Hola! Casi puntual ehh puntual ;) ahora sí continuemos con la aventura en tiempo actual. The hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien, los personajes que no reconozcan son de mi propiedad.
Capítulo 12 "Ilegal"
Los enanos descansaban por escasos minutos a la orilla de la corriente, Ori secaba su bota tranquilamente cuando volteó a su derecha, todos voltearon, era un hombre alto armado con un arco, Dwalin quiso atacar pero el hombre le disparó una flecha en medio del tronco, Kili quiso aventar algo pero con ora flecha se la quitó.
-Están muertos, si continúan.-dijo el hombre alto con voz algo gruesa.
-Disculpa eres ¿de Esgaroth cierto?-preguntó Balin con las manos en alto acercándose por lo cual el hombre lo apuntó con su arco y flecha y Balin alzó más sus manos.- Esa barcaza que tienes, ¿podrías alquilarla por casualidad?
-¿Qué les hace creer que los ayudaré?-preguntó el hombre metiendo los barriles en su bote, era alto y con pelo y bigote negros, la piel era entre morena y blanca, ya era adulto por su puesto.
-Esas botas están viejas, al igual que tu abrigo, debes tener bocas hambrientas que alimentar-observó Balin- ¿cuántos pequeños?
El hombre suspiró- un varón y dos niñas.
-Y tu esposa supongo que era una hermosura- sonrió Balin.
-Sí, lo era.- "ohh" pensó Thalia.
-Lo siento, no era mi intención.-se disculpó Balin, no es bueno recordarle a alguien la muerte de un ser querido.
-Ah, ya basta ya basta, suficiente cortesía.-se quejó Balin volteándose en dirección al hombre y a Balin.
-¿De qué huyen?-preguntó el hombre.
¿Qué más te da?-retó Dwalin.
-Quiero saber quiénes son y qué hacen en estas tierras.-preguntó el hombre casi como respuesta.
-Somos mercaderes de las Montañas Azules.-eso no era mentira de hecho- vamos a ver a nuestra gente en las Colinas de Hierro.
-¿Son mercaderes dices? ¿y ella?-señaló con la mirada a Thalia y ésta no supo qué decir.
-Familiar nuestro.-dijo Balin.
-Necesitamos comida, provisiones, armas,… ¿nos ayudas?-pidió Thorin.
-Sé de dónde vienen estos barriles-dijo el hombre señalando los barriles.
-¿Eso importa?
-No sé qué conflicto tuvieron con los elfos, pero apuesto a que no salió bien-siguió metiendo barriles- nadie entra a Esgaroth sin permiso del gobernador.
-Ofrécele más.-susurró Thorin a Balin.
-Apuesto a que se puede entrar a la ciudad oculto.-dijo Balin ya casi sin ideas más que una.
-Sí, pero para eso necesitan a un contrabandista.-dijo el hombre.
-Y por eso se le pagará el doble.-por fin captó la total atención del hombre, aceptó y se subieron todos a su bote, una vez adentro Thalia se le acercó al hombre, Bilbo arqueó una ceja y con el frío que hacía lentamente se acercó.
-Algo me dice que no eres enana, ni mercader.-dijo aquel hombre.
-Mercader no pero sí una mezcla de especies, mi madre era humana y mi padre era enano.-dijo Thalia.
-Una situación difícil.
-Sí, mucho… entonces, ¿tienes hijos?-le empezó a sacar plática, ella le dio mucha curiosidad.
-Sigrid la mayor, Bain mi hijo y Tilda, la menor.-dijo, el hombre le tenía más confianza a Thalia que a esos enanos, quizá porque era un algo humana.
-¿Cómo son ellos?-se sentó en una orilla del bote.
-Mis hijas son iguales a mi difunta esposa-dijo después de un suspiro- pero Bain se parece a mí, ¿por qué tanta curiosidad?
-Aceptaste el pago que te ofrecimos, pero vi algo más en tu mirada,…
-Son mis hijos, mi única familia, haría lo que sea por ellos.-dijo y Thalia lo analizó por un segundo, Bilbo que no se habían dado cuenta de que estaba ahí, arrugó un poco la cara, pero no iba a perder los modales.
-¿Cómo te llamas?-le preguntó el hobbit, Thalia lo miró, también deseaba saberlo.
-Bardo.-respondió.
-Bilbo Bolsón.-se presentó.
-¿Y el tuyo?-preguntó Bardo a la muchacha.
