Hola! Perdón, están en todo su derecho de estar enojados conmigo perdónenme pero en recompensa de su espera este capítulo es largo. Bueno, la verdad Likarian: me leíste la mente, desde el inicio pensé, tengo que agregarle celos, porque si no va a ser muy aburrido, si habrá celos! Tendrás que esperar un poquitín, pero habrá, y trataré de que Thalia no se vea tan… "ofrecida", solo que haya celos y ya XD y Ruby volverá a salir pero tendrán que esperar un poco más. The Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y los personajes y sus historias que no reconozcan son de mi mente.
Capítulo 9 "La magia no cura a la muerte"
Tiempo atrás…
-Thalia.-la despertó su madre Olivia.
-Mande…-dijo Thalia dormida aún.
-Debemos irnos, si queremos llegar a las Montañas Azules.-de inmediato Thalia abrió los ojos y se levantó para alistarse.
La noche anterior quedaron Olivia y Thalia que irían a Ered Luin, a que Olivia se reencontrara con unos conocidos enanos, Thalia quería ir para tener su pequeña aventura y conocer a enanos, conocer otros lugares, se vistió con un blusa azul, un chaleco marrón y pantalones y botas del mismo color, su pelo lo recogió en una coleta ya que no estaba tan corto, también iba con un callado de madera y un bolso con ropa, se despidieron de Ruby y de Beorn y partieron hacia las Montañas Azules.
Después de unos días llegaron a un pueblo de enanos, al parecer estaban en un mercado.
-No te muevas de aquí.-le dijo su mamá a Thalia pero ella sabía de antemano que se iba a mover de ahí.
-No.-dijo Thalia y Olivia se mezcló entre los enanos buscando a uno en específico, claro, Thalia empezó a caminar por ahí pero sintió que había demasiados enanos y capaz de que uno le preguntaba quién era y no iba a responder, entonces se fue como a un caminito de ahí mismo que había espacio, habían como casitas y al parecer unos eran negocios, ella observaba con atención pero tropezó con su pie y se resbaló cayendo al suelo pero se logró agarrar de otra blusa de quién sabe quién, pero al notar que estaba a punto de caer al suelo de espaldas la ayudó a no caerse.
-¿Quién eres?-preguntó el enano de pelo negro y ojos azules como ella, se notaba que era desconfiado a mil leguas de distancia.
-Soy…, soy… Thalia…-ella solo sentía las mejillas rojas, justo lo que quería evitar y justo lo que pasó.
-¿De dónde vienes?-preguntó de nuevo después de observarla y notar que ella no era enana, pero era muy baja para ser humana.
-Vengo de aquí y allá, en realidad no tengo casa.-dijo ella aún apenada, el solo la siguió mirando y pensó que a lo mejor estaba perdida o algo así, así que tomó una decisión que generalmente no daba a cualquiera.- Solo estaré aquí unos días, solo estoy buscando a alguien.- en realidad su mamá buscaba a alguien.
-Ven, te llevaré con mi hermana.-dijo al fin el enano.
-Ah, no gracias,… creo que mejor me quedo aquí.-dijo Thalia recordando que su madre le dijo que no se moviera.
Pero el enano solo siguió caminando y Thalia lo siguió dando por hecho que al enano le valió queso lo que acaba de decir, llegaron a una cabaña y salió una enana robusta de pelo negro y ojos marrones.
-¡Thorin! Por fin llegas, ya va a ser hora de comer y…-dijo saliendo de la cabaña pero se fijó en Thalia-¿Quién eres tu niña?
-Soy Thalia.-dijo ella.
-La encontré perdida en el mercado.-dijo él.-está buscando a un enano.
-¡Ja! Bueno, supongo que en lo que buscas podrás ayudarme.-dijo la enana- ven.
-¿Ayudarla? ¿A qué?- preguntó alarmada.
