Chicos! lamento haberme retrasado tanto...pero creo que la escuela me quiere consumir viva... gracias por su paciencia, en serio. finalmente vi Thor: ES ASOMBROSAAAA! DEFINITIVAMENTE AMO A LOKI! Y CAPITAN AMERICA ESTUVO ASOMBROSO! Y TODOS MIS FEELINGS EXPLOTARON COMPLETAMENTE Y WOOOOOW! aunque no se que rayos hacia loki en el trono, pero uff... no se si decir más porque no se si todos la vieron y no quiero spoilear a alguien. esta película no es de esas que se pueden spoilear, uno debe vivirla por si mismo.

bueno, el próximo capitulo les pongo las sugerencias de canciones que me llegaron.

espero que lo disfruten.

BASI: concuerdo contigo...mi hermano no me cree, pero hay algo en esa forma en que Maria lo mira que me deja dudando...pero bueno hacen hermosa pareja.

Rouse Stark: gracias por tu apoyo :) en serio y me alegra que te gustara el ultimo capitulo

As sejmet: gracias por tu sugerencia :)

en serio gracias por su apoyo chicos... los amo, bueno ya los dejare que lean jijijiji :)

Capitulo 7

Fin de año. Casi las 7 de la tarde. Vaya que el tiempo se pasa volando. Pero la única persona que parecía no estar siendo afectada era ella. Solo se decía a si misma que un documento más y se iría. Era la mano derecha de Fury, por lo tanto todos suponían que ella sería la primera en retirarse en esa fecha. Ya se habían asomado dos personas de administración para preguntar si se quedaría más tiempo.

"Salte ya. No te podrás arreglar y lo dejaras plantado. ¡Vete!... espera, ¿Qué es ese número en la fecha de entrega de la factura? ¿Quién fue el idiota que lleno estos datos? Se supone que esto se pago el 8 y no el nueve. No sé si afecte en algo; creo que lo dejaré así… no, no puedo. Si de algo se caracteriza esta organización es de hacer las cosas y hacerlas bien."

"¿Agente Hill?" Sitwell se asomo por la puerta sin siquiera tocar. Típico de él. Entraba sin tocar y aparte ponía una cara de no me mates. Bueno, de todos modos él no tenía la culpa de los errores que cometía el departamento de fiscal y administración.

"¿Si?"

"¿Se va a quedar más tiempo o puedo avisar a seguridad que ya pueden cerrar las oficinas?"

Normalmente Maria siempre respondía que ella cerraría, pero este año era distinto. Tenía cosas que hacer, ya arreglaría esto después y se pelearía con sus subordinados.

"No, creo que ya me retiro."

La cara de Sitwell le confirmo que incluso él encontraba extraño que se fuera temprano.

"¿Perdón?"

"Si, lo que acabas de oír Sitwell. Me voy temprano. Soy su superiora, así que creo que puedo hacer eso ¿no?"

Sitwell sonrió levemente. Por una parte le alegraba verla que saliera a distraerse, después de todo ese era el deseo de Phil. Y segundo, eso confirmaba que iría a la famosa fiesta de Stark. 100 dólares entrarían a su bolsillo.

Después de eso Maria se dirigió a su departamento. Uno de los tantos departamentos. Poner un prestanombres acá, otro por allá; había uno en Paris, pero desgraciadamente nunca la elegían para supervisar la base de esa ciudad. Y ahora que estaba a cargo de los vengadores, Nueva York era su nuevo (y temporalmente fijo) hogar.

Maria abrió con frustración el closet de su habitación. Saco una bolsa, luego saco otra, removió unas cajas con zapatos, saco otras 4 bolsas, removió 3 cajas con abrigos y se enfrento a uno de los grandes dilemas del género femenino…

"Genial, no tengo que ponerme. Sabía que debía venir aquí antes, y todo es culpa de Stark, bueno no porque él haya escogido mi guardarropa… pero ¿Qué necesidad hay de hacer este tipo de eventos? Otra pregunta ¿Por qué estoy hablando sola?"

