¡Pásele, pásele, capitulo caliento saliendo del horno!

Disculpen la tardanza, en esta vida nada sale como planeamos, desgraciadamente.

En fin, disfruten este capítulo express y algo corto, esta chica sale de viaje y quiso darles algo con que entretenerse en su ausencia.


DISCLAMER: Vocaloid no me pertenece, pero si fuera millonaria al ganarme la lotería no duden que lo primero que haría es comprarlo.


La elección

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VII

Fragmentos rotos

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La música seguía resonando por toda la sala, sin embargo, su cerebro apenas podía procesar la canción, ni siquiera tenía la certeza de sí Miku aun seguía en el escenario o no. Sea como sea el interés de saber que pasaba a su alrededor era nulo, todo en lo que podía concentrarse en ese instante era en el calor que la envolvía de pies a cabeza y como algo en su interior se retorcía de placer. Los labios sobre los suyos se movían demandantes y las manos que sujetaban su cuerpo eran firmes, con la fuerza suficiente para mantenerla quieta y presa contra la superficie dura a su espalda.

Rin tenía sabor a alcohol, al dulce ron que corría por todo su sistema nervioso inhibiendo sus defensas contra Len, no obstante, ella en sí no era dulce como su engañosa apariencia suponía. Len lo había comprobado la primera vez que la beso, ella tenía un extraño sabor agridulce, apetitoso, tentador. Poseía un lado oscuro y una actitud salvaje cuando se le buscaba, y él lo estaba comprobando en ese momento.

Durante el beso la había guiado hacia a una de las columnas más alejadas del gentío, a un lugar donde las luces no fueran tan fuertes, entre la penumbra para tener algo de privacidad.

Rin gimió en protesta cuando respirar le hizo falta, sin embargo, se negaba a perder contra Len, quien se imponía a ella enredando sus cuerpos aun más, presionando cada centímetro de piel contra ella como si eso lograra fundirlos en uno solo. En contra de su voluntad lo empujo para obtener algo del molesto oxigeno que sus pulmones pedían a gritos, jadeaba cuando el Kagamine deslizo sus labios por su mejilla, descendiendo al delicado cuello donde dejo una gran cantidad de besos húmedos, Rin se estremeció inconscientemente ante la caricia causándole gracia.

—No —murmuró intentando alejarlo por los hombros, ella no quería caricias, solo besos vacios. Nada de sentimentalismos, solo satisfacer ese deseo que él había despertado tramposamente —. Bésame, solo eso —ordenó inclinando el rostro para restringirle el acceso.

La mirada azulada que le dedico Len desde su posición le dio mala espina, un mal presentimiento mayor a los usuales.

—Sí quieres que te bese tienes que pedírmelo —dijo contra su piel, ella cerró los ojos por el tacto y el caliente golpe de su aliento. Sus pensamientos se vieron revueltos una vez más, pero ya no por el alcohol.

Len frotó sus dientes sobre la suave piel a su merced, hundiendo sus desarrollados caninos hasta hacerla morderse los labios para no jadear, Rin se retorció un poco antes de ser atacada nuevamente por ese par de colmillos provocando que se arqueara contra él dejándolo sentir sus curvas y exponiendo su cuello. Respiraba superficialmente, casi errática por la atención brindada. El rubio siguió descendiendo hacía su clavícula, varios besos fueron depositados lentamente bajando hasta el inicio de su pecho, donde con su lengua trazó la hendidura de ellos dejándola con el aliento contenido, la cabeza echada hacía atrás y los ojos firmemente cerrados, incapaz de devolverle la mirada.

—Para —suplicó con las mejillas arreboladas, sus manos aun en los hombros masculinos, apretando su agarré sin saber exactamente qué hacer, quería detenerlo pero a la vez no.

Ahí estaba la Rin sumisa, la dulce y provocativa tomando el lugar de la sensual y atrevida, decir que eso no lo excitaba era mentira. Los antebrazos de Len acorralaron el rostro femenino y se inclinó nuevamente sobre ella sin llegar a besarla, pero si lo suficiente para tomar su labio inferior y tirar de él en un gesto juguetón. Ella seguía respirando como si el aíre le faltara, dejando que sus alientos se mezclaran de forma intima, invitándolo a probarla y saciarse de ella hasta que le fuera suficiente, el problema era que nunca sería suficiente. Las pequeñas manos tomaron la camisa masculina y la estrujaron con fuerza, hundiendo sus uñas en su pecho, tal vez un castigo o incluso un acto de aprehensión, no lo sabía.

