Hola de nuevo! lo sé, todos querían más con Bilbo y Thalia pero tranquilos que aún falta más, estoy segura de que éste capítulo los dejarán más nerviosos de lo que ya están pero tranquilos, actualizaré lo más pronto que pueda, en menos de una semana les traeré el siguiente. The Hobbit pertenece a J. R. R. Tolkien y los las películas a Peter Jackson, los personajes no reconocidos son míos y ésta continuación también, por cierto he de comunicarles que DIS LLEGÓ A LA FANFIC! (aplausos para Dis) así que disfruten su protagonismo aquí.
Capítulo 24 "Leyes quebrantadas"
Thalia no pudo dar marcha atrás, tenía más cosas que hacer y dejó los deseos que le dictaban su corazón en un agujero bajo tierra, preguntándose si estaba bien lo que hizo. La compañía tras más semanas de viaje, llegaron a su antiguo hogar, Ered Luin. Subieron hasta llegar al su pueblo, todos sonrientes y los enanos al llegar, bajaron de sus ponis, y corrieron felices a mezclarse entre la multitud enana, se empezaron a escuchar voces:
-¿De verdad han vuelto?
-El Rey ha regresado, ¿es verdad?
Thorin, antes de presentarse ante su pueblo, decidió ver a su hermana, Fili y Kili lo rebasaron corriendo desesperadamente a buscar a su madre, Thalia se quedó dudosa de pie junto a su caballo junto con los ponis, Thorin volteó y la llamó con la mirada, aún dudosa, Thalia soltó la cuerda y siguió los pasos de los enanos por detrás, a lo lejos vio una casa totalmente conocida, junto con una voz que conocía.
-¡Mis bebés!- gritaba una enana algo robusta de cabellos negros abrazando a sus dos hijos.
-Madre…-decía Fili al sentir la falta del oxígeno.
Thalia se quedó a unos pasos de Thorin pero éste seguía avanzando.
-Promesa cumplida madre.-dijo un alegre Kili entregándole la runa a su madre con ojos llorosos, ella levantó la vista y su sonrisa se borró.
-¡Pero solo mírate Kili!-gritó Dis al ver con detenimiento las pequeñas cicatrices de guerra en la cara de Kili.- Y tú también Fili- Dis estaba alterada y luego vio a su hermano llegar hasta ellos.-Thorin…-dijo ella alegre y lo abrazó pero al separarse toda alegría se esfumó en Dis- ¡Mira cómo quedaron mis hijos Thorin! ¡Te dije que los cuidaras bien y me los regresas así! ¡Más te vale que tú no estés peor o en vez de curarte te voy a golpear!
-Alguien más vino con nosotros-dijo Thorin ignorando las amenazas de Dis, Dis aún con cara molesta vio hacia donde Thorin señaló estirando su brazo hacia la hermana más pequeña.
-H-Hola Dis…-tartamudeó Thalia y Dis puso cara de alegría, llorando corrió a su hermana más pequeña y la abrazó, Thalia le correspondió y se separaron segundos después.
-Mi pequeña hermana, ¿dónde te has metido?- preguntó llorosa Dis sosteniendo en sus manos el rostro de Thalia.
-En una aventura inesperada hermana.- dijo Thalia riendo de la felicidad, observó con detenimiento a Dis, la verdad Dis era de las enanas más hermosas que han existido, aunque a diferencia de la última vez que la vió, tenía algunas canas y tenía en la piel una que otra arruga, se veía algo cansada y se notaron los años que había estado preocupada y triste, sobre todo en ese año, esperando a su hermano, a sus hijos y preguntándose por su hermana menor, lo que hizo sentir mal a Thalia.
-Lo siento…-se disculpó Thalia dejando caer una lágrima traicionera de su ojo azul, Dis la limpió y sonrió sin entender.- Por haberte dejado esperándome.
-No te sientas mal por eso, eso quedó atrás, ahora han vuelto los cuatro.-sonrió Dis haciendo sonreír a los demás.- Esto es tuyo.-Dis le entregó a Thalia la runa.
-Quédatela, Kili te la ha devuelto.-dijo Thalia sonriente cerrando la mano de Dis que guardaba la runa.