Finalmente se sentó en su cama después de haber dado unas cuantas vueltas a la habitación. No tenía nadie que la ayudara. "bueno…creo que es bueno contar con personas a tu alrededor de vez en cuando. Tal vez debería llamar a Steve y explicarle la situación…no, pensaría que estoy buscando una excusa para no ir. ¿Qué importa? De todos modos los vengadores y Shield tienen una mala imagen sobre mi…"

Mientras buscaba el numero de Steve en su teléfono, se topo con el contacto de Natasha; tal vez ella podría ayudarle… "no…no creo que pueda, o que quiera."

La única manera de hacer que Natasha te ayudara era 'obligándola', poniéndola en circunstancias de las cuales no podría zafarse y así ayudaría 'con buena intención'.

"Bueno, tal vez si me paro en su departamento, no se podrá negar a ayudarme." Dicho esto se baño y se vistió un poco más informal. Metió en una bolsa unos zapatos de tacón negros, una secadora y plancha para el cabello, se puso su abrigo y antes de salir le dejo a Steve una nota explicándole su situación y que la llamara para verla con Natasha. Aunque no se sentía muy segura haciéndolo, dejo la nota con la recepcionista, dejándole MUY EN CLARO que el papel era para un hombre rubio, no otro.


"Natasha…Nat… NAT!"

Natasha se asomo desde el sillón en donde estaba recostada viendo la tele y observo con fastidio a Clint mientras éste peleaba con su corbata.

"¿Qué?"

"No deberías estar lista."

"¿Ves esa bolsa colgada en la pared? Ese es mi vestido, tengo los tacones puestos y estoy esperando a que mi pelo se seque."

"¿Qué no tienes secadora?"

"Se tarda en calentar."

"¿Sabes algo? Sé de mujeres que se tardan en arreglarse porque lo preparan premeditadamente, pero tú te tardas porque eres una floja."

"Bueno seamos sinceros compañero: ninguno de los dos quiere ir a esa fiesta. ¿Verdad?"

Clint la observo con una cara dudosa. "¿En serio? ¿No querías ir?"

Diablos, tenía que ser ahora que hiriera los sentimientos de Clint. "Bueno…no significa que me moleste el que hayas aceptado."

"Me pudiste haber dicho, pude haber rechazado las invitaciones, pero no… porque eres tan orgullosa y no quieres admitir nada."

"Esto no tiene nada que ver con mi orgullo, es solo que te veías tan emocionado que no podía arruinar tu definición de diversión y… ahora que lo recuerdo, me avisaste una semana después de haber recibido las invitaciones, así que mi opinión no sirvió realmente."

"Pero cuando te dije no te negaste, además te veías realmente emocionada con este evento."

"Clint, escúchame…" Un fuerte golpe se escucho en la puerta. "De acuerdo dejemos esto por un momento."

"Si, pero esto no se ha acabado." Natasha suspiro y movió sus ojos con fastidio cuando escucho su amenaza. Este hombre podía ser más dramático que Pepper o cualquier otra mujer.

Los golpes en la puerta seguían y Natasha abrió repentinamente la puerta, dejando a Maria a punto de tocar en su cara en lugar de la puerta.

"¿Maria?"

"Ups, lo siento."

"¿Qué quieres? ¿Tumbar mi puerta?"

Clint se asomo detrás de Natasha y ambos la inspeccionaron con su mirada de arriba abajo.

"¿Se van a quedar observando o me van a invitar a pasar?"

Natasha y Clint se movieron para dejarla pasar y Maria entro con todas su cosas.

"¿Qué haces aquí?"

"¿Por qué no están listos?"

"Lo mismo te preguntaría a ti Maria. ¿En serio piensas ir así?"

"¿Y si quiero ir así, a tú que te importa Barton?"

"No sé, tal vez eso decepcionaría a Steve."

Ambos voltearon con Natasha, lo que casi la hace reír al ver la cara de interrogación de Clint y la de vergüenza de Maria.

"Digo, no es como que yo sepa algo. Nada que ustedes dos no sepan."

"De acuerdo. Por las buenas o por malas Romanoff… ¿Quién te lo dijo? Nadie lo sabía."

