Adivinen quién está de vuelta? YOOOO! jaja bueno les ADVIERTO: éste capítulo está MUY triste y es mejor que preparen pañuelos y se agarren de lo que puedan, RECOMEDACIÓN: visiten para disfrutar más del capítulo también en Wattpadd porque ahí pondré la imagen del vestuario de Thalia en este capítulo y el link de una canción que ayuda bastante en este capítulo. J. R. R. Tolkien es dueño de el Hobbit y los personajes no reconocidos son de mi imaginación sin límite.
Capítulo 17 "La Reina de Rojo"
Thorin se quedó perplejo a lo que sus ojos azules veían, no lo iba a permitir, ella era una princesa de Durin, un saqueador cualquiera no era digno de ella, pero cuando iba a dar un paso una brisa lo detuvo, "¿Qué estoy haciendo?", pensó, "Es Thorin, hijo de Thráin, hijo de Thrór", la voz de Dwalin retumbó en su cabeza, empezó a dolerle y abrió los ojos de golpe, giró y discretamente bajó las escaleras, "No soy como mi abuelo", oía su propia voz en su cabeza, se sintió abrumado y se recargó en una pared fría, de repente se sintió bien, como si nada hubiera pasado, "Bilbo es… un gran amigo", pensó, no era correcto que lo juzgara de tal forma, caminó y cuando percibió el oro en uno de los salones algo le pesó en su pecho, luego a su cabeza, se sintió frío y amargado de nuevo, la enfermedad volvió a su mente, y él no se daba cuenta.
Donde el balcón…
Thalia se separó de Bilbo abriendo los ojos como platos, no sabía lo que había hecho, solo lo había encadenado a vivir triste, puesto que Bilbo tarde o temprano se iría de Erebor para regresar a Bolsón cerrado, una lágrima cayó de la mejilla de Thalia cayendo en la tierra, ella se separó de sus brazos y lo miró para después ver hacia el suelo.
-Lo siento.-dijo y se fue corriendo lo más que pudo fuera del balcón, recordó una habitación que había encontrado mientras merodeaba por Erebor así que fue hacia ella para quedarse dormida sollozando en las almohadas y sábanas sucias, aunque eso a ella no le importó, más que desahogar todo lo que sentía.
Bilbo se quedó estupefacto, no sabía ni qué pensar, el momento había sido hermoso y felíz, hasta recordar que eso se quedaría así, como un momento, grabado en sus memorias, en sus corazones, pero sin poder llegar a más, puesto que deberían separarse tarde o temprano.
Thalia seguía sollozando hasta quedarse dormida, pero empezó un sueño, estaba en un bosque, no era el Bosque Verde, o más bien el Bosque Negro, era uno diferente, uno jamás visitado jamás, estaba sentada como sirena en el suelo cuando una mujer se acercaba hacia ella tranquilamente, era hermosa, piel blanca, ojos azules, pelo largo y rubio con una tiara plateada, y un vestido hermoso y largo que arrastraba por la tierra, definitivamente era una elfa, empezó a hablar pero sin mover la boca, como si le hablara por la mente.
-Thalia, hija de Thráin,… mi nombre es Lady Galadriel, he venido a ti a través de tu mente, a través de tu sueño,… tu familia corre un grave peligro, y tú has sido una de las cosas que han venido a este mundo sin ser previstas, tiempos difíciles se acercan, y debes tener cuidado, protege a los tuyos y tu camino encontrarás…
-¿Cómo?- pensó Thalia pero se escucjó sin que lo dijera.
-Si tú no hayas el modo,… me temo que nadie lo hará.- la elfa se agachó a su altura y le extendió su fina mano.- Toma mi mano,… debes ver algo.
Thalia tomó la mano de la elfa y se levantó, en ese momento ya parada ya no estaba en ese bosque, sino en Erebor, lucía restaurada y habitada, de repente se encontró en un salón grande, adornado con banderas del símbolo Durin, había mucha gente, enanos y algunos humanos, caminó hasta ver a alguien conocido.
-¡Bardo!- gritó ella pero él ni si quiera oyó.- ¡Bardo!- volvió a llamar, pero éste se giró y empezó a salir del salón, Thalia lo siguió por pasillos hasta llegar a un pasillo donde se encontraba Balin.-Balin.- dijo ella.
-Ya viene.-dijo Balin a Bardo algo sonriente pero no emanaba felicidad del todo.
-Ha sido un año difícil para todos… -dijo Bardo con un suspiro- sobre todo para ella.-dijo Bardo triste.
