Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi-samma.
-Diálogos-
-Pensamientos-
-Inner-
-Horario y tiempo-
-*Aclaraciones al final del capítulo*-
El despertador sonó, provocando un chillido casi insoportable por toda la casa.
Con cierto cansancio, se frotó los ojos. La noche aún estaba presente, no tenía sentido levantarse a las 5y15am si no tenía misión alguna.
-Que sueño- murmuró antes de entrar a la ducha.
El agua comenzó a caer, despertándola casi en el acto. Sin embargo, Sakura Haruno nunca estuvo tan despierta en toda su vida como en esos momentos.
-Cierto... estamos en el futuro- recordó a la vez que fruncía levemente el ceño- No podemos cometer ningún tipo de error o podríamos perjudicar nuestro tiempo. Es nuestro momento, el momento de demostrar que estamos capacitados para esto- sonrió con orgullo, pero recordó algo al instante- ... Solo espero que Naruto no meta la pata.
El agua, pasado unos cuantos minutos, cesó. Sakura se vistió y desenredo su cabello rosa antes de bajar al comedor a desayunar.
- ¡Buenos días!- saludó con entusiasmo.
Pero solo su "Yo" futuro, quien estaba sirviendo la comida, le devolvió el saludo con el mismo entusiasmo. Ambos Sasuke y Daisuke soltaron sus acostumbrados "mhp", mientras que Daichi la saludó con su pequeña manita. Yuriko pudo haber saludado con un entusiasmo radiante... pero estaba muy ocupada durmiendo sobre el bol de cereales.
-Esto no es muy animado- pensó Sakura con un ligero tic en el ojo.
- ¡Shannaro! ¡Manga de vagos!- gritó su Inner.
Decidida a alegrar todo eso mas tarde, tomó lugar entre una dormida Yuriko y un serio Sasuke del pasado.
-Mmm... Daisuke- el joven miró a su madre- Despierta a tu hermana, por favor.
Después de rodar los ojos, gesto desaprobado por ambos padres, Daisuke movió ligeramente a su pequeña hermana.
-Yuri, despierta- pero la pequeña peli-rosa no daba señales de querer despertar.
-Mhp, genial- Sasuke del futuro se levanto de la silla y se posicionó al lado de su única hija- Pss, *hime-chan, despierta- la sacudió un poco mas fuerte que su hijo, pero no con exceso.
Poco a poco, la joven Uchiha dejó entrever sus ojos negros como la noche hasta que despertó por completo.
-Ho... buenos días- saludó mientras se frotaba los ojos- ¿Ya está el desayuno?
-En realidad, estabas dormida sobre él- informó Daisuke sonriendo ligeramente.
-Ho... *Gomen- dijo mientras inclinaba ligeramente la cabeza.
Sasuke del futuro le sonrió antes de besar su cabeza y volver a su lugar.
Sakura frunció el ceño levemente, mientras abrió un poco la boca ¿Sasuke... tierno?
Ningun otro parecía impresionado con esa muestra de afecto, incluso el Sasuke de su tiempo lo encontraba como algo normal, ¿Será que Sasuke había cambiado en ese tiempo?
- No, imposible.
-Hoy tienen el entrenamiento con Naruto ¿Cierto?- preguntó Sakura del futuro, interrumpiendo los pensamientos de su "Yo" pasado.
Sasuke del pasado sonrió de medio lado.
-Será interesante ver hasta donde ha llegado el Dobe- comentó con cierta arrogancia.
-Sus hijos también son muy poderosos- dijo Sakura del futuro mientras le limpiaba la boca a Daichi- Aunque no lo aparenten, en especial Kimura.
-Mhp, Yuriko y yo podremos encargarnos de ellos- opinó Daisuke- He entrenado con Eri, y su poder no supera el mio.
-No te confíes- interrumpió Sakura del pasado- Recuerda que son hijos de Naruto y de Hinata, ambos son muy poderosos...
-Cierto- Yuriko sonrió- El tío Naruto- ambos Sasuke gruñeron por lo de "tío"- fue el gran vencedor de la Cuarta Guerra Ninja, no es ningún debilucho.