Cenaron, Kili y Fili le contaban a su madre las cosas que habían pasado en el viaje mientras que Dis los iba regañando al darse cuenta de las distracciones que tuvieron, como cuando descuidaron a los ponis. Mencionaron varias veces a su saqueador, a lo cual Thalia decidió ignorar sobre todo porque lo decían con intención, pero eso a ella le incomodaba.
A la madrugada siguiente Thorin convocó a todo el pueblo de Ered Luin a seguirlo, el pueblo no negó, para el medio día, el pueblo con las cosas necesarias reunidas, carretas con armas y las enanas con canastas de comida y prendas, los animales unidos a sus dueños, siguieron camino hacia el reino de Erebor.
Semanas después…
Thorin decidió no pasar por Hobbiton, después de la última visita, además de que traiga siguiéndolo un pueblo entero que no cabría en otro tan pequeño, ya iban de camino a las Montañas Nubladas, lo cual era buena señal, pararon para descansar ya que se había hecho de noche. Las familias enanas se preparaban para descansar, Thalia estaba acurrucada en el tronco de un árbol, buscó en sus bolsos buscando su tótem, luego negó al recordad que se lo había dejado al pequeño Frodo, se envolvió en sus propios brazos y alguien se acercó.
-¿Comiste algo?-preguntó Dis, con un plato de guisado en sus manos, Thalia negó y se le fue entregado su plato y empezó a comer Dis sonrió y suspiro para sentarse a su lado.- Fili y Kili me han contado más cosas de su viaje anterior.- Thalia ignoró y siguió comiendo.- Me han contado también que entablaste cierta… relación sentimental con aquel saqueador…
-Oh, bueno… Fili y Kili llegan a ser igual de observadores que yo…-no supo exactamente que debía contestar a eso.
-Me contaron lo que pasó con Thorin en la Montaña Solitaria, me dijeron que por la enfermedad del dragón, lo iba a arrojar por la muralla y… que tú lo salvaste.-dijo Dis tratando de que Thalia le diera una respuesta.
-No permitiría que Thorin cometiera un error de…
-Admítelo Thalia, me han contado todo, lo más importante fue que cuando impediste aquel suceso le dijiste a todos que lo amabas… -dijo Dis siendo directa.
-Dis por favor, no me hagas recordarlo porque cada vez que lo hago yo…-no pudo terminar- No debí dejar que esto pasara.-hubo unos momentos de silencio.
-Me dijeron que es un… hobbit.-dijo Dis al recordarlo.
-Sí es un hobbit, de la Comarca, es uno muy formal, siempre muy educado y bien vestido, tiene el pelo castaño y ojos miel que dejan ver toda su inocencia y tiene una mirada que te hacer ver que tiene el corazón más noble que puedas conocer…-no se dio cuenta de que habló muy rápido, Dis la miraba algo sorprendida pero a la vez se lo esperaba.- Ya terminé.- Le entregó el plato vacío a su hermana quien sonreía.
-Solo te diré una cosa Thalia, a veces uno tiene que romper las reglas para encontrar lo que busca- dijo Dis levantándose con el plato vacío en su mano.- La verdad me sorprendes, nunca has tenido la capacidad para poder seguir reglas, y no es algo de sangre, es algo que tú solo tienes, ¿por qué no romper las reglas ahora?
-Porque ahora los tengo a ustedes, ahora hemos recuperado lo que era nuestro y no los puedo abandonar.- Dis negó ante lo que dijo Thalia.
-Solo piensa lo que te dije Thalia.-dijo Dis dándole la espalda mientras negaba con la cabeza.
Más semanas después rodeando Mirkwood…
Thorin decidió rodear el Bosque Negro ya que, aunque ya no tuvieran guerra, sigue la enemistad entre elfos y enanos, además ya estaban cerca, al frente estaba Thorin, detrás estaban Balin, Dwalin, Dis y Thalia y detrás estaban el resto junto con Fili y Kili, entre todos los de atrás jugaban y contaban cosas, cantaban incluso.
-Sigo pensando en que deberíamos descansar un rato Thorin.-sugirió Thalia, llevaban horas sin detenerse y la comida empezaba a acabarse.
-Si seguimos este paso llegaremos a Esgaroth para el anochecer.-dijo Thorin decidido a continuar.