"¿Saber de qué? ¿Qué rayos sucede?"

"Nada de tu incumbencia Clint."

"¿Quién te dijo?"

"Nadie."

"Claro, ignórenme, sé que no soy importante."

"¿Estas consciente de que nadie quiere oírte, Clint?"

El arquero miró a su compañera, con cierto sentimiento en sus ojos. Últimamente se comportaba peor que una mujer embarazada con hormonas. Maria nunca lo había visto con esa actitud; no lloraba, pero desde que Loki lo había controlado estaba afectado emocionalmente. En realidad todos lo estaban.

"De acuerdo."

"Me dijo Pepper."

"¿Qué te dijo?" Maria miro a Clint exasperada.

"Esto es entre ella y yo."

"Yo vivo aquí, y te puedo sacar."

"Yo también vivo aquí Clint, y hasta ahora nadie te ha sacado."

"¿Por qué te dijo? ¿Ella que sabe?"

"¿Qué te dijo de qué?"

"¡STEVE INVITO A MARIA COMO SU PAREJA PARA LA FIESTA!"

"¡Ahh! Por ahí hubieran empezado."

"¿Tú también Clint?"

"Y no sabes cuantos más"

"¿Por qué?"

"Bueno sabes era un rumor a voces que ustedes dos comenzarían a salir. Yo esperaba que fuera un rumor, pero ahora que tu y Nat lo confirman, creo que acabo de perder 200 dolares."

"Espera… ¿Qué?"

"Bueno, yo me entere porque Pepper lo supuso y ademas Steve lo indico con una breve indirecta. Pero antes de que lo mates, te aseguro que Steve no lo afirmo concretamente, solo lo suponíamos."

"Bueno, en cuanto a mi caso, es una apuesta entre varios agentes de Shield, Tony, Bruce y Thor."

La mirada de Maria hizo entender a Clint que tenia que presentar una excusa para no morir.

"Pero el que yo sepa de esa apuesta no significa que este participando en ella."

"Buen punto, pero no me convence."

"Bueno ¿se puede saber que haces aquí?"

Maria se acerco a Natasha y la tomo de los hombros.

"Necesito tu ayuda. ¿Me ayudarías a arreglarme?"

"¡No puede ser Hill! Estas viendo que ella ni siquiera se puede poner un maldito vestido y quieres que te ayude."

"Ese no es problema, he ido a más fiestas de este tipo que ustedes dos."

"¿Cómo invitada o infiltrada?"

"No contestare eso. ¿Por qué crees que estoy calificada para ayudarte?"

"Eres mujer, tienes más sentido de elegancia que yo, has estado en situaciones de este tipo y ademas de que use tiempo y dinero para venir aquí y no quiero que haya sido una perdida tanto esfuerzo."

Natasha encogió sus hombros y se conformo a aceptar; después de todo sería interesante y no tendría que escuchar a Clint hablar de su orgullo.

"Bueno, puesto que son mujeres y se tardan más de lo normal, creo que me adelantare a ustedes."

"Espera, ¿Nos dejaras solas Clint?"

"Nat, eres una espía profesional, no creo que salir a la calle sea un problema para ti."

"Descuida, podemos irnos con Steve; le deje una nota, ademas de que tiene mi teléfono."

"De acuerdo, lárgate." Con esto Natasha se dio la vuelta y jalo a Maria del brazo hasta su cuarto.

"De acuerdo, supongo que ahora me iré."

Cuando llegaron al closet, Natasha saco varias bolsas de vestidos y los colocó en los brazos de Maria.

"No sabía que tuvieras tantos."

"Créeme, no son tantos como crees. ¿Estás segura que puedo ir con ustedes y con Rogers?"

"Estoy segura, no creo que le moleste."

"Bueno, tal vez el querría llegar solo contigo, ¿no crees que lo arruinarías todo?"

"¿De qué colores tienes?" Maria comenzó a luchar infructuosamente con el zipper de una de las bolsas.

"Maria ¿Te gusta Steve?"

