Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi-samma.

―Diálogos―

―Pensamientos―

―Inner―

Horario y tiempo

[Flash-Back]

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El sol parecía quemarles la cara pero, en esos precisos momentos, eso era lo de menos.

Corrían y corrían, viendo de soslayo hacia atrás; habían dejado a su tía Temari con los demás, pero poco y nada podían hacer un par de niños en donde el mayor contaba con casi 9 años.

Fue Yosuke, el hijo de Gaara, el primero en frenar. Respiraba muy agitado mientras la arena, la cual desprendía la pequeña calabaza en su espalda, se arremolinaba, inquieta y preocupante.

―Debemos analizar― tomó una gran bocanada de aire.― en dónde se encuentra la biblioteca.

Miraron para todos lados pero no había ningún edificio que rezara con un cartel de "Biblioteca". Todos los edificios parecían exactamente iguales.

―Puede ser ahí ―Kimura señaló un edificio cerca de la fuente.

Era el más grande, aunque por muy poco, y carecía de ventanas. Los peldaños estaban muy dañados, aunque no les sorprendía en lo más mínimo.

―Miren eso― Daichi señaló una especie de entrada subterránea que sobresalía del lado derecho del lugar.

―Shun mencionó un sótano― recordó Yosuke. Le echó una última mirada a su alrededor.― No parece haber otro sótano en la vista. Ese lugar debe de ser la biblioteca.

Miró detenidamente a sus amigos con sus profundos ojos marrones, rasgos heredados de Matsuri. Si bien él contaba con tan solo ocho años, no creía que fuese conveniente llevar a Kimura, de siete, y a Dachi, de apenas tres.

Sin embargo, esos niños habían demostrado tener talentos inigualables. Kimura dejó bien en claro que no era un niño asustado, que sabía defenderse muy a pesar de ser un ninja pacifista. Y Daichi tenía de miedoso o débil lo que su padre de idiota; el pequeño era una bola de astucia e inteligencia, e intuía que su poder apenas se había vislumbrado.

Y después estaba él. Ser hijo del Kazekage no era una tarea tan fácil a pesar de haber heredado la sangre fría de su padre, sin embargo no le era muy fácil controlar la arena que llevaba en el recipiente con tanto orgullo. Pero no podía demostrar cobardía, ni mucho menos debilidad.

Les dio un asentamiento de cabeza a sus compañeros ante de adentrarse primero en el sótano.


En el cementerio… (Personas del pasado)

Se miraban, era un intercambio mudo de palabras. Los ojos espectrales de Takeshi parecían tener vida propia y una luminosidad que carecía de afecto alguno.

― ¡Baka!― fue Naruto el primero en dar un paso al frente, desafiándolo ―¡Todo este tiempo nos habías llevado a una trampa! ¡Tú eres el fantasma, al igual que ese tal Shun y la fea Sra. del hospedaje!

Issei Takeshi soltó una risa despectiva.

―Bravo, bravo. Veo que no eres tan idiota como aparentas- opinó Issei sin dejar de reir con esa risa que podía ponerle los pelos de punta a cualquiera.

―Créeme que si lo es, pero ese no es el punto― dijo Sasuke dando un paso adelante, situándose al lado de Naruto.― Me gustaría saber qué fue lo que ocurrió, y si en verdad ese niño existe.

―Ese niño existió, si, y sigue existiendo― con un dedo increíblemente delgado señaló la tumba en donde yacía el cuerpo de Shun. Su mirada se entristeció tan notablemente que la iris se le puso de color casi blanco.- Shun fue asesinado a la edad de los 17 años, y nunca supimos por quién. Mi amada Tatzumi intentó traerlo a la vida, pero para eso necesitaba un recién nacido.

Las expresiones de sorpresa y preocupación se hicieron notables; inconscientemente, Temari del pasado tocó su vientre plano.

―Pero la madre del bebé que habíamos elegido lo escondió en otra aldea, y en venganza la matamos a ella y a el resto de su familia― sacó la foto que les había mostrado el día en que se conocieron. Sin embargo, la risa despectiva volvió a él.― Fue una suerte el haber encontrado a esa rubia, su bebé nos será de mucha utilidad.

― ¡Toca a mi hermana y te descuartizaré muerto o en vida!- le amenazó Kankuro al instante.

―Temari está en la hospedería con los niños- recordó Gaara de pronto. La arena a su alrededor se movió de forma amenazante.― Quítate― le ordenó a Takeshi.

La sonrisa se le extendió a un más.

