Espero disfruten el capitulo, me disculpo por el anterior siempre leo cuidadosamente mis capítulos pero cuando había terminado la revisión final, se me cerro la aplicación y aparentemente no guarde los cambios aunque yo pensaba que si lo había hecho, lamento muchos las faltas y horrores de ortografía que presenciaron en el pasado capitulo, como compensación. Les regalo, un pedacito del próximo capitulo…


Disclaimer: ayer fui a comprar los derechos pero no tenía suficiente dinero así que Kishimoto-san aun es el dueño, lo único mío aquí es la historia.

Advertencia: NaruHina, Lemmon, lalala ~


¡Enjoy!

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Capitulo 6

Cruel Realidad

Hinata

Descansas sobre su regazo, la voces de desaprobación que habitan en tu mente hace mucho que hicieron silencio, no te importa nada, solo Naruto y esta extraña relación que ambos poseen y que no sabes cuanto tiempo durara.

te daré todo mi amor Naruto y aceptare el tuyo, mientras esto persista, seré solamente tuya, no pensare en nada mas, solo me dedicare a hacerte el hombre mas feliz del mundo —. Piensas para ti, mientras haces círculos con tu dedo índice sobre su pecho desnudo.

—Hinata —han permanecido en silencio, desde la última vez que se entregaron, despiertos, asimilando el mar de sensaciones que aun inundan sus cuerpos cansados y sudados.

—si

—Perdón —te levantas al escuchar esa palabra, ¿Está arrepintiéndose de haber hecho esto contigo? —te hice preocupar mientras estuve inconsciente, debiste estar muy triste al verme todo los días en ese estado, lo siento.

—Naruto-kun…

—me disculpe con mis padres, con Sakura-chan e incluso con el Dobe, pero con tanta gente a nuestro alrededor no había podido disculparme contigo —. De nuevo eres atrapada en su brazos, colocas tu cabeza sobre su fornido cuerpo y te sumerges en el calor que solo él puede brindarte —no dejare que vuelvas a sentirte de esa manera, te amo, lo eres todo para mi.

Tu mente da vueltas ¿Que sucede? Tu corazón late salvajemente ¿Qué esta pasando? Oh Dios ayuda o esta mujer explotara de tanta alegría, es increíble lo que dos palabras son capaces de producir en ti, te haz convertido en una mujer feliz. Ahora es tu turno, díselo por que aunque aun quieras negarlo, no estarías tan feliz sino fuera cierto, vamos expresa tus sentimientos, aunque luego él lo olvide, díselo aunque sea una vez. —también te amo, Naruto-kun. —susurras bajito, pero sabes que ha sido lo suficientemente alto para que el te escuche, por que sonríe feliz y te aprieta mas a su cuerpo.

Ambos permanecen un silencio, en la misma posición durante un rato mas, conociéndose, compartiendo el calor y el aroma del otro, como si ninguno quisiera romper el contacto, deseando permanecer en esa posición por siempre.

—Hinata.

—si, Naruto-kun

—Algo esta mal en esta habitación —le miras al rostro, su expresión es seria, ¿algo esta mal? ¿Qué esta mal? — No hay una solo foto mía en este lugar o de nosotros —con que era eso —, no soy importante para ti, no quieres verme todas las noches o al despertar, es que no deseas llevar un recuerdo mío.

Agachas la cabeza avergonzada, es tan lindo cuando finge enojarse, además ¿Cómo decirle que tienes fotos de él escondidas? —yo, Naruto…

—Lo resolveremos de inmediato, nos tomaremos una foto —lo vez tomar su celular y acomodarse junto a ti, esta hablando en serio.

—Naruto…espera…tu y yo…desnudos —intentas decir algo coherente sobre el estado físico en el que se encuentran, sus ojos te miran y lo sabes, realmente quiere esto.

Se coloca en el hueco de tu cuello, te cubres lo más que puedes con la sabana azul turquesa y escuchas un clic. —Perfecta —le escuchas decir mientras lo ves sonriendo.

—de…déjame…ver…la— pides en tartamudeos, te pasa el teléfono pero sin soltarlo, Naruto esta sonriendo con su pelo rubio todo desordenado, su brazo pasa por detrás de tu cuello, descansando sobre tu pecho a la vez que sostiene la sabana con la que te cubres, tu también sonríes, una sonrisa tímida y dulce, tus mejillas están levemente coloradas, tu pelo esta hacia atrás, es hermosa excepto por una pequeña marca de un color morado intenso que resalta en tu piel nívea ubicada en el lado derecho, justo debajo de tu clavícula.

—Es una marca de beso —susurra en tu oído, les pides que la borre a lo que el se niega, mirando la foto mas de cerca —Sera mi nuevo fondo de pantalla —, anuncia y enrojeces.

— Naruto kun nadie puede verme así.

—Solo bromeaba nadie más que yo podrá ver esta fotografía. —guarda su teléfono, lejos de ti, para que ni siquiera intentes tomarlo.

Durante toda la noche, conversaron de ti, de él, de cuando iban a la escuela, te conto de lo linda que te veías sonrojada cuando estabas en la preparatoria, y como lo dejaste impresionado el primer día que llegaste a la escuela, jamás pensaste que él estaría tan pendiente de ti o quizás todo esto es fruto de su distorsionada realidad.

—Salgamos mañana —sugiere con alegría —falta al trabajo solo mañana —pide haciendo mohín.

Tu mirada se ensombrece, niegas con la cabeza —estaré libre por que mañana es un día triste —, contestas en tono lastimero, sin detenerte a pensar lo que estas diciendo, él se desconcierta ante tu tono —es el aniversario de la muerte de mamá.

