Capítulo 2:

En casa de la familia Yuzuriha… la única hija de la familia estaba en su habitación escuchando varias canciones mientras trataba de crear una nueva canción para su colección, tan concentrada estaba con sus audífonos que no se dio cuenta que su madre había llegado de trabajar.

Su madre al ver que no estaba su hija haciendo sus tareas algo molesta se acercó quitándole los audífonos.

-Chiemi que haces perdiendo el tiempo cuando deberías estar estudiando – dijo su madre con tono severo

-Llegaste temprano – dijo Chie mirando su celular la hora sin darle importancia a lo que había dicho su madre – que raro, acaso te plantaron? –

-Niña insolente! – la abofeteo – deja de perder el tiempo – volvió a repetir – si no estudias no podrás entrar a la una buena preparatorio ni a la universidad! Ponte a estudiar o me llevara esos aparatos! – dijo esto último para irse tirando los audífonos al suelo

Esto era común para Chie, ya ni le afectaba en lo más mínimo los golpes de su madre ni sus palabras, al contrario todo ello le daba más ánimos para cumplir sus sueños.

Recogiendo sus audífonos a su mente vino la imagen de aquel chico de ojos miel, su sonrisa se había quedado grabado en su mente, aun no entendía aquellos latidos en su pecho pero… deseaba verlo sonreír otra vez.

-Mierda los audífonos se estropearon – esto la molesto, dándole deseos de ir a matar a su madre, soltando un suspiro se relajó – tendré que ir a comprar otro… -

Al día siguiente como siempre Chie se despertó temprano con mala gana, siempre se levantaba de mala gana y no se recuperaba hasta que veía a Mego.

Ahora que recordaba, ayer no pudo venirse a casa con Mego porque esta tuvo que quedarse en una reunión del comité estudiantil.

-Bueno no creo que haya muerto – estiro las manos

Como todos los días encontró el desayuno listo con una nota de su madre diciéndole que vendría tarde porque tendría que reunirse con unos socios del trabajo.

Su madre era una abogada de mucha reputación, estricta y severa… no odiaba a su madre pero últimamente las únicas veces que la veía era cuando llegaba temprano que era rara vez. Y su padre siempre estaba ocupado también con el trabajo del hospital. De las muchas veces que intento encontrarle una razón de la porque ellos dos se juntaron, no pudo encontrar la respuesta. Prácticamente vivía sola porque ambos padres no paraban en casa.

-Por lo menos me hace el desayuno – dijo comiéndose el pan

Tras terminar su desayuno salió de casa con dirección a la casa de Mego.

Ella también estaba en las mismas, era hija única y aunque sus padres si se preocupaban por ella su trabajo como investigadores de la NASA los obligaba a estar en EEUU lejos de su querida hija. Por lo menos Mego estaba al cuidado de su nana Sharis, una señora de 40 años que cuidaba a Mego desde que era una bebe, una buena persona. Fue por esa señora que ambas eran amigas desde hace años.

Toco el timbre de la casa de Mego para ser recibida por esta misma Sharis.

-Chiemi buenos días ya desayunaste? – siempre era la misma pregunta

-Si mama dejo preparado, por cierto Mego ya está lista? –

-Mego ya se fue al colegio no te aviso? –

-Ya se fue? – eso era raro

-Si… dijo que tenía que irse temprano o seria… como dijo… hmm… "mordida"? realmente no le entendí – sonrió

"Mordida" donde había escuchado algo como eso…

-Ayer pasaron muchas cosas seguro se le olvido –

-Ya veo… entonces ve a clases ya o llegaras tarde –

-Claro, nos vemos – se despidió

Se puso sus audífonos de celular y empezó a escuchar su música mientras caminaba a su colegio tratando de recordar donde había escuchado aquella palabra.

Ta metida estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que choco con una persona cayendo al suelo.

