El sueño está sobrevalorado, aun puedo escribir un poco más y traerles la corrección del 3° capítulo, pero creo me tomará un par de días en cambiar otro capítulo más, esta vez estoy leyéndolo reiteradas veces para evitar errores.

En el capítulo anterior, Rukia peleó con su hermano, tras la riña, la Kuchiki escapó encontrándose con Ichigo, este le mostro uno de sus poderes y se conocieron mejor, Rukia ya más tranquila regreso a casa e hizo las paces con su hermano, sin saber que este aún le esconde el tema de su reencarnación.

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Capítulo 3

-¡Ukitake-sempai! – grito Rukia al verlo a lo lejos y corrió hacia él

-¿Rukia-chan que haces aquí? – pregunto el peliblanco al verla tan tarde, pero sobretodo después de la conversación que tuvieron horas antes

-Vine para avisarle que ni-sama me dejará ir a la academia de nuevo – dijo sonriente

-¿En serio? Que bien ¿y que hay de tus horas de llegada?

-tengo que estar en casa antes del anochecer – agrego algo enojada al tener un toque de queda pero aun así lo acepto – no es mucho, pero creo que es mejor a no salir nunca

-en eso tienes razón, tal vez si te esfuerzas más en la academia y mejoras tu técnica esas horas podrían variar, seguro que lo logras – explicó el peliblanco intentando darle ánimos – bueno es tarde, será mejor que regreses a casa no quiero que te vaya a pasar algo, te espero mañana temprano – dijo despidiéndola con una gran sonrisa, ella asintió y regresó a la mansión sintiéndose más relajada.

Al día siguiente la pelinegra llego temprano a su academia, mientras cruzaba el patio una voz la llamo por su nombre, giro y vio a una chica con el cabello en un moño corriendo mientras agitaba la mano para que la esperara.

-Momo-chan ¿Cómo estás? – pregunto Rukia saludando a su amiga

-Bien, oye Ukitake-sensei nos dijo que no ibas a venir, estaba muy preocupada, le pregunte porque y me dijo que era un asunto familiar

-eh si – respondió algo nerviosa Rukia – pero ya arregle ese asunto, ahora continuaré con mis estudios normalmente

-qué bueno, así seguiremos juntas, vamos la clase de kidoh es a primera hora y quiero repasar un poco antes de avergonzarme como la otra vez – dijo Momo jalando a la pelinegra al salón.

Las clases pasaron rápido para Rukia y cuando esta se dio cuenta ya estaban en el gimnasio esperando a su profesor para su última clase, sin embargo, en vez del alocado profesor Zaraki y su hija Yachiru, un auxiliar entró con una libreta en mano

-jóvenes, su profesor de kendo no pudo asistir por motivos especiales, como no hay quien lo reemplace y es su última hora se les permitirá regresar temprano a sus casas – informo el auxiliar y sin más se retiró, no queriendo escuchar los gritos de júbilo de los muchachos

-¿Rukia-chan nos vamos a casa juntas? – preguntó Momo también emocionada por la noticia

-No momo, aun es temprano creo que iré a pasear – dijo mientras su mente buscaba un buen lugar

-Bueno, entonces adiós, nos vemos mañana – dijo la chica alejándose, Rukia le respondió antes de seguir su rumbo "Creo que iré a la tienda de Chappy hace mucho que no voy" pensó Rukia, mientras iba por un atajo "¿porque nunca reconstruyeron esta parte de la ciudad?" se preguntó al pasar por la vieja plaza de mármol blanco, esta tenía unas escaleras al entrar que daban a un patio hundido en el centro y frente a él dos túneles blancos con las entradas vigiladas por figuras de leones tallados. Bajó las escaleras mientras analizaba abandono de la zona cuando escucho unas risas

-pero mira que linda jovencita – dijo un vampiro apareciendo su lado

-Su sangre debe ser exquisita – agrego un segundo vampiro acercándose despacio

-Yo quiero la primera mordida – grito un tercero bastante frenético frente a ella

-¡Aléjense!- grito Rukia sacando su zanpakuto y separándose de ellos con un salto, sintiendo una fuerte sensación de dejavu

-Ha mira es toda una fierecilla – comento el segundo vampiro

-Será divertido – respondió el primero estirando su mano hacia ella, pero algo lo detuvo, una mano sostenía su brazo

-Ni se te ocurra tocarla – dijo Ichigo apretando su brazo con fuerza haciéndolo gritar de dolor, Rukia estaba más que sorprendida por la velocidad con la que él se acercó, incluso con sus sentidos alerta no lo vio venir – Ella… es… mía – exclamó Ichigo con su sangre fuera de control, pidiendo a gritos la muerte de quien se había atrevido a tocar su presa, los vampiros temblaron asustados sabiendo que no tenían oportunidad y decidieron huir, el pelinaranja los dejo ir sin querer asesinar a otro vampiro pero aun molesto – si se vuelven a acercar a ella no tendré piedad – les gritó al verlos alejarse

Rukia miró al vampiro algo temerosa, pero este ya se había calmado y su mirada volvía a su ámbar normal – ¿Quiénes eran esos?- preguntó

-La pandilla E- dijo Ichigo sin mucho interés, pero Rukia se veía interesada así que continúo - unos revoltosos vampiros clase E, son del más bajo nivel así que atacan en grupo, pero sus idioteces ponen en peligro el acuerdo con los humanos, la monarquía vampírica está harta de ellos, cualquier día harán que los maten, pero como te habrás dado cuenta son como ratas, buscan problemas pero cuando los encuentran huyen despavoridos

-¿la clase E no es la menos relacionada con los vampiros?

