tomó el vaso entre sus manos y bebió un largo sorbo, estaba en una fiesta para divertirse, no para estar dándole vueltas a sus recientes problemas, que respondían al nombre de Matsuda. De alguna forma su repentino comportamiento la intimido, es decir, siempre lo había visto de una forma para ahora tener en su presencia semejante actitud, eso la descolocó, en especial cuando intento golpear a Len.
No lo creía capaz de hacer algo así, él siempre era amable.
Sus pensamientos se vieron pausados cuando el liquido se asentó en su estomagó. Ahora que lo notaba el vaso soltaba un condenado olor a vodka, estaba segura de que la mísera parte de jugo solo era para darle algo de color. Gumi le tendió otro vaso a Lenka, quien lo tomó algo indecisa. Antes de que la rubia le diera un sorbo Rin la tomo de la mano y se puso de pie llamando la atención no solo de la otra rubia, sino de todos sus compañeros de mesa
—Vamos a bailar —invitó evitando que la pobre Lenka terminara noqueada con el primer vaso.
Miku se les unió, ella había bajado la mitad su vaso, pero parecía estar como si nada.
Bien, mientras Miku siguiera de pie todo estaría bien, el punto era cuidar que Lenka no terminara por los suelos por culpa de Gumi.
—Esa canción me gusta —dijo animada la Kagamine tan pronto llegó a sus oídos el intro de Timber.
Tomo a sus amigas de las manos y las llevo a un espacio libre entre la multitud. Su menudo cuerpo comenzó a moverse al ritmo de la melodía y conforme las voces de los dos cantantes se intercalaban ella se sacudía más, animada y divertida, sus movimientos eran suaves y delicados, como ver a un hada bailar, no tan atrevida, pero tampoco santa. Rin y Miku no se quedaron atrás, contagiadas por la alegría de la Kagamine serpentearon entre ellas, movimientos lentos y pausados, pero no menos sensuales, sus faldas se rosaban una con otra mientras sus cabellos se agitaban a su ritmo.
Las personas a su alrededor las animaron cuando Miku y Rin se dieron la espalda y movieron las caderas, primero rápido, luego lento mientras bajaban de poco a poco para después volver a subir con ese vaivén tan tentador. No falto uno que otro que quiso acercárseles, pero tan pronto lo notaban comenzaban a buscar de pareja a una de ellas. Mientras bailaban sus pasos las llevaron al círculo donde Ikune y Nami bailaban acompañados de otros modelos, fueron bien recibidas entre ellos, en especial cuando Rin los presento. La música siguió sonando y ellas bailando, desde Cristina Aguilera hasta Beyonce y Lady Gaga. Se sacudieron, saltaron y menearon tal cual como se les dio la gana, algunas veces ganándose miradas atrevidas e insinuantes que prácticamente eran obviadas al estar tan concentradas en su propia diversión.
Consideraron suficiente cuando se sintieron pegajosas y la sed hizo mella en ellas.
Entre risas y bajo las luces regresaron a la mesa, ahí Kuroneko llevaba una batalla de resistencia con los chicos. Gumi permanecía siendo el árbitro y la encargada de las bebidas, habían bajado hasta un par de sorbos el Vodka y el Whisky estaba a la mitad.
Kaito ya comenzaba a presentar los síntomas de estar perdiendo, Len y Mikuo se mantenían firmes y Kuroneko estaba tan fresco como cuando había llegado
—Esto me está aburriendo —declaró la gata blanca algo fastidiada.
Era la única que no había elegido ir a la pista, Miku y las demás recién regresaban sudadas y acaloradas, las mejillas rojas y sus ropas siendo agitadas para aclimatarse. Los chicos habían sido abordados un par de veces por varias chicas para invitarlos a bailar, pero ellos las ignoraban como perfectos idiotas solo por seguir con la competencia.
—¿Qué sugieres? —preguntó Miku terminado su vaso de un sorbo.
Lenka y Rin lo bebían más lento, aunque eso significara que el calor les abrasara la garganta con mayor fuerza. Gumi sonrió de esa forma que te hacía querer no saber que pensaba, todo lo que pasaba por esa cabeza de cabellos verdes debería ser pensado diez veces antes de hacerlo
—Ronda de Shots —respondió asentando el resto de la botella de vodka frente a la aguamarina —, todos participan, sin excepción —ordenó pidiendo más vasos que no tardaron en ser proporcionados.
—No creo estar de acuerdo —intervino Len
—Todos son todos Len —Gumi ya servía las bebidas y las dejaba frente a cada uno —, se supone que estamos de fiesta, todos sabíamos que terminaríamos algo ebrios después de esto
—Un buen argumento —ofreció Kuroneko al ver que el Kagamine no decía nada — ¿Por qué no eres así de rápida al contestar las preguntas de los profesores?
—Porque esto es divertido, la maldad es lo que nos une —respondió dándole una sonrisa angelical que honestamente le dio escalofríos a más de uno
Bueno, esa era una de las tantas razones por las que salían, entre otras.
Todos tomaron sus vasos, algunos dudosos, otros más seguros. Al final el líquido desapareció de los pequeños vasitos para ser tragados de un solo sorbo. Rin y Gumi arrugaron el gesto tan pronto el sabor amargo del licor paso por su sistema, Lenka por otra parte se aguanto las ganas de escupirlo, Miku fue la única que lo paso como si fuera agua. Así duraron otras dos rondas más, pero a falta de Vodka usaron el resto del whisky.
—¿Cómo les puede gustar esto? —preguntó Lenka sirviéndose un poco de jugo para quitarse el mal sabor de boca.
