Hola! perdón porque éste capítulo es corto pero les prometo el siguiente será largo es que se me perdí el archivo :(.

The Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y las películas a Peter Jackson, Thalia viene de mi imagincación junto con ciertos diálogos y próximamente nuevos personajes también los inventé.

Capítulo 3 "Batalla de Moria"

Bilbo Bolsón salió corriendo de su agujero vestido y con una mochila con el contrato en mano y firmado, saltó las bardas y se topó con muchos hobbits que lo miraban desconcertados.

-¡Señor Bolsón!- gritó un hobbit.

-¡No puedo detenerme me retrasaré!- gritó Bilbo.

-¡¿a dónde va?!

-¡Voy hacia una aventura!- gritó Bilbo mientras seguía corriendo y sonriendo con la emoción a más no poder.

Saliendo de Hobbiton…

-Voy a extrañar ese lugar…- susurró Thalia pensando que nadie la oía pero Thorin si la escuchó ya que iba a lado suyo.

-Tu lugar no es ahí.- le dijo seriamente.

-Lo sé.- dijo Thalia tristemente.

-¡Esperen!- gritó una voz que se acercaba a ellos y todos pararon y voltearon a ver al dueño de esa voz, el hobbit Bilbo Bolsón- lo firmé.- le entregó el contrato firmado a Balin y éste lo leyó.

-Bien, parece que todo está en orden.- dijo Balin.

-Denle un poni- ordenó Thorin.

-¿Qué?- preguntó alterado Bilbo- no, no, yo puedo seguir el paso a pie.

Pero fue en vano, los enanos lo subieron a un poni y Bilbo iba con las riendas a la altura de su nariz puesto que jamás ha montado en poni, Gandalf le presumió a los enanos haber ganado la apuesta de que si Bilbo vendría o no, Bilbo miró sorprendido a Gandalf cuando estornudó.

-Pelo de caballo, tengo alergia, -dijo Bilbo buscando su pañuelo en sus bolsillos.- oh no esperen ¡esperen! Tenemos que regresar- los enanos se pararon- olvidé mi pañuelo.

-Ten usa esto.- uno de los enanos le lanzó un trapo que no estaba del todo limpio y Bilbo solo lo miró, luego continuaron el viaje.

-Tendrás que arreglártelas sin pañuelo alguno mi querido Bilbo.- le dijo Gandalf, mientras le daba un discurso de que su antigua vida se había quedado atrás, hasta que Bilbo oyó una vocecita.

-Ten, este si es un pañuelo.- le dijo Thalia quien había avanzado hasta después para estar al paso de Bilbo y Gandalf.

-G-Gracias.- dijo Bilbo apenado mientras admiraba a ese pañuelo, blanco y limpio, tan limpio que ni lo usó para no ensuciarlo, ciertos enanos miraban "discretamente" (nótese el sarcasmo) la escena, luego algo le incomodó a Thalia y se acomodó bien sus flechas y su arco que lo traía puesto en la cintura.

-¡Oye mujer! ¿De dónde sacaste ese arco?- preguntó Dwalin.

-Lo traigo desde que empecé el viaje, pero lo dejé escondido en el jardín del saqueador, si no lo sabían, entrar en una casa ajena con armas es de mala educación, sobre todo para los hobbits. –dijo Thalia ganándose admiración por parte de Bilbo y una sonrisa de Gandalf.

Siguieron el camino hasta salir de la Comarca, en la noche se detuvieron a descansar, aunque unos no estaban dormidos estaban recostados, Bilbo se despertó y escuchó a Bombur tragarse las mariposas y escupirlas debido a sus ronquidos.

Bilbo se paró y se estiró alzando los brazos, luego se dirigió hacia su poni a la que llamó Myrtle.

-Es nuestro secreto, no le digas a nadie.- dijo Bilbo dándole una manzana a Myrtle.- que buena chica.- el acariciaba el puente de su hocico.- que bonita yegua.

-Dándole de comer a los ponis.- lo sorprendió Thalia que estaba sentada en el césped cerca de ahí, debido a su capa negra Bilbo no la había visto.- o más bien solo a la tuya.- dijo sonriendo mientras se paró y se acercó a la yegua Myrtle.

-Bueno… Myrtle es una excelente y linda poni.- dijo Bilbo.

-Le pusiste nombre a tu poni, que lindo.-dijo Thalia.

-Y a los otros ponis…- Bilbo le fue nombrando a todos los ponis de la compañía.

-¿Y a mí poni?, ¿cómo le pusiste?- preguntó Thalia puesto que faltaba de ser nombrado su poni, que era macho.

-El tuyo se llama Byron.- respondió Bilbo.

-Suena lindo,- dijo Thalia sonriendo.- Byron.- Ambos sonrieron pero luego se escuchó un aullido a lo lejos.- lobos huargos.

-¿Qué?- preguntó Bilbo.

-El animal de…

-Orcos.- dijo Kili.- atacan de noche y sin ser vistos, solo hay sangre en esa noche, sin ruido. Después de segundos Kili y Fili empezaron a reír por su ocurrencia.

-¿Te parece gracioso?- preguntó Thorin.- ¿un ataque de orcos te parece divertido Kili?.- lo regañó Thorin.

-No hablaba en serio.- dijo Kili más serio.

-Claro que no.- se quejó Thorin mientras se alejó del grupo.

-No te preocupes muchacho, - dijo Balin mientras se recargaba en una piedra.- Thorin tiene más razones que otros para odiar a los orcos. Cuando el dragón Smaug se adueñó de la Montaña Solitaria, el rey Thrór quizo reclamar el reino de los enanos: Moria, pero nuestro enemigo había llegado primero.

Balin contó todo acerca de Azog el profanador, quién decapitó al abuelo de Thorin enfrente de él, Thrór el rey bajo la montaña murió esa vez, Thráin desapareció en esa batalla, pero Thorin luchó contra el orco pálido junto con un escudo de roble, cortándole el brazo a Azog, quién dicen murió ese día debido a sus heridas, se habló de todas las pérdidas que hubo en esa batalla pues no hubo canciones ni fiesta.

-Y entonces me dije,- continuó Balin- ahí está uno al que puedo seguir, - miró a Thorin- ahí está alguien a quien puedo llamar rey.

Todos los enanos ya despiertos miraban a Thorin quien se fue volteando, Thalia sonreía de orgullo mientras también lo veía.

-¿Y el orco pálido?- preguntó Bilbo sentado.

-Murió hace tiempo a causa de sus heridas, se escabulló del agujero donde vino.- dijo Thorin.- duerman, partiremos al alba.

Bilbo se volvió a recostar donde estaba dormido anteriormente, pero alguien se puso a su lado.

-¿Y que tal la historia?- le susurró Thalia para no despertar a los demás.

-Muy sangrienta para mi gusto.- respondió Bilbo.- ¿haz estado en una guerra?

-No, y espero no estarlo nunca.- le respondió Thalia.- pero si te refieres a las batallas que nos pone la vida, si he tenido muchas.

-¿A qué te refieres?- preguntó Bilbo curioso.

-Algún día te las diré hobbit.- dijo Thalia poniéndose de lado para dormir.

Bilbo se medio durmió pensando en la horrible historia que acaba de escuchar, se preguntó si la guerra era realmente horrible como lo describían, también pensó en lo que dijo Thalia, "¿qué tantos secretos guarda esa mujer?" se preguntó.