LAMENTO MUCHO EL RETRASO! en serio pero prometí que seguiría con la historia y lo voy a hacer, posiblemente me tarde porque estoy en exámenes, pero he aquí un capítulo que lo van a amar ;) el Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y los personajes no reconocidos son míos.

Capítulo 16 Sólo una vez

Los enanos se fueron a reunir con el resto de la compañía en las cocinas de Erebor y todos se saludaron con grandes abrazos, Thalia casi sonriente los observaba hasta que inesperadamente varios enanos también la abrazaron, iniciando por Gloin, Bifur, Balin, Ori, Dori, y Bombur finalmente dejando a Thalia muy desconcertada y feliz a la vez (aparte de apachurrada), Dwalin siguió de antipático con ella lo cual le dio risa en el fondo, Bilbo observaba la escena desde lejos, pero luego bajó la cabeza y se fue hacia la entrada de Erebor y se sentó en una piedra.

-Casi estoy tentado a dejarte tomarla…-decía Smaug a el jinete del barril.-solo para ver a Escudo de Roble sufrir.

Bilbo sacó de su bolsillo la Piedra del Arca, era como un montón de estrellas de varios colores atrapados en una roca transparente. Jugueteó con la piedra unos momentos y se la volvió a guardar, luego oyó unos pasos cerca.

-Hobbit…-reconocía ésa voz.

-Entonces,… volviste…

-Claro que volví, no iba a dejar a mi hermano ni a mis amigos, además tenía que conocer lo que alguna vez fue… Erebor.-dijo Thalia parada cerca de él.

-Deberíamos entrar, Thorin nos podrá a buscar la piedra…-dijo Bilbo pues no estaba seguro de confesar a nadie su descubrimiento, aún seguía apenado por lo de la última vez, mirando hacia el suelo se levantó y caminó hacia unas escaleras que guiaban dentro de la montaña, Thalia se quedó inmóvil unos segundos y se giró.

-¡Bilbo!… -éste se paró un segundo y ella avanzó unos pasos hacia él.-No es lo que crees, yo no quería nada con… Bardo, no negaré que lo estimo pero no como tú crees.-dijo Thalia tratando de explicarse.

-Da igual…-Bilbo miró abajo y se adentró más adentro.

-¿Qué da igual?-lo siguió pero ella seguía escalones más arriba que él, solo unos dos o tres.

-Da igual porque sea lo que sea, pase lo que pase.-se giró y la vió a los ojos.-No cambia nada Thalia, es más, tal vez lo hace más notorio.

Thalia no entendía con claridad pero el hobbit se giró y se adentró en Erebor. Caminó por muchos pasillos, veía cómo era el reino de Erebor era antes y cómo terminó, casi pudo oír los gritos de los enanos y enanas como si fueran un eco, parpadeó muchas veces hasta llegar a un pasillo donde habían varias entradas, oyó a alguien de un lado, susurrando cosas sin sentido, se recargó en una pared par oír con claridad.

-Acércate Thalia, conozco bien tus pasos.-dijo Thorin después de un suspiro haciendo saltar a Thalia en su lugar, miraba boca abajo.-También conozco esos saltos- Thalia se acercó algo tímida.

-No pensaba espiarte.-dijo apenada.

-Mientes.

-¿Uhh?

-Siempre has tenido el afán de espiar a la gente, sobre todo cuando no eres requerida.-dijo él pero no lo decía con odio, lo decía sincero, hasta Thalia le dio risa pero no rió notoriamente.

-Thorin,… traje a mi prima Ruby conmigo, espero que no te moleste,- su hermano no dijo nada.-también estaba pensando… si permitías que los supervivientes de la ciudad del lago…-se le quebraba la voz- se… refugiaran… aquí.- Thorin no respondió solo abrió un poco los ojos.- están desamparados, no tienen nada.-dijo ella más firme, ¿desde cuándo su hermano le da miedo?- no tienen gobernador, los abandonó.

Su hermano se giró y la miró fijamente.- Llama a Balin y a Dwalin, que se reúnan conmigo en el trono.-dijo serio y se estaba retirando- si encuentras al saqueador también dile.-dijo más alto al salir de aquel lugar.

"Genial, ahora soy tu cuervo mensajero" se quejó y fue a las cocinas donde se encontró a los enanos y llamó a Dwalin y a Balin, al ir en camino se encontraron a Bilbo y le dijo con mucha pena, pero los 4 siguieron su camino hasta llegar al trono, Thorin se encontraba mirando al trono dándoles la espalda.

-La Piedra está en estos salones.-dijo serio.

-Thorin, hemos buscado y buscado.-dijo Dwalin.

-Sin embargo ¡aún no la encuentran!-gritó enojado haciendo saltar a Thalia de nuevo.

-¿Ahora dudas de la lealtad de alguien aquí?-preguntó Balin pero el rey solo se volteó.-La piedra del Arca es la riqueza de nuestro pueblo.

-Esa piedra le pertenece al rey.-dijo mirándolos.- ¡¿No me consideran rey?!-Thalia estaba con los ojos como platos.-Escúchen, si alguien encuentra la Piedra del Arca, y la oculta de mí, voy a reclamar venganza.-se retiró de la sala.

