Notas de la autora: jeje como me encanta el dramita xD
Espero que disfruten~
Paso 6: Aflicción
No tenía idea de cómo reaccionar. Quería gritarle que no se metiera con Louis, que era demente pensar en reemplazarlo con él, pero no tuvo voz para hacerlo. Su corazón parecido detenerse cuando contempló aquella delicada espalda mientras se alejaba con la intensión que no mirar hacia atrás.
Sabía que todo aquello había estado mal en todos los sentidos y que solo traería problemas al final; pero lo hecho, hecho estaba y no había giratiempos que pudieran solucionarlo…
*-*-*1 semana después*-*-*
Sumido en la miseria en al que él solo se arrojó, jugueteaba con unas virutas de madera de la mesa, su mejilla le dolía por todo el rato que tenía en la misma posición, pero no podía importarle menos.
Su pecho escocía por el abandono y su estomago bullía furioso por el súbito interés de Louis por el rubio que solo le regresaba heladas miradas y ni una sola palabra como si su sola presencia le molestara, aunque está seguro que probablemente ese era el caso. Había metido la pata y hasta el fondo. Pero no lo admitiría, no quería hacerlo.
Faltaban menos de quince días para el regreso a Hogwarts y aun no había terminado sus deberes, ni ánimos tenía de ello. Sus amigos ya le habían mandado innumerables cartas rogando por su presencia en el mejor antro de la ciudad, pero, todo eso parecía banal en esos momentos.
Percibiendo el chirriante sonido de la puerta abrirse, alzó la mirada para encontrarse con su padre quien lucía un extraño bronceado, unos extraños manchones rojos en l cuello y una muy brillante sonrisa para ser realmente él. -¡Hola chicos!- saludó en general antes de que la animosidad de Lily lo tecleara y se le colgara al cuello.
-¡Papi ya regresaste!- "y volvió la nena consentida de papá, nada que ver con la adolescente que se estaña refregando contra el mayor de los Scammander apenas ayer" ironizó en su mente sin dejar de rascar la mesa.
-Claro princesa- dijo devolviéndole el abrazo dándole un beso en la frente. Bajándola al suelo ingresó a la estancia.
Mirando por el rabillo del ojo vi que también llegaba tras de su padre aquella figura desgarbada con electrizante cabello azul, era más que obvio de quien se trataba; "así que el vago de Teddy regresó a casa" y volviéndose a acomodar en su lugar siguió con su ardua labor de acomodar en hileras las virutas de madera que se deshacían en sus dedos.
-¿Qué sucede Jammie?- preguntó su padre alborotando sus cabellos como siempre solía hacer. Prefirió obviar su respuesta con un alzamiento de hombros. Notó que Teddy solo lo miró curioso, pero, no fue lo suficiente para hacerle mucho caso.
-Así que ya regresaste- exclamó la voz acida de su madre, ese tono que solo presagiaba problemas y se limitó a rodar los ojos "así comienza…" presagió con hastío en su mente – así preguntas que ¿Qué tiene Jimmy? Es obvio que este así cuando lo pusiste de niñera, solo tiene 16, debería de estarse divirtiendo con sus amigos pero está aquí encerrado en la casa castigado, castigo que no te tomaste la molestia en tomarme en cuenta- la sonrisa de su padre se borró al instante y se puso en guardia para el primer round.
-En primer lugar Ginny, no fue un castigo, fue un favor que él aceptó con gusto, y en segundo, si fuera un castigo, se lo tendría bien merecido por casi repetir curso…- James se levantó de su sitio cuando vio que la batalla monumental estaba llegando a su máximo esplendor y sabía que eso solo podría empeorar. La verborrea aumentaba de volumen y de fuerza; suspiró.
"Tan dulces recuerdos de la infancia" pensó con sarcasmo recordando aquellos momentos del verano en el que sus padres se la pasaban discutiendo infinidad de tiempo y más que nada por su tema favorito; él.
Dirigiéndose a la cocina a buscar refugio, comenzó a inspeccionar los anaqueles para ver que picaba. Encontró una manzana y le dio una mordida mirando por la venta donde los Scammander, Hugo y Albus hacían una competencia en el agua mientras que Louis desbocaba toda su atención en el rubio recostado en el camastro que estaba asintiendo a lo que le decía. "Imbécil" pensó con asqueó.
Detestaba las sonrisas bobas de Louis, detestaba los ojos azul grisáceos que parecían brillar haciéndole competencia al sol y no porque lo miraran a él como solían hacerlo, no esta vez… que parecía que ya no habría otra oportunidad de tenerlos…
-Vaya que esos dos tienen mejor relación cuando están separados- James suspiró regresando a ver a Teddy quien divertido se servía un vaso de agua helada.
-Sip, tan amigos como siempre- contestó con acidez. No necesitaba hacer mucho énfasis en lo obvio. Sus padres aunque se querían como amigos de antaño, seguían sin poder estar en la misma habitación sin que comenzaran a discutir por la más mínima razón.
