Quiero darles muchas gracias por su apoyo a los que están siguiendo la historia, también a los que me han dejado reviews. Solo por ustedes es que sigo escribiendo porque la verdad ya hasta iba a eliminar la historia; yo sé cómo se siente que te dejen esperando la continuación de una historia, es por eso que tratare de subir capítulos lo más rápido posible, les juro que hare un gran esfuerzo para publicar rápido.
Capitulo 5
Maria suspiro pesadamente mientras observaba como se iban iluminando los pisos que subía el elevador.
"Tal vez deberíamos empezar a conocernos mejor." La voz de Steve la interrumpió de sus pensamientos sobre cómo funcionaba un elevador.
"¿Conocernos? ¿Cómo exactamente?"
"Bueno, no se…tal vez hablar sobre lo que tenemos en común. Por decir ¿Cuál es tu color favorito?"
"Negro."
"Ah…era un ejemplo, no estaba preguntando."
Maria lo ignoro para no demostrar su vergüenza. "Ya sabía, solo estaba proponiendo un ejemplo de conversación."
"Bueno. ¿Cuál es tu color favorito?"
"Negro."
Steve la miro fijamente. "Es que era un ejemplo basado en la vida real. Dime cual es el tuyo, Steve."
"¿Qué no es obvio?" Steve llevaba una camisa azul, de cuadros. ¿Qué tenia el azul de especial? Siempre vestía algo de color azul. Eso la desesperaba; no era que no le gustara, simplemente hacia que sus ojos resaltaran más y que ella se desconcentrara.
"Hmm…déjame pensar… ¿rojo?" la manera en que lo pregunto sonaba algo burlista y sarcástica.
"No, es el azul."
"Obviamente no entendiste." Suspiro algo fastidiada. Había olvidado que no podía hacer bromas con ellos. Steve y Thor rara vez entendían su sarcasmo; Tony le regresaba la broma de manera más pesada; Clint y Natasha eran otra cosa y entre ellos siempre se habían llevado de esa manera y Banner trataba de evitar todo trato con Shield.
"¿No entendí que?"
"Olvídalo."
"¿Por qué no vamos a comer mañana y te invito a ver un oculista?"
Maria sonrió levemente mientras las puertas del elevador se abrían en el lobby de la Torre Stark. Hacía dos semanas que se habían visto para acabar con un maniaco que quería comenzar una guerra química, pero exceptuando eso, no se habían visto desde el desastre causado por Loki. Era por eso que Stark opinaba que debían reunirse con cierta regularidad para crear cierto lazo de unidad en el equipo. Cuando Natasha objeto que se habían visto en el entierro de Phil, Tony argumento que esa vez no contaba puesto que solo habían sido unas horas.
Así que aquí estaban los vengadores en una fiesta para reestructurarse personalmente. Lo único que Tony no soporto fue que Pepper invitara a Maria porque ella era la encargada de los vengadores. Lo más molesto fue que Steve había secundado la moción. ¿Qué tenía ella de interesante? En serio debía enseñarle a este chico como conseguir novia.
"¡Vaya! Miren quien está aquí. No sabía que también supervisabas fiestas."
Maria suspiro "Si, a mí también me da gusto verte Stark."
"Hola. Que gusto que hayan venido." Pepper se acerco a saludarlos como si se conocieran de toda la vida. "Ahora entiendo porque Pepper es la directora."
Ella nunca había entrado a la torre, durante la última misión todo contacto había sido hecho por llamadas, correos, y video llamadas (Había tratado de evadirlos todo ese tiempo). Lo que más le sorprendió es que la mayoría de los objetos en esa sala valían más de lo que ganaba en un año. Siempre decía que no pagaban lo suficiente por arriesgar tu vida.
Maria se acerco a la barra en la que estaba Natasha platicando con Jane Foster.
"Vaya, ya era hora de que llegaras, pensé que me dejarías sola jefa."
"Ni te hubieras hecho a la idea, sabes que nunca asisto a este tipo de cosas. Menos si se trata de Stark." Maria tomo asiento y volteo a ver a Jane. "Hola, Maria Hill."
Mientras le extendía la mano, Jane se presento. "Mucho gusto, yo soy…"
Antes de que siguiera la Maria mientras tomaba su mano. "Jane Foster ¿no?, de Nuevo México, pero trabajas de consultora en un observatorio remoto en Tronzo. También te puedo decir cuánto ganas, pero creo que eso es más personal."
Jane se quedo con la boca abierta mientras Natasha observaba con una mirada fría a Maria.
"¿Por qué me miras así? No dije nada malo."
"Lo siento Jane, ella es tan extraña, por eso es de Shield. Además no sabe cuando cerrar la boca."
