CAPITULO 13

Tsuna no sabía que decir o que hacer, aquella canción podría ser realmente la respuesta a la confesión que le hizo? Por su cabeza pasaban tantas preguntas que no lo dejaban razonar por completo.

-Qué esperas?! – la voz de Mego lo hizo reaccionar – ya te dio una respuesta que más quieres?! – era la primera vez que todos escuchaban gritar a la tímida Mego

No debía pensarlo, Tsuna era de las personas que pensaba muy bien las cosas antes de hacerlas, de esa forma se había criado… pero desde que conoció a Chie algo dentro de él cambio… su sonrisa, su personalidad, su hermosa voz, todo en ella lo fue cautivando y antes de darse cuenta, antes que pudiera pensarlo ya se había declarado aunque por cobarde estuvo tratando de huir de la respuesta. Ahora no debía pensarlo, no había necesidad de hacerlo.

Con Chie esas cosas no funcionaban y lo sabía muy bien.

-Lo siento chicos ahora vuelvo! – Tsuna dejo su guitarra y salió corriendo del escenario

-Tu puedes Tsuna! – Takeshi lo apoyaba

-Esa mujer estúpida… - Hayato también apoyaba a su amigo si realmente había caído por Chie

-Esto se volverá más divertido – dijo Iku apegándose al peli plateado quien no la alejo

Desde una esquina Dino observaba especialmente a esta pareja.

Mientras que fuera Tsuna haciendo uso de su instinto se fue corriendo sin conocer muy bien por donde había huido Chie, pero no tardó en encontrarla.

-Chie-chan! – grito al verla

Ella reconoció la voz de Tsuna y por miedo sus pies la fueron llevando lejos del castaño que seguía persiguiéndola.

-Chie-chan espera! – Tsuna seguía corriendo – de verdad… de verdad esa es tu respuesta?! –

Chie se tapó los oídos con las manos.

-No corras! Por favor dilo una vez más! –

-Ol…olvídalo! – al fin hablo Chie

Ambos tenían miedo, ambos se daban cuenta de que tan serios eran sus sentimientos en este primer amor que experimentaban, lo sabían y por esa misma razón… Tsuna no se iba a rendir, ya no huiría, la iba a atrapar.

-Lo has olvidado?! – logro agarrarla del brazo

Sus pies se enredaron y cayeron al suelo, aunque Tsuna al fin la había atrapado.

Chie estaba en el suelo con Tsuna sobre ella tomándola de las dos manos para que no huyera.

-Yo también… lo diré una vez más… - las mejillas de Tsuna se tornaron un fuerte color rosa – yo… te quiero… Chie-chan… -

Los ojos de Chie se abrieron con sorpresa y las lágrimas cayeron sin su consentimiento, escucharlo decir esas mismas palabras otra vez después de pensar tantas formas en como la iba a rechazar.

-No es verdad… - dijo cerrando los ojos

-Como que no es verdad? – Tsuna se molestó un poco porque realmente le había costado decir de nuevo sus sentimientos

-Has estado huyendo de mi todo este tiempo! No te creo! –

Lo habían descubierto, pero después de confesarse sin pensarlo y tan repentinamente pensó que Chie no sentía lo mismo y empeorando que tuvo que faltar unos días a clases por motivos familiares. Las cosas se pusieron muy incomodas entre los dos pero no se iba a rendir. Esta vez estaba decidido.

-Tonta… -

-Que? –

-Te estoy diciendo… que te quiero… que estoy enamorado de ti como no tienes idea! – cerro los ojos al decirlo otra vez apartándose un poco y soltándole de las manos

El corazón de Chie iba a explotar de alegría, quería creer en las palabras de Tsuna, quería hacerlo, pero si otra vez huía que haría ella?

-Ahora te toca… -

-Eh? – Chie se reincorporo sentándose

-Di claramente que me quieres! –

-EH?! – el rostro de Chie se ruborizo por completo hasta la orejas

-Quiero escucharlo… esta vez directamente… - la miro de reojo

-Yo… -

Ambos estaban ruborizados, sus corazones latían a mil por hora y parecían que iban a morir, pero si sus sentimientos eran mutuos…

-Te… te qui…e… quie-ro… - por primera vez la voz de Chie se enredo

Se había dado cuenta que decirlo por una canción era completamente diferente a decirlo directamente a la persona de quien estabas enamorada.

Sus ojos se encontraron al fin, no había necesidad de más palabras, tenían miedo y querían huir de nuevo pero es sentimiento les hacía muy felices, mucho más cuando era mutuo. La sonrisa en sus labios se formó.

-Pero sigo sin creerte – dijo Chie rompiendo el ambiente mientras se paraba

-Por qué? – también se levanto

-Yo te quiero ya lo dije! Pero no te puedo creer! – intento correr de nuevo

Pero Tsuna la tomo de la mano sujetándola para que no se fuera.

