Hola! lo siento por haber tardado estoy en exámenes finales y tardaré un poco en actualizar, he decidido por ellos hacer este capítulo lo más largo que pude, y ya estoy en los siguientes, recuerden ESTO AÚN NO ACABA, así que estén listos porque aún falta una última batalla, que aún no ha comenzado pero lo hará. Recuerden: El Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y ésta continuación es mía junto con Thalia y su pasado, y también visiten Wattpadd para que vean las imágenes en los capítulos.
Capítulo 23 "Nunca estarás solo"
-Les presento a mi sobrino, Frodo Bolsón.-dijo Bilbo rendido señalando al pequeño hobbit que se quedó pasmado mirando a Thalia con la boca abierta.- Frodo…-lo llamó Bilbo y Frodo se levantó, con pasos lentos se puso detrás de su tío.
-Lo siento…-dijo en voz muy bajita el pequeño Frodo agarrando fuertemente los pescadores de su tío, Thalia se conmovió mucho con esa vocecita, de hecho todos, pero solo Thalia lo expresó con su rostro.
Bilbo les ofreció alimentos como la otra vez, todos charlaban alegres a excepción de Thalia quién se limitó a comer en silencio y enviar miradas a Bilbo pero trataba de quitarlas, hasta que sintió una en ella y volteó a la cocina, el pequeño Frodo la veía asombrado desde una pequeña silla, ella le dedicó una sonrisa y éste se ruborizó y luego miró a su tío quien al parecer los observaba, luego Thalia volvió a mirar su sopa y siguió comiendo.
Rato después Thorin empezó a discutir sobre las rutas que tomarían mientras iban a Ered Luin y regresaban, Thalia estaba en la chimenea, Bilbo estaba a un lado de Thorin, Thalia los observaba desde la chimenea hasta que sintió un jalón en su vestido y miró hacia abajo.
-¿Eres una princesa?-preguntó Frodo Bolsón curioso, era la primera vez que el niño no la miraba apenado.
-Umm… sí, lo soy.-dijo Thalia al pequeño hobbit y se agachó un poco.
-Lo sabía, eres muy hermosa como para ser una enana del pueblo…-dijo Frodo sonriendo.
-Bueno, soy mitad enana y mitad humana.-lo corrigió.- espera,… ¿cómo sabes que somos enanos si es la primera vez que nos ves,… o acaso somos tan fáciles de reconocer?
-Mmm… prometí no decirlo-dijo Frodo dudoso con las manos entrelazadas.
-¿Decir qué?-preguntó Thalia curiosa riendo de la gracia del pequeño.
-Es que… te vi en un dibujo…-dijo más en susurro Frodo.
-¿Dibujo?-preguntó Thalia desconcertada.
-Mi tío tiene un dibujo tuyo en su escritorio, donde guarda sus libros y mapas.-dijo al fin Frodo, (ay Frodo XD).
-Tu tío…-dijo Thalia sorprendida.
-Ven.-dijo Frodo tomando la mano de Thalia y la llevó hasta un cuarto donde había muchos papeles y libros, pero ella espero afuera, no era correcto, el pequeño Frodo buscó entre papeles y luego le llevó uno a Thalia- Mira, eres tú.
Thalia tomó el papel en sus manos, era ella, con sus cabellos negros y ojos claros, ya que el dibujo era a blanco y negro, vestida como la primera vez que visitó Bolsón Cerrado.
-¿Crees que podrías acompañarme ajugar?-preguntó Frodo.
-¿Uhh?- Thalia aún se hallaba extrañada con el dibujo y las tantas preguntas del pequeño hobbit.
-Ven conmigo, por favor.-le suplicó el pequeño Frodo con ojos azules y haciendo puchero.
-Esta bien…-accedió Thalia.
-¡Yupi!-gritó Frodo, y corrió sin ella hacia quién sabe dónde, Thalia entró al cuarto y dejó el papel entre muchos más para luego salir y caminar por la casa hasta volver a encontrarse con el pequeño hobbit.- Si podemos ¡ven!... umm…
-Me llamo Thalia…-dijo entre risas Thalia al ver al hobbit que no sabía su nombre y ya la tenía como amiga.
-Un placer conocerte Thalia, me llamo Frodo-dijo el hobbit feliz llevándola con la mano hacia la puerta.
