Este capítulo contiene lemon; léanlo bajo su propia responsabilidad y madurez. No seré responsable de nada.
Capítulo 10.-
-Me parece un excelente diseño, amigo.-decía Miroku maravillado al ver el diseño, que Inuyasha hizo, para mandar a fabricar un anillo de compromiso. Estaban todos en la oficina de Inuyasha.
-¿Y porque quisiste hacer el diseño del anillo así?.- pregunta Sesshomaru serio.
-Es una forma de entregarle mi corazón.-responde Inuyasha con tranquilidad.
-Recuerda que mi hermanita es una súper genio, y no se sorprende con facilidad. Por lo tanto deberás planear bien la sorpresa, donde le pedirás matrimonio; para lograr sorprenderla gratamente.- recomienda Kouga sabiamente.
-El saber que serás padre, te hizo cambiar.-se burla Inuyasha.
-La felicidad de mi hermana me importa. Si es feliz contigo; estoy contento.-tranquilamente responde Kouga sorprendiendo a todos.
-Vaya, cambiaste primo.-
-Ya era hora, cuando se diera cuenta que ya crecí; y no soy ya una niña.-responde Kagome al entrar de repente con unas hojas. Todos se pusieron nerviosos al verla aparecer súbitamente.
-¿Hace cuánto entraste?-pregunta nervioso Miroku.
-Hace unos segundos, primo. Solo venía a dar estos papeles.-explica ella mientras dejaba sus bocetos en el escritorio. Inuyasha rápidamente oculto el diseño del anillo.
-Estuvo cerca.-suspira Inuyasha al ver a su novia salir de su oficina.
-¿Y cuándo mandaras a hacer el anillo?.-pregunta Kouga curioso.
-En cuando salga de la oficina, iré a mandarlo a hacer.-
/
-Si hubieras visto cuando Houjo me pidió matrimonio. Fue tan romántico. El anillo que me dio es hermoso.-comentaba Yuca por teléfono emocionadísima, mientras veía su anillo de compromiso.
-¿Y cómo fue la sorpresa, cuando te pidió matrimonio?.- pregunta Kagome.
-Pues me llevo a bailar primero, luego a cenar con calma. Ya en la cena, el pidió ostiones como aperitivo, y en uno de ellos estaba el anillo, y ahí fue cuando me pidió casarme con él. Casi lloro de la emoción y le dije que si.-
-Me alegro. Ustedes merecen estar juntos, por siempre.-
-¿Y tú jefazo de novio, no te ha pedido matrimonio aun?.- pregunta con picardía su amiga; poniendo a Kagome nerviosa.
-Todavía no. Aún tenemos seis meses de relación.- le responde Kagome más calmada.
-A ese tiempo, creo que ya debe estar planeando pedirte matrimonio.-
-No se Yuca. No hemos hablado de eso.-
-Sera sorpresa me imagino, el pedirte casarte con él. Ya te imagino como la señora Taisho, y la pequeña hija de tu novio, llamándote "mami".- se ríe Yuca poniendo a su amiga, bastante colorada.
-Si supiera, Shiori ya me dijo mama inconscientemente.- piensa Kagome de inmediato.
-Y además, ella pidiéndoles un hermanito a cada rato. Y cuando estés embarazada, la pequeña le hablara al bebe; mientras tu esposo te mima.- le continúa Yuca.
-Creo que vas, demasiado rápido Yuca.-
-Es bueno planear las cosas desde antes.-
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Por la tarde, Inuyasha va a la joyería recomendada por Houjo. Al llegar, de muestra el diseño del anillo. El dueño confirma, como quiere Inuyasha el anillo de compromiso; afirmando tenerlo listo en dos semanas. En ese momento va a comer algo en una cafetería cercana.
-Hola Inuyasha.-
-Hola Houjo. ¿Cómo estás?.-saluda Inuyasha devuelta.
