Hola! Lamento el retraso, tienen todo el derecho de enojarse conmigo, aquí nuevo capítulo y es largo para recompensarlos por la espera! Yeih! Quiero recordar que Ruby volverá a aparecer pero tendrán que esperar un poco más. J. R. R. Tolkien es dueño de The Hobbit y las películas le pertenecen a Peter Jackson, los personajes inventados son de mi imaginación.
Capítulo 13 "Mitos y profecías"
Hace poco en Dol Guldur…
(Versión extendida de la película muy importante en esta fanfic)
Gandalf tras hechizos para revelar las fuerzas dentro de la vieja fortaleza, se encontró con el enano que había estado perdido por 100 años.
-Thráin, hijo de Thrór.-dijo Gandalf calmando con su mano al enano casi loco- mi viejo amigo.
-Gandalf…-pronunció Thráin casi llorando.
Thráin le dijo a Gandalf todo lo que recordaba desde la batalla de Moria, recordó a su hijo Thorin.
-Papá, pelearé contigo.-le insistió en medio de la batalla.
También que Azog el Profanador (el muy hijo de playa) le había quitado su anillo, lo que preocupó a Gandalf, "siete para los reyes enanos en sus salones de piedra", tragó saliva en seco.
Le contó sobre cuando se encontró con la humana Olivia.
-¿Qué le pasó?-preguntó Thráin algo preocupado.
-Mi viejo amigo, ella ya falleció hace poco, ya era mayor y era humana, tu hija la sepultó cerca de su casa.-le respondió Gandalf tratando de no sonar tan duro y que no impactara mucho la noticia.
-¿Mi hija?
-Olivia dio a luz a una niña, ¿no lo recuerdas?
-Si…, la recuerdo.-la recordó.- Thalia…-recordó también a sus otros hijos, Thorin, Frerin y Dis, pero Frerin ya había muerto en la batalla de Moria.
Pero Gandalf trató de convencer a Thráin de que salieran, que acompañara a su hijo Thorin a reclamar Erebor, él sería el nuevo rey pero Thráin negó y dijo que no deben entrar en la Montaña, pero algo los distrajo, trataron de escapar cuando fueron sorprendidos por Azog, tras peleas y peleas con su bastón Gandalf provocó un destello que cegó a los orcos, los vieron a él y a Thráin correr más lejos, pero fueron atrapados por el Nigromante, Thráin se ocultó detrás de Gandalf y éste solo apuntaba con su bastón, Thráin sabía que no lo lograría, que no se salvarían los dos.
-Dile a mis hijos que los amo, a Dis, dile a Thorin que lo amo,… dile a mi hijo que lo amo.-dijo Thráin viendo a Gandalf con una inmensa sinceridad.- y a Thalia, dile que también la amo, que nunca quise abandonarla ni a ella ni a su madre, y que por eso hice lo que hice.-dijo refiriéndose a la charla que tuvo Thráin con Gandalf hace tiempo antes de su desaparición, donde le encargó al mago una importante tarea.
(¿Qué será?, ¿qué será? XD)
-¡Díselos tú mismo!-dijo Gandalf pero el Nigromante arrebató a Thráin y lo aventó, Thráin hijo de Thrór, murió ahí mismo.
En la ciudad del lago…
La compañía bajó del bote y Bardo sobornó a un habitante de ahí para que no dijera nada, rápidamente fueron sigilosamente entre las cabañas, hasta que un niño de cabellos castaños y ojos de igual color los detuvo.
-Pá, nuestra casa, están vigilándola.-dijo el niño a Bardo, era obvio que era su hijo, Thalia hizo memoria, era Bain.
Después de dar unas órdenes a la compañía, Bardo fue como si nada a su casa junto a su hijo, vió como unos pescadores del gobernador vigilaban su casa y les arrojó una naranja.
-Díganle al gobernador que terminé por hoy.-dijo Bardo y se metió a su casa.
-Papá, ya llegaste, estaba angustiada.-dijo Sigrid abrazando a Bardo y también Tilda se unió.
-Súbelos.-dijo Bardo a Bain y éste último bajó al retrete y golpeó la pared como señal.
-Si alguien se entera de esto, te arrancaré los dos brazos.-dijo Dwalin asomando su cabeza por el retrete, Bain le ofreció su mano como ayuda para subir pero el enano la quitó bruscamente.- ¡Suéltame!
Siguió Bilbo y después Thalia, así que le ofreció ayuda para subir y ésta aceptó, al salir tropezó quedando encima de Bilbo pero a la vez chocaron con la espalda de Dwalin y cayeron los tres al piso quedando Dwalin boca abajo en el suelo.
-¡AHHH! ¡Quítense los dos de mi espalda!-dijo enojado golpeando con las dos manos el suelo.
