Capítulo 16. Un asunto de familia

- Entonces... ¿Quieres que hagamos algo este sábado?- Preguntó Morgan mientras se vestía para ir a trabajar.

Estaban en al apartamento de Emily. Normalmente preferían quedarse allí en vez de en la casa de Morgan, cuando pasaban la noche juntos.

Emily, vestida sólo con su ropa interior, pareció salir de su trance, ocupada en seleccionar su atuendo frente al armario.

Por fin escogió un pantalón oscuro. Sólo le faltaba la parte de arriba. Pero le estaba costando decidirse.

- Este sábado tenemos noche de chicas, ¿Recuerdas?. Vamos a bailar.- Le contestó volviéndose hacia él durante un instante.

Derek se deleitó contemplando sus curvas, mientras se abrochaba los botones de la camisa.

- No puedo imaginarte en una noche de chicas sin un bourbon delante...- Se burló de ella.

- Ohhhh... Eso...

La oyó murmurar con nerviosismo.

Derek se detuvo en el último botón de su camisa, y frunció el ceño.

- Emily... ¿Has vuelto a dejar de tomar la medicación?- La reprendió como si tuviera cinco años.

Se giró hacia él, casi completamente vestida, a falta únicamente de la parte superior, y con su mano reposando en su estómago. Derek no sabía por cuánto tiempo más seguiría haciendo ese gesto inconsciente de ocultar su cicatriz. Cómo le habría gustado que ella pudiera verse a sí misma, tan hermosa como la veía él.

Ella se encogió de hombros.

- Tal vez el médico me la retiró... Y no te lo había dicho...- Le explicó con expresión culpable.

Derek se quedó perplejo.

- ¿Y por qué harías algo así?- Le preguntó confundido.

La vio mordisquearse el labio, bastante avergonzada. Morgan no entendía nada.

- Supongo que me resultaba difícil reconocer que el médico tenía razón cuando me dijo que el dolor no era real.

Y ahora Morgan abrió los ojos, con verdadera curiosidad.

Ella suspiró, resignada.

- Me lo dijo hace tiempo, que no había razón física para seguir sintiendo dolor, y que era algo psicológico. Pero como no le creí...- Y se detuvo un momento al contemplar la expresión de fingida sorpresa de Morgan- Como no le creí...- Continuó tragándose su orgullo- Me estuvo recetando un placebo durante un par de semanas..

Lejos de burlarse de ella, como había pensado en un primer momento, se encontró con que se alegraba sinceramente.

- Em... Eso es estupendo- Le dijo acercándose a ella y tomándola de los hombros. Luego le acarició el cabello, y detuvo su mano en su mejilla.

Emily reposó su cabeza contra él, con los ojos cerrados, dejándose llevar por la suavidad de su tacto. Al volver a abrirlos, se encontró con su dulce mirada sobre ella.

Se apartó un poco de él, con una sonrisa.

- Tengo que terminar de vestirme- Le recordó suavemente- O tendremos que explicar por qué llegamos los dos tarde- Añadió arqueando una ceja.

Derek la soltó, con un suspiro de frustración.

Emily le dio la espalda y volvió a centrarse en su atuendo. Finalmente cogió dos suéter, y los alzó, uno en cada mano, ante los ojos de Derek.

- ¿Azul o Negro?- Le preguntó indecisa.

Derek miró ambas prendas, y luego a ella un poco intrigado.

- ¿Por qué últimamente llevas tantos suéter de cuello alto?.

Ella abrió los ojos, con la sorpresa reflejada en la cara.

- En general... Porque me gustan...- Le informo con gesto serio dejándole claro que no tenía opinión sobre su indumentaria, salvo cuando ella la solicitara, por supuesto- Y en particular... Agente Morgan... Porque quizás alguien se entusiasmó demasiado anoche...- Le reprochó arqueando una ceja, al tiempo que inclinaba ligeramente la cabeza, hasta dejar al descubierto una pequeña marca morada en su cuello.

- Oh...- Balbuceó Derek un poco avergonzado- Definitivamente azul.- Añadió guiñándole un ojo.

- Gracias- Le dijo ella con la satisfacción de haberle cerrado la boca.

