ADVERTENCIA: chicas o chicos que entre y leen lo que sigue y en general toda la historia, por favor absténganse si no tienen mucha edad para comprender estos temas, si no les gustan el lenguaje sexual explicito, el incesto u otros, después no quiero quejas o alguna reclamación, de verdad, muchas gracias, y si no tienen ningún problemas, pues adelante…sigan con la lectura y gracias por leerme si pueden dejen rr si no pues aunque sea háganme saber que están por ahí..

- eso es lo que buscas Justin, una aventura más con tu hermana antes de tu boda-

-lo nuestro jamás fue una aventura Alex- contesto serio y frío

- por supuesto, si le damos el término adecuado sería incesto-

Con exceso de fuerza de voluntad le dedique una mirada adolorida, mi triste intento de transmitirle lo increíblemente rota que me sentía, mi tobillo punzaba como queriendo competir con la taquicardia de mi corazón y con ambos dolores corrí a mi habitación, conociéndome coloque el pasador a mi puerta el cual lleva mucho tiempo sin tener que poner y aun delirante puse una silla de madera apoyando la manija, así es, mi pobre intento de crear una barrera lo suficiente eficaz que me resguardara de mi misma y de lo patética que me sentía en estos momentos, no es fácil engañarme a mí misma porque no importaba lo mucho que me esforzara mi mente de nuevo ya le pertenecía, llevaba unas horas aquí y ya manejaba mis emociones, mi corazón, sus malditos besos, volver a sentir su cuerpo pegado al mío, todo él había electrificado todo mi ser, me volvía a sentir ansiosa como hace mucho no lo hacía, lo odiaba por hacerme sentir necesitada, aun con los pedazos rotos de ambos regados por todos lados, por más que lo intentara y lo montara como solo él y yo podíamos con ese modo de encajar tan perfecto, podría volver a unirlos.

Por lo regular dormir con Chad era mi terapia, evadía el insomnio y las pesadillas, pero ahora que mi mayor demonio respiraba de nuevo bajo el mismo techo, en el mismo continente, en el mismo país, mi vida había vuelto a convertirse en un tormento, mi grave error fue guardar la basura en lugar de desecharla, ahora no podía quejarme si se presentaba frente mío con ese olor pestilente, mi piel había vuelto a arder, me volvía a consumir.

Unirnos de nuevo sería un suicidio, mi propia carta de muerte voluntaria. Tome de mi buró esas pastillas para dormir que con tanto esfuerzo deje de necesitar, logre ponerme mi pijama antes de caer en la inconsciencia y de ese único modo dejar descansar mi mente y prepararla para las pesadillas por venir repletas de bodas, corazones rotos y el infierno desatado en la tierra

Por la mañana desperté un poco más tranquila pero igual de atormentada, la ansiedad se volvía a hacer presente, temía volver a caer en las crisis que sufría poco después de la partida de Justin y como siempre mi salvavidas y el hombre más increíble aparecía en mis pensamientos haciendo que corriera por mi iPhone y le marcara

-buenos días princesa- su voz aun somnolienta ya lograba tranquilizarme

-te extraño- conteste triste, realmente lo necesitaba

-no quiero sonar arrogante, pero sé que lo haces- reí instantáneamente

-te necesito- dije con la voz cortada intentando no sonar tan desesperada

-Alex- suspiró- voy a estar de vuelta antes de que te des cuenta-

-promételo- ahora si sonaba desesperada

-jamás podrás deshacerte de mí-

-te amo- dije antes de colgar y no llorar como una estúpida, débil y patética.