-L-Lo siento Dwalin.-se disculpó Thalia con voz temblorosa debido a que estaba mojada con agua congelada, levantándose sintió las mejillas rojas por lo antes sucedido, "por lo menos me da algo de calor en el rostro" dijo al sentirse congelada, Bilbo también se paró y uno por uno fue subiendo el resto de la compañía.
-Papá, ¿por qué hay enanos entrando por nuestro retrete?-preguntó Sigrid extrañada.
-¿Nos van a traer suerte?-preguntó la más pequeña Tilda casi emocionada, "¿por qué habríamos de traer suerte?" se preguntó Thalia.
Les fueron pasando cobijas para secarse, Bilbo agradeció al recibir unas de parte de la pequeña Tilda. Thalia recibió unas y se las puso, temblando de frío se dirigió junto a su hermano y medio se pegó para recibir algo de calor, a pesar de que Thorin no era cariñoso, se sentía protegida por su hermano mayor.
-Y dígame, Thorin Escudo de Roble, ¿qué se siente tener que entrar por un retrete?-bromeó Thalia y Thorin la miró con cara de desconcertado.
-Por lo menos yo no me caí encima de un saqueador.-susurró él y Thalia borró su sonrisa.
-Ja,… ja, qué gracioso.-dijo ella fingiendo risa por su bromita.
Thorin se acercó después a una ventana, no podía creer lo que veía más al frente.
-Una ballesta de enanos…-susurró, "¿Qué cosa?" se preguntó Thalia también acercándose y siguiendo la mirada.
-Parece que viste un fantasma.-dijo Bilbo también viendo a la ventana.
-Así es.-dijo Balin acercándose.-la última vez que vimos esa ballesta… una ciudad se quemaba.
Balin contó que en la ciudad de Valle, el señor del Valle Girion, ordenó a sus arqueros a combatir con el dragón, pero solo una Flecha Negra disparada de una ballesta lo podía derrotar, pero fracasó, quedando perdida solo una última flecha.
-Si el hombre hubiera… acertado ese día, hubiera sido diferente.-dijo Thorin.
-Hablas como si hubieras estado ahí.-dijo Bardo mientras se acercaba.
-Todo enano conoce la historia.-Thorin lo que confiaría a Bardo su identidad.
-Entonces sabes que Girion logró darle, logró tirarle una escama.-dijo Bain a lado de su padre.
-Son cuentos de hadas niño.-dijo Dwalin detrás de Bain.
-Ya te pagamos, ahora las armas.-exigió Thorin.
-Esperen aquí.-dijo Bardo mientras bajaba.
Ahora solo quedaban en la ventana Thalia y Bilbo en medio de un silencio incómodo, Thalia observó a Bardo bajar, "Girion,… ¿cómo saben que Girion le tiró una escama, cuando toda Tierra Media no lo sabe?"
-¿Por qué lo miras?-preguntó Bilbo sacando a Thalia de sus pensamientos.
-¿Perdón?-se asustó ella.
-Lo estabas mirando.-dijo Bilbo como si no lo pudiera creer.
-Estaba pensando.-dijo Thalia como si nada.
-Claro, supongo que es muy común que las mestizas piensen viendo a las personas.-dijo algo enojado y se fue, ella también se enojó y le iba a reclamar cuando llegó Bardo. El hombre puso algo sobre la mesa, cada enano fue agarrando algo como si no supieran qué era.
-¡¿Qué es esto?!-dijo Thorin menospreciando.
-Es un arpón.-dijo Bardo como si nada.
-¿Y esto?-preguntó Kili.
-Es un martillo.-dijo Bardo igual de despreocupado. (En mi opinión era el martillo de Thor, esperen… Thrór, Thorin, Thor jaja Thor-in XD ahora si continuemos con la fanfic…)
-¡Nosotros pagamos por armas! ¡Hachas forjadas de hierro!-gritó Gloin y todos (incluido Thorin) empezaron a aventar las "armas" a la mesa muy enojados.
-No hallarán nada, las únicas armas están guardadas.-dijo Bardo.
-Thorin, ¿por qué no tomamos esto y nos vamos? He peleado con menos, tú también.-dijo Balin, Bardo se extrañó al escuchar ese nombre.
-No irán a ningún lado.-dijo Bardo.
-¿Qué dices?-preguntó enojado Dwalin.
-Están vigilando esta casa y tal vez cada embarcadero local, esperen a que oscurezca.
La compañía se reunió en círculo a discutir cuánto tiempo les quedaba, Bardo salió, ignoró las insistencias de su hijo para entrar y le ordenó que no dejara a los enanos irse. Fue a un puesto de otro campesino al que conocía por ser pequeña la ciudad, buscó un tapiz viejo, el linaje de Durin, mientras oía a las personas afuera decir cosas sobre enano.
