Disclaimer: NAruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.

22 de agosto, residencia Uzumaki, 7:00 a.m.

Naruto sé sentó en su cama con un fuerte dolor de cabeza, al intentar levantarse para salir de su habitación un fuerte mareo lo obligo a sentarse sobre su cama una vez más al causar que perdiera el equilibrio.

Su visión le fallaba, causando que apreciará su habitación bastante distorsionada.

Una luz lastimo sus ojos por un momento, esa luz fue producto de que la puerta de la habitación del rubio fue abruptamente abierta por una innecesariamente enérgica pelirroja.

-Naruto, levantate, ya es de día `ttebane- Exclamó la enérgica mujer ignorante de la condición de su hijo.

El rubio solo pudo disimular una sonrisa, misma que sé apago a los pocos segundos debido a que cayo dormido una vez más.

La pelirroja sé enfureció y estaba a punto de golpear a su hijo, pero fue detenida por un rubio de mayor tamaño.

-Kushina, déjalo descansar, pasó por una noche difícil- Argumento el rubio mayor consiente del estado de su hijo.

Mansión Hyuga ; 7:00 a.m.

Una chica de ojos perlados ya sé encontraba lista para asistir a la academia Hirameki pese a que la hora de entrada era a las 8:30 a.m. y que no le tomaba más de 15 minutos llegar a pie.

La joven solo quería pensar que todos los eventos sucedidos hace una cuantas horas eran solo una pesadilla.

-Hinata-sama, Hiashi-sama solicita su presencia en el comedor- Indico una grave voz desde el otro lado de la puerta que separaba la habitación de la chica con uno de los tantos pasillos de esa mansión.

La chica solo suspiro, sabía que su padre le daría un gran sermón y alguna charla de tipo existencial sobre la familia Hyuga o algo parecido. No podía ocultar que en momentos como esos extrañaba a su madre, su forma de ser y ver la vida hacia que pareciera estúpido pensar en la existencia de lo problemas, todo lo contrario a su padre.

Desgraciadamente la chica tuvo que salir de su ensoñación debido a otra chica de menor edad, su hermana Hanabi, quién la llamaba por tercera ocasión.

Complejo de apartamentos Ori, departamento E-7, 7:00 a.m.

-Con eso concluye mi reporte- una voz de un monocorde tono neutro resonó en la sala del apartamento.

Esa voz provino de la boca de un joven de cabellera violeta, quién en ese momento sé encontraba con la única compañía de su laptop.

-Valla problema que dejaron, es por cosas como esta que la basura debe ser eliminada antes de que contamine el ambiente- El joven obtuvo respuesta por medio de una voz soprano que provenía del otro lado del monitor de la computadora portátil.

Al otro lado del muro de cristal sé podía apreciar a un hombre vestido de un elegante traje haciendo juego con un sombrero de gala, sus ojos eran rasgados impidiendo ver la pigmentación de los mismos y bajo su sombrero sé podía apreciar una cabellera color verde cuidadosamente peinada. Contrario al porté que debería tener dada su formal vestimenta, aquél hombre estaba jugando de una extraña manera con un par de navajas, dando la impresión de estar absoluta y completamente distraído.

-Director, disculpe por tomar medidas precipitadas en ese asunto- Exclamó el joven de cabellera violeta.

-Esta bien white, a diferencia de los inútiles de Inquisición en la zona tu eres verdaderamente eficiente- Hablo el hombre de traje en tono despreocupado, como sí en verdad no le importara la conversación en sí.

-Ara, hablando de esos inútiles es hora de sacar la basura, haremos que Mizuki-kun nos ayude con eso-

-Entiendo- Resoplo el referido como white.

-Eso es lo que me gusta de ti white, captas rápido, la situación a cambiado, necesitamos que captures con vida a Infeliz... es decir, Mizuki-kun para mantener tu fachada como "Policia secreto", ya he movido algunos hilos y el grupo "Taka" ya sé encuentra en el registro gubernamental japonés, todos los detalles te llegarán en breve- Exclamó el hombre al otro lado del computador, cambiando su actitud drásticamente en menos de un parpadeo.

-Ya tengo listo un trasfondo y una historia personal, por lo demás, considérelo hecho- Musitó el joven de cabellera violeta.