Ambas sonrieron, pero Jane tenía un gesto de desconfianza; después de todo ellas eran asesinas y sabían todo sobre ella para usarlo en su contra. Solo esperaba que fueran como Thor decía que eran.
Steve se dirigió a saludar a los demás (a excepción de Thor que al parecer había tenido que arreglar algo en Asgard, pero Jane ya estaba invitada así que fue aunque él no la acompañara.)
"¿Por qué vienes con la pequeña Fury? Sabes que es una aguafiestas."
"Stark, dos cosas: primero, para ti es la agente Hill y segundo ella es la encargada del equipo. Además Pepper la invito. No tienes que ser grosero con ella."
"¿Ah sí?"Tony se acerco a Steve y señalo una pequeña cicatriz en su nariz. "Tu pequeña y tierna amiga me hizo esto." Clint y Bruce se cubrieron la cara para que no viera sus sonrisas.
"Bueno ¿Tú que le hiciste para que reaccionara así?"
"¿En serio crees que soy tan idiota como para meterme con alguien como ella? Por favor no contesten."
Clint se acerco un poco a Steve "¿Ella te trajo?"
Steve asintió con su cabeza y después volteo hacia atrás para asegurarse que ella no escuchara la conversación. "No entiendo, nunca va a fiestas y ¿de la nada te viene a acompañar a una?"
"No olvides que ella también es invitada."
"¡Ay! ¡Que ternura chicos! Nuestro capitán ya tiene novia. Crecen tan rápido."
Mientras Tony hablaba, Bruce le trato de hacer una seña para indicarle que ella estaba atrás.
"¿Celoso de tener competencia?" Steve y Tony voltearon visiblemente asustados.
"Estaba a punto de decirle que eso no era cierto."
"¿Celoso? ¿De él? ¿Por qué lo estaría?"
"Por que al parecer soy de las primeras mujeres que prefiere fijarse en otras personas antes que en ti. Poco a poco pierdes tu popularidad por personas como él y Thor."
"¿Entonces estas confirmando que te gusta Steve?"
Clint por poco soltó una carcajada al observar como les cambiaban los colores en la cara a ambos. En Steve era obvio que por vergüenza, pero en Maria no estaba seguro si era ira, frustración o vergüenza por haber sido descubierta. Afortunadamente supo como callarla y mantener su postura seria.
"No te preocupes por mi Stark, Rogers es todo tuyo." Le contesto con una enorme sonrisa mientras se retiraba con el plato de botanas.
Tony observo a Steve e hizo una cara de disgusto.
Maria retomo su lugar y les dio a las demás chicas el plato con comida.
"Perdona si esta algo molesto contigo. Cada día que despierta se ve al espejo y llora por su nariz destruida."
"Descuida Pepper, una se acostumbra."
"Bueno sé que se lo merecía, pero fuiste muy dura."
"Eso lo dices tú porque no serias capaz de enseñarle quien manda como yo lo hice. Lo consientes mucho."
Natasha sonrió un poco. "¿Saben que es lo gracioso de esto? Hablan de Stark como si fuera un perro o un niño. Es curioso porque es más humano que tu Hill."
"¿Pero que paso? ¿Por qué lo golpeaste?" Jane se sorprendió de que ellas lo platicaran como si hubiera sido algo muy común entre ellos.
"Mientras entrenaba, entro para reclamarme sobre su discurso." Jane puso una cara de cuestionamiento. "Larga historia. No quieres oírla. Como decía, empezó a decir que yo era nada comparada con él, que él era el maldito Iron Man y que yo solo era Maria Hill. Lo rete, y el idiota no dedujo que yo soy experta en artes marciales…"
"Si, bueno no tanto como yo, Jane. No le creas mucho."
"Romanoff, cállate. Yo estoy hablando. Al menos sé más que él, él solo usa un maldito traje y yo no necesito eso. De todos modos me defendí, lo envié al hospital y recupere los 200 dólares que me debía; esa historia te la contare en otra ocasión."
Después de eso entraron en un lapso de silencio profundo demasiado incomodo.
"Entonces…" todas las miradas se concentraron en Pepper. "Llegaste con Steve."
"Si ¿Por?"
"No nada, es solo que… creo que es lindo que haya alguien dispuesto a ayudarlo o acompañarlo."
"Espera, nada de eso. Me lo tope cuando salía de mi oficina, le pregunte si venia para acá y me dijo que sí. ¿No podía dejarlo ahí parado o sí? Fue más por obligación que por gusto o amabilidad."
"Si, claro. Sé que no eres muy simpática, pero si no fueras amable no te hubieras obligado a traerlo."
"No me deberías hablar de amabilidad cuando me tratas con mucha rudeza en el trabajo."
