Hola
Estoy nuevamente por estos lares, bueno antes de continuar quiero hacer mencion de algunas personitas que me han dejado sus comentarios como Sakura-Jeka, Rukia Kurosaki, Matitus, Gnz y pues decirles que para mi imaginarme una historia completamente Ichiruki me es un poco dificil, deberia ser sencillo, pero no. Entonces tal vez escriba capitulos que no contengan gran cosa de nuestra pareja favorita pero es por el bien de la historia. He leido y sin animo de ofender a nadie porque es mi muy personal punto de vista, que luego hay personas inmiscuidas y no se ve de donde salieron, bueno para mi es asi, tal vez el autor penso otra cosa que no comprendi.
Desde luego no quiere decir que no quiera hacer vivir emociones a mi queridisido Ichigo (estoy enamorada de él igual que muchas más) por el amor de Rukia, es solo que voy paso a paso, ¿esta bien?.
En este capitulo como en el que sigue no hay mucho Ichiruki, pero no quiere decir que se apague la pasion y el hot, es solo para que el encuentro anciado sea un poco mas que emocionante.
Disclaimer: Bleach es enteramente obra intelectual del grandicimo Tite Kubo(lo escribi mal todo este tiempo y nadie me dijo) y hago uso de los personajes en otra tematica para contar una historia sin animos de lucro, aunque se aceptan depositos bancarios y transacciones electronicas al banco de la felicidad con monto de unas cuantas sonrisas a mi nombre.
Si es para entretener, si les puedo arrancar una sonrisa o alguna que otra lagrimita me doy por bien servida.
Sin más que agregar les dejo este capitulo de la historia llamada
Siempre Tu
Capítulo 5 Los milagros existen
El chico de cabello negro y lentes no podía quitar la mirada del libro que leía, aunque en realidad lo único que buscaba era no poner demasiada atención a la chica de cabello castaño y grandes atributos que se pasaba de un lado a otro de la oficina realizando las actividades que el mismo le encomendó tarareando alegremente una canción de moda.
Por unos momentos desvió la mirada del texto para corroborar que la chica era real y no una alucinación provocada por el consumo en exceso de café. Esa chica realmente era eficiente, en los pocos días que llevaba trabajando en la oficina había logrado ordenar una serie de documentos que ya eran una enorme fila en los pendientes, él nunca había sido bueno en esas actividades aun cuando tenía un carácter paciente y meticuloso se inclinaba por completar las investigaciones que su jefe y amiga Kuchiki Rukia le solicitaba.
Sin embargo lo que le llamaba la atención de esta chica no era propiamente su eficiencia, desde la primera vez que la vio lo atrajo con esa imagen angelical al grado de no poder concentrarse en su trabajo, quería entender cómo era posible que Rukia hubiese podido conocer a esa chica Inoe, que era extrovertida, linda, inteligente en otras palabras completamente diferente a la menor de los Kuchiki.
- ¿Ishida Kun? – preguntaba la chica muy cerca del joven.
- ¿Co…que? - tartamudeo como respuesta.
- ¿Te encuentras bien? – volvió preguntar colocando su rostro a la altura del de Ishida.
- Si…estoy bien – contesto apresuradamente y retrocediendo un poco.
- Pensé que te pasaba algo, tenías esa extraña mirada de "zombi" cuando te llame después solo te pusiste colorado – contesto haciendo esas caras raras que le salían tan bien.
- ¡Ah!, lo siento estaba absorto en la lectura…. – justificandose.
- ¡Oh!, está bien, de cualquier forma solo te quería decir que tengo clase hoy a las cinco y me gustaría poderme irme ahora para llegar a tiempo – sonriéndole.
- Si… si ya no hay ningún pendiente – un poco perturbado por esa sonrisa angelical.