—Pídelo —ordenó bajo la mirada nublada de ella, sus ojos azules estaban ensombrecidos al igual que los suyos propios, viéndose arrastrados mutuamente por la tentación.

Todo daba vueltas, las luces serpenteaban sobre ellos y las sombras se retorcían a su alrededor. El calor en su cuerpo subía con cada toque de Len, si él seguía ella no podría seguir negándose como hasta ahora, solo necesitaba y deseaba sus labios sobre los suyos, su caliente y húmeda boca dejándola sin aliento.

—Bésame —dijo en un susurró cuando el Kagamine apoyó su frente contra la de ella, no hizo ademán de obedecerla hasta que a regañadientes agregó —, por favor.

No fue un dulce beso, al contrario, fue salvaje, necesitado. Sus dientes chocaron por la fiereza del acto e incluso Len hirió sus labios con los colmillos, el sabor metálico de la sangre no fue suficiente para detenerlos, el beso los consumía como llamas ardientes, ambos deslizaron sus manos por el cuerpo del contrario desesperados, grabando en el tacto cada centímetro de piel y ropa.

¿Por qué se sentía tan bien? ¿Por qué se sentía bien estar haciendo eso con Len?

¿Acaso se había vuelto loca?

No, solo estaba siendo egoísta, la 'niña asquerosamente rica y mimada' que toma lo que quiere para satisfacer sus deseos, citado de Cul; Lo admitía, solo quería borrar ese disgusto y los recuerdos punzantes que la perseguían después del encuentro con la pelirroja y sus crueles y certeras palabras. Sí, seguramente si la Rin de hace un año la viera haciendo eso no se lo creería, es más, ni siquiera la Rin de la semana pasada lo haría.

¿Pero qué más daba?

Estaba ahí besándose con la persona que menos soportaba, el chico engreído que la menospreciaba, la usaba como su botana. Seguramente solo deseaba lo mismo que todos los demás ¿entonces si ella se lo diera la dejaría en paz?

La idea predomino en su pensamiento mientras deslizaba sus manos en la cabellera rubia invitándolo a profundizar la caricia, gesto que se vio aprobado con un gruñido por parte de él, sus ojos se entreabrieron un poco en medio del beso encontrándose con el rostro extremadamente cercano de Kagamine Len, él al igual que ella parecía estar disfrutando en gran medida la situación. Aun fiera en la batalla de sus lenguas hizo su mano descender hasta dar con una de las masculinas, Len no pareció notarlo, o al menos eso pensó cuando la tomo entre la suya y la guió hacía abajo, más allá del borde de la falda

Se obligo a permanecer quieta y a no temblar cuando la mano de Len dio de lleno con su muslo, aun teniendo las medias podía sentir su tacto cálido como si diera directamente contra su piel; instintivamente lo incitó a deslizar su palma hacía arriba, subiendo parte de la falda y dejando que tocara más de lo que cualquier tendría permitido. La reacción fue inmediata, los ojos de él le devolvieron la mirada abrumándola completamente, congelándola como si sus pupilas tuvieran la capacidad de inmovilizarla con una insignificante mirada. Todo movimiento entre ellos se vio detenido dejándola expectante a su siguiente acción, aunque para ella era obvio lo que vendría a continuación, todos eran iguales.

Rin aun tenía su mano sobre la de él cuando esta se retiro de su sitio dejándola boquiabierta, aun en un estado semi-etílico sabía lo que estaba haciendo, era completamente consciente de que ËL, Len Kagamine, quien muchas veces se le había lanzado como lobo hambriento la estaba rechazando. No sabía si sentirse agradecida u ofendida.

Len se separó de ella tan rápido que de no estar apoyada contra la columna se hubiera ido de espaldas, por alguna extraña razón sintió frio ante la ruptura del contacto que compartían, aunque el pensamiento desapareció tan rápido como llego cuando lo vio darle la espalda evitando mirarla directamente. Rin respiró profundamente un par de veces intentando calmar la vibración de su pecho, paso sus dedos por su cabello tratando de deshacerse de esa incomodidad que bailaba entre ambos

—No vuelvas a hacer eso —la voz de Len llegó a ella dejándola aturdida momentáneamente.

Ella lo miró incrédula a lo que sus oídos captaron ¿acaso era posible…? ¿Qué chico declinaría la oportunidad de acostarse con una chica que prácticamente se le ofreció? O Len la aborrecía hasta niveles insospechados o era gay, o tal vez ambas.

