Esta es la misma historia que ustedes recuerdan que publique el 01/09/13 (guau eso es mucho tiempo) solo que ahora 5 años después la he corregido, también voy a intentar atar todos los cabos sueltos que deje y presentarles la historia completa, me tomara un poco de tiempo dejarlo como quiero pero todo es por ustedes. Ahora si disfruten de "entre vampiros, Re".

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Capítulo 1

Karakura era una ciudad donde tanto humanos como vampiros habitaban juntos, aunque la relación entre especies era algo delicada. En el pasado diversas guerras se habían dado para decidir quién se quedaría con las tierras y tras reducir terriblemente los números de ambas especies estas llegaron a un acuerdo, vivirían juntos, los vampiros podrían seguir alimentándose de sangre, pero no podían lastimar a los humanos que los alimentaran, ni convertirlos a la fuerza y para obligarlos a cumplir las leyes, humanos especiales serian entrenados como cazadores por los mismos vampiros, si los vampiros no cumplían con las leyes estos serían cazados.

Ambas especies habían aceptado a regañadientes pero desde aquella época una paz se había creado y por fin las muertes innecesarias se habían detenido, aunque todo eso había cambiado cuando un vampiro intento tomar el poder por la fuerza, muchos murieron en esa terrible guerra y los que quedaron tuvieron que afrontar las consecuencias de esta. El vampiro había dejado a muchos de "sus experimentos" vampiros antiguos y recién convertidos cegados por su sed de sangre, nada los detenía excepto la muerte. Humanos y vampiros se unieron otra vez y aceptaron juntos darles caza.

Eso había pasado hace unas decenas de años y por segunda vez ambas especies habían logrado una especie de paz entre ellos y ahora vivían sus días con relativa normalidad.

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En una mansión se encontraba un vampiro de llamativo cabello mirando por la ventana, perdido en su pensamientos no se dio cuenta cuando sus amigos entraron a su habitación.

-¿Oye que estás haciendo? – pregunto un vampiro pelirrojo con tatuajes negros

-Lo que pasa es que no encuentro una sangre que sacie mi hambre – comento el pelinaranja aun con la vista en el horizonte

-Eso es lo que pasa cuando eres muy selectivo con la comida – agrego un peliazul acomodándose en una silla

-¿Grimmjow que haces aquí? – pregunto Ichigo dándose vuelta por fin

-Ulquiorra esta con sus reflexiones sobre el bien y el mal y no sé qué otra cosa más – dijo el peliazul moviendo su mano en el aire quitándole importancia a la dudas de su compañero – así que vine a ver qué hacías principito

-Que no me llames así – reclamo el pelinaranja ya cansado del apodo de sus amigos, tanto que un tinte rojo se había asomado en sus ojos

-Tranquilo Ichigo, tú tienes todos los poderes de tu familia y eres el heredero directo, así que te pusimos ese apodo- dijo Renji, Ichigo sacudió su cabeza recuperando el control mientras se reprendía a si mismo por perderlo por una tontería

-Como sea, me voy a pasear- dijo intentando aligerarse, el estar encerrado lo hacía perderse en su poder y no quería desquitarse con sus amigos, por lo que abriendo su puerta se fue

-Que miedo, que una clase A te mire con esos ojos sí que asusta- comento Renji cuando el pelinaranja se había retirado a lo que sus amigos asistieron y salieron del cuarto cerrando la puerta tras de ellos.

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Más tarde, entre las calles de Karakura una joven de negros cabellos caminaba murmurando para sí misma, se le había hecho tarde entre las prácticas de su academia y su hermano estando tan ocupado no había tenido tiempo de recogerla por lo que ahora iba sola su casa.

-Mo, porque mi ni-sama no pudo venir a recogerme odio regresar sola – exclamo Rukia pateando una piedra en el camino, pero el eco que hizo esta al chocar le hizo darse cuenta que estaba sola en una calle a oscuras – ¿por qué justo hoy no había nadie libre? ¿Por qué tenía que salir tan tarde? Agg odio la noche, es cuando salen los vampiros – agrego con algo de miedo para sí misma, no termino de pensar en lo que podría pasar cuando una voz la interrumpió

-Qué bueno que salí a pasear – dijo Ichigo sonriente al verla, sus colmillos brillando por el reflejo de la luna, ansiosos al haber encontrado a una presa – quédate quieta -dijo acercándose a su cuello pensando que la muchacha estaba paralizada por el miedo, pero ella se alejó de un salto y saco su zanpakuto, el pelinaranja la vio sorprendido y algo burlón cuando la vio preparando un ataque