Entraron a la cabaña, era muy noble y algo familiar, le recordó a la casa de Beorn, extrañó por un segundo a Ruby y a Beorn, hasta que la enana la tomó de la mano y la guió a un cuarto, el enano ya no las seguía, entró y vió una cama, unos muebles pequeños y… a un niño enano, era entre bebé y niño, el niño la vió y sonrió, la enana lo alzó en sus brazos y se lo entregó a Thalia.
-Ten, cuídamelo un rato.-dijo la enana y Thalia como pudo tomó al niño y lo cargó, el niño seguía sonriendo, era rubio y tenía ojos azules, la enana estaba recogiendo la ropa y la puso en una canasta y salió del cuarto, Thalia se salió también y solo empezó a caminar con el niño en brazos, luego la enana regresó.
-Se llama Fili.-dijo la enana.
-¿Fili?-el niño sonrió más- ¿y usted cómo se llama?
-Soy Dis, la hermana menor de Thorin Escudo de Roble- dijo la enana. (no por mucho)
-Thorin,… entonces ese es su nombre.-el enano nunca se presentó, luego Dis tomó a Fili y se lo llevó a otro lugar, Thalia llegó a lo que parecía ser el comedor, donde estaba,… ¿cómo se llamaba? Thorin.
-Entonces… te llamas Thorin.-dijo Thalia y el enano solo asintió- ¿y por qué escudo de roble?
-Una larga historia.-fue lo único que dijo.
-¡Thalia!-la llamó una voz conocida, su mamá había entrado,… ¿cómo su mamá supo dónde estaba?, venía con otro enano de barba blanca y larga.
-Mamá.-dijo Thalia.
-¿Olivia?-preguntó Thorin extrañado y Thalia solo hizo cara de what.
-Hola Thorin.-dijo su madre medio sonriéndole.- Thorin, Balin ella es… mi hija Thalia.
Thalia solo seguía extrañada y ahora todos la miraban, Thorin la miraba algo sorprendido, el enano ¿Balin? Se acercó a ella sonriendo y rompiendo un momento incómodo.
-Balin, a su servicio señorita-dijo inclinándose.
-Thalia, al suyo.-dijo ella y en eso llegó Dis.
-Niña quieres… Olivia.-dijo ella también sorprendida.
-Hola Dis.
Rato después comieron y Thalia no volvió a hablar, seguía sorprendida y se sentía incómoda mientras los demás hablaban de Ered Luin, luego llegó otro enano llamado Vili, quien era el padre de Fili, terminando de comer salió de la casa disculpándose. Salió de la casa y se recargó pensando en un árbol.
-¿Aún perdida?- preguntó Thorin a sus espaldas.
-Peor que antes.-dijo ella.-mi madre… siempre me oculta cosas, no la culpo pero no me agrada, ahce unos días me dijo que tengo sangre enana.
-¿De parte de quién?
-No me dijo.-dijo ella mirando al suelo.- ¿De dónde conocen a mi madre?
-Ella vivía en Erebor.-respondió Thorin.
Thorin le contó a Thalia la historia, y ella escuchaba atentamente, se dio cuenta de que le gustaba escuchar historias, le contó sobre Erebor, que su abuelo Thrór era el Rey Bajo la Montaña, que Smaug atacó la ciudad de Dale cuando Thorin no era ni si quiera mayor de edad, todo, y le contó que su madre pertenecía a esa ciudad pero solía ir a Erebor.
Y así pasaron los días en lo que su madre desaparecía por Ered Luin y regresaba tarde, se hospedaron en la casa de Dis, Thalia se fue haciendo su amiga, recorría todo Ered Luin, luego cuidaba a Fili y Dis estaba esperando a otro bebé que nacería pronto, todo iba bien y tranquilo hasta aquel día.