-Además si nos detenemos ahora sería buscar refugio con los elfos del Bosque Negro, y no todos estaremos de acuerdo con eso.-dijo Balin tratando de no sonar agresivo para Thalia- Además tenemos algo que el rey elfo quiere y nos lo pedirá- al oír esto Thalia se puso alerta y trató de hablar pero luego una multitud de enanos de las Colinas de Hierro llegaron, el pueblo de Ered Luin se detuvo.
-Mi señor, me temo que hemos venido en nombre del señor Dain, a comunicarle sobre una traición ante la corona.-dijo un enano en frente de Thorin.
-¿Traición?-preguntó Thorin sin perder su imagen de líder respetable, Thalia empezó a temblar.
-Le ruego me disculpe mi señor, pero he de comunicarle que cierto miembro de su compañía ha cometido robo, ha robado al tesoro de Thrór- dijo el mismo enano y todos a excepción de Thalia tornaron sus rostros a duda y pusieron más atención.
-Exijo saber el nombre del ladrón.- dijo Thorin y Thalia abrió los ojos, sus temblores empeoraban y ella quería hablar pero no pudo.
-Ladrona mi señor, Thalia hija de Thráin ha robado parte del tesoro de Thrór mientras usted mi señor había marchado a su viaje.-dijo al fin el enano dejando a todos estupefactos.
-Thalia no cometería tal crimen.-dijo Dis confiando ciegamente en Thalia, quien ya no temblaba, pues su crimen había quedado al descubierto, su mirada hacia el suelo hizo sospechar a Thorin.
-Dime que no es cierto.-rogó su hermano mayor y Thalia levantó el rostro algo más segura para poder hacer frente a su cargo.
-Tomé las gemas de Lasgalen como parte del tesoro que venía en el contrato para mí, y se las he otorgado al rey Thranduil como una tregua entre los reinos, así logré hospedarme en su reino antes de partir a reunirme con ustedes.-confesó Thalia y dejó a Thorin con la mirada llena de decepción y preocupación, al igual que los demás.
-El señor Dain ha ordenado que al encontrar a la ladrona la llevemos nosotros al reino y encerrarla.- Thorin y Thalia levantaron la vista.
-No, Dain es señor de las Colinas de Hierro pero aquí, en Erebor, yo soy el rey y yo doy las órdenes.- Thalia sonrió por lo bajo "desearía que Dain escuchara eso".
-Me temo mi señor que no podemos llevar a cabo esa orden, puesto que aún no ha habido coronación, y debemos seguir las reglas que ya tenemos establecidas.- el enano tenía razón, aún no había un rey como tal.
-Llevaran a cabo ésa orden hasta que llegemos a Erebor.-finalizó Thorin, continuaron su viaje, y al anochecer no decidieron parar, puesto que debía arreglarse lo de Thalia lo antes posible, aquella noticia impactó a la compañía de tal manera que nadie volvió a hablar después de ello.
A la mañana siguiente el pueblo de Ered Luin llegó a Erebor después de una noche entera viajando, los enanos y enanas llegaron agotados y debían ser atendidos, pero al llegar, los enanos de hierro miraron a Thalia y ella entendió.
-Thalia no.-dijo Kili al ver a Thalia bajar de su caballo, ella solo lo miró con cara de disculpa y caminó hasta los soldados, ellos la rodearon y se la llevaron, luego Dain apareció, Thorin bajó de su poni molesto y llegó hasta su primo.
-Nunca pensé que tu enemistad con Thalia llegara tan lejos.-le reclamó Thorin tratando de guardar compostura.
-Cometió un crimen Thorin, conoces las leyes ante la corona.-dijo Dain como si nada.
-¡Tú también!, te pedí que te encargaras de reconstruir Erebor y te formé parte del consejo real, pero no está en tus manos tomar decisiones que no te corresponden.-gritó Thorin mostrando cierto enojo, luego miró hacia otro enano.- Atiendan a los enanos de Ered Luin- el enano asintió y dio órdenes a más enanos que empezaron a ayudar a los enanos de Ered Luin.- Thalia recibirá un juicio, ella es la princesa y esto se debe solucionar.-dijo Thorin ahora de nuevo a Dain.