Natasha miro fijamente a Maria. "Eso no es rudeza, es demostrar quién es la autoridad."
"En ese caso yo soy la autoridad."
"Bueno basta ustedes dos."
Ambas miraron a Pepper, quien se empezaba a arrepentir de haber interrumpido. "Lo que quiero decir es que siempre se la pasa hablando de ti."
"¿En serio?"
"Si, Thor me ha comentado que siempre está al pendiente de lo que te pasa."
"Si, y no has visto que discusiones surgen aquí cuando Tony habla de ti a tus espaldas. A los demás no les importa lo que dice, pero Tony lo hace porque sabe cuál de los 6 va a responderle."
"Pues…" Maria nunca había notado ese apego que Steve le tenía. Lo había visto unas cuantas veces en la base y habían ido a comer algunas veces, pero (según ella) todo dentro del más estricto nivel profesional. Claro que nunca iba a mencionar que sentía cierto alivio cuando se aseguraba de que no estuviera lastimado después de alguna misión, nunca iba a mencionar que cuando los llamaba deseaba que el que contestara fuera él y no Tony o Pepper. Tampoco que deseaba ser como Natasha cuando la veía practicando o platicando con él. Estaba tan ocupada en definir sus sentimientos que no se fijo en las actitudes de Steve.
"…la verdad…" Maria se salió de sus pensamientos y levanto la mirada para observar a las demás. Todas estaban a la expectativa de que dijera algo.
"¿Qué?" Natasha se veía impaciente porque dijera algo. Tal vez luego lo podría usar para restregárselo en su cara.
"No es como que me importe…solo somos compañeros, además yo soy su jefa, y no olvides que tuya también Natasha así que déjame en paz."
Jane sonrió al ver que Maria se comenzaba a poner roja. "Si, claro que no le importa. Es tan obvio."
"Miren eso…alguien esta roja de la cara."
Maria levanto la cabeza rápidamente después de estar mirando fijamente la mesa. "Típico, Stark exagerando tus defectos y fallas para exponerte delante de todos. Solo si se cuenta la vergüenza como un defecto…"
"¿De que hablaban para que estés así?" Tony tomo asiento junto a Pepper mientras los demás chicos se acercaban.
"¿En serio quieres saber? Porque era un secreto tuyo tan sucio que aunque ustedes se tuvieran confianza no querrías que nadie lo supiera." Tony no la volvió a molestar el resto de la velada.
Mientras se servían la cena de una barra tipo buffet, Natasha se acerco a Maria fijándose que nadie más las viera conversando.
"Tú le gustas, eso es obvio."
"¿A quién? ¿A Stark? Pues su modo de conquistar es como el de un niño de primaria, molesto y fastidioso."
"Tonta. Sabes a que me refiero."
"Lo siento Natasha, pero yo no puedo hablar por las intenciones de Steve. Sé disparar, no leer mentes."
"Pero es que es muy obvio. Te lo juro. Siempre me pregunta por ti."
"Entonces si son tan apegados, pregúntale tu."
"No seas celosa."
"No tengo celos, ya te lo dije, no es nada."
"Como dije antes: tú le gustas. La pregunta es si también a ti te gusta."
"Creo que la verdadera pregunta es si yo quiero gustarle."
"¿Es eso acaso un sí indirecto a mi pregunta?" Maria la miro fijamente.
"¿Por qué no estarías de acuerdo en que se preocupara por ti? Si es por lo laboral no te preocupes ¿Qué daño podría causar?"
"Tú no entiendes. No quiero meterme en problemas. Me prometí que nunca volvería a salir lastimada, y si hay alguien a quien debo obedecer es a mí misma. Así que no."
"No creo que él quiera lastimarte, es un caballero. Además deberías dejar todo atrás, superarlo, nunca va a cicatrizar si no lo dejas atrás."
"Gracias, pero deberías seguir tu consejo. Al menos yo no tengo pesadillas sobre mi vida pasada."
La cara de Natasha se ensombreció, y hasta que la volteo a ver, Maria se dio cuenta del error que había cometido.
"Oye no quise…"
"Déjalo, no importa. Creo que tienes razón. Pero déjame decirte que al menos yo si socializo y no me quedo sentada entre montones de papeleo. Sigue así y en unos años terminaras como una viejita amargada…peor de lo que ya eres." Natasha se alejo de ella y muy apenas le dirigió la mirada mientras comían.