-¿quieres pelear conmigo mujer? Mejor déjate morder, no puedes ganar – dijo mientras esquivaba su ataque, pero la chica no parecía detenerse y seguía agitando su espada de lado a lado intentando golpearlo – está bien juguemos, será todo un placer tomar tu sangre después que te has negado a dármela – dijo sacando también su zanpakuto bloqueando su ataque, sus ojos ya se habían tornado rojos ante la emoción de tomar la sangre de la chica que osaba retarlo, iba a mover su espada contra ella para que viera como se usaba un arma de verdad cuando sus instintos le hicieron darse vuelta justo a tiempo para bloquear otro ataque

-No crees que meterte en una pelea que no te corresponde y atacar por la espalda es de mala educación – comento Ichigo con odio ante el pelinegro que sujetaba su espada contra él – ¿quién eres?

- ¿Ni-sama, que haces aquí? – dijo Rukia sorprendida de ver a su hermano, él le había dicho que estaba ocupado ¿aun así había venido a recogerla?

-Soy Kuchiki Byakuya – respondió el pelinegro acercándose a Rukia y poniéndola tras el para protegerla – tu eres un vampiro de clase A ¿verdad?

-adivinaste – dijo Ichigo con tranquilidad mientras analizaba a su nuevo enemigo – y tu eres el líder del clan noble de cazadores de vampiros, el clan Kuchiki – respondió Ichigo mientras Rukia solo escuchaba aterrada, se había atrevido a retar un clase A, le sorprendió que aún estaba viva – escucha, no estoy rompiendo ninguna ley, vine a cazar y ella quiso pelear, su sangre me atrae no me iba ir sin probarla – dijo dejando en claro sus motivos

-¡es mi hermana! – exclamo Byakuya molesto ante la situación

-¿y? la ley no prohíbe que tomemos sangre de los cazadores de vampiros, si no la lastimo no tienes por qué detenerme – dijo Ichigo también enfadado al ser privado de tan delicioso bocado

-tócala y te matare – explico Byakuya levantando su espada, Ichigo por otro lado dejo escapar un gruñido furioso de entre su garganta, quería esa sangre y se la estaban prohibiendo, su instinto le decía que luchara y consiguiera la sangre a como dé lugar pero sabía que esa sería una lucha a muerte que terminaría con el frágil acuerdo que tenían ambas especies

-Bien… – dijo con enojo guardando su espada – ya no es divertido, regresaré a mi hogar, es obvio que no podre saborear tu sangre sin una pelea preciosa- dijo mirando a Rukia haciéndola sonrojarse y mientras que el hermano de esta le miro con odio – puedo notar que tu reatsu es especial así que tu sangre también debe serlo y no pienso rendirme hasta probarla – luego se movió a una velocidad increíble al lado de Rukia y le murmuro un "nos volveremos a ver" antes de desaparecer usando el shumpo

Los hermanos se quedaron mirando el lugar por donde el vampiro se había ido cada uno con sus pensamientos, hasta que Byakuya murmuro un "vámonos" y caminó con su hermana tras él hasta llegar a la mansión Kuchiki.

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Rukia daba vueltas en su habitación pensando como hablar con su hermano sobre lo que había sucedido, una semana había pasado desde el encuentro con el vampiro y su hermano aun no quería hablar del tema, ambos sabían que la obsesión de un vampiro por una sangre en especial podía ser peligrosa y ellos habían empeorado todo al detenerlo, lo que hacía sentirse culpable pues estaban en ese enrollo por su culpa, porque ella no se había dejado morder; en realidad no era una vergüenza ni nada parecido para un cazador ser mordido por un vampiro, muchos de sus amigos ya les había pasado y era algo normal, incluso se bromeaba al respecto; pero ella no había querido, se había negado a llegar a su hogar con marcas de mordida y que los ancianos del clan la vieran con vergüenza y decepción, ya bastante era juzgada al haber sido adoptada y nombrada como la heredera de Kuchiki Byakuya cuando su hermana Hisana murió sin dejar heredero.

-¡Mo! – Exclamo sujetándose la cabeza – no hemos tanto tiempo y aun no sé qué decirle – pensaba Rukia en voz alta

-¿Decirle qué, Rukia-chan? – dijo una mujer con una larga trenza mirándola desde la puerta de su cuarto que había dejado abierta

-¡Unohana-sempai! me asustó ¿qué hace aquí? – pregunto la chica mientras intentaba regular su respiración

-Vine a entregarle un informe a tu hermano – explico la mujer con voz tranquila – ¿Rukia-chan de quien hablabas?