- No, ya arregle todo – dándose la vuelta hacia la puerta se detuvo repentinamente haciendo un ruido que asusto a Ishida - lo siento casi lo olvido, hace unos instantes llego este sobre con carácter de urgente de Matsumoto Rangiku… - acercándose al escritorio le extendió el brazo para que tomara el sobre.
- ¿Matsumoto?, siempre envía la información de las investigaciones de Kuchiki ¿Cuál será el motivo de la urgencia?… - abriendo el sobre con rapidez comenzó a leer la nota adjunta a una serie de datos que Inoe no entendía pero que Ishida había esparcido en el escritorio.
- ¿Sucede algo malo? – pregunto la chica al ver el rostro del joven médico.
- ¿Malo? Sería decir poco – comento con la voz baja y en tono serio.
- ¿Puedo ayudar? – contesto angustiada.
- Solo si conoces a un neurocirujano que haga milagros – dijo sarcásticamente sin mirarla.
- ¡Oh!, conozco a una persona que quizá podría ayudarte aunque milagros no creo que pueda hacer – con una cara infantil.
- ¿Hablas en serio? – perplejo por la respuesta.
- Si, si deseas puedo llevarte a donde lo puedes encontrar, pero es un poco lejos y quizá lleguemos entrada la noche porque vive en otro distrito.
- Entonces iremos en mi auto – tomando todos los documentos los introdujo nuevamente en el sobre y tomo de la mano a la chica para salir rápidamente de la oficina.
El viaje se llevó a cabo sin ningún contratiempo, durante el trayecto Uryu no dejaba de admirar la forma simple de ver la vida de aquella chica, ella le conto muchas cosas que en ese momento no tenían relevancia pero que sin duda lo hicieron conocerla mucho mejor. El chico era muy perspicaz y como era de esperarse se dio cuenta que aún continiaba enamorada del que fue su novio sin que lo dijera, era más que obvio. En su mente científica no concebía la idea del amor a primera vista, eso de la media naranja no tenía bases; la atracción física era lo que hacía a las personas actuar como enajenados llamandolo amor, pero el hablar de esas ideas a la chica la hacía feliz.
Un ligero gritito lo volvió a la realidad para recordar el hecho por el que estaba ahí, buscar ayuda para su querida amiga Kuchiki. Habían llegado a un paraje arbolado y frente a este una casa tan común como cualquier otra de la zona, estilo oriental. Inoe corrió a la puerta tocando efusivamente. Del interior no tardaron en atender, seguramente lanzando cualquier cantidad de insultos a la persona que llamaba tan desesperadamente.
Cuando se abrió la puerta una mujer de piel morena y de cabello largo apareció, al verse, las mujeres se saludaron con una sonrisa mutua y en instantes todos atravesaban el enorme jardín que rodeaba la casa.
- Yoruichi, hemos venido buscando a Urahara. ¿podremos verlo? – comento Inoe.
- Veras, Kisuke está un poco… malhumorado y tal vez no quiera hablar con nadie – respondió – ¿Puedo preguntar qué es tan importante para que viajaras hasta aquí? – mirando de reojo al chico de lentes que no había presentado Inoe.
- Es que mi… amigo necesita ayuda y se me ocurrió que Urahara podría ayudarnos – sonrió nerviosamente.
- ¿Amigo? – interrogante.
- Lo siento, no me he presentado. Soy Ishida Uryu – acomodándose los lentes y haciendo una pequeña reverencia.
- ¡No es necesario tanta formalidad! – comento la chica morena ligeramente apenada - ¿quieres esperar donde ha esperado Ichigo las últimas dos horas? - sin pensarlo volteo a ver la cara de la chica que hizo un pequeño gesto indicándole que estaba de acuerdo.
Pronto llegaron al i-má donde se encontraba un chico de pelo naranja simplemente acostado en el piso. Y al escuchar deslizar el fusuma giro el rostro para mirar a los recién llegados sin moverse un solo centímetro. Después de enviarles algo parecido un saludo simplemente volvió a mirar al techo.
