Hola! :D Lo sé perdón debí actualizar ayer, con respecto a cierto comentario (tú sabes quién XD) me he tomado este capítulo entero para explicar el pasado de Thalia y una aclaración, Thalia en el pasado que he narrado es como si fuera adolescente pero se supone que va a vivir la edad de un enano, por ello orita ha de tener como ciento y pico años, pero sigue siendo joven XD, la verdad me confundo mucho con las edades, y por cierto Ruby es más chica de edad que Thalia, aunque parezca más grande, ella es más chica, casi niña en este pasado. The Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y las películas a Peter Jackson y los personajes que no reconozcan son de mi propiedad.

Capítulo 10 "Tauran"

Después de mucho tiempo en Ered Luin, convivió con Thorin, Dis, cuidaba a Fili y al recién nacido Kili, Thorin le enseñó a pelear, con espada, arco y flechas, e incluso con hacha o a defenderse con lo que sea que tuviera a la mano para ocasiones de ataques imprevistos, con golpes incluso, pero ella prefería pelear con el arco y la espada, también aprendió algo de Khuzdul.

-¿Cuántas veces debo decirte niña, que no debes agarrar la espada así?-regañó Thorin a Thalia, estaba perdiendo la paciencia.

-Es que pesa mucho.-dijo Thalia cansada dejando caer la espada pero la sostenía aún.

-Por Mahal…-dijo Thorin agarrándose la frente cansado- Practicaremos mañana, debo volver a trabajar.

-Aaahhhh…-se quejó Thalia y lo empezó a seguir- ¿crees que pueda acompañarte?

-Thalia, la semana pasada te quemaste el brazo con un horno, por tratar de escabullirte en lugares donde no debes.

-Es que sentía curiosidad… además estabas hablando algo con Balín y pues, tal vez podría entender…

-Chismosa.-sonrió de lado.

-¡Oye! ¡yo no soy chismosa!-lo golpeó en el hombro.

Todo iba bien, se sentía más tranquila hasta una noche donde su madre le confesó la verdad, Thalia no sabía ni en que pensar, solo que estaba triste y enojada…

-Tu padre es Thrán hijo de Thrór, Thalia,…-le repetía su madre para que Thalia le asimilara.

-Lo que te convierte en princesa de Durin…-completó Thorin.

-Thalia, sé que debí decirte…-decía su madre.

-¿Por qué?-gritó Thalia.-de todas las veces que te pregunté mamá, ¿por qué nunca me dijiste la verdad?- medio escuchaba a su madre rogándole perdón, pero ella ni siquiera podía escuchar.

Salió corriendo de la cabaña de Dis, sentía que el mundo se le venía encima, tenía los ojos llenos de lágrimas, corrió lejos hasta llegar como a un acantilado y se sentó, ella no quería ser princesa, no era responsable, no le gustaban mucho los vestidos, ¿vivir en Erebor?, ni si quiera le gusta el oro, durante toda su vida nunca supo quién era, pero esa confesión no la ayudó en nada.

Se quedó sentada ahí durante horas hasta que oscureció más, regresó a la cabaña a escondidas y se metió en la cama que se le había asignado, Thorin la vió y cerró la puerta al asegurarse de que Thalia estaba segura, pero rato después Thalia se levantó, se vistió y tomó su arco, sus flechas y su espada, tomó todo lo necesario para huir de ahí.

Antes de irse tomó una roca que había comprado una vez en el mercado, tenía una runa, la dejó en la mesa y dejó un recado a sus hermanos: "Algún día volveré, lo prometo, y tomen esta runa, es mía y tengo que volver por ella, consérvenla para que no olviden mi promesa", salió de la cabaña y escapó de Ered Luin.

A la mañana siguiente…

-Thalia tienes que…- Dis se asustó al no ver a su hermanita en su cama.-¿Thalia?- la empezó a buscar por su cuarto.-Por Mahal, ¡Thorin!- llamó a su hermano saliendo de la habitación, llegaron Thorin y Olivia ante su llamado y Dis les dijo lo que pasó.

-No pudo haber ido lejos.-dijo Thorin- mandaré a enanos a buscarla, y yo también iré.

-Pero no sabemos a qué horas se fue.-dijo Dis.

-No importa, nadie descansará hasta encontrarla.-dijo Thorin decidido.

