¡Hola a todos!
Lamento la demora en publicar, es que he tenido tantas cosas que hacer que no había podido, pero aquí les entrego este capitulo 4 y la presentación de un nuevo arco argumental, ya después de este faltarían dos y algo me dice que el sexto sería el más esperado, de igual manera agradezco a todos lo que se han dado un tiempo para leer esta historia.
¡Saludos a todos!
Capítulo 4: Arco 4: Por el valor de un yen
-Vengan y aprovechen esta oferta, tan solo por 1000 yenes las únicas fotos de la caída del Rayo Azul.
-¿Que pretendes Nabiki Tendo?
-No sé de qué hablas querido – Contestó la joven – Solo estoy dando información que a todos interesa
-No permitiré que me humilles de esa manera
-Vamos Kuno, una mujer necesita ingresos para poder subsistir en esta vida. ¿Piensas negarme ese derecho?
Sin dudar Nabiki, la mediana de las tres hermanas Tendo estaba logrando un buen ingreso al vender las fotografías de lo que parecía haber sido una pelea que se presentó un día antes cerca de su casa.
De hecho, fue un golpe de suerte que se encontrara exactamente en ese lugar, en ese día y en la hora correcta. Su pasión era la fotografía y tenía buen ojo para poder captar grandes paisajes, cada que salía de vacaciones con su familia lograba capturar excelentes imágenes y gracias a su facilidad de convencimiento, lograba venderlas a buen precio en su escuela; la preparatoria Furinkan, pero su mayor ingreso lo obtenía de la venta de fotografías de su propia hermana menor, la hermosa y codiciada por todos Akane Tendo.
Sin embargo, su pequeña hermana no sabía nada del "pequeño negocio" que Nabiki amasaba cada vez que le tomaba un set de fotografías ya sea en algún entrenamiento o incluso haciendo ejercicio en la clase de gimnasia, siendo su mayor cliente el engreído Rayo Azul de Furinkan, Tatewaki Kuno.
Pero esta vez la suerte de Nabiki estaba a punto de jugarle una excelente oportunidad para poder incrementar sus ingresos ya que cerca de su casa yacía tendido inconsciente el "Gran Tatewaki", de tal manera que nunca se le había visto antes, de hecho, nunca se le había visto derrotado y como nunca deja de llevar consigo su confiable cámara fotográfica, pudo capturar con detalle el suceso, lo curioso del asunto, es que el misterioso rival que lo venció solamente lo golpeó una sola vez para dejarlo inconsciente.
-No tienes remedio Tendo. Total, dame a mi todas esa fotografías, no puedo permitir que alguien vea de esa forma tan ridícula al Rayo Azul de Furinkan, tengo que cuidar mi reputación.
-De acuerdo Kuno, son 2000 yenes por fotografía.
-¡¿Qué cosa?! Hace un momento las vendías todas en 1000
-Así es, pero como tienen mucha importancia para ti, no dudo que quieras pagar más con tal de que nadie vea estas imágenes ¿O sí?
-Te odio Nabiki
-Pero yo a ti te quiero Kuno, gracias a esto podré comprar ese vestido blanco que tanto deseo.
Nabiki salió del aula con un buen fajo de billetes, sin duda logró cerrar un muy buen negocio y esa misma tarde iría de compras por lo que decidió invitar a su hermana para no sentirse tan sola, ya que aunque tenía amigas, la compañía de su hermana siempre le era muy grata además que con eso sentía que le daba algo en compensación por las fotos que le ha tomado sin su consentimiento, y como era la hora del almuerzo sabía exactamente donde encontraría a Akane.
Al llegar al patio escolar la pudo visualizar charlando con aquel chico de trenza que había llegado hace escasas tres semanas, mismo que todas las mañanas ha visto llegar tarde desde la ventana de su salón, pero como no vio negocio en él lo ignoró olímpicamente al acercarse a su hermana.
-Oye Akane, al salir de la escuela ¿Quieres ir de compras?
-¡Nabiki! Me asustaste - Dijo la peli azul mientras hacía malabares con el almuerzo que llevaba en las manos debido al susto provocado por su hermana
-Lo lamento hermanita, pero dime, ¿Me acompañas?
-No Nabiki, porque sé que no tienes dinero y no pienso caer en tus trampas de nuevo; la última vez me dejaste sin un yen.
-Yo no sería capaz de hacerte algo así Akane.
-No, claro que no - Contestó la joven con un leve toque de sarcasmo - Por cierto, te presento a Ranma Saoto…
-Si mucho gusto - Interrumpió la castaña a su hermana sin siquiera mirar al joven - Mira, si tengo dinero para invitarte – Comentó la castaña mostrando el dinero
-Akane, gracias por tus anotaciones de ayer. Nos vemos luego.