Nada más llegar a la UAC, tuvieron que salir hacia Atlanta, por un nuevo caso. Por un momento Emily temió que iba a perderse su noche de chicas. Finalmente, habían conseguido detener al sudes, o en este caso, a los sudes, a tiempo de salvar a la última víctima. Y por fin pudieron regresar a casa, con la mente puesta en las clases de baile que había contratado García.

Por suerte, desde el día anterior, la pequeña "huella" que Derek había dejado en su cuello, se había atenuado, y consiguió ocultarla con un poco de maquillaje. Esperaba que sus amigas estuvieran lo suficientemente ebrias como para que no lo notaran, porque simplemente no se veía bailando salsa con un sueter de cuello alto.

Lo que iban a ser un par de horas de baile, se alargó un poco más de lo que habían previsto, de modo que a eso de las tres de la mañana, ya habían recorrido el cuarto bar de la noche, sin que por parte de ninguna de ellas hubiera ni el mínimo interés en que fuera el último.

No sabían cómo, pero habían acabado en el Bar de Joe, muy cerca de la UAC. Se sentaron cómodamente, en la misma mesa en la que se solían reunir con el resto del equipo.

- ¿Creéis que Spence me lo perdonara?- Preguntó J.J. a sus amigas, sintiéndose un poco culpable por haberlo dejado al cuidado de Henry durante toda la noche.

- Posiblemente no...- Rió Emily alzando su tercera copa de bourbon.

- No te perdonará... J.J... Has sido una niña muuuuy mala- Añadió García hipando, con evidentes síntomas de embriaguez. A pesar de que había bebido mucho menos que J.J. o que Emily, era la que peor toleraba el alcohol. A su lado, sus dos amigas parecía que no habían probado ni una sola gota, especialmente Emily. García a veces pensaba que era inmune a sus efectos.

J.J. lo meditó durante un momento, y decidió que no valía la pena sentirse mal por Reid. Así que simplemente se encogió de hombros y bebió un sorbo de su propia bebida, mientras que García reclinaba la cabeza sobre la mesa.

- Pen... Creo que definitivamente no deberías tomar nada más...- Le dijo Emily con expresión divertida- O no sé cómo podrás ir mañana al triathlón..

Aunque en realidad, pensaba que ninguna de ellas estaría en condiciones adecuadas para ir a ver correr a Hotch. Ella aguantaba bien el alcohol, pero la resaca del día siguiente, no iba a poder evitarla. De hecho comenzaba a sentirse mareada.

Se masajeó la sien con los dedos, tratando de despejarse, y luego detrás de la nuca, retirándose el cabello hacia atrás. Fue entonces cuando notó los ojos atónitos de J.J., pegados a su cuello, como si estuviera escudriñando cada detalle de su piel.

-¡¿Eso es un chupetón?!- Exclamó eufórica. De inmediato atrajo la atención de García que se inclinó sobre la mesa para comprobarlo por sí misma.

El primer pensamiento de Emily fue que J.J. se parecía mucho a Penélope cuando estaba borracha. El segundo pensamiento fue que no se le ocurría ninguna excusa coherente para su descubrimiento. Y el tercero, fue para acordarse de Morgan y de toda su familia.

Rápidamente volvió a colocarse el cabello hacia adelante, ocultando la prueba de su pecado.

- ¡Lo estás escondiendo!- Chilló García- ¡Así que no puedes negarlo...!- Añadió estrechando sus ojos sobre ellos-.¡Confiesa!.

Emily se quedó pálida, aún más de lo habitual.

- Creo que habéis bebido demasiado...- Se excusó evadiendo la respuesta.

- Y tú que mientes muy mal cuando estás borracha...- Le replicó García con una sonrisa triunfal.

Emily se volvió hacia J.J. buscando algo de ayuda, pero sólo se encontró su cara de interrogación.

- De acuerdo..., de acuerdo...- Admitió al fin- He estado saliendo con alguien... Pero aún no hay nada serio... Sólo estamos tanteando... Ya sabéis...- Esperaba que el recurso de la verdad a medias, funcionara.

J.J. y García se miraron entre sí con complicidad. Como si se leyeran el pensamiento ambas optaron por seguir su juego a sabiendas de que si había algún tipo en cuestión se llamaba Derek Morgan.

- Entonces,... ¿Ese tipo tiene nombre?- Preguntó J.J. con sumo interés.