¡¿Qué lógica tenia eso?!

¡¿Qué rayos estaba pasando?! ¡Qué alguien le explicará!

Es decir, había sido el mismo Len quien la había besado en primera instancia, era él quien provocada las situaciones intimas entre ellos, pero cuando tenía la oportunidad de oro que todos querían con ella la declinaba. ¿En qué dimensión estaba? Estaba a punto de gritarle que rayos sucedía con él cuando una voz conocida le robó las palabras de la boca, literalmente. Para su sorpresa Miku estaba a unos cuantos pasos de ellos, en un rápido giro enfrento al peliazul que la seguía y con voz sumamente enojada agregó:

—Déjame en paz Kaito, no es como si fuera algo fuera de lo normal

Eso solo pareció enojarlo más ocasionando que ella también se enojara, valga la redundancia, aun más de lo que ya estaba.

—¿Lo es? ¿En todos los conciertos pasa lo mismo? —Miku rodo los ojos ante su persistencia a lo sucedido ¿si ella le daba igual por qué no a él también? —, contéstame —ordenó indignando a la idol.

Rin se mostró realmente confundida por lo que sus sentidos le mostraban, era normal que Miku tuviera una que otra pelea con el peliazul, pero nada al nivel que estaba presenciando, es decir, solo de verla se le ponían los pelos de punta y sentía algo de respetó hacía Kaito por enfrentarla.

—Eso a ti no te debe importar —sus ojos claros se clavaron sobre Kaito como si quisiera hacerlo desaparecer de su vista con un ¡Zap!

—Me importa porque somos amigos

—¡Con más razón! —Agregó ella elevando las manos dramáticamente —, no deberías molestarte como si tuvieras derecho a hacerlo, no eres mi novio o algo por el estilo

Las palabras de la Hatsune parecieron golpear al Shion de forma certera, esa fue la señal que Rin necesito para entrar a escena antes de que dijeran más cosas de las que se arrepentirían más tarde.

—Chicos —saludó abandonando su sitio y dejando a Len atrás, no sin antes darle una mirada circunstancial. Lo mejor era dejar eso por la paz, después de todo solo fue una sesión de besos sin llegar a más, un morreo, nada en especial

Sus amigos abandonaron su duelo de miradas para prestarle atención, ambos mostrándose algo sorprendidos de verla ahí sola.

—Rin ¿qué haces aquí? —preguntó Miku algo contrariada, disimuladamente buscó a alguno de sus amigos pero no encontró a nadie.

El gesto no fue desapercibido por la rubia, sabía que aun le preocupaba que se volviera a encontrar a Cul, después de todo la chica era una vil víbora que disfrutaba de lanzar veneno a diestra y siniestra. Rin le dio una mirada acusadora a Kaito dejando en claro su respuesta

—Buscaba a Kaito —mintió dejando al Shion confundido, inclusive se señalo a sí mismo para confirmar la declaración ganándose una mirada nada agradable de Miku —, desapareció cuando comenzaste a cantar, y eso que quería bailar con él —comentó inocentemente

—Lo siento Rin-tan, tenía algunas cosas que hacer

Dankworth avanzó hacía él y sujeto su brazo para evitar que se escapara, con una sonrisa traviesa lo arrastró un par de pasos hacía la pista de baile, sus ojos buscando a sus otros amigos

—Entonces baila conmigo ahora, me lo debes —comentó tratando de que esa atmosfera que se había creado entre él y Miku desapareciera.

—Pero Rin… —intentó persuadirla de permitirle quedarse unos segundos más junto a la chica pirata.

Está por otra parte animó a Rin a llevarlo consigo, después de todo no estaba de humor para seguir con la plática anterior, no soportaría seguir el hilo de la conversación, en especial con Bakaito. Una vez que los vio alejarse soltó un suspiro contenido de frustración. No era tonta, había identificado la mirada azulina del chico antes de partir, en ella estaba el mensaje que ella no deseaba ver.

—No vengas a mí con sentimientos a medias —farfulló apretando los dientes y con el cerquillo cubriendo sus ojos.

El delgado cuerpo de Miku se encorvó sobre sí mismo y sus manos la abrazaron en un intento de mantenerla entera, temiendo romperse en ese momento. Nadie le prestó atención, nadie percibió su estado tan ensimismado y decadente, nadie excepto cierto rubio que había presenciado todo desde las sombras.

