De acuerdo; tú también cuídate mucho; y más vale que pronto me digas las noticias de un cuñado.- le dice Houjo con burla; haciendo que Kagome se sonroje.

Y si él tiene razón y empiezo a sentir el amor por primera vez en quinientos años; pero que hare cuando Inuyasha sepa que no soy una joven humana de veinte años; sino una vieja vampiresa de 560 años?.- dijo Kagome al ir a su cama para dormir. Pero lo que no sabía, es que Inuyasha si la amaba sinceramente desde que era niño.


Capitulo 4. Una cita y atrapados por la lluvia.

Después de ese día, Inuyasha tenía una buena mejora en sus quemaduras, que iban desapareciendo poco a poco, Kagome le ayudaba mucho a recuperarse cada día; y cuando ella estaba en su habitación atendiéndolo, él le sacaba platica, y así poco a poco la iba conociendo, y se iba enamorando mas de ella por su dulzura y cariño que le daba.

Kagome se sentía rara con esos sentimientos que eran nuevos para ella; es que era debido de que no creía en el amor conyugal desde hace siglos. La razón era porque siempre la querían como objeto de deseo; o simplemente la querían casar a la fuerza. Pero con Inuyasha se sentía diferente; ella sabía bien que él no es un pervertido o mujeriego como los demás hombres; el siempre se mostraba amable, sensible y tierno.


En la habitación de Inuyasha, estaba de visita Miroku, para saber cómo estaba su jefe y amigo. A Kagome la solicitaron en ortodoncia, para la revisión semanal de un paciente que necesitaba que le arreglen las muelas.

¿Cómo te estás sintiendo de tus quemaduras, amigo?- le pregunta Miroku al poner en un florero, un ramo de flores que le enviaron de regalo los trabajadores del restaurante; sobre todo de las meseras y cocineras que trabajaban ahí y que intentaban ganar la atención y el cariño de Inuyasha, pero este no les hacia el menor caso.

Ya mucho mejor, Kagome me atiende de maravilla, como se debe.- dijo Inuyasha con un tono soñador, que Miroku alcanzo a escuchar y sonrió algo pervertido.

Claro, si me atendiera una doctora como ella, con gusto me accidentaria más seguido.-

Que quieres decir con eso, Miroku?.- le pregunta Inuyasha molesto por su tono de voz, cuando dijo algo sobre Kagome.

Vamos, no te enojes, solo decía que como ella es linda, tanto físicamente y de personalidad, con gusto te quedarías más tiempo en este hospital; yo también lo haría, pero solo para que me atienda mi amada Sanguito.-

A ok; ya te entiendo.- dice Inuyasha más tranquilo, recostándose de nuevo en su cama, temía mucho que Miroku tratara de insinuársele a Kagome como lo hizo Sesshoumaru, aunque sabía que ella lo rechazaría.

Paso algo cuando te visitaron tus padres y hermanos la primera vez; no Inuyasha?.- pregunta Miroku curioso; él sabía muy bien la fama de Sesshoumaru como Don Juan y que se había acostado con varias empleadas de Sango.

Pues el imbécil de mi mujeriego hermano se le insinuó a Kagome; pero ella fue muy inteligente y lo rechazo.- dijo Inuyasha serio y frio al recordar como Sesshoumaru quería a Kagome como una más de sus calientacamas; pero sonrió cuando ella lo mando al diablo, sabía que era diferente, ella tenía dignidad y respeto por sí misma, eso solo lo hacía quererla más.

Interesante; y ya la invitaste a salir en una cita?.-

Aun no; apenas la estoy conociendo, pero pienso hacerlo cuando salga de aquí.-

Yo te sugiero que la lleves a algún lugar sencillo; como un parque, el cine o un restaurante común; si la llevas a algún lugar lujoso; de seguro huye de ti o se aprovechara de tu lugar social como las demás quieren intentar; aunque no creo que pase lo ultimo.- le sugiere Miroku; el antes de conocer a Sango, salía con muchas chicas, pero desde que la conoció, se enamoro de ella y sentó cabeza.

Eso mismo estaba pensando; quisiera llevarla primero al parque a dar un paseo.- le decía Inuyasha mientras se imaginaba a Kagome a su lado, paseando y agarrados de la mano.