-Todos participamos en esa guerra, Yuriko- le recordó su madre con dulzura- No les des todo el mérito a Naruto, aunque en cierta forma puede que tengas razón.
La niña Uchiha asintió pero, casi al instante, frunció el ceño.
-Todos estaban cuando se desató lo del zorro ¿Cierto?- cuatro cabezas asintieron en sincronía- y todos procedían de la guerra instaurada en Konoha pero... papá, mientras Konoha era atacada ¿Donde estabas?.
El comedor quedó en completo silencio, ni siquiera Daichi se movía.
Sakura notó como Sasuke del futuro abría ligeramente la boca, dispuesto a contestar, pero la cerró al segundo.
-Estaba en una misión secreta- respondió Sakura del futuro por él- Creí que ya te lo habíamos comentado, cariño.
Yuriko asintió pero parecía algo decepcionada.
Sasuke del pasado miró re reojo a su "Yo" futuro, y se sorprendió al notar el oscurecimiento en sus ojos... sus propios ojos.
-No sabe sobre mi oscuro pasado- pensó con cierta amargura- Me pregunto... ¿Qué clase de historia le han contado?
El desayuno prosiguió, pero Yuriko no emitió palabra alguna.
- ¡Doji!- se escuchó desde fuera de la mansión Uchiha- ¡Sal ahora mismo o traeré tu trasero a las patadas!
-Mhp, has que guarde silencio antes de que despierte a todo el clan- le ordenó Sasuke del futuro a su hijo.
Daisuke suspiró antes de abrir la entrada a la mansión, en donde tres rubios animados, y un pequeño peli-azul, esperaban ansiosos.
-Tranquila, Busu- le pidió antes de sonreír- No pensé que deseabas tanto que te venciera.
Eri se puso de un indiscutible tono carmesí.
- ¡Cuidado, Daisuke, o tu ego podría explotar tu cabeza!
-Niños, no os discutáis- pidió el Hokage.
Sakura y Sasuke del pasado abrieron ligeramente la boca, totalmente sorprendidos.
-Valla... así que Naruto ha madurado- pensó la peli-rosa con una radiante sonrisa.
-Mhp, veo que el Dobe a dejado de ser tan Dobe- Sasuke también sonrió de medio lado.
-... Dejen esa rabia para la pelea- ahora si era el verdadero Naruto.
-Oi, Sakura- ambas peli-rosa miraron al joven Naruto- Hinata me pidió que les dijera... hum... creo que... no, eso no era...
- ¿Tan chico es tu cerebro como para no poder retener información, Dobe?- se burlaron ambos Sasuke.
Naruto los miró feo.
-Hum... ¿Papá?- ambos Naruto miraron a Kimura- Mamá dijo... etto... que esperarían a las tías Sakura para hacer mandados antes de ir a presenciar el entrenamiento...
- ¡Si, compras de chicas!- saltó Eri con una sonrisa zorruna.
- ¿Y no te han incluido, Busu?- se burló Daisuke.
-Tsk, preferí entrenar, Doji- repuso la rubia con una mueca despectiva antes de cambiarla a una burlona- Pero si prefieres ir a comprar vestidos y hablar de tus orgullosos hijos, con gusto le digo a mi mamá que te pasen a buscar.
-Mhp, Busu.
-Doji.
-Busu.
-Doji.
- ¡Busu!
- ¡Doji!
- ¡Naruto!- saltó el rubio del pasado, ganándose dos miradas fulminantes.
-Hum... Disculpen, ¿Han oído que los que se pelean se aman?- comentó una voz desde el umbral de la casa.
- ¡Eso no es cierto!- negaron ambos tornándose rojos al instante.
-Ho, hola Kisho- saludó Sakura del futuro a la joven Nara- ¿Qué se te ofrece?
-Tocar antes de entrar sería una buena opción- comentó Sasuke del futuro, ganándose una fea mirada por parte de ambas Sakura.
Kisho bostezó. Dio unos pasos hacia el interior de la casa, en dirección a los Sasuke.
-Papá me ha pedido que les entregue esto- y le tendió dos pergaminos a Sasuke del pasado.
- ¿Y qué es?- cuestionaron ambos Uchiha.
Kisho se encogió de hombros.