Desde su escondite le dio ánimos silenciosos, los mismos que él se estaba dando en ese momento para afrontar lo que sea que el futuro les deparara a ellos y a sus solitarios sentimientos unilaterales.

—o—

Despertar de esa forma no estaba entre sus estándares de normalidad, en especial cuando tenía una cama bastante amplia para ella sola donde podía girar y girar todo lo que le apeteciera sin ningún impedimento. Rin se frotó el rostro en un intento de aliviar el dolor y de paso verificar si su nariz permaneciera entera, después de todo ese golpe le había hecho ver estrellas y luces blancas como si estuviera en un show de láser. Enojada por la forma tan brusca de interrumpir su sueño buscó al causante de su dolor encontrándose con la mano de su mejor amiga a escasos centímetros, ella aun dormía tan plácidamente que le dio pena y remordimiento hacer lo que iba a hacer.

Se acerco a ella lo suficiente y haciendo un megáfono con sus manos grito:

—¡DESPIERTA PEDAZO DE NEGI SUBDESARROLLADO!

Miku saltó del susto antes de siquiera abrir los ojos, sus manos golpearon las colchas y retrocedió todo lo que pudo algo desorientada, Dankworth comenzó a reír a carcajada limpia cuando le lanzó una mirada resentida.

—¿Qué rayos te pasa? —bufó dejándose caer nuevamente sobre las sabanas, el sol ya estaba bastante alto, lo sabía por la luz que se filtraba por las cortinas iluminando su habitación

—Eso debería preguntar yo. Se me olvido que no debo compartir cama contigo —agregó Rin imitándola, quedando lado a lado con la vista clavada en el techo.

Todo el sueño de ambas se había esfumado con tan peculiar forma de despertarse la una a la otra. Miku era un peligro en la cama con sus movimientos de karate, esos golpes y patadas siempre le costaron caro cuando dormían juntas desde el nivel elemental.

—Es tú culpa por quedarte a dormir

—Bien pudiste darme otra habitación —se excusó encogiéndose de hombros —no sé, la habitación de invitados por ejemplo

Miku rodó los ojos y la golpeó con una almohada cercana ahogando la risa de la rubia. Después de lo acontecido con Kaito prefirió quedarse al margen, Len se le unió después de un rato cuando se hubo reunido con los demás. La noche siguió de buena gana, pero esta vez sin más licor, se limitaron a bailar entre ellos, algunas veces inventando coreografías improvisadas otras simplemente dejándose llevar por las melodías occidentales de moda. Decir que se quedaron hasta que el DJ dejo de poner música era poco, incluso sin música y con la pista desierta siguieron una sesión impróvida de rap y break dance entre los chicos, Miku se le unión siendo la representante de las féminas, incluso Gumi la apoyo en los coros y en las rimas. Casi los tuvieron que echar a patadas del lugar para poder limpiar en paz.

—¡Con un 'lárguense de una vez' hubiera bastado! —había gritado Gumi cuando los sacaron a empujones del local.

Todos explotaron en risas cuando Kamui hubo dado patadas a las puertas para luego acercarse a ellos a paso digno y con el mentón en alto.

El regreso a casa fue cortesía de Kuroneko, quien amablemente —dígase obligado por su novia —las llevo a casa de los Hatsune, Mikuo y Kaito fueron escoltados por los hermanos Kagamine al vivir cercanos. Rin había suplicado prácticamente a Miku quedarse a dormir con ella, después de todo su padre había salido en un viaje de negocios y no quería estar sola en su casa junto al servicio.

Se acostaron un par de horas antes de que él sol saliera, o al menos eso calculo Miku al ver la hora, al principio el sueño no se presentó, se quedaron tendidas en la cama mientras platicaban como solían hacerlo de pequeñas, sus disfraces en una esquina de la habitación, Rin tenia suerte de ser una talla más pequeña que Miku para poder prestarle ropa. Para cuando menos lo esperaron se quedaron dormidas, aunque el gusto no les duro mucho, solo pudieron dormir unas cinco horas antes de despertarse mutuamente, era una suerte que fuera fin de semana, o de lo contrario hubieran faltado al colegio.

—Y bien ¿qué tenemos planeado para hoy? —preguntó Miku previniendo que su compañera se arropara con las mantas para intentar seguir durmiendo.

No tenían deberes pendientes más que el trabajo de literatura que Rin maldecía mentalmente cada vez que se acordaba de él, así que estaban literalmente libres hasta el lunes, a menos que a su compañero de proyecto se le ocurriera llamarla para avanzar el trabajo, cosa que dudaba después de lo de anoche.

