Bueno chicos: aqui esta el capitulo 15, lo publique ahora para evitar quedarme sin publicar antes de que los examenes finales me maten :( sobre todo fisica...
Vi spiderman: jamas habia llorado tanto en el cine...jamas habia llorado TANTO! fue triste pero sublime :'(
Marvel me esta matando, pero bueno...
Saben que me hace super feliz? con motivo del hombre araña, en mc donalds esta dando juguetes de la pelicula y adivinen que? estan dando juguetes para niñas decorados de spiderman y gwen stacy! es lo más hermoso que he visto. cuando estaba chiquita hubiera deseado que hicieran eso con las otras peliculas del hombre araña. esas peliculas son basicamente mi infancia :)
creo que me comprare uno.
dejenme decirles algo: no hay nada mejor que escribir un fanfic sobre avengers mientras escuchas lo soundtracks de sus peliculas SON SUBLIMES! DE LOS MEJORES SOUNDTRACKS (claro aparte de star wars y piratas del caribe) ademas es genial escuchar Let it go.
bueno ya, lean...
Capitulo 15
Antes de regresar por el elevador Steve tomó un breve respiro y selecciono el piso al que quería ir. Cuando las puertas se abrieron, Pepper y Jane lo miraban con ansias.
"¿Y?"
"¿Qué?"
"Si, ¿la invitaste o algo?"
"¿A quién?"
"A la asistente de Pepper… ¡A Maria!"
"No estoy para responder eso…" Steve se alejo tratando de ocultar su felicidad con una cara seria.
"Si la invito." Natasha, Pepper y Jane chocaron sus palmas y luego se sentaron a ver la tele.
"¿Planeas hacer algo esta semana?"
Maria observo sin cambiar su expresión a la agente de Shield sentada en frente de su escritorio.
"No lo sé… ¿Por qué la pregunta Victoria?"
"Por nada solo curiosidad…"
"Pues, la curiosidad mato al gato agente Hand." Victoria y ella no eran muy amigas, había cierto respeto. Pero no lo suficiente como para tratarse de buena manera. Ademas se corría el rumor de que ella siempre había estado celosa de Maria.
"Últimamente has estado muy alegre, hasta te das tiempo para hacer bromas como esas…hace mucho que no andabas con un humor así, desde…"
Maria la intimido con la mirada. "¿Desde cuándo?"
"Iba a decir que desde que salías con ese agente que ahora supervisa paquetes en Siberia."
"Nunca salí con él. Éramos compañeros y ya."
"Pues según escuche, lo mandaron porque te abandono."
"Si, pero no de manera sentimental. Me dejo atrás en una misión ¿Alguna vez has visto que Natasha deje a Clint o Clint a Natasha? Eso es ser un compañero, pero David no supo serlo. Fue castigado por razones profesionales y nada más."
Victoria sonrió. "Estoy segura que el capitán Rogers nunca haría algo así."
"No, es por eso que Stark y los demás confían en él."
"¿Tú confías en él?"
"Sabes que yo me alejo de ellos lo más posible." "Pero sí, confió en él más que nadie; saldré con él hoy en la noche…muérete de envidia Hand."
Maria la miro sonriente. "¿Hiciste lo que te pedí?"
"Claro. Solo te pediré que la próxima vez que quieras pedir un reporte a Romanoff o Barton, hazlo tú misma. Barton fue más difícil de convencer, aunque eso no significa que Natasha no se puso quisquillosa. 'Si Maria quiere algo, que venga a pedirlo ella misma'"
Maria sonrió al ver como imitaba a Natasha. "Bueno, al menos estas viva."
Victoria le entrego en la mano dos carpetas con las declaraciones de Barton y Natasha sobre Nueva York. "¿Qué no teníamos ya unas declaraciones? ¿Para qué necesitabas más?"
"El consejo no quiere archivos antiguos, me pidió todo con fecha de no más de 3 meses atrás."
"Di lo que piensas Maria. Ambas sabemos que lo hacen así porque no quieren que se contradigan sus declaraciones; en otras palabras no confían en nosotros. Y nunca lo harán."
Maria lo había pensado, pero nunca lo decía. De seguro querían su opinión y estos archivos para presentarlo todo en contra de Fury y usar la declaración de ella para ponerla en contra de todos… o tal vez exageraba.
"No exageres Victoria. No creo que se rebajen a tanto."