Pero primero; debes conocer a su familia; ya sabes, a sus padres, para saber si te aprueban.- dijo Miroku burlón; cuando empezó a andar con Sango, le tomo tres meses completos en ganarse la confianza de los padres de ella; sobre todo del padre de Sango; ya que era muy protector con su hija y a veces sentía que quería darle un tiro con su arma cuando la visitaba.

Eso lo sé; pero ella no tiene padres desde hace tiempo; solo tiene un hermano gemelo como su única familia; aunque no creo que haya problemas con el.-

Seguro amigo?; a veces los hermanos de las chicas, sean mayores, menores o mellizos, son muy celosos con ellas cuando un chico se le insinúa.- le dice Miroku sabiamente; el antes ha tratado con hermanos celosos; y varios de ellos lo golpeaban cuando estaba con la hermana.

Eso puso a Inuyasha algo nervioso y pensativo; Kagome ya le había platicado antes sobre su familia; como eran antes sus padres, sobre su mellizo Houjo, su cuñada y sobrino. Aunque le había dicho que su hermano y su familia son amables y amistosos; le daba miedo que cuando anduviera con Kagome, el mellizo de ella no fuera así con él.

Ey, alguien me escucha por ahí?.- decía Miroku golpeando la cabeza de Inuyasha.

Que quieres Miroku?; deja de golpearme.- dijo Inuyasha molesto cuando le pego Miroku varios coscorrones.

Pues te quedaste callado.-

No es nada, solo pensaba en como seria el mellizo de Kagome cuando lo conozca.-

No te preocupes Inuyasha; mi hermano Houjo es bastante amable con todos y muy amistoso con la gente.- dijo Kagome de repente cuando entro a la habitación con su buen humor y alegría de siempre. Ese día llevaba debajo de su bata blanca, una blusa roja entallada al cuerpo, dejando ver sus curvas y un pantalón de mezclilla.

Escuchaste todo Kagome?.- pregunta Inuyasha nervioso cuando Kagome entro de repente, le dio miedo que ella haya escuchado todo y lo rechazara.

Solo lo último, acabo de llegar de ortodoncia.- dijo Kagome mientras revisaba el historial médico.

Por cierto Miroku; Sango quiere verte pronto en su oficina, se ve que está emocionada y feliz de que este aquí.-

Mejor ni la hago esperar; allá voy mi querida Sanguito.- dijo Miroku al salir apresurado y feliz de la habitación para ver a su novia.

Jajajaja; se nota lo mucho que la quiere.- dice Kagome riéndose al ver la rapidez con la que salió Miroku.

Si supieras; antes de que conociera a Sango y anduviera con ella; él era como Sesshoumaru; solo que era más amable y considerado con las mujeres; pero cuando conoció a mi querida prima Sango, dejo esa vida que llevaba y solo empezó a perseguir a mi prima, aunque le costó bastante trabajo.-

Vaya, eso mismo me imagine cuando lo vi en el restaurante; sobre todo el comentario que hizo que ella le pegara.-


En ese instante llegan de nuevo los padres y hermanos de Inuyasha, como ese era su último día hospitalizado; querían llevarlo ellos mismos a su casa; aunque Izayoi quería llevarlo a su mansión para asegurarse de que estaría bien, aunque su esposo decía que exageraba.

Buenos días Inuyasha; doctora Kagome.- saludaron la familia de Inuyasha al entrar; pero Inuyasha al ver a su madre, mascullo molesto entre dientes, pues cada vez que venía su madre a verlo; esta siempre lo avergonzaba enfrente de Kagome al tratarlo como un niño de la edad de Shippo.

Buenos días.- les devolvieron el saludo Kagome e Inuyasha.

Bueno Inuyasha como te sientes; qué tal va a mi hijo doctora?.- pregunta Izayoi al entrar inmediatamente a la habitación.

Hasta ahora tiene una buena mejoría; hoy se sabrá si sale este día o se queda un poco más.-

Para que es esto doctora?.- pregunta Shippo al ver el estetoscopio en el bolsillo de la bata de Kagome.

No molestes a la doctora Shippo; deja que atienda a tu hermano en paz.- le reprende su padre.

No se preocupe señor Taisho. Este es un estetoscopio, Shippo; es para escuchar el corazón; ves?.- le dice Kagome mientras le ponía el binaural (que son los tubos metálicos) en las orejas de Shippo y poner la campana en su pecho.

Jejeje, escucho su corazón doctora; late como tambor.- dijo Shippo contento al escuchar los latidos de Kagome.

