Hola! perdón por no haber subido el domingo :( pero los espero el viernes y el domingo próximo sin falta :)
Likarian: ¿querías BilboxThalia? pues averigua qué pasa en este capítulo ;) por cierto ATENCION A TODOS: habrá una nueva pareja y quisiera saber su opinión.
Por último J. R. R. Tolkien es dueño de el Hobbit y ESDLA, los personajes que vean que son inventados son de mi propiedad.
Capítulo 8 "Especial"
Hace años en la casa del cambia pieles Beorn…
Una muchacha de pelo negro rizado hasta poco debajo de sus hombros, con ojos azules y vestida de una camisa café holgada y pantalones del mismo color, descalza, Thalia se escondía detrás de una roca a las afueras de la casa de un amigo cambia pieles llamado Beorn, pero él no se encontraba ese día, caminó silenciosamente hasta un arbusto y luego corrió al fondo de un bosque de ahí cerca, pero una persona se lanzó desde un árbol y se puso en frente de ella.
-¿A dónde crees que vas?-preguntó aquella chica de pelo café y ojos marrones oscuros vestida casi igual como Thalia, pero ella iba con zapatos mientras que Thalia estaba descalza.
-Voy al sauce.-dijo Thalia después de un suspiró de queja y rodeó a su prima Ruby.
-Hoy estás más misteriosa que d costumbre.-dijo Ruby.-No estarás pensando en eso ¿o sí?-decía Ruby mientras seguía por detrás a su prima.
-Porfavor, no sigas…-suplicó Thalia, no quería pensar ya en la cena pasada, cuando su madre Olivia le dijo a Thalia que su padre era un enano, lo que explicaba que no era alta, cuando ella toda su vida pensó que era un humano.
-Thalia, escúchame.-dijo Ruby poniéndose en frente de Thalia y la tomó de sus hombros deteniéndola.-No puedes culpar a tu madre de haberte ocultado la verdad.
-No lo hago, sus razones tendrá pero, creo que merezco que me diga la verdad, cosa que no ha hecho del todo.-dijo Thalia deshaciéndose de las manos de Ruby dejándola atrás, Ruby suspiró, negó con la cabeza y regresó a la casa caminando, aún no eran las fechas donde se convertía en lobo.
Thalia caminó en lo profundo del bosque, la noche empezó a llegar haciendo que la luz del sol se fuera, Thalia se detuvo en frente del sauce blanco y conforme se iba la luz, observó como las hojas del sauce empezaban a brillar, Thalia sonrió un poco al admirar esa belleza, subió a una raíz del sauce y como era grueso caminó hasta el fondo hasta llegar al tronco, se sentó, era el lugar donde se desconectaba del mundo, y a veces, ella sentía que el sauce la escuchaba.
-Si hay algo que estoy haciendo mal, que hago yo misma,… que no me permite sentirme como en casa,… ¿Qué es?- preguntó al sauce aunque ella sabía que el sauce no habla, pero le servía de desahogo, el aire resopló en su rostro y ella cerró los ojos.
Mientras que Thalia pensaba que estaba sola e ese momento, en un lugar más lejano, Galadriel la Dama de Lórien, por decir uno de sus nombres, la observaba, su soledad interna, su deseo por conocer más allá de Bree, eran los territorios que tanto le llamaba la atención. "Su pasado marcado por memorias borrosas, inconclusas, con piezas faltantes que encontrar, son las piedras que obstruyen el camino de su vida, pero en un viaje próximo, ella encontrará su hogar, donde jamás pensó que lo encontraría, pero antes, deberá cumplir su propio juramento" pudo ver Lady Galadriel con sus ojos de elfa, sonando su voz por los bosques y los árboles, hasta llegar su eco al sauce blanco, Thalia abrió los ojos y a su mente se le vino una pregunta que tenía desde hace tiempo.
Thalia caminó hasta su casa y pudo ver a su madre en la cocina, cerró la puerta tras de sí y se dirigió a la mesa donde estaba su madre Olivia, su prima Ruby y su tía Magalí.
-¿Creen que tío Beorn venga hoy?-preguntó Thalia sentándose en la mesa de puntas ya que le quedaba muy grande porque Beorn era muy alto, en realidad Beorn no era su tío, para nada, pero le gustaba decirle así.
-No lo sé Thalia, pero si llega, espero que venga en su forma humana, así sabrá abrir la puerta.-dijo su tía Magalí sirviendo la cena y luego se dirigió hacia la salida para ver si veía a Beorn en alguna parte.