Natasha sonrió al ver como se enrojecía poco a poco, no sabía si de enojo o de vergüenza. Solo la observo fijamente y por más que trataba de verla a los ojos, no podía. Ambas se conocían bien, tal vez no eran las mejores amigas, pero Maria la conocía lo suficiente como para saber que la espía podía leer tu mente casi con solo mirarte a los ojos.

"De acuerdo, tomare tu silencio como un sí."

"¡No!" después de darse vencida con la bolsa que había seleccionado primero, tomo la más cercana que se encontraba en la cama.

"Vaya, entonces si me escuchas."

"No me gusta, no tengo tiempo para esas estupideces."

"¿En serio? Antes parecías tener mucho tiempo para esa clase de cosas."

"No empieces por favor. No era lo suficientemente madura en ese tiempo como para establecer prioridades."

"El punto es que ahora si lo eres, y tienes bien establecidas tus prioridades ¿Qué sería lo peor que podría pasar si cedes un poco y aceptas a Steve?"

"Eso fue justo lo que Sharon me dijo hace muchos años y mira como acabo todo."

"Pero esto es diferente, Steve si tiene moral, ética y no haría algo que pudiera lastimarte, ademas de que no es un completo idiota. Podrá ser inocente, pero no idiota."

Al ver que la ignoraba cada vez que trataba de abrir una nueva bolsa, Natasha suspiro y dejo de intentar.

"Bueno, puesto que no eres capaz de abrir ni una maldita bolsa, creo que te diré que contiene cada una. La que tienes en tus manos, es de un vestido azul; este de acá, es gris; este es rojo; y este es verde. Creo que te quedaría mejor el rojo."

"No creo, me recuerda a alguien que me matara en cuanto me vea entrando por la puerta principal."

"¿Quién? ¿Stark? ¿Por qué lo haría si estas invitada?"

"En realidad le asegure que no haría."

"¿Y entonces?

"Pues no sé. Creo que me gusta fastidiarlo y hago feliz a Steve; mato dos pájaros de un tiro y ademas obtengo bebidas gratis."

"Entonces el rojo no ¿Qué te parece el verde?"

"Prefiero el azul".

"Pero aun no has visto el gris o el verde."

"El azul está bien."

"Pero creo que te queda bien el verde."

"¡El azul Natasha!"

"¡De acuerdo! ¡No me grites!"

¡No estoy gritando!"

"… de acuerdo respiremos profundo y mídete esa porquería azul."

Natasha dejo a Maria y cerró la puerta, mientras ella iba a ponerse el suyo. Maria contemplo por unos segundos el vestido y varios pensamientos cruzaron por su mente. ¿Realmente quería hacer esto? Natasha no la dejaría darse por vencida de todos modos, así que no había otra opción.

Cuando por fin se lo puso, se observo en el espejo de cuerpo completo que tenia Natasha en su cuarto. Se veía bien.

"¿Ya te abrochaste el corsé o necesita sirvientes señorita?"

Maria abrió violentamente la puerta. Natasha estaba recargada en el marco de la puerta observándola tranquilamente.

"No soy tan tardada como OTRAS personas."

"En fin. Te quedo bien. Tengo entendido que el azul es uno de los colores favoritos de Steve."

Maria la observo fastidiada. "Si, tanto como a Clint le gusta el morado."

Natasha observo su vestido: morado. "Ya decía yo que solo tenias la cara de tonta."

Hill se puso sus tacones y comenzó a sacar su secadora.

"¿Te vas a peinar verdad?"

"Romanoff ¿en serio crees que soy tan estúpida?"

"Solo preguntaba. ¿Qué te piensas hacer?"

"Pensaba en hacerme una cebolla."

Natasha suspiro con fastidio y se retiro visiblemente enojada del cuarto.

"Espera, ¿Por qué te vas?"

"¿En serio? ¿Una maldita cebolla? En ese caso no hubieras venido a molestarme, te hubieras puesto el maldito uniforme y asistir así a la fiesta."

"De acuerdo ¿Qué propone que use, maquillista profesional?"

"Ok, este es el trato. Yo te ayudo a arreglarte, siempre y cuando tú me dejes hacerte lo que crea que sea correcto ¿hecho?"