Al estar sentada comiendo con los demás se sentía como si no perteneciera a ese ambiente, después de todo ellos peleaban juntos, comían juntos y Vivian juntos. Pero ella no. Al contrario, trataba de evitar cualquier contacto social con cualquiera de ellos (excepto a Clint y Natasha), y ahora aquí estaba, con ellos y comiendo, observando cómo se bromeaban entre ellos. No podía participar de ninguna de las bromas y para colmo Natasha ni siquiera la miraba de reojo. Aparte de eso, si Steve le dirigía la más leve mirada, Tony se ponía atento para ver cualquier reacción. Así que decidió ignorar a ambos.
Después de comer un postre, todos se levantaron de la mesa y fueron a tomar un poco de aire fresco en una especie de balcón.
"Oye ¿quieres venir?" Maria levanto la mirada para ver a la espía frente a ella.
"No, creo que no. Natasha sobre lo que dije hace rato…"
"No importa, en serio. Ambas estábamos equivocadas, ni una ni otra dejamos el pasado atrás, creo que no podremos olvidarlo, pero podemos aprender a vivir con él." Maria asintió levemente.
"Tú eres experta para cubrir tus emociones con mascaras ¿Por qué no intentas lo mismo para cubrir tu pasado? Tal vez te resulte."
"¿Cómo? ¿Creándome una nueva identidad?" su voz sonaba bastante sarcástica.
Natasha se dirigió a la puerta del balcón y se volteo para verla antes de salir. "Podrías comenzar con no culpar a Steve de lo que te ha pasado. Él no es como David."
Maria se mantuvo sentada un buen rato pensando en las palabras que le había dicho Natasha. Todos se oían afuera como si estuvieran pasándola muy bien y divirtiéndose en gran manera, pero ella no. Ella estaba sentada en una barra luchando con sus sentimientos. Estaba consciente que la única culpable de los errores en su vida era ella, ella había tomado esas estúpidas decisiones, pero a veces resultaba más fácil darle la culpa a otro y fingir que te la echas a ti misma.
De pronto comenzó a sentir que se acumulaban unas lágrimas en sus ojos al pensar en todas las personas que la habían decepcionado y abandonado en el camino. Pero se suponía que todo eso había quedado atrás. Natasha tenía razón, el pasado se la estaba comiendo, carcomía todo su interior y la llenaba de inseguridad y miedo hacia las demás personas. Por eso tenía miedo de que las personas la quisieran y la trataran de ayudar, por eso le tenía miedo a lo que estaba pasando con Steve, y mientras no solucionara eso nada iba a progresar en su vida.
"¿Qué haces aquí? Todos están afuera."
Maria desvió su mirada para ocultar sus ojos llorosos. "No me gusta ser como los demás."
"No creo que sea eso en esta ocasión ¿Estás bien?"
"Si ¿Por qué preguntas?"
"Pareces muy triste."
"¿Por qué no vas afuera? Deben echarte de menos." Lo que menos quería era que la trataran de psicoanalizar, ¿Por qué no dejaba de molestarla?
"Creo que convivo suficiente con ellos, ya me sé que chistes y experiencias van a contar. Y también sé a quién van a usar para burlarse, prefiero quedarme aquí y platicar contigo."
"¿Por qué? ¿Me burlo menos de ti?"
Ambos sonrieron. "No termine de platicar contigo durante el elevador. ¿Dime algo de ti que no sepa?"
"Hmm… trabajo mucho."
"Es en serio."
"Bien. Soy alérgica al chocolate."
"Bueno eso descarta los chocolates que te iba a dar el 14 de febrero."
Conforme iban platicando, tomaron una confianza entre ambos como si se conocieran de todo la vida. Mientras tanto 6 pares de ojos los observaban firmemente grabando todos los detalles de la plática, tal vez para usarlos después en su contra.
"Tony, en serio, no deberíamos estar aquí. Maria nos matara." Después de rogarles que no se asomaran, Pepper finalmente se había colocado a un lado de Tony para observar mejor desde el ventanal.
"Tranquila; yo no sabía que era alérgica a eso."
"Por favor no vayas a hacer algo estúpido." Pepper no lo noto, pero en su cara se dibujo una sonrisa malévola.
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Después de permanecer un día en cama, Maria vio como la puerta de su habitación en el hospital se abría suavemente. Detrás de ella apareció Tony. Maldito Tony, lo odiaba demasiado. Desde entonces juro que siempre checaría el contenido de toda taza, plato o cualquier objeto que le entregaran, sobre todo viniendo de Stark.
"¿Te gusto el café? Tenía chocolate natural…
"Maldito Stark…"
Muchas gracias por su paciencia...espero que les haya gustado (aunque lo hice a la carrera) volvere a publicar de este al proximo viernes, porque este viernes (5 de octubre) tratare de subir el siguiente capitulo de mi otra historia...
ROUSE STARK: una disculpa por publicar hasta ahora...
Gracias a todos! :)