—Dormir —respondió tapándose con las sabanas hasta la cabeza

Miku se las aparto de un jalón ocasionando que Rin se hiciera bolita y se quejará como cría para que la dejaran dormir un rato más.

—Si no mal recuerdo no me dejaste dormir, ahora asume la responsabilidad —apuntó poniéndose de pie en la cama y saltando enérgicamente a su lado haciendo vibrar toda la superficie, incluyendo a Rin.

—Cinco minutos más —farfulló poniéndose la almohada encima de la cabeza.

—Riliane Dankworth mueve tu trasero de la cama o atente a las consecuencias —avisó deteniéndose por completo y sujetando una almohada en forma de negi de manera amenazante.

Rin corrió el riesgo, pensó que se detendría y regresaría al igual que ella a seguir durmiendo, después de todo ambas habían gastado sus energías a lo largo de la noche, aunque de formas diferentes. La casi pelea de Miku y Kaito se le vino a la cabeza junto con lo sucedido con Len, ambos le dejaron un vacio en el estomagó, Miku había mantenido distancia de él después de lo sucedido, ella por su parte fingió que eso no había pasado.

Quería preguntarle el por qué de su discusión con el Shion, pero no sabía cómo hacerlo, después de todo ella lucía realmente enojada con él, además se daría cuenta de que la había estado espiando.

—Te lo advertí Dankworth. ¡Banzai!

Todo el peso de Miku se fue sobre ella sin restricción alguna tomándola desprevenida, se sintió hundir entre la mullida colcha y como las manos de la Hatsune se colaban por su pijama prestada para hacerle cosquillas. Rin se retorció bajo ella riendo sin control y tratando de formular alguna palabra para detenerla, pero cada vez que lo intentaba las cosquillas se intensificaban.

—Ataque secreto no. 15: ataque de cosquillas —dijo orgullosa al ver a la rubia tratar de quitársela de encima con patadas suaves y las manos tratando de repelerla

—¡E-esta b-bien… me…. Rind-do! —gritó con su último aliento

La peliturquesa sonrío con superioridad y se alejo lo suficiente para dejarla respirar. En su mesita de noche el reloj marcaba las 10:15 am, si se daban prisa aun alcanzaban el desayuno. A paso de soldadito marchando se dirigió a su closet y saco algunas ropas que lanzó a Rin, está las recibió evitando que se cayeran por el borde de la cama, atrapándolas en el aire.

—Ve a ducharte bruja

—Lo dice quien amaneció como un afro parecido a RedFoo(1)

—Al baño, ahora —repitió tomando nuevamente su almohada de negi y amenazándola con lanzársela.

Rin no dudo y corrió hacía la puerta designada, Miku tenía una tendencia a la violencia vegetal muy acentuada, no quería iniciar la mañana con uno de sus super golpes de negi volador. Una vez sola la peliturquesa llevo sus manos a su cabello para verificar lo dicho, vaya sorpresa se encontró al acercarse al espejo y ver que efectivamente tenía sus largos mechones hechos un nido de aves, si saliera al jardín no tardaría en aparecer un pájaro que declarara sus dominios en esa mata de pelo.

Tomó el cepillo y dando un suspiro comenzó a pasarlo por toda la longitud de sus hebras encontrándose con dolorosos nudos, eso fue suficiente para darle a entender que sería una larga mañana.

—o—

Después de asearse bajo a la cocina en busca de algo que comer, desde que se hubieron mudado de la casa principal tenían que cocinar ellos mismos, al menos su padre fue benévolo al proveerles del servicio de limpieza, uno que iba tres veces a la semana para limpiar sus desperfectos causados.

No le sorprendió encontrarse con su hermana sentada frente al desayunador, mordisqueaba sin ninguna prisa una tostada con mermelada a pesar de ya haber pasado la hora del desayuno. Lenka aún llevaba puesto el pijama, su cabello libre de la liga que generalmente lo sostenía, las puntas estaban algo elevadas y los mechones se enredaban y crispaban avisando que recién se había levantado. Otro factor para tan exuberante peinado era el hecho de haberse quedado dormida en el auto, Len tuvo algunas dificultades al trasladarla a su habitación, y ni que decir del trabajo que le costó despertarla momentáneamente para convencerla de cambiarse las ropas, de no ser por que accedió a regañadientes aun traería el disfraz puesto.