- - ¿Qué haces Kurosaki? – pregunto Inoe con mucha curiosidad obstruyendo la visibilidad del muchacho.
- Si quieres saberlo has lo mismo que yo – contesto el chico.
- Bien – acostándose a su lado – Ahora ¿Qué debo ver?
- ¿Puedes ver las vigas donde se unen?
- Si, - contesto ella.
- E abuelo Kurosaki solía decir que si pones atención a las cosas y no solo miras su forma o tamaño con el tiempo podrás ver estallar el cosmos dentro en él y si eres afortunado inclusive en tí – incorporándose.
- ¡Ah!, ¡entiendo!, quizá si espero pueda ver tal cosa – emocionada.
- Inoe, sinceramente eso es algo que jamás he entendido – suspirando- simplemente estoy aburrido de esperar a Urahara además esas cosas son típicas de personas mayores que se ausentan de la realidad – restándole importancia.
- Si eso es lo que crees eres muy infantil o ¿cuál es la razón por la qué has hecho que se acueste a tu lado? – respondió una voz ronca en su defensa brindándole la mano a Inoe para que se levantara.
- Uh, se me olvido que estabas ahí… ¿te conozco? – pregunto Ichigo.
- En realidad así es, en el departamento de Kuchiki aproximadamente dos meses atrás – acomodándose los lentes se mantuvo serio.
Si, ahora recuerdo, eres medico ¿verdad? – de pie frente a Ishida - umm, ya ha pasado tiempo, y ¿qué es lo que te trajo hasta aquí.
- Ese tema no te incumbe – contesto el pelinegro sentándose junto a Inoe.
- Vaya, no me equivoque además arrogante, grosero – contemplándolo se dirigió a la chica – haces amigos muy interesantes, Inoe…
- Kurosaki… él es…. – se quedó sin poder terminar la frase ya que el chico pelinegro se levantó a enfrentar a Ichigo.
- Soy su novio, ¿tienes algún problema con eso? – cuestiono al chico.
- Para nada – un poco sorprendido ante su actitud – es solo que creí que Inoe tenía mejores gustos en hombres – comento sarcásticamente.
- ¡A sí! ¿Cómo lo tuvo contigo? – corrigió su postura y sin levantar la voz continúo – No me mires sorprendido, después de todo entre ella y yo no hay secretos…
- ¿Ishida? – conmocionada por lo sucedido se ruborizo inmediatamente.
Ichigo apretó su puño conteniéndose para no golpearlo, no porque sintiera celos, la actitud arrogante con la que ese chico estaba desde que lo conoció había logrado sacarlo de sus casillas. En ese momento Urahara hizo su aparición en la habitación y miro a los dos chicos amenazantes uno contra el otro.
- ¿Me he perdido de algo? – sonriendo visiblemente complacido porque al fin alguien había hecho reaccionar a su casi inerte huésped peli naranja - ¿Celos, Ichigo? – tapándose el rostro con un molesto abanico – lo siento no pude evitar escuchar parte de su conversación.
- Cariño, el chico quiere hablar contigo – señalando a Ishida hablo Yoruichi – lo ha traído Inoe.
- Bien, entonces no hagas esperar a nuestros invitados y traenos un poco de té por favor.
Después de que Ishida expusiera la razón de su presencia y le mostrara todo lo que le habían enviado, Urahara permaneció en silencio por un buen rato. Ishida trato de hablar para obtener una respuesta pero Inoe no se lo permitió tan solo con poner su mano sobre la de él. En el tiempo que Inoe tenía de conocer a Urahara, sabía que no debía interrumpir cuando se mostraba pensativo porque seguramente analizaba alguna situación, en ese momento ese era el caso.
- Bien, por lo que he podido ver en estos análisis - aclarando la voz - a la persona que se los realizaron no le han dado un buen pronóstico, asumo que por máximo unos cuatro meses y ya que mencionaste que tiene crisis convulsivas frecuentes ese periodo se ve disminuido drásticamente.