Se dirigieron a la entrada pero se detuvieron al ver una runa en la mesa, leyeron el recado de Thalia, de inmediato Thorin salió a buscar a enanos para buscar a Thalia.

-Thalia,… mi niña,… ¿qué es lo que hice?-se lamentó Olivia mientras lloraba y Dis le puso su mano en su hombro.

Muy lejos de Ered Luin…

Thalia caminaba ya muy lejos de Ered Luin, lo que pudo haber sido su hogar, quizá lo fue, pero no permanente, caminó y se hizo de noche, empezó a inspeccionar la zona para acomodarse a descansar cuando oyó ruidos, ramas rompiéndose, sintió su corazón latir hasta que sintió a alguien detrás y volteó con su espada en alto.

-Ruby…-dijo Thalia.

-Tranquila, no me mates.-dijo Ruby con las manos en alto.

-Me asustaste.-dijo Thalia guardando su espada pero Ruby se la quitó y la observó.

-Espada, hecha por enanos…-dijo mientras la veía.- ¿y tu mamá?

-Ruby, ¿Tú sabías?

-¿Qué?

-¿Tú sabías que mi padre era Thráin, hijo de Thrór?

-Thalia…-Ruby no supo que contestar.

-Lo sabías…-supo Thalia.

-No me correspondía decírtelo.-dijo Ruby bajando la vista.

-Olvídalo.-dijo Thalia dando la vuelta.

-¿A dónde vas?-preguntó Ruby siguiéndole el paso.

-En Ered Luin me contaron historias, sobre… elfos.-dijo Thalia.-quisiera saber qué son, quiero conocer más hasta encontrar donde pertenezco Ruby.

-Thalia, se muy bien que los elfos no son muy amigos de los enanos, ¿por qué habrían de darte bendiciones?-dijo Ruby como si Thalia no hubiera sabido lo que dijo.

-Porque también soy humana.

-Solo en lo físico, bueno… no del todo, eres de su altura, y tienes cierta terquedad, y tienes…

-Sí, ya sé pero no tengo barba.-dijo Thalia recordando a las enanas, incluida Dis, que tenían barba, y ambas primas se echaron a reír y luego descansaron en un tronco.

Pasaron unos meses mientras que Ruby guió a Thalia a través de unas montañas, hasta una entrada a un bosque, según Ruby era el Bosque Verde, y lo era, pero Ruby no la quiso acompañar y convirtiéndose en un pequeño lobo se fue y Thalia entró, caminó mientras admiraba el hermoso paisaje del bosque, donde seguramente vivía el rey elfo del que Thorin una vez le habló, se quedó asombrada, por un momento se sentó puesto que en el viaje se cayó en las rocas de las montañas y se lastimó la pierna derecha, raspándose mucho y casi rompiéndose pero lo ignoró, más tarde, mientras seguía caminando una mujer de pelos rojos saltó y se puso frente a ella, era más alta, mucho más alta que Thalia y eso la espantó y no sacó su espada, solo abrió mucho los ojos.

-¿Quién eres niña?-preguntó apuntando con su arco la… elfa, tenía las orejas punteagudas, la elfa se extrañó al ver que solo era una niña a pesar de que estaba armada.

-S-Soy Thalia, hija de… Olivia.-no quiso decir el nombre de Thráin, la elfa solo bajó su arco.

-¿Qué haces aquí?, estos no son rumbos para andar sola niña, cualquier elfo te hubiera asesinado.-le explicó la elfa.

-Solo,… estoy algo perdida.-dijo Thalia.

-¿Qué buscas?

-Alguien que me pueda decir a donde ir.-La elfa se quedó pensando un rato.

-Ven, te llevaré con mi rey.-dijo al fin.

-¿Tu rey?

-El gran rey elfo Thranduil.-dijo Tauriel dándose media vuelta y caminó, Thalia tuvo que correr para alcanzarla.

-¿Cómo te llamas?-preguntó corriendo y un momento la elfa se detuvo.

-Tauriel-dijo la elfa y siguió caminando.

-Eres una elfa.-dijo Thalia sorprendida y la siguió.

-Una elfa Silvana.-dijo Tauriel-pero por ahora, no deberías hacer muchas preguntas.

