En horabuena! perdonen la demora, realmente no tuve tiempo! Espero sepan entender :c Aquí les dejo este hermoso capítulo(amé escribirlo) Se los quiere!


Capítulo 12

Emmett se encontraba con Zoey en su casa, armando un rompecabezas. Era el único momento libre que tenía para estar con sus hijas, y a falta de Mia, decidió hacer algo tranquilo.
La puerta de la casa se abrió, haciendo que un viento helado entrara al lugar. Zoey y Emmett levantaron la mirada.

–¡Papá!–gritó Mia, corriendo hacia él. Emmett la tomó en brazos y llenó su cara de besos.

–¿Cómo está mi princesa?

–Muy bien, papá Rose es la mejor, ¡nos preparó una merienda con chocolate y galletitas!–la niña no dejaba de gritar contándole a su padre todo lo que había hecho.

–Creo que tomó mucho chocolate–dijo Emmett dejándola en el suelo para saludar a su hermana.

–Realmente la pasó bien, cuando pasé a buscarla Rose le estaba enseñando los adjetivos–dijo Alice. Emmett la miró sorprendido.

–¿Y dejó que Rose le enseñara?

–Así es…yo creo, que cierta niñita se ha encariñado con tu novia, hermanito–dijo Alice riendo.

–¿Ahora debo compartir a mi novia?

–Debo irme, que descansen–dijo Alice yendo a saludar a Zoey y a Mia.

–Cuídate, Al–le dijo él.

–Muy bien, ¿quién quiere cenar hamburguesa?–preguntó Emmett, alzando a Zoey quien ya tenía su manita arriba.

–¿Yo puedo comer hamburguesa papá?–le preguntó Mia.

–Si, ya se terminó la dieta para ti... solo no se lo digas a Rose, se molestará–le dijo él, guiñándole un ojo.

–Entonces yo pongo la mesa–dijo ella corriendo a la cocina.

El día más esperado por la familia McCarty había llegado. Alice había decorado todo con los colores celeste y blanco de Frozen. Rose la había ayudado, mientras la señora Platt entretenía a los niños en el parque.

–¿Crees que le gustará todo esto?–preguntó Rose, quien sostenía la escalera en donde estaba Emmett colgando unos globos.

–¿Crees que prepararía todo esto sabiendo que no le gustaría? Conozco a mi sobrina, además ella es una McCarty Cullen, está acostumbrada a este tipo de celebraciones–dijo Alice sonriendo. Jasper rodó los ojos, él se encontraba acomodando las mesas para los invitados.

–No te preocupes, amor, Zoey no es de las que disfrutan las fiestas. Ella verá los globos y jugará con ellos todo el tiempo, ni siquiera prestará atención a los animadores–dijo Emmett. Rose le sonrió.

–Bueno, todo está perfecto. Llamemos a mamá para que los traiga.

Rose y Emmett siguieron a Alice hasta la recepción, al dar un par de pasos Rose sintió un mareo y casi se cae de no ser por Emmett que la sostiene a tiempo.

–¿Estás bien?–le preguntó él, preocupado.

–Si, no te preocupes… debe ser porque tengo hambre–dijo ella. Alice los observaba y una media sonrisa se asomaba en los labios.

–No te preocupes, en esta fiesta lo que menos faltará es comida–dijo Alice.

–Y diversión–dijo Jasper riendo.

Los invitados llegaron todos en horario, de vez en cuando llegaba alguien más. Había más de quince niños en la casa de Emmett. Mia no se alejaba de su lado porque estaba tímida, mucha gente la abrumaba.

–¡Pero mira quien está ahí, hola preciosidad!– una mujer rubia, de cuerpo bastante estirado se acercó a donde estaban Emmett, Mia y Rose. La niña se encontraba aferrada a las piernas de su padre, mientras el abrazaba a Rose con un brazo, si alguien los veía diría que eran una familia.

–Tanya…–dijo Emmett algo incómodo.

–¿Cómo estás, Emm? Veo que sigues haciendo ejercicio–dijo observando sus brazos. Rose levantó una ceja.

–Deja de mirar de esa forma a mi papá–dijo Mia, soltándose de las piernas de Emmett para ponerse frente a ella, justo en medio de ambos.

–¡Oh, pero mira cómo has crecido linda!–Tanya se puso a la altura de Mia y le apretó una de las mejillas, la niña quitó la mano de la mujer con su mano.

–No me toques–le dijo cruzándose de brazos.

–Mia…–empezó a decirle Emmett.

–Ven Mia, vamos a ver cómo está tu hermana–le dijo Rose ofreciéndole la mano. La niña miró a su padre y luego agarró la mano de Rose, pero no dejó que se la llevara. Miró a Tanya y atrajo a Rosalie mas cerca de ellos.

–Tanya, ella es Rose, la novia de mi papá–la presentó. Rose se ruborizó y se mordió el labio de vergüenza.

–¿Tienes novia Emmett?–le preguntó la rubia. Mia puso su mano en la cara, molesta.

–Si, y es Rose, y es muy bonita ¿no te lo dije?

–Mia, ya basta–la retó su padre.

–Pero, papi, ella…–Rose la cortó poniéndose a su altura.

–Cariño, dejemos que tu padre arregle unos asuntos con Tanya, tu y yo vamos a tener una conversación de mujeres–le dijo ella guiñándole un ojo. La niña la miró sin comprender, luego de pensarlo se dirigió a Tanya de nuevo.

–Si haces algo que ponga a Rose celosa, te las verás conmigo–dijo para luego darse la vuelta y caminar hacia la casa.
Rose entró con Mia a la casa y se la llevó a la cocina, la tomó en brazos y la sentó en uno de los taburetes.