Tiempo actual en el Bosque Negro…
La compañía caminó dentro del bosque enfermo, el aire olía a podrido, mientras caminaban siguiendo el camino, empezaron a sentirse distraídos, luego perdieron el camino, empezaron a buscarlo pero no se dieron cuenta de que lo habían dejado atrás, ahora todos tenían varios rumbos, alucinaban, a Bilbo también, caminó y vió como si caminara hacia atrás, vió que detrás de él había otro Bilbo, pero era Dori quien le hizo seña de que siguiera caminando, llegó un momento en que Bofur confundió su botella con la de otro enano, Bilbo le corrigió y dijo que caminaban en círculos, Thalia cayó al suelo de rodillas y Bilbo se acercó.
-¿Estás bien?-preguntó alarmado.
-Hobbit…-dijo ella frunciendo el ceño.- veo… te veo dos veces.-la mirada de Thalia era como si estuviera mareada, Bilbo la levantó y la ayudó a sentarse, al parecer había mejorado su vista y le sonrió. Bilbo se subió al árbol en busca del Sol, Thalia se acercó a Dwalin y Thorin mientras los enanos empezaron a pelearse entre ellos y Dwalin le decía algo.
-No debiste venir.-le dijo Thorin.
-¿Qué?
-No sabemos si vamos a salir con vida…
-No es cierto, no quisiste que viniera porque no les querías decir que soy mestiza.-se enojó.
-No es mi culpa que rechazaras tu lugar en Erebor.-empezó Thorin pero Thalia lo interrumpió.
-¿Escuchaste eso?-le preguntó asustada.
-¿Qué cosa?
-Eso- se oyó un ruido, unos susurros, ahora él también los oyó.
-¡Silencio!-Thorin calló a los enanos.-alguien nos vigila- y lo último que Thalia sintió fue que giraba rápidamente y sentía unos piquetes en su espalda.
Bilbo despertó después de ser atrapado por una araña gigante, mató a la araña que lo tenía y se quitó la gasa, luego se puso su anillo cuando sintió a muchas arañas, lanzó una piedra para hacer que las arañas se fueran y lo dejaran hacer lo suyo, pero una araña trataba de comerse a un enano, la golpeó con su espada hasta voltearse.
-¡¿Dónde estás?! ¡¿Dónde estás?!-gritaba la araña.
-Aquí.-Bilbo se quitó el anillo y mató a la araña.
-¡Arde!- la araña gritó mientras se enroscaba marcando su muerte cayendo en las ramas.
-Ardor, qué lindo nombre,… ardor.-nombró Bilbo a su espada.
Bilbo desató a todos los enanos y a Thalia, pero antes de que lo oyeran decir dónde estaba una araña lo atrapó y cuando la mató se enroscó con él.
La compañía se levantó quitándose la gasa, más arañas llegaron y empezaron a pelear hasta que ya no quedaban más, al menos cerca pero vendrían más, pero una araña se acercó y Thorin se puso en posición para atacar, hasta que vió algo moverse en las ramas, él y Thalia vieron hacia arriba, así que ella se fue por otro lado.
El elfo de pelos rubios bajó en una liana matando a la araña y luego apuntó a Thorin con su arco y flecha, Thorin solo mantenía la espada en alto. (Nota: aquí medio le cambié el orden)
-No creas que no quiero matarte enano, sería muy placentero.-dijo el príncipe del Bosque Negro.
El elfo dio órdenes de que los inspeccionaran, le dieron los demás elfos la espada que portaba Thorin en un principio, la espada de los antepasados del príncipe, él no les creyó que se les fueron entregadas y lo apuntó luego guardó su espada, y siguió observando hasta que alguien lo apuntó detrás.
-Tienes solo un momento, para desatar a los enanos.-dijo una voz femenina detrás de él, lo apuntaba con un arco y una flecha.- Ya oíste.
El elfo ordenó a sus elfos que guardaran calma y volteó rápidamente y tumbó a la chica, pero ella en la misma tierra hizo que el elfo también cayera y se enojara más, pero ella al tratar de pararse él fue más rápido y la sujetó de su hombro contra un árbol y la apuntó con una espada.
-Thalia.-dijo el elfo.