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Naruto

Tu conduces, no permitirías que ella condujera en el estado que se encuentra, totalmente ida, no ha hablado en toda el camino, solo te dio la dirección del lugar, se sentó en el asiento del copiloto y ahí ha estado sin mover ni un musculo.

¿Qué puedo decir? ¿Como puedo hacerte sentir mejor?— ¿De que murió tu mamá, Hinata? —tonto, idiota, eres el genio mas grande del mundo, acabas de hacer una excelente pregunta te recriminas a ti mismo, pero es que solo a ti se te ocurre preguntar eso para hacerla sentir mejor.

—Tenia seis, Hanabi dos —comenzó a explicar —quería comer dulces, mamá dijo que era tarde y no había nadie que fuera a comprarlos por que era el día libre que tenían los sirviente de la casa y papá tampoco estaba, se había quedado a trabajar hasta tarde ese día, yo hice un berrinche por primera vez, Hanabi me imito y mamá dijo que iría ella misma, Neji se quedo con nosotras hasta que ella volviera pero…—su voz se apago gradualmente —nunca volvió, en el camino de regreso alguien la atropello, murió al instante. —su voz se quebró, su cuerpo comenzó a temblar y ahí te diste cuenta que Hinata es mucho mas frágil de lo que se ve —se que no fue mi culpa, pero si yo nunca hubiera hecho ese berrinche, si nunca hubiera pedido esos dulces.

Aparcas el auto en la acera frente a una floristería, te quitas el cinturón de seguridad, la abrazas y las escuchas sollozar y poco a poco sus lagrimas mojan tu camiseta, dices palabras reconfortantes en su oído, quieres hacerle entender que no fue su culpa, que solo era una niña, que nadie imaginaria que las cosas se darían de esa forma, por que a ti también te afecta verla de esa forma, tu corazón también se rompe cuando la vez en ese estado.

Cuando se calma salen del auto y entran al comprar flores, ella te cuenta sobre las flores favoritas de su madre los girasoles y la historia que había hecho que se convirtieran en sus preferidas también, una vez que sus padres se enojaron entre ellos, cuando aun eran novios, su padre le llevo un ramo de margaritas blancas para disculparse, su madre estaba tan impresionada por ese gesto tan poco común en él que le había dicho que eran sus favoritos y en cada aniversario u ocasión especial siempre había un ramo de margaritas adornando la sala, un día Hinata se atrevió a preguntar si de verdad eran esas las que mas le gustaban a lo que ella había respondido. —Me gustan mas estas —refiriéndose a los girasoles, guiño el ojo, —pero no le diremos nada a papá, será nuestro secreto, la historia te parece tan tierna que ambas flores se convierten en tus predilectas también.

Compran el ramo y deciden seguir el resto del camino a pie, ya que no esta muy lejos, durante el trayecto le preguntas como era su madre y con una sonrisa Hinata responde contando un montón de sus cualidades, te revela que tenia miedo de venir y encontrar la tumba hecha un desastre, era ella quien se encargaba de limpiarla y cuidarla, pero después de tanto tiempo quien pensaría que estaría en un estado tal pulcro y arreglado, que cualquier otro nicho sentiría celos, además de un ramo de margaritas blancas, colocadas delicadamente, ya te puedes imaginar quien las había puesto allí.

Hinata se agacha y coloca las flores con cuidado al lado de las otras, creando un hermoso contraste, se pone de pie y ambos juntan sus manos sobre su pecho y le hablan en silencio.

Querida mamá de Hinata, soy Naruto Namikaze Uzumaki, mucho gusto, estoy enamorado de su hija, corrección amo a su hija, haré lo que sea con tal de que sea feliz, solo espero que de donde sea que nos este mirando nos mande su bendición, ah y no se preocupe por nada yo me encargare de cuidarla.

Hinata

Hola mama, lamento no venir en tanto tiempo no tienes que preocupare por nada, estoy al pendiente de Hanabi y sus estudios en el extranjero, y trato de que papá no se sobresfuerze con el trabajo, —tu mirada viaja hacían tu acompañante, que mantiene sus ojos cerrado, con expresión tranquila, —el es Naruto, de quien siempre te he hablado, ciertas circunstancias han permitido que este conmigo en este momento, me alegro de que haya podido conocerte. Intentare venir mas seguido.

Es la primera vez en mucho tiempo que vienes acompañada, se siente raro pero a la vez es reconfortante, saber que eres importante para alguien y que ese alguien sea el amor de tu vida te hace sentir muy bien.

Deciden regresar, Naruto toma tu mano en el camino y aunque te sientas un poco avergonzada de caminar agarrados de la mano, por el momento ignoraras ese deseo loco de gritar y desmayarte de la emoción.

Un auto se para a su lado, la bocina suena y ambos se detienen el vidrio de la ventanilla delantera baja lentamente y Sasuke hace su aparición. Su mirada va de Naruto hacia ti, entrecerrando los ojos al ver sus manos unidas por un instante piensas en soltarle pero al final decides no hacerlo, has decidido amar a Naruto durante este espacio de tiempo a su lado, nadie tiene que meterse, has decidido comportarte como su novia real y no te importa si has roto la regla numero dos, esta ha sido tu decisión.

— ¿Qué hacen por esto alrededores? —su pregunta no es en tono curioso, el demanda una repuesta, mas bien te demanda a ti una respuesta.

—Ya sabes paseando teme —responde Naruto con una alegre sonrisa.

—Deberían hacer cosas más productivas —y sabes que esas palabras son mas para ti que para su amigo.

Naruto ríe, aliviando así la tensión del momento —supongo que tu estas por aquí por asuntos de negocios.

—hmp —expresa antes de salir a toda velocidad.