-Si Ranma. Adiós. - Se despidió la pequeña Tendo - Y tu Nabiki que descortesía tuviste con él. ¿De dónde sacaste tanto dinero?
-No fue descortesía, solo que no tengo interés en él. Y con respecto al dinero me lo "regaló" mi querido Kuno - Contestó sonriente.
-Como sea, hoy estoy ocupada Nabiki, tengo que realizar la limpieza del salón
-¡Que aburrida te has vuelto! – Dijo la castaña dando la media vuelta – Igual piénsalo hermanita.
Su vida eran sus negocios, cualquier información que alguien solicitara ella la tenía, sabía quién llegaba y quien no y siempre lograba estafar a quien ella quisiera, pero como cliente habitual era Kuno, sin embargo esta vez las fotografías que le vendió eran de él mismo y no de su hermana.
Las clases pasaron rápido y finalmente llegó la hora de salir, la emoción de ella por ir de compras solo era superada por su deseo de saber quién le había dado una tunda a Kuno pues hasta donde ella sabía, solamente Akane podía lograrlo, pero cuando le quiso preguntar el Rayo Azul salió corriendo del aula sin darle siquiera la oportunidad, mientras el abatido Kuno iba murmurando que alguien se las iba a pagar todas por la humillación.
Soltó pesadamente un suspiro y salió de su aula y pensó en buscar a su hermana pero cuando la encontró confirmo que ella no mentía, estaba realizando limpieza, chasqueo sus dedos por su mala suerte ya que por pensar en Akane no aseguró su plan de reserva para ir de compras con sus amigas, las buscó pero no las encontró y sin mejorar su suerte en encontrar compañía, optó en retirarse de la escuela.
-¿Ummm? – Al estar saliendo del edificio escolar notó movimientos en un arbusto que venían de su costado izquierdo, bastante cerca del vestidor de chicas - ¡Perfecto! ¡Ya cayó! Por fin sabremos de quien se trata
Se acercó sigilosa como cuando quiere tomarle fotografías a su hermanita, asomándose entre los arbustos enfoco su cámara hacia la entrada del vestidor y por temor a ser descubierta solo el lente del aparato podía divisarse, se sentía animada y preocupada al mismo tiempo ya que a pesar de que podría cobrar mucho dinero por no exponer esas fotografías sabía que por ser chica tenía la obligación moral de evidenciar al pervertido que siempre molesta a sus compañeras, esto porque desde hace un tiempo un tipo les ha estado robando sus prendas íntimas pero debido a la habilidad que tiene ese horripilante hombre no han dado las características necesarias a Kuno y al equipo de kendo para poder darle una lección.
Pero esta vez no habría nada que lo salvara, ella estaba bien oculta y en el momento que escuchó que cerraban la puerta activó el disparador de su cámara en diversas ocasiones hasta que no escuchó ningún ruido más, así que decidió salir de su escondite.
-Te tenemos pervertido – Dijo mirando su cámara y aun pensando que es lo que iba a hacer, si denunciarlo o estafarlo, pero decidió que lo pensaría después de realizar sus compras.
…
Al comenzar a caer el sol iba ya camino a su casa con una mano llena de bolsas gracias a las compras que había realizado, en el hombro llevaba su maletín de la escuela y en la mano izquierda felizmente llevaba un mantecado que le habían "obsequiado"
-Pero que amable vendedor…
Se sonreía satisfecha al lograr con su coquetería que se le diera gratis a pesar de que en su mente solo resonaban las palabras de su hermana Kasumi "Una señorita no debe de comportarse así", pero ella se quitaba esos pensamientos con el solo hecho de creer que una dama tambien debe de aprovechar las oportunidades que la vida le regalaba, como la que estaba presenciando en esos momentos.
-Jojojojojo – Escuchó una risa a lo lejos muy conocida y poco agraciada – Ranma mi amor, ya deja de pelear con mi hermano e invítame a una cita romántica
Sintió un fuerte escalofrió ya que a pesar de que esa voz pertenece a Kodachi Kuno, hermana de su compañero, no quería nada que ver con ella, pero al escuchar el nombre de la persona que ella nombró, se quedó pensando en que ese nombre ya lo había escuchado en ese día.
Al final le dio lo mismo y siguió caminando disfrutando de su mantecado, pero un sonido lejano la sacó de sus pensamientos una vez más, viró su cabeza a todos lados de la calle en donde se encontraba, pero no había ningún rastro de que algo estuviera haciendo ese ruido que poco a poco iba en aumento hasta que volteó hacia el cielo y pudo divisar como Tatewaki Kuno iba cayendo de bruces al suelo, terminando incrustado exactamente frente a ella.
-Diantres, de haber avanzado un poco más habría caído encima de mí – Pensó
Pero no sería lo más extraño que vería en esos instantes ya que vio por encima del tejado de la casa que tenía a su costado derecho a un joven de camisa roja y larga trenza negra siendo perseguido por una de las chicas más locas que podría conocer.
