Hola guapuras! Lamento la tardanza, pero ya no tengo el mismo tiempo que antes tenia para escribir gracias a un profesor que lamentablemente me seguirá arruinando la vida ¬¬#
En fin…este fic fue hecho especialmente para las guapuras antes mencionadas…
Este fic se basa un 23% en los libros de Lewis Carroll (o tal vez menos…)
Sonic Team le pertenece a SEGA
-Por fin llega mi lady –Pronuncio una voz infantil y dulce, ambas erizas la reconocieron y voltearon asía el frente del sendero en donde se encontraron con aquel zorrito amarillo de dos colas e iris azules con dos esmeraldas gigantes que radiaban por sí misma una especie de luz, que aparecer eran las esmeraldas de sus collares que de cierta forman habían crecido notoriamente, al lado derecho de este se encontraba una conejita crema de iris cafés que usaba un vestido rojizo junto con un moño en el cuello de color amarillento, y un par de zapatos sencillos del mismo color que el vestido, a la par de esta se encontraba una abejita varón de la misma edad que la conejita, usaba un chaleco del mismo color del vestido de la coneja y un moño en el cuello del mismo color que el moño de la conejita, tal parecían que eran gemelos por la vestimenta pero la distintas clase de especies asían notar su diferencia familiar, y una murciélago de cabellera blanquecina como la nieve, piel aperlada e iris zafiros usaba pétalos de rosa rojiza aproximadamente de cuarenta y ocho centímetros de longitud cada una dando forma de vestido, un vestido sencillo, elegante y algo exótico que resaltaba su bien definida figura ya que era muy ajustado en sus atributos- ya nos había hecho esperar demasiado tiempo joven Alicia
-¿Alicia? –Pronunciaron ambas erizas al mismo tiempo con voz sorprendida y melancólica, totalmente incrédulas ante la cordial y extraña bienvenida de parte de aquellos seres extravagantes que les dedicaban una sonrisa amplia llena de alegría y esperanza, como si ambas erizas extranjeras solo con su presencia habían quitado los males de su alma
-no sabe cómo nos alegra verla por fin señorita Alicia –Contestaron tiernamente ambos pequeños, tal parecía que su voz aguda fuera el dulce néctar de la miel, ya que aquellas voces fueron suficientes para que ambas erizas confundidas formaran una sonrisa sincera en sus rostros de porcelana, que a pesar de la gran caída de hace minutos no tenía marca ni mancha alguna, al igual que sus vestimentas de lino
-me es difícil creer que después de tantos años, en los que velamos por el dolor que había en nuestro corazón, por fin vemos a la hermosa Alicia en persona –Pronuncio la joven mujer murciélago de iris zafiros de aproximadamente veintitrés tiempos acercándose a la joven eriza de cabellera rubia e iris cielo-mar tomándola de la mano derecha con delicadeza, su tono de voz sensual demostraba alegría pero a la vez tenía una pisca de duda, la joven eriza rubia solo sonrió con cierto nerviosismo al mismo tiempo que cerraba sus ojos reflejando su incredulidad ante tal extraña la situación
-Disculpen mi ignorancia, pero...¿Quién es la joven Alicia? –Pronuncio con suma inocencia la joven eriza de cabellos dorados en busca de respuestas a sus interrogantes, el grupo de extravagantes zoomorfos enfocaron todas sus miradas directamente en la joven de cabellera dorada poniéndola mas nerviosa de lo que ya estaba, sus miradas no reflejaban ningún sentimiento o emoción alguna, sus rostros simplemente estaban totalmente congelados, parecían que fueran una película de suspenso y habían puesto pause justamente en la parte de terror- ¿dije algo malo?