—Ese Dobe siempre tan ocupado. —es lo único que Naruto comenta y das gracias a Dios el que sea tan distraído.

Un cartel llama la atención de Naruto, un parque de atracciones muy cerca de donde están, el te pide ir y sabes que el hace eso para levantarte el animo, así que ambos se dirigen hacia allá.

El lugar es divertido, comen algodón de azúcar, palomitas de maíz y helado, se montan en diversas atracciones, se marean a causa de algunas, una casa embrujada les asusta un poco y al salir mueren de risa, llegas a la conclusión de que con Naruto todo es divertido.

Después de una mañana triste, y una tarde divertida se dirigen al auto, estas un poco cansada, tus pies duelen, esas zapatillas de medio tacón no fueron una buena elección. Naruto se percata de que andas mas lento y te estas quedando atrás así que decide cagarte a caballito, tu corazón late con tanta fuerza que todo el vecindario podría escucharlos, te agarras con tus manos alrededor de su cuello, su olor te hipnotiza, pero también estas sonrojada, estas tan pegada a el que tus senos acarician suavemente su espalda, los ha oído gruñir de vez en cuando, y conoces muy bien de que clase son.

Súbitamente una lluvia torrencial los alcanza, apresuran el paso pero para cuando llegan al auto ambos están empapados, tanto que se te nota la ropa interior, siempre llevas toallas y ropa extra en el maletero de tu auto, así que Naruto sale a buscarlas, cuando regresan ambos se enrollan en toallas, para entrar en calor, gracias a la lluvia se hace imposible manejar, apenas y se ve el camino, por lo que se encuentran varados.

—Sabes Hinata, estos asientos tuyos son muy cómodos. —el llama tu atención y entiendes su indirecta, bajas la cabeza avergonzada.

—Este…n…no…lo…es…tanto —expresas esperando que el capte tu proposición.

— ¿En serio? entonces es mejor que te sientes aquí —él palmea su regazo y asientes, mueve la palanca que controla la posición del asiento del conductor, alejándolo lo mas que puede para permitirte mayor comodidad, te sientas a horcajadas sobre el, ambos gimen cuando los sexos se encuentran, por encima de la ropa.

Sus labios te atrapan en un beso desenfrenado y rápido, donde la necesidad de sentirse el uno al otro es lo que reina, las lenguas salen a jugar, se acarician las unas a las otras, se divierten, exploran. Las toallas desparecen, su camiseta también, acaricias su pecho con tus manos delineando cada cicatriz, cada musculo de su fornido cuerpo. Juegas con sus pezones lamiendo y mordiendo, el gime ante tus caricias te encanta cuando hace esos sonidos, tus manos viajan hacia su pantalones mientras lo besas, hoy estas muy atrevida, desabrochas su pantalón y cierto amiguito sale a jugar erguido, lo acaricias con tu mano y estas vez el gruñe de placer.

Sus manos no se quedan quietas, se unen al juego encima de las tuyas, ayudándote a darle placer hasta que explota, en algún momento tu blusa desapareció junto con tu sostén, dejándote expuesta y a su merced, el te acaricia, con sus manos, mientras su labios te besan apasionadamente, agradeces al cielo haber elegido esa falda con vuelos cuando siente que sus manos viajan hacia tu monte de Venus, acariciando suavemente, comprobando si estas lista para recibirlo y lo estas, colocas el condón, el aparta tus bragas hacia a un lado, y te auto penetras, sueltan un suspiro de alivio y el guía tus movimiento con sus manos en tus caderas, comenzando en un vaivén suave y lento que te permita acostumbrarte a sentirlo dentro de ti, la temperatura aumenta, los cuerpos se empapan de sudor, el ritmo se acelera con cada embestida.

—Oh…Hinata…recuerdas…Arg —les escuchas hablar entrecortadamente.

—umm —apenas y puedes hablar, el te convierte en una maquina de gemidos y jadeos, que no piensa mas que en gritar.

— ¿la primera…vez que…arg…estuvimos…juntos?

Te sorprendes ante su pregunta — ¿te…te…acuerdas?

El movimiento se hace mas profundo y certero, arqueas tu espalda hacia atrás recostándote en el timón, exponiendo aun amas tus senos —Jamás…olvidaría… —e inmediatamente te das cuenta que ha sido ese recuerdo el que regreso a su mente y lo hizo creer que ambos tenían algo, esa entrega es lo que te permite disfrutar de él en este momento. —La primera…oh…vez…que te hice…mía —te estremeces con cada palabra y te mojas aun más si ha de ser posible.

El atrapa un seno en su boca, lame y mordisquea luego paso al otro dándole el mismo trato. Ambos estallan al mismo tiempo en un torrente de fuegos artificiales.

Cuándo tus piernas dejan de temblar, decides levantarte pero Naruto te retiene —solo un rato más. — no te mueves, eres barro en sus manos y el te moldea a voluntad, apenas y puedes respirar por cuenta propia —cuando supe que te había ido me sentí tan desbastado.

El tono de voz en el que habla, te agobia —lo siento — tu tampoco querías irte, mucho menos después de que aquello había sucedido, pero no eras dueña de tus destino en ese momento.

—No importa al final pude ponerme en contacto contigo y empezamos nuestra relación. Casi muero de felicidad cuando escribiste ese si.

Lo malo es que nunca pasó Naruto, nunca te pusiste en contacto conmigo, no volvimos a hablar, no volvimos a vernos, nunca hubo una pregunta de tu parte y yo nunca te di mi respuesta, la única verdad es que te olvidaste de mí.

La lluvia disminuye y deciden tomar ruta hacia tu apartamento.