-Engañar a la familia Uzumaki y a la Hyuga, maravilloso, veamos como resulta esta puesta en escena, por favor convierte esta obra en una divertida tragedia white, la estaré esperando con ansias, Soichiro-kun- Fue lo último que dijo el hombre antes de que sé pudiera observar como llevaba un huevo cocido a su boca, engulliendolo entero, acto seguido, desapareció en los confines de la red.

-"Debería comenzar a prepararme, será un largo día"- fue el pensamiento de aquél joven mientras una vez más sé colocaba el disfraz de "Kirishima Soichiro"

Academia Hirameki: 8:00 a.m.

El enorme tumulto de estudiantes era cada vez mayor, la hora de entrada de la prestigiosa academia estaba a treinta minutos de agotarse y sus puertas recién sé abrían, dando pasó a el gran número de estudiantes de todos los cursos.

Un estruendoso sonido capto la atención de los presentes, proveniente de un flamante caballo metálico conocido como motocicleta deportiva, la cual transportaba a un par de personas, un hombre y una mujer.

Dada la vestimenta de los jinetes de aquél mecánico transporte, obviamente sé podía concluir que ambos eran estudiantes.

La chica bajo del vehículo y sé quitó el casco de seguridad que impedía saber su identidad, revelando a Nekomiya Matsuri, la cual fue rápidamente abordada por una pelirroja.

-Matsuri, buenos días-

-Buenos días Karin-chan- Respondió la aludida mientras le entregaba el casco de seguridad al estudiante que aun estaba sobre la motocicleta.

-Buenos días Kirishima- Exclamó una ves más la pelirroja.

-Buenos días Uzumaki-san, sí me disculpan iré a dejar la motocicleta en el estacionamiento- El aludido respondió una vez que sé quitó el casco, acto seguido procedió a estacionar su vehículo.

La Uzumaki le dedico una pícara mirada a su amiga castaña.

-¿Que tan lejos llegaron ayer?-

Tal cuestionamiento provoco que el rostro de la castaña sé tornara de un sutil color rojo, haciéndola parecer adorable.

-Vamos Karin-chan, no apresures las cosas- Exclamó Matsuri intentando medir sus palabras, sobre todo por que su amiga pelirroja no era muy discreta.

-Entonces, ¿Por que te trajo a la escuela en su moto y te muestras con esa expresión de idiota en tu rostro?-

Otro cuestionamiento que afecto a la castaña en gran medida, haciendo que recordará el trayecto desde su casa hasta la escuela, mismo que ella disfruto pese al pequeño problema que sé le presento.

Flashback: Hace 15 minutos, entrada al complejo de Apartamentos Ori, 7:45 a.m.

-Mamá, ya te dije que no es necesario que te desvíes para acompañarme a la academia- Exclamaba una joven castaña vestida con un uniforme escolar que la identificaba como estudiante de la academia Hirameki. Ella quería evitar la vergüenza que le haría pasar su madre al acompañarla al colegio a la edad de 17 años, no es que los padres no lleven a sus hijos a la escuela a esa edad, el problema es que a su madre en particular le gustaba mucho hablar de los momentos "especiales" de su hija.

-Pero que dices Matsuri, es la obligación de una madre asegurar la integridad de sus hijos, /además de que quiero conocer a mi yerno/- Aseguraba una mujer de mayor edad, su vestimenta simple sin duda alguna le colocaba la etiqueta de "Ama de casa" desde donde quiera que sé vea.

Físicamente era bastante parecida a su hija, con la diferencia de que ella tenía un cabello ondulado a diferencia del cabello lacio de Matsuri, sus ojos eran soñadores y tenían un brilló especial que mostraba la alegría de ser una amante del chisme, su figura estaba conservada a pesar de su edad, de la cual resaltaba su vientre plano remarcando su cadera.

Antes de que Matsuri aceptará su cruel destino a manos de su innecesariamente entrometida madre, un potente motor rugió desde el estacionamiento.

A los pocos segundos apareció un joven vestido con el uniforme masculino de la academia Hirameki montado en una flamante motocicleta deportiva roja, deteniéndose justo frente al par de damas al ritmo que sé quitaba el casco de seguridad del mismo tono que su vehículo para poder saludar apropiadamente.

-Buenos días Nekomiya-san, ¿Algún problema?- Cuestiono el jinete del caballo metálico.

-Buenos días Kirishima-kun- Respondió la joven estudiante con un leve rubor en sus mejillas.

Tal expresión no pasó desapercibida por la castaña mayor.