-Madre ¿qué hay más allá de Bree?-preguntó Thalia a Olivia.
-Oh,… pues principalmente está la Comarca Thalia.-dijo su madre como si fuera lo más obvio.
-¿La Comarca?-su madre asintió- ¿y qué hay ahí?
-Pues hay campos Thalia.-dijo Ruby burlándose de la pregunta de su prima mientras comía.
-Me refiero a qué criaturas hay- aclaró Thalia mirando enojada a Ruby y ésta borró su sonrisa burlona, a Olivia le recordó a alguien esa mirada.
-Pues hay animales, cerdos, ponis, pájaros y de más, y hay… ¿hobbits?, sí hay hobbits.-dijo Olivia que por un momento se le había olvidado cómo se llamaban esos seres.
-¿hobbits?-preguntó Thalia curiosa y sorprendida.- ¿qué son? ¿Cómo son?
-Pareces una niña chiquita Thalia.-dijo su madre.
-Los hobbits Thalia-dijo Ruby- son personas chiquitas pero muy chiquitas, es más, son como de tu estatura, aunque a veces son más pequeños, tienen orejas algo gruesas y punteagudas, ¡oh! Y lo más característico, tienen pies grandes y peludos.-Thalia miró sus pies que eran algo grandes, ahora sabía que era por la sangre enana.-No Thalia, más grandes.-dijo Ruby al ver cómo Thalia observaba sus pies.- "quisiera conocer a un hobbit" pensó Thalia. (Nota de la autora: y lo hizo)
Ahora en el tiempo actual, un poco más allá de las frías montañas…(como la canción XD)
Bilbo observaba que los orcos estaban algo a lo lejos, tratando de seguir a los enanos, pero éstos se alejaron, pero lo que alteró a Bilbo fue que vio a una criatura gigantesca a la misma distancia. Corrió a unirse a la compañía.
-Oigan, tenemos un problema.-dijo Bilbo al llegar con los demás.
-¿Qué pasa?-preguntó Thalia.
-¿y los orcos?-preguntó Thorin.
-¿Percibieron tu olor?-preguntó Dwalin.
-No pero lo harán, hay otro problema.-dijo Bilbo cansado.
-Te vieron.-dijo Gandalf.
-¿Qué? No.-dijo Bilbo casi indignado.
-¡Ja! ¿Ya ven? ¿Qué les dije? Discreto cual ratón.-dijo Gandalf sonriendo y los enanos empezaron con su típico ruido.
-¡¿quieren poner atención?!-gritó Bilbo desesperado- les intento decir que más allá hay algo.-Gandalf frunció el ceño.
-¿Qué forma tenía? ¿Quizá la de un oso?
-Si… sí, pero más grande.-dijo Bilbo extrañado, Thalia se le iluminó la cara y volteó a ver a Gandalf quién le asintió.
-¿Tú sabías de esa bestia?-preguntó Bofur a Gandalf.
-Más allá hay una cabaña, donde podremos encontrar refugio.-dijo Gandalf.
-¿De quién es la casa? ¿Amigo o enemigo?-preguntó Thorin y Thalia puso los ojos en blanco.
-Ninguno, nos ayudará o nos matará.-dijo Gandalf muy tranquilo, como si nada.
-¿Qué opción tenemos?-preguntó Thorin quejándose pero se alarmaron al escuchar una especie de rugido cerca.
-Ninguna.-dijo Gandalf para que todos empezaran a correr.
Oyeron como la bestia se acercaba rápidamente a ellos, corrieron y a pesar de su grasa Bombur rebasaba a todos, llegaron a la entrada de una cabaña y por un momento no supieron abrir la puerta hasta que Thorin lo logró, la bestia estaba muy cerca, era negro azabache y era muy grande con raspones en la nariz. Entraron todos y después de una lucha por sacar al oso gigante, cerraron la puerta.
-¿Qué era esa cosa?-preguntó Dori.
-Es nuestro anfitrión.-dijo Gandalf y todos lo miraron extrañados, a excepción de Thalia.-su nombre es Beorn y es un cambia pieles, a veces es un gran oso pero también es humano razonable. Descansen aquí esta noche.
-Ya se va.-dijo Ori.
-Sí ya apártate de ahí, ¿no lo entiendes? Eso no es natural.-dijo Dori quitando a Ori de la puerta.-Esta hechizado.