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Naruto

Te encanta, despertar con ella en tus brazos, su cuerpo desnudo sobre el tuyo, sonríes de manera traviesa al recordar lo que hicieron anoche, el desenfreno y la perversión reinaron en toda la velada, aunque aun no estas satisfecho lo dejaras para después, hay muchos muebles y posiciones que te gustaría probar con ella y como resistirte, si eres un adicto, por que esa es la única palabra que describe a la perfección en lo que te has convertido, adicto de su piel suave y blanca, adicto a su exquisito sabor, a sus labios tan dulces como la miel, a sus piernas sumamente largas, te encanta ver sus ojos perlas llenos de deseo, adoras escuchar sus gemidos y gritos de placer mientras la haces tuya, eres un esclavo, que solo vive por ella, si decide arrojar la llave que te da la libertad no te importaría en lo absoluto, por que un esclavo solo existe para servir y hacer feliz a su Señor y en este caso Señora.

Lo único malo es que ella no esta aquí, esta en la oficina revisando documentos y firmando algunos con esas manos que antes acariciaban tu cuerpo, ocupada con reuniones, hablando con esa voz que al gemir te produce escalofríos, con un traje que se ajusta a su esbelta figura y esa falda envolviendo esa largas y sensuales piernas, caminando de aquí para allá, contoneando su caderas mientras lo hace.

—Quiero verla —miras el reloj, apenas son las diez y media —aun es temprano, me gustaría hacer varias cosas en su of…pero ¡¿que clase de pervertido me he vuelto?! —Gritas tirando de tus cabellos —. En dado caso todo es su culpa, si ella no fuera tan linda —, pero a quien engañas aun siendo fea, causaría las mismas emociones en ti por que mas que su físico, te encanta su forma de ser.

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Nunca habías entrado en Tea and Tea Hyuga, empresa de la familia Hyuga, es un edificio impresionante de unos cinco pisos, con un amplio parqueo y un gran despliegue de seguridad.

—Buen día señorita Konan —una joven de pelo azul, cuyo nombre estaba escrito en un gafete, a la altura de su pecho.

—Buen día, bienvenido a Tea and Tea Hyuga ¿En que podemos ayudarle?

—Tengo una cita con la Lic. Hyuga, Hinata, pero no se donde se encuentra su oficina.

Tomas el ascensor siguiendo las indicaciones de la recepcionista, cuarto piso, segunda puerta a la derecha y en efecto justo en frente de ti esta una puerta con Lic. Hinata Hyuga, escrito en una placa.

Tomas el pomo de la puerta, piensas entrar pero una joven secretaria peinada con dos chonguitos te impide el paso.

—disculpe tiene cita ¿señor…—espera que le digas tu nombre —, Namikaze Uzumaki —ella se sorprende un poco abriendo ligeramente sus labios, luego te observa de arriba a abajo con una sonrisa divertida, te dice que Hinata esta sola y que no tienes mas citas hasta la una, vuelve a sonreír y abre la puerta, te permite pasar sin siquiera anunciarte.

Hinata apenas alza la mirada de su computadora, según piensa es su castaña secretaria, te acercas a su escritorio —Hola preciosa —da un respingo ante tus palabras y te mira como si fueras parte de un sueño —estoy aquí, en cuerpo y alma —mas en cuerpo que otra cosa.

—Na…Naruto-kun ¿Qué haces aquí? —apenas y puede hablar, oh si ella se ve condenadamente sexy con ese conjunto.

Das la vuelta alrededor del escritorio hasta quedar justo en frente de ella, aprisionándola entre la silla y tu cuerpo —solo quería besarte un rato —tus labios se acercan rozando los suyos de un lado a otro, las muerdes sutilmente, no puedes evitarlo siempre quieres mas de ella, las lengua se encuentran tocándose, explorando a libertad, rompes el beso para centrarte en su cuello ahora al descubierto, ella usa moños cuando va a la oficina, y eso te acceso a se cuello de marfil, no te contienes tu boca viaja por todas partes sus orejas, sus mejillas, sus senos por que si, te ha deshecho de parte de sus ropas y ya vas por el premio mayor.

Deslizas la falda por sus piernas hasta que estas caen al suelo, sus bragas también. Ella se cubre de inmediato —no…aquí…Naruto...kun…alguien….pu..ede…entrar.

—le he puesto seguro —. Anuncias apartando sus manos, besas libremente esa parte de su cuerpo que tanto te gusta, tu lengua saborea y se mueve simulando la penetración, ella gime bajito odias que tenga que controlar sus gemidos pero es lo mejor por el momento, la penetras con tus dedos, ella gime alto en respuesta —shsh te escucharan — le adviertes mirándola a los ojos, ella te mira en reproche, sonríes sabes que es tu culpa, succionas un botón rosa mientras tus dedos hacen círculos y tijeras dentro de ella, ella tiembla bajo tu mano y los sabes esta a punto —hazlo Hinata, hazlo para mi —las siente llegar a la cumbre aun con tus dedos dentro, los retiras y los lames, ella se sonroja aun mas ante tu gesto y cierra sus ojos.

Observas tu creación Hinata semidesnuda, sus nudillos están más blancos de lo normal al agarrar con fuerza los brazos de la silla. Sus mejillas están rojas, los ojos te miran con deseo, su boca entreabierta, respirando mas rápido de lo normal, es difícil resistirse, te sientes tentado a tomarla ahí mismo —esperare mi recompensa esta noche. —susurras en su oído y sales de la habitación.

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Sasuke

Después del haberlos visto paseando el día ayer, no has podido borrar esa imagen de tu cabeza, ellos dos juntos felices y tomados de la mano, demonios como te hace enfurecer ese simple gesto, pero si ella piensa que puede salirse con la suya sin recibir ningún castigo esta muy equivocada.