-Un placer también para mí Frodo-dijo Thalia riendo ya que el hobbit la traía corriendo ya afuera de la casa hobbit, fueron a casa de otro hobbit.
-Quiero presentarte a un amigo mío.-dijo Frodo felíz tocando la puerta de la otra casa de hobbit, Thalia estaba preocupada ya que ni si quiera avisó a Thorin, luego la puerta se abrió.- ¡Hola Sam!
-Mi, mi señor Frodo…-dijo un sorprendido hobbit de pelos casi rubios cenizos y ojos como cafés, estaba en la puerta no tan abierta, también era muy tierno ya que estaba más gordito.
-Hola, te presento a mi amiga Thalia, ¡ella es enana!, ¡y es princesa!-gritó Frodo emocionado y el otro hobbit abrió los ojos aún más sorprendido.
-Oh… me disculpo su majestad…-dijo el hobbit rubio muy apenado y ruborizado con los brazos escondidos.
-Oh, está bien pequeño.-dijo Thalia con ternura y se agachó ante el hobbit rubio.- ¿Cuál es tu nombre?
-S-Samwise… Gamgee su majestad…-dijo el hobbit rubio aún ruborizado.-Todos me llaman Sam…
-Un placer Sam, soy Thalia-dijo Thalia y le tendió la mano a lo cual el pequeño le correspondió, luego Frodo le dijo algo a Sam en bajito y Sam entró a la casa, rato después salió.
-Listo mi señor…-dijo Sam a Frodo.
-Vengan faltan dos más.-Thalia solo siguió corriendo ante los jalones de Frodo, Sam igual, luego encontraron jugando en el campo a otros dos pequeños hobbits, uno rubio con ojos marrones y el otro castaño con ojos verdes, éstos dos al ver a Thalia abrieron la boca, Frodo se acercó y les dijo lo mismo que a Sam, luego los dos pequeños hobbits se acercaron a Thalia y ella se agachó de nuevo.
-Soy Merry-dijo el rubio de ojos marrones.
-Y yo soy Pippin.-dijo el otro castaño con ojos verdes.
-Merry, Pippin, soy Thalia- saludó de nuevo como a Sam, ella sonreía, ¡le estaban agradando los pequeños hobbits!, luego Frodo les dijo algo a los otros tres pequeños hobbits y salió corriendo el solo.
-¡Ya vuelvo!-gritó Frodo corriendo, Thalia quería protestar pero ya le hablaban los otros pequeños.
-¿Usted es una princesa de verdad?-preguntó Sam ya no tan tímido, sino más curioso.
-Oh, si… por sangre lo soy.-dijo Thalia y se sentó con los hobbits, pero Merry y Pippin le empezaron a contar sobre sus travesuras las cuales Thalia se reía cada vez más, luego llegó Frodo con un… vestido en mano.
-Ten Thalia.-dijo Frodo extendiendo el vestido, era un vestido a lo hobbit, Thalia se sorprendió.
-Ehh,… no creo que…
-Por favor Thalia.-suplicó Frodo y Thalia aceptó. La llevaron detrás de una colina donde nadie la vería, se cambió lo más rápido que pudo y salió con su otro vestido del viaje en mano, los 4 pequeños hobbits abrieron la boca al ver a Thalia, hasta ella se sorprendió cómo se veía, generalmente ella se veía como era, ruda y algo enana, siempre con pantalones pero incluso los vestidos no le quitaban lo ruda y terca, pero ese vestido la hacía ver dulce y tierna, era un pequeño vestido crema con un mini corsét café y unos ligeros tirantes.
-¡Te ves hermosa Thalia!-gritaron Merry y Pippin al unísono y Thalia rio, la llevaron de la mano hasta donde estaba el resto de los hobbits haciendo un festejo, solo porque festejaban.
(En Bolsón Cerrado…)
La compañía decidió tomar un descanso después de checar las rutas y empezaron a platicar con su antiguo saqueador hasta que a Kili se le ocurrió algo.
-Oigan, ¿dónde está Thalia?-todos la buscaron en la casa con la mirada hasta que Bilbo recordó la pregunta de su sobrino.
-Ohh, Frodo… lo siento, creo que mi sobrino la ha raptado-se disculpó saliendo de la casa y viendo desde su buzón todo Hobbiton buscando a Thalia.