Me di el baño más largo que pude y que el agua caliente me permitió ayudándome a decidir cómo evitar a mi demonio personal dando paso a mi arreglo personal, me puse un vestido azul corto a juego con mis tenis favoritos, dicen que tus zapatos favoritos siempre pueden darte confianza, acomode mi cabello en suaves ondas, un poco de maquillaje acentuando mi rostro y restándole el grado de palidez que tenía, tome mi bolso y sabía que mi única posibilidad sin Chad aquí era pasar el menor tiempo en casa, sabemos que la vida es muy perra y no me dejaría salir victoriosa así como así cuando al salir de mi habitación me abofeteo con la imagen de Justin y su prometida abrazados en medio pasillo mientras el besaba dulcemente su frente, si, dolió, aprendí este tiempo a fingir muy bien mis emociones y esta no fue la excepción impulsándome a pasar de largo hasta que una voz chillona me detuvo a medio camino

-cuñada- en el fondo sabía que hoy no debía levantarme de la cama

-buenos días - dije fingiendo una sonrisa

-no te escuche llegar anoche-

-bueno, será que no acostumbro tocar campanas avisando mi llegada a todo el mundo, pero mi querido hermano, tu futuro marido, parecía muy pendiente de que volviera a casa sana y salva, que ambos tengan un hermoso y productivo día- conteste cortante saliendo de esa estúpida situación .

Mi estómago gruñía orillándome a entrar a una cafetería que a veces frecuentaba donde pedí un café con leche y un sándwich con extra queso, la comida siempre podía renacer en mi la cordura, tomándome todo el tiempo para disfrutarla y llevándome a caminar por el solitario parque donde estaban mis columpios favoritos sentándome a dejar pasar el tiempo aunque incluso ahí no era libre de descansar.

-Alex- esa maldita voz

-que necesitas Justin- dije al borde de enloquecer

-tenemos que hablar –

-y no es lo que llevamos haciendo desde ayer-

-lo de ayer fue... –

-no me digas- lo interrumpí -un error como siempre, mira no tengo ganas de pelear, ni de verte, ni de intentar entenderte, continua tu vida como hasta ahora y déjame de una maldita vez tranquila- Me Levante de mi cómodo columpio cuando él me detuvo con fuerza del brazo

-no fue pregunta, tu y yo tenemos que hablar –Arranque mi brazo de su agarre y lo mire a los ojos

-hablemos entonces hermanito-

-te debo muchas explicaciones-

-pues no necesito ninguna-

-ni siquiera te imaginas cuanto me dolió dejarte, el ignorarte todo este tiempo-

-esa será una disculpa digna de recordar Justin, es todo-

-no espero que me perdones-

-no planeaba hacerlo- dije sin titubear

-mi deseo de regresar no era un plan para perturbarte-

-pues ese plan va muy mal, regresas como si nada hubiera pasado y a un paso del altar, que esperas que haga, lanzar confeti dándote la bienvenida o mejor aún cantar y preparar la marcha nupcial para tu boda-

-jamás esperaría eso de ti- dijo con una mueca que escondía una sonrisa

-entonces de que quieres hablar, de mis citas con el psicólogo por mis trastornos desarrollados cuando te fuiste, mi falta de sueño por meses, mis intentos de autodestrucción o el cómo sobreviví a no llamarte cada maldito segundo, al pensar que solo tu jodida voz diciendo que estaría bien, que el dolor acabaría podría ayudarme, que lo nuestro paso, que no fue solo un error, que no solo teníamos sexo cada momento que podíamos o el no poder quitarnos las manos de encima, viví el infierno Justin y sé que tus explicaciones ya llegan muy tarde.

-si yo pudiera...-

-no puedes-

-eres feliz-

-Tú eres feliz Justin –

-lo eres-pregunto dolido

-por mí misma no, pero Chad se volvió mi realidad, me devolvió al camino, me entendió, escucho en mis silencios y me ama, eso es no querer pedir nada más-

-me alegro que alguien te salvara-

-claro cuando el que hizo el daño salió corriendo-

-y si te dijera que te extrañe cada maldito segundo-

-me daría un ataque de risa-

-no puedo hacer nada para compensarlo-

-no, no puedes

-qué puedo hacer, no seas tan maldita cabezota como siempre-

-ser feliz Justin, si te alejaste de mí para ser feliz, para no vivir una vida como un traidor a tu propia familia lo mínimo que puedes demostrarme es que eres feliz, cásate, hazme tía, enséñales a ser unos insufribles niños inteligentes y eso es todo-