-Ha perdido a su hermano y a sus sobrinos, claro que para ella es peor.-dijo Balin igual de triste.
-Y encima el señor Bolsón se ha tendido que ir, como amigo trato de acercarme a ella de vez en cuando, pero… -Bardo suspiró al no poder decir más.
"¿He perdido a quién?" preguntó Thalia sin poder creer lo que escuchó, pero algo la distrajo, se oyeron pasos cerca y frente a ellos se encontraba una mujer con vestido rojo, al estilo medieval, con mangas largas y sueltas, y una cadena en los hombros, tenía el pelo negro largo y suelto hasta la cintura, sin embargo parecía peinada y llevaba una corona de oro en la cabeza, su piel era blanca y tenía los ojos azules. Era Thalia, se estaba viendo a ella misma.
-Está hermosa mi reina.-dijo Balin y Bardo sonrió.
"¿Mi reina?" se preguntó Thalia asustada, la Thalia del sueño asintió levemente, tenía una cara que la hacía ver la mujer más triste que jamás haya existido.
-Voy en un momento, debo ver algo rápido.-dijo la Thalia de rojo y caminó por los pasillos.
Thalia se siguió a ella misma hasta llegar a un lugar dónde había tres tumbas, mientras la Thalia de rojo solo estaba parada frente a las tumbas, Thalia se acercó a ver y se impactó al ver que eran las tumbas de Thorin, Fili y Kili, y la tumba de su hermana Dis, por un momento Thalia vió a través de la tumba de Thorin, descansaba vestido como todo un rey, con Orcrist encima y la Piedra del Arca en su pecho, dejo de ver a través de la tumba y trataba de recuperar el aliento, miró a la Thalia de rojo.
-¡¿Pero qué hiciste?!-le gritó a la Thalia del sueño, la Thalia de rojo caminó de regreso al salón y Thalia con llantos la siguió corriendo, vió como la Thalia del sueño se paró en frente de su trono después de que los presentes le hicieran una reverencia, entre ellos estaban la compañía a excepción de su hermano y sus sobrinos, estaba Bardo y su familia, y estaba Dain Pie de Hierro, los demás eran enanos de Ered Luin, las Colinas de Hierro y la gente del Valle, lo que más le sorprendió es que también estaba el gran rey elfo Thranduil, junto con algunos elfos a excepción de Tauriel y Légolas, se preguntó dónde estarían. Al parecer había pasado un año desde que fue coronada reina de Erebor.
-Hoy, hace un año, me han coronado reina, pero quisiera que hoy recordemos a los que fueron reyes antes de mí,… -empezó la Reina Thalia- Thrór, gobernó durante mucho tiempo Erebor y llenó de riqueza este reino, junto con el Valle; Thráin hijo de Thrór fue príncipe de Erebor e influyó en muchas acciones que ayudaron a fortalecer esas riquezas; y…- por un momento se le quebró la voz pero recuperó firmeza.- aunque Thorin hijo de Thráin, hijo de Thrór, no llegó a ser rey, fue Rey del pueblo de Ered Luin, él luchó por salvar a su gente del fuego de dragón y él recuperó Erebor- se notaba orgullo en su voz.- y él sacrificó, hasta su vida… por su gente, por su pueblo, por su reino, por su familia… por mí.-lo último lo dijo casi en susurro pero todos lograron escuchar.- Y por eso, hoy aquí, como su reina, vuelvo a hacer la promesa que hice hace un año, la promesa que le hice al Rey Thorin, gobernaré este reino como lo hicieron mis antepasados y seguiré llenando este reino de riquezas, y prometo que lo protegeré con mi vida, pues mi vida y la de mi hermano valieron, valen y valerán todos los años de gloria que este reino reciba.-dijo con voz más alta y la gente empezó a aplaudir, pero seguía cierto ambiente triste alrededor de ella.
Thalia estaba estupefacta, sin palabras, si antes se consideró con una vida triste se había equivocado, ésa vida que veía en ése momento sería la verdadera historia triste.
"¡Thorin! Rey Bajo la Montaña- La Reina Thalia comenzó a cantar, su voz era dulce, heredada de su madre, nadie jamás la había escuchado cantar más que su madre y su sauce, empezó la canción dedicada a su hermano.
Por desgracia nunca más volverá a gobernar este dominio
Nosotros, sus compañeros, debemos seguir adelante sin él
Y asegurarnos de que su muerte no fue en vano
En un sueño eterno descansará
Con la Piedra del Arca sobre su pecho
Donde una vez más brillará su luz
Para derrotar a la oscuridad de la noche sin fin- Dejaba a todos los presentes asombrados tanto por su talento como por la letra de la canción.