Estaba tan adormilada que no notó cuando se le acerco, no fue hasta que le dio los buenos días que ella reparo en su presencia.

—No tiene nada de buenos —respondió dejándose caer en la mesa completamente derrotada. Se sentía débil.

Len suspiro comprensivo al ver como sus manos sostenían su cabeza, los dedos enterrados en su cabello mientras la tostada seguía en su boca, masticándola lentamente como un camello.

—Resaca —afirmó buscando en la alacena algunos ingredientes para hacer un caldo de pollo dadas las circunstancias, la menor gimió dándole la razón.

Él por su parte se sentía bien, tenía un hambre atroz y sed, pero nada que no pudiera solucionarse con algo de alimento, A diferencia de sus amigos y su hermana él tenía resistencia a las bebidas alcohólicas, tal vez las fiestas de adolescentes alemanes llenas de schwarzbier y kellerbier(2), sin omitir las schnaps(3), eran suficiente entrenamiento para acostumbrarse a los efectos colaterales.

—¿Cómo pueden salir de fiesta sabiendo que después se sentirán fatal?

Lenka se encogió en su sitio tratando de encontrar sentido a su interrogante, pero el dolor en su cabeza no la dejaba pensar tan claramente como quería, sentía nauseas, pero se negaba a devolver el estomagó como en la fiesta. Ella nunca se había pasado tanto como hasta ahora, es más, no conocía lo que era la resaca hasta esa mañana. Se juro a si misma nunca más volver a hacer semejante idiotez, no quería volver a sentirse tan magullada tanto por dentro como por fuera.

—Porque no nos detenemos a pensar en el después sino en el ahora. En ese momento tú tampoco pensaste que ibas a terminar así —respondió aguantándose la risa al ver el rostro de su melliza.

Ella se quedó callada dándole la razón sin chistar, dejo la tostada que le sobraba a un lado y bebió de su vaso de leche, era su tercer vaso y aun sentía la boca igual de pastosa y reseca. Su estomago lo sentía como un hoyo negro, igual de vacío, pero con un extraño ardor que le hacía querer ingerir toneladas de comida para evitar sentirlo; Len le tendió una caja de pastillas a al cual le dio un vistazo, al leer la palabra "Aspirina" sintió que el paraíso le abría las puertas, de buena gana se tomo la dosis que la caja recomendaba y dejo que hiciera su efecto. Len tomó la tostada que ella había rechazado mientras esperaba que el caldo de pollo estuviera listo.

El reloj de pared marcaba un cuarto para las dos de la tarde, razón suficiente para acreditar el rugir de su estomagó como algo estrictamente necesario.

La casa parecía demasiado grande para ellos tres en ese momento, aunque bueno, la diferencia con la anterior no era mucha. Durante su estancia en Alemania se hospedaron en los dormitorios compartidos del internado —unas habitaciones bastante sencillas a su parecer, pero con suficiente espacio— por lo que solo veía a Lenka en los recesos y en algunas clases, desgraciadamente Rinto era al que más frecuentaba al estar en la misma residencia. El recuerdo de esos días no lo hizo muy feliz, haber roto todos los lazos que tenía en Japón tan abruptamente era un peso del que aun no se libraba por completo. Sentía remordimiento, y mucho, en especial después del suceso del que les notificaron a los meses posteriores a su partida. Al saber de ello intentó por todos los medios regresar. Una noche con mochila al hombro burló todos los controles de seguridad de la escuela, pero fue detenido en pleno escape por uno de los guardias que hacía su ronda nocturna. Lo castigaron por una semana al intentar salir sin el permiso de sus padres e incluso llamaron a Rinto, esté se limitó a darle una reprimenda acerca de respetar las reglas y lo irresponsable que era al intentar semejante estupidez.

No es una estupidez —se defendió furibundo ante su insensibilidad. Él sabía, a los tres les habían notificado del hecho —, tenemos que regresar, nos necesita.

Rinto se mantuvo impasible. A él no parecía importarle, de hecho, le era ajeno el problema.

No, nuestro lugar está aquí —respondió tajante

Len no podía decir que espero algo más de él, después de todo Rinto la tenía en sus manos sin esfuerzo, era su derecho. Un derecho que él luchaba por arrebatarle. No deseando escuchar más cosas de su parte, en especial acerca de algo que él consideraba delicado y necesario, avanzó a paso decidido hacía la puerta, regresaría, costase lo que costase.

Sí regresas no hay vuelta a atrás —Rinto profirió deteniéndolo en seco.

