Advertencias: Drarry/Harco/EWE/OoC/

Summary: Draco Malfoy le prometió un perro a su hijo, pero a la hora de cumplir se retracta provocando así la furia de su esposo.

Este fic participa en la "Drarry Week" del foro "El Mapa del Mortífago".

El Chico Dorado y el Príncipe de Slytherin

Por: Hana Usagi

Prompt 4

ஐ..•.¸¸•´¯`•.¸¸.•. Perro .•.¸¸•´¯`•.¸¸. •..ஐ

Draco Malfoy estaba sentado en su estudio en la Malfoy-Potter Manor -la casa que Harry y él decidieron construir cuando quisieron incrementar su familia-, con las notas del primer año en Hogwarts de su primogénito frente a él.

Eran perfectas.

Número uno en su clase, superó a todos, incluyendo a la Ravenclaw y sabelotodo de su prima Rose. Extraordinarios en Pociones, Defensa contra las Artes Oscuras, Astronomía y Encantamientos. Supera las expectativas en Transformaciones, Historia de la magia y Herbología.

Ni él logró eso en su primer año. Levantó la mirada y se encontró con los ojos verdes y extremadamente felices de su hijo Scorpius, carraspeó un poco y le habló:

- Escucha hijo, no podemos mantener un perro en esta casa - en el mismo momento en el que esas palabras salieron de su boca, los ojos de su hijo mostraron la tristeza y la decepción que sentía.

Draco tragó grueso y giró para ver a su esposo y que lo ayudara con eso pero se encontró con la barrera impenetrable y los ojos furiosos de Harry Potter. No lo ayudaría.

- Scorpius, escucha, no podemos tenerlo, ésa sería una responsabilidad tuya y la mayoría del tiempo no estarías en casa, el trabajo de tu padre y el mío no nos da ese privilegio - trató de razonar con el pequeño.

- ¡Pero lo prometiste! ¡Dijiste que si era el número uno de mi clase lo harías!

- Hijo… - trató de obtener su atención pero lo interrumpió.

- No sólo era para mí, James y Albus me apoyaban y dijeron que lo cuidarían por mí mientras estaba en Hogwarts - lágrimas empezaron a salir de sus ojos.

- Hijo… - volvió a llamarlo con el corazón en un puño.

- ¡Eres un mentiroso! - exclamó antes de salir corriendo del despacho y cerrar la puerta de un portazo.

- ¡Potter! ¿Por qué rayos no me apoyaste? - le incriminó Draco cuando se dejaron de oír los pasos de su hijo tras un segundo portazo.

- A mí ni me veas, es cierto lo que dijo, se lo prometiste.

- No creí que llegara a ser el número en su clase - dijo en tono de rendición mientras se dejaba caer en el respaldo de su silla con los ojos cerrados, sin percatarse de lo que sus palabras habían provocado en Harry.

- Draco Lucius Malfoy Black - dijo lentamente con furia contenida.

Draco abrió los ojos y pudo ver a Harry con el peor cabreo que le había visto en años, tragó saliva preguntándose cuál fue su error para tratar de enmendarlo antes de que las consecuencias empeoraran.

- ¿Estás tratando de decir que no confiabas en las habilidades de tu hijo y no creíste que podría llegar a ser el mejor de su clase?

Oh, mierda.

Estaba jodido.

- N-no es eso, Harry, escucha…

- Y una mierda, ¿es eso? ¿Si tú no fuiste el número uno tu hijo tampoco podría?

- ¡No! ¡Joder! ¿Puedes dejarme hablar? - exclamó levantándose de la silla - Sí, es verdad que creí que no lo lograría pero no por un estúpido sentimiento de orgullo o superioridad. Ambos sabemos que Scorpius sacó tu nulo interés por el estudio, creí que cuando viera la cantidad de esfuerzo que requería ser el número uno se rendiría - Harry estaba a punto de hablar pero Draco no se detuvo -. No te equivoques Potter, estoy más que orgulloso de mi hijo, joder, hasta le puedo hacer una maldita fiesta y tengo ganas de restregárselo en la cara a la comadreja, ¡Merlín! Mi hijo es mucho mejor que yo y no quepo en mí de orgullo, pero un perro, maldita sea, los perros y yo no nos llevamos bien - confesó dejándose caer en la silla.

Por unos segundos no se escuchó nada, después pasos se acercaron a él y pudo sentir a Harry recargarse en el escritorio a su lado.

- ¿Por qué dices que los perros y tú no se llevan? - preguntó Harry más calmado.

Draco paso saliva, miró a Harry y sintió sus mejillas arder.

- Cuando tenía cinco años mi padre me regaló uno - confesó -, era un cachorro de una raza llamada San Bernardo, era muy lindo y tierno y mi padre dijo que se verían muy elegantes, pero creció muy rápido y en menos de un año ya rebasaba mi altura - su sonrojo aumentó y pudo ver como Harry lo alentaba para que continuara su relato, apartó su mirada y continuó -, una tarde de juego, Tobby, así se llamaba, se soltó y se abalanzó sobre mí, sé que solo quería jugar, pero era solo un pequeño de seis años que se inundó de pánico, no quiero que mis hijos pasen por eso.

Sintió como Harry lo acariciaba en una mejilla.

- Escucha Draco, entiendo lo que debiste haber sentido en ese momento, pero, no debiste haber ilusionado así a tu hijo si lo creías algo imposible, se esforzó mucho para lograrlo.