Y sobre su tumba está colocada Orcrist
Una hoja élfica forjada en los Días Antiguos
Para avisar de enemigos y Orcos errantes
Y rechazar todo el mal de Erebor
¿Cómo vamos a recordar a nuestro amigo caído,
que al final venció al mal del dragón?
¿Un guerrero, un líder, un orgulloso y defectuoso Rey?
¡Un digno descendente del poderoso Durin!"
Thalia se imaginó todo, todo el sueño se repitió sobre su cabeza, pasando las imágenes tan rápido, haciéndola gritar tan fuerte como jamás lo había hecho mientras lágrimas caían por su rostro sin parar, se halló de nuevo en aquel bosque frente a la elfa Galadriel, Thalia estaba tirada completamente boca abajo en la tierra.
-Si no encuentras el modo, nadie lo hará.-dijo Galadriel ofreciéndole una vez más su mano y Thalia la tomó.
Thalia se dio cuenta de que al Galadriel jalarla para que se levantara, Thalia se levantó sola con la mano extendida, estaba de vuelta en el cuarto donde había quedado dormida, ahora estaba parada frente a la cama con la mano al aire, la bajó y respiraba agitadamente, ya era de mañana, se colocó una mano en su pecho. Se sentó en el suelo tratando de digerir todo lo que había visto en el sueño, Galadriel le dijo que protegiera a los que amaba y lo haría, después de ver lo que había visto.
Thalia caminó por los pasillos de Erebor, recorrió todos los lugares que vió en el sueño, a excepción del bosque claro, luego buscó a Ruby y la encontró.
-¡Thalia!, debemos… ¿qué tienes?- preguntó Ruby al ver el rostro algo hinchado de su prima.
-¿Qué ocurre Ruby?-preguntó alterada.
-El arquero, quiere hablar con Thorin.
Ambas llegaron a la entrada donde por un hueco de la pared hablaban Thorin y Bardo, todos estaban ahí, se acercó al frente quedando Ruby atrás a lado de Bilbo quién le medio sonrió, Thalia estaba en frente de Kili escuchando lo que pudo.
-Dime Bardo, cazador de dragones,…-decía Thorin con tono frío.- ¿Por qué honraría tales términos?
-El arquero exige parte del oro para su pueblo.- le susurró Kili a Thalia y ella le agradeció con la mirada de haberla puesto al tanto.
-Porque usted nos dio su palabra, ¿no significa nada?-preguntó Bardo y Thorin se recargó en la pared y al levantar la mirada se encontró con todos mirándolo esperando respuesta, Thalia pudo ver a Bardo por el hueco.
-¡Vete! ¡O te caerán nuestras flechas!-gritó Thorin y Bardo enojado golpeó la roca y se fue.
Todos subieron al balcón de piedra viendo cómo Bardo regresaba al Valle y a la vez cómo un cuervo volaba saliendo de Erebor, Thalia se sorprendió al ver a Thranduil y su ejército preparado, quienes se formaron alrededor de Valle.
-¿Qué estás haciendo?-preguntó Bilbo y todos lo voltearon a ver.- Tú no puedes ir a la guerra.
-Esto no te concierne.-le respondió Thorin.
-Disculpa, por si no te habías dado cuenta hay un ejército de elfos allá afuera, sin mencionar a cientos de pescadores furiosos.-dijo Bilbo ofendido.- ellos nos superan en número.
-Eso no va a durar.-dijo Thorin sonriendo al hobbit.
-¿Eso qué significa?-preguntó Bilbo con el ceño fruncido y confundido.
-Significa Señor Bolsón, que nunca deben subestimar a los enanos.-dijo Thorin frente a Bilbo luego se dio la vuelta para ver al resto.- Reclamamos Erebor, ahora… la defendemos.-dijo frío y bajó las escaleras.
Thalia no entendió nada más que había iniciado una guerra que no pueden ganar, hasta que recordó el cuervo, recordó que Thorin le dijo una vez que suelen comunicarse los enanos a través de los cuervos, y solo pudo haber llamado a alguien. "Thorin, ¿qué has hecho?" pensó al comprender todo.
PD: perdón el remarcado, no sé cómo rayos terminó ahí, y otra cosa: yo sé que amaron el beso del capítulo anterior, yo lo sé jaja XD.
