Pero nada, lo que haga fuera de la empresa no afecta ahí.- dijo Kagome antes de meterse a su casa; dejando fuera a Inuyasha sorprendido.
Creo que no debí meterme en sus asuntos; pero quisiera saber qué es lo que ella hace por las tardes.- se dijo Inuyasha mientras entraba a su propia casa para cenar y descansar; lo que no sabría, es que tiempo después ya sabría el secreto de Kagome.
/
Capítulo 4.-
En la mañana siguiente, en la empresa estaban los hermanos Taisho entrevistando a Sango y Ayame por el puesto de guardería; ellos estaban revisando sus currículos y veían que si tenían suficiente experiencia en ese trabajo, además que se estaban tomando la entrevista muy en serio.
Como les fue dulzuras?.- dijeron al mismo tiempo Miroku y Kouga cuando salieron de entrevista sus esposas.
Nos contrataron, empezamos hoy mismo.- dijo Ayame feliz al abrazar a su esposo.
Lo sabía; era lógico que las contrataran, tienen lo necesario y más, para llevarlo a cabo aquí.- dijo Kagome al sonreírle a su cuñada y prima política. Ella como siempre, estaba vestida despampanantemente; pero lo que la diferenciaba de las demás mujeres, es que si estaba con las piernas descubiertas por minifaldas; no llevaba blusas escotadas ni nada de eso, sino más bien blusas sin escote; cuando tenía escote en el pecho; siempre vestía de pantalón. Siempre estaba así cubierta de un lado, cuando estaba descubierta del otro; nada provocativa, porque no quería dar malas impresiones. Ese días estaba vestida con un pantalón de mezclilla azul, sandalias de tacón alto; y una blusa rosa fuerte strapless; el cabello lo tenía suelto, dándole un toque sensual, pero sin caer en lo vulgar.
Entonces tú fuiste de la idea de recomendarnos?.- pregunta Ayame sorprendida.
Así es Ayame, ella fue quien dio la idea de que ustedes se presenten aquí; adore la idea pues así estaré con mi Sanguito más tiempo.- dijo Miroku al abrazar a Sango por la espalda.
Solo que deben ser discretos con sus muestras románticas en esta empresa. Por cierto, ustedes dos empiezan a trabajar ahora mismo.- dijo Inuyasha de repente al salir de la sala de juntas, donde se llevó a cabo la entrevista para Ayame y Sango.
Como digas Inuyasha.- dijo Sango al ir a guardería con Ayame y cada quien va a su respectiva oficina para seguir trabajando.
/
Inuyasha estaba tranquilamente en su oficina trabajando en unos documentos para saber si se harán negocios con otras empresas, y así reunirse en el próximo evento en Sapporo, solo que de vez en cuando iba a guardería a dar un vistazo para saber cómo iba Shiori, pero al comprobar que las nuevas niñeras eran excelentes con los niños, se quedó más tranquilo y vuelve a su oficina para seguir trabajando. En ese momento escucha a alguien entrar; voltea creyendo que es la diseñadora que lo vuelve loco; pero solo era una secretaria común de la empresa.
Señor Taisho, quiere relajarse mejor un rato conmigo, después de tanto trabajo?.- dijo esa muchacha seductoramente al querer masajearle los hombros; pero Inuyasha le retira sin cuidado sus manos de él.
Lo único que necesito Rioko, es que me dejes tranquilo y te pongas a trabajar.- dijo Inuyasha algo molesto e impaciente.
Porque ese genio señor Inuyasha?; venga conmigo que yo lo relajare y lo dejare satisfecho.- dijo esa mujer tratando descaradamente de besarlo y sentarse en sus piernas; pero el de inmediato se levanta y pone una expresión sombría, aterrándola.
Mira Rioko; si tanto te importa tu trabajo compórtate como una mujer de verdad, y no como una cualquiera; porque si no te iras patitas a la calle donde pertenecen las de tu tipo; así que si no tienes algo que informarme o entregarme de la empresa; vete de aquí.- le dice Inuyasha fríamente; asustando tanto a Rioko, que salió de inmediato de ahí.
Después de un rato, la puerta de su oficina se vuelve a abrir, Inuyasha ya estaba preparado por si era una de las mujeres que querían insinuárseles, pero bajó la guardia al ver que solo era Kagome quien entró a su oficina con unos papeles en la mano.