No era muy afecta a las bebidas, de vez en cuando se le antojaba salir de fiesta con amigos como en ese momento, pero nunca había bebido más allá de un par de tragos, esa era la primera vez que se permitía beber un poco más de lo normal, aunque no tanto para rebasar ese fino hilo que separaba la consciencia de la inconsciencia, no le apetecía aparecer la mañana siguiente en el periódico. Len unas sillas más adelante la miro buscando comprobar su estado, aunque aun era demasiado pronto como para saberlo.
—Esa es una buena pregunta —contraataco Mikuo sonriente.
Gumi reconoció la música latina que predominaba, dejo su vaso y tomo a su novio con intensión de adentrarse a la selva danzante, esa era una perfecta ocasión para desligarse de sus responsabilidades como bartender y tener algo de diversión con su pareja
—Lo siento zanahorias, me voy de vacaciones —informó dirigiéndose a bailar
Miku barrio la mesa con su mirada, Mikuo aun no parecía tener ganas de bailar, su vista danzaba en su vaso con whisky como si ahí estuviera la respuesta a todas las interrogantes del mundo, Len y Kaito solo se limitaban a mirar la pista no tan convencidos, hombres tenían que ser.
—Nosotras también nos vamos, no es mi estilo quedarme a aburrirme a su lado —comentó tomando a Rin del brazo, está igualmente jaló a Lenka, quien apenas tuvo oportunidad de terminar de beber el resto de su jugo.
Encontraron un sitio libre entre un cavernícola, una media naranja y un chocoroll.
No tardaron en volver a dejarse llevar, después de todo las tres tenían sus limitaciones olvidadas después de la ronda de shot. Lenka que al principio había sido algo tímida al bailar ya comenzaba a moverse con mayor ímpetu, su torso se mecía al igual que sus caderas dejando ver gratamente sus piernas con mayor frecuencia, Miku y Rin seguían juntas, ambas tenían experiencia anterior por lo que bailaban más seguras de sí y con meneos provocativos, no era un secreto el que se consideraran bonitas, después de todo una era una idol reconocida y la otra una modelo. Mientras bailaban entre ellas Kaito y compañía también se unieron al conglomerado junto a otras modelos, cada uno con una pareja que se encargaba de restregarse sin la menor vergüenza contra ellos. Los dos grupos no estaban muy separados, pero cada quien seguía con lo suyo. Ellas siguieron bailando sin prestar mayor atención a sus amigos, después de todo cada quien podía divertirse como se le diera la gana.
Estuvieron varios minutos siguiendo el ritmo de la música latina, agitando sus faldas y moviéndose lo mejor que podían, algunas veces jugaban entre ellas y reían, se meneaban como si estuvieran bailando con un chico al que querían provocar, Miku especialmente tenia movimientos más fluidos al tomar algunas clases de baile para sus conciertos. Las miradas y las invitaciones estaban sobre ellas al ser un grupo de chicas sin compañeros, incluso un mesero les había pasado un mensaje de unos chicos para invitarles un trago.
—Otra vez no —comentó Miku rodando los ojos.
¿Por qué todos los chicos pensaban que lograrían algo con ellas solo con un trago? Lo que querían era bajar un poco el alcohol, cosa que estaban logrando con el baile.
—Lo que necesitamos para evitar esto es una pareja —sugirió Lenka mientras echaba un vistazo a la mesa donde las invitaban, no quería acercarse ahí, la primera y única vez en la que aceptaron un trago de chicos casi la besaban sin su consentimiento.
Len estaba tan ocupado bailando con una de las modelos que apenas le prestaba atención, estaba segura que si lo hubiera visto le hubiera tumbado dos dientes al aludido. Las tres miradas de color se deslizaron hacía Gumi y Kuroneko, ellos estaban bailando muy pegados, casi fundidos el uno contra el otro, las manos de Gumi sobre los hombros masculinos y los de él peligrosamente cerca de su trasero, bien, ellos eran pareja, no había nada de malo. Unírseles no era una opción, en especial no queriendo arruinar su momento, por otra parte estaban Mikuo, Len y Kaito, pero esos tres estaban tan ocupados babeando y toqueteando a sus compañeras que ni cuenta se daban de que ellas los estaban llamando.
—Bien, oficialmente estamos libres —Miku resopló resignada.
Eso solo podía significar que no había problema para que las abordaran si alguien quería, sin compañero de baile significaba que están solas y disponibles
—Entonces la única solución es decir que somos lesbianas —dijo Rin despegando la vista de sus inútiles amigos.
Miku y Lenka se miraron un momento y encogieron los hombros, no tenían queja acerca de la idea, al menos así las dejarían de estar invitando constantemente a mesas de desconocidos para ofrecerles licor a cambio de bailar o besos, en su defecto revolcones.
Después de eso todo aquel que se les acercaba era mandado a volar con las simples y certeras palabras:
—Soy lesbiana
—o—
—Muero de sed —Kaito se acerco a la mesa y sin miramientos bebió del vaso de Miku, quien no tardó en arrebatárselo.
Ellas llevaban cerca de media hora de haber dejado de bailar, se habían limitado a beber los restos del tequila que ellos habían dejado y a mirar a los demás en la pista. Charlaban acerca de los disfraces y hacían uno que otro comentario ingenioso de sus pasos de baile. Al menos estando en la mesa bebiendo dejaron de ser blanco constante de las miradas masculinas. Toda la farsa de lesbianismo la dejaron de lado cuando un vaquero le dijo a la Hatsune que él se encargaría de volverla heterosexual, no hace falta decir que la chica le dio un merecido golpe en el estomago cuando este intento ponerle las manos encima para enseñarle.
Miku era de temer cuando se enfada, incluso Rin y Mikuo preferían asumir una conducta pasiva cuando ella ardía en enojo, solo Kaito terminaba por desbordarla al no saber leer la atmosfera.
