¡Hola a todos!

¿Qué les puedo decir? Solo que espero no se confundan con lo que a partir de hoy vana vivir en este fic, no quiero decir mucho porque no quiero echar a perder nada solo me limitare a responder reviews.

Nancyriny: Muchas gracias por tus bienvenidas de nuevo jejeje, pues si yo tambien creo, siento y pienso que estaré mucho más tiempo por estos lares, que bueno que te gusto la historia anterior y espero que con las siguientes publicaciones no te decepciones de este fic.

SARITANIMELOVE: Jajajajaja si, la verdad tiene mala estrella a veces

Haruri Saotome: Jejejeje se sintió feo decepcionarte, pero todo tiene un porque, pronto lo veras

MarcelaRomero752: Gracias de nuevo, pues si, trato de mantener la esencia de cada personaje para que no se pierda lo que nos gustó del manga y del anime.

Gracias tambien a Nancyriny, SARITANIMELOVE, Haruri Saotome, MarcelaRomero752 y karen taicho higurachi por seguir esta historia.

¡Saludos!

Capítulo 2: Arco 2: Una visita inesperada

-Adiós, adiós – Decía el pequeño niño mientras agitaba los brazos mientras que otro pequeño infante corría tras de él y su padre

-¡No me dejen! ¡Prometió que me llevaría con ustedes! – Gritaba y sollozaba mientras caía al suelo con sin que la humedad en sus ojos desapareciera…

-¡Cuidado! Gritó Ranma

-¡Deja dormir muchacho! – Gritó su padre mientras lo golpeaba con una roca en la cabeza

-¡¿Qué te pasa..?!

Ranma parpadeó de manera repetitiva mientras que caía en razón del lugar donde estaba con su padre, quien ignoró el reclamo del joven y se dispuso a dormir de nuevo

La noche ya estaba avanzada y aunque no tenía manera de saber exactamente la hora, Ranma podía deducir que no pasaban de las 2 de la madrugada; aún faltaban unas horas de sueño, sin embargo las ganas de dormir se habían esfumado ya que el pensar en ese chico de su sueño no lo dejaba en paz.

Aun así volvió a recostarse, pero algo muy dentro de él lo mantenía intranquilo. Intentó dormir de nuevo pero la frase "No me dejen" lo seguía torturando, comenzó a sentirse culpable y un mal presentimiento lo comenzó a asolar, sin embargo no sabía ni porque se sentía así, quería volver a casa, pero ni siquiera podía entendía bien porque.

Salió de su bolsa de dormir y divisó la fogata de la cual solo emanaba una columna de humo, el joven no le dio importancia y se dirigió al rio que estaba cerca de su campamento; y aunque fue un día de entrenamiento excesivo Ranma no hizo más que volver a entrenar, tanto que al salir el sol estaba totalmente exhausto.

-Ranma, no me digas que estuviste entrenando toda la noche.

-No viejo, no toda la noche, solo desde hace unas horas

-Bueno, lo importante es que no perdiste el tiempo y te mantuviste ejercitando, eso es digno del heredero al título de la Categoría Estilo Libre Saotome

-Si viejo, lo que digas, pero…

-¿Y el desayuno? – Interrumpió Genma

-Las provisiones están en mi mochila – Contesto el chico de la trenza – Papá quiero preguntarte algo

Genma tomó la mochila de su hijo y se dispuso a preparar el desayuno.

-Hay que desayunar para tener energías por el regreso a casa.

-No estamos tan lejos viejo, podríamos llegar a desayunar con mamá y Ranko

-Tienes razón pero prefiero cargar toda esta comida en mi estómago que en mi espalda jajaja

-No tienes remedio – Ranma dijo eso negando con los ojos cerrados – ¿Piensas hacerme caso?, necesito que me digas algo

-¿Qué sucede Ranma? – Contestó el anciano Saotome mientras intentaba encender de nuevo la fogata para calentar agua

-¿Qué pasó con el puesto de Otonomiyakis que nos regalaron? – Pregunto el oji azul mientras se sentaba al lado de su progenitor.

Genma se quedó estático y de un solo golpe se levantó haciendo que el agua que estaba ya calentándose se derramara sobre su hijo

-¡¿Qué diablos te pasa viejo?!

-Es hora de irnos Ranma – Contestó Genma de manera muy seria

En pocos segundos ya había guardado todas las cosas que habían llevado al entrenamiento, y lo increíble de todo esto, es que no solamente sus propias cosas, sino también las cosas de Ranma, mientras que este último estaba completamente sorprendido por lo que estaba haciendo su padre.

Una hora después…

-¿Ya limpiaste tu cuarto Ranko?

-Ya mamá – Contestó la peli roja mientras estaba sentada en el comedor mirando la televisión - ¿hoy regresan?

-Así es hija, por eso quiero que todo este impecable.

-¿Y porque se fueron a entrenar de nuevo? ¿No les fue suficiente con los 10 años que nos dejaron solas?