-Solo no los pierdan, ya es problemático tener que traerlos una vez- y se marchó.
-Para ella todo es problemático- se quejó Yuriko mientras sus padres leían el pergamino.
- ¿De que va?- se interesaron ambos Naruto.
-Tsk, nada importante- respondió Sasuke del futuro mientras enrollaba nuevamente ambos pergaminos.
-Debe serlo como para que tía Temari despierte a Kisho- opinó Daisuke.
-No hagas preguntas y ve a buscar tu porta-shurikens- le ordenó su padre- ¡Y nada de rodar los ojos!- le advirtió.
Después de soltar un bufido, Daisuke y Yuriko fueron a buscar sus porta-shurikens.
-Niños, vallan a apartar el campo de entrenamiento- le pidió el Hokage a sus hijos.
Ambos se fueron sin rechistar.
-Estos niños me dan dolor de cabeza- comentó Sakura del futuro mientras comenzaba a juntar la mesa.
-Oi, Sakura-chan ¿No tienes ramen por ahí?- preguntó Naruto del pasado mientras inspeccionaba la cocina.
-Mhp, Dobe deja de meter tus narices en donde no te llaman- ordenó Sasuke del futuro sacando al rubio a la fuerza.
-Ahora que lo recuerdo- todos miraron a Sasuke del pasado, quien mantenía la vista fija en el suelo- Yuriko no sabe...
-Solo Daisuke lo sabe, y preferimos que sea así- le cortó su "Yo" futuro aún agarrando a Naruto de los pelos.
- ¿De qué están hablando? ¡Yo quiero saber!- exigió el joven hiperactivo.
-Mhp, estamos hablando de lo entrometido que sueles ser, Dobe- y Sasuke del futuro lo golpeó en la cabeza.
Unos suaves pasos se escucharon. En segundos, los mayores del clan Uchiha ya estaban situados frente a sus padres.
-Muy bien, es hora de irnos- anunció Sakura del futuro mientras cargaba a Daichi.
- ¿Solo seremos nosotros?- preguntó Sakura del pasado.
-No- el Hokage sonrió de medio lado- Varias personas querían ver como derrotamos a los "grandiosos" Uchihas.
El día anterior...
- ¡¿Sasuke y Naruto se enfrentaran?!- gritó cierta rubia- ¡Esto no me lo pierdo por nada en el mundo!
Ino comenzó a cocinar a una velocidad inhumana, parloteando quien sabe qué sobre el enfrentamiento de los dos clanes más poderosos del mundo ninja.
Desde la mesa del comedor, Ayame sonreía ligeramente.
-Estoy al tanto que ambos son muy poderosos- comentó la joven azabache mientras arreglaba el florero que, minutos antes, Sai del pasado había destruido- Y sus hijos no se quedan atrás, en especial Kimura.
Un sonido de vidrios rompiéndose se escuchó desde la sala de estar.
- ¡Sai!- rugió la rubia desde la cocina- ¡Ruega por tu vida si has destruido algo!
La sonrisa de Sai del pasado comenzó a titubear en cuanto vio el adorno de vidrio hecho añicos en el suelo. A su lado, Sai del futuro leía tranquilamente.
-Mmm... aquí está- Sai del futuro sonrió- Aquí dice que si tu mujer es una histérica con tendencia homicida, lo mejor que puedes hacer es buscar tus maletas e irte muy lejos- Ayame rodó los ojos.
- ¿No hay otra forma que no requiera el abandono?- cuestionó su "Yo" pasado.
Sai cerró el libro y puso su dedo en el mentón, pensando.
-Bueno... cuando Ino se enoja conmigo suelo darle flores, eso siempre calma a la bestia.
Ayame rió, era un milagro que sus madres no estuvieran escuchando a esos dos llamarlas "Bestias".
-Por cierto, Ayame- la joven miró a su padre de su misma edad, o casi- ¿Has dicho que Kimura, el hijo de Naruto, es muy poderoso?- la azabache asintió- Yo lo vi como un niño débil y asustado...
-Las apariencias engañan, papá- opinó la joven Yamanaka.
Sai adoptó un gesto pensativo.