-Miles –Pronuncio seria y confusa la joven mujer de cabellera blanquecina con mirada paralizante como si le acabaran de susurrar al oído con suma claridad la muerte de un ser extremadamente cercano y querido por ella al mismo tiempo que en sus zafiros se empezaban a acumular un par de lágrimas cristalinas- dijisteis que ella era la verdadera Alicia
-lo es –Pronuncio seguro de sus palabras el pequeño zorrito rubio de dos colas sacando desde dentro de su saco un pequeño libro delgado de pasta azul maltratado y descolorido por el pasar del tiempo al mismo tiempo que empezaba a ojearlo- yo mismo me asegure de que cumpliera con toda las especificaciones del sombrerero loco y de la difunta reina –sus palabras denotaban cierta confusión y preocupación, en su interior sabía que no había otra oportunidad de volver al mundo de arriba si resultaba que aquella joven señorita de cabellera rubia no resultaba ser la joven Alicia, eso no solo significaría que ambas jovencitas se quedarían hay para siempre, sino que también su condenación, al igual que la de sus compañeros, era inminente si la reina de corazones rojos se enterraba de su pequeño viaje a las tierras lejanas del cielo les mandaría a cortar la cabeza a todos los presentes- tal vez es mejor que vayamos a consultar al sombrerero loco, solo para estar realmente seguros
-¿Sombrerero Loco? –Pronunciaron incrédulas ambas jovencitas al escuchar aquellas palabras llenas de inseguridad e inquietud dándoles una sensación poco placentera y pacífica en sus humildes y confundidos corazones de azúcar blanca.
-Es un amigo que nos aclarara esta paradoja lindas, por favor síganme –Pronuncio esperanzada y con cierta melancolía la joven mujer murciélago de cabellera tan blanca como la nieve recién caída del cielo extendió ambas alas mostrando la grandeza y la fragilidad de esta, sin mencionar una pequeña marca en su ala izquierda que era semejante a un pequeño corazón rojo que reflejaba cierto brillo semejante a los diamantes verdaderos cuando los escasos rayos del sol asía contacto en este, la cual ambas jóvenes señoritas pudieron visualizar con detalle por medio de sus claros iris llenos de vida, sus iris se dirigieron a donde se encontraba posicionada su hermana enviando una mirada confundida, y algo temerosa, hace solo un par de minutos se encontraban en aquel sendero de tierra en camino a su morada en donde se llevaría a cabo aquella festinación tan poco satisfactoria para ambas erizas, y ahora se encontraban en un mundo del cual solo habían oído en los relatos descabellados de su difunta abuela Alicia, de las cuales tal parece que no eran tan descabellaras o ficticias como les contaba su madre Anastasia después de cada cuento nocturno de su adorada abuela de cabellera blanquecina les relataba con tanta energía.
-Por aquí señoritas –Pronunciaron simultáneamente ambos infantes tomando con delicadeza cada uno la mano derecha de una de las jóvenes indigentes para escoltarlas asía el recinto de aquel ser conocido por todos los presentes como sombrerero loco empezando a dar pequeños pasos ladeados como si ambos infantes fueran cojos de nacimiento o no tuvieran movilidad total de sus articulaciones, los iris de la joven eriza de cabellera dorada como el mismo oro se enfocaron en la pierna derecha de la joven infante de especie roedora, sus iris se ampliaron al ver la imagen de aquel corazón rojizo en su pierna en la cual presentaba aquella dificultad de movilidad, sus iris cielo-mar se enfocaron después en la pierna de la joven abejita visualizando la misma marca en su pierna, que al igual que la conejita era la misma en donde mostraba su debilidad motriz, ¿acaso esa marca tendría algo que ver con la falta de libertad de movilidad de los pequeños y con la joven mujer murciélago?, ya que el caminar de la joven mujer de cabellera blanca era sensual, pero al pasar algunos minutos se volvía descuidado y algo torpe por falta de la practica dando a entender que no estaba acostumbrada a caminar distancia largas, sus iris se enfocaron en el joven zorrito dorado poseedor de una extremidad extra, el cual a diferencia de sus demás compañeros de planificación no presentaba alguna dificultad motriz, y su piel no se encontraba opacada por aquella marca en forma de corazón que sus demás compañeros poseían en alguna de sus extremidades revolantes asiendo profundizar a la joven eriza de cabellera dorada acerca de lo que sus ojos detectaban.