-¡Jojojojojo! Ranma mi amor, ya lo venciste ahora sigamos con nuestra cita
-¡Kodachi déjame en paz! – Gritaba el joven mientras esquivaba la cinta de gimnasia de la chica
Nabiki solo miraba como se alejaban dando saltos por los tejados mientras su mantecado yacía en el suelo por el susto de la caída de Kuno y una enorme gota de sudor que le resbalaba en las sienes.
-¿Desde cuándo Nerima comenzó a llenarse de locos? Y tu… ¿Sera posible que ese chico te haya vencido? Es bastante hábil para escapar de Kodachi pero… No lo creo – Dijo mientras le tomaba nuevas fotografías a Kuno – Como sea, estas fotos me ayudaran a obtener más dinero el día de mañana – Pero de momento dejó de tomar fotografías y un recuerdo llegó a ella.
Flashback
- Yo no sería capaz de hacerte algo así Akane.
-No, claro que no - Contestó la joven con un leve toque de sarcasmo - Por cierto, te presento a Ranma Saoto…
-Si mucho gusto - Interrumpió la castaña a su hermana sin siquiera mirar al joven - Mira, si tengo dinero para invitarte.
-Akane, gracias por tus anotaciones de ayer. Nos vemos luego.
-Si Ranma. Adiós. - Se despidió la pequeña Tendo - Y tu Nabiki que descortesía tuviste con él. ¿De dónde sacaste tanto dinero?
-No fue descortesía, solo que no tengo interés en él.
Fin Flashback
-¡Oh vaya! Es ese chico… Quién lo diría, mi hermanita no tiene malos amigos – Comentó al cuerpo inconsciente de Kuno mientras guardaba su cámara y seguir su camino.
En el Dojo Tendo…
-Oye hermanita, hace poco vi a alguien que conoces
-¿De quién hablas Nabiki? – Preguntó Akane mientras recibía de Kasumi su tazón con arroz durante la cena
-Ten cuidado Akane, está caliente – Comentó la mayor de las Tendo mientras Nabiki bebía un poco de agua
-A tu novio Ranma Saoto
-¡¿Qué cosa?! – Gritó el patriarca Tendo - ¡¿Akane al fin tiene novio?! ¡¿Es Ranma Saotome?!
-¡No es mi novio! ¡Deja de decir esas cosas Nabiki! Si padre, es Ranma Saotome
-Entonces es el hijo de mi querido amigo Genma Saotome
-Pues eso no lo sé – Rebatió la menor
-¿Vas en el mismo salón que él y no lo sabes? – Interrogó la castaña – Vaya hermanita, que mala novia eres
-¡Qué no es mi novio! – Dijo furiosa sin ningún ápice de nerviosismo
-Que mal – Dijo Soun – pensé que al fin Akane tendría algún pretendiente y más si se tratase del joven Ranma, ya que hasta donde la señora Nodoka nos ha dicho, es muy varonil
-Eso no me interesa padre – Sentenció la peli azul
-Como sea, creo que si sabe pelear y bastante bien, porque lo vi huyendo de Kodachi y al parecer el derrotó a Kuno
-¿En serio? Pero Kuno es buen peleador – Dijo Kasumi
-Akane…
-¿Si papá?
-Te ordeno que investigues a ese joven Ranma para ver si tiene novia o prometida
-No tengo porque hacerlo – Contestó con desdén
-Yo lo haré papá
Todos se quedaron extrañados por lo que Nabiki acababa de decir mientras de su bolso sacaba un paquete donde le habían entregado las fotografías que había tomado durante el día y donde venían las que captaban al pervertido del vestidor de chicas.
-¿Te sientes bien Nabiki? – Preguntó Kasumi con preocupación
-Sí, ¿Por qué?
-No es habitual que te ofrezcas a hacer cosas – Añadió Soun
-Jajajajaja, ay papá, a veces eres un poco lento
-Nabiki más respeto a tu padre – Contestó ofendido - ¿Pero porque lo dices? – Añadió mientras que a todos les caía una gota de sudor
-Porque te va a costar 10,000¥ - Contestó la castaña mientras extendía la mano
-Tú no cambias Nabiki – Dijo Akane
-¿Por qué tendría que hacerlo? Así como soy me va bien. Además me interesa conocer a ese tal Ranma, pues si de verdad el derroto a Kuno lo puedo contratar como guarda espaldas.
-Tú estás loca Nabiki.
La castaña solo sonrió y se dispuso a ver las capturas que había tomado, sin embargo al llegar a las del pervertido su sonrisa y tez se tornaron malévolas, ya que no podía creer lo que sus ojos veían y que su futuro económico estaba asegurado.
Continuará…