-¿Cuándo es la boda?-

Ante tal interrogante, el joven permaneció inexpresivo mientras la chica solo emitió un sonoro -Mamá-

-Que tiene de malo, es decir, ustedes son novios, apenas ayer el te trajo en su motocicleta a casa y no conforme con eso te ayudo con tus compras, ¿O me equivocó?- Argumento la Señora Nekomiya.

-Kirishima-kun sé ofreció a traerme ya que vivimos aquí, y... N..o te..te..tenemos esa cla...clase de rel..relación- Respondió la castaña menor.

-Te gusta, lo apruebo, ¿Cual es el problema?- Exclamó la mayor.

-Mamá- Replicó la menor mientras su rostro sé tornaba de un color rojo suave.

Por un momento, al chico le pareció ver uno de esos programas melosos que su madre acostumbraba ver, claro que los recientes sucesos no movieron ni una pizca de emoción en el.

-Perdón por interrumpir, pero a este ritmo llegarnos tarde a la academia- Artículo el joven captando la atención de ambas mujeres.

le dio un casco color azul a la estudiante mientras el sé colocaba el suyo.

-No hay manera de que tres personas vallan cómodas en una moto, así que supongo que no tendré que desviarme en mi camino al distrito comercial- Suspiro la madre de la estudiante antes de articular -Hija, rómpete una pierna-.

Un escalofrío recorrió la espina de la joven, sabía lo que su madre quería decir pero no pudo evitar darse cuenta que estaba viajando sobre una motocicleta y que tal suceso realmente podría ocurrir.

-Por cierto, trae a Kirishima-kun a cenar...- Antes de que la castaña de mayor edad pudiera seguir hablando, el joven respondió.

-Gracias por la invitación Nekomiya-sama, pero debo declinar, tengo algunos compromisos previos que atender-

Sin decir más, el joven sé alejó a una velocidad lo suficientemente rápida como para evitar que la Señora madre de su compañera de clase siguiera divagando.

Entrada de la academia Hirameki, 8:05 a.m.

La mujer de cabellera da fuego estaba carcajeándose ante la historia matutina de su castaña amiga.

-En serio tu madre es algo- Comentaba la Uzumaki mientras limpiaba una lágrima que escapo de su ojo, producto de las incesantes carcajadas.

-Karin, no es gracioso- Replicó la castaña notoriamente sonrojada, haciendo un mohín de enfado.

El joven de cabellera violeta ya regresaba del estacionamiento con la intención de ingresar a la institución educativa, sin embargo una voz femenina de tono soprano agudo lo detuvo.

-Kirishima-san, ¿Podemos hablar?-

El dúo formado por Matsuri y Karin no daba crédito a lo que veía, la usualmente tímida Hinata mantenía una expresión sería y gélida, casi igual a la de Hiashi Hyuga, sumado a que el tono que uso denotaba total seriedad.

Por un momento Matsuri creyó que Hinata también sé sentía atraída por el motociclista peli violeta, sin embargo una oración que dijo este último elimino cualquier duda en ella.

-No cree que sería más prudente esperar a que todos estén reunidos, Hyuga-san-

-Entiendo- Fue la respuesta que dio la oji perla.

Acto seguido saludo a sus dos amigas forzando una sonrisa, que ambas chicas notaron, al parecer Hinata sé había involucrado en un asunto serio que también involucraba a Kirishima, aunque tanto la castaña como la pelirroja sé morían de ganas por preguntar, decidieron que lo mejor sería darle su espacio a la Hyuga.

Las clases comenzaban, la primera materia era Biología, misma que impartía Anko Mitarashi

La maestra en cuestión se había graduado con honores del instituto de investigación de Masachuset, uno de los tantos lugares en donde el ex-director del departamento de inteligencia de Oricalcos fungía como profesor. Anko Mitarashi fue alumna de este último.

A diferencia de Orochimaru, Anko era bastante activa e inquieta, sin mencionar que su escultural cuerpo remarcado por su provocativa vestimenta, una playera ceñida al cuerpo, minifalda y medias negras acompañados con unas zapatillas de tacón medio, hacían de ella la protagonista de numerosos sueños eróticos en varios estudiantes y profesores.

Aunque claro, una buena razón por la que nadie se atrevía a invitarla a salir era debido a una de sus más representativas características: sadismo.

Laboratorio de biología de la academia Hirameki, 8:34 a.m.

Los estudiantes se encontraban en un salón de buen tamaño, en lugar de pupitres había 10 mesas rectangulares d metros cada una.