-Si, tienes razón- admitió- Yo siempre encontré a tu madre como la rosa más hermosa de todo el jardín... pero terminó siendo un cactus.
Otro ruido de vidrio haciéndose añicos se escuchó. Y Ayame lamentó tanto que su madre tuviese tan buen oído.
-Así que... Naruto y Sasuke- comentó mientras se recostaba en la rama de un árbol cercano- Un enfrentamiento interesante, incluso me siento muy intrigado.
-Podremos ir a verlos mañana temprano, si quieren- dijo Hanabi mientras cortaba unas flores justo al lado del árbol en donde estaban ambos Shino.
-Ryo debe de estar en la Academia, Hanabi- le recordó Shino del futuro.
Hanabi le sonrió con dulzura.
-Nadie irá a la Academia mañana, ya verás, todos querrán ir al enfrentamiento entre los dos clanes más grandes de el País del fuego- aseguró.
Una mosca se posó en el dedo anular de Shino del pasado.
-Si... tienes razón- aseveró- Nadie se perdería esta pelea, aunque fuese un simple entrenamiento.
- ¡¿Qué Naruto y Sasuke qué?!- gritó con histeria.
Tenten del pasado bufó. ¡Vamos! No era para tanto... ¿O sí?
- ¡Debo comenzar a entrenar!- siguió gritando Lee mientras daba patadas al aire. Tenten rezaba que no golpeara ninguna jaula con algún ave adentro- ¡Mañana temprano los dos más poderosos se enfrentarán, y yo estaré ahí para derrotarlos sin una gota de sudor!...
-No seas iluso, padre- dijo Neji II recostado en el mostrador- Por una vez en tu vida se sensato: Eres un hombre muy fuerte y admirable pero Sasuke y Naruto están en otro nivel, y ese mismo nivel es superado por sus propios descendientes.
-Oi, que rudo- pensó Tenten del pasado.
Fue un alivio que solo estuvieran ellos tres en la casa, sino habría triple depresión ya que Lee parecía querer saltar de un acantilado.
-No tenías que ser tan rudo con tu padre- lloriqueó Lee mientras caminaba, tambaleante, en dirección al jardín trasero.
- ¡Lee! Tu eres muy fuerte, no te deprimas- rogaba Tenten mientras seguía al de expandes verde hacia el exterior.
Neji II se quedó solo, recostado y con los silbidos de las aves como único sonido. Sonrió de medio lado.
-Al fin paz.
El ruido de una bolsa de papitas se escuchó por todo el restaurante, seguido de un "Yo quiero costillitas con mucha salsa".
-Salen las costillitas con mucha salsa- anunció Choji del futuro desde la cocina.
- ¡Disculpe!- una joven llamaba desde una de las mesas apiladas cerca de la ventana- ¿Mi orden de tofu?...
-En seguida, señorita- respondió Choji del pasado desde la barra.
Caminó hacia la cocina en donde su "Yo" futuro estaba preparando las costillitas. Sonrió, ya que abrir su propio restaurante era un sueño para él.
Agarró el plato de tofu que estaba cerca del horno y lo llevó hacia la mesa.
-Disfrútelo- la joven le sonrió.
El sonido de la campanilla de la puerta se escuchó. Hotaru entró a las corridas.
- ¡Sasuke y Naruto se enfrentaran mañana!- anunció en cuanto sus padres la vieron- Y también lo harán Yuriko contra Kimura y Daisuke contra Eri.
-Eso suena fascinante- opinó Choji del futuro volviendo a la cocina- Podremos ir a verlos mañana temprano, y llevaremos muchas costillitas- añadió con entusiasmo.
Su "Yo" pasado y Hotaru sonrieron, ansiosos.
- ¿Un entrenamiento?- cuestionó Gaara del pasado- Más que entrenamiento será la 5ta Guerra Ninja.
-Mientras que Naruto no se exceda, todo irá bien- opinó su "Yo" futuro.
Matsuri sonrió. Era un día muy hermoso, así que decidieron salir a jardín para tomar un poco de fresco y, ya que estaban, que Aiko y Yosuke entrenaran un poco.
-Levanta más esa patada, Yosuke, o te lastimarás- le recomendó su madre. El niño la obedeció.