Llegas a la empresa Tea and Tea Hyuga, no necesitas preguntar donde esta su oficina, lo sabes, es la misma que antiguamente era de Neji, cuando se hacia cargo del departamento de publicidad y marketing, la visitaste en varias ocasiones, para cerrar diferentes clases de negocios.

Tus pies se mueve por si solos, tan rápido que sales disparado en cuanto el ascensor abre, giras a la derecha su secretaria Tenten, te detiene el paso, esta ocupada, no puedo atenderlo, espere un momento señor Uchiha, pero ninguna de sus palabras te detienen, estas justo en frente de la puerta con tu puño alzado listo para tocar

no…aquí…Naruto...kun…alguien….pu..ede…entrar —te congelas al escuchar su voz tan sensual y atrayente, ¿ha sido la de ella? Claro que es ella y esta con Naruto, hierves de rabia ella esta acostándose con el, ha roto todas las reglas.

No tiene que quedarte ahí para saber que es lo que va a pasar, te retiras de la misma forma en que llegaste, no sin antes decirle a Tenten que no le advierta de tu visita aunque dudas que te haga caso. El ascensor se abre, solo estas tú por suerte.

Golpeas con fuerza una de las paredes metálicas —demonios, maldito Dobe.

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Hinata

Te alegras de tener un pequeño baño en tu oficina, anteriormente Neji le había agregado una ducha y eso te hace aun más feliz, poder reducir un poco el calor corporal que Naruto ha causado con su visita.

Realmente su concepto de besar y el tuyo están en dos mundos completamente diferentes.

El día pasa lento, como si supiera que estas esperando que la hora de salir llegue, solo faltan treinta minutos más, pero te darás el lujo de salir antes, no hay nada pendiente así que puedes hacerlo.

—Hinata —tu secretaria y amiga Tenten te llama, esperas que no sea para hablarte de papeleo, realmente no estas de humor para eso, lo que sea tendrá que esperar. —mientras usted estaba aquí con Naruto —, se ve avergonzada y ella solo se pone en ese estado cuando no puede cumplir bien con su trabajo. —el señor Uchiha, quiso entras a su oficina trate de detenerlo pero no pude, creo que los escucho por que simplemente se retiro luego de un rato detrás de la puerta.

Eso te sorprende, Sasuke supo que tu relación con Naruto se ha vuelto mas cercana, en vez de mantenerse aislada como el esperaba. Eso debió molestarle, suspiras el iba a enterarse de todos modos, así que en estos momentos eso te importa muy poco.

Al llegar a casa preparas la cena, un suculento pollo con ensaladas y arroz, arreglas la mesa con unas velas que compraste de camino. Te viste con un vestido celeste ceñido, que cae en vuelo desde la cadera hasta la rodilla con un ligero abierto en la pierna derecha, también estrenas ropas interior del mismo color, para darle un toque mas sensual al asunto.

Te vez a espejo arreglando tu peinado, tu cabello largo se encuentra suelto en ondas, te costo un poco rizarlo ya que es un lacio natural, pero el esfuerzo ha valido la pena estas hermosa. Sorprenderás a Naruto, te sonrojas de solo pensar lo que dirá al verte, tal vez pasen al postre antes de probar la comida.

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Naruto

Son las ocho treinta, estas deseando llegar a casa y poseerla sin reparar en nada mas, pero antes quieres comprarle algo especial, te encantaría regalarle un anillo, pero no sabes su medida, ella no usa anillos así que aun no has podido conseguir uno que te sirva de modelo.

Un collar estaría bien, uno lindo con diamantes, adornando ese exquisito cuello de porcelana o unos aretes que embellezcan aun más su hermoso rostro.

—Naruto. —alguien te llama.

—Sakura-chan —en efecto, tu mejor amiga esta ahí en frente tuyo, con una enorme sonrisa — ¿Qué haces aquí?

—Estaba comprando algo y alcance a verte ¿y tu? —explica de lo mas natural.

—Veras estoy tratando de comprar un regalo para Hinata, pero no se que elegir aun —cuentas un poco reticente, no quieres hablar de Hinata con ella o con Sasuke, ya que ambos parecen querer alejarla de ti, pero aun así son tus amigos, seas cual sean sus razones, deben ser buenas.

—un collar seria lindo, por ejemplo ese —señala un collar sencillo pero delicado, una cadena con diseños pequeños que terminan con una medalla en forma de barra horizontal cubierta de diamante pequeños —es hermoso y delicado, como la actitud de Hinata —, explica —si quieres puedo probármelo.

Asientes y ella se retira la bufanda que antes cubría su cuello. Tu mirada se detiene en su collar del cual cuelga un anillo.

—Sakura, ese anillo…—la luz resplandece sobre la piedra y el brillo te ciega. Tu cabeza da vueltas, no te puedes mantener en pie, caes al suelo de rodillas, mientras una voz conocida repite tu nombre una y otra vez.

¿me quieres?

te quiero, Sakura-chan

Me iré por un tiempo a estudiar a Suna

¿Qué pasara con nosotros?

nos mantendremos unidos.

Una secuencia de recuerdos, invade tu mente, sostienes tu cabeza con ambas manos, tratando de aminorar el dolor.

eres la mujer que amo, casémonos

acepto Naruto, quiero casarme contigo.

estoy enamorado de Hinata, Naruto

que bien, quiero que seas tan feliz como yo lo soy con Sakura, Sasuke, la próxima vez que la veamos le pedirá una cita ttebayo, estoy seguro que aceptara.

Eres lo más importante en mi vida Naruto.

tu también Sakura, tu también y siempre lo serás.

