Hola. Os dejo el capítulo 13. Lo he publicado y lo he vuelto a editar, porque se me ocurrió algo a última hora. Espero que os guste.

13. Ojos de serpiente

El caso de Atlantic City les había permitido comprobar no solo el motivo por el que a Reid le prohibían la entrada en todos los casinos de Las Vegas sino también que parecía que Derek y Emily habían arreglado cualquier diferencia que hubieran tenido hasta hacía sólo unos días. Incluso pudieron verlos intercambiando miradas cómplices, mientras bromeaban en el Jet, a costa de Reid.

Emily y Derek habían hecho planes para pasar la noche en el apartamento de ésta, después de que justo la noche anterior al caso, García los hubiera interrumpido en evidente estado de embriaguez, para pedirle a Derek que fuera a su casa a consolarla, después de haber discutido con Kevin.

Derek abrió la puerta del apartamento de Emily, con la llave que ésta le había dejado, y se la encontró durmiendo profundamente en su cama.

Se desvistió tratando de no hacer ruido, y se metió en la cama. Cuando Emily se revolvió dormida, de espaldas a él, se acercó a ella, abrazándola. Luego le dio un beso de mariposa en el cuello y apoyó su cabeza junto a la de ella..

- ¿Lo habéis arreglado?- Murmuró ella con voz somnolienta, sin ni siquiera girarse.

Derek aprovechó que se había despertado, para recorrer su cuello con sus labios, bajando luego por su hombro, mientras le acariciaba el vientre con la mano.

- Todo arreglado...- Le explicó mientras tiraba de ella suavemente, hasta que Emily se dio la vuelta y se encontró con su boca- Ya soy completamente tuyo...

Emily entornó los ojos. Estaba realmente agotada del caso. No podía entender cómo Derek no lo estaba.

- ¿Qué paso?- Preguntó intrigada, apartándose un poco de él y tratando de ignorar el modo en que sus dedos le hacían cosquillas recorriendo su vientre.

Derek la miró, decepcionado, como si fuera un niño al que le acabaran de quitar su piruleta favorita..

- ¿En serio quieres hablar de eso ahora?.

Emily simplemente se encogió de hombros. Y en ese momento Morgan supo que no conseguiría nada más de ella a no ser que saciara su curiosidad.

- Pensó que había pasado algo entre nosotros...- Le informó arqueando las cejas.

Por un momento Emily se alarmó y abrió los ojos como platos.

- ¿Entre nosotros?- Repitió aterrorizada. ¿En qué momento García había descubierto su relación?

- No entre tu y yo...- Le aclaró rapidamente- Entre ella y yo- Y entonces recibió una mirada aún más confusa de Emily- No recordaba nada de lo que sucedió anoche y bueno... Ya sabes como es...- Añadió resoplando.

Emily contuvo la respiración durante unos segundos, atónita, y tuvo que sentarse para recuperarla. Alzó una ceja, tratando de asimilar lo que acababa de oír, y finalmente soltó una carcajada, ante la expresión frustrada de Morgan.

- Estupendo... Acabas de arruinar el momento...- Se quejó, dejándose caer de espaldas a la cama.

Emily volvió a recostarse, de lado, con el codo apoyado en la cama, y su cabeza reposando en su mano.

- No sé por qué García estaba tan preocupada. Ni si quiera borracha, sería capaz de engañar a Kevin- Le dijo negando con la cabeza.

- ¿García no sería capaz? - Le replicó él fingiéndose ofendido- Gracias por el voto de confianza.,,

Emily rió suavemente.

- Bueno... No podrás negar que los hombres sois diferentes...- Le señaló con sencillez.

- No creerás eso en serio...- Continuó él, mirándola de reojo.

Esperó a que Emily dijera algo, pero solo obtuvo un silencio bastante elocuente por su parte.

Ahora era Derek el que parecía desconcertado. Se apoyó en los codos, y se incorporó levemente, volviéndose hacia ella

- ¿Estás insinuando que yo sería capaz de hacerte algo así?- Le reprochó, sorprendido- ¿Con qué clase de hombres te has relacionado?

Emily abrió la boca para responder, y volvió a cerrarla. Se habría ofendido si no hubiera sido porque tenía más razón de la que habría querido admitir. ¿Qué demonios se suponía que debía contestar a eso?. Desde John hasta Ian, sus relaciones habían sido un auténtico desastre. Lo más parecido a un hombre decente que había conocido había sido Mick Rawson, y aquello había sido tan fugaz, que ni siquiera podía decir que contara como relación. Y respecto a Derek, apenas estaban comenzando, y no sabía aún qué sentían el uno por el otro ni hacia dónde se dirigían, o si quiera, si tenían algún futuro.