-Creo que el problema central serán Eri y Daisuke- opinó Aiko mientras apuntaba al árbol con su kunai- A veces, ambos suelen tomarse las cosas muy encerio...
-Y más estando sus padres presentes- añadió Gaara del pasado.
-Tal vez sea Kimura el del problema- opinó Gaara del futuro- Ese niño tiene un gran poder en su interior, un poder que pocos podemos imaginar.
Todos quedaron en silencio.
-En todo caso, será muy interesante- opinó Aiko sonriendo de medio lado.
- ¡Eso no me lo pierdo ni aunque me devore una manada de perros!- anunció Kankuro cuando Eiko le comunicó el entrenamiento de mañana.
-Si no me dices lo que quisiste decir con "No es lo que esperabas", eso se podría cumplir- amenazó Hana.
Kankuro tragó en seco.
- ¿Por qué te da tanto miedo mamá?- le cuestionó su hijo, Yuzuru.
Ambos Kankuro se sonrojaron.
-No le tenemos miedo a esa niña- objetaron con desdén.
- ¡¿Qué dijeron?!- rugió Hana.
-Nada, mi amor, nada.
-Tsk, que aburrido- bufaron dos voces.
-No seas vago, Shikamaru- le reprendieron dos voces femeninas- Además, incluso tú estás intrigado.
Ambos Shikamaru sonrieron levemente. Qué bien los conocían sus mujeres.
- ¿Iremos a ver el entrenamiento?- preguntó Ayako mientras limpiaba su kunai.
- ¿Podemos? ¿Podemos?- preguntaba Chie mientras saltaba de la emoción.
-Claro que podemos, niñas- respondió Temari del futuro sonriendo dulcemente.
-Tsk ¿Hay que levantarse temprano?- preguntó Kisho bajando el libro que tenía entre sus manos.
-Si serás vaga como tu padre- bufó Temari del pasado.
-Por cierto, Kisho- habló Shikamaru del futuro- Mañana, antes de que vallan al entrenamiento, entrégales esto a Sasuke. Y no los abras- advirtió mientras le pasaba dos pergaminos.
La niña los miró determinadamente antes de volver a su libro.
-Además me tengo que levantar aún más temprano, que aburrido.
- ¡Quiero a mamá! ¡Quiero a mamá!- lloriqueaba una pequeña niña de seis años.
-Lo importante ahora, hermanita, es sobrevivir con estos dos... "niñeros"- resopló su hermano, Haruto.
Ambos Kiba los fulminaron con las miradas. Vamos, no eran tan malos padres... ¿Cierto?
-Somos buenos padres- objetó Kiba del futuro.
-Claro que si- dijo Haruto mientras se recostaba en el sofá- Si exceptuamos la comida desperdiciada, los vidrios rotos, la ropa de entrenamiento achicada por el mal lavado, los platos sucios de hace dos días...
-Está bien, ya entendimos- le cortó su padre, enfurruñado- Por cierto ¿Iremos mañana al entrenamiento?
Tres cabezas asintieron en sincronización.
-Pero yo quiero a mi mamá- seguía lloriqueando Usagi.
Una explosión se escuchó desde la cocina. Haruto resopló.
-Créeme, Usagi, que todos queremos a nuestra mamá en estos momentos.
Y ambos Kiba lo fulminaron con la mirada.
El día del entrenamiento
- ¡Estoy seguro de que todos nuestros amigos asistirán, Dattebayo!- aseguró Naruto del pasado.
Y, aunque cueste admitirlo, tenía razón. Después de todo, nadie se perdería el "Evento del año".
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¡Buen domingo a todos!
Perdón por no actualizar la semana pasada pero no pude estar en la computadora, por lo que no pude actualizar. Pero les prometo que no volverá a ocurrir.
Espero que les haya gustado este capítulo. Iba a ser mucho más largo pero tuve que dividirlo, o sino debían de leer más de lo recomendado.
Hoy no puedo contestar reviews porque carezco de tiempo, lo lamento. Pero muchas gracias por todos los comentarios y a las personas que siguen esta historia o la tienen en favoritos.
¡Nos leemos la próxima semana!