-Bien. Te vi entrar aquí con tu pequeña; y se me ocurrió saludar.-
-Papi, le pedirá a Kagome ser mi mami.-tiernamente dice Shiori mientras sonríe.
¿En serio, pequeña?.-le sonríe Houjo, mientras le revolvía el cabello.
-Ella ya anda emocionada, por tener a Kagome como mama, muy pronto.-carga Inuyasha a Shiori en brazos. Quien se acomoda en el hombro de su padre.
-Avisa cuando es la boda.-
-Diciendo eso. ¿Cómo te fue al pedirle a tu novia matrimonio?.-
-Todo como planee. Ella se emocionó tanto, dándome el sí de inmediato.-
-¿Desde hace cuánto andan?.-
-Cuando ella tenía quince años; mientras yo tenía veinte. Debía esperar un poco para pedirle ser mi novia, pues la conocí desde que ella tenía trece años. Y se vería mal un joven de dieciocho años; andar con una niña de trece.-
-Supiste esperar.-se asombra Inuyasha, mientras arrullaba a Shiori en sus brazos, quedando dormida.
-Tú me asombras Inuyasha. La mayoría de los hombres de negocios fuertes, no quieren hacerse cargo de sus hijos. Cuando son padres solteros, los dejan a cargo de una niñera y rara vez los ven, o de plano los dejan en un orfanato, o con un familiar. Pero tú, te hiciste cargo de tu hija personalmente. Y aun cuando eres dueño de una de las empresas más codiciadas; te das tiempo para compartirlo con tu hija.-
-Ella merece pasar tiempo con su padre; como debe ser. Quiero que ella recurra a mi cuando necesite hablar o contarme algo, y no me vea como extraño viviendo en casa. Y así ella no se volverá una malcriada y rebelde. Y así será con los demás hijos que tendré con Kagome.- suspira soñador Inuyasha; al imaginarse a muchos bebes parecidos a Kagome. Algunos con sus ojos dorados y otros, con los hermosos ojos verdes de Kagome. Y a Shiori, con ellos, emocionada por tener hermanitos con quien jugar.
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Pasaban los días, y por fin el anillo estaba listo. Inuyasha quedo fascinado con el trabajo de la joyería. Y mientras, pensaba como pedirle a Kagome casamiento.
-Bonito anillo, papi.- se asombra Shiori al ver el diamante en forma de corazón. Estaban en la oficina de Inuyasha, mientras contemplaban el anillo, el cual llego por paquetería.
-Lo sé princesa. Pero quédate calladita, porque es una sorpresa.-
-Si papi.-
-En verdad, quedo hermoso el diseño.-entraba Miroku de repente a la oficina.
-Gracias.-
-¿Cómo le va a tía Sango con él bebe?.- pregunta inocentemente Shiori.
-Ahí va él bebe, pequeña. Pronto tendrás con quien más jugar.-le revuelve el cabello Miroku. Sango y Ayame ya estaban en el cuarto mes.
-¿Qué quieres que sea tu bebe?.- pregunta Inuyasha curioso.
-Una niña.-
-¿Y, Kouga?.-
-También una niña. Pero Ayame y Kagome, creen que va a ser niño.-
-Y yo quiero, también un hermanito papi.-de repente suelta Shiori; poniendo a su padre sonrojado y nervioso, mientras Miroku se reía a carcajadas.
-Espera a Kagome se case conmigo y sea tu mama, princesa.-se tranquiliza Inuyasha.
-Calma amigo. Shiori solo quiere un hermanito.- ríe Miroku, burlonamente.
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En la noche, Kagome estaba de visita en la casa de su novio. Quien estaba pensando en cómo darle el anillo y pedirle casarse con él. Kagome, ajena a eso estaba jugando tranquilamente con Shiori con unas tarjetas de aprendizaje, las cuales enseñaban números. Shiori estaba entusiasmada de aprender a contar.
-Ya se contar, papi.-anuncia Shiori feliz.
-A ver princesa. ¿Cuántos dedos tengo aquí?.-pide Inuyasha al mostrar tres dedos.