Así es pequeño; ahora préstamelo un poco que debo escuchar el corazón de tu hermano Inuyasha.- le dice Kagome mientras Shippo le devolvía su estetoscopio.

Pero me lo puede prestar cuando termine?.-

Shippo; las cosas de Kagome no son juguetes.- le dijo Inuyasha mientras que Kagome escuchaba sus latidos y los anotaba en el registro.

Ay Inuyasha, pero a mí me gusto escuchar su corazón de tambor.- le reclama Shippo molesto a su hermano.

Ahora le quitare sus vendas; me hacen el pequeño favor de Salir un poco; solo unos instantes?.- pide Kagome, a lo cual la familia no niega.

Si que eres paciente con los niños, Kagome.- le dice Inuyasha mientras era despojado de sus vendas.

Es que me encantan los niños; son tan adorables.- le dice Kagome sonriendo mientras terminaba de quitarle las vendas.

Yo también los quiero. Como quisiera tener pequeños hijos contigo Kagome; los amaría aun mas si tendrían tus hermosos ojos verdes.- pensó Inuyasha feliz cuando escucho la confesión de Kagome.

Esto es interesante.- dijo Kagome de repente.

Qué cosa?.- pregunta Inuyasha algo asustado y nervioso.

Tus cicatrices de las quemaduras se desvanecieron, como si nunca te hubieses quemado.- le dice Kagome al observar el pecho de Inuyasha y pasar sus manos en el, como asegurándose de que no hubiese marcas en el. Cuando Inuyasha sintió sus manos de nuevo tocándolo; hizo que se excitara otra vez y que pasen imágenes en su mente sobre estar tocando la piel de Kagome bajo la suya.

Observa y compruébalo tú mismo.- dijo Kagome al darle un espejo para que vea los resultados; y era cierto, parecía que nunca se quemo con el aceite hace una semana.

Y así estabas cuando llegaste la primera vez.- le dice Kagome al pasarle unas fotos que le habían hecho cuando ingreso el primer día.

Así de grave estaba?, por Kami; Parecía chicharrón frito.- dijo Inuyasha sorprendido y horrorizado al ver las fotos que le mostro Kagome.

Pueden pasar.- le dice Kagome a la familia de Inuyasha.

Y qué tal va Inuyasha?.- pregunta inmediatamente Inuno.

Hoy ya puede salir del hospital sin problemas; ahora Inuyasha, arréglate y al terminar ve a mi consultorio.- le dice Kagome al salir para dejar que Inuyasha se vista.

Muy bien hijo; ahora al salir de aquí, iremos a la mansión para estar seguros de que te recuperaste totalmente.- dice Izayoi al darle un poco de ropa.

No exageres mama; ya estoy bien.- le dice Inuyasha fastidiado.

Pero hijo; no vaya a ser que te de una recaída.-

Mama, solo fueron quemaduras de segundo grado, no una enfermedad cardiaca terminal.- dice Inuyasha fastidiado al entrar al baño a vestirse. Al terminar se va al consultorio privado que tenia Kagome.

Bien Inuyasha; ahora te recomendare que te pongas esta pomada de árnica y calamina por los siguientes diez días, y además nada de exponerte al prolongadamente al sol ni en camas bronceadoras por un mes, o el área afectada se volverá a lastimar; por cualquier caso te daré esta tarjeta con mis números para que me localices en caso de que te sientas mal.- le dice Kagome al darle una receta médica con una tarjeta engrapada, en donde estaba su número de celular, casa y trabajo.

Claro que te llamare, pero no por dudas médicas, sino para pedirte que salgas conmigo o para escuchar tú dulce voz.- pensó Inuyasha al ver los números de Kagome en la tarjeta. En eso salen del consultorio para despedirse.

Muchas gracias doctora por haber aliviado las heridas de mi hijo.- dice Izayoi agradecida.

De nada doctora; fue un placer atenderlo.-

Sabe?, he visto como es usted y me gustaría mucho que fuera mi nuera, la esposa de Inuyasha.- dice Izayoi de repente, causando sonrojo en ambos chicos; Inuno trataba de detenerla, pero fue tarde.

Mama!!!!!!!.- le reclamo Inuyasha; era cierto lo que dijo su madre, pero quería decirlo a su tiempo, ahora por culpa de la indiscreta de su madre, tal vez Kagome no quisiera salir con él. Por suerte para Kagome la solicitaron en cirugías, y se fue inmediatamente de ahí.