-Oh vamos, no tiene más maldición que la suya.-dijo Gandalf algo enojado.
Luego los enanos estaban preparando sus lugares para dormir, entre los animales y la paja.
-Un cambia pieles,… como tu prima.-le dijo Fili a Thalia quien estaba casi a su lado.
-Conozco a Beorn de toda mi vida, pero la diferencia entre Beorn y Ruby es que ella es más humana,… y…-no terminó Thalia dudosa de decir algo que no le correspondía decir.
-¿Y?-insistió Fili.
-A veces se convierte solo unos días.-dijo Thalia, eso no era mentira, pero no era lo que iba a decir y prefirió no decirlo, a ella no le correspondía.
Todos siguieron preparando sus lugares para dormir hasta que alguien abrió la puerta.
-Ruby, hija de Magalí.-dijo Gandalf acercándose a la chica en su forma humana.
-Hola.-saludó ella, se veía cansada y ahora su manchita en la nariz estaba más notable.
-Ruby.-dijo Thalia y ellas se abrazaron por unos segundos, algunos enanos miraban la escena.
-Beorn se ha alejado un poco.-dijo Ruby- para mañana quizá ya esté como humano.
Cuando la noche llegó todos ya estaban dormidos, pero Ruby se levantó y se alejó metiéndose más adentro de la cabaña, observó por una ventana la luna, hasta que sintió a alguien detrás.
-No me agradan los enanos así que sugiero que te vayas.-dijo Ruby aún de espaldas.
-No te haría mal un poco de compañía.-dijo el enano que la observaba recargado en un tronco.-Soy Fili por cierto, gracias por preguntar.- Ruby suspiró y volteó.
-Ruby, ya lo sabes.-dijo Ruby viéndolo aún con indiferencia.
-¿Por qué tienes tierra?-preguntó Fili pero Ruby no le entendió.-en la nariz.
-Fili, no puedes andar por ahí preguntándole a los cambia pieles por qué tienen una mancha en la nariz que parece tierra.-dijo Ruby (ay sí Fili qué te pasa).
-¿Es una mancha pero no de tierra?-preguntó Fili extrañado.
-No, es como si marcara que tengo nariz de lobo u oso, pero como soy más humana, lo único que tengo de cambia pieles es que me convierto en un lobo y que tengo esa mancha en la nariz, aunque en realidad… ninguno la tiene.-dijo ella.-mañana que veas a Beorn verás que realmente soy más humana.
-Sí, tu altura lo dice.-dijo Fili acercándose, ella era más alta y él le llegaba al hombro.
-Muy pronto me iré haciendo más chica.-aclaró Ruby.
-¿Qué?
-Sí es que,… durante los años, he cambiado, de niña realmente parecía oso como Beorn, pero… iba creciendo y fui perdiendo pelo, llegó un momento en que llegué a ser tan alta como Gandalf, pero me he estado haciendo más chiquita, más humana,… Beorn dice que algún día solo seré humana,… quizá muy pronto.-dijo Ruby mirando al suelo algo triste.
-¿Y por qué esa triste cara?-preguntó Fili.
-Porque es lo que me hacía especial…-dijo Ruby después de un rato en silencio.
-¿Y quién dijo que ya no serías especial?-preguntó Fili con una sonrisa y a la vez como si ella hubiera dicho algo sin sentido, sin saber por qué ella también sonrió, pero después de rato se dio cuenta de lo que pasaba y se fue al lugar donde ella estaba durmiendo, Fili sonrió por lo bajo e hizo lo mismo.
Bilbo se despertó y quiso tocar su anillo otra vez pero, oyó a alguien entrar, vió de reojo a un hombre alto y peludo, de seguro era Beorn pensó, y vio a Thalia levantarse de su lugar e ir hacia él, vio cómo su pelo suelto y largo se movía con los rizos rebotando, abrazó al humano y él le correspondió pero no tan apretujado como ella.
-Me alegra verte tío Beorn.- ¿qué? ¿Era su tío?
-A mí también niña.-respondió con voz gruesa Beorn, aunque parecía algo antipático.
-Perdón por no haberme despedido de ti en persona pero…
-Tenías que irte.-completó Beorn y se fue a más adentro de la casa.-duerme, mañana tendrán que levantarse temprano.-le dijo desde quien sabe dónde, ella suspiró y se volvió a acostar viendo para arriba. Bilbo la observó hasta que se quedó dormido sin darse cuenta.