-Tres, papi.-
-¿Y aquí?.- ahora el demostraba siete dedos.
-Siete.-
-Mi pequeña genio.-Se contentaba Inuyasha mientras, cargaba y abrazaba a Shiori.
-Ella aprende muy rápido. Eso es bueno, porque no tendrá problemas, cuando vaya al escuela.- sonríe Kagome, al ver la tierna escena.
-Mi pequeña Shiori, será toda una linda genio.- expresaba con felicidad Inuyasha, al tener en brazos a Shiori.
-Seré inteligente; como Kagome.-expresa Shiori, con sus ojitos dorados brillándole de inocencia.
-Serás más inteligente que yo; pequeña.-le contradice Kagome, con una sonrisa.
-Bueno princesa; es hora de dormir. Dile a Kagome buenas noches.-la baja Inuyasha de sus brazos, para que se despida de Kagome.
-Buenas noches; Kagome.- abraza Shiori a Kagome, mientras le daba un beso en la mejilla.
-Descansa Shiori.-le corresponde Kagome. Inuyasha lleva a su hija a su habitación; donde le cambia el pañal y le pone su pijama. La arropa con cuidado en su camita; cuando la pequeña Shiori está dormida; Inuyasha baja a la sala, donde se encontraba Kagome.
Se lleva la grata sorpresa de verla dormida en un sillón. No le reprochaba, pues estuvo bastante tiempo enseñándole a Shiori como contar números; y eso es agotador. Él sabía por experiencia, que criar y educar una niña siendo padre soltero es agotador; pero gratificante. Con cuidado la toma en brazos estilo nupcial; camina por las escaleras y entra a su habitación.
Cuidadosamente la deposita en su cama; pone la cajita de terciopelo negro que contenía el anillo, encima de su buro. La vuelve a ver de nuevo; encontrándola muy bella al estar dormida. No resiste más las ganas, y le besa despacio en sus labios. En medio del beso, Kagome despierta sorprendida.
-¿Dónde estoy?.-pregunta ella, mientras seguía besándolo.
-En mi habitación. Perdón por despertarte; pero no resistí las ganas de besarte.- le confirma su novio; mientras suavemente se ponía encima de ella.
-Y tú como siempre; aprovechaste eso.-se burla ella, mientras le pasaba las manos por su ancha espalda. Siguen besándose y acariciándose. Inuyasha la pone encima de él, y empieza a colar sus manos debajo de la blusa de Kagome. Ella solo gime al sentir sus manos tocando su piel y empieza a subirle la camiseta que Inuyasha tenía puesta, hasta quitársela por completo. En ese momento le estaba besando su pecho fuerte y su vientre marcado, arrancándole suspiros y gemidos a Inuyasha.
-Desde ahorita me puedes detener; porque si seguimos, no habrá marcha atrás mi amor.-gime Inuyasha con voz ronca de deseo. No es que no quiera hacer el amor; pero no sabía si ella quería entregársele en ese momento.
-Amor; nunca he estado más segura de hacer algo que anhelo. Quiero entregarme a ti por completo esta noche.- confirma Kagome sonriendo con sinceridad. Inuyasha se emociona, que la besa con fuerza y le quita su blusa, con todo y sostén. Inuyasha se emboba al verla casi desnuda; sus pechos eran perfectos y apetecibles.
-No te avergüences; eres solo mía y te amo.- le calma el, mientras acercaba su boca a uno de sus pechos, metiéndose un pezón a su boca; succionándolo con placer.
-Inuuu…yaashaa. Aahh, siiguee assi.-jadeaba Kagome, mientras metía sus dedos en la cabellera negra de su novio.
En ese momento, Inuyasha la coloca debajo de él; bajando sus besos hasta su vientre plano. Encontrándose con la cinturilla del pantalón; en ese momento estaba desabrochándolo para quitárselo y dejarla lista para lo que seguía.
-¿Qué sucederá con Shiori?.-pregunta Kagome al sentir su pantalón deslizar por sus piernas.