Muchas gracias mama.- dijo Inuyasha molesto al salir del hospital.

Que hijo?; solo era sincera, esa muchacha se ve muy bien para ser mi nuera y tu esposa.- dijo su madre tranquilamente.

Pero la asústate con tu impulsividad cariño.- le dice su esposo al entrar al auto.


Que sucedió Kagome, cuando te despediste de mi primo y mis tíos?.- le pregunta Sango curiosa al salir de cirugías; desde que entro ella la había notado algo nerviosa; y se asustaba con cualquier cosita insignificante.

Nada, jeje; solo que tu tía me dijo que le gusto para ser su nuera; en pocas palabras, le guste para ser pareja de Inuyasha.- le dice Kagome mientras tomaban café en la cocina del hospital.

Y que dijiste?.- le pregunta Sango emocionada.

Nada; de hecho en ese instante me habían llamado para cirugías.-

Jajajajaja; jamás había visto así a mi tía con una mujer.- dijo Sango riéndose.

A que te refieres?.- pregunta Kagome confundida.

Es que antes mi tía desaprobaba a las mujeres que se acercaban a mis primos; claro que Sesshoumaru no le importaba lo que mi tía pensara, pues solo quería divertirse con ellas, pero Inuyasha pensaba lo mismo que ella; ya que solo eran zorras cazafortunas. Pero con lo que dices ahora, mi tía no dejara de insistirte en que salgas con el.- le explica Sango.


Era la hora de salida de Kagome; ella estaba caminando al metro para irse al mercado por comida y después a su casa; pero en eso siente que alguien la sigue; ella sigue su camino; solo que al llegar al metro; el cual estaba solo y oscuro, salieron varias personas que la querían atacar; pero reacciono a tiempo y esquivo su ataque; eran tres jóvenes que la seguían, y por medio del olfato desarrollado de Kagome; pudo saber que eran tres vampiros, aunque al juzgar su forma de ataque, eran muy jóvenes.

Que no les ensenaron a respetar a sus mayores, imbéciles?.- dijo Kagome, mientras que sus ojos se volvían azules y crecían sus colmillos.

Quien te crees para hablarnos así; estúpida?.- le dijo uno de ellos, a punto de atacarla; pero ella esquivo el golpe y le dio uno en el cuello.

La misma que los matara si no se esfuman.-

Entonces, hagamos un trato, únete a nuestro grupo, te protegeremos, pero a cambio nos debes dar sangre diariamente del lugar donde trabajas.- le dice uno de ellos.

Déjame pensar; mmhh, creo que no.- dijo Kagome mientras sacaba una pistola de su bolso y lo amenazo con ella.

Jajajaja, crees que con eso nos vencerás?; sabes muy bien que nuestra especie es invencible.-dijo el líder.

Eres joven y por eso eres un tonto. Yo he vivido más de quinientos años, y sé muy bien cuáles son las debilidades de nuestra especie.- dijo Kagome al momento de dispararle; era una pistola especial que le dio su hermano, junto con balas especiales que son un invento de él: balas con rayos ultravioleta concentrado. Esas balas queman a los vampiros por dentro, hasta que son consumidos totalmente, y quedan hechos cenizas. Houjo le dio un permiso para portar armas; gracias a que trabaja en el ejército.

Tonta; mataste a nuestro jefe; te haremos pagar.- dijeron los dos vampiros que quedaban; pero Kagome era muy lista, y termino por dispararles a los dos y matarlos.

Jóvenes; creen que porque son vampiros, son invencibles y pueden hacer lo que quieren.- dijo Kagome al guardar su pistola y tomar el metro.


A Partir de ese día que salió Inuyasha de alta en el hospital, paso una semana; y en un día regular; Kagome fue directo a su consultorio a descansar un rato; pero se encontró con una sorpresa: en el escritorio había un hermoso arreglo floral, con varias rosas rojas en el, esas eran sus flores favoritas. Se veía tan hermoso; y en él había una tarjeta que decía así:

"Hola Kagome"

Espero que te gusten estas hermosas flores que te envió con todo mi cariño, aunque estando a tu lado, son simplemente flores que se opacan con tu belleza. Ven al "Shikon" cuando salgas del hospital; habrá algo para ti.

Te quiere Inuyasha Taisho.

Pd: lamento lo que hizo mi madre la otra vez; a veces se descontrola.

Kagome sonríe al leer la tarjeta de Inuyasha; se sentía en las nubes, que no se dio cuenta que alguien entro sin hacer ruido.