Abres lo ojos, cuando el dolor se calma un poco, Sakura esta frente a ti, a gatas y tu te encuentras de rodillas, observas el anillo brillar intensamente colgado en su cuello, lo acaricias levemente —Sakura-chan ¿Por qué no estas usando el anillo que te di? —expresas antes de desmayarte.

—¡Una ambulancia! —es lo ultimo que oyes.

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Sakura

De un momento a otro se encuentran en el hospital, Naruto ha sido internado nuevamente, Kushina y Minato, están aquí contigo, también llamaste a Sasuke, pero no a Hinata, no la quieres aquí, por el actuar de Nauro, te diste cuenta que diversas cosas han pasado entre ella y él, no quieres montar una escena de celos, asi que no quieres que este es este lugar, luego te encargaras de avisarle.

Estas segura que Ella debió aprovecharse de la situación de Naruto y su enamoramiento falso por ella, pero poco le durara el gusto, por las ultimas palabras de Naruto, sabes que su memoria esta volviendo poco a poco, fuiste ingenua al pensar que ella no actuaria como cualquier otra mujer enamorada.

—Que fastidio, es este hospital siempre es lo mismo.

Se queja Kushina, de nuevo duran una eternidad para darles algún tipo de noticia sobre el estado de Naruto. Minato la abraza, ambos están preocupados se notan en sus rostros en la forma en que se abrazan, con miedo de perderse el uno al otro.

—Señores Namikaze —una enfermera los llama, y todos se acercan —pueden pasar a verlo, ahora el esta dormido, lo estudios indican que el desmayo solo fue causado por que los niveles de azúcar bajaron repentinamente, debió sufrir algún tipo de shock para que esto sucediera, así que absténganse de hacer cualquier tipo de comentario ofensivo o que perjudique el estado del paciente.

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Siete años antes. Naruto

Puedes irte Naruto, espero no te metas en mas problemas. —estúpida abuela. —¿Qué ha cambiado, no eres el mismo de antes?

Déjame en paz vieja.

Abandono la habitación con un portazo, la escucho gritar pero no les presto atención, mi vida es castigo, mas castigo y bueno no negare que son merecidos, desde que ella se fue mis ganas de vivir se fueron por el excusado, así que me meto en problemas en busca de adrenalina para sentirme un poco vivo.

Mi plan apenas funciona, por que inmediatamente cometo alguna locura me siento activo y enérgico, pero luego que la sensación desaparece, un vacio vuelve a llenarme.

Venir a esta escuela carece de sentido, desde hace un año todo es monótono y aburrido, mierda quiero verla, quiero besarla, hacerla sonrojar, quiero saber mas cosas de ella, la necesito, necesito que este aquí conmigo, esta necesidad es tan grande que duele, si tan solo pudiera llamarla, un mensaje o una carta, es todo lo que pido pero no, el bastardo de su primo, no quiere darme su numero, según solo él, su padre es el único que lo tiene y durante el transcurso de uno a dos años no tienen permitido comunicarse con ella. Demonios pero ¿Qué clase de padre es ese?

Mierda —golpeo con fuerza la pared, haciendo que mi mano sangre, realmente estoy molesto. Oigo pasos, pensé que la escuela estaba desierta pero aun hay alguien, oh si ven a mí, en estos momentos solo deseo golpear a alguien, estoy temblando de la emoción por golpear tu rostro.

¿Qué hiciste Naruto?

Sakura-chan —maldita suerte la mía, no puedo golpear a Sakura.

Rápido vamos la enfermería —, me arrastra hacia allí, gritándome un sinfín de cosas, ella es especial para mi, somos amigos desde la infancia aunque alguna vez me sentí atraído por ella, cuando conocí a Hinata todo en mi dio giro de trescientos sesenta grados.

Ella comienza a curar mi mano, —se mas delicada Sakura-chan —me quejo, esta siendo muy agresiva

¿Quién te manda a lastimarte de esa forma? Además ¿Por qué aun estas en la escuela?

Castigado

De nuevo, no tienes remedio.

Espera un momento, ¿Qué hace ella aquí? —¿y tu?

¿yo que?

¿Qué haces aquí, Sakura-chan?

Su cuerpo se tensa y se encoje, me mira a los ojos, sus labios están apretados, como si quisiera hablar, pero al mismo tiempo callar — ¿me quieres?

Su pregunta me sorprende, pero aun así respondo —claro que si, ttebayo eres importante para mi

Sus manos toman las mías, —seamos novios

Siento mi mandíbula abrirse en un gesto de sorpresa y desconcierto. Ella me besa, la detengo no quiero los besos de Sakura —espera yo…

Se que no me amas, pero me quieres y eso es suficiente para mi, yo también te quiero y se que con el tiempo aprenderemos a amarnos, borremos el dolor juntos —sus ojos me dice la verdad no me ama, pero también esta sufriendo al igual que yo.

El dolor, borrarlo ¿Cómo puedo borrarlo?

Estemos juntos.

Sakura tenia razón, con el tiempo aprendí a amarla, a vivir solo para ella, el dolor poco a poco fue desapareciendo y el recuerdo de Hinata se hizo cada vez mas lejano y difuso, hasta el punto en que olvide todo lo que sentía por ella.

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Presente

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Despierto sobresaltado, el sonido titilante de los aparatos te advierte que de nuevo estas conectado a varios cables.

—Naruto

—¿Mamá?

—Por fin despertaste, estaba tan preocupada —expresa abrazándote fuertemente e impidiéndote respirar, para tu suerte tu padre estaba hay también así que ayudo a que ella te soltara.