"¿Qué les vas a decir cuando te pregunten sobre los vengadores?"
"No sé… ¿Qué les dirías tú?"
"Les diría, que pueden matar a Clint; que deberían encerrar a Natasha; que no les hicieran nada al Capitán y Thor, porque eso sería una catástrofe mundial y que por mi pueden dejar en la bancarrota a Tony, que bien se lo merece."
"¿Qué hay de Hulk?"
"Consideraría mandarlo a otro planeta, ya que no puede morir… o podríamos intoxicarlo con dióxido de carbono… ¿Cuál te parece mejor?"
"Victoria, no creo que ninguna de esas sea una…" Maria no termino gracias al teléfono en su escritorio que comenzó a timbrar.
"Debo contestar."
"Si, no importa. Pero me debes una puerta."
"¿Una puerta?"
"Si. Barton. Flechas. Larga historia, te la cuento luego."
En cuanto Victoria cerró la puerta de su oficina, Maria tomo el auricular.
"¿Bueno?"
"Miren a quien tengo el gusto de escuchar. La señora Rogers se digno a contestar mi llamada."
"Barton ¿vas a decir algo importante o vas a seguir diciendo tonterías como siempre?"
"Depende… ¿Estás ocupada? Si es así, creo que diré tonterías."
"Adiós."
"¡No espera!" Maria se detuvo antes de colgar el teléfono. "¿Tienes planes esta noche?"
"Algo así… y preguntas tarde, Victoria me pregunto lo mismo y ya acepte su invitación."
"¿Dejaras plantado a Steve?" Clint se sonrió al escuchar el silencio en la otra línea.
"No… ¿A qué te refieres?"
"Dudaste…"
"Cállate, no es cierto. ¿Cómo te enteraste?"
"Descuida, Steve no dice nada… pero Natasha puede distinguir muchas cosas."
Maria se cubrió la cara con una de sus manos. "¿Quiénes más saben?"
"Pepper, Natasha, Jane y yo. Tasha logro convencer a Jane de que no le contara a Thor o Darcy… pero yo no prometí nada."
"Pues lo harás te guste o no."
"De acuerdo."
"¿Eso es todo?"
"No, la próxima vez que quieras que escriba un documento, dilo tú misma. Me debes un escritorio."
"¿Tu también? ¿Por qué un escritorio?"
"Victoria. Plumas de colores. Es una buena historia en realidad, te la cuento cuando pueda…solo hablaba para quejarme así que…"
Maria colgó antes de que terminara de hablar. Luego respiro hondo y se recargo en su silla. No había nada de malo en que alguien aparte de Steve y ella supiera ¿verdad?
"¿A dónde vas?"
"No es de tu incumbencia."
"¿Pero a dónde vas? No es una pregunta difícil."
"¡Darcy! ¡Por enésima vez no es tu problema!"
Steve estaba perdiendo la cabeza. Darcy podía ser muy persistente. "Bueno, no contestes eso… ¿con quién vas a salir?"
"¿Por qué tendría que salir con alguien?"
"Pues, porque eres guapo. Yo saldría contigo. Y porque…porque… porque hay mujeres muy desesperadas en Nueva York."
Steve sonrió al escucharla. "Me agrada saber que al menos alguien me toma en cuenta."
"No te pido que salgas conmigo…pero ¿Me harías un favor?"
"En este poco tiempo que tengo de conocerte no sé si deba, pero dime que necesitas."
"Hay unas mujeres en central park que se burlan de mi todos los días que voy ahí a caminar con Thor."
"¿Y por qué se burlan?"
"Porque creían que yo salía con él, pero para evitar malentendidos le explique mi relación con él y Jane y ahora se burlan de mi. La otra vez me preguntaron que se sentía ser rechazada para ser sustituida por mi amiga."
"Pero eso no fue lo que paso."
"Claro que no. Pero les asegure que yo tenía un novio diez veces mejor que él. Thor trato de detenerme, pero prometí llevarlo la próxima semana."
"¿Y crees que soy diez veces mejor que Thor?"
"Claro que no…pero eres el que más se le acerca."
Antes de que Steve pudiera replicar, Tony apareció en la habitación.
"¡Guau! Alguien saldrá hoy. ¿Por qué el traje de anciano?"