En medio de aquella estancia maldijo tan fuerte que tuvo la certeza de haber despertado a todos sus compañeros. Con los puños apretados y temblando de rabia e impotencia contuvo el océano de emociones que lo golpeo, Rinto no trato de darle ánimos o reconfortarlo, su relación no era así, no después de todo lo que se estaba desarrollando.

Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón —susurró en el fondo de su mente conteniendo el agua salada que amenazaba con salir de sus ojos, con quebrarlo frente a su hermano. Sabía que el dolor que sentía ni siquiera era una mínima parte de lo que esa persona sentía en ese mismo momento, y eso lo llenaba aun más de tristeza e impotencia —, por favor, perdóname.

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—Hermano —llamó Lenka sacándolo de sus recuerdos.

Ella estaba de pie junto a la estufa, el fogón apagado y el aroma a comida recién hecha flotando en la habitación. Len pestañeo un par de veces dejando que su sentido común retornara de las vacaciones de cinco minutos que se tomo.

—Ya esta lista la comida —avisó preparando el desayunador para servir la comida.

La aspirina ya había hecho efecto así que se sentía mejor que antes, incluso su apetito incremento al ver la comida de Len, y eso que se había ido al sentir el retortijón de las nauseas al estar comiendo las tostadas. Una vez que todo estuvo listo dieron gracias por la comida y comenzaron a comer dejándose llevar al nirvana, ambos morían de hambre.

—¿Y Rinto? —Len no lo había visto en lo que iba del día, bueno, la mayor parte del día se la paso durmiendo, pero se entiende.

No había dado muestras de haber pasado ahí para desayunar y mucho menos para comer. Lenka dejo la loza en el fregadero y se apoyo en esta dándole la cara a su mellizo.

—Salió temprano, dijo que iría a la universidad para terminar un proyecto

Len asintió, al menos estando en la universidad no se encontraría con Rin, a quien seguramente estaría dispuesto a ir a buscar a su propia casa para verla, solo se estaba conteniendo, lo sabía. Por suerte ella había decidido ir a dormir a casa de Miku.

Lenka se estiro un poco desperezando su cuerpo, ya estaba un poco mejor, así que decidió darse una ducha y aprovechar el resto del día que le quedaba, tal vez ir al centro comercial y practicar el turismo en algunas tiendas, sí, eso sonaba bien. Por supuesto obligaría a Len a acompañarla como un pago por abandonarla la noche anterior, aunque muy dentro de sí eso le agrado, no era como si deseara siempre estar bajo el ojo vigilante de sus hermanos.

Cuando arqueo su cuerpo hacía arriba su pecho subió lo suficiente haciendo saltar el collar que frecuentemente llevaba consigo, el dije llamo la atención de Len, quien sonrió al reconocerlo.

—Aun lo tienes

—Nunca me desharía de él —contestó sosteniéndolo entre sus delicados dedos, le dio una mirada cálida demostrando lo importante que era para ella.

Por un momento se quedó sumida entre las memorias que ese collar traía consigo, deseaba tanto que las cosas fueran como antes, que sus hermanos se llevaran como cuando eran infantes inocentes, antes de verse envueltos en todo aquello que solo la hacía rabiar cada vez que su padre los llamaba para empeorar las cosas.

—¿Por qué tiene que ser así? —murmuró tan bajito que Len no la escucho al estar lavando los trastes.

Cerró los ojos y respiro hondo alejando todo pensamiento negativo y melancólico. Para cuando el azul de sus ojos fue bañado nuevamente por la luz tenía una sonrisa en el rostro, justo como a sus hermanos les gustaba verla, justo la imagen que ella quería proyectar.

—Iré a tomar una ducha —anunció caminando hacía el pasillo, Len le dio un 'Uhmm' como respuesta —, y después iremos al centro comercial —agregó desapareciendo de la cocina

Len estaba a punto de darle otro monosílabo cuando casi deja caer uno de los platos a medio lavar.

—¿Qué? Pero—

La pequeña Kagamine asomó su cabeza por la puerta con una sonrisa que al rubio no le gusto para nada

—Me-lo-de-bes

Len sabía a qué se refería, pero no pensó que se la cobrara tan pronto, y él que ya había planeado pasar la tarde jugando LOL con sus amigos de Alemania.

—Nos iremos en una hora —fueron sus últimas palabras al desaparecer definitivamente por la puerta dejando a un Len resignado.


Continuara...