-Y… ¿Cuál es la razón de tu molestia Jim? Que parece que comiste ogro esta mañana- dijo risueño cruzándose de brazos. El pelirrojo rodó los ojos "y llegó el Teddy psicoanalista…" negó con la cabeza.
-Nada…- dijo desviando su vista a la piscina. Las risas y gritos de emoción invadían su nube negra haciendo que esta se acrecentara sobre su cabeza. Scorpius reía con el grupo y dejaba que Louis tomara su mano como si nada; su sangre quemaba cual acido en sus venas.
-Aja…- dijo asintiendo regresando a ver a donde los ojos cafés miraban –realmente no parece nada… ¿tiene algo que ver con Louis? Porque ustedes son como uña y mugre, no se pude ver uno sin el otro-
-No es por Louis…- siseó al instante comenzando a cabrearse –y ya deja de tu jueguito del análisis de mi cerebro que no va a funcionar- dijo alejándose del chico ahora con un cabello castaño claro.
-Mmm… antes te divertía- dijo súbitamente muy serio impidiendo su huida -¿acaso será por el chico Malfoy? Se ve que tiene buena pinta…- dijo señalando a la ventana y pudo observar la reacción que estaba esperando.
-¡¿Por qué tendría que girar mi vida en torno a ese despreciable crio?!- chilló a la defensiva –claro que no, ¿Cómo creerías semejante tontería? No es por él, ni es por nadie…-
-¿Enserio? Y parece que Louis tiene cierto interés por el… bueno, al menos mi gay-radar me lo dice- rió ante su comentario que solo conseguía irritar mas al mayor de los Potter-Weasley.
-Por mí el puede hacer lo que se le venga en gana, enrollarse con quien quiera, no me interesa en lo más mínimo… yo no soy gay…- dijo cruzándose de brazos.
-Yo no he dicho que lo seas James. Aunque me parece bastante curioso lo ofuscado que te pusiste- hizo una pausa –creo que debes de ser mas sincero con tus sentimientos…- el joven solo bufó exasperado como si estuviera recibiendo una reprimenda.
-No tengo porque liderar con mis sentimientos, están tan claros como el agua, muchas gracias- Teddy bufó.
-¿Sabes porque me fui de Londres?- hizo una pausa y James solo negó con la cabeza. Hasta ese momento seguía siendo una incógnita por qué abandonó todo lo que tenía por aparentemente nada, pero por todos los años de amistad, no se lo reprochó ni lo haría jamás, aunque ahorita que peguntaba se sentía mejor que su vena curiosa por fin satisfaría ese misterio –Veras, durante años tuve este cartel de niño huérfano, tierno y sonriente; todos tratándome con pinzas, procurando que no me rompiera, esperando a intervalos iguales tanto de mi por lo que fueron mis padres, querían que fuera auror como ellos, que tuviera una linda novia con la cual casarme para después tener todo aquello que la guerra me arrebató; pero ya estaba cansado de ello, harto de fingir ser algo que no soy por completo… el mundo me asfixiaba y las expectativas que los demás se formaban sobre mi… esa situación se estaba volviendo toxica y me mataba día con día… sabia que de seguir así explotaría y no quería hacerle daño a nadie o al menos, no más de lo que cause… durante ese tiempo conocí muchos lugares y personas, vi paisajes impresionantes y viví momentos insólitos que jamás soñé y durante ese tiempo conseguí quedar en paz aceptándome tal cual soy sin negar mis sentimientos ni a mí mismo…-
James lo detuvo. No quería seguir escuchando.
-El hecho de que te líes con mi padre, no quiere decir que puedes sermonearme…- lo miró de manera retadora y Teddy puso los ojos de plato. Al parecer no se esperó aquello, pero, enseguida relajó su expresión.
-¿Por qué dices eso? ¿A-A qué te refieres?- le tembló un poco la voz.
-A mi no engañas, tremendos chupetones que traía en el cuello dudo que hayan sido mosquitos; tal vez unas sanguijuelas serian más plausibles… y la sonrisa cegadora lo delata. Eso, sumándole que tu ya le traías ganas desde la escuela, hay que ser un idiota para no poder sumar uno más uno- Teddy sonrió nerviosamente y asintió.
-Touché- se declaró vencido y no tenía sentido negar la verdad -pero bueno Jim, no te estoy sermoneando como tú dices, por haberme involucrado con Harry….- se aclaró la garganta -Si no porque eres un buen amigo para mí, ¿recuerdas?- Como olvidar que fue su incondicional amigo desde hacía muchos años, planeando travesura y media juntos, jugando hasta el anochecer. Aunque si esperaba que lo llamara papá por andarle robando sus joyitas a su padre, tendría que esperar sentado.
-Sí, pero esto no te incumbe…- James suspiró.