Steve lo miro serio. Llevaba una camisa blanca cuadricula de azul, una chaqueta de cuero color café claro, pantalón beige y unos (bien boleados) zapatos cafés.
"Yo opino que se ve bien…"
"Gracias Darcy."
"…Si vas a un asilo."
"No te conté Darcy. Lo meteremos a uno, el pobre va a llegar a los 100 años."
"Cállate Stark."
"¿A dónde vas?"
"¿Por qué todos me preguntan lo mismo? Antes de toparme con Darcy, Thor me pregunto lo mismo y también Bruce. ¿Qué uno no puede salir de su departamento arreglado sin ser criticado por sus compañeros de edificio?"
"Eso fue…profundo. Pero no lo tomes a mal. Esto es crítica constructiva."
"¿Tú que sugerirías que usara?"
"Depende…si me dijeras a dónde vas, te ayudaría."
"Yo también los ayudaría, si tan solo supiera el contexto de la situación."
"A un lugar…una…una…" Steve no sabía si decirles, Maria no menciono de nada de ocultarlo; pero si en realidad se veía tan mal necesitaba ayuda. Tal vez si lo decía sin revelar nombres, obtendría ayuda. Eran las 6, aun tenía tiempo. Una hora al menos.
"Una cena."
"¡Guau! Steve tiene vida social. ¿Y todavía tienes energía con esos años que te encargas encima?"
"Eso me pregunto yo cada vez que te veo construyendo Tony."
"¿Qué opinas Tony? Steve tiene humor."
"Si no es mucha molestia ¿me podrían aconsejar como hacer esto?"
"Tal vez aun tengas remedio."
Lo acompañaron a su piso y Darcy se adelanto para abrir su closet. Antes de que Steve pudiera evitarlo, saco su escudo.
"¡Guau! Mírenme. ¡Cuidado, comunistas! ¡Capitana América viene a salvar el mercado capitalista!" Grito mientras colocaba el escudo en su brazo.
"Hilarante, ahora dame eso." Steve se lo quito y lo coloco encima del closet.
"Darcy déjate de juegos. Veamos que tenemos aquí…"
"¿Qué tal esta?" Steve saco una camisa azul. La favorita de Maria, solo que él aun no lo sabía.
"¡Qué asco! ¿No tienes algo más interesante? Ademas de los muebles debí comprarte ropa."
"Lo siento Steve, no tienes remedio…"
"Pero…"
"Espera… ¿Tony no tienes ropa que puedas prestarle?"
"Darcy ¿ya viste al sujeto? Su forma es de un dorito, es tan triangular. No creo que quepa en mi ropa."
"¿Un dorito?" El tono en que Steve pregunto sonaba muy ofendido.
"Si. ¿No los has probado? Son deliciosos. Sobre todo cuando los desayunamos a las 8 de la mañana."
"¡Estás loco!" Darcy y Steve observaron extrañados a Tony.
"Si. ¿Quién desayuna esas cosas?"
"Eso no es lo raro Steve. ¿Quién desayuna a las 8 de la mañana? Yo no."
Tony le sonrió a Darcy, complacido de que alguien lo comprendiera. Finalmente les pidió que lo siguieran a su cuarto. Una vez ahí, le probaron como 8 playeras. Una de Black Sabbath le quedaba muy bien, pero Steve la rechazo. Le preguntaron si la cena era formal o importante. Aunque trato de ocultarlo, se sonrojo un poco. Claro que era importante, demasiado. Pero se conformo con decir que solo un poco formal.
"Entonces…escogeré alguna de las playeras que compramos entre Pepper y yo."
"¿Por qué de esas?"
"Son las que menos me gustan, me hace comprar ropa de abuelo como la de Steve."
Tony saco una playera blanca, sin ningún arreglo, marca, autógrafo (autografió unas de sus playeras según decía para practicar para cuando viera a niños pequeños) y ninguna mancha de grasa. Después saco un saco negro.
"¿Tienes un pantalón negro?"
"Si"
"Póntelo. Y ponte eso."
"¿Crees que ese saco le quede?"
"Claro. La mamá de Pepper me lo envió, era de su esposo pero me queda demasiado grande. Úsalo. Si quieres quédatelo, me da miedo usar una cosa de un occiso."
"¿Y crees que a mí no?"
Una vez que se cambio, regreso con sus 'asistentes de vestuario'.
"¿Qué tal?"