-Légolas, hoja verde.-dijo ella con desprecio.-ha pasado tiempo y aún sigues siendo tan irritante como la última vez.
Con su mano izquierda golpeó a Légolas y él la aventó hacia donde estaba la compañía haciéndola caer de rodillas y gritó, ordenó que los sujetaran bien a todos, siguieron inspeccionándolos, Légolas tomó un colgante del enano Gloin.
-¿Quién es él? ¿Tu hermano?-preguntó el elfo con sarcasmo.
-Esa es mi esposa.-dijo Gloin enojado.
-¿Y quién es está horrenda criatura? ¿Un trasgo mutante?.
-Ése es mi hijo Gimli.- Légolas frunció el ceño. (Nota de la autora: tu futuro amigo XD)
Oyeron un grito conocido.
-¡Kili!-gritó Fili.
Al final, una elfa de cabellos rojos mató a varias arañas y a la que atacó a Kili, y éste se quedó shockeado por la elfa, luego los llevaron pero no había señal del hobbit y Thalia se asustó. Los llevaron al reino de Mirkwood, y los encerraron luego luego que llegaron, a excepción de Thorin y Thalia, a Fili le quitaron todos sus cuchillos y éste se quejó.
-¿No vas a registrarme?-preguntó Kili a la elfa de pelo rojo.-Quizá traiga algo en mis calzoncillos.
-O nada.-dijo la elfa medio sonriendo y se fue. (uuuhhhhh) Kili también sonrió mientras se recargaba en la reja.
Sentado en su trono, con una corona hecha de ramas y frutos rojos y naranjas, con una vestimenta tan plateada que parecía estar hecha de luz de estrella, estaba el gran rey elfo Thraundil. Le ofreció apoyo a Thorin después de un discurso aburrido según Thalia, Thorin solo lo rechazó maldiciéndolo en Khudzul, Thraundil se enojó y decidió que se lo llevaran a la jaula de nuevo.
-¡Quédate aquí y púdrete si quieres! Un siglo es apenas un parpadeo en la vida de un elfo, soy paciente así que esperaré.-le decía Thraundil a Thorin mientras se los llevaban.- ¡A ella no! Necesito hablar con ella a solas.-ordenó y Thorin forcejeó más pero fue en vano, Thalia solo se quedó parada casi insultando al elfo con la mirada.
-Deberías educar mejor a tu hijo.-dijo ella.
-No te atrevas a hablar sobre Légolas, él no es de tu incumbencia y mucho menos mi relación con él.-dijo Thraundil mientras volvía a caminar.
-¿Quién iba a decir… que de ser una huésped de honor en Mirkwood, pasaría a ser una prisionera odiada por la realeza?-preguntó ella con tristeza fingida.
-Eso cambió cuando descubrimos la traición y la mentira que nos diste a cambio.
-¡Por favor!-exclamó ella- Me corriste del reino porque soy una enana.
-Dime algo Thalia,… ¿por qué lo apoyas?, a comparación del enano terco, tú eres más razonable, más astuta y más amable.
-Alagarme no te va a servir para ponerme en su contra y mucho menos… para conseguir lo otro que quieres.-dijo Thalia sonriendo sarcásticamente.- es cierto que la medicina élfica es muy eficaz, lo admito.
-El sauce que se encuentra en donde vivías realmente me interesa.-admitió al fin Thraundil.-nunca se sabe que tanto puede ofrecer esas raíces en las cuales ha crecido.
-Nunca debí quedarme, aunque admito que lo único bueno que saque de aquí fue darme cuenta que hay unos elfos que no son como tú.
-No me hables de Tauriel, ella cometió un error al entablar una supuesta amistad contigo.