Tauriel guio a Thalia a unas puertas grandes, los guardias dudaron y Tauriel habló en élfico y Thalia no entendió ni pío, abrieron las puertas y entraron, Thalia admiró los pasillos, las columnas, todo de árbol, tan perfecto, llegaron a un trono, donde un elfo de pelo albino, estaba sentado, con una corona de ramas y unos frutos rojos, y con un traje gris plateado de luz de estrella, el elfo abrió los ojos, azul gris, parecía algo joven, "pero de seguro ha de tener más de 200 años" pensó Thalia "aunque no está feo como dice Thorin", Tauriel y el rey elfo hablaron entre ellos en élfico, pero al parecer el rey elfo no estaba del todo de acuerdo con aquella visita.

-Entonces, ¿Cómo dices que te llamas pequeña vagabunda del bosque?-preguntó el rey Thranduil bajando de su trono a paso lento.

-Mi nombre es Thalia, a su servicio.-dijo Thalia tratando de ser lo más respetuosa posible.

-No necesito tu servicio solo respuestas, ¿qué es lo que buscabas en el fondo de mi reino?- a Thalia no le agradó mucho su respuesta y frunció el ceño pero luego lo relajó.

-Me temo, que lo que busco son respuestas mi señor.-dijo Thalia para sonar más respetuosa.

-¿Respuestas?-preguntó Thranduil de espaldas.

-Un lugar, a donde pertenecer, necesito saber mi… destino.-dijo Thalia, si quería llegar a algo tenía que decir la verdad, al rey elfo se le ocurrió solo un elfo al que conocía, pero no estaba seguro de decirlo.

-Me temo querida, que lo que buscas está más allá de este reino, tendrás que irte, pero no soy descortés, ya casi anochece, te ofrezco refugio aquí por esta noche, y mañana seguirás tu curso.-dijo Thraundil subiendo a su trono de nuevo y dio orden en élfico a Tauriel de que la llevara a un cuarto de hospedaje y la elfa asintió y dio la vuelta.

-Gracias mi señor.-dijo Thalia para no sonar descortés y siguió a Tauriel.

En el camino Thalia se quejó de su pierna.

-¿Está bien?-le preguntó Tauriel extrañada.

-Si, estoy bien.-Thalia fingió no haber sentido nada y Tauriel solo alzó la ceja, en el camino se toparon con otros elfos, Tauriel se detuvo a saludar cortezmente (obviamente en élfico) a un elfo albino que se parecía al rey Thraundil, miraba de una manera… especial a Tauriel.

-Thalia, él es nuestro príncipe Légolas, hijo del rey Thranduil.-dijo Tauriel a Thalia y ésta ahora comprendía todo, pero aquel elfo solo le alzó una ceja mirándola como si fuera insignificante y le dio una última orden a Tauriel y se fue con otros soldados elfos detrás de él.

-Creo que no le agrado.-dijo Thalia pero Tauriel no dijo nada y siguieron el camino- Pero tú si le agradas.

-No sé de que habla.-dijo Tauriel.

-La forma en que te mira, creo que…-Tauriel la interrumpió.

-Le aseguro, Légolas solo me ve como capitana del equipo, nada más.-Tauriel abrió la puerta de la habitación, desde afuera vio que era muy… del bosque, si le agradó.-Por cierto, el rey la ha invitado a una cena, junto con el príncipe, ¿quiere que la ayude a alistarse?

-Puedes empezar a tutearme- Tauriel no la entendió.-hablame de "tú".

-¿Quieres que te ayude a alistarte Thalia?-preguntó Tauriel con una sonrisa y Thalia asintió.

Primero le preparó el baño, ya que no iba a ir sucia de tanto viaje, luego la ayudó a vestirse, le dio un vestido de color plata con algo de verde que le quedaba muy grande y con trabajo lo arreglaron, Tauriel le soltó el pelo y se lo arregló con dos gajos de cabello de cada sien hacia atrás, si no fuera por la estatura y las orejas, parecería una elfa.

Fueron hacia el gran comedor (Harry Potter XD), estaba elegante y con comida de vegetales, "como extraño la carne" pensó Thalia, pero también le gustaban los vegetales, Thranduil ya estaba sentado, el rey Thranduil sentía una curiosidad en esa muchacha, tuvo un presentimiento así que debía saber más de su anfitriona. Tauriel se retiró después de dejar a Thalia en su silla, empezó a sentirse algo incómoda.