Miras la habitación, Sasuke, te observa desde la puerta y Sakura se encuentra parada a un lado tuyo —Sakura, ya te pusiste correctamente el anillo —, Ella sonríe y te muestra su mano en donde se ve la sortija, —me alegro mi prometida no puede andar, así como así en lugares como esos.

— ¿prome…prometida? —tu madre es quien te mira sorprendida, pero no hay razón para eso, todos sabe que Sakura es tu prometida y que pronto se casaran.

— ¿Te acuerdas que soy tu prometida?

— ¿Qué cosas dices? Jamás lo olvidaría, soy distraído pero no olvidadizo ttebayo.

Todos se sorprender ante tu respuesta. Sakura sale a llamar el doctor, para saber mas repuestas al parecer Naruto ha recuperado su memoria.

—Naruto, ¿te acuerdas de Hinata? —Sasuke, es quien pregunta.

—si, pero hace mucho que no la vemos, se fue a otro país, no puedo recordar cual era.

—hmp. —no te dice por que lo pregunta, solo utiliza su monosílabo característico. — vendré a verte pronto.

Hinata

Once, cuarenta, Naruto no ha llegado, las velas prácticamente se han derretido, en algún momento mientras esperabas decidiste encenderlas, la apagas ante un pequeño soplido y empiezas a recoger la mesa y limpiar el lugar.

El timbre suena, te arreglas un poco, seguro que es Naruto.

—Naruto-kun —pero no es él, es mas bien el demonio en persona.

—estas esperando a Naruto.

No quiere ser grosera con Sasuke, pero te sientes muy tentada a cerrarle la puerta en la cara. —si

—Naruto, no volverá, el recupero sus memorias— ¿eh? ¿Qué fue lo que dijo? —él te ha olvidado.

Extra–compensación

Hinata

No puedes creerlo, —el…ha…ha…recuperado sus memorias —apenas puedes procesarlo, eso ha sucedido, aquello a lo que tenias tanto miedo al cierre de su relación, pero ni siquiera han tenido un cierre, pero ¿Qué ha pasado? ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo hoy?

Te derrumbas en medio de la entrada, las lágrimas resbalan por tu rostro, aun no estabas lista para esto, para el momento en que el te olvidaría para siempre, tus manos se cierran sobre tu pecho, duele mas que una herida al rojo vivo, corrección tu corazón es el que mas duele, como si un montón de bichitos lo mordieran al mismo tiempo, la pulsación es tan grande, tan intensa que apenas puedes respirar, todo tu cuerpo esta temblando, los sollozos salen de tu boca, intentas retenerlos pero huyen de tus labios como si tuvieran vida propia.

No sabes en que momento Sasuke entró y te cargo en sus brazos, sentándose en el mueble contigo en brazos, abrazándote como un padre protector.

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.

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Sasuke

Maldito Naruto, ¿Por qué demonios tuviste que ilusionarla? Demonios, mierda, todo esto es tu culpa, si no hubieras hecho esto, ella no estaría en este estado tan deplorable, odio verla llorar y mas cuando se que es por tu causa.

—Tú sabias esto desde un principio —expresas en tono frio, ella llora aun más antes tus palabras, no eres bueno consolando a nadie, ese nunca ha sido uno de tus puntos fuertes.

Suspiras, la agarras por lo hombros y la obligas a mirarte a los ojos, ella hace un esfuerzo por sostener la mirada, aun a través de sus lágrimas, perla contra azabache, lo vez en su ojos, esta preparada para todas las palabras hirientes que saldrán de tu boca por romper todas las reglas.

—Por que no me aceptas de una maldita vez, yo nunca permitiría que te sintieras así —tu tono de voz desesperado aun a ti te sorprende —demonios Hinata déjame amarte, déjame demostrarte cuanto puedo amarte, cuanto puedo hacerte feliz —nunca has rogado y nunca lo harás, esto solo ha sido una petición con autoridad.

De un momento a otro ella esta acostada sobre el mueble, la presionas con tu cuerpo, mientras besas ese cuello que tanto te hace suspirar, no llora, no emite ningún sonido, no te rechaza pero tampoco te acepta.

—Sasuke-san —te llama —Yo nunca podre amarte, por que mi corazón solo le pertenece a él.

Pero que demonios, la levantas y la llevas a su habitación tirándola sobre la cama, te quedas de pie observándola.

—¡Puedes acostarte con el y conmigo no! —Has perdido los estribos, esta molesto lleno de ira y rabia, ella es la única que puede sacar lo peor de ti —dime, ¿cuantas veces te hizo tuya en esta cama? —, preguntas pero ella no emite ningún sonido —responde, con un demonio.

Se ha sentado sobre la cama, mirándote con una profunda tristeza —Es que no puedes entenderlo el nunca va a amarte, sus sentimientos nunca fueron reales, te ha olvidado, nunca mas volverá.

—Yo decidí creerle, asumo las consecuencias de este dolor —expresa mirándote valientemente —siempre supe que no era real así que no me importa, aun así lo amare.

Te acercas a ella, atrapas su rostro entre tus manos, tus labios aprisionan los suyos en un beso demandante, muerdes sus labios, sin sutileza, sientes el sabor a sangre, mezclarse con los fluidos, tu lengua explora sin miedo con frenesí, con deseo, solo quieres callarla que deje de hablar de el y sus sentimientos por el.

—Vete por favor.

Sales de la habitación y cierras la puerta —No voy a tocarte, pero tampoco voy irme.

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Hinata

Has tenido una noche de perros, tu pelo esta totalmente desmarañado, tus ojos están rojos, aun llevas puesto el vestido de anoche, no recuerdas en que momento te cansaste de llorar y quedaste dormida.