"Bien…solo una pequeña cosa…" Darcy se acerco y le revolvió un poco el cabello…pero como tenia gel lo revolvió más fuerte.
"¡Basta!"
"Ahora sí, si te vistieras así siempre cualquiera consideraría salir contigo."
"¿Debo agradecer?"
"Tal vez."
Antes de que pudieran cuestionarlo a donde iría, Steve tomo las llaves de su moto y tomo el elevador.
"¿Cuánto a que va a salir con Maria?"
"No creo Tony, Jane dijo que…"
"¿Desde cuándo le crees a Jane?"
Darcy lo miro con la boca abierta, tratando de buscar una respuesta.
"Apostemos 100 a que sale con ella."
"Ok."
"Y otros 100 a que no regresa en la noche."
"Te estás arriesgando Tony. ¿Seguro que quieres perder 200 dolares?"
"Me podre equivocar en cálculos, en cosas de arte, en escoger regalos para Pepper; pero yo NUNCA me equivoco en las apuestas."
Maria se sentó en frente de un pequeño mueble en su cuarto. Se miro al espejo, respiro profundamente y comenzó a maquillarse. Hasta que escucho un ruido en su sala y a alguien murmurar en otro idioma…ruso, según parecía.
Estuvo a punto de sacar su pistola, pero por la forma en que se oía el acento decidió no inmutarse y seguir con lo que hacía. Una sombra se recargo en el marco de su puerta.
"¿Hace cuanto entraste?"
"¿Cómo supiste que era yo?"
"Natasha, nadie maldice en ruso como tú."
"Parece que acaban de robar tu casa."
"¿Por qué lo dices?"
Natasha prendió el foco para Maria pudiera las cajas de cartón en toda la sala, el sillón lleno de papeles, la mesa con una caja de pizza, tazas de café usadas y otras cosas.
"Ah, eso. Hace mucho que no venia. Ya sabes, trabajo."
"Pues, parece haber algo más que trabajo. Te ves bien."
"Aja."
"¿No piensas preguntarme a que me refiero?"
"Ya sé que tú sabes lo que yo sé."
Natasha la miro sin moverse. "Es decir que sabes que yo sé lo que se supone que no debería saber."
"Si algo así."
"¿Quién te lo dijo?"
"Clint. Me hablo esta mañana. ¿Vienes a quejarte de Victoria Hand?"
"En realidad si." Natasha se sentó en su cama. "Me debes un florero."
"¿Florero? Ya debo una puerta, un escritorio y un florero."
"Pues a la otra haz las cosas tú misma." Después de quedarse en silencio varios minutos, Natasha se levanto y camino a su ropero. Comenzó a observar su ropa y saco un vestido negro de tirantes.
"Este está lindo."
Maria volteo a ver lo que hacía y se levanto arrebatándole el vestido de las manos. "No, la última vez que me ayudaste…"
"Termino bien ¿no? Conseguiste una cita y esta vez Stark no estará involucrado. ¿O acaso pensabas ponerte algo mejor?"
Maria saco una blusa blanca con una falda negra.
"No uses eso. Este está muy bien. Vas a salir con Steve no con el presidente."
"De acuerdo. Sal de aquí."
Natasha se sentó cómodamente en el sillón de la sala. Cuando Maria comenzó a tardarse de más, se levanto y comenzó a limpiar y tirar cosas de la mesa.
"Si claro Coulson, una mujer ordenada. Quisiera que vieras esto. Si Shield supiera el estado en que tiene este departamento nunca más le conseguirían uno."
"¿Qué tal?"
Natasha volteo a verla. Tenía puesto el vestido, y tenía maquillaje. Se había puesto labial rojo y se dejo el pelo suelto. Luego se fijo en sus zapatos…
"¿No son míos?"
Maria volteo hacia el piso y dejo de sonreír. "Ah…si. Olvide preguntar: ¿me los prestas?" le pregunto con una sonrisa no muy típica en Maria Hill.
"Ya los tienes puestos. Por cierto no solo venia a reclamar. ¿Dónde está mi vestido azul?"
"Ah, eso. Tómalo, debe estar en una parte del armario."
"¿Dentro de ese enorme armario? María esta tan revuelto y lleno de porquerías que te podrías perder en él y terminar en Narnia."
"¿Narnia? ¿Qué sabes tú de Narnia?"