-Si puedo preguntar mi señor… ¿por qué ha permitido que me quede temporalmente en su reino?-preguntó al fin Thalia sin perder la cortesía.

-Nunca paso desapercibido cualquier ser que cruza mis dominios, sobretodo, cuando vienen sin deseo de hacer una guerra.-dijo Thranduil con su típica mirada de tener el poder controlado.

-¿hacer una guerra?-se le salió.

-¿De dónde vienes pequeña Tauran?-preguntó Thranduil, "¿Tauran?", pensó Thalia.

-Vengo de… muy cerca, vivo en una cabaña que esta cerca de este bosque mi señor, algo pegada a las Montañas Solitarias.-en realidad esa era casa de Beorn, pero ella vivía en otra cabaña cerca de Bree, peo prefirió que Thranduil pensara que vivía cerca, así no sería tan sospechosa.

Rato después llegó Légolas, quien no estuvo de acuerdo estar con cierta compañía, le preguntó en élfico a su padre por qué la muchacha estaba ahí, el rey no hizo más que ordenarle que se sentara, pero él se fue y Thranduil no hizo por llamarlo.

-Supongo que tus padres están preocupados por ti.-Thalia tragó saliva ante la pregunta de Thranduil.

-Mi madre, tal vez, es muy histérica y nerviosa.- dijo Thalia.-pero me apoya en todo y en este pequeño viaje.-"la verdad no lo sé".

-¿Y tu padre?- se puso más nerviosa.

-No lo conozco.-dijo al fin, aunque era verdad, el hecho de que sabía que era Thráin no significa que lo conociera.- y no tengo idea de dónde esta, pero la verdad, no me interesa.

-¿Por qué?-Thranduil mostró cierta sorpresa en su rostro.

-Porque nos abandonó, a mí y a mi madre.- "y a mis hermanos, él nunca regresó de Moria" Thalia se estaba poniendo triste.

Al terminar de cenar, Thalia se retiró con una reverencia aunque Thranduil también se retiraba, se topó con Tauriel en el camino a su habitación, y cayó al suelo, su pierna ahora sí le dolía.

-¡Niña!-dijo Tauriel agachándose.

-Mi… mi pierna.-dijo Thalia chillando del dolor, Tauriel levantó el vestido hasta poco arriba de la rodilla y abrió mucho sus ojos, estaba totalmente hinchada, roja y con unos raspones grandes.

Llevaron a Thalia a su habitación y la recostaron en su cama, la rodearon muchos elfos, empezaron a sacar objetos, plantas, luego Tauriel se untó algo en las manos y empezó a decir algo en élfico mientras untaba la mezcla de sus manos en la pierna de Thalia y ella se quejó, gritó de dolor, por un momento creyó que se iba a desmayar, pero vió a Tauriel y una luz estaba detrás de la elfa mientras seguía hablando en élfico, rato después la pierna le dejó de doler, la arroparon elfas y la volvieron a acurrucar en su cama, al final solo estaban Tauriel y Thalia.

-¿Qué significa "Tauran"? el rey me llamó así.-preguntó Thalia recostada.

-Significa "vagabunda del bosque", y te queda el nombre.-dijo Tauriel sonriendo y Thalia rió.

Le dieron órdenes de quedarse unos días más, debido a su pierna, batallaba algo al caminar y Tauriel solía acompañarla la mayor parte del día y entablaron una buena amistad, Thraduil en privado, solía preguntarle a Thalia sobre su casa, ella lo evitaba diciendo cosas concretas como "es un hogar pequeño", "no creo regresar en un buen tiempo", siempre cambiaba de tema, en una de ésas a Thalia se le escapó que había un sauce cerca de su casa que tenía raíces poderosamente curativas y él empezó a curosear por el sauce pero ella cambiaba de tema, Thalia también descubrió por medio de Tauriel que la esposa de Thranduil había muerto en una batalla en Angmar, "seguro piensa que con las raíces del sauce podrá revivirla", pero no era así, si algo sabía de la magia era que no podía regresar a seres de la muerte, ninguna magia podía.

