Capítulo 15. La delgada línea.
De vuelta del caso de California, Morgan se acercó a Emily con una taza de café en la mano, y la dejó sobre la mesa. Luego se sentó frente a ella. Emily podía ver perfectamente, lo culpable que se sentía de que hubiera terminado con una herida de bala en el brazo. En realidad, apenas la había rozado, pero Derek se lo había tomado como si estuviera debatiéndose entre la vida y la muerte.
- ¿Cómo te va?- Le preguntó preocupado.
- Estoy bien- Le contestó con voz calmada. Pero a él no le bastaba.
- Emily...Lo siento mucho- Se disculpó sinceramente.
Las palabras que Morgan le había dedicado a Valdez, durante el ejercicio práctico, resonaron en su mente.
- Afuera, en el campo, "lo siento" no revive a las personas- Le replicó, imitándolo a la perfección.
Trataba de que fuera una broma, pero era evidente que Derek no estaba de humor.
- ¡Vamos!, estoy jugando contigo...- Le dijo con una sonrisa, intentando restarle importancia- No es nada, de verdad.. Estoy bien. Esto no es tu culpa- Le aseguró al ver que él continuaba mortificado por lo ocurrido.
- De hecho, lo es- La corrigió con gesto serio.
- Eres un lider de equipo. Tomaste una decisión táctica- Le explicó simplemente.
- Y saliste herida...Otra vez.- Le recordó con tristeza.
Y ahí estaba. El tema de Doyle que inconscientemente siempre trataban de esconder bajo la alfombra.
- Hiciste lo que pensaste que era correcto- Continuó ella, esperando ser lo suficientemente convincente- . Y eso es todo lo que puedes hacer. El resto no depende de nosotros. Así es el trabajo. Esto no es nada... En serio- Insistió, y fue entonces cuando Derek se reclinó sobre el sillón, meditando en ello. Emily le dirigió entonces una expresión burlona- Pero la cuestión de Doyle, eso... - Añadió e inmediatamente se enfrentó a su reacción atónita- ¡Estoy bromeando! - Le aclaró riendo- Estoy...
Derek no podía creer que pudiera bromear con el tema de Doyle. Pero ahí estaba ella, tratando por todos los medios de sacarle hierro al asunto para hacerlo sentir mejor. Finalmente, no pudo menos que reirse de la situación, aún a sabiendas de que cuando estuvieran a solas, aún quedarían cosas por aclarar.
A ninguno de los miembros del equipo, le extrañó que Derek se ofreciera a acompañar a Emily a su casa, dadas las circunstancias. Una vez allí, la ayudó a cambiarse de ropa, y después de cenar ligeramente, se fueron al dormitorio.
Emily se recostó a su lado, con la cabeza apoyada en su pecho. Escuchó el latido de su corazón, y su respiración tranquila, y cerró los ojos, relajada.
- Cuéntamelo.
Abrió los ojos de nuevo, al escuchar su voz serena.
- ¿El qué?- Le preguntó ella aún reclinada sobre él.
- Lo de Doyle...- Le aclaró- Cuéntame cómo era vivir con él.
Emily contuvo la respiración durante unos segundos. Sin embargo, ni el ritmo cardíaco de Derek ni su respiración, se habían alterado lo más mínimo. Finalmente, se incorporó y se quedó sentada a su lado.
- Dijiste...
Derek se incorporó a su vez, antes de que pudiera terminar de balbucear.
- Sé lo que dije..- La interrumpió-. Y estoy preparado para oírlo.
Emiy trató de encontrar algún resquicio de duda en sus ojos, pero no vio ninguno. Aquella conversación finalmente iba a tener lugar.
- Está bien...- Cedió ella con un gesto de asentimiento-.¿Qué quieres saber?.
Creyó que lo pensaría durante un rato, pero parecía que lo tenía claro.
- ¿Lo querías?.- Le preguntó directamente.
- ¡Vaya!... - Exclamó ella sorprendida- No te andas con rodeos...- Y luego lo miró a los ojos- No hay una respuesta fácil para eso. No se trata de responder un sí o un no.
Derek reaccionó con un pequeño jadeo de amargura.
- Tampoco es una pregunta fácil- Le reprochó un poco más duramente de lo que habría deseado.
Emily abrió los ojos, sorprendida. No esperaba aquel pequeño destello de rencor en su voz.
- Touche...- Le dijo con con un gesto de admisión.
Inmediatamente Derek se dio cuenta de su error. No había sido su intención demostrarle enojo.-
- Lo siento.. - Se disculpó colocando su mano sobre la de ella-. No pretendía...
- Está bien... Creo que me merezco algo de tu ira...
- Emily no estoy enfadado contigo...- Le aseguró él, con expresión arrepentida.