Que sucede Kagome?.- dijo de repente esa persona por detrás de Kagome.

Sango; me asustaste.!!!!!!!!!!!!!!!!!!.- dijo Kagome sorprendida del susto que le acababa de dar.

Perdóname Kag; es que te vi distraída que creí que ya no estaba tu mente en tierra.- dijo Sango riéndose de la cara de susto que puso Kagome.

Lo siento Sango, es que estaba viendo unas cosas.-

Y este arreglo tan precioso?.- pregunto Sango al ver las flores; pero en eso ve la tarjeta en la mano de Kagome y se la arrebata.

No, Sango por favor devuélvela.- dijo Kagome con sonrojo en sus mejillas; trata de quitarle la tarjeta, pero Sango no le dejaba.

Solo quiero ver quién te lo envía.- dice Sango pícaramente mientras leía el mensaje y no dejaba que Kagome le quite la tarjeta.-Vaya, con que Inuyasha quiere verte en su restaurante; entonces vamos a arreglarte para tu cita con mi primo.- dice Sango feliz y entusiasmada.

Ahora?; pero falta una hora para salir; además me surgió un mini imprevisto.-

Que es tan importante como para no ir con mi primo?.-

Es que mi gemelo viene a visitarme hoy mismo; de hecho, va a venir para acá a la hora de salida.- le explica Kagome mientras jugaba con sus dedos nerviosamente.

Pues que mejor; tú me dijiste que él tiene tiempo insistiéndote en que conozcas a un hombre, si lo llevas a conocer a mi primo; le caerá bien para que sea tu pareja.- le dice Sango contenta. En eso escuchan el altavoz llamando a Kagome, que la solicitaban en recepción.

Ven Sango, de seguro mi hermano se adelanto.- le dice Kagome al salir del consultorio; van a recepción y en eso un pequeño niño se acerca corriendo a abrazar a Kagome.

Tía!!!!!!!!!!!!!!.- dice el pequeño Tenshi al mostrar su carita feliz; era parecido a su madre, pero con los ojos verdes de su padre.

Hola mi precioso Tenshi; como estas?.- dijo Kagome mientras lo cargaba.

Como estas Kagome; qué tal le va a mi querida gemela?.- dice Houjo alegremente al abrazar a su hermana.

Muy bien hermano; y que tal a ti?.-

Todo bien, en la vida.-

Hola Yuca; como te va; aun puedes aguantar a mi hermano un poco más?.- le dice Kagome a modo de broma a Yuca; quien solo se ríe.

Claro; aun creo poder aguantarlo hasta llegar a los cien.- dice Yuca alegremente.

Sango no decía nada; solo miraba como Kagome saludaba a su familia. Se sorprendió tanto al ver el parecido de Houjo con Kagome. De verdad que si eran gemelos auténticos; si Houjo tuviera el pelo largo, lo confundiría con Kagome, pero si fuese Kagome la que tuviese el cabello corto, la confundiría con Houjo.

Miren, ella es Sango, mi mejor amiga y mi jefa; Sango ellos son mi mellizo Houjo; mi cuñada Yuca, y mi sobrinito Tenshi.-

Hola; mucho gusto Sango.- dice Houjo y Yuca.

Igualmente; jeje, ahora mismo Kagome sale de aquí; pero antes debe arreglarse para una cita.- dice Sango; sabiendo que al hermano de Kagome le encantaría escuchar eso; pero Kagome, trato de callarla pero no pudo.

Que cita querida hermana, ya me darás un cuñado pronto?.- dice Houjo picara y alegremente.

Kagome trata de hablar y ocultar eso; porque sabía bien que su mellizo le insistirá de nuevo con lo mismo de que se case pronto; pero Sango la detiene.

Si es que mi primo quiere verla en su restaurante; miren.- dice Sango al darle la tarjeta a Houjo.

Noo, por favor.- dice Kagome tratando de detenerla, pero fue tarde.

Muy bien; entonces ponte bella hermana, para que tu cita salga bien.- dijo Houjo feliz.

Entonces, no podre jugar con mi tía, papi?.- pregunta Tenshi casi llorando.

Si jugaras con tu tía pequeño, solo que lo harás mas al rato.- le dice su padre al cargarlo.

Kagome no dijo nada; estaba molesta, porque a veces Sango se entusiasma y es bastante impulsiva e indiscreta; y más si la juntaba con su mellizo; era un caos total.