-¿La rapto?-preguntó confundido Ori. Todos salieron y se pusieron junto al saqueador y cuando éste salió para acercarse un poco para ver mejor, todos lo siguieron y encontraron lo que buscaban.
Entre tantos hobbits Thalia se encontraba bailando, más bien saltando con los 4 niños hobbits e incluso hobbits adultos, jamás la habrían imaginado bailando así, se veía contenta, dulce y tierna, sobre todo con los pequeños hobbits, Bilbo sonrió y vió cómo se veía hermosa con ese vestido,… hasta que cayó en cuenta de quién era aquel vestido, pero decidió ignorar eso por un momento y seguir observando, Thorin tenía un fantasma en la boca ya que jamás se vió a Thalia tan felíz, decidieron volver a Bolsón Cerrado después de tanto divisar el panorama.
Mientras Thalia seguía bailando, luego la llevaron a pintar una carpa, con permiso de otros hobbits Thalia junto con los 4 niños hobbits pintaron la carpa de colores alegres y flores coloridas, resulta que muy pronto una mujer hobbit traería al mundo un nuevo bebé hobbit, así que Thalia decidió, aparte de pintar flores y líneas de varios colores, hizo que los pies de los 4 hobbits se pintaran y empezaran a caminar pon la carpa en los espacios sin pintar, dejando ver las pequeñas huellas de hobbits, rieron y pasaron la tarde felices y divertidos, Thalia convivió alegre con todos los niños hobbits que se acercaban.
Para el atardecer ya con los pies lavados, se sentaron los pequeños hobbits, más de los que Thalia pudiera haber imaginado, alrededor de ella, empezaron por preguntarle de si era una princesa.
-Bueno, lo soy por sangre… mi padre era el heredero al trono de Erebor.-dijo Thalia.
-¿Erebor?-preguntaron varios hobbits.
-Sí, es el séptimo gran reino de los enanos, es muy grande y muy hermoso, ahí hay…-empezó por platicarles las historias que ella escuchó una vez de Thorin, de cómo era antes de Smaug, luego el resto de la historia de Erebor, el crepúsculo empezó a llegar y Thalia se encargó de llevar a todos los hobbits con sus respectivos padres, hasta que solo quedaba Frodo.
-¿Y tus padres Frodo?-preguntó Thalia sin pensar.
-Emm,… ellos ya no están…-no supo que contestar, Thalia comprendió y de inmediato se agachó frente a Frodo.
-Lo siento Frodo, yo no sabía…-al ver la cara triste de Frodo se sintió culpable y lo abrazó mientras el pequeño Frodo la correspondía medio sollozando, al terminar, cuando Frodo estaba más tranquilo, Thalia lo miró a los ojos azules, como los de ella.- Yo también perdí a mis padres Frodo.-Caminaron y se sentaron en la banca en el jardín de Bolsón Cerrado.
-¿En serio?-preguntó Frodo sorprendido.
-Sí, bueno es una larga historia…-Thalia lo abrazó sentándolo en sus piernas- Mi madre y mi padre se conocieron en Erebor, pero gracias al dragón se perdieron un tiempo, luego se encontraron y yo nací, pero luego mi padre se perdió y no ha regresado,… en cuanto a mi mamá me crió durante toda mi vida, solo hace un año fue que partió…-dijo Thalia algo triste y Frodo la miraba fijamente.
-Lo siento…-se disculpó Frodo.
-¿Por qué Frodo?-preguntó Thalia sin comprender.
-Porque creí que perder a mis padres hace poco fue de lo peor, pero me acabo de dar cuenta de que yo crecí con los dos, pero tú solo con tu mamá, no conociste a tu padre,… eres muy fuerte para soportar eso Thalia.-dijo Frodo.
-Ohh,… Frodo-Thalia lo abrazó más y le dio un beso en la cabecita, Thalia se dio cuenta de que eran iguales, no solo por las cabelleras negras y ojos azules, sino porque ambos extrañaban a sus padres, a ambos, eso la conmovió.- ¿Sabes? ¿Quieres saber algo que me dijo mi madre hace tiempo?
-¿Qué cosa?-preguntó Frodo ansioso.
-Cuando extrañes a alguien que ya se fue, solo piensa en la Luna y el Sol.-dijo Thalia.
-No entiendo.-dijo Frodo confundido.