- Y eso solo lo empeora, ¿Sabes?- Le replicó ella con una sonrisa triste- A veces desearía que lo hicieras... que me gritaras, que me reprocharas mi pasado,... Que me echaras en cara lo estúpida que fui por permitir que Clyde me convenciera para hacer aquello...
Derek frunció el ceño, tomando detalle de cada palabra que decía., hasta que se quedó en silencio.
- Eso es lo que te dices a ti misma, no lo que yo pienso...-Le señaló con sencillez.
Y Emily sabía que, en realidad, tenía razón.
- Supongo... - Susurró ella- En aquella época pensaba que el fin justificaba los medios.. Aunque en el fondo sabía que era una mala idea... Pero confié en mi capacidad de compartimentación... Evidentemente fallé estrepitosamente.- Terminó con un gesto de amargura.
- Te enamoraste de él.
No era una pregunta. Sólo le hacía saber lo que creía firmemente. Emily lo miró desconcertada. En realidad, nunca se había planteado lo que había sentido por Ian antes de que se convirtiera en un monstruo.
- No sabría decir si fue amor.. -Le dijo con su propia incertidumbre reflejada en su rostro- Nunca he sido buena definiendo sentimientos.. Ian era tierno, romántico y apasionado, y también muy peligroso. Creo que en el fondo era lo que más me atraía de él... - Añadió, a sabiendas de que aquella confesión podría hacerle daño. Pero Derek no le estaba pidiendo sutilezas, sino la verdad.- Claro que de eso no quedó nada- Continuó sin apartar sus ojos de él- En mi defensa, diré que yo no supe que él era Valhalla hasta que fue demasiado tarde...
- Ya te habías,...- Murmuró él en voz baja, incapaz de terminar la frase.
- Ya me había acostado con él...- Terminó ella por él- Sí, Morgan, puedes decirlo en alto. Me acosté con un terrorista durante casi un año...No estoy orgullosa... Pero es lo que hay.
Se encogió de hombros, con expresión de disculpa.
- ¿Te arrepientes?- Le preguntó él con curiosidad.
- En absoluto...- Contestó ella con convicción- Si no hubiera hecho lo que hice, alguien habría ocupado mi lugar, y posiblemente no hubiera tenido tanto interés en proteger a Declan. Creo que cualquier remordimiento que pueda tener, queda suficientemente compensando sabiendo que está a salvo.
Derek asintió. Tenía sentido para él.
- Eso hace que yo también me sienta orgulloso de ti- Vio la duda en sus ojos- Lo sabes, ¿no?. Todo lo que hiciste... para salvarlo... Arriesgaste tu vida...
- De hecho morí- Le señaló ella con ironía.
- Y volviste... - Le recordó él con suavidad.
Emily bajó los ojos durante un momento, como si meditara, y luego alzó la vista hacia él.
- ¿Estás decepcionado?.
Derek pudo ver el temor detrás de su mirada., y sintió compasión por ella. Le acarició dulcemente la mejilla durante unos segundos.
- Si no hubiera ocurrido todo eso...- Le dijo en voz baja- Posiblemente yo no me hubiera dado cuenta de lo que realmente sentía por ti.- Le explicó con una sonrisa. Y luego vio su expresión confusa- No lo sabes, ¿Verdad?
Viendo su reacción, Derek no pudo dejar de pensar que resultaba irónico que siendo una mujer tan valiente, capaz de enfrentarse a un terrorista, entrara en pánico cuando se trataba de poner sobre la mesa sus sentimientos.
- Nunca hemos hablado de eso...- Balbuceó ella, visiblemente nerviosa. Incluso retiró su mano recogiéndola sobre su regazo.
Él la miró con dulzura, e inclinó levemente la cabeza para observarla. Estaba cabizbaja, rehuyendo su mirada. Sólo le faltaba comenzar a temblar.
- Porque temía que si te decía en voz alta que estaba enamorado de ti... saldrías corriendo...- Le dijo con voz calmada. Y fue entonces, cuando notó sus pupilas dilatadas y su respiración agitada bajo su pecho. Estaba seguro de que si prestaba suficiente atención, escucharía su corazón latir acelerado- Que es exactamente lo que quieres hacer ahora mismo... - Bromeó tratando de relajarla- Te lo veo en los ojos, princesa.- Añadió con un guiño travieso.
A ella le pudo el orgullo, sobre cualquier otra cosa. Y tiró de la ironía para protegerse.
- ¡Qué tontería, Morgan...!- Exclamó fingiendo incredulidad-.¿Crees que me asusto tan fácilmente?- Se burló, enfrentando su mirada.
Pero se había apartado un poco de él. Sólo por precaución, claro.
Derek ignoró su inútil intento de evadir la situación, y se limitó a señalar lo que era obvio para él.
- Estás usando mi apellido para distanciarte de tus emociones...- La perfiló en cinco segundos.
