Acontecimiento 5: Un nuevo comienzo.

No dormí muy bien por pensar en todo lo sucedido, me levante muy temprano y me di un baño muy rápido, me vestí y salí de la habitación para ver a Natsume, pero el ya no estaba, me senté en el sillón un poco decepcionada, y en eso tocaron la puerta, quede sorprendida al ver a Natsume al parecer él también se había bañado y cambiado, aunque no traía su traje habitual del trabajo, más bien iba muy normal, -puedo pasar?, me pregunto, asentí con la cabeza y le di el paso, - hoy pedí el día en mi trabajo, yo… quería pasarlo contigo, me sonroje un poco, - gracias… - etto… sobre anoche, yo… quería disculparme yo no debí hacer eso… - no, tienes porque disculparte yo también accedí a que lo hicieras así que no veo por qué debas sentirte culpable, - gracias… y también gracias por avisarle a mi familia que estaba bien, - y me contaras porque te fuiste?, -la verdad es que solo fui al anuncio de su compromiso, pensé quedarme pero después de un rato decidí que lo mejor que podía hacer era venir a disculparme contigo, por lo que hice, - oh, ya veo, - y bueno ya que le dijiste a Tsubaki que estuve hasta tan noche contigo, y mi madre se enteró, ella quiere conocerte, la noticia me callo como balde de agua fría, se me erizo la piel y me dio pena, ni siquiera tenía algo formal con Natsume, el me sonrió, - no tienes que hacerlo si no quieres, - es que yo… no… sabría que decirle…, el parecía morirse de risa mientras yo me ponía más roja, - solo di que iras conmigo a la cena de ensayo de la boda, no te soltare para que nadie te haga preguntas extrañas, - de acuerdo, estaba algo emocionado pero también nerviosa, ese día Natsume y yo salimos a muchos lados, divirtiéndonos como dos niños por todas partes, el me daba besos ocasionales y a mí me encantaba recibirlos, y yo comenzaba a creer que esto podía ser el inicio de una relación muy bonita.

Los días fueron pasando y todo era más agradable cada vez, los días que iba a la oficina eran muy bellos al lado de Natsume, la mayoría de las noches cenábamos juntos, y los fines de semana nos quedamos en el departamento jugando, casi para cumplir un mes de relación, me dijo que la cena era la siguiente semana, hubiera agradecido que me lo hubiera dicho antes, para prepararme con un vestido adecuado para la ocasión, pero estuvo bien, salí ese mismo día para buscar algo, y lo encontré, un hermoso vestido verde, muy serio pero lindo, además de que era el color preferido de Natsume, compre también un par de zapatos a juego y camine hasta la estación del tren, y me sorprendió ver una hoja de papel con mi foto muy grande, me acerque para encontrarme con un letrero de se busca, "se busca Vanesa Cortez, joven Italiana, dejo a su familia y trabajo el día 2 de Marzo se sabe que vino a Japón, si sabe algo de ella comunicarse al número ++++++++++ con Diego Olivares" no podía creer lo que mis ojos veían, y mucho menos poder pensar, fui a un teléfono de monedas y marque el número del anuncio, contestaron rápido, era su voz, mi corazón palpito rápido y mi garganta se cerró, - hola… fue lo único que me salió, - ¡Vanesa! Eres tú?, - quiero que quites los letreros de la calle por favor, y colgué, quise decírselo con un tono de voz más fuerte pero no pude, su voz aún tenía esa influencia en mí, trate de borrarla y seguir mi camino, pero mi día se llenó de preguntas sin respuestas, ¿Qué hace aquí? ¿Por qué vino? ¿Por qué me busca? ¿Dónde está? ¿Cómo supo que vine aquí? ¿Qué sabrá? Etc. Por suerte todo esto termino cuando vi a Natsume esa noche.

Al pasar de los días los letreros desaparecieron y el día de la cena se acercaba, me ponía nerviosa, pero al fin conocería a la familia de Natsume y claro a Emma.