-no es nada – dijo queriendo quitarle la importancia, pero al ver la mirada de su profesora continuo – ni-sama y yo no hemos hablado desde lo que paso con el vampiro – confeso cabizbaja

-Ya se le pasará, seguro estaba muy preocupado por ti por eso se comporta así, tu sabes cómo es él, no le gusta mostrar sus sentimientos

-Gracias Unohana-sempai – respondió Rukia ya más tranquila, mientras que la capitana asentía y retiraba de la mansión, tras unos momentos de indecisión la pelinegra al fin reunió el valor suficiente y fue a hablar con su hermano

-¿Ni-sama, puedo pasar? – pregunto Rukia tocando la puerta del despacho de su hermano

-Rukia estoy ocupado, ahora no – respondió este desde adentro

-Pero es importante – murmuro la pelinegra algo triste por lo que su hermano le dijo "pasa", esta entro de inmediato y Byakuya dejó su pluma en la mesa, señal de que la escuchaba, mientras le indicara que tomara asiento

-Ni-sama – empezó algo nerviosa – lo que paso con ese vampiro… – Byakuya suspiró y volvió a tomar su pluma

-Si solo es eso puedes retirarte

-pero Ni-sama necesito que me expliques que es lo que pasa

-Rukia, los vampiros vendrán por tu sangre ahora que saben que eres especial – suspiró- te quedarás en la mansión, si no sales ellos no podrán morderte

-¡¿Qué?! – grito indignada – no, no puedes mantenerme encerrada aquí solo por miedo a que me muerdan, no es así de fácil sino toda Karakura se encerraría para no ser mordido

-Tú eres especial

-No, no lo soy, dime ni-sama ¿en que soy diferente?

-Rukia no saldrás y punto, ahora retírate – Rukia salió fuera de la mansión cabizbaja, pensado que tal vez esa sería la última vez que saldría hasta que se tropezó con alguien

-Disculpe estaba distraída – dijo aceptándola la ayuda para evitar caerse pero una voz la hizo levantar la cabeza

-¿Rukia-chan que te pasa? – dijo un peliblanco bastante preocupado

-¡Ukitake-sempai! – dijo sorprendida, era cierto que había estado caminando cerca de la academia pero encontrarse con un maestro por segunda vez era sorprendente

-Cuéntame ¿qué paso? – pregunto el maestro guiando a Rukia a una de las bancas que estaban en alrededor, la pelinegra le tenía confianza a su maestro y líder de escuadrón así que le conto todo lo que había pasado desde hace una semana

-Um con que eso hizo, sé que el solo quiere protegerte pero está tomando medidas muy drásticas, mira que sacarte de la academia y mantenerte encerrada en la mansión – hablo el peliblanco

-¿Eh, la academia? – pregunto Rukia al oír a su maestro, al entender su confusión el maestro entendió que había dicho de mas

-No te dijo sobre la academia ¿verdad? Ups creo que metí la pata- pensó en voz alta Ukitake

Rukia se quedó atónita, encima de que le prohibía salir ¿ahora no le dejaba ir a la academia? Se levantó tras una corta despedida, regresó a la mansión muy enojada, su hermano la iba a escuchar.

Entró rápidamente empujando a los sirvientes que le decían que no podía pasar ya que Kuchiki-sama estaba trabajando y no quería interrumpir

-¡ni-sama! – grito abriendo la puerta del despacho de su hermano

-¡Rukia no grites! – dijo en tono autoritario el pelinegro levantándose de su asiento - ¿que son esos modales? Te dije que estaba ocupado, retírate y piensa en lo que has hecho

-¡No! – dijo ya harta golpeando su pie contra el suelo

-¿Que? – pregunto Byakuya sorprendido, su hermana nunca lo retaba

-¡No! – Repitió esta – ¿cómo que me sacaras de la academia?

-Si no vas a salir de casa no necesitas ir a la academia para caza vampiros – dijo con tranquilidad

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Guau, mis respetos a todos los que leyeron el antiguo capitulo y no salieron corriendo tras la garrafalidad que publique, el anterior capitulo estaba cortado y casi no se entendía nada, ahora lo he editado y he explicado algunas cosas, espero que ahora tenga más sentido y lo puedan disfrutar tanto lectores nuevos como antiguos