En el baño; estaban Yuca y Sango arreglándole el cabello a Kagome y maquillándola ligeramente.

Y como es Inuyasha; Kagome?.- le pregunta Yuca curiosa, mientras le terminaba de arreglar el cabello en una media coleta; y Sango por su parte; le arreglaba las uñas.

Pues como escuchaste; es el primo de Sango. Solo que él tiene el cabello plateado y ojos dorados; fue mi paciente la semana pasada cuando se accidento. Es muy tierno y sensible-

Suena como un hombre perfecto para ti. Con más razón debes resaltar tu belleza- dice Yuca feliz.

Parece que el bicho de la loquitis aguda tipo: "sal con Inuyasha y cásate con él" se les propago hasta a los más cordiales.- pensó Kagome con sarcasmo al escuchar lo que su querida cuñada dijo.


Porque tan arreglado amigo?.- pregunta Miroku al ver a Inuyasha bastante arreglado con un pantalón de vestir negro y camisa negra; en lugar de su uniforme blanco de chef.

Es que invite a Kagome a venir aquí; quiero lucir presentable para ella.- dice Inuyasha mientras se acomodaba el cuello de la camisa.

Y si no viene, que harás?.-

No digas eso Miroku; se que ella vendrá, nunca me dejaría plantado.- le responde molesto Inuyasha.

Está bien, no te enojes; te dejo para que te termines de arreglar.-

Por favor, avísame cuando llegue.-

Claro amigo.-


Recuerda Houjo; el no sabe que lo rescate de pequeño y no menciones nuestra edad real, ni lo que en realidad somos, de acuerdo?.- le dice Kagome a su hermano, al estar junto con la familia rumbo al restaurante; Houjo insistió mucho en conocer al hombre que puso su mirada en su hermana.

No te preocupes Kagome; no diré nada que te perjudique.- le dice su mellizo de lo más tranquilo.

Gracias hermano.-


Ya está aquí Inuyasha, pero no viene sola; está acompañada por otras personas.

Quienes?.- pregunta Inuyasha extrañado.

No lo sé; mejor obsérvalo tú mismo.- le dice Miroku al salir de la oficina de su amigo y jefe.

Inuyasha sale de su oficina; pero solo ve que ella está acompañada de su hermano; ya que Yuca llevo al pequeño al baño; los celos lo invadieron por completo.


Hola señorita; mi señor la espera en su oficina, dice que vaya sola.- le informa uno de los meseros.

Anda; ve Kagome.- le dice Houjo casi empujándola.

Y a este que mosco le pico?.- se preguntaba Kagome mientras caminaba; sin darse cuenta ya había llegado.

Hola Kagome, te esperaba.- dijo de repente Inuyasha; sobresaltando a Kagome. Entraron a la oficina y tomaron asiento en el sofá.

Hola Inuyasha.-

Antes que nada aclárame algo; quien es ese hombre?.- dijo Inuyasha muy serio por los celos que lo estaban consumiendo.

Es mi hermano gemelo Houjo, lo quieres conocer?; el vino con ese propósito.- dijo Kagome algo divertida por la actitud de Inuyasha; quien estaba celoso de su propio hermano.

Tu ge-geme-melo?.- dijo Inuyasha sorprendido. En eso Kagome suelta una carcajada; y el se sintió como el idiota supremo de los idiotas al ponerse celoso de ver a Kagome con su propio mellizo.

Jajajajaja; así es; quien creías que era?; increíble, tú te pusiste celoso al verlo, y la mayoría de la gente que nos ve nos confunde a veces jajajajajaja.- dice Kagome entre risas.

De verdad lo siento Kagome.-

No importa; quieres conocerlo?.-

Enseguida voy.-


Que paso hermana?.-

Se puso celoso al verme contigo; pero ya lo aclaramos y enseguida viene.- le explica Kagome tranquilamente. En eso siente una mano que la rodea por su cintura; voltea y ve que Inuyasha ya llego.

Hola, tú debes ser Inuyasha?; mi gemela platica mucho de ti.- dice Houjo amablemente; pero recalcando la palabra gemela para que no quede duda.

Así es; tú debes ser su mellizo Houjo.- le devuelve el saludo Inuyasha, sin soltar a Kagome.

El mismo; y ella es mi esposa Yuca y mi pequeño hijo Tenshi.-

Señor; porque tiene así a mi tía; es que ya son novios?.- pregunta Tenshi con mucha inocencia tirando de su pantalón; a lo cual ambos chicos se sonrojan y cierta pareja se ríe.