-No, la que cometió el error fui yo al pensar que al igual que ella, tú tendrías la misma comprensión élfica, ya que aún no conocía bien a esta raza, así que no te daré ni una sola raíz de ese sauce, ¡ahora si quieres encerrar a mi hermano de por vida me quedaré con él! Y ni se te ocurra acercarte a el sauce, de todas formas, los únicos que lo encuentran son los que saben dónde esta y como llegar.-dijo Thalia enojada y fulminando a Thraundil con la mirada.
-¡Llévensela de aquí! Púdrete con él y su compañía ya que es lo que quieres.-dijo Thraundil y se sentó. (elegantemente XD)
-¡Thraundil!-lo llamó Thalia antes de que se la llevaran, aún la tenían agarrada de los brazos.- Ninguna magia hace que la muerte de marcha atrás.- Thraundil se enojó más e hizo seña de que se la llevaran de inmediato.
Encerraron a Thalia en su celda junto a Thorin, luego él gritó unas maldiciones en Khudzul y ellos se fueron.
-¿Qué quería el elfo?-preguntó Thorin.
-Convencerme de dejar la compañía y dejarme ir, pero eso haría que le fuera a dar raíces de mi sauce.-dijo Thalia sentándose en el suelo rendida.
-¿Qué tienen esas raíces?
-Es más poderosa que cualquier medicina élfica, pero ya no tiene casi nada, las últimas que posee, si se las quito… podría secarse, pero él quiere.
-¿Sabe dónde esta? Si lo hace hará que el sauce se seque.
-No lo hará, solo Ruby y yo sabemos dónde está,… ni siquiera mi madre lo sabía.-Thalia hizo cara triste por un momento y Thorin puso su mano en su hombro y ella medio le sonrió. Pasaron las horas ahí encerrados, pensando en cómo iban a salir,… o si jamás saldrían. Kili aventaba una roca de su mano justo cuando pasaba la antigua amiga de Thalia, Tauriel.
-Esa roca que tienes… ¿qué es?-preguntó la elfa de reojo a Kili, Thalia los veía desde su reja.
-Una maldición, si alguien que no sea enano lee la runa,… ¡tendrá una maldición eterna!- Tauriel se impactó abriendo mucho los ojos, Thalia le hizo una cara a Kili de "¿qué te sucede?" y mienras Tauriel asustada se iba a ir Kili la interrumpió.-O no, depende de tus convicciones solo es una roca.-Tauriel sonrió.-y una runa, mi madre me la dio para no olvidar mi promesa.-"ay Dis" pensó Thalia.
-¿Qué promesa?-preguntó curiosa Tauriel.
-De que volvería con ella.-Kili y Tauriel hablaron un buen rato sobre sus mundos y experiencias, uno escuchaba atentamente al otro y Thalia rió al ver que Légolas los veía celoso desde arriba, se notaba que estaba enamorado de ella. Y pasaron las horas, la elfa ya se había ido y todos estaban aburridos.
-A puesto que está saliendo el sol.-dijo Gloin.
-Nunca vamos a llegar a la montaña ¿o sí?- dijo desesperanzado Ori.
-No se quedarán aquí encerrados.-todos voltearon a ver el portador de esa voz y ¿quién más iba a ser? Bilbo, el saqueador, todos se acercaron a sus rejas sonriendo y empezaron a festejar.- ¡Shhh! Guarden silencio, los sacaré de aquí.- De una reja a otra Bilbo sacó a todos y los guió piso abajo, hasta llegar como a un sótano con vinos y unos elfos dormidos por haberse embriagado. A paso silencioso llegaron.
-¡Este es el sótano!-gritó en voz baja Kili.
-Tu ibas a sacarnos, no a encerrarnos.-dijo Bofur.
-Yo se lo que hago.-dijo Bilbo y luego los guió a unos barriles vacíos.- métanse todos a los barriles.
-¡¿Estás loco?! ¡nos encontrarán!-dijo Dwalin.
-No, no les juro que no lo harán, por favor solo deben confiar en mí.- Todos se miraron desconfiados y Bilbo suplicó a Thorin con la mirada.