-Thalia-Bardo le puso mucha atención-según mi madre, significa "audaz", "florecer" y "belleza"-Bilbo lo analizó, "si te describe", pensó el hobbit.
-Creo que si te quedan.-dijo Bardo y Bilbo lo miró sorprendido, quejándose por lo bajo se alejó y se acercó más a los enanos, pensando por lo bajo en cómo no le agradó en nada la reacción del barquero, Thalia se había quedado sin palabras, no pudo evitar sentirse alagada y medio se alejó con mejillas rojas, lo único con lo que quería iniciar esa conversación, era que quería saber lo que piensa uno al tener familia, no a qué sientes si a alguien le gusta tu nombre.
El bote iba a chocar con una roca causando pánico en los enanos pero Bardo ágilmente lo rodeó.
-¿Qué es lo que intentas hacer? ¿Ahogarnos?-se quejó un enano.
-Yo me crié en éstas aguas mi señor enano, si los quisiera ahogar, no los ahogaría aquí.-dijo Bardo con media sonrisa.
-Ya me harté de este irreverente, deberíamos arrojarlo por la borda.-dijo Dwalin.
-Ay, Bardo, se llama Bardo.-dijo Bilbo algo enojado.
-¿Cómo lo sabes?
-Ah, le pregunté.-dijo Bilbo como si nada.
-No me importa cuál sea su nombre no me agrada.
-No tiene que agradarnos, solo debemos pagarle.-dijo Balin- haber muchachos, vacíen sus bolsillos.
-¿Cómo sabes que no nos va a traicionar?-preguntó Dwalin a Thorin.
-No lo sé.-respondió éste.
-Yo sí, porque no todos son traicioneros.-dijo Thalia entre los dos enanos.
-Tu pequeña conversación con el barquero no es suficiente para saber eso.-la regañó Thorin y Bilbo empezó a escuchar, pero Thalia se quejó y se medio alejó acercándose a los demás enanos.
Balin empezó a contar las monedas- hay un pequeño problema, nos faltan diez monedas-Thorin observó y solo se le ocurrió un enano.
-Gloin, ¿qué esperas?-preguntó Thorin.-Danos lo que tengas.
-No me miren a mí, yo dejé mis bolsillos vacíos por ésta aventura,-se defendió Gloin.- ¿qué es lo que he ganado?, nada más que miseria, dolor y…-Todos veían hacía un pico blanco, lleno de nieve, estaba ya muy cerca.-Por mis barbas, tengan.-por fin sacó sus monedas, Bilbo hizo seña con su garganta de que Bardo se acercó.
-El pago ahora.-exigió.
-Te pagaremos al tener las armas.-dijo Thorin.
-Si valoran su libertad harán lo que yo les diga, hay guardias en frente.-No tuvieron más que ocultarse todos en los barriles.
Por un momento al ver a Bardo hablando con otro hombre, pensaron que los estaba delatando cuando sintieron el peso de muchos pescados en sus cabezas hasta llenar todos los barriles, se quejaban y Bardo pateó a uno para callarlos, al llegar a la entrada, lo saludó Percy quien después de una cotidiana conversación le firmó el pase pero antes…
-No tan rápido.-dijo un hombre con aspecto sucio y feo, muy encorvado, Alfrid, trató de hacer lo que sea para tirar el pescado de los barriles ya que era "ilegal", puesto que Bardo solo tenía que llevar barriles vacíos, después de un discurso de Bardo, logró que no tiraran el pescado, al dejarlo pasar Alfrid trató de asustar a Bardo diciéndole que el gobernador sabía dónde vivía.
-Es pequeña la ciudad, todos saben dónde viven todos.-dijo Bardo, entraron a la ciudad del lago, al embarcar en un puerto, tiró los barriles para que los enanos salieran quejándose, pero Dwalin le advirtió que ni lo tocara, el resto salió por sí solo, Bilbo salió de entre los pescados y Thalia también, que estaba enfrente de él.
-Déjame ayudarte-se ofreció Bardo y ella solo asintió y tomó su mano, él con sus dos brazos la cargó y la sacó del barril muy rápido, ya que era muy bajita, Bilbo se quedó boquiabierto ante ello, "solo es caballerosidad, solo eso" trataba de convencerse a sí mismo, además, Bardo ya tenía una familia, así que ella no podía intervenir, no está permitido, ¿o sí?
Los espero pasado mañana con capítulo más largo, los celos irán creciendo no se preocupen ;)