-No te preocupes mi amor; desde el vergonzoso incidente; mande arreglar mis paredes. Ahora son inaudibles; por lo tanto no te contengas al gemir; porque yo no lo hare.- explica Inuyasha al tirar el pantalón al suelo; y viendo a Kagome casi desnuda; cubierta únicamente por lencería fina. En ese momento se la retira; dejándola desnuda al fin
Kagome no se contiene; lo coloca debajo de ella, y empieza a desabrocharle su pantalón. Pero antes de quitárselo, mete su mano debajo de su bóxer, encontrándose de repente con su pene, mientras besaba a su novio. Lo acaricia lentamente, haciendo gemir al hombre; y a la vez se sorprende de lo grande y grueso que es su anatomía.
-Calma Kagome; sabes muy bien que te adaptaras a su forma y tamaño; por lo tanto si entrara en ti.- se relaja ella mentalmente como sabía hacerlo. Le retira su pantalón de mezclilla, deslizándolo por sus largas y musculosas piernas; dejándolo en bóxer negro. Pero al momento que ella le retira sus pantalones; él se levanta de la cama parándose a un lado. Mientras la veía, se empieza a quitar su bóxer; quedando al fin desnudo como ella. Lentamente gatea en la cama, subiendo encima de ella, mientras la besaba hasta llegar a sus labios. Le abre sus piernas con cuidado, posándose en medio; dejando que sus intimidades se froten de una manera deliciosa; arrancando gemidos por parte de los dos.
-Ten cuidado cuando entres; amor.- pide Kagome, mientras lo besaba.
-No te preocupes mi cielo; hare inolvidable tu primera vez.-le consuela Inuyasha al besarla; mientras frotaba su pene en su entrada vaginal para excitarla. Lo cual se estaba logrando al escuchar gemidos femeninos.
-Te necesito dentro.- gemía Kagome desesperada.
-Igual yo.- gimió Inuyasha. En ese momento empieza a introducir su pene en la vagina de su novia. Ella entierra sus uñas en la ancha espalda, mientras sentía como la anatomía se acostumbraba al intruso. Al llegar a la barrera de virginidad; Inuyasha la besa dulcemente en sus labios, y rompe al fin esa barrera con su pene, quedando dentro completamente.
-Ya soy tuya.- expresa Kagome, con sus ojos brillantes de placer.
-Y yo tuyo.- contesta el, mientras empezaba a moverse en su vagina. Al inicio lento, pero después aumentó el ritmo de las embestidas; haciendo a Kagome gemir; y el también.
-Sssiii, Inuuyaashaaaa; aahhh, aaahhh; ssiiiggueee. No... te…. deten.. gggaaaass- gemía ella sin parar, debido al placer experimentado. Baja sus manos, de su espalda al trasero de Inuyasha, acariciándolo, apretándolo y dándole nalgadas suaves, que lo hacían gemir.
-Kaaaggggommmeee, sssiii, aaahhh, aaahhh sssiii.- gemía Inuyasha sin parar al sentir las manos de Kagome ahí; mientras que el desliza las suyas por la espalda de ella, hasta llegar a su cintura. La agarra de ahí, mientras aumentaba aún más el ritmo, enloqueciendo. Sienten llegar a su orgasmo, aumentan las embestidas. Llegan a su orgasmo; la vagina de Kagome comienza a contraerse alrededor del pene de su novio; mientras que Inuyasha siente su semen derramarse a la matriz de Kagome.
-¿Cómo te sientes?.-pregunta Inuyasha al recostarla encima de él; sin salirse de ella.
-Con ganas de hacerte estallar.- le contesta ella, con una sonrisa pícara mientras lo besaba y se acomodaba encima de él.
-Bien dicen que las seriecitas son las más atrevidas.-se burlaba Inuyasha mientras le ayudaba a acomodarse en él. Le fascino contemplar ese cuerpo desnudo encima de él; la vista era magnifica. Kagome empieza a moverse en vaivenes adelante y atrás; combinándolos con pequeños brinquitos. Inuyasha gemía como loco.