—Sí quieres beber consigue el tuyo propio —gruño la pirata bebiendo de su vaso hasta dejarlo vacio. Bastante tenia de los hombres esa noche
—¿Ya te aburriste de bailar? —preguntó Rin salvándolo de su próxima paliza.
La Hatsune aun estaba algo indignada, así que lo mejor era evitar que Shion hiciera preguntas acerca de su humor de perra de los infiernos. Lenka permaneció silenciosa mientras bebía de su vaso, lo mejor era esperar y ver si era necesaria su intervención.
—¿Quien se cansaría de bailar con modelos? —Respondió como si fuera lo más obvio del mundo, se sirvió hielo y soda en un vaso libre, el tequila fue vertido rápidamente antes de apartarse de ellas —, lo siento pero me esperan —continuó levantando las cejas sugestivamente en dirección a su pareja de baile.
Las dos rubias y la agumarina lo vieron alejarse y reunirse con una chica que simulaba ser una conejita playboy, las manos masculinas rodearon la estrecha cintura y la acercaron hasta rozarse. Mikuo y Len estaban cerca, igualmente ocupados bailando con las otras dos amigas, en un intimo vaivén que dejaría a cualquier mojigato con la boca abierta y un terrible sonrojo; Gumi y Kuroneko habían desaparecido, vaya a saber a dónde, pero lo mejor era no indagar si no querían encontrarlos en algo comprometedor.
Miku entrecerró los ojos ante el panorama, si ellos se divertían ellas también lo harían de lo lindo. Se encargaría de demostrárselos.
Lleno nuevamente su vaso y lo bebió de un solo sorbo bajo las miradas sorprendidas de Rin y Lenka. Agito un poco su cabeza para asimilar el golpe de licor y se puso de pie como un resorte y la mirada firme, se conseguiría una pareja de baile costase lo que costase y se lo pasaría de maravilla tal y como Kaito.
—Iré a bailar —dijo dirigiéndose a la multitud nuevamente.
Las dos chicas la vieron bailar más suelta, la falda se mecía al ritmo de sus movimientos rápidos mientras se agitaba como un profesional de la danza, sin temor y totalmente libre, sus manos subieron y descendieron lentamente perfilando sus curvas a la vez que sus caderas se agitaron suavemente de un lado al otro cautivando las miradas de varios, no tardo en aparecer algún valiente que se atreviera a bailar con Miku, quien se dejo hacer tan pronto se vio entre brazos masculinos. La pareja hizo lo que la música dicto sin prestar atención a las miradas que le lanzaban a la aguamarina al bailar tan pegada y provocativa con un dichoso afortunado. Lástima que Kaito estaba tan ocupado con su pareja que apenas y recordaba a Miku.
Rin suspiro resignada ante la actitud infantil de su amiga, sin más remedio que ver que no hiciera algo estúpido que después lamentaría siguió su ejemplo bebiendo de un golpe lo que le quedaba, se hizo con un limón cortado y comió la pulpa para quitarse el sabor amargo del tequila, tomo a Lenka para no perderla de vista y una vez bajo las luces y la espuma preguntó:
—¿Quieres bailar con alguien más o seguir el teatro del lesbianismo?
La brujita rió ante sus palabras contagiando a Rin, cada vez que hablaban de eso le daba un ataque de risa, no sabía si era por el contexto o producto de tanto alcohol consumido, tal vez ambos
—Prefiero el lesbianismo que tener que bailar con un desconocido así —respondió lanzando una mirada a sus amigos y después a Miku y su pareja.
En todos los casos el contacto no era de su agrado, al menos no con un desconocido que lo único que quería hacer era tocar zonas que bajo ninguna otra circunstancia podría rozar, Lenka amaba su cuerpo, por eso mismo prefería que el tacto que sintiera fuera de alguien que realmente deseara que la tocara, y eso nadie lo sacaría de su cabeza aun ebria.
—Perfecto —contestó Rin sonriente.
—o—
—Al baño —dijo la caperucita tomando a Miku del brazo.
Cuando la Hatsune entendió a lo que se refería no dudo ni un momento en despachar a su compañero e ir con ellas al sanitario. Lenka era sostenida por ambas, cubría su boca mientras parecía luchar con las arcadas. Todo estaba perfectamente hacía unos minutos, la estaba pasando bien junto a Rin hasta que sintió una extraña sensación en su estomagó, eso empujo hasta su esófago quemando su garganta y deteniendo todo movimiento de baile.
Rin no tardó en reaccionar y adivinar de que se trataba, solía pasar cuando uno salía de fiesta algunas veces y no estaba acostumbrado a ingerir grandes cantidades de bebida, Lenka aguanto bien hasta llegar a su destino, no sin antes una buena dosis de empujones y pisotones. Tal como predijo Rin había una larga cola para el baño, casi daba la vuelta al pasillo, el de los hombres por otra parte estaba casi vacío, vaya a saberse porque. Tardaron cerca de quince minutos en entrar, durante todo ese lapso Lenka había estado algo tranquila, parecía que su mareo ya había pasado. Tan pronto se hicieron de un cubículo Miku entro junto a la Kagamine para evitar un accidente. Rin quedó custodiando la puerta, ella aún no se sentía con ganas de devolver el estomagó, pero ya comenzaba a marearse un poco con el juego de luces.
—Mira lo que me encontré —dijo la odiosa voz de Cul tan pronto vio a Rin ahí —, a la zorra de Riliane
Rin rodo los ojos.
Y ella se creía libre esa noche de Cul.
—Y yo a una demonio idiota —murmuró ante la mirada carmesí
La mano de Cul se precipito contra la puerta detrás de ella en un golpe, muy cerca de su rostro. La pelirroja estaba ebria, el olor que desprendía se lo decía, por alguna razón la estrecha falda estaba más arriba que en un principio, Rin se hacía una idea del porque, pero prefirió dejar de pensar en ello. Cul se inclinó hacía ella con aire intimidador.