"No me gusta cómo suena eso."

"Te guste o no, no te dejare salir; ya me hiciste perder mucho tiempo y no pienso haberlo desperdiciado sin algún motivo."

"Hecho."

Natasha la sentó en frente a un mueble con un espejo y lo volteo. Como su pelo estaba un poco húmedo, le paso la secadora. Después lo onduló un poco con su plancha, y lo sujeto en un medio chongo con un broche lleno de diamantes.

"¿De dónde sacaste eso? Se ve caro."

"Las ventajas de ser espía e infiltrarte en lugares importantes."

Después le acomodo su fleco en la frente y se retiro para ir por una caja. Cuando regreso, Maria se sorprendió de que la 'caja' fuera enorme y al abrirla se divida en varias secciones, aparte de que estaba llena de labiales, rímel y esa clase de cosas.

Después de resistirse por varios minutos, Natasha la convenció de que la dejara maquillarla. Le puso una base, polvo y después un poco de rubor en sus mejillas (aunque por la manera en que se ponía cuando se enojaba, Natasha creía que no lo necesitaba), le enchino las pestañas, ademas de pellizcarla con el enchinado varias veces. Le puso rímel y después (de nuevo contra su voluntad) le puso un labial rojo fuerte.

Cuando termino, Natasha volteo el espejo y dio unos pasos hacia atrás. Estos compañeros de trabajo podían ser muy volubles.

"¿Te gusto o puedo empezar a correr por mi vida?"

Maria se observo fijamente sin dejar de creer lo que veía, hacia mucho que no se arreglaba de esta manera, y cuando estaba en preparatoria nunca quiso asistir a los bailes que organizaban, así que no hacia esto frecuentemente.

"No creí que alguna vez diría esto a alguien como tu pero… gracias por tu apoyo."

Natasha no podía creer lo que escuchaba, sobre todo de ella. "Stark mataría por estar aquí viendo su cara de perrito regañado."

"Creo que solo puedo decir de nada. Ahora quítate de allí que yo también me tengo que arreglar."

Maria se salió del cuarto y fue a buscar su celular; no había ni una sola llamada de Steve. De pronto su cabeza comenzó a divagar, tal vez había decidido cambiarla por alguna invitada de Stark, sobre todo desde que comenzó a vivir en esa maldita torre. Tal vez había llegado Loki con una nueva tropa alienígena; tal vez un tsunami había destruido el salón de eventos, dejando caer una enorme piedra en su cabeza dejándolo muerto en el piso "podrá ser supersoldado, pero nunca se sabe que puede pasar". Tal vez había un apocalipsis zombie allá afuera, y todos se la comerían viva…

"¿Quién se murió?"

"¿Qué"

"Si, por como estas sentada en esa ventana y la cara que tienes das la impresión de que te dijeron que alguien falleció."

"No, es solo que… Steve no me ha llamado."

"¡Awww! Se me hace tierno que se hablen constantemente."

¡Tú no entiendes! ¿Qué tal si…"

"Cállate" Natasha le entrego a Maria un abrigo y una bufanda ligera, ambos de color negro.

"Toma esto; tal vez no haya visto tu nota, pero estoy segura que se enterara de alguna manera. No necesita que lo vigiles todo el tiempo."

Ambas salieron a la banqueta del edificio, y después de dar vueltas en el mismo sitio por lo que parecieron 2 horas, se sentaron en los escalones de la entrada del edificio.

"Bueno, ya me preocupe. ¿Cuánto llevamos aquí Maria?"

"Solo… 45 minutos."

"¿En serio? Creí que eran más. ¿Por qué no lo llamas?"

Maria estaba realmente enojada. NO, si alguien iba a venir por ella no iba a ser porque ella lo rogaba; ella no era el tipo de persona que rogaba por cariño. Nunca lo había recibido y logro sobrevivir ¿Por qué habría de rogarlo ahora?

"Dime Nat ¿Conoces algo llamado orgullo?"

"Si ¿por?"

"Pues te diré que tengo suficiente como para no llamarlo."

"A mí me importa un bledo tu maldito orgullo."

"¡NO!"