-Mientras tanto estará en el calabozo.-dijo Dain firme.
-¿De qué hablas?-Thorin volvió a gritarle.
-Son las reglas Thorin, y las reglas no se pueden romper.- Thorin bajó la cabeza, en parte tenía razón y solo había que esperar a que se pudiera armar un juicio para poder liberar a Thalia.-Hay algo más que debes de saber.
…
Thalia fue encaminada hasta los calabozos de Erebor que ni siquiera sabía que existían, estaban más en lo profundo de la montaña, la encarcelaron y la dejaron a oscuras a no ser de una que otra antorcha, se quedó parada en la puerta cerrada y recargó su cabeza entre los barrotes, ella sabía que si se escucharan sus razones no sería un crimen, pero lo que la tenía en verdad preocupada era la decepción que notó en sus hermanos y su familia, quizás, ellos no la perdonarían, menos Thorin, de repente algo la sacó de sus pensamientos.
-¿Thalia?-preguntó una fina voz en la oscuridad y Thalia buscó la portadora de la voz conocida entre las sombras y la vio.
-¡¿Tauriel?!- gritó y se encaminó hacia la esquina derecha de su calabozo, por los barrotes logró distinguir el rostro de la elfa.
-No soy la única.-dijo Tauriel y con la mirada señaló al otro calabozo izquierdo.
-¡¿Ruby?!-gritó Thalia al ver a Ruby asomada por los barrotes.
-Falta uno.-dijo Ruby y se movió para señalar a un último compañero.
-¿Bardo?-preguntó desconcertada Thalia.- No entiendo, ¿qué hacen ustedes aquí?
-Pasaron muchas cosas en todo este tiempo, fueron casi dos meses.- dijo Tauriel.
-Tan pronto pasó…-dijo Thalia, no se había dado cuenta del tiempo que estuvo fuera.
-Cada uno tiene su historia Thalia, y como yo estaba aquí empezaré por la mía.-dijo Ruby y empezó a contarla.-
"Te había dicho que quería aprovechar tu salida para visitar a Beorn, y lo hice, estuve en su casa unos días pero al regresar, pasé por Mirkwood y me topé con Tauriel, me dijo que habías pasado por ahí pero que ya te habías ido, le conté lo que hiciste y ella ya sabía lo de las gemas, como Thorin ya me había dado permiso de quedarme pensé en traer a Tauriel conmigo"
-Pensé en lo que me dijiste antes de irte.-dijo Tauriel- así que le pedí a Thranduil que me dejara irme del reino, el accedió pero en honor a ti me dejaría entrar cuando quisiera volver, fue cuando al salir me encontré a Ruby.
"Así es, entonces nos encaminamos a Erebor pero lo que no sabíamos era que te buscaban, los enanos llegaron y nos preguntaron si sabíamos lo que habías 'robado', nosotras negamos pero nos trajeron aquí a la fuerza, no nos creyeron así que nos han tenido encerradas desde entonces, hace una semana llegó Bardo"-finalizó Ruby.
-Cuando recién te habías ido, vinieron a interrogarme pero les dije que no sabía nada de ti desde la batalla,-empezó a contar Bardo.- Pero venían todos los días, hace una semana me dijeron que no me creían y hallaron testigos que te habían visto a lo lejos por lo que mi intento de ocultarte fracasó, así que soy un cómplice en tu crimen.
-Pero no hurté nada, al menos no si he tomado las gemas como parte de mi tesoro, además he hecho una tregua con Thranduil, así que no tendría nada de malo.-se defendió Thalia.
-Lo sabemos Thalia, pero según Dain, y según las leyes, actuaste a espaldas del consejo real, huiste desafiando órdenes tanto de Thorin como de Dain, es un crimen ante la ley, y el nuestro es haberlo callado.-dijo Tauriel.
-Sí, nos lo repitió Dain todas las veces que vino aquí abajo.-dijo Ruby que estaba recargada de manera ociosa en sus barrotes.
-Pero no estés preocupada, Thorin es tu hermano y no te dejará aquí.-dijo Bardo tratando de calmar la notoria tensión de su amiga.