Señor Taisho, le mando estos bocetos de diseño; además Miroku y Kouga le mandan estos papeles que necesitara en su próxima junta.- dijo Kagome al dejarle unas carpetas en su escritorio, ya se iba a retirar, pero siente que Inuyasha le atrapa su mano con la suya, haciendo que se detenga.
Espera Kagome.- dijo Inuyasha al levantarse de inmediato, sin soltarla.
Señor Taisho, que pretende?.-
Solo quiero invitarte conmigo a cenar esta noche; prometo que no será como crees; yo no me sobrepasare contigo.- dijo Inuyasha anhelante.
No está bien que salga con usted señor Taisho; los demás creerán que salgo con usted por conveniencia monetaria.- dijo Kagome tratando de evadirlo.
No será así; no todos los jefes somos como ese Takekua. Sé que trabajabas para él cuando te graduaste de la universidad, e intento sobrepasarse contigo, pero lo demandaste y metiste a prisión. Hay jefes que somos honestos.- dijo Inuyasha tratando de convencerla, él ya sabía por el periódico de la noticia de que el anterior jefe de Kagome, trato de sobrepasarse con ella, pero Kagome con su inteligencia lo demando metiéndolo a la cárcel; además que le descubrió contratos con estafas y fraudes hacia las empresas con las que hacia negocio; acabando con él y su imperio estafador y fraudulento. Kagome y los afectados recibieron cincuenta millones de dólares por indemnización.
No lo sé.- dijo Kagome dudosa, aunque esa tarde no estaría ocupada con sus actividades, no quería involucrarse en algo peligroso para su estabilidad emocional, que poco a poco se extinguía.
Anda, acepta.- dijo Inuyasha tratando de convencerla, poniendo carita de borrego degollado.
Solo que no me ponga esa cara.- dijo Kagome riendo. Estaba caminando de un lado a otro tratando de pensar, pero en eso tropieza con sus zapatos, cayendo encima de Inuyasha, tumbados en el suelo.
Lo siento.- dijo Kagome tratando de levantarse, poniendo sus manos en el pecho de Inuyasha; pero siente como su cintura es atrapada por unos fuertes brazos; cuando quería protestar, siente como es besada en sus labios por Inuyasha. No podía creerlo, ese era su primer beso, y su jefe se lo estaba dando.
No te escaparas de mí, hasta que aceptes salir conmigo.- dijo Inuyasha al voltearse, estando encima de ella, y besándola de nuevo en sus labios; era mucho mejor de lo que había soñado hace días. Jamás había sentido algo así cuando besaba a alguien; ese era un beso supremo, del que ahora no quería separarse jamás.
Kagome por primera vez, no siente que debe quejarse, así que se deja llevar, le rodea su cuello con sus brazos y le corresponde el beso, haciendo a Inuyasha feliz. Se siguen besando sin preocupación alguna, hasta que alguien abre la puerta y se enoja de lo que está viendo.
Deja a Kagome en este momento.- grita Kouga molesto de la escena, ellos se separan de su beso, volteándolo a ver, Inuyasha estaba manchado del labial rojo que Kagome estaba usando en esos momentos. Kouga agarra a Inuyasha por la camisa y lo lanza a otra parte; mientras que Kagome por la vergüenza, sale de inmediato de ahí.
Deja de meterte donde no te importa lobucho.- dijo Inuyasha molesto porque lo interrumpieron del beso más dulce que ha tenido en su vida.
No lo hare, sabiendo que has querido aprovecharte de mi hermana.- dijo Kouga molesto, mostrando típicos celos de hermano mayor.
No me estaba aprovechando de ella; también Kagome me correspondía con gusto.- dijo Inuyasha furioso.
Eres un maldito bastardo!.- dijo Kouga furioso; casi lo golpea, pero siente que es detenido por alguien.
Hermano detente; él no se aprovechaba de mí; yo también coopere con gusto y voluntad.- dijo Kagome de repente; deteniendo la posible pelea.
Lo ves lobucho?; no me aproveche de ella.- dijo Inuyasha arrogantemente.
/
Oye Kagome, me puedes ayudar en algo?.- pregunta Inuyasha al entrar a la oficina de Kagome.
Que ocurre señor Taisho?.- pregunta Kagome al dejar a un lado unos documentos que estaba ordenando.
Veras, necesito que me ayudes a resolver esto; ya he pedido ayuda a casi todos y nadie puede resolver estas cuentas.- dijo Inuyasha al mostrarle una hoja donde estaban unas cuentas. Kagome como toda gran genio, los mira cuidadosamente para determinar el problema.