-Hagan lo que dice.-confió Thorin al saqueador y todos se escondieron en los barriles, a excepción de Thalia pero Bilbo le dijo que se agarrara de un barril y lo hizo.
-¿Y ahora qué?-preguntó Oin y todos se asomaron.
-Tomen aire.-dijo Bilbo agarrando una palanca.
-¿Tomen aire?-preguntaron pero al ver que Bilbo jaló la palanca la tabla se movió y se metieron en sus barriles, luego todos cayeron al agua y al final Bilbo festejó hasta darse cuenta de que no había barril para él, oyó que los guardias elfos se acercaban y del susto al hacerse para atrás la tabla se movió dejándolo caer al agua, pero los elfos lograron notarlo. Bilbo salió a la superficie y fue ayudado por Nori y se agarró de su barril.
-¡Bien hecho señor Bolsón!-lo felicitó Thorin mientras tomaba de los brazos a una ahogada y cansada Thalia y Bilbo le hizo seña de que "no hay problema". Luego todos como pudieron se dirigieron a una cascada y todos cayeron bruscamente, luego con la corriente fueron avanzando, los elfos casi llegaban, y les cerraron la reja, pero lo peor fue que llegó una manada de orcos, los elfos empezaron a defenderse, Kili se salió de su barril y en lo que iba a jalar la palanca le dieron con una flecha provocando el grito de Fili, un orco lo iba a matar pero una flecha lo mató, Tauriel lo salvó y empezó a pelear como toda una elfa, Kili bajó la palanca liberando a los barriles, luego se aventó a su barril rompiendo la flecha y gritó, ahora iban con la corriente peleando enanos y elfos contra orcos, Bilbo se agarró como pudo al igual que Thalia, Légolas hizo un show matando a varios orcos y pisando a los enanos que pudo, y después de largos minutos de pelea Thorin le salvó la vida sin querer a Légolas matando de lejos a un orco, pero el elfo no se dio cuenta, se habían escapado.
Pero la corriente seguía fuerte aún, Thorin se dio cuenta de algo al no sentir un peso en un lado de su barril.
-¿Thalia?-preguntó-¡Thalia!- los enanos empezaron a buscar pero no la hallaban y empezaron a gritar su nombre hasta que oyeron una voz femenina.
-¡Thorin!-gritó Thalia desde atrás, muy atrás, sola en medio de la corriente, luchando por no undirse y ahogarse, ella sabía nadar pero era en vano contra esa fuerte corriente, los enanos por más que hicieron no podían regresar ni atorarse para esperarla, así que Bilbo se soltó de su barril y en el fondo se agarró de una roca hasta que Thalia medio llegó a su alcance y se tomaron de la mano, pero malamente Bilbo se soltó de la roca y ahora estaban los dos siendo azotados contra la corriente, Dwalin les aventó como pudo el barril vacío, y ambos se agarraron como pudieron del barril.
-La corriente iba bajando, la compañía se acercó a la orilla y a Kili le empezaron a curar la herida, pero Thorin se asustó al ver en donde iba su hermana y el saqueador no estaba, volvió a llamarlos, los buscaron por la corriente gritando sus nombres a más no poder, y solo vieron a una pequeña persona desde el fondo, era el saqueador y Thalia tenía los ojos cerrados, salieron a la superficie, luego Thorin y Dwalin se metieron para sacarlos a los dos.
-¡Thalia!-ya en la orilla la llamó Thorin mientras la sacudió en sus brazos y la chica no reaccionaba, Bilbo como pudo se acercó y la puso de lado y Thalia empezó a escupir agua y tosió.-hermana ¿estás bien?- Thalia solo le alzó el pulgar aún boca abajo y tosiendo.
-Gracias…-medio dijo Thalia a Bilbo cuando se sentó.
-No fue nada salvarte la vida.-dijo Bilbo sonriéndole.
-Cada vez nos sorprendes más amigo Bolsón.-dijo Thorin y Bilbo sonrió más y Thalia también.