A que te refieres pequeño?.- pregunta Inuyasha nervioso.

Es que mi papi a veces así agarra a mi mami; y dice lo hacen las personas que son novios.-dice Tenshi yendo con su mama.

No pequeñito; es que hay hombres que la miran mal, y debo proteger a tu tía de ellos.- dice Inuyasha al pequeño; era cierto; había hombres que veían a Kagome con lujuria y lascivia, y el por celos, la tomo así posesivamente para demostrar que ella es solo suya.

Jejejeje; tía, tienes a un guardián.- dice Tenshi alegremente. Todo mundo reía, ese niño era muy inocente. Después de un rato todos estaban comiendo y platicando entre ellos mismos. Para Inuyasha; fue imprevisto conocer pronto a Houjo, no lo tenía planeado aun, pero mejor para él; así sabría si él lo quería para cuñado.

Houjo por su parte, estaba feliz porque presentía que Kagome conocería pronto las mieles del amor; y que mejor que con Inuyasha. Al terminar; se levantan y se disponen a ir a su destino por su cuenta.

Gracias pos asistir; espero volver a verlos; espero que nos veamos de nuevo Kagome.- dice Inuyasha al darle un beso en la mejilla; Kagome se sonroja y le corresponde.

Ves Kagome?; ese niño, ahora transformado en hombre es bueno; sigue queriéndote como cuando te conoció.-

Lo se Houjo; pero no sé cómo sentirme, esto es nuevo para mí.-

Pues, concéntrate en lo bien que te hace sentir ese hombre.- le dice Houjo al caminar al departamento de Kagome.

Bien; ya conocí a su familia; y me gane su afecto y aprobación; lo que me falta es hacer a Kagome mi novia.- se dijo Inuyasha al conducir a su casa.


En un día lluvioso; estaba Kagome en la parada de autobuses esperando uno para ir a su casa; pero pasaron veinte minutos y nada; y ya se estaba desesperando y mojándose.

Maldito camión, pasa de una vez; tengo que llegar a casa pronto o se hará de noche.- dijo Kagome molesta al ver su reloj, ya habían pasado diez minutos mas.

En eso pasa Inuyasha en su auto, ve a Kagome y se acerca.

Hola Kagome; te llevo a tu casa?.-

No quisiera molestarte Inuyasha.- dice Kagome amablemente.

No es molestia; además no va a pasar el transporte por aquí, porque acaban de cerrar por reparación.- le dice Inuyasha esperando que acepte; además era cierto, cerraron esa calle.

De acuerdo gracias.-dice Kagome al entrar al auto. Al estar dentro; abraza a Inuyasha feliz, porque acababa de ser su salvador.

De veras, gracias, llevaba tiempo esperando.-

Pues cuanto tiempo estuviste esperando el camión?.- pregunta Inuyasha al sentirla bastante mojada.

Media hora.-

Tanto?; por Kami te resfriaras.- dijo Inuyasha sorprendido y enciende la calefacción. Llevaban todo el camino platicando varias cosas, mientras se dirigían a la casa de Kagome. Llegan y el auto se detiene.

Quieres pasar un rato, Inuyasha?.- le ofrece Kagome.

No quisiera molestarte Kagome.- dice Inuyasha; aunque de verdad si quería entrar a su casa.

No es molestia; anda y te preparo algo caliente.- le insiste Kagome; Inuyasha acepta; bajan del auto, pero en eso pasa un carro a toda velocidad por un charco y los empapa por completo.

Maldito imbécil.- dijo Inuyasha molesto al sentirse muy mojado.

Mejor entremos o nos enfermaremos.- le dice Kagome al entrar al edificio; llegan al tercer piso y van a la puerta de su casa. Al entrar, se sintió un calor abrigador, se sentía cálido. Era un departamento sencillo, de tres habitaciones, cada una con su baño; una sala, comedor y cocina integral; y un cuarto de lavado.

Gracias por recibirme Kagome.- dice Inuyasha ya más tranquilo.

De nada; ven, te daré algo de ropa seca, es de Houjo, pero no le molestara.- le dice Kagome al llevarlo a una habitación; saca varias prendas y se las da a Inuyasha.

Ahora, te puedes bañar aquí, y mientras lavo tu ropa mojada.- le dice Kagome al darle una canasta para que ponga su ropa mojada.

