Capítulo 5:
Había pasado ya varios días, un mes, desde el inicio de las clases y el acontecimiento del enfrentamiento del club de música contra el presidente del comité estudiantil.
Las cosas iban muy bien y la tranquilidad en la secundaria Nani-chu se veía en todo su ambiente pero no duraría mucho porque un evento se acercaba.
Por los pasillos Tsuna acompañado de Takeshi iban a su salón.
-Esto es divertido todos los días – sonreía Takeshi con las manos tras su cabeza
-Tienes razón todos los días son fantásticos – Tsuna también sonreía
-Como van las cosas con el club creo que me daré una vuelta hoy que no tengo actividades del club –
-Van bien, Iku-sempai me está enseñando a tocar la guitarra eléctrica – le mostro sus dedos cortados por las cuerdas de la guitarra con mucho orgullo
-Veo que te esfuerzas, sigue así – le dio una palmadita en la espalda dándole ánimos – pero me sorprendió que te les unieras, con lo ocupado que estas –
-Eso es secundario, además… - sus mejillas se ruborizaron
Takeshi no pasó desapercibido ello.
-Es por Yuzuriha? –
El rostro se Tsuna se convirtió en un tomate viviente, Takeshi solo rio al descubrir ello.
-Tienes mi apoyo Tsuna –
-No pienses cosas Yamamoto – trato de calmar su rostro – es cierto que me llevo bien con ella y siento que quiero animarla… Chie-chan es… es… - de nuevo su rostro se puso rojo botando humo
-Jajaja no seas tímido, estoy de tu lado –
-Eh?! No te burles! –
-Hablando de ella, mira quien está delante –
Subiendo las escaleras estaba Chie junto con Mego y Asuna.
-Buenos días chicas – Takeshi saludo primero con la mano en alto
-Yamamoto – dijeran las tres viéndolo
Entre ellas Chie noto la presencia del castaño que iba detrás, sus mejillas tomaron un leve color rosado sin darse cuenta había apartado la mirada.
-Buenos días – escucho su voz
Las dos chicas saludaron menos Chie que empezó a caminar acompañada de Mego que noto su incomodidad.
Los sentimientos y pensamientos de Chie estaban hechos un huracán que no cesaba en ningún momento y se incrementaba cada vez que lo veía o escuchaba su voz. Era la primera vez que me pasaba esto, tener aquel sentimiento dentro de ella haciendo palpitar su corazón…no era tan ilusa sabía lo que significaba… ella estaba enamorada de Tsuna. Esa vez al encontrarse sus ojos tan de cerca pudo darse cuenta al fin de sus sentimientos pero que debía hacer? Podía asegurar lo que había leído en su ojos miel? Tsuna podría ser que se sintiera de la misma manera? O solo era imaginaciones suyas…
-Mierda – murmuro
-Chie-san… -
-Eh? –
-Quieres que comamos juntas hoy? –
-No tienes que ir con el presidente animal? –
-Hoy le pedí que me dejara comer contigo –
Había pasado ya tiempo desde que no comían juntas, prácticamente todo su tiempo a solas como amigas fue arrebatada por ese presidente animal como Chie apodo a Hibari.
-Claro vamos –
-Si – Mego sonrió
Para que nadie las molestara Chie se llevó a Mego hasta la azotea donde estaba prohibido entrar pero ella se las ideo para conseguir entrar.
-Chie-san si el presidente se entera se enojara… -
-No pasa nada –
El lugar estaba muy limpio, había algunas plantas y las rejas estaban en perfecto estado.
-Aun no entiendo como este lugar siempre está limpio, corre viento y eso trae tierra pero este lugar está completamente limpio – dijo Chie sentándose en el suelo bajo la sombra
-Es porque… el presidente viene mucho aquí y manda a limpiar cada mañana y tarde, a que son muy bonitas las flores –
-Ya viniste antes? – empezó a comer su obento
-Eh? – las mejillas de Mego se pusieron rojas
Aquella reacción fue algo nuevo de ver en Mego, ella siempre fue tímida e ilusa pero cada vez que se ruborizaba era diferente a como estaba demostrándose ahora, su reacción era completamente diferente.
-Paso algo con el presidente animal? –
-Eh?! – ahora botaba humo – yo… esto… -
-No me dirás que te gusta – dijo Chie solo en broma pero el rostro de Mego cambio de rubor a ponerse pálida – Mego-chi… tu… en verdad… -
-Chi-e-san… pue-puedes escu-cu-charme… - estaba tartamudeando más de lo común
-Claro –
Mego estaba realmente nerviosa de contarle o no lo que había pasado el día anterior, hasta ella misma no estaba segura si lo que paso ayer era un sueño o alguna clase de broma.
Como todos los días, despertó temprano para tener en orden los documentos en el comité estudiantil, aunque estaba con personas desconocidas y seguía sintiéndose incomoda el ambiente en el que estaba acostumbrándose empezaba a cambiar y sobre todo a cambiarla a ella misma, era extraño hablar con chicos porque todos en el comité estudiantil eran hombres, era la única chica, a pesar de todo ello todos eran muy amables y aunque todos conocían al presidente Hibari como el terror de Nani-chu ella pudo darse cuenta que no era lo que aparentaba, si nadie lo molestaban el no mostraba esa aura asesina ni sus miradas afiladas.
Estar junto al presidente la llenaba de una paz que solo sentía cuando estaba con Chie.