Emily contuvo su primer impulso de responder "Sergio". Definitivamente el truco del gato no funcionaría con ellas.

-Ehhhh... Daniel...

- Oh!, Vaya!, Daniel...- Repitió mirando de reojo a J.J., que parecía que se había quedado congelada con las cejas arqueadas.- Suena a un tipo musculoso, impulsivo y tremendamente caliente...- Continuó con su descripción de Morgan- ¿Y qué tal es en la cama?- Añadió con expresión traviesa.

Emily abriò la boca para informarles de que no había habido nada de eso... Pero de ella sólo salió un suspiro traidor de placer.

Fue tarde cuando se dio cuenta de que lo había hecho demasiado alto. Alzó la vista y se encontró con sus escandalizadas amigas tratando de sofocar la risa.

- Está bien, chicas... Dejadlo... Ya os he dicho que es algo sin importancia...- Protestó cansada de todo aquello.

- De acuerdo...- Cedió J.J., sintiendo un poco de compasión por ella- Es solo que nos alegra que hayas encontrado a alguien, Em-Añadió con sinceridad. No tenía intención de decirle que sabía perfectamente de quien hablaba, pero quería que supiera que les daba su bendición.

- Bueno...- Dijo Emily, dudando si hablarles de su relación con él de forma anónima. Finalmente su decisión fue motivada por la cantidad de alcohol que había ingerido.- Es complicado. Sólo estamos empezando y no sabemos muy bien hacia dónde vamos.

- Si no te conociera, diría que estás aterrorizada...- Le dijo García observándola detenidamente.

- Eso es porque lo estoy...- Confesó ella, tomando un sorbo de su copa- A veces pienso que se merece a alguien mejor que yo..

- ¡Em!- Exclamó incrédula J.J.- ¿Cómo puedes decir eso?. Estoy segura de que te quiere.

Emily la miró desconcertada.

- J.J., ni siquiera lo conoces...- Le recordó.

- Claro...- Rectificó rapidamente- Pero estoy convencida de que en algún momento te lo dirá- Añadió con suavidad.

Y su conversación de hacia unas noches con Derek, resonó en la cabeza de Emily. Se quedó en silencio, sin saber qué decir. J.J. y García la escudriñaron con la mirada.

- Te lo ha dicho...- Susurró García, con pleno convencimiento- ¡Oh!, ¡Dios mío!...

Y Emily suspiró negando con la cabeza, al recordar su reacción en aquel momento.

- ¿Y tú que le dijiste?- Le preguntó con curiosidad J.J. tratando de controlar la emoción un poco mejor que García.

Emily cerró los ojos, y luego los volvió a abrir mordisqueándose el labio.

- Tal vez lo mandé a dormir al sillón...

- ¡Oh.. Señor! ¡Emily!- Exclamó García.

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Al día siguiente, después de presenciar el triathlón con una resaca de las históricas, Derek llevó a las tres amigas a sus respectivas casas, dejando a Emily para el final. Optó por no subir a su apartamento. Visto el estado en el que se encontraba, lo único que necesitaba era dormir.

Antes de bajarse del coche, éste se dirigió a ella con curiosidad. Sabía perfectamente que durante esas noches de chicas se contaban demasiadas cosas.

- ¿Les dijiste algo de nosotros?.

Emily lo miró de reojo, apenas soportando la luz del día. Ni siquiera podía pensar con claridad y ahí estaba él haciéndole preguntas que no era capaz de responder.

- No me acuerdo exactamente- Murmuró sin demasiada seguridad

- ¿No te acuerdas?- Se burló él con un gesto de reproche.

- Mmmm...Vagamente...- Y era cierto. Suponía que a medida que se le pasara la resaca podría recuperar algo de la noche anterior, pero por el momento, sólo sentía un horrible martilleo en la cabeza. Y tratar de pensar,... Eso definitivamente lo empeoraba.

Derek se quedó perplejo.

- Emily...

Su tono de advertencia la hizo saltar, fulminándolo con la mirada. Odiaba que se dirigieran a ella de esa forma. Él ya debería saberlo, ¡por Dios!.

Derek dejó los ojos en blanco y simplemente le dio un beso en la mejilla, justo antes de que saliera del coche.

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