―Muy tarde, Kazekage. Tatzumi ya se habrá encargado de ella… ¡Ha!

Se quedó rígido, con los ojos celestes mirando sus pies.

―¿Qué rayos…?

Shikamaru, posado desde la cruz de un panteón, lo había atrapado con su jutsu de sombras. Tenía una expresión que pocas veces se le había visto: estaba furioso.

―Maldito― murmuró con los dientes apretados.― Si crees que voy a permitir que le pongan una mano encima a mi mujer o a mis hijos… estás en un grave error.― miró de re-ojo a Gaara, y este asintió.― Tus días ya habían sido contados pero, esta vez, por nosotros.

― ¡Jutsu Ataúd de Arena!

En segundos, Takeshi terminó siendo solo un recuerdo.

― ¿Está muerto?- preguntó Hinata al ver la escultura que había dejado la arena.

― ¿Cómo se mata a un muerto?- preguntó Sakura de forma retórica.― No tenemos tiempo para pensar en ello, tenemos que ir por Temari y los niños.

Las cabezas asintieron de forma sincronizada antes de correr a la hospedería con el corazón en la garganta.


En la biblioteca… (Personas del futuro)

―¡Ábrete, maldita sea!― y más patadas por parte de Shikamaru.

Todos golpeaban la puerta o la hacían explotar, pero ésta seguía tan sellada como si formara parte directa de la pared.

Los únicos que estaban sentados, pensativos, eran Sai, Kakashi y Gaara, y eso le molestaba bastante a Shikamaru.

―Tu hermana está a punto de morir- le recordó Shikamaru con rabia.― Y a ti parece no importarte…

―Por supuesto que me importa mi hermana.― objetó el Kazekage.

― ¡Pues actúa como si fuera cierto en vez de quedarte ahí sentado!― golpeó tan duramente la pared que le sorprendió que esta no se hiciera añicos.

Gaara se incorporó, con una lentitud desesperante, y se posicionó frente a Shikamaru. El Nara se intimidó por completo ante esa fuerte mirada aguamarina.

―Eres un hombre que se guía por la lógica, Shikamaru, y eso es lo que admiro de ti. Creo que te has dado cuenta pero te lo diré de todas maneras: Intentar romper la puerta por la fuerza no funcionará, y el hecho de perder la cordura no nos ayudará a rescatar a mi hermana y a los niños― Shikamaru agachó la cabeza, avergonzado.― Si quieres rescatarlos, primero piensa, planea y ejecuta. Pero golpear la puerta como Naruto golpea las puertas del Ichiraku cuando cierra temprano no nos ayudará en absolutamente nada.

Tenía razón, todos lo sabían pero… ¿Qué otra cosa podían hacer? Estar sentados, inmóviles como estatuas, les hacían sentir que esperaban una desgracia para después poder marcharse. Como esperar que pase la tormenta en vez de bailar bajo la lluvia.

El Nara respiró hondo, tranquilizándose, y se sentó cerca de la estantería. Posicionó sus manos para formar una especie de cuadrado, y cerró los ojos.

Nadie dijo nada. Si algo sabía hacer Shikamaru, era planear.

Estuvieron minutos en silencio, pesando en lo que Gaara les había sugerido: formar un plan. Pero no sabían nada de fantasmas, y el hecho de estar encerrados no era lo mejor. ¿Cómo se podía planear en esas condiciones?

Pero los momentos de pesadez y frustración se eliminaron en cuanto Shikamaru abrió los ojos.

-Un sótano- se incorporó de un salto.- Todas las bibliotecas tienen un sótano, normalmente la usan como bodega para los libros ya viejos.

-Pero todo en esta biblioteca está viejo.- mencionó Naruto mirando a su alrededor.- Ademas, ¿Dónde hay una puerta para sótano?

La respuesta fue rápida y bastante ruidosa. Una trampilla se abrió justo frente a Ino, haciendo que esta pegara un grito descomunal. Pero cuando se asomaron tres cabezas, pudieron respirar tranquilos.

―Yosuke― Matsuri corrió y abrazó a su hijo.

Sasuke y Sakura ayudaron a Daichi al salir de la trampilla mientras Hinata y Naruto abrazaban a Kimura.

―¿Qué están haciendo aquí?― preguntó Sakura de inmediato.

―Tía Temari está en problemas, Tatzumi la tiene― respondió Yosuke y, de inmediato, relató todo lo que habían vivido en esa hora transcurrida.