- Lo sé, Harry, pero… - se mordió el labio.

- Vamos a hacer un trato, Draco, si tu aceptas tener un perro en casa yo me encargaré de que el elegido sea uno que no crezca tanto, uno pequeño o de tamaño medio no necesita tanta atención y no son tan intimidantes - la mano que le estaba acariciando la mejilla viajó hasta posarse en su nuca para mantenerlo con las miradas enfrentadas.

Draco continuó mordiéndose el labio inferior hasta que suspiró, dejó caer la cabeza contra el respaldo de la silla con la mano de Harry aún en su nuca.

- Está bien - claudicó y recibió un beso de parte de su esposo.

- Iré a decirle a Scorpius - se levantó y se dirigió a la puerta.

- No, espera, iré yo - se puso de pie.

- ¿Seguro? Sabes cómo es tu hijo, igual que tú cuando no obtienes lo que quieres, se pone como ogro.

- Ha-ha Potter, muy gracioso - llegó a la puerta y salió.

- Solo digo la verdad - escuchó a sus espaldas.

Llegó a la puerta de madera de la habitación de su primogénito, trató de abrirla pero estaba atrancada así que tocó un par de veces.

- ¿Scorp? Puedes abrir por favor.

- No.

- Escúchame bien jovencito, será mejor que levantes tu trasero y vengas a abrirme porque si uso mi varita para hacerlo olvídate de tu fiesta de cumpleaños la próxima semana.

Escuchó un gruñido del otro lado, pasos y luego el pestillo corriéndose. Entró y encontró a su hijo acostado en la cama y dándole la espalda.

- Escucha Scorp, voy a ser sincero contigo, la verdad no creí que llegaras a ser el número uno de la clase - el pequeño se giró y Draco pudo apreciar la decepción es sus ojos, sabía perfectamente cómo se sentía el creer que no eras un hijo lo suficientemente bueno para tu padre así que se apresuró a hablar -, no fue porque creyera que no eras inteligente o capaz de hacerlo, sé perfectamente que eres muy listo y que puedes lograr cualquier cosa que te propongas, pero también debes admitir que nunca te ha interesado el estudio.

Scorpius apretó los labios y fijó su mirada en el suelo.

- También creí que cuando te dieras cuenta del esfuerzo que conlleva todo eso te rendirías y te pido una disculpa por eso, soy tu padre, debí haber creído más en ti, pero me has sorprendido y me has demostrado que eres el mejor incluso mejor que tu papá y yo - el rubito levantó la mirada sorprendida y miró a su padre, Draco le sonrió antes de volver a hablar -. Estoy muy orgulloso de ti.

Scorpius se levantó y corrió para abrazar a su padre con fuerza, Draco se agachó y le correspondió el abrazo.

- Ahora Scorp, te cumpliré la promesa que te hice el año pasado pero me tendrás que prometer algo.

Scorpius se separó y asintió vigorosamente.

- Lo que sea papi.

- Me has demostrado que puedes llegar a ser el número uno de tu clase, así que te voy a pedir que el resto de tus años en Hogwarts me sigas demostrando que lo eres - Scorpius iba a protestar, pero Draco levantó una mano para que lo dejar continuar -. No te voy a volver a pedir ser el número uno, pero por favor, permanece dentro de los primeros cinco, o diez tan siquiera.

Scorpius sonrió y asintió.

- Bien, es una promesa - levantó su meñique y su pequeño lo rodeó con el suyo sellando así la promesa, había adoptado esa costumbre muggle de Harry -, ahora ve por tus hermanos, hay que ir por un perro.

Scorpius lo volvió a abrazar y salió por la puerta para ir por sus hermanos. Draco suspiró, se sentó en la cama de su hijo, apoyó los codos en sus rodillas y la cabeza en las manos pensando en cómo se enfrentaría a eso. Un minuto después escuchó:

- Iré por Lily - dijo Harry desde la puerta, Draco se envaró.

- Ni se te ocurra Potter, no llevaré a mi hija de apenas un año a una tienda llena de monstruos de cuatro patas - Harry soltó una carcajada al escucharlo -. No te rías Potter.

- Vamos Draco, no pasará nada, iremos los dos, con nuestras varitas y en ningún momento la soltaré - Draco gruñó.

Al final del día la familia completa regresó a casa con un lindo cachorro de Beagle, que, como prometió Harry, es una raza que no crecería mucho, siendo cariñoso y juguetón con los niños, quienes lo amarían y lo querrían como a un miembro más de su familia, y aunque Draco no lo confiese ni bajo tortura, él también se encariñaría de ese pequeño monstruo de cuatro patas.

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¡Sí! ¡Lo logré! :D

Esteeem… creo que este en sí quedó en su sitio de acuerdo a la cronología. Se supone que los cuatro prompts están en la misma línea temporal, ¿creen que es algo confuso y debería reacomodarlos? ¿O sí son comprensibles?

Les agradezco infinitamente sus follows, favs y reviews durante esta semana, me han animado a poder terminar esto en menos de siete días :D

ShibuyaRen, mixhii, vanessa clearwater o, annnita, jess Granger s, gracias por comentar c:

Espero volver a leerlos en alguna otra historia.

::: (_( :* .¸¸.•Hana
*: (=' :') :* .¸¸.• Usagi
•.. (,(")(")¤°.¸¸.•´¯`» 27/03/2016