—Te crees la gran mierda porque tienes dinero —escupió en su cara. Las chicas que estaban ahí se quedaron calladas, todas las miradas sobre ellas —, déjame decirte que no eras la gran cosa, solo eres una puta que se cree señorita —continuó ante la mirada inquebrantable de Dankworth.
Rojo contra azul se enfrentó por largos segundos que parecieron una eternidad ante el expectante público, incluso las que estaban formadas afuera se habían asomado por la puerta, atentas a la charla.
—Todos sabemos que Yohio te dejo por eso, eres tan hipócrita que andabas con Mikuo Hatsune en su cara y quien sabe con cuantos más —confesó sonriente, la expresión que puso la rubia fue suficiente para deleitarse, su mandíbula se tenso y sus hombros temblaron —, él solo te regreso la moneda.
El sonido de la bofetada fue tal que incluso se escuchó por sobre la música que sonaba, Rin aun mantenía la mano levantada cuando se dio cuenta de que el pensamiento se había vuelto acción, Cul tenía un brillante color rojo en su mejilla, tan rojo como su cabello, su rostro desviado a un lado por la fuerza del golpe.
—Nunca puedes quedarte callada ¿verdad? —interrogó mirándola furiosa.
Esa era la última gota que derramó el vaso de su paciencia para con ella. Cul se lo merecía, eso le gritaba su interior que se retorcía en enfado y en algo más que aun le dolía admitir
La mano de la pelirroja se precipito sobre los cabellos rubios y dio un tirón fuerte haciéndola chillara de dolor. Ella le regreso el ataque, ambas arañando y jalando sus ropas y cabello en un intento de defenderse de la otra. Algunas presentes intentaron separarlas, pero las chicas estaban tan concentradas en su pleito que cada vez que alguien las tocaba terminaba siendo repelida.
—¡Basta! —gritó Miku tan pronto salió del cubículo de donde estaba. Lo que menos esperaba encontrar cuando escucho todo el ajetreo era a Rin peleando como toda una gata con Cul.
No dudo ni un segundo en acercarse a las dos y separar a Cul de Rin de un tirón de cabello, Lenka, que para entonces ya estaba algo mejor se encargó de la otra, quien pareció reaccionar tan pronto Kagamine llamo su nombre.
La Hatsune no tardó en someter a la pelirroja contrala pared, sus manos sujetas detrás de su espalda mientras su pecho era aplastado contra la pared inmovilizándola.
—No vuelvas a poner tus manos en ella —dictó furiosa.
Conocía a Cul, por eso mismo no era santa de su devoción. Era una bruja para con Rin y con casi todos los demás. Cul era una envidiosa de primera, no le sorprendía nada que se metiera constantemente con la rubia, incluso solía buscarle pelea a ella misma cuando se cruzaban, la bruja era todo un dolor de cabeza cuando se lo proponía.
—Hatsune tenía que ser —masculló apretando los dientes — ¿Qué se siente ser el perro faldero de un ramera?
—Lo mismo pregunto ¿cuántas veces has abierto las piernas para mantenerte en el medio? —regresó mordaz.
Una cosa era meterse con ella, otra muy diferente era meterse con sus amigos. Con brusquedad la soltó, suficiente tenia con tener que tocarla, quien sabe cuántos más habían puesto sus manos en ella, ya ni el diablo la quería seguramente.
Miku se abrió paso hasta Rin, quien parecía a punto de llorar, sus ojos estaban cristalizados y mantenía el rostro en alto, engañosamente con una expresión de soberbia, pero siendo ella su amiga podía decir que era para mantener las lágrimas en su lugar. Eso solo la enfado aun más, sin reservas le mando una mirada asesina a Cul, seguramente le había dicho una estupidez relacionada con él, solo eso la podía poner así.
—La siguiente vez guárdate todo tu veneno, nos harías un favor si te atragantaras con él
Sin mirar atrás y haciendo oídos sordos a los gritos e insultos de Cul salió del sanitario llevándose a la rubia consigo, Lenka las siguió silenciosa, de alguna forma sabía que Rin estaba mal y que aquello tal vez no era la primera vez que sucedía, la chica pelirroja parecía odiar profundamente a Rin y no temía decirlo y lastimarla. En los tortuosos minutos en los abrazaba el inodoro y Miku sostenía su cabello pudo escuchar como la otra chica se expresaba sin nada de delicadeza, ahora sabía que todo lo dicho era dirigido a su amiga, que en ese momento era abrazada por Miku en un gesto de apoyo silencioso.
—¿Estás bien? —preguntó tan pronto Rin respiro hondo para después suspirar largamente.
Ella asintió, lo menos que debía hacer era sentirse miserable por cosas del pasado.
—o—
Cuando Mikuo las vio acercarse a ellos supo que algo andaba mal.
En especial cuando su mirada turquesa notó que su prima caminaba junto a Rin, esta con la cabeza apoyada sobre el hombro contrario, Miku sosteniéndola contra ella.
—¿Sucedió algo? —interrogó cuando las chicas tomaron asiento.
Su prima le lanzó una mirada mortal indicándole que se callara, sí Miku actuaba de aquella forma muy a parte de las bromas y juegos significaba que era algo importante. Y por lo visto algo que no debía ser mencionado tan a la ligera.
En la mesa estaba una nueva botella recién iniciada, Ron para terminar por los suelos. Rin ya estaba más calmada, no sabía porque había reaccionado así, si eran las palabras de Cul, el alcohol en su cuerpo o el solo recuerdo de lo sucedido, fuera como fuera fue suficiente para rebajarla a su nivel, si Miku no hubiera intervenido no sabría que hubiera pasado.