"Tal vez más que tú, Tony nos obligó a verla la otra noche."
"Pobres de ustedes. Ya que estas aquí hazme un favor."
"¿Y porque haría eso?"
"Natasha…"
"De acuerdo ¿Qué quieres?"
"Necesito que me ayudes a limpiar este lugar un poco antes de irme."
"¿Por? ¿Invitaras a alguien a quedarse hoy?"
"No….nunca, ni lo pienses. Es solo que me siento sucia con todo esto aquí. Además mañana tengo que regresar todas estas cajas. Quiero dejarlas listas."
"Si claro." Mientras comenzaban a mover cosas, el teléfono de Maria comenzó a sonar. Natasha lo tomo antes de que Maria pudiera reaccionar y observo el celular en su mano. Era Fury.
"Déjame contestar."
"No ¿ya viste quién es?"
"Si, por eso debes dejarme contestar."
"¡No! Tienes un compromiso, conociéndolo te encargara que hagas algo ahora, y no puedes dejar a Steve."
El teléfono dejo de sonar y Maria observo indecisa a Natasha. No contesto el celular así que dedujo que en unos minutos, Fury llamaría al departamento.
"No puedo decir que no…"
"Haz dicho sí mucho tiempo, es hora de que digas no. Tú sabes que eres necesaria en esa organización. Haz que sienta que es hacer tu trabajo por primera vez en su vida. Haz que Fury valore la importancia que tienes en Shield."
"Ya la valora, por eso soy la segunda al mando."
"Bueno…podría valorarla más."
"Natasha…"
"Cuando hable contéstale, dile que no puedes hacerte cargo de nada ahora, dile que tienes una vida."
Maria asintió levemente. "Dile que no puedes desperdiciar una oportunidad que podría cambiar tu vida."
"Va a pensar que estoy buscando trabajo."
"Es en serio. Dile no. ¿Me escuchaste?"
Maria asintió más convencida esta vez. "Sí." El teléfono del departamento comenzó a sonar. "De acuerdo, contestare, le diré que quiero un aumento de sueldo, que no puedo cumplir sus caprichos hoy, que tengo cosas más importantes que hacer y que…"
Cuando tomo el teléfono, toda esa iniciativa se disolvió en segundos. "Agente Hill."
"Hill. ¿Está ocupada?"
"Ahh…"
"Que gusto. ¿Recuerda las cajas con papelería que se llevó hace un mes?"
"Sí señor." A este punto Natasha se dio cuenta de que ya le estaba dando órdenes.
"Necesito que las traiga de regreso a la base."
"Amm…No puedo señor."
"¿Perdón?"
"No puedo."
"¿Por qué no?"
"Porque a diferencia de todos sus malditos agentes, yo SI TENGO VIDA SOCIAL.- Porque…estoy…terminando un trabajo."
"No mientas Maria."
"No lo hago."
"Necesito que hagas lo que pido. Es urgente."
Maria quería preguntar qué tan importante era. Claro que para Fury, era más importante que una cita con Steve.
"Lo hare señor." Maria volteo con Natasha que ya le estaba haciendo muecas de fastidio y disgusto. "Y llevare a Romanoff conmigo."
"Si, hágalo. Necesito hablar seriamente con ella. Victoria se vino a quejar hoy de algo… ¿No estas involucrada o si Maria?"
Maria se sintió un poco nerviosa. "Claro que no señor."
"De acuerdo. Las veo en una hora."
"Bien hecho Hill."
"Cállate. Llamare a Steve, le diré que llegare tarde."
"¿Por qué me involucraste?"
"Me estabas molestando. De todos modos, quiere hablar contigo."
Después de guardar todas las cajas, comenzaron a subirlas a la camioneta de Natasha, bajo la mirada de todas las vecinas del edificio. Mientras subían la última, Natasha las vio esconderse en la ventana. "Que lindas vecinas tienes."
"Ellas son las responsables de que nos quedáramos en la calle en año nuevo."
"¿Puedo matarlas?"
"No, déjalo así. No quiero ensuciarme con sangre ahora."
Natasha sonrió y ambas subieron a la camioneta. Después de unos cuantos minutos en las calles Maria se decidió a marcar a Steve.
"Hola."
"Hola, apenas voy por la moto y luego paso por ti."
"Bueno es que…"
"¿Pasa algo?"