Derek abrió los ojos, con incredulidad, y terminó de sentarse en la cama, encarándose a ella.

- Yo nunca te haría algo así...- Le aseguró, con sus ojos fijos en ella- No todos los hombres somos iguales, Emily.

Ella bajó la vista, avergonzada por desconfiar de esa manera de él, cuando en realidad, jamás le había dado ningún motivo para ello.

- Lo siento...- Se disculpó torpemente, sentándose a su vez en la cama- No soy muy buena en esto de las relaciones... Mi historial con los hombres no es el mejor, ¿sabes?- Añadió volviendo a alzar los ojos hacia él, con expresión arrepentida.

A Derek le enterneció su repentina vulnerabilidad, y le acarició la mejilla.

- Eso no tiene por qué ser siempre así- Le dijo con suavidad- Te lo demostraré si me dejas.

Emily suspiró, agradecida por el esfuerzo qeu siempre hacía por hacerla sentir bien. Pero ni aún así, podía estar tranquila. Todavía había algo que debía contarle.

- No lances las campanas al vuelo- Le replicó con una sonrisa triste- Strauss lo sabe...Nos vio en la Academia.

Derek la miró con expresión confusa. Parecía que se había quedado paralizado allí, sentado en la cama.

- ¿Te sorprende que te lo diga?- Le cuestionó ella, perpleja.- Ya lo sabías ¿no?.

- No, ¡Claro que no!- Exclamó él levantándose de la cama- ¿Cómo es que tú estás tan segura?.

Emily era ahora la que no entendía nada. ¿Qué estaba pasando?. Había dado por hecho que Strauss había hablado también con él.

- Me lo dijo... Bueno... No es como si me dijera que nos vió besándonos, pero no me dejó dudas de que lo sabía- Le explicó brevemente.

Derek resopló con evidente disgusto, y se paseó con los brazos en jarras, Luego se volvió hacia ella, que seguía sentada en la cama, mirándolo como iba y venía sin saber qué hacer ni qué decir.

- ¿Cuándo fue eso?- Le exigió saber.

Emily, trató de situarse en el tiempo, incapaz de recordar la fecha exacta.

- Después del caso de Filadelfia...

- ¿Cuando comenzaste a evitarme?- Le recordó él con un jadeo.

Emily se encogió de hombros, en señal de asentimiento,

- Espera...¿Te amenazó?- Le preguntó después de hacer las conexiones necesarias, y luego se sentó en la cama junto a ella, cuando su respuesta nunca llegó- ¿Em?.

- Lo siento, Derek...Yo...- Balbuceó ella totalmente confusa.

- ¡Por Dios!, Emily... ¿Por qué no me lo dijiste?.- Le reclamó él sin ocultar su enojo. No estaba enfadado con ella, por supuesto, sino con Strauss. Supo de inmediato que aquello era una especie de venganza por haberla acusado delante de Hotch.

- ¡Pensé que lo sabías!- Se excusó ella elevando a su vez el tono de voz.

Derek se dio cuenta de que estaba cada vez nerviosa, y tiró de todo su autocontrol para calmarse. Si con alguien no quería pagar su ira, era con Emily.

Suspiró antes de continuar.

- ¿Con qué te amenazó?...¿Con abrirte un expediente?.

Ella pareció dudar durante unos segundos, hasta que finalmente pareció decidirse.

- La amenaza no fue hacia mí, Morgan...- Le informó en voz baja- Me habló de ti.

- Emily... - Susurró él lamentando no haber estado ahí cuando había ocurrido todo.

- No pasa nada Derek... Estoy contigo, ¿De acuerdo?.

Y luego le dirigió una sonrisa, al tiempo que trataba de calmarlo acariciándole la mejilla.

- Pero estuvo a punto-. Le recordó él- Estuviste planteándote renunciar a esto, durante días. ¿Me equivoco?

Emily, le confirmó lo que pensaba, con un gesto de admisión, mientras se mordisqueaba el labio inferior. Derek podía ver a la legua lo culpable que se sentía.

Tiró de ella suavemente y la abrazó con fuerza.

- Cómo si fuera posible que yo renunciara a tí...- Le susurró al oído, mientras depositaba un suave beso en su cabello.

Luego ella se separó de él, sólo un poco.

- Debemos tener cuidado Derek...- Le advirtió- Y prométeme que no irás a reclamarle nada...

Vio en sus ojos, que era justo lo que había pensado hacer.

- Morgan...- Insistió, con expresión severa- Prométemelo.

Finalmente, aunque a disgusto, desistió.

- De acuerdo... Por ahora no haré nada... Te lo prometo.

Y Emily esperó que fuera verdad.