—Parece que acabas de tener una caliente y atrevida sesión de sexo —bromeó Gumi al verla con el cabello revuelto, la ropa desordenada y las marcas rojas producto de los roces y rasguños de Cul
Dankworth soltó una carcajada y comenzó a reír como posesa ante el comentario ganándose una mirada confusa de sus amigos, lo más normal era que se avergonzara hasta la raíz e hiciera callar a Gumi
—No lo estas negando ¿Entonces es verdad? —preguntó incrédula, sus manos sujetando el brazo de Kuroneko para no irse de espaldas por la impresión
—Como si fuera a hacer eso en este lugar —respondió calmando su risa. Si claro, una buena sesión de sexo con Cul. Que bizarro sonaba eso; Miku y Lenka vieron con buenos ojos el ánimo renovado de la rubia —, pero veo que tú no te frenas por eso.
Gumi sonrió viéndose atrapada, de todas formas no pensaba ocultar lo que ya todos suponían. La pareja igualmente venia algo desordenada y sudorosos, Gumi especialmente parecía brillar y su vestido estaba arrugado de la falda.
—¿Para qué negar lo que es obvio? —se limitó a decir ganándose una mirada estupefacta de Lenka.
Los demás lo tomaron como algo normal, después de todo la pareja no era tímida en absoluto. Gumi especialmente disfrutaba de retorcer la realidad a su voluntad.
—¿Entonces si no fue un polvo que fue? —siguió Kaito el curso de la conversación inicial.
—Sí fue un polvo —respondió Miku. Si Mikuo se enteraba se les pegaría como lepra y seguramente buscaría a la zorra de Cul. No estaba de humor para escuchar sus quejas de no saber mantener a Dankworth lejos de los problemas —, hicimos un trió ¿algún problema? —Continuo señalándolas a las tres como si fuera lo obvio
—En absoluto —expresó con vaso en mano mientras una sonrisa se deslizaba por sus labios ante la idea sugerente
Lenka dejo de prestar atención a la conversación de Miku y Kaito, de alguna forma sabía que eso iría para largo. Se ato el cabello en su acostumbrada coleta y se fijo mejor en sus amigos
—¿Y mi hermano? —preguntó notando que era el único que faltaba
—Salió por un cigarrillo con las chicas de hace un rato —informó Mikuo tendiéndole una vaso a ella y a Rin, quien tomo asiento en una de las sillas altas. Lenka asintió y miro el vaso algo dudosa, ya había devuelto el estomago y no se sentía con ganas de volverlo a hacer —, es Ron, es más dulce —la animó consiguiendo que tomara el ofrecimiento.
Todos estaban en sus cosas cuando un organizador se acerco a la mesa y solicito hablar con Miku un momento, cuando ella regreso les comento que la habían invitado a cantar para el show en vivo, cosa que aceptó gustosa.
—¡Eso es fantástico! —Habló Lenka emocionada —, es la primera vez que te escuchare cantar en vivo
La Hatsune infló su pecho en orgullo ganándose un rodar de ojos de todos sus amigos exceptuando a Lenka, a veces su ego no tenia comparación
—Entonces déjame decirte que será lo mejor que hayas escuchado
Rin le lanzó una cascara de limón que impacto en su espalda.
—Baja ya de tu nube ¡Oh grandiosa Miku-sama! —ironizó entre risas en compañía de Mikuo. Miku les sacó la lengua como infante y tomo asiento de nuevo mientras bebía el resto del ron
—Entonces brindemos por una presentación exitosa de nuestra querida Miku-sama, después de todo solo somos simples plebeyos ante su presencia —canturreo Kuroneko picándola aun más.
Todos levantaron sus vasos y dieron un sorbo del líquido para después reír por la cara de pocos amigos de la aguamarina. Después de permanecer un rato más en la mesa ella fue llamada para el evento. Rin no tardó en jalar a Mikuo consigo cuando su prima desapareció de su vista
—Vamos a bailar —le animó. La música sería retirada cuando Miku cantara, así que tenía que aprovechar que aun seguía sonando.
Quedarse sentada viendo a los demás divertirse no era su idea de diversión, además eso no ayudaba en nada cuando tenía vodka, whisky, tequila y ahora ron corriendo por su sistema como loco, estaba mareada, sí, pero aun era consciente de lo que hacía, su mente algo nublada, pero eso era lo de menos. Lenka parecía mareada, así que también se la llevo consigo para ayudarle a tener la cabeza más fría.
Bailaron entre los tres, siendo Mikuo la envidia de todo aquel que les diera una mirada, después de todo no cualquiera tenia a dos bellezas rubias a su disposición. Durante su improvisada danza la Kagamine dejo que Mikuo la tocara algunas veces, al menos con él no corría tanto peligro de la mano larga. Estaban entretenidas cantando el coro de la canción y brincando con tanto energía cuando la voz del presentador anunció a la Hatsune como cantante en vivo. Por un momento todos detuvieron sus acciones y prestaron atención a la chica vestida de pirata en el escenario, las ovaciones y los gritos no tardaron en elevarse proclamando a Miku y profesando de todo un poco. Junto al grupo de Mikuo no tardaron en aparecer Gumi, Kuroneko y Kaito.
La pista comenzó a sonar en las bocinas dando paso a la voz de Miku, está comenzó a emitir ligeros jadeos contra el micrófono y se abrió paso en el escenario con pasos provocativos e insinuantes.
—De entre todo eligió If you do do (1)—comentó su primo negando con la cabeza y una mano en su rostro, Kaito a su lado tampoco se vio muy feliz de que la chica eligiera esa canción
No era grato relacionar esa canción y los gemidos con su prima, eso solo sumaria más traumas de los ya acontecidos y acumulados cortesía de ella.
—Bueno, es una canción popular en su actual disco —respondió Gumi encogiéndose de hombros.