-Lo hacen porque tu hermano tiene que ser un hombre entre los hombres y tú tienes que ser una dama entre las damas, por eso desde niña te he enseñado todo lo que se de ser buena esposa.

-Pero mamá, tu sabes que no me interesa nada de eso, al menos no por ahora

-Si hija pero…

Una explosión las interrumpió y debido a ese sobresalto, ambas corrieron directamente al lugar de donde provenía el estruendo, siendo el sitio el patio de la casa que daba directamente a la calle, poco a poco el polvo se iba disipando y al hacerlo Nodoka abrió los ojos de manera increíble y al mismo tiempo se colocó las manos en el pecho, como si quisiera evitar que su corazón escapase de ella.

-¡¿Quién eres?! – Preguntó Ranko molesta por el hecho de que la persona que acaba de llegar destrozara una de las bardas de la casa - ¡¿Cómo te atreves a dañar nuestro hogar?!

Así como Ranma, Ranko tenía un carácter muy voluble, cosa que la llevó a reclamar de tal manera que de saber artes marciales como su hermano y padre hubiera atacado, pero Nodoka la detuvo del brazo ante la sorpresa de la joven pelirroja

-Ma…má…

-¡¿Dónde está Ranma Saotome?! – Pregunto la persona que acaba de llegar, pero Nodoka ignoró la pregunta mientras miraba detrás de esa persona y derramaba una lágrima

-¿Estás bien mamá? – Preguntó Ranko

No muy lejos de ahí en la entrada a Nerima…

-¡No te hagas el loco viejo y no huyas!

Ranma perseguía a su padre por entre los árboles que se encontraban en los límites del bosque siendo más que obvio que Genma estaba ocultando algo, pero como esta en su naturaleza, no quería decir absolutamente nada.

Pocos metros después ya estaban dentro de Nerima cuando una fuerte explosión los detuvo en su carrera

-¿De dónde vino ese sonido?

-¿Y yo como voy a saberlo Ranma? Es más que lógico que no lo sé.

-Ya te tengo viejo – Dijo Ranma tomando de las ropas a su padre quien comenzó a sudar frío por la mirada determinada de su hijo, pues sabe que la última vez que lo vio así le dio una paliza y todo por comerse su postre hace dos días – Ahora si dime, ¿Qué diablos ocultas?

-Y… yo no sé de qué hablas Ranma… ¿Eh? ¡Mira eso!

-¡No pienso caer en tus trampas viejo sinvergüenza! ¡Ahora habla!

-¡¿Acaso no te das cuenta muchacho terco?! ¡Mira a tus espaldas!

-¡Ya te dije que no me veras la cara!

-¡Hay polvo saliendo en dirección de la casa!

-¿Eh?

En ese momento Ranma soltó a su padre y confirmó lo que su padre le decía y sin mediar más palabras con el salió corriendo

-Mamá… Ranko… - Pensaba – Algo me decía que debimos regresar en la madrugada, mi mal presentimiento fue correcto.

En pocos minutos ya estaba parado exactamente donde se había producido la explosión, pero no había nada de gente ni restos de algún aparato explosivo, sacando en deducción que fue un certero golpe el que había tirado la pared.

-¡Mamá! ¡Ranko!

Gritó desde ese sitio pero no obtuvo una respuesta inmediata como él la deseaba por lo que entró corriendo a casa para ver si ahí se encontraban las damas de su hogar, pero al entrar chocó contra una menudita persona

-Ra… ¡Ranko! ¡¿Estas bien?! ¡¿Dónde está mamá?!

-Auch… - Se quejó la joven mientras se sobaba el trasero por la fuerte caída que su hermano le provocó – Si serás animal, fíjate por donde corres ¿Cuántas veces te ha dicho mamá que no corras en la casa? ¿No puedes tener más cuidado? ¡Me dolió…! ¿Eh? ¿Escuché bien? ¿Me preguntaste como estoy?

La joven se levantó de la duela de la casa extrañada por el comportamiento de su hermano que la veía intacta y sin ningún dolor aparente más que el de la caída mientras que Ranko se colocó de puntillas y le tocaba la frente para ver si su hermano tenía fiebre

-No… pues no tienes fiebre

-Yo estoy bien, no seas tonta y por lo que veo tu tambien lo estas ¿Y mamá?

-Si hermanito, estoy bien y mamá está en el comedor. De hecho cuando escuchó que gritaste me mandó a buscarte

-¿Entonces no pasó nada?

-¿Nada de qué? – Preguntó la joven

-Por la pared, está destrozada ¿Qué paso?

-Ah, eso. Nada grave Ranma, si vienes conmigo sabrás todo lo que paso.

-De acuerdo…

Ranma en verdad estaba más tranquilo, su madre y hermana estaban bien, pero aún sentía un mal presentimiento, como si algo malo estuviera a punto de sucederle.

-¿Y papá?

-No lo sé, el viejo veía detrás de mí pero creo que corrí demasiado rápido que lo deje atrás.