-Tienes razón, tu ganas- dijo abatido sobando su cuello. Lidiar con un James temperamental siempre lo dejaba adolorido hasta en el mejor de los días –solo espero que mañana no te arrepientas de lo que estas dejando escapar Jim…-
Como odiaba hablar con el maduro Teddy. Siempre lograba enredarlo más de lo que ya estaba. No quería saber qué es lo que sentía por ese chiquillo, realmente no.
Su cuarto estaba retumbando por la música que puso a todo volumen, su madre ya le había ido a reprochar que le bajara, pero no hizo caso. El solo de bajo en un acelerado power metal no llegaba hasta sus oídos, si le preguntaban qué era lo que escuchaba, diría que no tenía la menor idea. Le dolía la cabeza, odiaba la profunda indiferencia a su persona; detestaba recordar aquellos besos compartidos como su hubieran sido lo mejor que pudiera pasarle. No tenía ganas de hacer nada y tristemente ni siquiera una paja, eso ya era triste.
Tal vez… solo tal vez… si estaba enamorado de él…
"Joder, ¡eso no!" se alborotó los cabellos
¿Cómo había sucedido aquello? No lo sabía. ¿Quién podría explicárselo? Tampoco tenía idea. Pero una cosa era clara y era que llegar hasta ese punto de amarle con desesperación haciendo que su pecho doliera, de desearlo mas allá de la búsqueda del placer físico, era grave, muchísimo. No podía quererle, no. Eso era admitir que era gay ¿o no?
"Bueno… Teddy se ve bastante feliz siéndolo" pensó por unos instantes, pero lo descartó al momento. El no le gustaban los tíos. Había visto muchos desnudos en las duchas tras una partida de quiddich y no despertaban la mas mínima chispa en el.
-¿Por qué con Malfoy es diferente?- Se preguntó intrigado. Cerró los ojos y se dio cuenta de lo mal que estaba –estoy perdido…- y regresando a ver qué Louis abrazaba aquel esbelto cuerpo, esa piel tan sedosa que tuvo entre sus manos le partía el alma y calaba hondo en su corazón –y parece que lo he perdido…-
-Solo admítelo que nada te cuesta- canturreó Lyssander apoyándose en sus codos sin perderse su reacción enfurruñada y ofendida.
-¡Jodidos dioses!- chilló saltando en su cama -¿tú de dónde saliste?- estaba histérico. En definitiva ese chico Scammander era raro.
-Entré por la puerta- dijo quitado de la pena señalando la puerta dándole una lamida a su paleta de regaliz-te vez muy mal… ¿no creer que todo estaría mejor si aceptas que estás enamorado de Scorps?- sonrió de lado. Aquellos ojos soñadores veían a través de él como si fuera una ventana y solo negó con la cabeza.
-Yo no… lo que sea que quieras que admita, no es cierto… y aunque lo fuera… él… ya no me perdonaría… claro si quisiera su perdón…- dijo lo más orgulloso que pudo. No podía convencerlo. No se dejaría convencer. Y no importaba cuanto ansiara que esos ojos azul grisáceo se volvieran a fijar en él, perderse en la infinidad de su sus tiernos gestos y palabras picantes, no se sentía capaz de apostar fuerte por lo que sea que estuviera sintiendo en esos momentos.
El chiquillo de cabello esponjoso le dio un zape sin mucha fuera para sonreírle de esa forma enigmática cual gato Cheshire.
-¿Dónde está tu espíritu Gryffindor, James?-
Se quedó en su lugar durante un gran rato cavilando pausadamente en todo lo que sucedió en ese lapso. Recapitulando uno a uno de esos encuentros furtivos, las palabras de Teddy, la motivación de Lyssander. Se rascó torpemente su nuca.
Descubrir que realmente le gustaba ese Malfoy dulce y caprichoso, irónico y atrevido era una cosa arriesgada, pero saber que podría llegar a enamorarse perdidamente de él (si es que ya lo estaba) le asustaba. Le asustaba lo que vendría después de decirlo a viva voz, de aceptarlo. ¿Qué pasaría con sus planes de vida? Bueno, no es lo que tuviera muchos planes, pero ¿y qué tal el susodicho? ¿Qué tal si Scorpius no sentía lo mismo? ¿Y si era solo un empecinamiento y nada más? Se sentía mareado en ese terrible vórtice. Sin embargo como una pequeña luz tras toda esa densa capa de indecisión, yacía la ilusión de que todo estaría simplemente bien.
"Debo estar más loco de lo que pensaba" rió abatido cubriendo sus parpados. Su decisión estaba tomada basada en prácticamente nada más que la esperanza y si tenía la más pequeña oportunidad de recuperarlo y demostrarle que podría merecerlo, valdría la pena toda la humillación a la que estaba dispuesto a exponerse; definitivamente lo intentaría.
Respirando copiosamente apretó los puños a su costado. "Voy a por ti, Scorpius"