-Salones llenos de oro y tesoros.-decía una campesina.
-El señor de fuentes de plata.-decía otra.
-El señor de fuentes de plata, el rey de piedra tallada,…-recordó Bardo.-el rey bajo la montaña…
"Y las campanas sonarán por el retorno del rey bajo la montaña, pero todo resultará un fracaso, pues los lagos brillarán con llamas". Bardo corrió lo más que pudo hasta su casa cuando su hijo le dijo que por más que los detuvo, los enanos se fueron.
Pero cerca de la tienda de tapices los campesinos seguían platicando sobre la profecía.
-¡Oye! Pero no la estás contando toda.-regañó una señora a otro campesino mientras dijo la profecía.
-Claro que sí.-se defendió.
-¿Contarla toda?-preguntó otra campesina.
-Había otro fragmento en la profecía, pero dicen… que fue ocultada, todos creen que esa es la profecía completa pero falta un fragmento.-dijo la señora al no poder recordar aquel fragmento que faltaba.
-Es porque no es cierta-dijo el campesino- son más que mentiras.
(…)
La compañía trató de robar las armas de donde estaban guardadas, le ponían a Kili varias aún con la pierna herida, Thorin le preguntó a su sobrino si estaba bien y éste asintió pero al bajar de unas escaleras se cayó delatando a todos, los habían atrapado.
Los llevaron a una plaza donde el ministro empezó a balbucear sobre que eran ladrones del estado, pero Dwalin desenmascaró la identidad de Thorin.
-¿No sabes a quién estás hablando? ¡Él es Thorin, hijo de Thráin, hijo de Thrór!
-Somos los enanos de Erebor, hemos venido a reclamar nuestro hogar.-dijo Thorin avanzando.
Después de un discurso Bardo apareció diciendo que su plan de entrar a la montaña despertaría al dragón Smaug, a la vez descubrieron que Bardo era hijo de Girion, por más que discutió, Bardo no pudo evitar el apoyo del pueblo hacia Thorin, sobretodo de parte del Gobernador, que era un flojo, también Alfrid. En la noche hubo una pequeña fiesta en la ciudad, a Thalia le dieron un vestido verde al estilo medieval, con mangas largas y lo largo hasta el suelo, era hecho por segundas manos pero a ella eso no le importó, unas niñas del pueblo la vieron y le recogieron el pelo en una trenza alrededor de su cabeza como una diadema, dejándole el resto suelto, en la frente le caían varios pelos como si fuera fleco, dos mechones de fleco en cada lado, bajó a la fiesta después de agradecer a las niñas.
Bajó y se encontró con su hermano, Dwalin y Balin.
-Estás hermosa.-le cumplió Thorin.
-Digna de la realeza.-sonrió Balin.
-¿Y tú? ¿Algún comentario que quieras hacerme?-preguntó Thalia a Dwalin bromeando, lo mejor era que él no se lo tomaría a broma, solo bufó y dio la espalda.
-Mañana conocerás Erbor.-dijo thorin.
-El reino del que tanto me hablaste.-dijo ella recordando sus días en Ered Luin.
-El reino al que perteneces.-dijo él y Thalia lo pensó un momento, levantó la vista y tragó saliva, se fue de allí, Thorin y Balin notaron su inconformidad con el comentario.
Thalia vió como sus sobrinos, casi de su edad por cierto, se embriagaban a pesar de que Kili estaba algo herido, se alejó más y vio a un hombre conocido, Bardo, corrió hacia él, no se dio cuenta de que un saqueador la observó.
-¡Oye!-lo llamó y Bardo se detuvo, dudo en quedarse a escucharla.-¿Por qué tratarse de evitarlo?
-Por la profecía, aunque no es fácil adivinar que si despiertas a un dragón,…-no quiso terminar.
-¿Profecía?
-La profecía del pueblo Durin.-dijo Bardo, ella jamás se enteró de una profecía, la había oído pero nunca escuchó como iba.
-Entiendo que no quieras que el pueblo sufra pero…
-No es la ciudad, necesariamente, más que nada, mis hijos…-dijo Bardo viendo hacia abajo.
-¿Cómo?
-¿Qué?
-¿Cómo se siente?, ¿tener una familia? Tu propia familia.-preguntó ella.
-Nada más te importa, solo piensas en ellos, ni si quiera en ti, pero… ¿por qué preguntas?-a Brado le extrañó esa pregunta.
-No se qué se siente tener una familia, alguien porque darías tu vida.-dijo thalia, ella le había platicado a Bardo en el bote que ella no conoció a su padre y que se sintió sola toda su vida.-Deberías volver, no te quito más tiempo.-dijo ella con una sonrisa.