Estas mesas estaban diseñadas para que 6 estudiantes pudieran tomar notas y realizar otras actividades cómodamente, pero debido a que ninguna clase llenaba totalmente el cupo del salón de biología, algunas mesas servían para mantener cultivos de bacterias u alguna otra clase de experimentos escolares.

Claro que este salón se distinguía del resto de los laboratorios escolares por el enorme refrigerador que había, además de que todas las mesas contaban con microscopios y tablets incrustadas para que los estudiantes pudieran consultar información.

-Bien muchachos, hoy vamos a aprender como hacer una disección, ya que son los primeros alumnos del día, les dejare elegir entre ranas, ratas o murciélagos-

La clase estaba algo shockeada, no esperaban está lección en particular tan pronto y francamente ningún alumno sabía que hacer.

-En lo personal nunca he trabajado con murciélagos- Exclamó un joven de cabellera violeta.

Todos mantenían la mirada fija en el joven, quién decidió que trabajarían con el animal que más asco provocaba en general.

-Ok, entonces serán murciélagos- Anko sonrió sadicamente al saber cuales serían sus siguientes juguetes.

Toda la clase recibió a un ejemplar del mamífero alado junto a un set de herramientas que consistía en: Un bisturí, una cama de esponja, unas pinzas quirúrgicas, un spray, un paquete de sal, unas tijeras pequeñas, hilo y aguja.

Como detalle, la sensei olvido mencionar una pequeña y curiosa particularidad.

-Mitarashi-sensei, estos murciélagos están vivos- Señalo la pelirroja Uzumaki un tanto asqueada por el mamífero, ya que solo tenía el movimiento restringido pero aún así respiraba y movía la cabeza, emitiendo un molesto chillido.

-Sí no fuera así, ¿Donde estaría lo divertido?- Exclamó la exuberante profesora mientras apuñalaba su respectivo ejemplar, acabando con la vida del pobre animal.

Muchos alumnos la miraron con una complicada emoción entre asco y miedo, pero un alumno en particular siguió el ejemplo de su profesora al acabar rápidamente con la vida del animal.

-Oh, Kirishima sabe de lo qué hablo- Exclamó la sádica mujer.

Claro que ella al ver a su clase de inmediato noto el hecho de que el alumno qué sugirió a los murciélagos fuera el primero en proceder a la operación.

La clase estaba atónita, no solo tenían a una profesora con problemas mentales, también tenían a un loco que seguía su ejemplo.

-¿Piensan proceder o necesitan ayuda?- Exclamó el pelivioleta observando que sus compañeros aún no habían matado a su ejemplar.

-Quien no quiera acabar con la vida de su ejemplar que levante la mano, su sexy y genial sensei se hará cargo- Anko exclamó con una sonrisa sádica adornando su rostro, a lo que toda la clase a excepción del único que ya había realizado tal acto, levantaron la mano.

-Sensei, puedo ayudar con algunos ejemplares para que la clase sea más ágil y completemos el proceso debidamente- Exclamó el alumno que ya había matado a su murciélago.

Debido a ese comentario, cierto Uchiha apuñalo al roedor alado haciendo uso del bisturí, ya que el era un Uchiha y como tal nadie debía superarlo.

El anterior acontecimiento provocó que los hombres de la clase defendieran una de las cosas más importantes para un varón: su orgullo. Esto provocó una reacción en cadena de murciélagocidios por parte del alumnado masculino en clase.

Anko solo atinó a chasquear la lengua debido a que le quitaron parte de su diversión.

Comedor de la academia Hirameki, 10:30 a.m. Hora del receso.

-La clase de biología fue algo...¿Intensa?- Exclamó la pelirroja Uzumaki recordando los sucesos de la mañana mientras sostenía una complicada expresión en el rostro.

-Y que lo digas- Respondió su castaña compañera.

-¿Qué hizo Mitarashi-sensei esta vez?- Cuestionó una rubia de ojos color verde, aunque llevaba el uniforme estándar de la academia Hirameki, este se notaba muy provocativo en ella siendo que su falda tenía un par de centímetros menos sumado al hecho de que los botones del blazer y la camisa solo lograban escotar la parte del pecho de manera sugestiva.

-Nos hizo disecar murciélagos en la clase- Respondió una ojiperla sin ánimos en un tono apagado.