–Vaya escena de celos la que le diste a tu padre–le dijo. Las mejillas de Mia se pusieron de un ligero tono color rosa.

–Lo siento–dijo.

–No te preocupes mi amor, las mujeres solemos comportarnos de esa forma cuando estamos celosas. Pero debes saber, que lo mejor es guardarse las palabras para después–le dijo Rose.

–¿Tu no estabas celosa?–le preguntó ella. Rose se rió.

–Un poquito, pero confío en tu padre y sé que él es bastante caballero como para hacerle entender a Tanya de buena manera que no está interesado.

–Mamá, unos niños quieren entrar en la piscina–dijo Thomas entrando corriendo a la cocina. Rose lo miró con sorpresa.

–¿Y dónde está Alice?–dijo bajando a Mia del taburete.

La fiesta transcurre bastante bien para los niños, Zoey rió todo el día, y Emmett estaba feliz por eso.

–Gracias Rose por estar aquí–le dijo Grace.

–Es un honor estar aquí, además me gusta ver que los chicos se diviertan–dijo Rose. Ella estaba bastante molesta, Emmett la había ignorado gran parte de la fiesta por Tanya.

–Sabes, Emmett siempre piensa que en esta fecha Zoey volverá a decir algo, pero ya ves que pasaron seis años y la pequeña no dice nada–dijo Grace.

–Pobrecita, no hay que presionarla–dijo ella.

–Rose, ¿ya se fue la bruja?–preguntó Mia, apareciendo con su hermana de la mano. Thomas y Noah venían detrás de ella.

–No le digas bruja, es una señorita como nosotras–Mia hizo una mueca de disgusto.

–Hermosa fiesta–dijo Emmett apareciendo en la sala. Rose lo fulminó con la mirada.

–Papá, estuviste todo el tiempo con Tanya, eso estuvo mal.

–Por cierto, Zoey, esto es para ti–dijo Rose agachándose a su altura. La niña miró sorprendida la caja envuelta en papel rosado que Rose le daba. Desenvolvió la caja y en su interior había una calesita color celeste.

–Tiene música, sólo debes darle cuerda–le dijo Rose sonriendo. Zoey le devolvió la sonrisa y le dio cuerda, un adorable sonido se reprodujo a la vez que los caballos se movían alrededor de la calesita. Zoey miró el regalo sorprendida y le dio un abrazo a Rosalie, haciendo que esta última por poco perdiera el equilibrio.
–De nada preciosa–le dijo besándole el pelo–Mia–la llamó. La niña la miró seria y se acercó a ella.

–Se que no es tu cumpleaños, pero quiero darte algo que creo te mereces–le dijo Rosalie. Mia movió su cabeza a un lado sin entender. Rosalie sacó de su bolso un sobre y se lo dio. Emmett se acercó a Rose y la abrazó cuando ésta volvió a ponerse de pie.

–¡Entradas para el concierto de One Direction! ¡Gracias!–gritó Mia, abrazando a Rosalie.

–De nada, hermosa, te lo merecías–le dijo sonriendo. Emmett la miró confundido.

–No debiste hacer eso–le dijo en el oído.

–Oh por favor, ella se ha esforzado mucho, se lo merece–dijo ella, dándole un beso a Emmett para que dejara de protestar– y tú tienes suerte de que yo siga hablándote, no sabía que Tanya era tu mejor amiga–le dijo ella.

–No es mi mejor amiga, ¿celosa?–dijo él acercándola más a su cuerpo. Alguien los interrumpió carraspeando.

–Muy–dijo ella separándose de él– Niños, ¿quieren que nos vayamos a casa?–los gemelos asintieron y fueron a buscar sus cosas.
Zoey estaba abrazada a Mia, ambas con sus regalos en las manos.

–Te veo luego–le dijo él, dándole un piquito en los labios.

–Yo los llevo–dijo Jasper, soltándose del abrazo de Alice.

–Vamos a comer más pastel…–dijo Alice tomando a las niñas de la mano.

–¿Cómo te sientes?–le preguntó Jasper a Rose, mientras él conducía y ella buscaba entre los cds uno bueno para escuchar.

–Bien, ¿porqué lo preguntas?

–Porque hoy has estado extraña… nunca te has mareado, sólo cuando los gemelos…

–Tío Jasper, ¿mamá está enferma?–le preguntó Thomas, acercándose a ellos entre medio de los asientos. Rose miró a su hermano tratando de descifrar lo que él quiso decirle segundos antes.

–¿Tu la ves enferma?–le preguntó. Noah se encontraba atrás, jugando con un nintendo.

–Mmm, nop–dijo el niño volviendo a su lugar.

–No puede ser posible–dijo Rose en susurro. Jasper la miró preocupado.

–Por primera vez en tu ida, ¿creerás que tengo algo de razón?–le preguntó el, bajando del auto. Rose bajó también, y fue a abrazarlo.

–Siempre tienes razón, aunque a veces no te escuche… en caso que sea cierto, estoy muy preocupada–dijo ella con su cabeza entre el cuello y hombro de su hermano, éste le hacía mimos en la espalda.

–Vas a estar bien–le dijo besando su pelo– debo irme, Alice quiere que vayamos a cenar–dijo él sonriendo–cuídate, y esto es en serio.

–Hasta luego, Jas, gracias por traernos–le respondió Rose.

Entró a la casa con expresión asustada, sus hijos corrían por todas partes, jugando.

–No puede ser–volvió a decir ella. Fue a la cocina a servirse un poco de agua y se quedó pensando, viendo a sus gemelos corretear de un lado a otro. Sonrió.


Reviews?
No diré nada con respecto a este capítulo, dejaré que ustedes lo comenten(?

Mia finalmente irá al concierto! No se la esperaban a que Rose le regale las entradas, o si? e.e
Nos leemos!

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