Mire señor Taisho, el problema son los signos que tienen. Muchas veces se descuidan esos minúsculos detalles, y por eso no se sabe que sale mal.- dijo Kagome al mostrarle esos detalles en las hojas.
Muchas gracias Kagome.- dijo Inuyasha tomándola desprevenida en una abrazo y un beso en su mejilla. El plan de él era tratar de ruborizarla lo más que podía con esos afectos que le estaba otorgando, y así que ella deje de ser seria, y en un futuro no lejano, convertirla en su esposa y madre de Shiori. El beso que se dieron hace rato era uno que dio efecto en ella.
Señor Taisho, que hace?.- dijo Kagome nerviosa por el abrazo y beso repentinos; e Inuyasha no tenía planeado soltarla pronto.
Mostrándote mi aprecio, y mejor empieza a tutearme de una vez Kagome, después de lo que pasamos hace rato en mi oficina.- dijo Inuyasha bastante tranquilo mientras seguía abrazándola entre sus fuertes brazos; le gustaba estar así y por primera vez sintió una gran paz.
No te quejes Kagome, bien que te gusta estar así con tu jefe; así que deja de seguir negando lo que sientes por Inuyasha.-dijo una voz en el interior de Kagome, que no era su lógica.
Mejor calla molesta vocecita; ella debe concentrarse en sus metas de la vida, no en sus sentimientos.- dijo de repente la lógica cerebral de Kagome, mientras que ella ya no sabía por primera vez a quien hacerle caso; si a su confiable lógica, o a sus sentimientos del corazón, estaba teniendo una batalla interna de vocecitas.
Pero Kagome debe dejar llevarse por los sentimientos que le tiene guardados a su jefe Inuyasha. Que no me vayas a negar que es muy guapo, tiene un cuerpo y sonrisa de infarto; y además es un padre amoroso y responsable con su hija. Se siente tan bien estar rodeada de sus musculosos brazos, además besa delicioso.- dijo la voz del corazón de Kagome
Pero es más importante su trabajo y metas profesionales de su vida.- dijo la lógica cerebral; y por primera vez gano la voz del corazón de Kagome; así que la dueña se deja llevar por primera vez lo que en realidad siente, no en lo que piensa.
Me alegra haber ayudado Inuyasha.- dijo Kagome al corresponder su abrazo, haciendo a Inuyasha muy feliz de que ella por fin se esté abriendo con él.
Hasta que por fin me hablas informalmente, pequeña.- dijo Inuyasha al verla, pero sin apartar su fuertes brazos de ella.
Eso hice?.- dijo Kagome sorprendida, de repente siente calor en sus mejillas, se toca ahí y descubre que por primera vez en sus dieciocho años se ha sonrojado, ahora no pudo controlar sus emociones.
Así es, y no dudaste un momento en hacerlo; eso me alegra porque, por fin te estas abriendo conmigo.- dijo Inuyasha al besarle la mejilla varias veces.
Por primera vez, no puedo pensar con claridad en esta situación.- dijo Kagome desviando la mirada, sonrojada por la situación, jamás le ha pasado algo así, pero con Inuyasha es diferente.
Hay cosas y situaciones Kagome, en que el cerebro no es el mejor consejero.- dijo Inuyasha al levantarle el mentón con una mano, obligándola a verlo. En ese momento los ojos dorados de Inuyasha se desvían de los ojos verdes de Kagome, bajando lentamente hasta sus finos, rosados y hermoso labios.
Inuyasha, que haces?.- pregunta Kagome asombrada del peligroso acercamiento de su jefe hacia ella.
No te muevas Kagome; es algo que he querido hacer de nuevo.- dijo Inuyasha besándola otra vez; ya no podía vivir sin esos besos, que únicamente Kagome le otorgaba.
Pasa por mí dos horas después al acabar la jornada de trabajo; y para que lo sepas, me gusta la comida italiana.- dijo Kagome al separarse de Inuyasha.
Eso significa que aceptas salir a cenar conmigo?.- dijo Inuyasha feliz.
Así es; lleva a Shiori para que cenemos los tres.- dijo Kagome sonriendo sinceramente al fin; poniendo a Inuyasha más feliz que nunca.
Pero porque dos horas después debo pasar por ti?; mejor vayamos a cenar al acabar el trabajo.- dijo Inuyasha confundido.