-y si no logro hacerlo, y si estoy igual o aún más roto que tu-

-aprende a pegar los pedazos rotos como yo y estarás bien-

Sabia que si seguía esta conversación podría realmente perder la cordura así que di media vuelta tragándome mis lágrimas y escondiendo en un pozo mi idiota corazón, estaba por llegar a la puerta cuando fui literal azotada contra los arboles de gruesa corteza que hacían una enorme barrera a la vista de quien pudiera estar cerca

-pasa el tiempo y aun no puedo quitar mis manos lejos de ti-Dijo besándome

Sentía sus manos por todos lados, me sentía tan expuesta, el me hacía sentir vulnerable, porque si se supone que amar debe ser un buen sentimiento, yo me sentía una mierda por amarlo, no tenía fuerza de voluntad tratándose de él, ocupaba el recuerdo de Chad y tomar fuerza para alejarlo pero no podía, sus manos eran caricias y electricidad para mi piel, su lengua trazaba arte en mi boca y cierta parte de mi anatomía se encontraba hambrienta por su tacto, el pareció escuchar mis suplicas silenciosas porque sus manos se encontraron llevando el camino que tantas veces recorrió por mis mulos llegando a mi entrepierna, dando un gemido ambos victorioso por sentirme tan húmeda y el tan duro.

-estamos en un jodido parque público Justin- atine a decir

-esa jodida lengua tuya, no sé cómo pude vivir sin ella tanto tiempo-

No tuve tiempo de nuevo a decir nada, mi cerebro se apagó y fue mi cuerpo el que actúo por sí mismo, envolví mis piernas en su cadera y me moví encima de él buscando la fricción y liberación de ese maldito deseo, sus manos estaban sobre mis pechos cuando aún con ropa amasaba y pellizcaba poniéndome más frenética, por mi marte recorría y memorizaba todos esos nuevos músculos y durezas en su cuerpo, hasta que llegue a su miembro que se sentía como una roca. Sus dedos al fin llegaron a mi parte más necesitada adentrándolos en mi interior

-aun no olvido lo maldita apretada que eres-gemido- como me succionas hasta dejarme seco-gemido- lo profundo que me recibes-gemido- lo malditamente caliente que te sientes-

Su dedos entraban y salían de mi a una manera ruda y veloz, como si no fueran sus dedos, que me tenían al borde y suplicando como una demente por mas mientras rozaba con mis uñas su erección.

-vente para mi Alex- el sabia tocar los botones porque sus palabras me hicieron correrme como hace tanto no hacía, quedándome sin oxígeno y retorciéndome en espasmos convulsivos, el maldito cielo, el maldito infierno, abrí mis ojos viendo los suyos brillosos a la vez que se llevaba sus dedos a la boca saboreándome.

-eres el espectáculo más erótico, cuando te vienes-

-somos un par de idiotas cierto- con mi piernas temblando las puse en el suelo acomodando mi ropa y sin poderlo mirar recogí mis pertenecías, yo realmente me sentía como el más despreciable del mundo, cuando antes no tenía ni orgullo, ni dignidad ni conciencia, hoy sabía que era un escoria.

-Alex, no podemos negarlo tú y yo jamás podremos tener las manos lejos del otro-

- y tu propuesta es que me convierta en tu hermana amante, espero y que este sea un buen recuerdo, deseo que sea feliz Justin, no lo parece y no lo mereces pero suerte en tu futuro matrimonio-

Esta vez sí Salí corriendo, mi corazón roto y mi vagina satisfecha, yo era una perfecta estúpida y aun peor esto jama tendría un fin

Hola ¡!

De nuevo fue corto pero realmente estoy intentando darle un buen final aunque mi cabeza y corazón amenazan con lo contrario, estoy haciendo un esfuerzo por todo lo fines de semana traer un capitulo y casi lo estoy consiguiendo editando lo que tengo guardado… gracias por esperar, ahora si es definitivo no los abandonare

Y como mini adelanto esperen el regreso de Chad y lo negra que se volverá su alma

Mili-