-Porque no me crees? – no lo comprendía, estaba seguro que sus sentimientos eran mutuos

-Te besaste con otra chica – soltó Chie – tienes novia –

-Novia? Bese a otra… - se acordó de Haru – no fui yo! –

-Se besaron! – intento zafarse del agarre

-Haru es siempre así! Esta encaprichada conmigo pero yo solo la veo como una gran amiga y hasta una hermana – intento explicarse

-Pues los hermanos ni los amigos se besan! –

-Ya te dije que… -

-No sabes cómo me dolió… - la voz de Chie se fue quebrando – no sabes cómo me sentí… no lo sabes… -

Tsuna no quería verla llorar, era cierto que los besos de Haru eran inesperados pero la costumbre en cómo se crio Haru y a la vez se encapricho con él. Agregándole que sus estúpidos padres decidieron comprometerlos solo monotamente hasta que encontraran sus respectivas parejas.

-Yo te quiero… - era lo único que podía decir

-Pues yo… - no completo lo que iba a decir porque inesperadamente unos labios callaron los suyos

Se había quedado helada, de piedra, no podía creer lo que estaba pasando. Este era su primer beso…! Dicho beso solo duro unos pocos segundos aun así había sido un beso en los labios.

-Los besos de Haru nunca significaron nada para mi… pero este… este beso… - el rostro de Tsuna parecía no poder más con el tono rojo que ya tenía – este… yo por primera vez… este es mi primer beso de verdad! – cerro los ojos cayendo al suelo de rodillas

Ver de esa forma a Tsuna era la primera vez para Chie, era como si hubiera encontrado un punto débil en él.

-Tsuna-chi tu nunca besaste a otra chica? – se agacho para preguntarle

Negó con la cabeza.

-Realmente puedo creerte? –

Asintió.

-Puedo… puedo dejarme caer en este sentimiento? –

Tsuna levanto la cabeza mirándola al rostro.

-Déjame caer contigo por favor –

Si los dos caían juntos no tendría más miedo, fue lo que pensó Chie tomando la mano de la persona que amaba por primera vez.

-Te quiero Tsunayoshi – sonrió

-Yo también te quiero Chiemi – de igual manera sonrió

Muchas cosas pasarían más adelante, cosas buenas, cosas malas, muchos malos entendidos, momentos especiales, momentos desagradables, pero si estaban juntos, si iban aprendiendo sin soltarse de la mano iban a poder con todo.

Desde la distancia su grupo de amigos observaba la escenita de estos dos tortolos que al fin habían aceptado aquel sentimiento de amor.

-Son tan lindos – Iku suspiraba muy contenta

-Me dieron una idea para una nueva canción – dijo Sumino anotando en un pequeño cuadernillo

-Chie-san… - Mego era quien lloraba de alegría por su querida amiga

-Tsuna pudo hacerlo entonces yo también puedo hacerlo – dijo Takeshi dándose la vuelta para irse – nos vemos chicos – se fue corriendo

-Ese estúpido también tiene alguien que le gusta? – Hayato no podía creerlo

-Pues no deberías quedarte atrás Hayato-chan – Iku se le insinuó

-Aléjate mujer estúpida! – Hayato se fue rápidamente

-Espera Hayato-chan! – Iku fue detrás de el

-Ellos también? – Mego apenas se daba cuenta

-Ya lo sospechaba – Sumino seguía haciendo sus anotaciones – por cierto… -

-Si? –

-Te va atrapar –

-Eh? – inesperadamente alguien levanto de forma muy fácil a Mego – EHHH?! –

-Donde te metes secretaria? Tienes cosas importantes que hacer –

-Pre-pre-sidente! – el rostro de Mego se ruborizo por completo

-Nos vamos – Kyoya se la había llevado encima de su hombro

-Estoy rodeada de puras parejas… - Sumino se sentía algo triste por estar sola, saco su celular marcando un numero

-Halo? – se escuchó la voz favorita de Sumino

Voz que había encontrado hace mucho tiempo y por miedo había dejado ir. Pero si sus amigos empezaban a encontrar a sus personas favoritas porque no ella también traer a esa persona especial.

-Vienes por mí? –

-Sumino? – parecía sorprendido

-No lo diré otra vez… - dijo ella cortando la llamada

No quería ser cruel pero ella era de esa manera, y si esa persona realmente decía quererla tanto como siempre lo decía debía comprenderla y venir por ella.

-La presidenta ya lo dijo… esto se pondrá muy divertido – en sus labios se dibujó una pequeña sonrisa

La historia de amor empezaba a dar sus segundos pasos y aunque en ese momento ellos no lo sabían, el amor que se profesarían duraría por muchos años aunque para seguir juntos muchos obstáculos les esperaba… muchos secretos, muchas barreras, muchos sentimientos.