Un día Thalia se dirigía al trono de Thranduil para negociar su partida, pero vió que había soldados elfos (entre ellos Légolas y Tauriel) y el rey parado frente a su trono viéndola desde lejos y Thalia sintiéndose chiquita se acercó.

-Mi señor, quisiera… quisiera despedirme.-dijo temblorosa.

-Que fortuna que quisiera hablar de lo mismo contigo ahora.-dijo Thranduil.- verás Thalia, mis guerreros montaban guardia y suelen salir del Bosque Verde para explorar sobre cualquier criatura que se pueda aproximar a este reino, en ese viaje,… habían enanos.

-¿Enanos?-Thalia tragó en seco.

-Sí, enanos, por fortuna se apartaron pronto de la zona, pero estaban en busca de una persona en particular,… una persona que creo que sabes quién es ¿no es cierto?... Thalia hija de Thráin.-dijo al fin.

-Mi señor…-Thalia no sabía qué decir.

-Eres mitad humana, mitad enana, lo que explica tu escasa estatura, - la empezó a rodear caminando- lo que explica cierta terquedad que veo en ti…, lo que explica…- se detuvo y le habló al oído- tus ojos, tienen el azul de Durin, resplandecientes,…-se alejó y se paró en frente de ella.- Esos ojos los había visto antes, te pareces tanto a tu hermano, me temo querida que tendrás que apresurarte, no quiero conflictos con enanos tercos, en cuanto a tu sauce no te preocupes, estará en buenas manos.

-Mi señor,…-la estaban tomando de los brazos y Tauriel hizo un pequeño movimiento para acercarse pero Légolas la detuvo- ¡Mi señor el sauce no esta donde le dije, no tengo casa cerca de aquí!

-Eso me lo sospeché Thalia querida, pero al menos sé que existe uno, lo buscaré, no te preocupes por él.

-¡Thraundil!-gritó enojada y provocó sorpresa en todos los que estaban ahí incluyendo el rey- Las raíces del sauce no revivirá a tu esposa- Légolas se enojó y ordenó que la sacaran de ahí y Tauriel intentó hacer algo, trató de quitar a los guardias de Thalia, en eso se escuchó una voz de un anciano.

-¡Si no te agrada la muchacha!, por favor deja que yo me encargue pero no la eches de tu reino como si fuera un orco despreciable.-el anciano llegó al lugar y Thalia lo miró con atención, vestía de gris y sombrero punteagudo y con un callado café.

-Gandalf el Gris.-dijo Thranduil- ¿A qué debo esta visita tan inesperada?-preguntó Thranduil.

-Fui enviado por Lord Elrond.-dijo Gandalf- sabes de su poder, el vió esto y quiere ayudarla, pero sé de ese sauce del que ella habla,… no deberías buscar algo que no sabes dónde está o te perderás.

-Algún día su ubicación será revelada Mithrandir, así que esperaré-dijo Thraundil- te veré pronto Tauran.-se sentó elegantemente en su trono y Gandalf tomó a la muchacha de un brazo y se la llevó, Thalia susurró a Tauriel "adiós", ambas estaban tristes puesto que habían hecho una fuerte amistad, pero no se volverían a ver hasta tiempo después.

-Jamás vuelvas a creer que puedes relacionarte con otras especies Tauriel.-le dijo Thraundil frío.- especialmente si vienen de enanos.

Tauriel solo calló y se quedó viendo hacia abajo tragando saliva para aguantarse ciertas lágrimas, quizás estaría sola por el resto de su larga vida.

En las afueras de Mirkwood…

-Supongo que sabrás montar a caballo.-le dijo Gandalf la ayudó a montar un poni.

-Supongo que aprenderé.-dijo Thalia.- ¿Eres Gandalf el…?

-Soy Gandalf el Gris, y soy un mago.-dijo Gandalf montando su caballo.

-¿un mago? ¡¿de verdad?!-Thalia se emocionó, había leído sobre magos y le parecían extraordinarios.

-Sí, pero temo que tus preguntas deberán esperar hasta que lleguemos a el Valle de Imladris, también se le conoce como…

-Rivendell.-dijo Thalia, ya había leído de esa tierra de elfos.

Gandalf y Thalia partieron hacia Rivendell donde ella esperaba encontrar una respuesta.

Mañana habrá nuevo capítulo, este fue largo para compensarlos por la espera ;) .