"Fury me pidió que llevara unas cosas a la base." Maria le dio un codazo a Natasha cuando ésta le hizo una mueca.
"Ahh."
"Si, lo sé."
"¿lo quieres posponer?"
"¡NO!..." Steve, Natasha e incluso Maria se asustaron de su reacción.
"Es decir…No veo razón para alargarlo, solo hablaba para avisarte que tal vez yo llegue un poco más tarde."
"De acuerdo…Entonces te veo en el restaurante."
Maria colgó y suspiro profundamente. "Y ¿A dónde te llevara?"
"Es un restaurante italiano. Tienen pizza." Maria le guiño el ojo y se mantuvo callada el resto del camino.
Después de dejar todo, Natasha se fue a la oficina de Fury y le advirtió que no se fuera a quedar a trabajar.
Justo cuando iba a bajar al estacionamiento, un agente más joven le pidió ayuda. Al parecer se iban a entregar unas cosas sobre unos experimentos a otras organizaciones secretas. Se requería la firma de algún superior, y ella la única más disponible en ese momento.
Más y más cosas salían, hasta que llego un punto en que decidió salir del lugar antes de que otro incidente ocurriera.
Cuando se subió a la camioneta de Natasha ("No creo que le moleste que la haya tomado") checo la hora. Ya se había retrasado 3 horas.
Finalmente después de lidiar un poco con el tráfico, logro divisar a Steve sentado en la entrada del lugar.
"Lo siento, en serio." Antes de que la pudiera saludar, Maria se comenzó a disculpar atropelladamente.
"Hey, tranquila. Primero salúdame ¿No?"
Maria suspiro un poco más aliviada. "Hola."
"Ahora sí; dame una buena razón para aceptar tus disculpas."
"Tú fuiste el que sugirió que saliéramos." Maria observo las puertas.
"Supongo que ya no podemos entrar."
"Supones bien."
"Steve…"
"Descuida, no importa lo que hagas. No te salvaras de esta."
Maria comenzó a reír. "No iba a intentarlo de todos modos."
Comenzaron a caminar hasta la moto. "Amm… ¿en qué llegaste?"
"En la camioneta de Natasha. Pero no importa si la dejo aquí, no te preocupes."
"¿Segura?"
"Claro." Maria le quito el caso de la mano y se subió a la moto. "¿Qué está esperando Capitán Rogers? Esta cosa no se manejara sola."
Steve sonrió y se subió.
Después llegaron a u restaurante de pizzas, abierto 24 horas.
"¿Qué hacemos aquí?"
"¿No querías pizza?"
"Claro. ¿Dónde comeremos?"
"Ya verás."
Maria sonrió cuando después de comprar la pizza, la llevo al edificio abandonado donde pasaron año nuevo.
"¿Qué hacemos de nuevo aquí? Pregunto mientras pasaban entre los pedazos de madera.
"Hoy quería romper las leyes. Y me gusta este lugar para hacerlo."
Subieron la azotea y se sentaron en la banca. "¿Me harás llorar otra vez?"
"Sabes que sería incapaz. Ademas tienes suerte de que no quiera hacerlo. Se supone que debería estar enojado."
"Creí que habías aceptado mi disculpa." Contesto Maria con la boca llena.
Steve sonrió y le dio una servilleta. "Es de mala educación hablar con la boca llena señorita Hill."
"Perdón abuelo, no lo vuelvo a hacer."
"Lo único que me hizo aceptar tu disculpa es que hoy te ves muy hermosa."
Maria volteo a verlo con una sonrisa nerviosa. "Gracias." No podía evitarlo, pero Steve lograba sacarla de equilibrio.
"Tú no estás mal. A como vienes apuesto a que Tony te dijo que ponerte."
"¿Tan obvio soy?"
"Solo algo."
Mientras estuvieron ahí platicaron, rieron, bromearon y acabaron con la pizza.
Cuando salieron del lugar, Steve la llevo a su departamento en la moto.
Antes de entrar, Maria se dirigió sospechosamente a la ventana del edificio y se asomo.
"¿Qué haces?"
"Shh Quédate ahí."
Se aseguro de que sus vecinas estuvieran despiertas y después se acerco a Steve.
"¿Me harías un enorme favor?"
Steve la miro algo confundido. "mm… ¿claro?"
"Bien, entra conmigo al departamento."
"¿Por?"
"Solo hazlo."