- Si ya sabíamos eso pero no me ayuda ¿que más me puede decir? – muy impaciente.
- El lugar donde se sitúa la lesión la hace casi imposible de tratar quirúrgicamente así que recomiendo que le den el bienestar que necesita hasta que llegue su hora.
- ¡¿Eso es todo? – cuestiono golpeando con ambas manos la mesa – ¡He venido aquí sin saber quién era usted, pero desde el momento en que lo supe tuve la confianza de que el mejor neurocirujano del Japón podría hacer más que solo ofrecer un "buen consejo"! – dijo realmente enfurecido ante la respuesta de Urahara.
- Lamento que hayas gastado tu tiempo en vano – bajando la mirada bebió un poco de té. Inoe tomo el brazo al chico que simplemente no podía creer como aquel personaje a quien admiro por mucho tiempo ahora solo era un tipo de sombrero y sandalias.
- ¿Cuánto dinero quiere? Estoy seguro que las empresas Kuchiki podrán… - recobrando la compostura comenzó a expresar la idea que le había surgido pero antes de terminar fue interrumpido.
- No has entendido, no es dinero – dijo sin expresión alguna frente a los atónicos ojos de todos los presentes – simplemente yo no puedo hacer nada por esa persona.
Los que fueron únicamente espectadores ante la situación miraban a ambos personajes comprender lo sucedido. Ichigo sin embargo al escuchar que era alguien de la familia de Rukia tuvo cierta intranquilidad, quería sacarle toda la verdad a ese "cuatro ojos" pero no tenía derecho a exigir explicaciones. En su mente comenzó a calcular cosas, no era del tipo que pensaba antes de hablar pero en ese caso quería estar completamente seguro antes para no recibir una respuesta negativa. Cuando por fin hablo el chico de lentes se alejaba furioso seguido de Inoe.
- ¡Esperen! – dijo firmemente – Conozco tus razones para no querer ejercer como médico pero también sé que eres un buen negociador, ¿si te propongo un trato, verías a esa persona? – captando el interés de todos.
- ¿Qué clase de trato? – pregunto con curiosidad.
- "Ese" algo que poseo y que por largo tiempo has insistido que te seda - sin ni siquiera parpadear propuso.
- ¿Tanto te importa? – cuestiono sin inmutarse.
- Tú conoces que tanto me pueden importar los asuntos de alguien que me interese. No sé de quién se trate, lo único que sé es que debe ser una persona muy importante para ella – sin desviar la mirada volvió a sentarse y puso su mano en su mejilla – ahora, "eso" en verdad no es algo que quiera conservar y será tuyo con solo aceptar, desde luego debe ser un trato justo para ti.
Por unos segundos Urahara se mantuvo en silencio tratando de comprender las razones de Ichigo para plantear ese trato, llevaba años proponiéndole algo similar sin ningún resultado y ahora simplemente lo dejaba sobre la mesa a una sola cosa.
- ¿Qué es exactamente lo que quieres? – dijo mirando a Ishida incapaz de rechazar semejante trato – pero dejame aclarar algo, el que acepte ir de ninguna manera quiere decir que estoy dispuesto a tratarla solo daré mi opinión médica.
- No estoy conforme – protesto Ichigo – si valoramos tus honorarios como médico, una visita no es representativa con lo que esta propuesto en la mesa.
- Entiendo, ahora estás en tu papel – contesto tratando de mantener la calma – también te conozco en esa fase, pero dime… ¿Qué tanto confías en mi para realizar una cirugía si fuese necesario?
- Nunca he puesto en duda tu capacidad – dijo dibujando una sonrisa en sus labios – el único que no confía eres tú.
- Aun cuando… - bajo su abanico dejándolo sobre la mesa.
- Ese tema está cerrado, si fuera mi vida sin dudarlo pondría todo en tus manos – inclinándose alcanzo el sombrero que llevaba Urahara dejando su rostro al descubierto.