―Muy bien, ya es hora de eliminar el problema― dijo Kankuro haciéndose tronar los dedos.

Uno a uno cruzaron por la trampilla. En el camino, Daichi le explicó a los adultos la ayuda que les había dado Shun, y estos a su vez les explicaron quienes eran ellos y lo que hacían.

Tan pronto salieron, vieron varias personas correr hacia la hospedería.

―¡He! ¡Aquí, Dattebayo!- gritó Naruto del pasado frenando en seco.― Temari está en…

―Problemas, lo sabemos― le cortó su "Yo" futuro una vez que llegaron hacia ellos.

― ¿Qué están haciendo aquí, niños?― cuestionó Kiba del pasado al ver a los tres infantes.

―Salimos a dar un paseo a la luz del sol― ironizó Yosuke, ganándose una reprimenda por parte de su padre.― Argh, está bien.

Nuevamente contaron la historia pero ya sin detalles. Temari estaba sola con los niños y no había tiempo para relatos.


En la hospedería…

― ¡Déjenos salir!― y otra patada a las barras de metal.

―Es inútil, Yuriko― le dijo Neji II, recostado contra la pared.― Son barras sólidas, casi indestructibles…

― ¡Pues podrías estar haciendo algo en vez de estar ahí como un zombie!― le gritó la peli-rosa con una venita en la sien.

―Estoy utilizando mi cerebro- objetó Neji II con suma tranquilidad― A diferencia de ti y tu fuerza bruta…

―No se peleen― pidió Usagi Inuzuka, la hija menor de Kiba.― Debemos pensar en cómo salir de aquí.

Todos le dieron la razón. Después de que Temari se desmayara, Tatzumi agarró a todos los niños y los encerró en una especie de calabozo que había en el sótano de el hospedaje.

― ¿Cómo saldremos?- preguntó Hotaru Akimichi mientras comía un caramelo.

―¿Cómo metiste eso, Hotaru?- le preguntó Ryo Aburame viendo detenidamente el caramelo que la Akimichi poseía.

―Siempre llevo comida conmigo― respondió de lo más radiante.

― ¿Y no tienes algo que nos pueda servir?― preguntó Yuzuru, el hijo de Kankuro.

La pequeña Akimichi revisó sus bolsillos una y otra vez, pero solo poseía caramelos, salsa y algunas frituras.

―Es más que seguro que no te vas a morir de hambre― comentó Haruto Inuzuka viendo todos los paquetes de fritura que Hotaru había dejado en el piso.

―Oi ¿Están bien, niñas?- preguntó Yuzuru.

Kisho y Chie Nara estaban en una esquina de la celda, sentadas y con la mirada perdida en los barrotes. Sin embargo, ambas tenían los dedos formando un extraño cuadrado.

―Están meditando― aseveró Hotaru recordando la posición de manos en Shikamaru.

― ¿Y eso en qué nos ayudará?― cuestionó Yuriko mientras posicionaba sus manos en sus caderas.

Neji II arqueo una ceja.

―Eres la hija de dos de los ninjas más inteligentes en todo el mundo ninja― mencionó viéndola de re-ojo― Y no sabes el significado de la meditación en la familia Nara.

―En ese caso, explícamelo ho gran sabio Neji― se burló la peli-rosa.

Neji II frunció el ceño con disgusto, pero antes de poder discutir con Yuriko, las ninjas abrieron los ojos.

―Shun― dijeron al unísono.

― ¿Qué pasa con Shun?― preguntó Usagi con su fina voz.

Pero la respuesta ya les había abierto la puerta… literalmente. Ahí, frente a una puerta de celda abierta, estaba Shun.

―Deben irse― dijo antes de desaparecer por completo.

Yuriko parpadeo varias veces.

― ¡¿Así de simple?!― se quejó.

Neji II respiró profundamente antes de empujarla hacia la salida.

―No hay tiempo para tus quejas de niña. Tenemos que encontrar a los otros tres e irnos de aquí― algunos exclamaron, se les había olvidado por completo Daichi, Yosuke y Kimura.

―Dijeron que irían al baño― recordó Usagi poniendo un dedo en su mejilla.

―Si contamos con su "Gran sentido de orientación"... habrán terminado en cualquier otro lugar.― opinó Ryo Aburame.

―Kimura no tiene mucha orientación, eso todo mundo lo sabe― meditó Haruto Inuzuka.― Pero Yosuke y Daichi...