Fue todo normal… ella ordenaba los documentos y limpiaba un poco el comité hasta que tenía que irse a clases, sin darse cuenta se había llevado con ella unos documentos, así que volvió a la hora del receso encontrando a un durmiente presidente. Con sumo cuidado camino hasta la repisa, no quería despertarlo, apreciaba su vida. Cogió uno de los fólderes para guardar los documentos… lástima que su torpeza apareció justo cuando iba a poner de vuelta el folder, fue tan rápido lo que paso que solo pudo cerrar los ojos para esperar los golpes que los demás fólderes que caerían sobre ella.
Ningún golpe pudo sentir, debía ya sentirlos pero no había dolor. Al abrir los ojos lo que encontró fue aquella mirada azulina metálica muy cerca de ella.
-Herbívora estas bien? – pregunto
Estaba realmente sorprendida, el presidente, Hibari Kyoya la había protegido poniendo su cuerpo como escudo.
-Pre-presidente esta… san-sangrando! – de su frente caía un fina línea de sangre
Este se tocó la frente, como dijo su secretaria estaba sangrando pero esas cosas eran sin importancias, solía sangrar más cuando peleaba con su hermano mayor.
-No es nada – solo se lo sobo
-No-no… q-u-que… ha-go… - el rostro de Mego estaba azul, todo su cuerpo temblaba
Para los ojos de Hibari, Mego era como un pequeño animalito herbívoro que temblaba de miedo cada vez que estaba frente a algún carnívoro o cualquier especie, ella estaba al final de la cadena alimenticia, dejarla sola era como darle en bandeja de oro a cualquier persona o animal. Durante todo este último mes sus ojos siempre la seguían… viendo sus lados torpes, temblores, miedos, sonrisas… todo en ella siempre capturaba su mirada.
-Presidente… - Mego estaba muy cerca de el con su pañuelo en la frente
Antes que pudiera darse cuenta la cogió de las manos y junto sus labios.
Mego se convirtió en una piedra, muchas cosas pasaron por su mente para que salieran volando como una bala de su cabeza. Ni siquiera había cerrado los ojos.
Sus labios se separaron a los segundos, ella seguía como una piedra pero al ver aquellos ojos azules metálicos la hicieron reaccionar y escapo lo más rápido que pudo.
-Por eso no apareciste después del receso – dijo Chie mirando al cielo
-Me puse a llorar… y… no quería que me vieras así… - Mego empezó a llorar cubriéndose los ojos con sus manos
-Tranquila Mego-chi… - paso su brazo por su espalda abrazando a su pequeña y querida amiga
-Fue… mi primer… be-so… -
-Lo se… -
Chie realmente quería matar a ese idiota del presidente animal pero conocía a Mego, si ella hacia algo contra Hibari, ella… saldría perdiendo.
-Mego-chi te preguntare algo y quiero que me respondas con la verdad, entendido –
Mego afirmo con la cabeza.
-Mírame a la cara – levanto el rostro de Mego con sus manos – no llores tontita – le regalo una sonrisa – solo quiero que me respondas… estas empezando a sentir sentimientos por Hibari Kyoya? –
Sentimientos? A que se refería con sentimientos? Mego no comprendía, su cabeza de nuevo estaba hecha un caos, un rotundo caos… pero en medio de todo ese caos a su mente vino la imagen del presidente con aquella mirada que nunca antes vio en algún chico.
-Yo… -
-Lo conoces un mes, es poco pero el amor puede surgir sin darte cuenta – aparto sus manos – hasta yo estoy confundida… es cierto que ya tengo claro lo que siento pero no sé cómo actuar – soltó un suspiro –
-Te gusta alguien? – pregunto Mego limpiándose las lágrimas con su pañuelo
-Pues… yo… - era la primera vez que Mego veía aquel rubor en su querida amiga – yo… me di cuenta que… me di cuenta que estoy enamorada de Tsuna-chi! – lo dijo de un tirón
-De… Sawada-kun? –
-S-si… - agacho la cabeza ocultando su rostro entre sus rodillas que abrazaba
Mego se quedó analizando las cosas que acababa de escuchar… tras unos segundos…
-Que?! – exclamo con sorpresa
-No grites! Alguien puede venir – le tapó la boca
Es que saber que su querida amiga le confesara que estaba enamorada del Tsuna, admitía que era una buena persona y muy amable, que Chie se sintiera atraída por el realmente la sorprendió.
-Rayos… -
-Eh? –
-Mira que estemos hablando de esto… - al fin la miro a los ojos aun con un pequeño sonrojo en sus mejillas – creo que empezamos a crecer… ya no somos unas niñas… -
-Chie-san… -
-Aunque tú la tienes más difícil –
-Que? –
-El presidente animal se lanza muy rápido y si está interesado en ti no esperara tu santa paciencia… ten la guardia alta antes que te ataque –
Eso era cierto, ella la tenía más difícil, era mentira que tenía permiso para comer con Chie en el receso, segura que cuando se encontrara con Hibari, no saldría bien librada, solo imaginarlo todo su cuerpo temblaba.
-Mego-chi –
-Si? –
La mirada que observaba en Chie era seria, aquellos ojos serios solo los veía cuando…
-Tómalo con calma, descubre lo que realmente sientes, tendrás miedo e inseguridad pero… cuando al fin te des cuenta no te demores en contármelo, de acuerdo – sonrió – sabes que siempre a tu lado apoyándote –
-SI! – también sonrió
Las cosas cambiaban, ya no eran las niñas pequeñas de antes, ya no solo pensaban en los estudios y juegos si no empezaban a convertirse en mujeres que empezaban a enamorarse. Un paso más a su historia.
.
.
.
.
.
.
Volví volví que les pareció el capítulo n.n a mí me gusto escribirlo jejeje
Me pregunto qué sorpresas nos traerán más adelante, y que Hibari-sama haya dado ya el paso para conquistar a Mego me pone muy celosaaaaaaaa
Nos leemos en la próxima bye bye