-¿Y a Hinata que mosca le picó?- Cuestionó la última integrante de ese singular grupo de amigas, una chica de cabellera castaña, tenía atado el cabello de manera que se asemejaba a una cabeza de panda, lo cuál remarcaba su nacionalidad. Ten-Ten Huang era una destacada estudiante de tercer año de la Academia Hirameki, aunque su pasatiempo involucraba armas blancas, razón por la cuál no tenía muchos amigos en su curso.

-Entonces esa es la razón por la cuál la clase B estaba tan, como decirlo, ¿Apagada?- Exclamó la rubia recordando que la clase de biología sería la siguiente de la clase C, a la cuál ella pertenecía.

-Eso no es tan malo- Expreso la castaña de procedencia china.

-No lo hubiera sido si no fuera por que Mitarashi sensei nos entrego el ejemplar vivo-

El comentario de la pelirroja provocó que tanto Ino como Ten-Ten temblaran de miedo y asco.

-Me parece recordar que aún tenía ranas y ratas para las próximas clases- Matsuri exclamó riéndose a las costillas de Ino, ya que de algún modo debía quitarse el mal sabor de boca que le provocó la disección del murciélago.

La expresión de Ino era tan graciosa que incluso mejoro el humor de Hinata.

-¿Y que pasó con tu primo Karin-chan? Hoy no vino contigo como de costumbre-

El diálogo de la coleccionista de armas acabo con el humor del ambiente.

-Al parecer anoche sufrió de un altercado, aún no se los detalles pero mis padres asistirán a una reunión con un grupo que les dará mayores informes- Respondió Karin con toda la seriedad que el asunto ameritaba.

-Hinata-chan, ¿No me digas qué?-

La interrogante de Matsuri fue respondida por el silencia de Hinata.

Ambas recordaron que el rubio se ofreció a acompañar a la Hyuga a su residencia y por ende, Hinata muy posiblemente se vio envuelta en dicho altercado. Eso explicaría su humor y su inusual seriedad.

De inmediato se dieron cuenta de algo, ¿No se armaría un escándalo en la escuela si atacaron a Uzumaki Naruto y a Hyuga Hinata, dos de los herederos de familias poderosas e influyentes en la sociedad?

-Hay alguien qué al parecer mantiene la situación bajo control- Exclamó la chica de los ojos perla como si hubiera leído la mente de sus amigas.

La mirada de la Hyuga se detuvo justo en donde un joven de cabellera violeta se disponía a degustar un fino pastel de frutas.

Los alumnos a su alrededor no pudieron evitar el sentirse empalagados por el aroma dulce que dicho pastel desprendía.

Reporte de estado del grupo Taka.

El grupo a sido creado exitosamente en el registro del gobierno japonés.

La policia secreta japonesa también lo ha aprobado.

Aunque es solo en apariencia para los qué tengan el poder de investigar los archivos de gobierno, como la familia Uzumaki, Hyuga, Uchiha, Senju y Shiuoin, las cuales están al servicio del emperador.

Oficialmente el grupo Taka esta formado por seis personas japonesas de Oricalcos y por un elemento especial del director general.

Uzumaki Tayuya del departamento de inteligencia, la hija ilegítima de Uzumaki Shou.

Kaguya Kimimaro del departamento de inquisición.

Irisu Makina del departamento de ingeniería.

Shizune del departamento de medicina.

Yakushi Kabuto del departamento de medicina.

Saotome Rikimaru del departamento de química.

(Kirishima Soichiro) Elemento especial bajo órdenes directas de Yuuki Terumi.

El grupo actuara bajo los intereses de Oricalcos y solo podrá ser movilizado por el director general: Yuuki Terumi, el director del departamento de finanzas mismo con sede en Japón: Ryohei Kakuzu, y por el líder provisional de la sección japonesa.

La principal misión del grupo es recabar información y proveer los medios para que el personal de Oricalcos se movilice según requiera la situación, además de que también tiene la obligación de eliminar las pistas que den indicios de la existencia de Oricalcos.

Su misión secundaria es buscar gente con talento y hacer lo posible por reclutarlos a nuestras filas.

Con esto concluye el primer informe de inteligencia sobre el grupo Taka.

-Como siempre, aburrido y sin emoción, es mas interesante ver lo que hará white que leer reportes como estos- Exclamó Yuuki Terumi desde su cómodo asiento mientras tiraba el reporte escrito sobre su escritorio.

Acto seguido, engulló un huevo cocido como si de una serpiente se tratase, para después mover un peón de un tablero de ajedrez.

-Ahora, que comience la puesta en escena-