―Ambos tienen sentido de exploradores, en especial mi primo― comentó Yuzuru, el hijo de Kankuro.― Lo más seguro es que ya estén con nuestros padres.

Los pequeños quedaron en silencio. Estaban en la hospedería y Temari estaba desaparecida, pero ellos eran ninjas y los ninjas nunca dejan a nadie atrás.

―Debemos ir a rescatar a tía Temari― opinó Yuriko sonriéndose con confianza.

―Tienes razón, Yuri-chan― era la primera vez que Kisho se mostraba decidida y enérgica.― Mi mamá y mi hermanito/a están en problemas, y no pienso esperar a que otros lo solucionen.

Varios se sorprendieron ante esa actitud, pero asintieron, decidios. Los niños salieron corriendo del sótano, en dirección a las habitaciones. Kisho y Neji II fueron los últimos en salir.

―Nunca te había visto tan decidida, Kisho― la joven Nara de apenas 7 años le sonrió con pura sinceridad.

―No te olvides que, además de ser una Nara... también soy una Sabaku No.


Afuera de la hospedería...

― ¡No se abre! ¡Dattebayo!― gritaron ambos Naruto y Eri al golpear la puerta.

―Es increíble que nos quedáramos fuera― opinó Sasuke del futuro de lo más tranquilo.

―Podríamos entrar por las ventanas― comentó Kankuro del pasado observando las ventanas.

―Son reforzadas, papá.― le recordó su hija, Eiko.

Algunos ya se estaban frustrando. Temari y los niños estaban adentro, y ellos afuera y sin ninguna posibilidad de entrar.

― ¿Y por la chimenea?― sugirió Daisuke.

― ¡No pienso ensuciar mi expandex verde! ¡Es nuevo!― se quejó Gai-sensei.

La impaciencia de Shikamaru del futuro llegó a su límite.

― ¡Ahora por eso serás el primero y nos abrirás la puerta!

En medio segundo, los ninjas vieron una mancha verde cayendo en redondo en el interior de la chimenea. Un minuto después, Gai-sensei les abrió la puerta, lleno de hollín y rasguños.

―Había un gato...― tocio.―... atorado en el interior de la chimenea.

―Menos mal que no encendimos el fuego― mencionó Kankuro del futuro mientras entraban.

―Muy bien― dijo Matsuri una vez que llegaron a la sala.― ¿En dónde buscamos?

Todos se encogieron de hombros.

―Propongo que nos separemos― dijo Sasuke del pasado.

―Propongo que ignoremos la propuesta del Teme y permanezcamos todos juntitos.― dijo Naruto del pasado, temblando ligeramente a causa del miedo.

―Propongo que, al terminar esto, dejemos al Dobe encerrado en algún panteón.― gruñó el Uchiha del pasado.

―Propongo que...

― ¡Propongo que dejen de decir estupideces y comienzen a pensar!― se desesperó Ino del futuro.

Pero justo cuando ambos iban a objetar, una persona apareció frente a ellos. Era Shun.

―Quiero ayudar― fue lo primero que dijo al notar como todos alzaban sus kunais.― La chica se encuentra en la habitación de las mujeres, está por tener al bebé― los ojos de todos se abrieron ante la sorpresa.― Yo acabaré con mi madre, ustedes solo saquen a la chica y a los niños de este lugar.

A pesar de el pedido y advertencia, nadie se movió.

― ¿Por qué nos ayudas?― le cuestionó Aiko con desconfianza.

―Todos queremos paz alguna vez. No quiero seguir con esto... no quiero que nadie muera por mi culpa― respondió a la vez que en sus ojos se extendía una sombra de tristeza.

En un acto de impulso, el Hokage le puso una mano sobre su hombro.

―Te daremos paz, Dattebayo― le aseguró.


En la habitación de las mujeres...

― ¡Sueltame, maldita!― Temari se removía en la cama.

Estaba atada, de manos y pies, y los dolores eran cada vez peor. Su hijo/a nacería pronto, y eso era lo que ese espíritu demoniaco quería.

―Pronto mi hijo revivrá, y todo gracias a este pequeño sacrificio― la huesuda mano de la mujer acarició el vientre de Temari.

Pero cuando la rubia de la arena oba a gritar sientos de insultos, la puerta de la habitación se abrió. Los niños estaban frente a ellas, armados con kunais.

― ¡Deja a mi mamá en paz!― gritó Chie.

― ¡Niños!― sus padres y hermanos habían llegado, siendo encabezados por Shun.