(1) Integrante de la banda LMFAO

(2) Ambas son cervezas alemanas, la primera es conocida como "Cerveza negra" y la segunda conocida como "Cerveza de sótano"

(3) Son bebidas alcohólicas destiladas, como son la ginebra, ron, whisky, etc.


Creo que se preguntaran por el titulo del capitulo, yo también me lo pregunte mucho y eso que yo le di el nombre. Hace alusión a los problemas que tiene cada uno, Miku, Rin, Lenka y Len, mencionados directa o indirectamente en el capitulo. Ya luego se desarrollaran cada uno más a fondo.

¿Cómo se pasaron sus fiestas?

Yo esclavizada en la cocina, fue agotador. Pero las dos cenas me quedaron pasables, nada extraordinario pero sin llegar a envenenar gente para terminar en la cárcel xD

Estoy feliz porque por fin termine una de mis historias en este fandom, tal vez ni la conozcan porque fue de la época de Nell, Chao Ling y Nenitablack, hace Uuuuuuh! En fin, por fin le di el cierre que merecía, ahora solo me queda Servant of Evil y Love Blood que espero terminar pronto. Además de que este año inicie con el propósito de hacer una traducción de Ingles/Español. Al ser una multiautora (soy una metiche en los otros fandom xD) será de HTTYD, estoy ansiosa por la respuesta de la autora para dar pie al proyecto.

Denme suerte!

¡Iniciemos con los reviews!

Sychronicity girl: Sí, se aprovecho de ella, pero también Rin aprovecho el ofrecimiento para desahogarse y olvidar sus problemas.

Generalmente suelo ser algo cortante o fingir seguir la conversación y luego escapar con alguna excusa para no regresar xD Pero si eh pensado en fingir ser less, con las amigas que tengo se puede pasar como algo real, pero no creo querer demostrarlo tampoco ._.

Lilliamne: Tampoco a mí xD Bueno, aveces se me antoja salir a bailar, pero rara la vez.

Lily no conoces lo que son fiestas indecentes, eh ido a peores, por desgracia. Esta fue solo una noche de disco normal, creo. Yo también odio que fumen, detesto el cigarro, no sé porque Len me salio con esa idiotez. Se esta saliendo de mis manos el muy loquillo. Pero aun maldito lo queremos ¿no? xD

SofiAlexandra15: Tú pregunta me dejo con cara de ¡¿WTF!? En serio di a entender eso? ._.

Esa información es un secreto, ya luego lo sabrás. Por cierto, me gusta tú nombre *-* Alexandra es el nombre de un OC en una de mis historias c:

Kiaraen Kagamine: Muy buena pregunta ¿Finnick o Annie?

Por una parte si Finnick muere Annie a demostrado seguir adelante y mostrarse fuerte, por otra si Annie muere Finnick entraría en un estado de depresión larga, lo demostró al no tener noticias de ella cuando se quedo en el capitolio junto a Peeta y demás, además de ser la persona especial de él

Aquí mi respuesta:

Si fuera por mí (siendo puramente egoísta) dejaría morir a Annie y salvaría a Finnick, pero sabiendo que eso lo haría infeliz y miserable salvaría a Annie para hacerlo feliz aun cuando él pereciera.

Por el momento Rinto le mueve más el tapete, y sí, tendrán su momento ellos dos, o eso tengo planeado si es que no actúan por cuenta propia. Mikuo y Rin, tal vez...

WhiteRabitt21: Jajaja, creo que todos lo odiaron desde ese momento, y aun le falta ser más maldito. Sí, Rin es algo lenta aveces, pero debes darle crédito, al menos intento defenderse.

Perdón por darte tanta ira.

Shioo: ¡Otro lector fantasma! *-*

No sabes lo feliz que me haces, perdón por no actualizar tan rápido, te compensaré luego :)

Bueno ella tiene la autoestima baja por lo sucedido con su antigua pareja, así que sí xD

No sigas, me haces sonrojar, pero gracias por notarlo, mi intención es hacer un drama algo más profundo, drama adolescente pero igualmente serio. No te preocupes, todo puede parecer negro y seguirá más negro, pero espero que el final sea de tú agrado, ambos sufrirán lo necesario.

Es todo por hoy queridos frijolitos.

Muchas gracias por leer y comentar, y también gracias por sus visitas lectores fantasmas, saben que recibiré sus opiniones con los brazos abiertos. Acepto de todo, menos propuestas indecorosas.

Bye bye

Pc fuera