-Ya no es tan seguro, cuando nos hallaron cerca de Esgaroth, al confesar mi crimen él… no me perdonará, jamás lo había visto tan decepcionado, ni a él ni a la compañía.-dijo triste Thalia sentándose en el suelo.
-Pero debe haber un juicio, lo dictan las mismas leyes de cualquier reino.-dijo Tauriel y Thalia asintió.
-¿Qué se podría hacer a nuestro favor?-preguntó Ruby.
-Nada.-dijo Thalia rendida.
-¿Nada?-Ruby no se lo creyó.
-Nada, porque se necesitan testigos, y solo nosotros cuatro lo sabíamos, además, como dijo Tauriel, actué, actuamos a las espaldas del consejo real, de Erebor y del Valle, nuestras intenciones se quedan cortas.-dijo Tauriel y ninguno volvió a hablar.
-Pero habrá una cosa que no creo que Thorin sea capaz de hacer aunque tenga que hacerlo.-dijo Bardo.
-¿Cuál?-preguntó Thalia sin mucho interés, ya nada podría ser peor, ¿o sí?
-Cuando existen suficientes pruebas en contra del acusado o los acusados, y se tiene mucho tiempo encerrado…-Bardo no quiso hablar pero tuvo que terminar- la traición cometida… se paga con la ejecución.- Thalia tragó en seco ante las palabras de Bardo, Thorin jamás la mandaría matar, pero ¿y si la ley lo amerita?
En el reino de Erebor…
Dis, junto con sus hijos caminó hasta llegar a la biblioteca, tomó un pergamino y una pluma con tinta, recordó su conversación con Thalia y con sus hijos, haría lo que fuera para salvar a Thalia del encierro o de un destino peor.
-Madre, pero no pueden hacerle nada a Thalia, ¿cierto?-preguntó Kili.
-Thalia cometió un crimen muy grave Kili, no puede ganar el juicio, y cuando no se gana un juicio hay dos opciones, el encierro de por vida o… la ejecución.-lo que dijo Dis con dificultad dejó a los hermanos boquiabiertos.
-¡Pero tío Thorin no puede permitirlo!-gritó Kili.
-Además hay más amigos ahí, está Ruby también.-dijo Fili recordando lo que dijo Dain en la entrada, recordó a Ruby.
-Y Tauriel y Bardo-dijo Kili alterado.
-No permitiré que nada malo pase.-dijo Dis acariciando el rostro de sus hijos- y por eso haré esto.- empezó a escribir en el pergamino, después en otro, al terminar las dos cartas las dobló y las selló, en una puso el destino, y en la otra se quedó dudosa.- ¿Cómo se llama aquel hobbit y dónde vive?- la pregunta hizo a los hermanos sonreír.
-Se llama Bilbo Balsas.-dijo Kili.
-Es Bolsón Kili,-lo golpeó en el hombro Fili y miró a su madre- Se llama Bilbo Bolsón, vive en la Comarca, y su casa se llama Bolsón Cerrado.-dijo Fili a su madre y ella lo escribió.
Salieron de la biblioteca y fueron al balcón donde estaba aquel sauce intacto, Dis lo observó pero luego recordó lo que debía de hacer, llamó a un cuervo y el ave llegó y se posó en el balcón, Dis se acercó y le dio la orden de entregar las cartas, una al reino del gran rey elfo y la otra a la Comarca, el cuervo asintió tomando las cartas y con un revoloteo de alas fue a sus destinos desapareciendo a lo lejos.
Rato después en Mirkwood…
El rey elfo Thranduil recibió de un cuervo una carta de parte de Dis hija de Thráin, le extrañó tal suceso por lo que en su trono decidió leer la carta:
"Mi señor Thranduil, me he de permitir comunicarle que he regresado a Erebor junto con mi pueblo de Ered Luin, pero el verdadero motivo de mi carta es para pedir su ayuda.
Al venir a Erebor, mi hermana Thalia nos ha sorprendido con su llegada, pero me temo que también con otra cosa, nos fue comunicado que mi hermana le ha otorgado las gemas de Lasgalen como una tregua entre reinos, a cambio usted le otorgó su hospitalidad antes de encontrarse con nosotros, pero me temo que Thalia no tenía permiso del todo para otorgar esas gemas.