Necesito arreglarme bien para una cita; no pienso ir así a cenar con esta ropa. Y usted también lo necesita y Shiori igual.- dijo Kagome, haciendo que Inuyasha lo comprenda.
/
Oye Miroku; sabes qué tipo de flores le gustan a Kagome?.- pregunta Inuyasha al pasar a la oficina de Miroku para esa importante información.
Le gustan las rosas de todos colores, sobre todo si el ramo es combinado con rosas blancas y rojas. Porque amigo?.- pregunta Miroku curioso.
Es que la invite a salir conmigo esta noche, y quisiera darle un regalo.- dijo Inuyasha muy tranquilo, haciendo que Miroku se sorprenda de felicidad.
Ya era hora que mi prima, por fin se abra con un hombre.- dijo Miroku feliz.
Que quieres decir?.-
Que tú eres el primer hombre, con quien ella sale. Jamás ha tenido citas con hombres que no sean Kouga y yo. Y dime como la convenciste, si ella es una roca?.- dijo Miroku con curiosidad; Inuyasha le explico cómo fue todo eso; hasta el beso que se dieron.
Vaya, tu eres el que le ha dado el primer beso a Kagome; siempre supe que necesitaba algo para que estalle por fin sus emociones.- dijo Miroku feliz por su amiga y su prima.
Lo fue; pero luego el fastidioso de tu primo llego e interrumpió.-
Calma Inuyasha; Kouga solo quiere proteger a Kagome, si sigues demostrando que en verdad quieres a Kagome, y jamás le harás daño, el cedería.- le dijo Miroku sabiamente; después Inuyasha al terminar el trabajo se va por Shiori a guardería; y camino a su casa le comento del plan de esa noche, sobre salir con Kagome a cenar en un restaurante.
En serio Kagome cenara con nosotros, papi?.- pregunta Shiori contenta; ella ya quería mucho a Kagome.
Así es princesita; mejor ven a bañarte y vestirte para que estés lista.- dijo Inuyasha al llevarla a su habitación, donde le dio un baño y le puso un vestidito rojo, que la hacía verse encantadora, y la peino amarrándole su cabello en una coleta alta. Él se va a su habitación para bañarse y se pone un traje completamente negro, con camisa y corbata negras. Se peinó amarrándose su cabello negro en una coleta alta también, mira el reloj y ve que casi era hora de ir por Kagome.
Recuerda Shiori, cuando Kagome salga de su casa, tú vas con ella y le entregas este ramo de rosas.- dijo Inuyasha dándole a su pequeña un ramo de rosas que compro hace momentos, al estar frente a la casa de Kagome.
Si papi; sé que le gustara.- dijo Shiori sonriendo. En ese tocan la puerta; y en ese momento se abre dejando salir a Kagome. Inuyasha se emboba al ver como estaba vestida; tenía un bonito vestido azul fuerte strapless que le llegaba a las rodillas y se amarraba a la cintura; además que se dejó su cabello suelto, agarrado de una diadema roja; estaba maquillada ligeramente, destacando nada mas sus ojos verdes.
Buenas noches Inuyasha, Shiori.- dijo Kagome al sonreír; en ese momento ve que la pequeña se acerca a ella con un ramo de flores.
Kagome, mi papi y yo queremos darte estas rosas bonitas.- dijo Shiori al entregarle el ramo, tal como su padre le dijo que hiciera, Kagome le parecio tan tierna la pequeña dando así el regalo.
Gracias pequeña.- dijo Kagome enternecida de la pequeña Shiori, se veía tan tierna y bonita con su vestidito rojo.
Lista para irnos?.- dijo Inuyasha al acercarse a ella y llevarla a su auto. Pone a Shiori en la parte de atrás en su asiento de seguridad, mientras que Kagome iba enfrente, en el asiento de copiloto.
Qué bonito lugar.- dijo Kagome cuando llegaron a un restaurante elegante de comida italiana.
Dijiste que te gustaba la comida italiana, así que te traje al mejor restaurante italiano, para que podamos cenar los tres.- dijo Inuyasha al sacar a Shiori y caminar con ella y Kagome al interior del restaurante.
Mesa para tres?.- pregunta el gerente que estaba en la entrada recibiendo a los demás.
Así es, una mesa para tres en un lugar apartado.- dijo Inuyasha al gerente, quien de inmediato los llevo a su mesa. Inuyasha noto que los hombres miraban con descaro a Kagome, y el por celos la agarró posesivamente.