A la mañana siguiente, Bilbo se despertó debido a una abeja grande en su rostro, luego sintió unos brazos en él.
-Hey, señor hobbit.-lo llamó Ruby- debe levantarse, están desayunando.
Bilbo se levantó y Ruby lo guió hasta la mesa gigante donde estaban todos con los pies volando, vió como Beorn hablaba con Thorin sobre que no le gustaban los enanos, sobre los orcos, diciendo que ellos esclavizaron a los cambia pieles, quedando solo 1 y medio, refiriéndose a Ruby, que no lo era del todo, Fili volteó a ver a Ruby y esta quitó la mirada. Al final Beorn prometió darles apoyo prestándoles sus ponis.
-Váyanse ahora, mientras aún hay luz, los orcos están muy cerca.-dijo Beorn.
Salieron al campo y fueron alistando los ponis, Bilbo los veía tratando de acercarse, pero…
-¿Qué hacías despierto anoche?-preguntó Thalia detrás y luego se puso a su lado.
-Emm,… no podía dormir.-dijo Bilbo algo nervioso.-¿Cómo supiste…?
-Solo lo supe,…-"sentí tu mirada" pensó Thalia.
-Oh,… Thalia…-empezó Bilbo.
-¡Thalia!-la llamó Thorin- vámonos.-Thalia asintió y miró a Bilbo, le hizo seña de que él también debía acercarse a su poni.
Fili iba a ir por su poni pero volteó y vio a Ruby detrás viendo a todos, él se acercó.
-¿Nos seguirán?-preguntó Fili.
-Tenemos que asegurarlos de los orcos.-dijo ella.
-¿Y después?-insistió.
-No lo sé, esta es su pelea.-dijo Ruby.
-¿Por qué no vienes?-preguntó él y ella se sorprendió- no le haría mal unos cambia pieles a esta compañía.
-Ya te dije,… muy pronto ya no lo seré.-dijo Ruby viendo al suelo.
-Ven.
-¿Qué?
-Si vienes, te darás cuenta de que lobo o no, eres especial.-dijo Fili mirándola y ella no respondió, él se dio la vuelta y se subió a su poni, ella estaba impactada, volteó a ver a Beorn quien le hizo la seña de convertirse. Cuando la compañía ya estaba cabalgando, ellos se convirtieron, lobo y oso tras ellos, cabalgaron y corrieron durante todo el día hasta llegar a las afueras del Bosque Verde, ahora el Bosque Negro. Se detuvieron y apreciaron lo raro que se veía el bosque.
-Este bosque se ve,… enfermo.-dijo Bilbo.-como si una enfermedad lo asechara.
Gandalf se adentró en el bosque a la vez que daba órdenes a los enanos, dijo que soltaran a los ponis y eso empezaron a hacer, pero Ruby se acercó a su prima.
-¿No vienes?-preguntó Thalia.
-No,… sabes que no…
-que no quieres a los enanos.-dijo Thalia.-pero creí que Fili te había convencido.-dijo Thalia sonriendo.
-¿Cómo…?
-Él tiene razón, eres especial así como seas, ven con nosotros.
-Pero Thorin…
-Mi hermano tendrá que aceptar mi decisión.
-No Thalia, no voy a ir.-dijo Ruby.-pero te prometo que los volveré a ver…-prometió Ruby, le dio un abrazo a su prima y se fue caminando, no se pudo convertir en lobo, suspiró y volteó a ver a Fili, Thalia aún la veía pero sabía que veía a Fili, pidió que viniera pero Ruby solo negó y fue caminando hacia Beorn.
-¡El mío no!-gritó Gandalf llegando.-lo necesito.
-No nos abandonarás.-dijo Bilbo.
Gandalf y Bilbo hablaban y Thalia se acercó a Fili.
-Volverá.-dijo ella.
-¿Cómo sabes?-preguntó Fili.
-Porque la conozco.
-¿Y cómo sabes que no se perderá?
-Ella siempre me encuentra.-le sonrió.
Gandalf se montó a su poni y antes de irse le habló a Thalia.
-Thalia, aunque Thorin es el líder, te dejo en tus manos la cordura de estos enanos, no pierdan el camino.
-Están seguros conmigo Gandalf.-le aseguró Thalia.
-¡No pierdan el camino!-dijo Gandalf desapareciendo a la distancia.
-Vamos, debemos llegar a la montaña antes del ocaso del Día de Durin-dijp Thorin y todos se adentraron en el Bosque Negro.