- Supongo que no te podría ganar en una discusión – levanto los hombros.
- Eso quiere decir que… - contesto Inoe emocionada.
- Hare todo lo que sea necesario y este a mi alcance.
Ante la respuesta Ishida respiro profundamente y regreso para hablar sobre los detalles, cuando llego el momento de irse no dejaba de preguntarse qué era lo que le había dado ese chico de pelo naranja a Urahara para convencerlo, quizá no lo sabría si le preguntaba directamente pero una cosa era segura terminaría por averiguarlo.
De regreso, tanto Ishida como Inoe no habían hablado, era un silencio incomodo por lo que Ishida decidió hablar primero.
- ¿Sucede algo, Inoe? – cortésmente.
- No. – contesto la chica.
- Se nota que estas triste y sé que se debe a ese chico, Ichigo ¿no es así?
- Es solo que sabía que estaba interesado en la señorita Kuchiki, pero no pensé que fuera en serio con ella – dijo con nostalgia.
- ¿Cómo lo sabes?
- Tenía esa mirada de preocupación, la misma que tuvo cuando su abuelo enfermo de gravedad… solo te entristecen los problemas de alguien más cuando verdaderamente lo amas.
- Inoe… gracias…
- ¿Por qué?
- Por traerme y siento haber dicho que éramos novios no debí hacerlo…
- No te disculpes, solo tendremos que aclararlo después y listo. – sonriendo ligeramente.
- Bien… no te gustaría que… - sonrojándose cuando hablaba – de verdad fuéramos novios…
- Ishida….
- No contestes solo piénsalo, ¿de acuerdo?
-¡Vamos Rukia, solo han pasado dos días! ¡Apuesto que Ishida tendrá fabulosas noticias! Aunque ¿sabes algo? – tomándose unos risos de su cabello entre los dedos – no creo que estés del todo así solo por tu hermana…
- ¡¿Cómo? – abriendo sus ojos que había estado frotando en señal de cansancio.
- Has estado trabajando aun cuando has encontrado la fórmula para detener las crisis de Hisana – recargándose sobre la mesa de trabajo - ¡Mírate! De la hermosa chica que eres no hay un poquito entre toda esa… ¿Cómo llamarlo?... – tratando de decir lo que veían sus ojos, realmente Rukia se veía horrible – necesitas urgentemente un baño…
- Matsumoto, no tengo tiempo para parar, Hisana no está bien y no sé en cuánto tiempo podre producir un fármaco que detenga las crisis permanentemente o si lo hay.
- ¡Por favor! ¡Estando en un lugar tan alejado tienes una réplica en miniatura del laboratorio de la empresa! – Levantando los brazos giro sobre si - ¡Has hecho infinidad de fórmulas diferentes que has probado otras tantas veces antes de enviarlas para que se realicen las investigaciones correspondientes en la empresa! – acercándose a ella la tomo de los hombros y la abraso - ¡Por un momento deja de ser obsesiva y terca! Solo toma un baño y duerme un poco – dijo dulcemente.
- No tengo fuerza para negarme – comento al sentirse reconfortada por su amiga.
En cuanto Matsumoto saco del aislamiento voluntario a Rukia todos en la casa comenzaron los preparativos para el recibimiento adecuado. Rukia solo paso sin prestar atención a los esfuerzos de las personas de la casa, era de esperarse después de todo está muy agotada.
El baño estaba en el exterior, era un estanque rodeado de piedras grandes que dibujaban su contorno con agua siempre caliente debido a que provenía de un yacimiento de aguas termales. La isla en la que se había establecido la mansión Kuchiki, como casi todo el Japón; era montañoso de origen volcánico rodeado de un paisaje con forestas haciéndolo un lugar ideal para el turismo que guste de disfrutar de las aguas termales.
Aunque rico en posibilidades la realidad era que por causas económicas había decadencia en la pequeña ciudad que se había asentado desde épocas remotas en los alrededores de lo que un día fue un palacio muy suntuoso.