-Si porque son humanos convertidos por vampiros muy débiles, a menudo no tienen poderes, aun así la mayoría no quieren relacionarse con nosotros y huyen causando problemas como estos o caen en el estado hollow donde pierden la razón y ya no pueden controlar su sed de sangre

-Oye no me trates como una principiante – replico indignada – yo ya lo sabía, ¿para que crees que voy a la academia? – dijo indignada

-Para charlar todo el día con tu amiga Momo – respondió Ichigo con los ojos rojos y con una amplia sonrisa

-Deja de leer mi mente – dijo Rukia algo molesta por su comentario

-Que llorona, pero bueno ¿qué hacías por este lugar abandonado? Y peor, sola

-Pues quería ir a la tienda de Chappy… – empezó la pelinegra y el vampiro hizo una mueca de desagrado, conocía la tienda, su hermana lo había arrastrado ahí un par de veces para mirar al horrible muñeco que tanto le gustaba a las humanas

-Para ir a esa tienda tienes que rodear la cuidad – interrumpió Ichigo

-Sí, pero este es un atajo – respondió la pelinegra

-¿y por qué no usaste el shunpo para ir por los techos en vez de por aquí? – pregunto inocentemente Ichigo, a lo que Rukia quiso golpearse, no se le había ocurrido, como hace poco que lo dominó no lo usaba muy seguido

-¿era eso? jaja, que enana más tonta- dijo Ichigo mientras reía a toda voz

-Deja de llamarme así y de leer mi mente – reclamo la pelinegra molesta

-Está bien, bueno te acompañaré a tu tonta tienda, porque tal vez hasta te pierdas jajaja, ¡au! oye deja de golpearme

-Eso te pasa por molestarme

-Bueno vamos- dijo Ichigo tomándola de la cintura y comenzando a correr con su shunpo

-Oye

-hm

-¿Cómo te llamas?

-Kurosaki Ichigo

-¿Kurosaki? ¿Cómo el clan noble Kurosaki?

-Sip

-Pero esa es la familia más aristocrática y fuerte de todos los vampiros

-Oh, has estudiado

-Cállate y corre

-Oye ¿y que te dijo tu hermano?

-puedo regresar a la academia y salir pero debo regresar antes del anochecer a la casa

-Bueno al menos podré verte unas horas

-Y quien dijo que gastaría mis horas de libertad paseando con un vampiro

-Pues que pena, te salve la vida, ahora me perteneces

-no me trates como a un objeto, yo no soy de nadie

-eso lo veremos – dijo soltándola

-¡Auch! ¿Oye bruto, que te pasa?

-Ya llegamos, estabas tan interesada en la conversación que no sentiste cuando me detuve ¿no? – Preguntó, pero al voltear el espacio donde estaba la chica estaba vacío – ¿Rukia? – la chica ya había ido corriendo a la tienda diciendo "¡Chappy!". Corría de un lado a otro con estrellitas en los ojos, Ichigo solo suspiro al verla "¿gaste mi hora de cacería por esto?" pensó rodando los ojos "aunque para verla feliz, vale la pena" pensó al verla sonreír frente a un mostrador "¿pero en que estoy pensando? el hambre debe haber destruido mi cerebro" – Rukia ya vámonos, ya me aburrí

-espera un momento quieres – dijo enojada aunque su expresión se suavizó al ver un lindo conejito que sostenía un corazón "¡qué lindo!, lo quiero, pero ya me gaste el dinero que me dio mi ni-sama, oh y es de edición limitada" pensó muy triste parándose

-vámonos preciosa – dijo tomándola por la cintura y empujándola un poco hacia la salida

Subieron por el techo de una casa y después de unos saltos llegaron a un lugar deshabitado, cuando la soltó un pequeño mareo le hizo cubrirse el rostro

-¿qué te pasa? – dijo ella acercándose un poco preocupada, pero se detuvo al oírlo

-no te acerques – le advirtió, pero esto solo la preocupó más e intento acercarse otra vez

-¿Ichigo, que te pasa? me estas preocupando – dijo Rukia acercándose mas

-que no te acerques ¿no entiendes? – dijo levantando su rostro mostrando sus ojos completamente rojos

-¿Ichigo que te pasa? por favor dime, tal vez te pueda ayudar

-¿de verdad quieres ayudarme? – le dijo con una sonrisa irónica, pero ella asintió seria, por lo que decidió explicarle – yo soy especial, si no bebo sangre en cada cierto tiempo mi sed me enloquece y podría caer en el estado hollow

-entonces solo necesitas sangre ¿verdad? – dijo ya más tranquila

-sí, pero aquí no hay nadie

-toma de la mía

-¿te estas ofreciendo para que te muerda? – le pregunto sin creerle – ¿cuándo te solté, te golpeaste la cabeza?

-ya cállate y muerde, antes de que me arrepienta

-oye, no me mandes – le dijo ofendido pero ella lo miro burlona

-bueno si no quieres entonces no puedo hacer nad….ah – no pudo continuar porque Ichigo se le había lanzado encima y había clavado sus colmillos en su cuello; bebía ansiosamente y succionaba muy fuerte – sí que tienes mucha sed – dijo Rukia aferrándose al pelinaranja

Ichigo sintió como su agarre se desvanecía y la pelinegra caía, pero él la sujetó antes de que tocara el piso sacando sus colmillos mientras la sangre continuaba saliendo, el lamio la sangre y dio un beso en la herida curándola al instante, luego vio a la pelinegra desmayada en sus brazos sonrió un poco – disculpa, no me pude controlar, tu sangre es exquisita Tsuki

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Y por fin llego la mordida que todos esperábamos, ¡yei! Desde aquí las cosas se moverán más rápido y pronto los demás personajes participaran.

Tsuki: luna en japonés

Un agradecimiento especial en este capítulo para Papancake, Angerukia, Makiko-maki maki que enviaron sus reviews con anterioridad.