Inuyasha, dijiste que no te sobrepasarías.- le dice Kagome molesta.
No me gustan que te vean así; solo yo puedo hacerlo.- dijo Inuyasha sin soltarle la cintura con su brazo. Kagome ya no protesta y siguen al gerente, quien los llevo a una mesa que estaba afuera en un balcón, se veía hermoso. Pero antes Inuyasha pidió un asiento de bebe para Shiori, el cual le entregan de inmediato.
Que bonitas estrellas, papi.- dijo Shiori al estar sentada en el asiento que le llevaron.
Más hermosa es la estrella que nos acompaña.- pensó Inuyasha al ver a Kagome sentarse y jugar con Shiori.
Que van a querer ordenar?.- pregunta el mesero con una libretita en su mano. Shiori pidió un espagueti, Inuyasha pidió pollo a la plancha y Kagome quiso ravioles con hongos y salsa de tomate. Se la estaban pasando de lo mejor, y Kagome se pudo abrir con alguien por primera vez en su vida; e Inuyasha sintió una gran paz que jamás ha sentido antes.
Podemos pedir postre, papi?.- pregunta Shiori sonriendo, con salsa embarrada en su carita, la cual Inuyasha le limpia de inmediato.
Después de que termines de comer tu comida, pequeña.- le contesta Inuyasha.
El postre sabe mejor, si te lo comes después de terminar tu comida Shiori.- dijo Kagome sonriéndole, haciendo a Shiori feliz.
Sí que sabes tranquilizar a los niños, Kagome.- dijo Inuyasha sorprendido de ver la escena.
Solo hay que saber manejar la situación.- dijo Kagome tranquilamente. Un rato más terminan de cenar, y llevan a Kagome a su casa para descansar; Inuyasha tenía en sus brazos a Shiori ya que la pequeña estaba dormida.
Gracias por acompañarnos Kagome.- dijo Inuyasha al estar frente a la puerta de la casa de Kagome.
Fue un placer, me la pase de lo mejor.- dijo Kagome sin dejar de sonreír.
Hasta luego, Kagome.- dijo Inuyasha, besándola fugazmente en sus labios, Kagome no se queja y le corresponde. Ambos se van a sus casas; se sentían tan llenos de gozo de que por fin sientan la paz que jamás habían sentido.
/
Un sábado, Inuyasha invitó a Kagome a salir con él y Shiori al parque de diversiones. Inuyasha no pudo evitar enternecerse al ver a Kagome y Shiori divertirse juntas como si fuesen madre e hija; algo que siempre anhela que suceda pronto. Se divierten en las atracciones y se van a comer algo en un restaurante cercano, cuando era hora se van a sus casa, donde se despiden de Kagome.
Papi, ya sé que quiero para mi cumpleaños.- dijo Shiori cuando Inuyasha le ponía su pijama rosada, al terminar de ponerle un pañal limpio.
Princesa, faltan ocho meses para tu cumpleaños.- le dice Inuyasha riendo al ponerle su pijamita.
Mejor, así puedes conseguir mi regalo a tiempo.- dijo Shiori riendo.
Y que vas a querer, una muñeca?.-
No.-
Una casita de muñecas?.- dijo Inuyasha en tono juguetón.
Tampoco papi.-
Entonces que vas a querer?.- dijo Inuyasha curioso.
Quiero para mi cumpleaños papi; que Kagome sea mi nueva mami.- dijo Shiori sonriéndole a su papa. Quien no se esperó esa respuesta.
Que dijiste que quieres?.- dijo Inuyasha asombrado.
Que Kagome sea mi nueva mami; para mí cumpleaños.- dijo Shiori sonriéndole a su padre. Inuyasha estaba sorprendido de lo que su hijita quería; no es que no lo quisiera, pero primero tendría que convencer a Kagome para que sea su nueva mujer, y así que sea la madre que Shiori quiere.
CONTINUARA…
HOLA CHICAS, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO ESTE CAPI. PROMETO SEGUIR CON ESTE FIC CUANDO PUEDA Y MAS CUANDO LA INSPIRACION NO SE AGOTE DE MI. PASENLA BIEN ESTAS FECHAS ESPECIALES, Y LUEGO HAGAN EJERCICIO PARA BAJAR EL PAVO, JEJEJEJE.
SE DESPIDE
OSORE JAYLIN.