-Eso duele… - se quejó Chie

-Estas bien Chie-chan? –

Esa voz… esa voz le pertenecía a… al levantar la cabeza lo encontró, ahí con aquellos ojos miel que demostraban preocupación.

-Decimo se encuentra bien? – otro persona que no conocía estaba con el – oye tu mujer estúpida deberías prestar más atención! – su mirada esmeralda demostraba enojo

-A quien dices mujer estúpida?! – se levantó dándole frente también con una mirada enojada

-Mujer estúpida al andar en las nubes! –

-No me insultes! Cabeza de pulpo! –

-Que me dijiste?! –

-Cabeza de pulpo! – repitió sin miedo

Ambos estaban frente a frente dándose choques de miradas que parecían estallar.

-Gokudera-kun, Chie-chan – Tsuna intervino defendiéndolos

-Dígame decimo – la actitud del oji esmeralda cambio por completo para ver al castaño

Tsuna empezó a regañarlo mientras Chie los observaba, por lo visto otro amigo del castaño.

-Lo siento Chie-chan, pero Gokudera-kun no es mala persona –

-Ya… - debió la mirada

-Estas sangrando –

-Eh? –

Sangrando? Vio su rodilla, era cierto estaba sangrando pero no sentía dolor alguno.

-No pasa nada, no duele –

-No digas eso eres una chica – Tsuna saco un pañuelo para agacharse y limpiarle la sangre

-Decimo no haga eso yo lo hare si quiere – dijo el oji esmeralda

-Ya termino, Gokudera-kun préstame tu pañuelo –

-Si! – este saco su pañuelo como ordeno el castaño entregándoselo

Chie no dijo nada ni se movió.

-Listo – dijo Tsuna levanto el rostro para verla con una sonrisa

Aquella misma sonrisa que hacia latir el corazón de Chie, era… era tan lindo… la palabra que utilizo la avergonzó así que negó con la cabeza.

-De todos modos deberías ir a la enfermería –

-Eh? –

-Para que te desinfecten la herida y no te quede cicatriz –

-Ha… okey… - desvió la mirada

-Por cierto, este es Gokudera Hayato – presento a su amigo – ayer no pudo asistir a clases porque estaba en Italia –

-Ya… - miro al nombrado – seré sincera me caes chinche –

Esto molesto a Hayato y el también fue sincero.

-Coincidimos en algo! Solo te advierto que si te acercas al décimo te hare volar! –

-Tus amenazas no me dan miedo! –

Para demostrárselo se acercó al castaño y lo tomo del brazo.

-Tsuna-chi y yo somos amigos! –

-Aléjate del décimo! –

-No quiero! Vámonos Tsuna-chi o llegaremos tarde! – se lo jalo

-Vuelve aquí y deja al décimo! – Hayato fue gritando tras ellos

Mientras Tsuna estaba con sus mejillas ruborizadas porque estaba muy cerca de Chie, su corazón empezó a latir como la vez pasada. Aunque ella y Hayato estaban gritando algo le decía que ambos serian grandes amigos pero él deseaba ser más amigo de Chie que cualquier persona.

Entre gritos llegaron al colegio bajo la mirada de todos los estudiantes justo en la entrada Chie pudo ver a Mego quien estaba siendo acompañada del chico de peinado raro.

-Mego-chi! –

-Chie-san… -

Chie soltó a Tsuna y se acercó a su amiga.