Bardo le sonrió y se fue, pero se acordó de su caballerosidad.-Hoy se ve hermosa, si perdona mi atrevimiento.-ella como respuesta solo dio una sonrisa y Bardo se fue cuando alguien apareció detrás de ella.
-¿Qué estás haciendo?-preguntó Bilbo algo enojado y desconcertado.
-¿Qué yo qué?-preguntó ella igual de desconcertada.
-No deberías hacer esto Thalia.-dijo Bilbo que parecía enojado y herido sin saber por qué.
-¿Hacer qué?-Thalia no podía creer lo que estaba pasando.
-Él tiene ya una familia Thalia, tú no puedes intervenir, ¡tú no tienes familia!-Bilbo se tapó la boca cuando se dio cuenta de lo que dijo, Thalia se sintió herida.
-¿Sabes qué? ¡Eso es lo que estimo en él!, ¡él tiene personas a quien ama y debe proteger, personas que lo aman a él!,-gritó enojada y herida- tienes razón, ésa no es mi familia y no tengo una, pero por lo menos, Bardo jamás me había tratado con tanta crueldad, ni Thorin, ni si quiera mi primo Dain así que no tienes ningún derecho a decirme lo que debo hacer y qué no.-dijo Thalia empujándolo y él se sintió dolido, antes de irse Thalia giró y miró a Bilbo y él también la veía.-¿Sabes por qué Thorin no confiaba en ti, cuando vió que te tenía una curiosidad y un acercamiento hacia ti?... –Bilbo no respondió- porque temía que me rompieras el corazón, que me desilucionaras,… y lo hiciste.
Con lágrimas en los ojos Thalia se fue de ese lugar, Bilbo también tenía los ojos llorosos, ambos se sentían heridos, enojados, Bilbo estaba enojado consigo mismo, ¿Cómo se le ocurrió decir aquella barbaridad?, pero en puntos diferentes de la ciudad, cada uno en su corazón, sintió un dolor inmenso, les pesaban sus corazones, hasta Thalia no tuvo más que sentarse en el suelo por el dolor, "¿Qué me pasa?" no sabía que era lo que le pasaba.
En Rivendel…
Lord Elrond paseaba por su reino, pensativo, su clarividencia cambiaba solo de vez en cuando, no tan seguido, pero solo pasaba con una persona, aquella mestiza llamada Thalia, escuchó la voz de Galadriel en su mente: "La mestiza es impredecible, ella se ocultó del mundo y de la vista de todos, los caminos de su destino cambian constantemente, pero el destino es el mismo".
-Mi clarividencia me muestra un destino muy distinto al que usted me ha mostrado-dijo Lord Elrond.
"Por ahora, ella está en un punto donde su futuro esta por decidirse, depende de ella qué camino tomar"
(La visión de Lord Elrond) ADVERTENCIA: saquen un pañuelo, en serio, AHORA.
"Thalia caminaba por los pasillos de Erebor, aún con una luz dorada brillando en ellas, el sonido de los enanos al fabricar nuevas piezas, nuevas joyas, con enanos que han recuperado su hogar, jamás sintió el lugar más frío y solitario.
Con su vestido azul marino medieval de terciopelo, hasta el suelo y con mangas largas, su pelo suelto hasta la cintura, con una tiara de oro en la cabeza, la nueva reina de Erebor lloraba por dentro la pérdida de su hermano y sus sobrinos, de ella dependería el linaje ahora.
Aún recuerda cómo su hermano al matar a Azog, también el orco lo mató a él, se escucha aún el grito de Thalia como un eco interminable retumbando en sus oídos, aún recuerda cómo ese mismo orco mató a su sobrino Fili atravesándolo con su espada encajada en el brazo, aún recuerda cómo Kili al salvar a Tauriel, la elfa que él amaba, la elfa que Thalia estimaba mucho, aún recuerda cómo su hermana Dis al enterarse, murió de tristeza en su habitación en Erebor después de que llegara, murió dormida y con una lágrima cayendo por su mejilla.
Thalia entró a el lugar donde yacían las tumbas de sus hermanos y sobrinos, colocando una rosa roja en cada una, para el último dejó a su hermano Thorin, recordando su promesa que ella le hizo antes de que él partiera-Gobernaré Erebor como tú lo harías, seré la reina que siempre quisiste que fuera-.
Se dirigió con su mirada fría y triste a su trono de piedra con la piedra del Arca en su cabeza, ahora tenía a un reino entero que gobernar amargamente en la soledad, hasta que sus días se marchiten como las raíces de su antiguo sauce."
¿Logrará Thalia cambiar su futuro?...