Algunos en la multitud bailaban, otros lanzaban cumplidos nada santos hacía Hatsune y su presentación, quien en ese momento estaba más atenta a seguir cantando que prestar atención a todo lo que le decían. Gumi y Kuroneko prefirieron bailar, Rin apoyo la idea, pero cuando se dio cuenta Lenka estaba con Mikuo y Kaito había desaparecido
Otra vez no —rogó en sus adentros.
Mataría a Kaito por dejarla completamente sola.
Estaba dispuesta a regresar a la mesa y ver la presentación desde ahí hasta que un mareo la hizo perder un momento la tierra y el cielo, se detuvo abruptamente en medio de la multitud en busca de apoyo, necesitaba aferrarse de algo o sentiría que caería. Sus manos se extendieron a sus costados tratando de estabilizarla como si de un avión se tratase, las luces no ayudaban.
—¿Oye estas bien? —preguntó alguien cercano.
Rin asintió sujetándose la cabeza para mantener todo quieto.
La pareja junto a ella se aproximo con intención de verificar si era cierto hasta que se sintió abrazada por la espalda y jalada hacía atrás por unos brazos en su cintura. Miro por sobre su hombro encontrándose con la mirada azulada de Len
—Viene conmigo —informó a los interesados con una sonrisa y dio media vuelta en dirección a la pista de baile, alejándola de la mesa y del bar.
Comprendió inmediatamente que se proponía, por ningún motivo bailaría con él. Tomo sus manos entre las suyas para retirarlas de su cuerpo, tuvo que intentar mucho para lograr soltarse por una fracción de tiempo, aunque eso no fue tan buena idea, con todo el forcejeo termino con la cabeza más desorientada que inicialmente, se detuvo por un momento recuperando el suelo y su alrededor, todo parecía serpentear alrededor de ella ¿Eran las personas o era ella la que bailaba?
—¿Por qué no quieres bailar conmigo? —interrogó volviendo a atraparla por la espalda.
Rin sintió su aliento etílico, el tabaco también estaba ahí. Bien, no podía decir que ella estaba en mejor estado. Tal vez tenía unas cuantas copas de más, Len se había salvado del ron por estar flirteando con las chicas de hace rato.
—Porque simplemente no me apetece —dijo escuchando la voz de Miku, quien estaba finalizando la canción
Su vista fue al escenario y después en busca de Gumi y los demás, por alguna razón no los encontró cerca ¿se había alejado tanto cuando decidió regresar? Entre las personas pudo ver la melena de Lenka, quien en esos momentos se mecía entre los brazos de Mikuo, ajena a su mirada suplicante de ayuda.
—Entonces a mí no me apetece soltarte —contraatacó el rubio meciéndose de un lado al otro simulando bailar. Eso no ayudo mucho al mareo de Rin y a la percepción de su ambiente.
Todo lo consumido ya comenzaba a hacerle efecto. Incluidas las palabras de Cul, si no fuera por ella no hubiera bebido como posesa el ron para enterrar los recuerdos, todo era mejor que recordar, en especial cuando aquello hería su orgullo y su pecho. Volvió a elevar la vista hacía Len encontrándose con sus ojos que la miraban fijos, ambos compartieron un pequeño duelo de miradas, ella en busca de sobriedad, él igual la examino para ver que tan perdida estaba.
Inclinó el rostro hacía Rin con intenciones claras, ella no perdió tiempo y con su mano alejo sus rostros para evitar el contacto. Len sonrió
—No estas ebria—confirmó dejándola desubicada.
No era necesario intentar besarla para darse cuenta de ello, pensó rodando los ojos.
La voz de Miku se detuvo y una sarta de aplausos hizo bulla a su alrededor, en el escenario Hatsune saludaba al público animada y sonriente, sin darse cuenta de la situación de su amiga. De un costado del escenario apareció otro chico de cabellera plateada que sin miramientos se acerco a Miku y ante la sorpresa del publico la toma entre sus brazos y la hizo girar e inclinarse hacia atrás antes de plantarle un beso en la mejilla como saludo.
—¡Es Piko! —chilló alguien cercano a ellos.
Len y Rin observaron lo que sucedía nuevamente en el escenario, el recién llegado vestido como un arlequín acromático abrazaba a su amiga por la cintura y devolvía el saludo al púbico, que clama su nombre emocionado; la nueva pista resonó con el intro de un piano siendo Miku quien abrió la pieza.
Magnet —pensó la rubia tan pronto las voces se unieron armoniosamente.
Dankworth sintió otra vez el vértigo y sin más remedio se aferro a las manos en su cintura para tranquilizarse, Len aun la mecía suavemente fingiendo bailar, cosa que agradecía y detestaba al mismo tiempo. Aun con las manos sobre las de él comenzó a moverse lento para no terminar peor de lo que ya estaba. La canción era de su gusto y realmente quería bailar para no quedarse quieta y sentir más los efectos del alcohol. Bien, cumpliría él capricho de Len, al menos él era mejor que un extraño.
El lobo la sintió moverse entre sus manos, lento y pausado, siguiendo el ritmo sensual de la música. Ella no lo miraba, solo se agitaba suavemente contra él mientras sus manos tomaban parte de su cabello y lo llevaban a uno de sus hombros, dejando que su perfume flotara entre ellos. Rin sintió su mirada y no le fue difícil adivinar que estaba sonriendo cuando la empujo más contra sí haciendo que sus caderas chocaran
—Sí dices algo me voy —murmuro entre dientes sabiendo que no se quedaría callado.