No Kagome, ya es mucho lo que haces por mi.-

No te preocupes; no es nada, además es mejor que te duches o te enfermas.- le dice Kagome de lo más tranquila. Inuyasha entra al baño, y después de un rato asoma la canasta con la ropa sucia y mojada y encienda la regadera. Kagome va a su habitación; se quita la ropa y se pone encima una bata; va al cuarto de lavado y pone la ropa en lavadora y la enciende; se regresa a su habitación y comienza a bañarse.


Mientras tanto Inuyasha había terminado de ducharse; y sale del baño solo en bóxers, dejando ver su cuerpo perfecto y musculoso; ahora su pecho y abdomen se veían mejor y no se notaban las marcas de quemaduras. Se estaba secando el cabello en una toalla; y se pone la ropa que le dio Kagome; en eso sale para ver si Kagome estaba lista, escucha un dulce tarareo de una habitación, se asoma con cautela, y ve a Kagome en bata sentada en su cama poniéndose los zapatos, en eso se para y da la espalda en donde la veía cierto curioso, sin darse cuenta que la espiaban se quita la bata, dejando ver su desnudez de la cintura hacia arriba, (ya que tenia pantalón puesto) a la vista de Inuyasha; el cual quedo maravillado al ver su silueta perfecta; pero vio algo que lo horrorizo: observo las miles de cicatrices que Kagome tenía marcadas en la espalda, se veían espantosas.

Por eso es que Kagome no hablaba de su pasado; quien fue el infeliz que le hizo eso a mi hermoso ángel?.- pensó Inuyasha furioso; estaba dispuesto a matar al que maltrato terriblemente a Kagome; en eso ella se voltea ligeramente para tomar algo de la cama; e Inuyasha se retira, porque si se daba cuenta que la espiaba, era capaz de correrlo. Kagome sale ya arreglada de la habitación.

Tienes hambre Inu?.- le pregunta Kagome al salir.

Un poco.- le contesta este; al recordar la escena de minutos atrás.

En eso preparan la cena, con la guía de Inuyasha; ya que al ser chef, tenia miles de recetas memorizadas; estaban haciendo ravioles caseros rellenos de queso.

Ahora, debes ponerles el relleno y cubrirlos; ya que estén listos se ponen a hervir una media hora y listo.- le decía Inuyasha cuando le enseñaba a Kagome como prepararlos. Ya estaban listos, y empiezan a servir la comida.

Qué te parece Kagome?.-

Están mucho mejor de los que compro enlatados; no tiene igual.- dice Kagome contenta de aprender una nueva receta.

Verdad que si?; los enlatados no tiene sabor alguno.- dijo Inuyasha feliz de la respuesta de Kagome; ella si era una mujer de la que platicabas cualquier cosa, y no se aburría; como las demás mujeres que solo quieren hablar de ellas mismas. Después de un rato de estar platicando; riendo y viendo la televisión, dieron muy entrada la noche.

Me debo ir Kagome; ya son las once de la noche.- dijo Inuyasha de repente; aunque no quería irse, pero no debía incomodar a Kagome.

Mejor quédate a dormir solo esta noche; es tarde y no es bueno que manejes cansado.- le dice Kagome de repente.

Pero no quiero ser un bulto.- le dice Inuyasha; se sintió feliz al escucharla pedirle que se quede a dormir en su casa.

No lo eres; además si conduces en ese estado es probable que tengas un accidente.- le insiste Kagome de nuevo. Inuyasha no pone resistencia y es conducido por ella a la misma habitación donde se ducho hace horas.

Ahora descansa Inuyasha; mañana es un nuevo día.- le dice Kagome al arroparlo y darle un beso en la frente.

Gracias Kagome, buenas noches y duerme bien.- le dice Inuyasha al estar en la cama, la jala suavemente a el por el brazo; y le da un beso en la mejilla. Ella se sonroja y sale de ahí a su cuarto. Inuyasha se quedo pensativo; al parecer las cosas saldrían como él quería y soñaba.

CONTINUARA…………………

BIEN CHICAS; AQUÍ ESTA EL NUEVO CAPI, NO ME MATEN POR ATRASARME, SOLO QUE HAIBA ESTADO OCUPADA; PERO YA ESTOY DE VACACIONES Y LAS IDEAS REGRESARON A MI. LES AGRADEZCO TODO SU APOYO.

SE DESPIDE.

OSORE JAYLIN.