Mi intención no es quitarle las gemas, pero pido a cambio de aquello ser testigo en el juicio de este crimen a favor de liberar a mi hermana, puesto que el crimen de Thalia la han llevado a ser encerrada y puede que se llegue a su ejecución, no solo a ella sino también a una elfa a la que usted tenía anteriormente como parte de su reino, una elfa Silvana llamada Tauriel, así como también a la cambia pieles Ruby y al señor del Valle Bardo, pero le prometo mi señor que haré todo lo posible porque nadie sea encerrado ni ejecutado, usted no sería encerrado puesto que presentaría, según la ayuda que pido, la confirmación de la tregua ofrecida por mi hermana, así los salvaríamos y evitaríamos gran parte de la enemistad entre nuestros reinos.
Debo recordarle mi señor, que Thalia lo ha ayudado a recuperar sus gemas que forman parte de su reino, así como también lo ha tratado de poner al margen de esto para no salir usted perjudicado, le pido que le ayude así como ella lo ha ayudado a usted."
Thranduil terminó de leer la carta y quedó pensativo, lo que Dis pedía era justo, pero a la vez arriesgado, pensó y pensó el resto del día para llegar a una decisión.
En Bolsón Cerrado…
Bilbo entró de nuevo a su agujero para leer la carta inesperada que recibió de un cuervo de Erebor, Frodo estaba jugando con sus amigos afuera, así que leyó la carta letra por letra:
"Señor Bolsón, he de presentarme por este medio, soy Dis hija de Thráin, y he regresado a Erebor, pero me temo que al regresar una mala noticia me ha inundado, me han contado mis hijos Fili y Kili lo que usted ha vivido en su última aventura con mi hermano Thorin y con mi hermana menor Thalia, así que le pido ayuda.
Mi hermana al querer salir de Erebor desafió las órdenes de mi hermano y de Dain Pie de Hierro, además de haber tomado las gemas de Lasgalen para entregárselas al rey Thranduil como muestra de tregua, aunque éste último acto no se escucha tan malo como parece me temo que lo es, ambos actos fueron llevados a espaldas del consejo real y de la corona, por lo que es un crimen contra ésta y se paga con encierro de por vida o con ejecución.
Pero se debe llevar a cabo un juicio, donde se decidirá la libertad de Thalia y de sus cómplices, la elfa Silvana Tauriel, la cambia pieles Ruby y el señor del Valle Bardo, quienes la ayudaron en estos actos, por lo que ellos también cometieron el crimen, pero para salvarla en el juicio necesita testigos a favor, junto con justificaciones reales que sobrepasen las leyes quebrantadas, le pido su presencia y apoyo, recuerde lo que mi hermana significa para usted"
Bilbo terminó la carta muy nervioso, Thalia podría ser ejecutada o encerrada de por vida, no lo podía permitir, tomó una decisión justo cuando su pequeño sobrino entró a la casa de nuevo.
-Frodo, empaca tus cosas, iremos a Erebor.-dijo Bilbo decidido marchando a su habitación.
-¿Iremos a Erebor? ¿Con Thalia?-preguntó emocionado Frodo y feliz, Bilbo se giró y se agachó mirando a su sobrino.
-Escucha Frodo, Thalia ha regresado a Erebor pero está en problemas y necesita de nuestra ayuda, debemos ir a Erebor y darle nuestro apoyo, ¿entiendes?-preguntó Bilbo.
-Sí, tío.-dijo Frodo y corrió feliz a su cuarto empezando a hacer su mochila, Bilbo sonrió pero luego se preocupó, porque no sería una visita tranquila, iban para ver si Thalia era liberada o no, y si no salía libre, sería el peor momento de la vida de Bilbo y de Frodo.
En los pasillos de Erebor…
Dis, Kili y Fili caminaban rezando para que sus ruegos se escucharan, pero alguien los escuchó hablando de las cartas.
-¡Balin! ¿No deberías ir con…?-preguntó nervioso Kili ante el enano frente a ellos.
-No me cambies el tema muchacho, he escuchado y estoy de acuerdo con lo que acaban de hacer, pero falta un testigo más y lo he llamado yo mismo.-dijo Balin.
-¿Quién? ¿A quién has llamado Balin?-preguntó Fili y Balin sonrió en respuesta.