-Cuando se mete la Luna y sale el Sol, ¿la Luna deja de existir?
-No…
-Y cuando se mete el Sol y sale la Luna, ¿el Sol deja de existir?
-No.
-¿Ves Frodo?, solo porque dejas de ver a alguien no significa que no exista, puede ya no estar aquí en persona, pero sigue estando aquí,…-dijo Thalia señalando al corazón,- y aquí…-señaló a su cabeza- en tus recuerdos, ya sean buenos, malos, tristes, felices…, las marcas que dejan las personas en alguien, nunca se borran, eso es lo que los mantiene vivos por siempre, eso se convierte en una luz, por lo cual se convierten en estrellas Frodo, porque las estrellas son memorias,…-Thalia agregó eso que escuchó de su amiga Tauriel- así que nunca estás solo Frodo, nunca lo estarás…
Frodo entendió y abrazó a Thalia, la empezó a querer, y ella también empezó a encariñarse con el pequeño hobbit, Thorin los veía desde la ventana, empezaba a comprender muchas cosas, pero ahora la decisión solo era de una persona, que no éra él…
Después de rato, Frodo se quedó dormido y Thalia lo cargó para entrar a la casa, descubrió que los enanos ya se hallaban dormidos, así que decidió buscar en las habitaciones hasta hallar una que por los juguetes, supuso que era de Frodo, antes de entrar oyó un ruido a su lado.
-Es el cuarto de Frodo.-le aseguró Bilbo, ¿cómo no se dio cuenta de que él estaba ahí?
-¿Puedo…?-pidió Thalia, Bilbo le asintió, Thalia entró al cuarto y recostó al pequeño en su camita, lo cobijó con una manta, solo una puesto que aún llevaba la ropa del día, el pequeño Frodo se removió y el solo se acomodó para seguir durmiendo, Thalia sonrió y siguió acariciando la negra cabellera con cariño para que Frodo descansase mejor, para esto Bilbo había divisado todo aquello, pero luego se fue de la habitación y Thalia al verlo irse le dio un beso en la cabecita de Frodo y siguió a Bilbo.
-Oye…-dijo tocando el hombro de aquel hobbit y éste se dio media vuelta.- ¿qué… qué les pasó a… los padres de Frodo…?-preguntó al no haber podido articular otra cosa.
-Se ahogaron…-dijo algo triste Bilbo.- Al parecer, de todos los tíos que tiene fui el mejor que lo podía cuidar… de hecho el vestido que traes puesto era de su madre.- Thalia abrió los ojos ante ello.
-Oh…-dijo sorprendida- Entonces creo que… debería devolverlo…-dijo Thalia avergonzada, Frodo le había dado el vestido de su mamá, ¿por qué Frodo haría tal cosa?, tal vez ella le recordaba a su madre fallecida, pero Thalia ni si quiera sabía cómo era la madre de Frodo.
-Oh, puedes quedártelo,… te ves hermosa con él…- Dijo Bilbo algo apenado, Thalia se sonrojó ante ello y sonrió, luego dio la vuelta para irse, encontró a los enanos dormidos en sillas, en el suelo y todos roncando, solo faltaba que alguien durmiera parado, Thalia pensó que sería ella la que dormiría parada hasta que vió que el sillón estaba vacío, al parecer se lo habían dejado a ella, se acomodó en el sillón de hobbit, y como no era tanta la diferencia entre ella y los hobbits, logró sentirse cómoda para ver a la chimenea mientras cerraba los ojos y perderse en el sueño.
Minutos después…
Thalia dormía plácidamente en aquel sillón, Thorin se había despertado para cerciorarse de que Thalia se había dormido completamente, pues su sangre enana la llamaba al dormir obligándola a hacer ruidos con su garganta, la diferencia era que Thalia no roncaba, más bien como que ronroneaba, y no tenía la boca abierta, aún dormida y ronroneando Thalia se veía hermosa y frágil, claro que cuando estaba despierta era dura y valiente como su raza. Thorin se paró de su asiento para taparla con una manta que se hallaba en una silla, entonces alguien lo llamó.
-Thorin… puede dormir en mi habitación…-dijo Bilbo al ver a Thalia dormir en el sillón.
-¿Disculpa?-preguntó confundido ante la petición de su amigo hobbit.