-¿Será que estabas muy preocupado por tu linda hermanita? – Preguntó la pelirroja mientras avanzaban por uno de los pasillos de la casa

-Estaba preocupado porque te secuestraran

-Hay hermanito, eres muy lindo cuando te lo propones

-No me malentiendas Ranko, estaba preocupado por tus captores, seguro estoy que no te habrían soportado e incluso ellos nos habrían pagado para que te aceptáramos de nuevo en la familia – Dijo Ranma colocando sus manos en la nuca y sonriendo

La joven Saotome comenzó a arder en furia y detuvo su andar dejando que su hermano se le adelantara, pero solo para poder tomar un jarrón que estaba adornado con unas hermosas flores y lanzarlo contra la humanidad de Ranma

-¡Eres un idiota Ranma! ¡Te odio! – Dijo al lanzar dicho florero pero Ranma con su habilidad pudo evitar el golpe

-¡Ranko! Ese no es lenguaje para una dama – Nodoka le llamó la atención a la joven desde el comedor

-¿Dama? ¿Acaso no te das cuenta que Ranko no es más que una fea cucaracha? – Añadió Ranma en tono burlón entrando de espaldas al comedor en defensa por si su aguerrida hermana decidía lanzarle algo más

-Hijo… - El filo de una katana que cortaba el aire hizo tensar al joven Saotome que palideció en un solo instante – Eso tampoco es nada varonil, tu hermana es una hermosa muchachita

-Tu madre tiene razón Ranma, tu hermana es muy linda

-Esa voz…

Ranma de inmediato apretó los puños y se sorprendió de que esa persona se encontrara en ese lugar ya que jamás espero volver a verlo.

-Vaya… Eres un maldito infeliz al aparecerte aquí en mi casa – Dijo el joven Saotome al voltear y ver a uno de sus más grandes enemigos

-Tenía que venir. Tengo que derrotarte de una vez por todas, afeminado

-Mira quien lo dice, el que tiene nombre de prenda íntima, ¿No Panty-Taro?

-¡No me llames así!

-¡Yo no tengo la culpa que te llames Pantimedias Taro!

-Jajajajajajaja ¿En serio te llamas Pantimedias?

-¡Ranko! – Nodoka volvió a llamarle la atención a su hija aunque por dentro tambien se reía por el nombre del visitante – Se respetuosa

-Pero mamá… Acéptalo tu tambien te estas riendo

Nodoka no hizo más que ponerse roja por lo que su hija le dijo mientras que el joven de camiseta verde apretaba los puños y se enfurecía aún más.

-Y dime ¿A que debemos tu visita Panty-Taro? – Dijo Ranma en tono de burla

-¡Qué no me llames así!

El joven furioso levanto a Ranma de sus ropas y lo lanzó hacía el patio de la casa, pero la habilidad de Ranma le facilitó caer de pie y en posición de defensa

-¡Vas a morir afeminado!

-¡Solo inténtalo Pantimedias! Precisamente quería ver cuánto he mejorado y nadie mejor que tú para hacer la prueba, aunque tal vez me serviría cierto cerdo, pero con su mala orientación dudo volver a verlo; así que ¡Pelea!

Ambos jóvenes comenzaron a soltarse patadas y puñetazos, pero los dos eran igual de habilidosos pero ninguno de los dos retrocedía, mientras que Nodoka servía un poco de té a Ranko y a la otra persona que llegó con Taro y por quine derramo unas lágrimas de felicidad

-Vaya, mi hermano sí que ha mejorado pero ¿Dónde está papá? – Se preguntó Ranko mientras veía pelear a Ranma

-Genma querido, ¿No piensas bajar del techo? – Dijo Nodoka sonriente mientras veía pelear a su hijo pero no obtuvo respuesta

Esa situación encendió la mecha de la persona que tenía una capucha azul sobre su cabeza y lanzó una gigantesca espátula que destrozó parte del techo. Ranma y Taro se detuvieron para mirar el alboroto y el joven Saotome se sorprendió al ver a su padre sometido por aquel extraño.

-Papa… - Dijo en un susurro - ¿Qué diablos sucede?

Taro solo cruzó los brazos y dejó que su acompañante se hiciera cargo de la situación; Genma solo tenía enormes gotas de sudor y se sonreía con miedo al tener la espátula del extraño amenazando su cuello, Ranko solo miraba sorprendida y Nodoka tomaba su té de manera tranquila.

-¡Hasta que te encuentro! ¡Vas a pagar por lo que me hiciste Genma Saotome!

-¡¿Qué hiciste ahora viejo?!

El joven encapuchado dejó de mirar a Genma para después mirar a Ranma, solamente el joven Saotome podía vislumbrar el ojo azul de quien sometía a su padre ya que la capucha le tapaba medio rostro.

-¡Y después sigues tu Ranma Saotome!

-¡Yo no te hice nada!

-¡Prometiste casarte conmigo!

Continuará…