Thalia se acercó antes de que se fuera.- ¿Venganza?, ellos son tus amigos Thorin, ¿en serio crees que te robarían algo tan importante para ti?-Thalia estaba enojada, Thorin dudaba de sus propios amigos.

-¡No vengas a decirme en quién puedo confiar!-le gritó Thorin al acercarse quedando cerca de ella haciéndola sentir chiquita por un momento y vió sus ojos, cegados, Thorin se fue con paso rápido y firme-¡Busquen la Piedra!-dijo y luego miró a Bilbo- Señor saqueador, usted es el primero que debería ir a buscarla.-dijo serio y Bilbo tragó en seco, Thorin se dio vuelta y empezó a caminar para irse.

-¡Bilbo! ¡Su nombre es Bilbo! ¡Y después de todo lo que ha hecho lo menos que puedes hacer es llamarlo por su nombre!-gritó Thalia enojada haciendo que Thorin parara y se volteó a verla y ella se fue a zancadas del lugar y luego él hizo lo mismo.

Los que quedaron ahí se retiraron y en un intento de Bilbo de buscar a Thalia oyó unos sollozos, Balin estaba llorando, el enano le platicó que Thorin traía la enfermedad llamada el mal de dragón.

Bilbo después de eso siguió rondando por los pasillos pero no encontraba a la muchacha, se detuvo a descansar un poco y se sentó en un banco, jugueteó con algo en las manos, y luego lo guardó su bolsillo, Thalia lo encontró y se acercó.

-Bilbo…-llamó ella muy tímida y este lo miró y cuando iba a decir algo.

-¿Qué es eso?-preguntó una voz gruesa, Thorin.-En tu mano.-se acercó rápidamente.

-Thorin, no-lo llamó Thalia pero no obtuvo respuesta.

-No es nada.-dijo Bilbo parándose.

-Enséñame.-dijo Thorin y Bilbo sacó algo de su bolsillo y los tres se fijaron en él.

-Es una bellota que recogí en el jardín de Beorn.-dijo Bilbo aún nervioso.

-¿La trajiste todo el camino?-Thalia lo volteó a ver sorprendida, ahora era Thorin Escudo de Roble.

-Planeo plantarla en Bolsón Cerrado.

-Te llevas poco de vuelta a la Comarca.-dijo Thorin riendo.

-Un día crecerá, y recordaré, lo bueno, lo malo, los que sobrevivieron,… y la suerte que tuve de volver a casa.-dijo Bilbo y Thorin sonrió lo que hizo que Thalia sonriera y casi llorara pero como se convencía de ser siempre fuerte como su hermano, sostuvo las lágrimas de felicidad en su rostro.

-Thorin…-dijo Thalia pero Dwalin llegó.

-Thorin, sobrevivientes de la ciudad del lago, se están refugiando en Dale.-y Thorin cambió su rostro, ahora volvía el mal de dragón a su mente.

-A la entrada… ¡todos! ¡ahora!-ordenó y se fue. Thalia con la mirada hacia el suelo salió de ahí y buscó a Ruby por todos lados.

Al mismo tiempo en otra parte…

Ruby paseaba por los pasillos de Erebor, aunque no le agradaban los enanos no pudo negar que alguna vez ese reino fue una gran construcción, que había cierta belleza y en él.

-No deberías estar sola, podrías perderte.-dijo una voz detrás de ella.

-No lo creo, yo nunca me pierdo.-dijo ella segura.

-No te creo.-le dijo un Fili sonriendo.

-Créelo…-dudó un momento- pero me gustaría saber exactamente… dónde estoy.

-Yo no conozco tan bien este reino, pero gracias a mi tío sé un poco sobre Erebor.-dijo Fili poniéndose a un lado de ella pero avanzó y ella se detuvo a mirar una pared con dibujos en lengua enana.

-¿Qué sabes del reino?-preguntó ella deseando saber más de Erebor. Fili se puso de nuevo a su lado y empezó a hablar de las historias que de niño su tío le contaba, empezaron a caminar y después Ruby fue agarrando confianza, sonreía más, intercambiaba más palabras que no fueran un "déjame sola enano" como siempre, se detuvieron en un pasillo viendo hacia una especie de precipicio donde se veían los pisos de más abajo.

-Haz cambiado.-le dijo Fili de la nada.

-¿Qué?- ella no entendía.

-Ya no eres tan alta, y tienes menos pelo en la cara.-dijo Fili señalando hacia los lados de su quijada donde antes tenía algo de pelo.

-Supongo que son mis últimos días como cambia pieles.-dijo tristemente, Fili quería decirle algo y cuando iba a tomarla de la mano oyeron unos pasos rápidos.

-¡Ruby! Tenemos que…-se sorprendió Thalia al ver a Fili y a Ruby juntos, pero se calmó.-deben ir a la entrada, por… orden del rey.-se notó algo de sarcasmo en ella, Ruby asintió y la siguió, después de un suspiro bajo Fili hizo lo mismo.