-Sombrerero loco –Pronuncio en un susurro inaudible la joven eriza de piel pastel de cabellera corta del tono de los pétalos vivos de las rosas rosas de temporada cuando recién empezaban a dar sus brotes tratando de seguir con paso calmado y recto a los misteriosos seres que las habían recibido, por alguna razón en particular se le hacía demasiado familiar aquellos seres tan exóticos y extraños, al igual que el lugar en donde sus pies se encontraban apoyados en esos mismos momentos, ¿sería a causa de las historias de su abuela?, ¿o había otra razón para que su alrededor se le hiciera tan familiar?, un suspiro sonoro escapo de sus labios de fresa al mismo tiempo que sus parpados fueron cayendo ligeramente sobre sus ojos cubriéndolos por completo en señal de rendición al tratar de buscar una explicación lógica para sus dudas y sentires, aunque estando en un mundo como en el que se encontraba su idea de lógica era una tontería en aquel lugar, fuera imaginario o real, levanto sus parpados con cierta pesadez sintiendo como su corazón de un momento a otro se empezaba a llegar lentamente de miedo, una sensación conocida por ella desde su infancia a causa de sus constantes pesadillas, sintió como un frio congelador recorrió su columna vertebral al son de un cacarear causando que sus niñas jades empezaran a divagar por aquel lugar tan exótico buscando una respuesta a su nuevo sentir sin ningún resultado favorable a sus incógnitas, inhalo profundamente por medio de su pequeña nariz el aire fresco de aquel lugar tratando de olvidar aquella sensación escalofriante que la había invadido siguiendo su camino hasta que sus oídos fueron invadidos por el cantar agudo de alguna ave de la zona obligándola a seguir con su búsqueda por medio de sus iris jade, no transcurrió ni un minuto cuando sus iris enfocaron en la rama limpia de un árbol fructífero una ave majestuosa de plumas negras como el mismísimo abismo, los iris de sus ojos eran de una tonalidad rojiza como la sangre dándole un leve temblor a sus piernas al estar caminando por aquel sendero junto con los demás seres de aquel lugar, su tamaño no se podía deducir con claridad a causa de la distancia en la que se encontraba, ya que su tamaña podía ser semejante al de un felino domestico que al de un felino salvaje de la selva a pesar de que su apariencia era similar al de las águilas calvas que gobiernan los cielos sin temor de acuerdo a la libertad que les fue asignada desde el principio de las eras, el ave con semejanza de águila extendió sus alas revelando la grande de estas sin mencionar las dimensiones tan largas de esta ave dándole cierta violación a las leyes conocidas por el zoomorfo actual a causa de su forma, un aleteo rápido fue suficiente para que su cuerpo liviano fuera elevado al cielo rápidamente sin dificultad alguna ocasionando que desapareciera rápidamente de la vista de la joven eriza pastel dándole cierto asombro a causa de que nunca en su vida había visto una ave semejante, dirigió su vista de nuevo a dirección en donde se encontraban sus acompañantes, cada uno se encontraban sumergido en sus pensamientos mientras sus rostros reflejaban cierta inquietud y preocupación, sin mencionar una pisca de esperanza, tal parecía que nadie aparte de ella se había dado cuenta de la presencia de aquella misteriosa ave de plumas oscuras.