Todos se miraron entre sí, atentos. Pero solo Tatzumi mostraba una mirada diferente: era de pena, y era dirigida exclusivamente a su hijo.

―Shun― dio un paso adelante.― Hijo mio, esto lo hago por ti...

―Ya no más― sentenció el joven azabache.― Ya has causado mucho daño junto con papá... esto se acaba aquí y ahora.

Fue todo muy rápido. Shun había corrido hacia su madre y, con todas sus fuerzas, la empujó contra la ventana, haciendo que tanto ella como él cayeran del segundo piso.

Sakura del futuro se asomó por la ventana ya rota, pero no había rastro de ninguno de los dos.

― ¿Pero qué...?

―Tenemos que irnos ahora― dijo Kakashi mientras ambos Shikamaru, Ayame y los Hermanos Sabaku No desataban a Temari.

―No puedo moverme― dijo Temari del futuro, negándose a levantarse de la cama.― Ya viene...

Naruto del pasado gritó como mujer.

―Pero... ¿No puedes esperar?― preguntó Kankuro del pasado, ganándose un zape por parte de Temari del pasado.

―Tendremos que hacer esto rápido― Sakura del futuro se ató la banda de Konoha en el pelo, de modo que este no la moleste.― Los hermanos Sabaku No, ambos Shikamaru, Eiko, Temari, ambos Sasuke, mi "Yo" pasado y ambos Naruto se quedarán. El resto los quiero afuera.

Todos obedecieron sin chistar.

―Eiko quiero que me busqeus agua― la joven Sabaku No asintió y salió de la habitación.― Naruto traeme esas toallas que están en el armario.― el rubio del pasado asintió.― Tranquila, Temari, todo estará bien.

La rubia le sonrió; despuñés de todo lo que pasó, la confianza era fundamental.


Veinte minutos después...

― ¿Mamá estará bien?― preguntó la pequeña Chie de tres años. Matsuri la abrazó.

―Claro que si, pequeña.

Unos minutos después, un llanto inundó el lugar. Sakura del futuro salió, exausta pero totalmente radiante.

―Alguien quiere conocerlos.

Todos entraron lentamente.

Ahí, sobre la cama, ambas Temari y ambos Shikamaru veían a un pequeño bulto envuelto en toallas balncas, el cual era sostenido por Temari del futuro. Todos parecían felices, exceptuando a cuatro figuras desmayadas en el piso.

―Fue por la impresión― explicó Eiko al notar como todos miraban a las figuras de ambos Naruto y ambos Kankuro tendidos en el suelo.

Las hijas del matrimonio Nara se acercaron.

― ¿Qué es?― preguntó Kisho al posicionarse al lado de su madre.

―Es un niño― dijo Temari del futuro mientras mostraba más al bebé. Un pequeño dormía plácidamente, haciendo notar su sorprendente cabello castaño, rasgo heredado de su tío Kankuro y de su abuela materna.

―Es verdaderamente hermoso― dijo Sai del futuro, sonriendo con sinceridad.― ¿Cómo se llama?

Temari y Shikamaru, tanto futuro como pasado, intercambiaron miradas.

―De no ser por Shun― habló Shikamaru del futuro―... Quien sabe que hubiera ocurrido. Es por eso que decidimos nombrarlo como él, en muestra de nuestro agradecimiento.

―Les presento a Shun Nara― dijo Temari, sonriendo como nunca.

Todos rodearon al pequeño recién nacido, admirando al nuevo ser.

Ahora si, estaban completos.

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¡Bienvenidos!

No me griten, insulten y tiren tomates aún (? Tuve un bloqueo creativo, y es por eso que no actualicé. Pero, como he dicho con anterioridad, ¡Este fic no se abandona ni aunque haya un apocalípsis zombie!

Kasumi: ¡Gomen-nasai! Pero ya he actualizado, y el capítulo es un poco más largo de lo acostumbrado :) Muchas gracias por tu fidelidad con la historia ^^

También agradezco a Guest, Nico, Liseth Tkm y Yamii, AmaneAkai por sus reviews y que sepan que NO he abandona el fic. Además les agradezco por la fidelidad que tienen con la historia también. Y lamento no contestar sus reviews T_T

¡Muchas gracias por esperar! La historia NO será abandonada y trataré de no tardar tanto. Por cierto... ¿Leyeron el manga 700 de Naruto Shippuden? En lo personal... ¡Me encantó! ^^

Ahora si me despido. Saludos a todos y nos leemos cuando deje de tener un bloqueo creativo ^^