Abres la puerta para dirigirte al baño, te sorprendes al ver a Sasuke acostado en el sofá, con solo su pantalón puesto, así que al final no se marcho, te das un baño rápido, cepillas tu cabello y pones una blusa holgada y unos pantalones hasta las rodillas. No importa si hay que trabajar, hoy no iras, no te importan las veinte llamadas perdidas de Tenten y Neji.

Alguien toca el timbre, abres sin siquiera mirar — ¿Hinata eres tu? —Reconoces esa voz —Yo no se como llegue a este lugar, mis pies me trajeron hasta aquí…no sabia que habías vuelto, mira que cambiada estas ttebayo.

El sonríe como de costumbre —Na…Naruto-kun —es que ¿acaso el…—. tú… yo…nosotros…

Tus palabras son interrumpidas por Sasuke, quien se acerca a ti ¿En que momento despertó? Su brazo pasa por tu cadera presionándote mas a él en un gesto posesivo —ya saliste del hospital —expresa en tono frio —dijiste que no te acordabas de Hinata ¿Qué haces aquí?

—Bueno yo solo llegue aquí por casualidad—una mueca de sorpresa se instala en su rostro —. Parece que interrumpí algo, mejor me voy —Así como llego desaparece, corre Hinata, detenle no permitas que se vaya con una idea equivocada, pero Sasuke lee muy bien tu mente y frustra tu plan sosteniendo tu brazo.

Lo miras jamás has sentido tanta rabia hacia una persona.

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NA: Hasta aquí.

Espero le haya gustado, yo también ame escribirlo, como sabe soy una fangirl pura y total Naruhina desde que vi la serie así que no pude contenerme de llenar el capitulo de puras escenas NaruHina solamente, es que los amo, estoy un poco avergonzada por el capitulo anterior, espero me disculpen.

Me he adelantado un día, el capitulo estaba escrito y me dieron ganas de publicarlo así que aquí esta. ¿Por qué pongo tanto lemon? Por que me encanta y me gustas las historia que tengo muuuuucho lemmon, a veces me encuentro algunos que solo tiene uno y no es que no me gusten pero me dejan esperando mas!

Ahora si a responder reviews:

Imperial-san: gracias por tus decirme, espero este capitulo te haya gustado.

Raquel: hola, bienvenida, oh bueno tratare de contestar a alguna de tus preguntas. ¿Si Naruto entonces la amaba, pro que cuando se encontraron otra, no le dijo nada? Bueno ciertas cosas pasaron, como este capitulo explica, Naruto se olvido de Hinata y su amor por ella. Sakura no le ha dado nada de nada eso es por que….jaja aun no te lo puedo decir. Con respecto al accidente, hay algunas cosas que aun no he aclarado pero seguiré aclarando mas adelante.

Mariidii: gracias por leer, me alegro que te gustara, bueno Naruto ha recuperado su memoria ¿Qué pasara con Hinata ahora?

Sashar12: hola, bienvenida, viva el NaruHina, quizás mas adelante el se ponga celosos, quien sabe.

OokamiIris-san: hola, gracias por los consejos, cuando leí tu comentario fue que me di cuenta de los horrores que había cometido.

Lavida134: exacto, me alegro que te gustara y que estos también te agraden.

Cinlayj2: hola querida, gracias por leer, lo siento no se cuando habrá un poco de SasuSaku, lo mas seguro es que sea casi en la parte final, y eso que aun no estoy segura de agregarlo, pero intentare hacerlo, pero no lo esperes ahora por que aun no es el momento de un acercamiento entre ellos, como veras Sasuke esta muy obsesionado con Hinata.

Darcy129: gracias por leer, espero esta te agrade igual.

Nana: gracias por continuar leyendo, si es necesario que Naruto también llore un poco, ahora responderé algunas de tus preguntas. ¿Habrá un bebe NaruHina? No por el momento, nunca he pensando en bebes para esta historia ¿se fijara Hinata en Sasuke? Creo que este capitulo ha aclarado esa duda, con respecto a la amnesia de Hinata, jaja muy buena pero no, eso alargaría mucho la historia y ya casi estamos entrando en la recta final. Con respecto al tiempo que tiene esta historia, pues hace mucho que la comencé y la abandone pero he vuelto para terminarla así que no te preocupes no me iré hasta haberla terminado, aunque solo sea publicando un cap. por semana.

Sakurafer2: hola, gracias por leer, espero este también te haya gustado.

AcidESP: me alegro que te gustara gracias por leer.

Tsukasa200: gracias por leer, espero este también te guste y disfrute el lemon.

Ochibimar: hola, gracias por leer, me encanta saber que sientes empatía por sus sentimientos, esa es mi idea que lo sentimientos de cada uno de ellos penetre en el corazón de cada lector, gracias por leer, me alegro de que te gustara.

Hinata Uzumaki: me enfoque en el para hacer ese capitulo, solo quería resaltar su personalidad tan autentica pues después de tanto capítulos sin un solo punto de vista de Naruto, hacia falta uno.

Gaby Hyuga: yo también, mientras lo escribía me imaginaba su rostro tan inocente y puro, al decir esa palabra, kétchup jaja, como si Kushina fuera tragarse ese cuento, me alegro que te gustara gracias por leer.

Y como me gustaría ser mas cercana a cada uno de mis lectores y como no estoy segura de si leen o no mis notas de autor, les propongo un juego, díganme su país y su edad y luego coloque una pregunta, una sola que realmente quieran saber, no importa si es spoiler o no, yo la responderé con toda honestidad por mp y lo que no tenga cuenta se las dejare aquí en el próximo capitulo, pero deben dejar un comentario aquí en en la historia, no se vale en facebook.

Yo soy de la Rep. Dom. Tengo 20 años.

Y que me dicen merezco
¿Reviews?