Antes de que pudiera reaccionar, Natasha le quito el celular y corrió hacia el otro lado de la calle. Cuando llego, comenzó a marcar un número y mientras esperaba a que contestaran con el aparato en su oído, su sonrisa burlona comenzó a desvanecerse de su cara y comenzó a formarse una siniestra cara enojada.

Cuando termino, colgó el teléfono violentamente y cruzo de regreso la calle con pasos demasiado firmes y fuertes, aun para ella.

"Felicidades, agente Hill. Tu teléfono no tiene saldo."

"Lo siento mamá, no vuelvo a gastar tu dinero."

"¿Qué hacemos? Clint no querrá regresar y por lo visto tu hombre te acaba de abandonar."

"No tienes teléfono en el departamento."

"No, como es nuevo no han puesto las líneas de comunicación, ya sabes que todo debe estar monitoreado y esas tonterías."

"¿Y tu celular?"

"Fury le pidió a Simmons que lo renovara con no se qué tantas tonterías."

"Entonces, estamos en medio de la ciudad en año nuevo, y acabo de ser abandonada por el hombre más querido de América en las escaleras del departamento de la Viuda Negra."

Natasha observo a Maria sentada en las escaleras con sus mejillas apoyadas en sus dos manos. Nunca la había visto de ese modo; realmente, aunque lo ocultara, esto le estaba afectando. Su voz sonaba como si fuera a quebrar en llanto en cualquier momento, y no podía dejar que eso ocurriera, había trabajado demasiado en su maquillaje.

"Maria, nadie te abandono."

"¿En serio? Tu lo acabas de decir."

"Esta maldita tiene tan buena memoria."

"…bueno, pero te aseguro que Steve tiene una buena razón y cuando la sepamos, nos moriremos de la risa."

Natasha comenzó a reír abiertamente pero comenzó a callarse poco a poco cuando observo que Maria no estaba riendo, ni siquiera haciendo su gesto estilo sonrisa.

"Sabía que no debía hacer esto. Desde que lo sugirió supe que sería una estúpida idea. Tal vez Tony tenía razón, tal vez yo he sido la que ha estado equivocada toda la vida. Mi papá estaba en lo correcto cuando dijo que nadie me querría…"

"Ok, ya es demasiado Hill."

Antes de que pudiera reaccionar, Natasha la levanto y le dio una cachetada.

"¡Oye! ¡¿Qué demonios te pasa?!"

"De acuerdo, entiende esto: no tienes que pensar eso de ti. Yo tuve una infancia peor que la tuya y no dejo que eso influya en el desempeño de mi vida personal y profesional. Incluso es mejor escuchar los comentarios estúpidos de alguien como Stark, que los de un borracho que nunca supo lo que tenia consigo. Tú eres muy importante y deberías saberlo. Tienes un puesto mejor que el mío, ganas más que yo, es la única capaz de poner en su lugar a Stark, claro después de Pepper, y si Shield, Coulson y e incluso Steve han confiado en ti es por una buena razón. Deja de actuar como una idiota y mantén la compostura."

Después de observarla pasmada por varios segundos, Maria suspiro y asintió levemente.

"Natasha…"

"¿Si?"

Antes de que volteara a verla, Maria le regreso la cachetada.

"¿¡Oye!? ¿Por qué fue eso?"

"Quería agradecerte por la cachetada, despejaste mi mente."

"De nada."

"Bueno creo que ahora debemos buscar cómo salir de aquí."

"¿Por qué no pedimos un taxi? Debe haber uno."

"¿Estas bromeando? Natasha, estamos en Nueva York en año nuevo. No creo que haya alguno."

"Tiene que, no eres la única amargada que no celebra fin de año."

"Mira quien lo dice."

Unas luces se comenzaron a reflejar al inicio de la calle… si tenían suerte, era lo que Natasha pensaba.

"Deja de quejarte y mira lo que viene."

Ambas hicieron la parada, se subieron y le dijeron la dirección al taxista.

Durante el resto del viaje, ninguna de las dos hablo; Maria estaba muy ocupada pensando que le diría a Steve cuando lo viera…