-Ahora entiendo porque se me hacía conocida la palabra "mordida" –

-Mordida? –

-Cosas mías, por cierto porque te viniste sin mí? –

-Pues… - agacho a cabeza – lo siento… -

-No pasa nada – acaricio su cabeza

-Es que ayer… -

-Ayer Kyo-san nos ordenó a Ouma y a mí vigilar a los estudiantes – intervino el chico de cabello raro

-Kyo-san? –

-Se refiere a Hibari-san – dijo Tsuna

-"Kyo-san" así se llama? –

-Hibari Kyoya, presidente del comité estudiantil – corrigió

-Ya… pero no que ibas a ser la secretaria? – vio a su amiga

-Todos tienen su cargo pero también deben vigilar que los alumnos cumplas las normas del Nani-chu – dijo el peli raro

-Qué raro es esto… por cierto cómo te llamas? –

-Lo siento no me presente soy Kusanabe Tetsuya, vicepresidente –

-Así que vicepresidente – lo observo de pies de cabeza, lo único con que podría recordarlo era su cabello raro – bueno cada quien tiene sus normas pero no hagan trabajar mucho a Mego y si la hacen llorar les partiré la cara –

-Tú y cuantos más? – dijo con sarcasmo Hayato provocándola con su sonrisa burlona

-Aunque no lo creas soy cinta negra – sonrió causando escalofríos a los que la vieron – no me provoques –

Hayato solo casqueo los dientes enojado, nunca admitiría que tuvo miedo al verla sonreír.

Fue cuando el timbre sonó.

-Mejor vayan a sus salones antes que venga Kyo-san – dijo Kusanabe

-Si mejor vamos – Tsuna no quería más problemas conocía a Hayato y sabía que si se encontraban no perderían el tiempo y comenzarían una guerra

-Ouma puedes ir con ellos –

-Gra-gracias Kusa-Kusanabe-san… - Mego se pegó a Chie

Los cuatro estudiantes se fueron a sus clases. Por los pasillos se encontraron con Takeshi quien conversaba con una chica que se despidió y así los cinco llegaron a su salón.

En el receso Mego tuvo que ir al sala del comité estudiantil aun con miedo mientras que Chie fue a buscar un club en específico que ayer no pudo encontrar porque las actividades de los clubes apenas comenzaban hoy.

Para su mala suerte el club que encontró era de instrumentos musicales, ella quería algún coro donde pueda practicar su voz pero por lo menos era de música así que se inscribió en ese club. Su suerte no estuvo mucho a su favor porque apenas había dos estudiantes en aquel club y si no encontraban otras dos estudiantes seria cerrado el club por falta de integrantes.

-Mierda! – grito chocando su cabeza con la puerta

-Esto… -

-Eh? – volteo a ver quién había hablado

Encontrando a una pequeña chica de largos cabellos castaños oscuros casi chocolates y unos grandes ojos celestes de figura delgada, era como ver otra Mego porque la mirada tímida que tenía la hacía ver muy linda.

-Esto… me dejas pasar? –

-Pasar? – apenas se daba cuenta que estaba frente a la puerta del club de música – tu eres parte del club? – pregunto

-Si… y tú eres…? –

-Yuzuriha Chiemi soy de primero me inscribí en este club –

-Una nueva… - sus ojos e iluminaron – Iku-chan estará feliz –

-Iku-chan? – ladeo la cabeza

-Si pasa –

Ambas entraron al salón para encontrarse con otra chica de cabellos cortos con una coleta a un lado que era sujetado por un listón blanco, lo que resaltaba en ella era aquellos ojos dorados. Esta era más pequeña que Mego.

-Sumino-chan trajiste una amiga? –

-Dice que quiere unirse al club –

Al instante de escuchar ello en los labios de aquella pequeña chica se formó una gran sonrisa para que sin darse cuenta Chie estaba siendo abrazada por esta.

-Bienvenida! –

Chie seguía sin entender muy bien.

-Yo soy la presidenta del club de instrumento musical, Rose Iku gusto en conocerte –

-Presidenta? – la miro

-Si! Y ella es… - jalo a la otra chica – Hikage Sumino –

-Hola… - dijo tímidamente

Esto apenas comenzaba otra puerta estaba siendo abierta escribiendo nuevas líneas para su historia…

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Que aventuras les esperara? Quien será realmente la presidenta del club se música?!

Las cosas se ponen emocionantes y esto apenas comienza n.n

Nos leemos en la próxima

Bye bye