-Kaagggommme aaahhh, sssii, ssigguee mmovvienddotte asssiiii. Me enncanntttaaa, aahhhh.-
-IInnnuyyasshhaa, aahhh.-
Kagome seguía moviéndose con frenesí encima de Inuyasha. Ambos gemían del placer y amor que sentían por el otro. Inuyasha estaba acariciando los pechos de Kagome con sus manos; pero siente como Kagome le baja sus manos; colocándolas en su trasero. Entendiendo el mensaje; Inuyasha empieza a masajearle el trasero con fuerza, mientras le guiaba sus caderas en sus movimientos; llegando de repente a su segundo orgasmo.
-INUYYAAASSHAAA.-grita Kagome de placer al apretar sus caderas con las del hombre.
-KAAGGGOOMMMEE.-grita el hombre a su vez; apretándose contra ella. De nuevo su pene derrama semen en ella. Kagome se acomoda en el pecho de Inuyasha; ya muy agotada.
-Fue hermoso.-suspira ella, al estar recostada.
-Lo sé; también siento lo mismo.-le besa profundamente sus labios; mientras le pasaba una mano por su espalda.
-Te amo, Inuyasha.-
-Yo aún más te amo, Kagome.- suspira Inuyasha. Kagome se queda dormida; mientras que Inuyasha los arropa a ambos con las sabanas, quedando dormido también.
/
A la mañana siguiente; Inuyasha despierta algo pesado debido a la noche anterior. Siente el ligero peso de Kagome encima de él; sonríe mientras le besa la nuca. Estira su brazo libre para sacar el anillo de la cajita de terciopelo; colocándoselo cuidadosamente en un dedo de la mano femenina que estaba en su pecho. Se separa con cuidado de ella y la contempla dormir.
No recordaba en su matrimonio anterior haberse sentido tan tranquilo y feliz. Kikio no era virgen cuando se entregó a él; pero no le dio importancia, tonto fue. Pero bueno, Kikio ahora solo es un pasado lejano muerto que le dejo una bella, dulce y tierna hijita, quien ahora es su presente, al igual que Kagome; y además su futuro.
No resiste más y se acerca a ella, besándola suavemente en sus labios. Kagome de inmediato despierta al sentir los besos de Inuyasha en ella.
-¿Practicas para la obra de "La bella durmiente"?.-pícaramente le pregunta ella, mientras le correspondía.
-No, pero quería besar a esta bella durmiente, que está a mi lado.-
-¿Y esto?.-pregunta Kagome al separarse de él; mientras veía el anillo en su dedo. El solo la abraza, pegándola a su cuerpo.
-¿Kagome; quieres casarte conmigo; hacerme el hombre más feliz al formar una familia como debe ser, con Shiori y otros bebes?.- anhela Inuyasha al verla con ternura y amor. Para su sorpresa, Kagome se pone encima de él, besándolo muy feliz.
-Me haces tan feliz amor. Quiero casarme con el hombre que amo, y ser la madre de su bella hija, quien tanto necesita amor maternal.- decía Kagome al besarlo de felicidad; poniendo a su novio alegre, mientras le correspondía.
-Kagome, te amo.-le besaba Inuyasha al ponerla debajo de él. Estaba tan feliz al saber que Kagome si quiere casarse con él.
-Buenos días papi.-entra de repente Shiori muy feliz, a la habitación de su padre. Ambos novios se separan de repente, sentándose en la cama, mientras se cubrían cuanto podían.
-Bbbueennos diias, prin-princesa.-respondía Inuyasha nervioso, mientras se cubría de la cintura para abajo.
-Hola Ssshhiiori.-respondía Kagome, tratando de mantener la calma, mientras se cubría hasta su pecho con la sábana. Shiori solo se sube a la cama.