—No eh dicho nada —se excuso siguiendo los pasos de ella
—Lo has pensado
Las manos masculinas la soltaron cuando ella meneo sus caderas hacía bajo en un descenso lento y tortuoso, Len la tomo de las manos y la volvió a enderezar deslizando sus dedos por la piel expuesta de los brazos hasta regresar a su cadera y enterrar el rostro en su cuello. Ella tiro la cabeza a un lado y llevo sus manos detrás del cuello de Len siguiendo el ritmo con su pelvis, meciéndose como un barco a la deriva. La voz de Miku y Piko era todo lo que sus sentidos captaban junto al cuerpo de Len que se aferraba a ella como si fuera lo único existente, ambos hundidos en la melodía y en el tacto contrario. La respiración del Kagamine golpeaba su cuello produciéndole un cosquilleo agradable y que su piel se erizara. Su cuello siempre había sido su punto débil, cualquiera podría someterla con tan solo tocarla ahí.
Su cerebro se desconectó dejando todo de lado y disfrutando del momento.
No importaba nada ya. Ya no le daría más vueltas a lo de Matsuda ni mucho menos se dejaría doblegar por las filosas palabras de Cul, ni siquiera Len podría enfadarla pues ya tenia sus manos encima de ella y lo estaba satisfaciendo con ese baile.
Solo un baile, se dijo así misma aun enredada entre sus brazos
Rin soltó el agarré del cuello de Len cuando la hizo girar sobre si misma hasta quedar frente a frente. Las manos masculinas se deslizaron por sus costados encontrando un hogar en su espalda y caderas, dejando que sus dedos se hundieran entre la fina tela del disfraz, justo debajo de la capa roja que la convertía en la caperucita roja; inevitablemente se vio atraída hacía él hasta que su pecho hizo contacto con el contrario sacándole un pequeño jadeo de sorpresa. Aturdida por la música, las luces, el movimiento y el contacto cercano y peligroso de Len, levanto la vista encontrándose con el rostro de él a escasos centímetros. Seguían bailando, más lento, más sensual, más provocador.
—No lo intentes —advirtió llevando las manos a los hombros anchos.
La sonrisa que se extendió por el rostro del Kagamine la dejo sin palabras, era la primera vez que notaba algo de la personalidad de Rinto en él. A pesar de ser hermanos ella siempre los considero muy diferentes, Rinto era más maduro y seductor por el simple hecho de que él era consciente de sus armas, pero Len parecía no emplear esas armas con ella, solo la presionaba y sometía hasta tenerla donde quería para actuar.
—No es necesario —respondió tomando con delicadeza y lenta parsimonia una de las piernas femeninas y llevándola a la altura de su cadera, obligándola a inclinarse y a tomarlo por el cuello para no caer, sus rostros estaban cerca, demasiado cerca que sus alientos se mezclaron cuando él prosiguió —, no te besaré a menos que tú lo quieras… ¿lo quieres? —preguntó insinuante haciendo caer en cuenta a Rin de la atmosfera que se había creado entre ellos. El aire era pesado y la temperatura del lugar parecía subir, incluso fue consciente de lo cercanos que estaban.
Por supuesto que no lo quería, ella no deseaba nada de él. Len era odioso, pesado, insoportable y suponía que podía usarla como le diera la gana, ella no podía desear un beso de él ¿no?
La canción seguía flotando entre ellos y las personas bailando sin prestarles atención, ni siquiera cuando ella estaba suspendida en el aire y Len la sostenía de la cintura haciéndola arquear la espalda. Su pecho en alto y expuesto como si fuera la ofrenda para un Dios al que debía saciar. Dejo caer la cabeza hacia atrás incapaz de pensar claramente al tenerlo literalmente sobre ella, incitándola a decir que sí deseaba ser besada al tenerlo tan cerca que era imposible no desear unir sus labios. Llevaba algo de tiempo sin besar a alguien, así que consideraba normal querer volver a experimentar esa sensación placentera, la primera vez que Len la beso no contaba, no cuando lo considero como una mala experiencia.
Una sensación húmeda en la base de su cuello la hizo estremecer como si la misma electricidad atravesara su cuerpo, Len la besaba ahí, aprovechándose de su mente divagante. Sus labios se apretaron fuertemente prohibiendo que el sonido saliera.
—¿Lo quieres? —volvió a preguntar incorporándola abruptamente y cerrando todo espacio entre sus cuerpos, solo las capas de ropa los separaba. Ambos sentían los latidos de corazón del contrario, el subir y bajar de sus pechos y sus pieles calientes y sudorosas tocándose.
¿Lo quería?
¿Quería ser besada por él?
Estaba en una fiesta, algo ebria, sí, deseaba divertirse sin consecuencias posteriores y sin compromisos, tal como debía ser. Len simplemente le ofrecía lo que quería, un rato de placer, un bálsamo para dejar sanar su corazón herido. Sin compromisos no había daño y mucho menos un 'después', solo sería algo de una noche, un rato. Siempre podía culpar al alcohol, después de todo era lo que seguramente la orillaba a meditar tal proposición que estando sobria declinaría sin dudarlo. Sin darse cuenta su respiración se había vuelto pesada y sus dedos ya estaban enredados en los cabellos rubios, sus miradas se encontraron por un momento mientras la melodía final retumbaba en sus oídos, otra vez estaba ahí esa mirada, Rin parecía suplicante y a la vez renuente a su contacto, como si ella viera algo en él que quisiera y odiara, todo al mismo tiempo.
Los dedos que jugaban con su cabello lo empujaron hacía la boca femenina en una invitación silenciosa. Labios entreabiertos y los ojos cerrados entregándosele como él quería, esta vez no parecía haber un engaño como la vez en su habitación, no cuando era ella quien le daba permiso a besarla y lo incitaba a ello.