Ella jadeó ofendida. Se habría cruzado de brazos se hubiera podido, pero el vendaje se lo impedía.
- No es verdad..- Negó tajantemente- Muchas veces te llamo por tu apellido...
Derek balanceó la cabeza con un gesto de duda.
- Sólo cuando bromeas, cuando estás enfadada... o cuando quieres huir... - La corrigió. Sonrió cuando vio cómo Emily se ponía recta separándose de él.- Como ahora...
Ella protestó con un jadeo y se levantó de la cama casi de un salto.
- Yo no...- Balbuceó, gesticulando con su mano libre. Pero no tenía argumentos para rebatirlo.
- Em...- Le dijo en tono condescendiente, y a cambio recibió un resoplido de fastidio.
- De acuerdo...- Admitió ella sin ocultar su incomodidad- Yo no soy tan abierta con mis emociones como tú... Que no tienes control alguno sobre ellas...
Más que una afirmación, a oídos de Derek aquello pareció un reproche. Pero en realidad no estaba ni siquiera minimamente enojado con ella. Verla tan aterrorizada le conmovía un poco, y si tenía que hacer honor a la verdad, le resultaba un poco divertido.
- ¿Perdona?- Le reclamó atónito, pero esbozando al mismo tiempo una pequeña sonrisa.
Y como una niña traviesa, simplemente se encogió de hombros, negándose a mirarlo.
Derek se levantó de la cama, y se acercó, colocándose frente a ella. Bajó un poco la cabeza, buscando su mirada, que ahora estaba fija en el suelo. Pudo imaginársela perfectamente a la edad de cinco años, sufriendo un berrinche. Estaba seguro de que tendría la misma expresión. La contempló durante un instante, y puso los brazos en jarras, sin saber cómo lidiar con aquella niña pequeña.
- Acabo de decirte que estoy enamorado de ti, y ¿Esa es tu reacción?- Le reprendió con suavidad- Emily, no te estoy presionando para que lo admitas tu también...- Le aclaró.
Aquellas palabras quizás no fueran las más adecuadas a oídos de Emily, que alzó la vista hacia él, totalmente estupefacta.
- ¿Para que lo admita?- Jadeó con los labios formando un "o" perfecta- `¡Vaya...! ¡Que seguridad en ti mismo!.
Su tono irónico, sólo le confirmó sus sospechas.
- ¿No es cierto?- La cuestionó con la seguridad de que sabía la respuesta de antemano.
Sin embargo, ella no pareció darse por aludida.
- ¿El qué?.- Le preguntó en actitud orgullosa.
Derek se acercó muy despacio a ella, y la miró fijamente.
- Que sientes lo mismo por mí.- Le susurró, tan cerca de su rostro que Emily notó su aliento en su piel. Un escalofrío inoportuno le recorrió el cuerpo, y las palabras se le atascaron en la garganta.
Su respiración se aceleró mientras trataba inútilmente darle una respuesta coherente. Pero de su boca sólo salían balbuceos.
Derek, suspiró resignado, y se apartó un poco de ella. Volvió a observarla en silencio durante unos segundos.
- De acuerdo, Emily...- Pareció ceder finalmente, pero en realidad no era así- Voy a hacértelo más fácil. Dí que no estás enamorada de mí...
Lo miró sorprendida, y quizás también un poco ofendida.
- ¿Me estás retando?... - Le reprochó con incredulidad- No puedo creerlo...- Añadió con un gesto de negación. Pero su orgullo aún estaba ahí. Si Derek Morgan creía que no era capaz de decirlo. Estaba muy equivocado.- ¿Sabes? Puedo decirlo si quiero...- Afirmó ella con toda la seguridad de la que pudo hacer acopio.
Pero luego se quedó en silencio.
- Bien...- La animó Derek cruzándose de brazos.
- Bien ¿Qué?- Repitió ella un poco desconcertada y con los labios formando una fina línea.
Derek sonrió para sus adentros, con expresión autosuficiente. Se sabía vencedor, y lo que era peor, ella se había dado cuenta perfectamente de ello.
- Estoy esperando..., princesa- Se burló de ella. Y para empeorarlo, le guiñó un ojo.
Una furia súbita la recorrió de arriba a abajo. Sus mejillas se convirtieron en dos faroles y fulminó a Derek con la mirada.
- ¿Sabes Morgan...? - Le dijo ella con una sonrisa fingida. Se inclinó sobre la cama y cogió una de las almohadas- ¡Me parece que esta noche dormirás en el sillón...!- Exclamó lanzándole la almohada con todas sus fuerzas.
Derek, con la almohada entre las manos, bajó la cabeza, tratando de ocultar su sonrisa de triunfo, a pesar de las consecuencias nefastas para él, y con un gesto de aceptación, salió del dormitorio, donde se quedó sola con su orgullo herido.