-Buenos días Kagome, ¿te quedaste a dormir aquí, con papi?.-pregunta inocentemente la pequeña; poniéndolos nerviosos. Si supiera, que estaban anoche trabajando en su hermanito nuevo.
-Si pequeña, y mira lo que me dio tu padre.-Kagome le demuestra el anillo a la pequeña, iluminándole el rostro de felicidad.
-Entonces papi, ¿Kagome se va a casar contigo?
-Así es mi pequeña Shiori.-le besa Inuyasha su cabecita.
-¿Y ya eres mi mami; Kagome?.-pregunta Shiori, al dirigir su mirada dorada a Kagome; transmitiendo ternura.
-Desde luego Shiori; ya soy tu mama.-le abraza Kagome tiernamente.
-¿Te puedo decir, mami?.- pregunta la pequeña anhelante.
-Claro Shiori. Tu papa ya será mi esposo, y por lo tanto tú ya serás mi hijita.-
Inuyasha sentía caer lágrimas de felicidad de sus ojos. Kagome los amaba tanto a su hija quien anhelaba tenerla de mama y a él, quien deseaba una esposa; la cual solo lo ame a él, y no a su dinero y riquezas. Ahora ya era completamente feliz en su vida.
-Yuuuppiii sí.-cantaba Shiori feliz.
-Ve a vestirte, para estar lista para desayunar.-
-Sí, mami.-expreso Shiori llena de felicidad. Se baja de la cama, y estaba feliz cantando mientras caminaba en el pasillo hasta su habitación:" Tengo mami, tengo mami, tengo mami", provocando risas en sus padres. Ambos novios sueltan un suspiro de alivio, después que Shiori se encamino a su cuarto. Kagome ya se estaba yendo a la orilla de la cama para vestirse, pero siente una fuerte mano deteniéndola, atrayéndola por el estómago.
-¿A dónde?.- pregunta Inuyasha seductoramente en su oído, mientras le besaba el hombro.
-A vestirme, para ayudarle a Shiori ponerse su ropa.-responde ella, mientras recibía los besos de su novio.
-De eso nada. Shiori ya sabe vestirse sola. Anoche ella se puso solita su pijama, yo solo tuve que ponerle el pañal.-
-Pero aun así, me debo vestir.-
-Pues como tu jefe y prometido; declaro que primero nos demos una ducha.-responde Inuyasha al ponerla encima de él, mientras se levantaba con ella en brazos, hacia la regadera.
/
-¿Podemos desayunar waffles, mami?.-pregunta Shiori contenta. Kagome se sentía tan feliz cuando ella le decía mama. Estaba preparando el desayuno, mientras Inuyasha había ido a comprar leche.
-Claro, pequeña. Pero también debes comer otra cosa.-
De inmediato se pone a preparar huevos estrellados, tocino y salchichas fritas. Cuando estaban listas, prepara la mezcla de los waffles y ya la estaba vertiendo en la wafflera. De repente siente unos brazos rodearla y unos besos en su cuello, volviéndola débil.
-Inuyasha no ahora, estoy ocupada.-regañaba Kagome, cuando Inuyasha la volteo para besarle los labios.
-Pero los papis y mamis se besan; mami.- responde inocentemente Shiori.
-Escucha a tu hija, Kagome.- se burla Inuyasha al seguir besándola.
-Bueno, vengan a desayunar.-anuncia ella. Inuyasha le ayuda a acomodar la mesa y a poner a Shiori en su sillita. Desayunan tranquilamente, sintiéndose ya una familia como debe ser.
-Estuvo rico, mami.-exclama Shiori mientras le besaba en la mejilla.
-Me alegro que les guste.-responde Kagome feliz.
-Fue un buen momento familiar.- respondía Inuyasha, mientras la besaba.
-También siento lo mismo.-
-No puedo esperar, a que llegue el día de la boda.-
CONTINUARA…
Bueno chicas, aquí esta la conti, y déjenme decirles, que el próximo capítulo hay boda al fin.
Se despide
OSORE JAYLIN.