Sus labios se encontraron en una caricia desesperada y nada delicada, todo lo que los rodeaba quedo en segundo plano tan pronto se vieron en un pelea de dominación. Retándose mutuamente, casi devorándose el uno al otro, porque en ese beso solo había hambre carnal, nada de sentimentalismos baratos, solo deseos de satisfacerse a sí mismos a base del otro.
Esa noche la caperucita había caído en los engaños del lobo, quien gustoso le demostraría que tan feroz podía ser, porque si de algo estaba seguro era que al final del cuento devoraría a la chica, justo como el lobo astuto, calculador y territorial que era.
Continuara...
(1) Es una canción también conocida como Pomp and circumstance.
Bien, iniciemos con las notas de autora.
Los disfraces pues ya todos desde el capitulo anterior cayeron en cuenta de como iban para la pareja principal, sip, lo hice basado en la canción "The wolf fell in love with red riding hood", adoro esa canción, me da un airé melancólico. Gumi y Kuroneko representan la canción de "Ah wonderful cat life", adoro a Gumi en esa canción, como en casi todas sus canciones. Miku usa el traje de pirata que usa en el Project Diva, adoro su ropa en los juegos, y Kaito viste igual que en su vídeo "Yami no ou".
No se como se tomaran todo esté capitulo, incluso yo me quede algo anonadaba con algunas partes. En fin, siempre eh querido decir eso de ser lesbiana para que dejen en paz cuando se sale a bailar. Incluso me ah pasado que estando sentada en la mesa se acercan para abordarte, nada lindo eh de decir. Cul es un serpiente venenosa, tal vez la sigamos viendo más adelante, después de todo también esta en el negocio del modelaje. Y en cuanto al final ni yo se que decir ._.
A responder review's:
Sychronicity girl: ¡Yey! Len no es tan malo, simplemente que los métodos que usa no son los correctos. Con respecto a Rin pues realmente ella lo protegió porque él no inicio la pelea, solo fue para parar una revuelta y que no los sacaran a patadas xD
¡Acertaste con los disfraces! *le da una paleta*
¿Len más malvado? xD creo que aun les falta ver de que otras cosas es capaz de hacer.
Lina Makone: Tú me agradas xD
Me mataste de risa con lo de jadeando como simio, la imaginación siempre termina matándome de diversas formas. ¿En serio te agrada? Me haces tan feliz, ya me sentía mal por tanta negativa hacía él. Len 1 - Matsuda 0 Lo sigo diciendo, tú me agradas :)
Sí tienes alguna duda no dudes en preguntar, perdón por tanto enredo
Soy chica :3 Lo sé, Pc suena muy ambiguo, jejeje.
Me gustaría seguir leyendo tus comentarios, me hiciste el día con tú humor. No te preocupes, yo también soy un asco dejando review xD
Rain Hartvee: Cambiaste tú nombre *-* Me gustan tus elecciones.
Tus comentarios me dan una sarta de risa. Sip esto va a terminar en harem xD Broma, no soy fan de aquello; ¿Quien dice que no lo intentaran? xD Solo porque Miku los deja cortos no hacen nada; Tú primicia tiene buen titulo, alguna vez lo usaré xD No me había dado cuenta de ello, pero ser hermosa, heredera y modelo tiene sus problemillas xD Esta historia será drama, drama everywhere, todo lo contrario a mis otros escritos, así que habrán más lobos en busca de esta terca caperucita.
Gracias por ser mi beta en traducción :'D Te buscaré por PM
Gracias, me mejoré rápido, aunque me volé todas las pestañas centrales de mi ojo izquierdo, parece una ventana ;3;
Lectora Fantasma: Tu amorsh me hace feliz :)
Aquí tienes tu actualización, espero que la disfrutaras.
Kiaraen Kagamine: Frijolito aquí tienes tú capitulo ansiado, espero que te guste. Todas tus preguntas serán contestadas en los siguientes capítulos, aguanta :)
Difícil pregunta ¿Finnick o Peeta?
Pues Peeta, el panadero es un pedacito de cielo, Finnick también tiene lo suyo, pero nadie supera a Peeta. Yo lloré océanos de sangre al leer su muerte, aun sigo preguntándome: ¿Por qué suzanne, por qué? En el tercer libro odie tanto a Katniss por pensar en matar a Peeta, cuando vea la segunda parte de Sinsajo me dará un ataque, lo sé.
YuzukiToriOnee-san: Muchas gracias, espero que la historia te siga gustando, me gustaría leerte más seguido más adelante. Disfruta esta actualización :)
No saben lo feliz que me hacen con sus comentarios, hoy estoy emocionada porque recientemente me enteré que gané tercer lugar en un concurso en el que participe, lo hace una autora llamada Yumi Kazahaya, es famosa en el fandom de Soul Eater (Recomiendo su historia llamada Akuma no Bara), por otro lado saldré de paseo con una vieja amiga, iremos a un café que llevo meses queriendo ir y mi mejor amiga me regalo un libro que anhelaba leer.
Pensaba actualizar antes pero termine hundiéndome en tristeza y melancolía por la época del año, en este fandom no lo eh dicho pero estoy pasando por un momento algo difícil emocionalmente. Ya pasaron nueve meses y aun me siento tan rota como ese día trágico. Y bueno, mi mejor amiga al darme el libro me dejo un mal sabor de boca porque ese gesto solo era entre esa persona y yo, era nuestra rutina anual, solo de nosotras y a pesar de querer hacerme sentir mejor solo me hizo sentir peor. Es gracioso, porque los libros no duran en mis manos, pero hasta la fecha no eh tenido el valor de quitarle el plástico y leerlo.
En fin, se que empeoraré con las fiestas y eso, por eso me disculpó de ante mano al no actualizar hasta el próximo año, que es lo más seguro.
Les deseo bonitas fiestas. Feliz navidad y prospero año nuevo 2015 a todos.
Nos leemos luego gente bonita.
Pc fuera.