Maria abrió la puerta y lo jalo de la mano. "Buenas noches señoras." Todas las mujeres se asomaron desde la sala y comenzaron a observar de arriba a abajo a Steve, quien no pudo evitar sonrojarse levemente.
"¿Qué?...Ahh él, es mi novio. Bueno solo quería saber que tal estaban. Si alguien me necesita no me busquen por favor."
Maria se dio vuelta despectivamente y se llevo a Steve del brazo.
Una vez que estuvo enfrente de su puerta, le hizo señas para que pasara. Ya adentro, se recargo en la puerta y comenzó a reír con muchas ganas.
"¿Qué rayos fue eso Maria?"
En cuanto pudo respirar, Maria se detuvo y lo observo con una sonrisa en su rostro. "Ellas son la razón de que no fueras por mí en año nuevo, ellas son la razón de que yo regresara a buscarte esa noche y ellas son la razón por la que odio este lugar."
"De acuerdo…entonces ¿Novio ah?"
Maria dejo de sonreír. Cierto, ya había olvidado esa parte.
"Algo así…claro si no te molesta." Conforme hablaba y conforme Steve se acercaba a ella, sintió que se sonrojaba y que la pizza en su estomago comenzaba a moverse violentamente
Ya solo estaba a menos de dos pasos de ella. "Por mí no hay ningún problema."
"Entonces ¿Sí?"
"Si. ¿Qué condiciones pones?" Maria estaba segura de que él tenía la sonrisa más hermosa del mundo.
"¿Condiciones?"
"Si; yo tengo la primera: me tendrás confianza para contarme cualquier cosa sea lo que sea."
"Bueno…no diremos nada hasta que sea el tiempo correcto."
"¿Cuándo será eso?"
"Ya lo sabré, mientras tanto no quiero problemas con Fury o el consejo."
"Tengo otra: sonríe más a menudo. Te ves aun más hermosa cuando lo haces."
"Una nueva: no hablaras de Stark sobre nada que tenga que ver conmigo…"
"Ni tú hablaras nada con Pepper o las demás que tenga que ver conmigo."
"Me agrada la idea…pero entonces cada vez que alguna agente trate de coquetear contigo, tú te alejaras inmediatamente."
"Totalmente de acuerdo. Me dejaras sacarte de tu oficina al menos un día a la semana, y los fines de semana."
"Supongo que no puedo objetar respecto a eso. Si estamos platicando o haciendo cualquier otra cosa, ni tú ni yo meteremos temas del trabajo. ¿Creo que eso sería todo no?"
"No…" Steve cerró el espacio entre ambos. "¿Me dejarías besarte?" Maria asintió totalmente roja de la cara y cuando la tomo de la cintura, ella coloco sus brazos en su cuello. Sus labios sabían a fresa…debía ser el labial…
Maria fue la primera en romper el beso y lo miro a los ojos. "Te dejare…siempre y cuando tú me dejes hacerlo." Maria lo volvió a besar mientras pensaba que durante toda su miserable vida, este era uno de los momentos más felices que había tenido hasta ahora. Nunca hubiera imaginado lo segura que se sentiría solo estando entre sus brazos.
Mientras lo besaba, logro tomarlo del cuello y guiarlo entre todas las cajas desordenadas hasta su cuarto…
"Darcy…" Tony murmuro mientras se acomodaba en el sillón.
"¿Qué?"
Ambos estaban cansados. Natasha pasó a verlo antes de regresar con Clint y mientras estuvo ahí, comento lo de Steve y Maria. Darcy no estaba dispuesta a perder otros 100 dolares, así que decidió quedarse despierta hasta que Steve regresara. Como Tony no consideraba eso justo, lo obligo a hacerle compañía.
"No va a regresar..."
"Claro que si."
"Son las 3 de la mañana, no va a regresar."
"Pero…mi dinero…"
"Acéptalo…vámonos, tengo sueño."
"No. Nunca duermes ¿Por qué ahora es diferente?"
"En el laboratorio no me puedo aburrir. Pero tú me aburres así que ahora tengo tiempo para dormir."
"No te atrevas a irte…No te… ¡Stark!"
No se cuando pueda publicar de nuevo porque todavia me faltan examenes en la prepa y enla escuela de musica (TENGO PIANO NUEVO!) pero diganme que les parecio y nos vemos el proximo capitulo :)