-Puede dormir en mi habitación,… yo puedo dormir en el sillón,… para que esté cómoda-aclaró Bilbo, Thorin asintió y cargó a Thalia quien a pesar del movimiento seguía perdida en su sueño. Al llegar al cuarto de Bilbo la recostó y la cubrió con las cobijas, Thalia aún dormida se removió para seguir durmiendo, entonces Thorin salió del cuarto y volvió a donde anteriormente él dormía pero ahora en el sillón estaba sentado.
-No he tenido tiempo de agradecerte Bilbo, no como deberías…-empezó Thorin después de un largo silencio.
-Oh, no tienes por qué Thorin- dijo Bilbo despreocupado y sonriente- Son bienvenidos cuando quieran, Bolsón Cerrado siempre estará para ustedes.
-No me refiero solo a eso,- Bilbo arqueó una ceja- Tú cambiaste la misión y nos salvaste, tú salvaste la misión muchas veces Bilbo, y de alguna manera me has cambiado,… me enseñaste a ver que no todo es la guerra y el oro… que hay cosas que valen más que eso.
-No fue mi intención hacerte sentir incómodo, cambiando la forma en que veías el mundo-se disculpó Bilbo más con una sonrisa.
-No lo estoy, pero yo no necesito un hogar así como el tuyo, al menos ahora no lo deseo, pero… Thalia lo necesitaría, en algún momento…-empezó Thorin y Bilbo borró su sonrisa y se puso nervioso.
-Thorin,…-Bilbo suspiró- Thalia pertenece a Erebor, ella deseo mucho encontrarte, te necesita, y sé que tú también a ella, por eso es muy entendible que haya venido contigo en este viaje a Ered Luin.
-No la traje conmigo.-corrigió Thorin y Bilbo hizo un: ¿Uhh?- La dejé en Erebor, no quiero que le pase nada pero… ella me siguió hasta acá, la encontré hace uno o dos días,… más bien ella nos encontró.
-Eso suena a Thalia.- sonrió Bilbo y después de bastante rato ambos durmieron el resto de la noche.
A la mañana siguiente…
Thalia se removió al sentir los rayos de sol en su cara, pero se extrañó al sentirse muy amplia en el sillón, para luego darse cuenta de que no estaba en el sillón.
-Thalia…-lo llamó una voz que reconocía.
-¡¿Bilbo?!- Thalia se asustó, se preguntó cómo era que ella estaba en la habitación del hobbit, ella recordaba perfectamente todo del día anterior, se miró solo para cerciorarse de tener el vestido puesto.
-Tranquila, ayer Thorin te trajo, porque dormirías incómoda en el sillón.-la tranquilizó Bilbo.
-Oh… gracias-agradeció ella y se levantó, Bilbo asintió y salió de la habitación.
Thalia razonó por un momento, estaba muy relajada, muy cómoda, se sentía diferente en Bolsón Cerrado, pero todo eso se esfumó, ella debía alistarse para seguir en el viaje a Ered Luin, se quitó el vestido y se puso el suyo, que por alguna razón estaba doblado en la cama, seguramente Bilbo lo había ido a buscar y se lo llevó, por eso fue a verla al despertar, se vistió y se trenzó el cabello, luego dobló en vestido prestado y salió de la habitación, la compañía ya la esperaba afuera de la casa, al estar en camino a la salida, escuchó una conversación cerca.
-Entiende Frodo, Thalia se debe ir…-decía la voz de Bilbo.
-Pero no quiero que se vaya, quiero que se quede aquí…-suplicaba el pequeño Frodo a punto de llorar.
-Frodo, deben ir por su gente y llevarlos a la montaña, pero créeme que la volverás a ver…-dijo Bilbo abrazando a su sobrino mientras éste último seguía aguantando las lágrimas.
Oír esa conversación le dolió a Thalia, pero Bilbo tenía razón, dejó el vestido en el sillón y salió de la casa con mirada hacia la tierra, después salió Bilbo con Frodo pisándole los talones.
-Agradezco tu hospitalidad amigo Bolsón-le dijo Thorin con una mano en el hombro del hobbit.
-Les repito que son bienvenidos cuando quieran, en serio.-dijo Bilbo feliz y ambos se dieron un breve abrazo, lo cual ante este acto ni Thalia ni los demás lograron reprimir una sonrisa.