Rukia estaba en aquel onsen con una toalla fría sobre sus ojos recordando lo que minutos antes Matsumoto había dicho mientras la ayudaba con su baño.
- Ahora que he estado aquí, comprendo mejor lo que me decías sobre las responsabilidades familiares – arrodillada frotaba la espalda de Rukia con jabón.
- ¿De verdad? – muy desganada.
- Sí, estoy agradecida de que compartieras un poco de tu vida conmigo – abrasándose a Rukia – He entendido que no eres la princesita mimada que alguna vez llegue a pensar. Rukia…
- Si te vas a disculpar, no lo hagas. Si lo hicieras no serias tu – Sonriendo sutilmente. – Hace tiempo mi abuela dijo que teníamos responsabilidades con los menos afortunados. Ella fue educada a la manera que muchos llamarían "antigua", en ese entonces la posición de la familia era mejor que ahora y por eso fue muy enérgica conmigo ya que siempre he sido un poco difícil… – bajando la mirada a sus manos – sin embargo, mucho de lo que aprendí fue gracias a ella de una manera poco ortodoxa – levantándose del banco tomo agua con la palangana de bambú vertiéndola sobre su cuerpo – antes de conocerte, la voz de mi conciencia era de ella – sonrió y lentamente se introdujo al agua tibia.
- ¿Antes de conocerme? – tomando un respiro – Entiendo. Ya quehas dicho eso, como tu concirncia te voy adecir algo más, Rukia estando en tu mini laboratorio no pude evitar ver algo que me preocupa un poco – acercándose a ella.
- ¿Cómo? ¿Qué es lo que te preocupa? – depositando su cabeza en una toalla que Matsumoto acomodo para ella.
- Sé que te conozco de poco tiempo pero creo que se reconocer cuando estas triste o feliz aun cuando sigas actuando de manera habitual, engreída, testaruda y poco razonable…
¡- Eso piensas de mí! – incorporándose para mirar a su amiga a los ojos.
- No lo mal intérpretes, lo que quiero decir es que un ejemplo claro de eso es el estado de ánimo que tienes en este momento.
- No entiendo – y volvió a poner la toalla sobre sus ojos.
- Ese chico Ichigo, verdaderamente lo amas – dijo al entrar también al agua.
- Matsumoto, ¿Cómo podría si apenas lo conozco? – sin moverse.
- Eso solo tú lo sabes – respondió con naturalidad, después guardo silencio durante un tiempo mientras ponía agua sobre su cuerpo y al incorporarse dijo – voy a ver si ya está preparado todo para ti. Esta deliciosa el agua así que quédate todo el tiempo que necesites, ¡pero no demasiado! ¡te marearas si te excedes! – Saliendo del agua se puso una yukata y entro a la casa dejando a Rukia sola con sus pensamientos.
- Así que estoy enamorada, eso no lo sé… en verdad no quisiera – se incorporó para poner sus manos sobre las rocas – si eso es cierto, ¿debería desear ser feliz? Ha habido tantas desgracias que han caído sobre la familia y todas han sido culpa mía. – suspiro hondo - No estarías orgullosa de ser mi amiga si lo supieras. – pensó y se dejó caer al fondo del agua. No intentaba dañarse más de lo que ya estaba solo pretendía sumirse fuera de la realidad que tenía frente a ella, siguiéndola a cada paso que diera.
continuará...
Es todo por hoy, me doy prisa porque estaba actualizando el sabado y me marco un error, no se si hice todos los cambios espero que si de lo contrario una disculpa.
¿Que les parecio?, bueno esto es antes de lo que ya comente, ¿que tanto esta dispuesto hacer Ichigo por Rukia? Si tienen poco tiempo de conocerse ¿por qué tanto interes?
Bien cuidence mucho y nos estaremos leyendo en otra ocasión.
Bye, bye.
;D