En la entrada de Erebor…

Thorin ordenaba a todos que pusieran rocas en la entrada destruida por Smaug, llevaba su capa y su corona de rey, Thorin daba un discurso de cómo debían "proteger" el reino de ladrones de la ciudad del lago. Ruby cruzó camino con Thalia y se quejó un poco.

-¿Estas bien?-le preguntó Thalia.

-Si, es que debo darte algo.-dijo Ruby y de su trapo amarrado a su cintura tomó una bolsita y se la dio a Thalia.- Después de separarme de ustedes fui al sauce, lo encontré después de horas,…- puso la mirada más seria.- se está secando y éstas son las últimas raíces curativas que tiene.-dijo señalando a la bolsa y Thalia la miró con algo de tristeza.

-Gracias Ruby.- Ruby siguió con su trabajo de las rocas y Thalia pensó un segundo, se amarró la bolsa a su cinturón y tomó la roca en sus brazos mientras Thorin seguía "parloteando" según ella.

-¡Las personas de la ciudad del lago no nos robarán! Vinieron por necesidad, han perdido todo lo que les quedaba.-protestaba Kili soltando la carreta haciendo que Bilbo soltara también su lado.

-¡No vengas a decirme lo que perdieron ellos! Conozco muy bien sus necesidades.-dijo Thorin frío, "¿entonces por qué les cierras las puertas?" pensó Thalia.- los que sobrevivieron al fuego de dragón deben festejar, tienen mucho por qué estar agradecidos… ¡Más rocas!-gritó Thorin decidido a seguir ordenando a todos, Thalia no pudo más y soltó la roca que llevaba, al hacer ruido Thorin la miró desconcertado.

-¿Qué estás haciendo?-preguntó incrédulo.

-No voy a seguir, si quieres bloquearles la ayuda a los habitantes en Dale, ¡hazlo tú pero yo no voy a formar parte de eso!-gritó enojada ganándose unas miradas de sorpresa de parte de algunos, pero Thorin la siguió mirando de manera indiferente mientras ella se alejaba de la zona, después todos incluyendo el "gran rey", siguieron con la labor, Bilbo lo pensó y discretamente salió del lugar y siguió los pasos de Thalia aún más discreto.

Después de recorres pasillos y subir escaleras la vió. Thalia se encontraba en una especie de miradero, que daba hacia Dale, desde lejos pudo verse como una grieta pero la verdad era que alguna vez fue un balcón, Thalia se agachó y tenía herramientas en la mano, empezó a escarbar para plantar una de las raíces del sauce, ella tenía la esperanza de que su hermano reaccionara, y ella empezó a sollozar mientras le ponía agua a la ya enterrada raíz, se levantó y vió la Luna, era tan brillante y tan hermosa que la hizo soltar una lágrima que cayó en la tierra donde la raíz estaba plantada.

-¿Estás bien?-preguntó Bilbo acercándose, Thalia bajó la cabeza de golpe y se secó las lagrimillas.

-Estoy bien, he estado peor.-dijo segura.

-No lo creo Thalia.-Bilbo puso su mano delicadamente en la de ella y Thalia miró rápidamente a las manos.- ¿Qué es lo que acabas de plantar?

-Una raíz de mi sauce, Ruby me la trajo.-dijo ella por primera vez sonriendo en mucho tiempo, pero a la vez reprimía sentimientos.

-No siempre debes esmerarte en parecer fuerte Thalia.-le dijo Bilbo.

-Lo sé.-le dijo ella soltando unas lágrimas pero sonriendo a la vez, de que por primera vez podía mostrar lo que sentía en ese momento.

La Luna de alguna manera brilló más y ambos la miraron, pero notaron que la luz se enfocó de cierta manera en la raíz y empezó a crecer, ambos estaban sorprendidos y sonreían, la planta siguió creciendo hasta estar a la altura de sus rodillas, una ramita café con varias ramitas en sus lados con hojas plateadas, aún no se parecían a las de un sauce, porque era pequeña. Ambos sonrieron y se miraron por unos segundos y Thalia borró su sonrisa y luego él también.

-Deberíamos volver.-dijo Bilbo ahora viendo hacia abajo.

-Cuando dijiste que te daba igual… ¿a qué te referías?-preguntó Thalia ignorando lo que Bilbo había dicho.

-Que no importaba si lo había malinterpretado o no, porque… porque hacía más notorio que…-se puso algo nervioso.

-¿Más notorio qué?-insistió ella.

-Lo que me ha pasado contigo Thalia,… y quiero que sepas… que los hobbits como yo… solo amamos una vez… en una vida y posiblemente en las que siguieran.-dijo al fin más seguro mirándola a los ojos, luego se giró pero como áun seguía de la mano con Thalia, ella lo sostuvo para que no se moviera y cuando quedaron cara a cara otra vez Thalia rozó sus labios con los de él, al principio Bilbo se sorprendio, luego se relajó y le correspondió mientras la abrazaba por la cintura y ella lo rodeaba con sus brazos en su cuello.

Ambos se quedaron tan concentrados en aquel momento en el que dejaron claro todo lo que pasaba entre ellos, se habían enamorado, tanto… que no se dieron cuenta de que un Rey Bajo la Montaña los veía desde los escalones.