-Volveremos señor Balsas.-dijo Kili saliendo de la casa junto con Fili, Thalia se sorprendió al no darse cuenta de que ellos se habían quedado adentro.
-Es Bolsón Kili.-corrigió Bilbo pero feliz recibiendo palmadas en la espalda de parte de los hermanos, luego los demás enanos también se despidieron del hobbit, fueron avanzando hacia la entrada pero aún faltaba Thalia de despedirse.
-Dejé el vestido en el sillón,… lamento no haber podido lavarlo…-se disculpó Thalia sin saber qué decir, más bien, sin saber que debía decir, puesto que ella deseaba decirle muchas cosas que no estaban permitidas, sobre todo para hacer la despedida menos dolorosa, luego se fijó en el pequeño hobbit que seguía detrás del hobbit mayor.-Ven.-dijo Thalia agachándose extendiendo brazos y Frodo se aventó a ellos apretándola fuerte, pero nada comparado con la fuerza de Thalia.
-No quiero que te vayas.- dijo Frodo ya en lagrimitas, Thalia se permitió soltar una para luego limpiársela y separarse un poco de Frodo, sacó de su bolsa su tótem, el pequeño zorzal de madera y se lo puso en la pequeña mano de Frodo.
-Es un zorzal Frodo, cuando no sepas el camino de regreso a tu casa, el zorzal te dirá hacia donde ir.-dijo Thalia y Frodo ya no lloraba pero seguía triste.- me lo dio mi madre y te lo presto, así que algún día tendré que volver por él, ¿no es así?-sonrió Thalia para hacer aparecer una sonrisa en el pequeño Frodo,-Recuerda que nunca estarás solo ´mi pequeño- le dio un último abrazo y Thalia se encaminó hacia la entrada al no poder darle ni un abrazo a Bilbo, sino jamás lo soltaría, en lo que bajaba las pequeñas escaleras salieron tres hobbits pequeños del jardín.
-¡Espere princesa!-gritaron a la vez Sam, Merry y Pippin y se pusieron frente a ella quien se había sorprendido y rio, incluso la compañía se sorprendió al ver más de cerca más niños hobbits, sobre todo que buscaran a Thalia.
Thalia se agachó para abrazar a Sam- Sigue cuidando tus plantas Sam.- le dijo Thalia al oído y después se separó para recibir el abrazo de Merry y Pippin y al separarse les dijo- Sigan con sus travesuras, aunque no lo crean, le sacan sonrisas a todos, ohh… y practiquen con los fuegos artificiales.-Thalia les guiñó y ellos sonrieron, ella se levantó y salió de la casa para luego montarse en su caballo junto con la compañía que ya la esperaba, luego empezaron a caminar tanto los ponis como el caballo.
-¡Adiós Thalia!-gritaban Merry y Pippin y Sam la saludaba callado pero sonriente, luego partieron a sus casas después de recordarle a Frodo que lo verían en la tarde. Antes de irse totalmente, Thalia volteó para ver como Bilbo y Frodo entraban a su casa, cuando la puerta se cerró, ocurrió algo inesperado, un zorzal llegó a la puerta y empezó a tocarla, luego revoloteó de nuevo y voló por los aires pero un momento, volteó a verla, como si la conociera y luego desapareció entre los árboles.
Aquello dejó estupefacta a Thalia: "El zorzal tocará la puerta de tu hogar Thalia", las palabras de su madre sonaron en el aire pero solo Thalia la logró escuchar.
Dentro de Bolsón Cerrado…
Bilbo caminó tras el triste de su sobrino y miró hacia el sillón, donde estaba el vestido que le había prestado a Thalia, luego escuchó unos sollozos.
-Frodo, no estés triste, te prometió que volverá.-dijo Bilbo tratando de consolar a su sobrino que ya estaba llorando en definitiva.
-Pero yo quiero que esté aquí tío, quiero que cuando tenga pesadillas en la noche, quiero que ella esté aquí para consolarme,-dijo Frodo llorando y Bilbo lo comprendió, él también la quería ahí todos los días, Frodo seguía llorando y Bilbo lo abrazó, Frodo le correspondió para seguir llorando hasta quedar dormido, Bilbo lo llevó a su cuarto donde se quedó con él, le acariciaba su melena negra, pensando todo momento en la marca que había dejado Thalia tanto en él como en Frodo.