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Sus alas poderosas surcaban con rapidez los cielos tormentosos de aquel mundo ideológico arrancado a su paso las hojas figurativas de los exóticos árboles que se encontraban en el transcurso de su camino en busca de su objetivo, el cual no tardo de visualizar por medio de sus pequeños iris sangre a un par de minutos de haber iniciado su vuelo en busca de su amo para comunicarle el descubrimiento importante que había hecho en su recorrido diario, aumento la velocidad de su aleteo acercándose con más rapidez a aquel castillo de murallas fortificadas de tonalidades blanquecinas que protegían con valor aquel castillo de las mismas tonalidades de los muros con la única diferencia de algunas franjas rojas como las rosas de temporada en el techo de cada una de estas, sus alturas y diámetros eran desconocidas, aun para los mismos arquitectos de aquella obra que había ya durado siglos, una especie de barranco oscuro se encontraba a solo unos codos de distancia de la muralla sirviendo como una doble defensa ante las visitas no deseadas por la familia real que habitaba en aquellas tierras remotas, sus alas poderosas dieron solo cuatro aleteadas elevándolo a la altura suficiente para poder sobrevolarlas a causa del tiempo que perdería si se pusiera a buscar la entrada principal a la gran fortaleza, con la leve brisa tormentosa del día soleado empezó a planear en busca de su amo para evitar la utilización innecesaria de su energía, sus iris sangre empezaron a revisar cada lugar que sobrevolaba en aquellos momentos hasta que sus iris penetrantes localizaron a su querido amo a través de una de las ventanas de la torre central de aquella fortaleza disfrazada por la absurda idea de un hogar ideal, entro directamente por la ventana con rapidez como si de una flecha en llamas se tratara aterrizando exactamente en una especie de poste hecho de madera blanca por naturaleza, su forma era semejante a la de un viejo tronco que habían cortado en su punto de crecimiento, aquella ave oscura se sujetó en una de las ramas secas de este aferrándose firmemente con sus garras en busca de no caer, este tronco viejo se encontraba a un par de centímetros cerca de la ventana por la cual había entrado hace un par de minutos, sus iris sangre se enfocaron a una de las paredes de marfil de la habitación en donde se encontrada pegado un espejo deforme de cuerpo completo que estaba siendo usado por aquel ser que tanto se encontraba buscando que aún conservaba su vista en su reflejo a pesar de estar enterado de la llegada que aquella ave vigía.
-Infórmame –Pronuncio aquel ser misterioso con tono serio colocando con delicadeza una capucha negra delgada encima de sus hombros para terminar de completar su uniforme antes de ir a ver a la dueña de aquel palacio y comenzar con su labor correspondiente, la ave solo dejo ir un chillido agudo en señal de contestación ante las palabras de su amo, un sonido agudo sin significado alguno si no entendías su lenguaje, el erizo que se encontraba arreglándose solo formo una sonrisa amplia en su rostro al escuchar el informe que le traía su mascota ese día, sin duda alguna esa era la mejor noticia que había escuchado en todos sus años de vida, giro levemente su cuerpo a su mano izquierda en donde se encontraba una pequeña mesa hecha de madera en donde se encontraba una especie de casco delgado semejante al de los caballeros de los siglos pasados y al de un antifaz negro con corte, estiro su mano izquierda a esta y la coloco por encima de su rostro escondiéndolo totalmente ante los ojos de los demás seres habitantes de aquellas tierras, y dejando solo visible su boca a la vista de todos, dio una vuelta completa en dirección a donde se encontraba su querida mascota mostrando su vestimenta oscura con toques rojizos que escondía perfectamente su cuerpo- Me hicisteis esperar demasiado tiempo para tu regreso Alicia…
Hola de nuevo guapuras, espero que les haiga gustado este nuevo cap de "La Fantasía Hecha Realidad", disculpen por la tardanza pero la escuela me atrapo, literalmente me atrapo casi termino en el hospital por culpa de la presión, pero en fin, no son escusas razonables, lamento si hay horrores de ortografía o no me exprese adecuadamente en algunos párrafos, tomen en consideración que escribí este cap en casi una hora aunque suene difícil de creer, les prometo que las corregiré
Se Despide Judith Rose Dark
